Capítulo 4
Ethan y Kytzia se quedaron observándose durante un momento. Los dos pensaban en lo mismo. Si aquel virus había sido modificado para conseguir algo malo, ¿qué había pasado con el resto de virus con los que se estaba trabajando? Aquello suponía que iban a tener que analizar cuidadosamente el resto de virus con los que se trabajaba en aquel laboratorio, que incluían aquellos que habían visto con posibilidades para ser modificados y que funcionases para sus propósitos. Además del virus de la viruela, trataban con el virus del Ébola, el de la fiebre de Lassa, el virus causante del síndrome de trombocitopenia con fiebre severa, el virus de Marlburg, el virus Kyasanur y el virus Nipah.
Aquellos virus estaban siendo modificados en el laboratorio y cada grupo de trabajo se hacía cargo de uno de ellos, mientras que Ethan coordinaba la investigación de todos.
Tras analizar la nueva secuencia de la viruela, el hombre había despedido a todos sus equipos de trabajo de manera preventiva. Si aquel virus realmente había sufrido las modificaciones que él pensaba, cualquiera de los demás también habría podido sufrirlas y no quería arriesgarse, aunque pagaran justos por pecadores, ya que no todos los miembros de los equipos serían culpables, aquel asunto era de máxima importancia y, por ello, no había podido conservar a nadie más que a su mano derecha, Phil Murray. De ahí nació la idea de conceder la beca de trabajo a la mejor de su promoción, Kytzia, para trabajar con ellos. La joven seguramente no tenía ninguna intención malévola y podría ayudarlos. Así, sólo había tres personas trabajando en aquel laboratorio, Phil, Ethan y Kytzia.
Eran pocos, pero tendrían que encargarse de examinar todos los virus creados y comprobar si estaban modificados de manera correcta. Ethan había decidido que, si alguno de ellos estaba correctamente modificado, readmitiría al equipo correspondiente, pero para ello tendrían que analizarlo todo primero.
Los grandes ojos marrones de Ethan se clavaron en los grises de Kytzia y se dirigió a ella con seriedad.
—Como sabrás, esto quiere decir que tenemos que revisar todas las secuencias. Sacar datos de todos los virus con los que trabajamos y comprobar si están bien. Todo esto en la más extrema confidencialidad. Si alguien llegase a enterarse de esto, cundiría el pánico y podría desatarse un caos. Si alguno de estos virus sale de aquí... —Un estremecimiento recorrió el cuerpo del hombre, que no terminó su frase. Kytzia la había entendido perfectamente.
Si aquellos virus conseguían salir de sus laboratorios... Sería, sin mucha dificultad, el fin de la humanidad como la conocían. No sabían cómo actuarían en personas, puesto que eran creados directamente allí, pero sabían que eran potencialmente mortales.
—Pues manos a la obra —Kytzia sonrió con un poco de entusiasmo, a pesar de que aquello era grave, significaba aprender y trabajar en el lugar de sus sueños, era incapaz de ocultar su emoción por ello.
Ethan la observó admirado mientras la joven comenzaba a moverse por el laboratorio para extraer muestras de ADN que luego pudieran analizar. Una vez más, la joven estaba demostrando que su elección era la correcta, que realmente tenía pasión por lo que estaba haciendo y eso conmovía a Ethan en lo más profundo. No era fácil encontrar gente como ella, que se dedicase de aquella manera al trabajo y no tuviese dudas a la hora de hacerlo. Era fascinante observarla moverse por el laboratorio.
Ethan sacudió la cabeza y sonrió, colocándose al lado de la joven para ayudarla, les esperaban unos duros días de trabajo.
*
Tras varios días extrayendo, analizando y secuenciando ADN y ARN de los virus, de pasar prácticamente veinticuatro horas juntos los tres trabajadores del laboratorio, tenían los resultados. Sólo les quedaba leerlos y comprobar cuáles de ellos estaban modificados correctamente y cuáles no.
Kytzia era la más rápida de ellos para eso. Phil, Ethan y ella se encontraban en el despacho del laboratorio, sentados prácticamente juntos en el escritorio con gesto cansado, ya que llevaban trabajando sin parar muchas horas seguidas, sin prácticamente dormir. Sólo les quedaba uno de los análisis y Kytzia se estaba ocupando de él.
Un rato después, la joven levantó la cabeza. Lucía terriblemente cansada, con unas grandes ojeras rodeando sus ojos, pero su cara era de alegría.
—Terminé con el último —sonrió la chica mirando a sus dos acompañantes.
—Bien, ¿qué tenemos entonces en general? —Phil era el que había hablado en esta ocasión.
—Son todos. Todos han sido mutados de manera incorrecta, de manera que los hace aún más letales de lo que eran. Chicos... Tenemos que arreglar esto, si pasa cualquier cosa... Podría ser el final.
Ambos asintieron con la cabeza y entonces Ethan tomó las riendas de la situación.
—Trabajaremos solos. Sé que es un arduo trabajo para solo tres personas pero, siendo sincero, sois las únicas personas de las que me fio actualmente, de manera que nadie más puede saber esto. Tenemos que revertir las modificaciones de todos los virus y, una vez hecho eso, hacer las modificaciones correctas. Mientras trabajamos, me encargaré de buscar más gente de confianza para poder seguir con todo esto, pero no entrarán aquí a no ser que superen todos mis test de confianza y, os aseguro, son muchos.
—Yo sólo llevo aquí unos días, ¿cómo puedes saber si soy de fiar? —interrogó Kytzia con una ceja alzada. No es que no fuera de fiar, solamente quería saber por qué Ethan había decidido que se podía confiar en ella.
—Llevo todos los años de tu carrera observándote, Kytzia. No ha habido forma de que me hayas podido engañar. Sé cuál es el fin que persigues y, por ello, confío en que realizarás tu trabajo con profesionalidad.
La joven sonrió con un asentimiento de cabeza. En ese momento se le vino a la cabeza Helena, su mejor amiga. Ella había sido de las primeras de la clase junto con ella y estaba convencida de que era de fiar. No dudó a la hora de expresarlo así a Ethan, creía que podría ayudarles.
—Ethan, podrías hablar con Helena. Ella es inteligente, le gusta todo esto y yo pondría mi mano en el fuego por ella —su voz sonaba un poco tímida, al fin y al cabo ella no sabía qué criterios seguía Ethan ni si querría tener a otra recién graduada en sus laboratorios.
—Hablaré con ella, quizá pueda ayudarnos.
La joven sonrió complacida mientras, sin pensarlo más, salía de la oficina hacia el laboratorio para comenzar con la reversión genómica. Ella iba a empezar con el virus D1093, era el que más avanzado estaba en las investigaciones y, por tanto, era el que más peligro tenía y el que más trabajo requeriría.
Ethan y Phil sólo la observaron, viendo cómo se movía por el laboratorio, la ligereza y precisión que tenían todos sus movimientos mientras, sin darle más vueltas, se ponía manos a la obra con aquella misión que tenía entre las manos. Phil posó una mano sobre el hombro de Ethan y, sonriéndole, susurró:
—Una gran elección, Ethan. Ella será de mucha ayuda.
—Sí, lo será. Ahora sólo esperemos que nadie consiguiera sacar de aquí ninguna muestra de esto o estaremos perdidos. Quizá deberíamos hacer análisis clínicos para ver cómo se comportarían estos nuevos virus en la vida real, sólo por si acaso.
—Tonterías. ¿Cómo iban a sacarlo de aquí? Es imposible.
—También estas modificaciones eran imposibles, Phil, y míranos.
Los dos hombres se quedaron pensativos, decidiendo qué hacer a continuación mientras la joven Kytzia seguía trabajando.
¡Hola! ¿Qué os parece? ¿Os gusta el ritmo que lleva? ¡Comentadme qué tal! Os informo de que, lo más probable, es que a partir de hoy comience a subir un capítulo de esta historia cada martes y cada jueves, espero poder hacerlo sin problema. Hoy es una excepción y es probable que también suba otro capítulo esta misma noche. ¡No se os olvide votar y comentar si os gusta!
Una mención especial a EFMendoza por la portada. ¡Mil gracias! Me encanta :)
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