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Park ajustaba las correas de su equipo de trabajo a su cuerpo, se sentía algo pesado con la ropa gruesa gracias al invierno y todas las armas que llevaba consigo, pero debía usarlo si quería salir.
Había decidido aceptar la propuesta.
Formar parte de la guardia significaba que todo su entrenamiento había dado frutos y que por fin había llegado su momento de trabajar realmente.
No sabía que esperar exactamente de las calles, nunca había salido, no conocía a nadie allí afuera, lo único que tenía claro y era su único enfoque era atrapar a cada rebelde que se metiera en su camino y cuidar del resto de los ciudadanos que merecían tal cuidado.
- Oye Park, ¿Crees que haya demasiados rebeldes en las calles?- Su compañero Choi habló a sus espaldas.
- No lo sé ni me interesa, lo único que importa es atrapar a cada uno de ellos.
- Ajá...- El pelinegro creyó que por fin había dejado de hablar, pero se equivocó. - ¿Y cuándo los atrapemos debemos llevarlos a algún lugar?
Park rodó sus ojos para girarse y mirar seriamente a Choi.
- ¿Alguna vez has asistido a las formaciones?- Preguntó con ironía, sabia que para ser un guardia debía asistir a todas las formaciones sin falta.- Debemos llevarlos al centro de reformación, solo los dejamos con guardias capacitados y volvemos aquí.
El otro chico bajó su mirada y asintió lentamente, para volver a hablar.
- ¿Que es lo que hacen con ellos? Es decir, nunca nos dijeron cuáles eran sus castigos... ¿Los encierran? Nunca nos han dicho lo que-
- Haces demasiadas preguntas Choi.- Interrumpió Park.- Si tienes tantas dudas pregúntale a nuestros superiores, no a mí.
- Sí, lo siento... Vamos, no esperarán a que estemos listos.
El pelinegro asintió y siguió al chico.
Ambos caminaron por el pasillo hasta llegar a las escaleras. Bajaron tres pisos hasta llegar a recepción, donde el resto de los nuevos guardias registraban su día para poder salir a trabajar.
Park se acercó y se registró rápidamente, notando que su grupo constaba de tres personas más.
Choi, el individuo 083, su compañero de habitación. Wang, el individuo 096, muchos lo conocían, era realmente fuerte. Y por último, Shin, individuo 118, una chica bastante inteligente, había logrado pasar las clases de las formaciones más rápido que la gran mayoría.
Tenia un buen equipo, no podía quejarse.
Luego de un rato, todo el equipo se había registrado. Los cuatro se saludaron para seguido de ello, ir por su vehículo.
Su camioneta designada esperaba por ellos fuera, en espera de que abran la puerta para todos los guardias. Era tarde, faltaba una hora para el horario de toque de queda. Debían vigilar hasta las 06:00 a.m.
Wang tomó el volante, con Choi a su lado. Park y Shin tomaron los asientos traseros, impacientes por salir a las calles por primera vez. Nunca habían estado allí.
El pelinegro realmente tenía curiosidad por lo que había detrás de esas puertas.
(...)
En el cálido hogar de los ocho amigos se oía la suave música que Chanmi había elegido para hacer el ambiente más ameno.
Hacia frío fuera de la casa, se oían las personas apresuradas por llegar a sus casas y los guardias que comenzaban a aumentar a medida que pasaba el tiempo.
La hora de cenar se acercaba, Seokjin cocinaba junto a Namjoon.
Los demás hablaban tranquilos en la sala, intentando ignorar lo desastrosas que estaban las calles.
- Por la mañana iré a ver a los vecinos, la señora Kim ha estado enferma, quiero saber cómo se encuentra.- Dijo Hoseok.
- ¿Que le sucede?- Preguntó preocupado Jeon.
- Solo es gripe, pero de igual forma me gustaría estar con ella, solo tiene a su hija.- Jung sonrió. - Es una gran mujer.
- Lo sé, si ella necesita algo dímelo, lo conseguiré.
La señora Kim era una mujer de sesenta años que vivía con su hija. Ambas eran conocidas de ellos antes de que todo sucediera. Ella era una profesora de preparatoria que tenía un gran cariño por sus alumnos, siempre fue la defensora de los ocho amigos cuando hacían de sus travesuras.
- Te diré si necesita algo...
El teléfono de Kook sonó. Se apresuró a contestar.
- ¿Sí?
El chico se alejó un poco del ruido, mientras sus amigos lo veían atentamente.
No era muy común que llamara alguien que no fuesen ellos cuando estaban lejos. Las únicas veces que llamaban eran sus aliados, pero rara vez lo hacían pues eso significa algo malo.
Vieron a Kook suspirar mientras respondía, terminando la llamada rápidamente. El más alto se acercó y habló.
- Llamó el señor Lee, una de sus hijas fue herida por un guardia al intentar llevarla, lograron rescatarla pero necesita ayuda médica y no tienen a nadie disponible.
- Yo iré. - Contestó Min rápidamente.
- No, iré yo.- Tae habló.
- Taehyung no, es peligroso, quédate aquí.- Yoongi le dijo, no quería arriesgar a su pareja.
- Yoon, déjame, hace tiempo no salgo de aquí, el señor Lee es un buen hombre, no me pasará nada.
- No es por el señor Lee, lo sabes.
- Ningún guardia me llevará, iré rápido y me quedaré allí toda la noche.
- Tae...
- Basta Min, iré yo.
- Que Jeon decida quién irá, así no habrá discusiones.- Sugirió Chanmi, Kook era su líder, era justo que el decidiera.
- Bien... ¿Que dices Kook, Tae o Yo?- Preguntó Yoongi, algo alterado. No quería arriesgar a Tae, pero aún así lo entendería.
Kook abrió sus ojos algo aturdido, no quería escuchar los reclamos del que quedara en casa con él.
- Ehh... Yo...
Decidan:
Irá Yoongi ➜
Irá Taehyung ➜
¡Hola!
Lamento tardar, tuve un problema con mi perro, mi chiquitín tuvo convulsiones y ni los veterinarios saben que fue, así que estoy algo ocupada con él. Ojalá no sea nada grave, es mi bebé y es mi única prioridad ahora.
Por otro lado, espero terminar rápido este au, a finales del mes que viene empiezo con la uni, así que voy a tomar mi tiempo libre para escribir.
¡Por favor elijan una opción de arriba!
Nos vemos en la siguiente act.
-Yaz.
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