Realidad.
Comenzó a manejar y me llevó hacia el mismo lugar donde me dió el regalo.
—¿Qué hacemos aquí?
—Escuchame bien. ¿Te irás caminando sola a la escuela?
—Si, lo tenía pensado. Irme 10 minutos más temprano para caminar y llegar puntual.
—No lo hagas.
—¿Por qué no?
—Es peligroso. Yo te llevo, pero no puedo traerte.
—Me regreso caminando.
—¿¡Qué te estoy diciendo!?— dijo algo enojado.
Me quedé callada.
—... Que es peligroso.
—¿Entonces? ¿Por qué insistes?
—Porque.... Probablemente quería atención si. En mi casa no me la dan, ¿¡Felíz por mi respuesta!?
—No, eso que acabas de decirme me da poder si quiero destruirte.
—Ay ya va, lo siento— susurré
Él se quedó en silencio.
—¿Por qué demonios no puedo pedir perdón?
—Porque no has hecho nada malo.
—¿No lo acabo de hacer?
—Para mi, no.
El solamente río.
—John sabe algo.
—¿De mi?— dijo tranquilo.
—No, pero estás muy tranquilo, si fuera así.
—John no me preocupa. ¿Qué sabe?
—Mío, algo mío,. Así como tu que sabes cosas. Él sabe algo. El sábado lo escuché hablando con alguien... Solo que no entendí muy bien. ¿Me ayudas a descubrir que sabe?
—Lamentablemente— me tomó de las manos— no puedo hacer eso. Pero efectivamente, él sabe algo.
—Lo sabía. ¿Por qué?
—Mientras más te acerques menos ves.
Encendió el auto de nuevo y comenzó a manejar y llegamos a mi casa.
—Vamos, ya he dicho mucho. Tu puedes. Te quiero.
—Gracias— bajé del auto y entré a mi casa.
—La misma camioneta Amanda?
¿Quién te trajo?
—Anahí. Y no te incumbe.
—Esa no es su camioneta.
&Es la de su papá, pasa a su casa y su papá me trae. Ya que mi hermano no lo hace.
Subí a mi habitación y puse seguro por cualquier cosa, me cambié y me puse hacer mi tarea. Cuando terminé estaba tan cansada que me quedé dormida.
A más 3:27 pm me llegó una notificación de un mensaje de John.
—Hey. Te invito un helado. ¿Vamos?
—Claro. Vamos— respondí. No era mala idea.
Tomé mi bolsa y bajé.
—¿A dónde vas?— dijo Alexis enojado.
—John me invitó por un helado.
—¿Crees que te mandas sola? Tienen que pedirme permiso.
—No eres mi padre— respondí— ¿Ahora te importo? Pero no te importó el otro día cuando me dejaste en la casa ¿Y en la escuela qué tal? ¿Y por qué le dijiste a John que no te importaba?.
—A ver tonta— se comenzó a acercar a mi— Mamá me regaño por tú culpa, ¿enserio esperas que quiera otro regaño?— Antes de que pudiera hacer algo le empuje y el timbre sonó.
Abri la puerta y John habló.
—¿Puedo llevar a tú hermana por un helado?
—¿Ves? El sí entiende el papel de hermano mayor— dijo Alexis viéndome— Si, puede ir.
—Si, él si lo entiende, él si parece mi hermano mayor— dije mientras salía de casa, me llevó hasta su auto y comenzó a conducir.
—¿Tuviste una pelea?
—Algo así. Me dijo que le pidiera permiso, que él era el que mandaba ahí. Y que no quería que mi mamá lo volvíera a regañar.
—¿Y por qué le dijiste que yo si parecía tú hermano?
—Porque es cierto... Pareciera que tú eres mi hermano y que él no lo es. Tú me cuidas más, tú me entiendes más. Y tú me tratas mejor.
—Amy... Lo hago porque me importas.
En eso me comprobó todo lo que me había dicho David.
Los más cercanos a mi me hacían daño porque no les importaba, aunque lo dijeran. No debía creerlo, mi propia familia quería hacerme daño.
Pero... ¿Por qué?...
Llegamos a un lugar. Mismo al que anteriormente me habia llevado David.
Me bajé del auto- probablemente fué una coincidencia-.pense.
Al bajar no podía creer lo que estaba viendo.
En ese lugar estaba David.
—Aquí está.
—Eh....John, ¿Qué sucede?— hablé con muchísimo miedo—¿Y el helado?
—Tranquila. No te haremos daño— dijo David al ver mi reacción— y no tienes que fingir. Él está de mi lado.
—¿Por qué me trajeron aquí?- pregunté.
—Porque es hora de que sepas toda la verdad
—¿Qué verdad?— pregunté desconfiada.
John me tomó de la mano, entrelazando sus dedos con los míos.
—Hace 2 meses, tuviste un accidente, ¿recuerdas?
—Tranquila. Vamos a la feria. Ahí estarás con la mente más despejada.
—No estoy segura... Janeth.
—Anda amiga, vamos— dijo Janeth jalandome del brazo, accedí para ver a mi amiga contenta.
Llegamos a la feria y probamos bastantes cosas, sabritas, algodones e incluso jugamos muchos juegos. Hasta que vimos un juego que, en lo personal, a mi me daba bastante pero bastante miedo.
—¿Te parece bien ese?
—Nunca me he subido. Siempre me ha dado miedo.
—Anda vamos, será divertido— dijo ella de nuevo— Me he subido bastantes veces. Todo estará bien.
—Bueno está bien. Pero si muero no te dejaré en paz nunca.
Ella solo río
—Tranqui, confía en mi.
Nos subimos a aquel juego en la Feria, ese qué parecía ser seguro.
A mitad del tiempo que estuvimos ahí el juego se daño y comenzó a salirse de control, yo me asusté demaciado. Y me di un golpe fuerte en la cabeza, luego de ello solo escuché a Janeth gritar.
—Ayuda, ayudenmee. Mi amiga se acaba de golpear la cabeza.
Luego no supe más de mi. Al despertar estaba en un hospital.
Lo último que recordaba antes de eso era que había tenido una discusión con mi hermano, por eso había ido a aquella feria con Janeth. Para distraerme.
—Si, lo recuerdo— respondí— ¿Qué con ello?
—Tuviste una pérdida de memoria un poco pequeña. Bueno, bastante grande. Anteriormente Christian había sido tu novio pero intentó hacerte algo que tú no querías por eso fuiste a la casa de Janeth donde ella le propuso ir a la feria un rato para que te olvidarás de todo— habló John
—Tu familia y tu hermano inclusive tu hermana, estaban del lado de Christian. Por lo que pidieron a tus amigas no mencionar el tema y fingir que eso nunca había sucedido.— me explicó David— Ya que ellos querían que tú estuvieras con Christian, el chico más millonario de tu escuela. Tu familia inclusive te había obligado a a que estuvieras con él.
—Si, es por ello que te causa tantos nervios estar cerca de él. Por eso yo te dije que te dieras cuenta si eran nervios buenos o malos— dijo John.
Yo no sabía qué decir, estaba estupefacta ante tal relato que me estaban contando ellos dos.
—¿Por qué mi familia no quiso decírmelo?— pregunté.
—Porque para ellos, que hayas olvidado lo que te hizo Christian era lo más glorioso que les podía pasar, porque obviamente después de ello tú te ibas a negar y eso era lo que ellos no querían— dijo John.
—David... ¿Esto tiene que ver con que no deben saber quién eres ni que me estás ayudando?
El asintió y John me soltó la mano.
David extendió su mano y yo la tomé, me acercó a él y nos sentamos los tres en aquella banca. Quedando yo entre los dos.
En eso, recordé mis sueños donde escapaba de una casa oscura, los sueños que tenía donde me decía una voz que enfrentara mi miedo.
Era sobre Christian.
Recordé cuando Christian me intentó hacer daño.
Tenía un arma y quería matarme.
Tuve que correr fuera de la cabaña, cuando corría tropece con unas escaleras que me llevaron cuesta abajo. Terminé muy adolorida. De pronto, las subí y encontré una puerta.
La cual abrí. Salí y fui a la casa de Janeth, ella me ayudó ya que Anahí se había ido de viaje. No podía ayudarme.
—¿Por qué me están contando todo esto?
—Porque te quiero, ya te lo dije— dijo David.
—Porque me importas Amanda, por eso— dijo John— antes de que te quisieran que a fuerzas te casarás con Christian, tú tenías una relación con un chico. Ese chico lo conoces desde pequeña, ese chico te acompañó a su funeral de tu padre y estuvo contigo desde ese momento, cuidándote.
—¿Quién?— pregunté confundida.
—Piensa bien—dijo David.
En eso mi cabeza me comenzó a doler. Y todo se volvió oscuro.
...
Cuando desperté estaba desconcertada, intenté recordar qué había sucedido... Y lo logré. Había recordado todo.
De pronto entró David.
—Lady ya despertaste. ¿Te sientes mejor?
—David... Creo que recordé todo...
—¿De verdad-— Sonrió.
—Ese chico que estuvo conmigo en el funeral de mi padre, fue John, pero tu también estabas ahí. Ahora entiendo todo.
—Me alegra que no me ignoraras más. Me alegra que alfin me hayas escuchado.
—David... Perdón... Sé que no ha sido mi culpa. El perdon es por por ignorar las pistas todo el tiempo, por no escucharte, por no darme cuenta de lo que estaba sucediendo.
El se acercó a mi. Tanto que nuestros labios estaban cerca.
—David... Perdoname. Perdoname por todo y... Perdoname por... Olvidar lo nuestro...
Nota del autor:
Holaaa ¿Qué tal? ¿Se sorprendieron ante el pasado de Amanda?
Espero que les esté gustando la historia.
Voten y comenten.
¡¡¡Los leo !!!
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro