5
Yoongi tomaba los suministros médicos en sus manos para pasarlos a un bolso.
Quería hacer todo lo más rápido posible, necesitaba llegar rápido a la casa del señor Lee sin llamar la atención.
Ya no era horario para estar en las calles, era peligroso estar fuera, por lo que agradecía que Jeon dijera su nombre y no el de su novio.
Desde que Jimin había sido llevado, siempre protegía con su vida a Tae. No podía perder a su chico, ya había tenido suficiente con perder a su hermano. Y Kook lo sabía, por lo que probablemente entendía porqué quería ir él mismo.
Taehyung tenía una mirada seria dirigida hacia Jeon.
Min soltó una risita.
Probablemente al momento de irse, Kim le diría miles de insultos que no quería imaginarse al pobre Kook. Pero su amigo tenía paciencia y lo aguantaría... O eso esperaba.
Al terminar de guardar todo lo necesario, se colocó una campera negra, tapó su cabello con un gorro del mismo color y por último cubrió su rostro con un tapabocas.
Tomó el bolso y se acercó a la puerta, sin abrir se giró a saludar a sus amigos.
— Adiós chicos, les avisaré cuando llegue a la casa de Lee.
— Adiós Yoon, cuídate y apresurate a llegar.— Dijo Kook.
Min asintió y miró a su novio. Antes de poder decir una palabra, Tae ya estaba frente a él, abrazandolo.
— Cuídate mucho, ve con cuidado e intenta llegar rápido, cuanto menos tiempo estés en las calles mejor.— Kim susurró, para seguido de ello dejar un casto beso en la oreja de Yoongi.
El más bajo asintió y sin decir una palabra más abrió la puerta y salió.
Iría por las calles menos transitadas por los guardias, y si era necesario, iría por callejones. No le gustaba demasiado debido a que más de una vez ha entrado a varios sin salida, pero eran los más seguros para evitar los vehículos de la INSM.
Así que sin pensar demasiado, comenzó a caminar lo más rápido posible. Feliz por el frío de la noche, que lo mantenía alerta.
(...)
Park miraba hacia todos lados, sorprendido por las calles deshabitadas.
Sabia que no habría nadie fuera, pero el ver todo cerrado, con poca luz y sin movimiento le parecía extraño.
Aún así estaba bastante animado por haber podido salir. Aunque obviamente no diría nada, su rostro estaba totalmente neutro y quien lo viera se sentiría intimidado inmediatamente.
Aunque sus compañeros eran todo lo contrario, solo hablaban sin parar.
— ¿Es la primera vez que salen?— Preguntó Wang.
— ¡Si! Nunca habíamos estado fuera, apenas hemos terminado el entrenamiento. ¿Tú has salido antes?— Respondió Choi.
— No como guardia, solo había acompañado mi superior a pedido de él, pero no me dejó mirar demasiado.
— Oh... Bien, por lo menos somos todos novatos.
— Hace frío aquí, estos malditos trajes son muy finos.— Shin se quejaba sin parar.
— Sabes que no podemos usar cosas pesadas por si tenemos que pelear con algún rebelde, no te quejes.— Reprendió Choi.
— Lo sé, pero eso no me quitará el frío.
— Y quejarte tampoco lo hará...
— ¿Pueden callarse los dos?— Habló Park luego de tanto rato callado.
— ¿Que te sucede? Nunca te has quejado de mis charlas.— Choi parecía ofendido.
Park rodó los ojos.
— Están aquí para trabajar, no para hablar. Deben estar atentos a las calles, si están distraídos no servirá de nada estar aquí.
Ambos chicos asintiendo, pues el pelinegro tenía razón.
Wang solo sonrió, pues el carácter del chico era bueno para tener a raya no solo a sus compañeros, sino que sería bueno a la hora de atrapar a los rebeldes.
Con el ambiente totalmente en silencio siguieron vigilando las calles vacías, no sabían cuanto tiempo habían pasado así. Tal vez una hora o más.
Hasta que vieron a alguien.
— ¡Chicos, allí!— Alertó, atrayendo la mirada de sus compañeros.
Wang rápidamente dobló, para ir con la camioneta tras el rebelde en las calles.
Park cubrió su rostro con un tapabocas y bajó la ventanilla del auto, enfocando una de sus armas inmovilizantes. No pretendía dañar a esa persona, pero si no frenaba, debería disparar.
— ¡Oye tú, quieto ahí!— Oyó la voz de su compañero Choi, más el hombre que corría no se detuvo.
El vehículo casi lo alcanzaba, más Park sabía que no lo atraparían. El camino se hacía más angosto, y más adelante estaba lleno de callejones.
Así que no lo penso dos veces y salió del vehículo, importandole poco que estara en movimiento. Él había sido entrenado para eso.
— ¡Detente ahí, no quiero disparar!— Le alzó la voz.
El hombre delante de él giró a un callejón, sin dudar lo siguió. La camioneta frenó, pero el ya se había adelantado y estaba a nada de atrapar al hombre.
— ¡Detente, maldito rebelde!— Dijo Park esta vez más enojado. Aunque no estaba demasiado preocupado, el camino no tenía salida, a menos que el tipo pudiera trepar la reja que terminaba el callejón.
Pero al momento que sus ojos se encontraron con el hombre, no supo que hacer.
Esos ojos...
Su pecho se sintió oprimido. Su cabeza dio vueltas y su respiración se entrecortó.
¿Que le sucedía?
Cuando volvió en si, el tipo ya no estaba.
Park miró hacia el otro lado del callejón, el hombre había saltado la reja gracias al tiempo que le dio su distracción. Miró hacia sus pies y soltó un largo suspiro. No entendía que había sido eso.
Poco después llegaron sus compañeros, pero al verlo solo, lo miraron expectantes por la información del sujeto.
— Ha escapado, cuando llegue aquí ya no estaba... Probablemente saltó la reja.— Contestó tranquilo, no podía parecer nervioso, ni mucho menos decir que lo había dejado escapar, eso significaba un gran castigo.
— ¡Mierda!— Maldijo Wang.— Bien, vamos por la camioneta y vigilemos la zona.
Todos asintieron algo decepcionados por perder al rebelde, pero el pelinegro ni siquiera podía sentirse de esa manera.
Estaba confuso.
(...)
No lo podía creer.
¿Que había sido eso?
¿Lo había imaginado?
Era tan parecido... Era su voz, sus ojos.
Pero no pudo ver bien su rostro y apenas había estado frente a él, tenía que escapar.
Ya no faltaba nada para llegar a casa de Lee.
Pero su mente era un desastre.
¿Acaso su hermano podría ser un guardia?
¿Todo ese tiempo él había estado en el otro bando?
No sabía que hacer ni que decir.
Pero si era él... No podría perdonarlo.
Un sentimiento amargo se manifestaba en su pecho. Eso no podía ser posible.
Tenia que hablar con alguien.
Decidan:
Yoongi habla con Tae ➜
Yoongi habla con Kook ➜
Piensen muy bien su respuesta.
Perdón por el cap horrible que hice, pero lo hice rápido para no tardar más. Los siguientes serán mejores, lo prometo.
Mi perro está mucho mejor, así que voy a tratar de actualizar como quería hacerlo originalmente.
Nos vemos!!
Yaz.
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