Hagamos una promesa, él Héroe de Konoha
- Entonces, ¿cual es tu respuesta?
- Quiero conocer su historia, y después responder - dijo Naruto lleno de seriedad. Yo ya conocía parte de esta, pero preferí callar y escuchar todo del que lo vivió.
A medida que Nagato iba contándonos su historia, pude ver que Naruto apretaba los puños por la rabia que sentía. Yo en cambio me mantuve lo más inexpresiva posible, pero seria una mentira decir que no sentí nada al escucharlo hablar de sus vivencias. Sin duda los periodos de guerra sacaban lo peor de la gente. Inocentes se veían arrastrados y muchas veces terminaban muertos en estos periodos. Para mi, fue una suerte haber nacido en un tiempo de paz entre las aldeas.
Cuando él nos habló sobre como conoció a Jiraiya sensei, no pude evitar sonreír internamente. el sensei de ese tiempo ya buscaba una forma de acabar con las guerras y el odio que las causaban. Escuchar de él sobre las cosas que el sensei hacia con ellos en esos tiempos, me llenaba de nostalgia, pero cuando recordaba que había sido su mismo alumno el que lo había matado, me hacia mantener mi enojo durante la conversación.
No sabría decir cuanto tiempo tardó, pero cuando la historia de Nagato terminó, Naruto se veía más tranquilo que cuando entró.
- Déjame escuchar tu respuesta - dijo Nagato mirando fijamente a mi rubio amigo, pero me sorprendió ver lo que sacó del interior de su chaqueta.
- Ese libro... - susurre sorprendida
- Si, puede que tengas razón... - respondió lentamente haciéndome observarlo atentamente - pero aún así, realmente...no puedo perdonarte - dijo con una expresión que me daba a entender la rabia que sentía. Yo obviamente podía entender lo que sentía, pero preferí seguir guardando silencio para escuchar sus palabras.
- ¿Entonces quieres resolver esto? - respondió el pelirrojo al escuchar a Naruto, pero mi amigo aún no terminaba de hablar.
- Ero Sennin creía en mi y me encomendó esto - habló Naruto observando fijamente el libro que tenia en sus manos - por eso yo... creeré en lo que Ero sennin creía. Esa es mi respuesta - acabó por decir observando fijamente a Nagato.
Por primera vez en este rato que llevábamos dentro de la guarida, me di el gusto de sonreír. Naruto estaba siguiendo el camino que seguramente, Jiraiya sensei quería para él.
- ¡No me jodas! - respondió Nagato enfadado - ¿Como puedes creer a estas alturas en lo que Jiraiya sensei dijo? ¡No existe tal cosa como la verdadera paz! - grito lleno de exaltación - ¡Mientras existamos en este mundo maldito, no habrá semejante cosa! - concluyó mirando a Naruto con negación.
- ¡Entonces acabaré con esta maldición! - le respondió Naruto lleno de determinación. Desde que recordaba, él siempre había sido así, lo cual me llenaba de orgullo al ser su amiga y compañera del equipo que una vez existió - Si la paz es posible, ¡haré lo posible por obtenerla! - declaró sin mentir en ningún momento. Si Naruto se proponía tal cosa, no iba a quedarme de brazos cruzados.
- Guerras decir que la Obtendremos - le dije desafiante, a lo cual este me sonrió por unos segundos para retomar su anterior seriedad.
- Eso es... - exclamo Nagato observándonos con sus ojos abiertos por el asombro.
- Ero Sennin quería cambiar el mundo con este libro - volvió a decir Naruto observando con tristeza aquella novela - en la última página, escribió sobre un estudiante que le dio la inspiración para escribir este libro - y al escuchar aquello, sabia lo que Naruto iba a decir a continuación.
- Fuiste tú, Nagato - dijimos al unisonó observando al pelirrojo con atención. No sabia como esta información iba a afectarle, por eso me mantuve atenta a sus reacciones.
- Esas palabras son... - exclamó el akatsuki con sentimientos encontrados.
- El nombre del protagonista de este libro es... ¡Naruto! - gritó lo ultimo apuntándose a si mismo con convicción - ¡Me convertiré en Hokage! y cuando lo haga también traeré paz a la aldea de la lluvia - les dijo serio - por favor, crean en mí - les suplicó con honestidad.
- ¿Puedes continuar creyendo en ti mismo? ¿Puedes garantizarlo? - exclamó Nagato lleno de incredulidad, pero...
- Él no estará solo, yo misma me encargaré de ayudarlo a cumplir esta promesa - les dije adoptando la misma postura que mi amigo.
- ¿¡De verdad pueden creer en si mismos a tal magnitud!? - nos preguntó
- Si el protagonista cambiara... - comencé a decir
- Entonces se convertiría en una historia totalmente diferente. - completó Naruto - se convertiría en un libro distinto del que mi maestro me dejó - agregó seguro de sus palabras - ¡ése no es Naruto! Venga el dolor que venga seguiré. ¡Así es como es Naruto! - gritó lo último haciéndome sonreír. mientras él tuviera esa convicción, lo ayudaría en todo lo que pudiese.
- Me recuerdas a como solía ser yo - dijo el pelirrojo cabizbajo - no, fui incapaz de creer en mí mismo...Pero, creo que intentaré creer en ti, Uzumaki Naruto - le dijo mirándolo con esperanza - No se como te llamas, pero depositaré mi fe en ti también - me dijo antes de adoptar una pose de manos - Gedou, Rinne tensei no jutsu - exclamó al momento en que su compañera se exaltaba.
- ¿¡Nagato, tú!?
- ¿Que clase de técnica es esa? - preguntó Naruto incrédulo a lo que veía, pero yo en cambió estaba petrificada al sentir la masiva cantidad de chakra que se estaba empleando para aquel jutsu.
- Tomé una nueva decisión - nos dijo el pelirrojo - un decisión que había abandonado - musitó mientras sus manos temblaban por el excesivo gasto de chakra que generaba su técnica - Gedou... - exclamó mientras cerraba sus ojos
- Los aldeanos están siendo revividos - habló una voz que yo ya conocía.
- ¡Katsuyu! - exclamé al observarla salir desde el interior de la chaqueta de Naruto
- Entonces... - habló Naruto sorprendido por la noticia
- Todavía hay tiempo para salvar a aquellos que maté en Konoha - nos dijo Nagato con el pelo totalmente Blanco - es lo menos que puedo hacer para compensar - exclamó mientras su estado empeoraba.
- Puedo ayudarte - exclamé observando su estado, pero con una sola mirada me dio a entender que no quería mi ayuda.
- Tú...- dijo Naruto observándolo con preocupación
- La guerra trae muerte, heridas, y dolor para ambos lados - nos dijo cabizbajo - no hay nada más difícil que aceptar la muerte de alguien preciado. y así nos convencemos a nosotros mismos que no puede morir. especialmente tu generación, que no conoce la guerra - nos dijo, a lo que le di la razón. - Le buscas significado a la muerte, pero solo existe el dolor y el odio, que no entiendes, que te consumen. Las personas mueren como basura - cuando dijo eso inevitablemente pensé en mis padres - un odio eterno acompañado por un dolor que no puede ser curado. eso es la guerra - nos dijo haciéndome pensar en la guerra interna que había tenido durante mi entrenamiento - Eso es lo que van a tener que enfrentar - nos dijo mirándonos seriamente, pero de la nada sonrió - tú y ese libro... es como si alguien hubiera planeado todo - le dijo a mi amigo con un aire algo burlesco - ¿O podría ser obra del mismo Dios? he hecho mi parte, Naruto, de verdad creo que puedes...
(...)
Nagato no había terminado la oración. Habia fallecido frente a nosotros con una sonrisa en un rostro. La mujer que lo acompañaba no mostró ninguna intención de pelear. Cuando el árbol falso desapareció, la akatsuki llamada Konan envolvió los cuerpos de sus amigos con aquellos papeles especiales y habló con nosotros antes de irse.
Junto a Naruto aún no procesábamos todo lo que había ocurrido, pero con un ramo de flores de papel en las manos, fuimos a la tumba del Sensei para dárselos y retornar a la aldea.
Naruto estaba exhausto y al ver que casi se caía, lo acomodé rápidamente y lo llevé en mi espalda. Kakashi nos esperaba más adelante y se ofreció a llevarlo, por lo que acepté al estar cansada. Todos mis clones había utilizado una cantidad masiva de chakra para tratar a los heridos que se encontraban, por lo que apenas me mantenía en pie con el chakra que tenia.
Cuando llegamos, me sorprendí por la cantidad de gente que había y sentí una gran felicidad cuando vi que todos aclamaban el nombre de Naruto, el cual apenas se puso de pie, fue recibido por todos como el héroe de la aldea.
Yo en cambió me recosté en un árbol para descansar, pero no tardé en verme rodeada de otras personas al igual que mi amigo. Aquellas personas habían sido las que mis clones habían salvado durante el ataque. Entre ellos habían niños y personas de todas la edades.
Kakashi estaba más lejos con su ojo visible cerrado, lo que daba a entender que estaba sonriendo.
todos los demás se encontraban celebrando nuestra victoria. Puede que la aldea haya sido destruida, pero con que no haya muerto nadie es suficiente para estar feliz.
- Señorita - escuché, por lo que volví a mirar al frente encontrándome a una pequeña extendiéndome algo con sus manos.
Era una semilla
Acaricie su cabeza y le sonreí como agradecimiento.
Sin duda, Konoha surgiría nuevamente como el brote de esta semilla
Notas de la autora
Espero que les haya gustado el capitulo
¿Como reaccionara Reiko al saber sobre las intenciones de Danzo?
¿Saldrán a la luz sus habilidades?
Nos leemos pronto.
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