Primer dia
Al día siguiente.
Atelier del Dominio Del Rey.
—Buen día Christopher. Me temo que al igual que con otro estudiante recién llegado, la noticia de tu llegada se ha esparcido por el colegio...
Chris había pasado la noche en algo parecido a un estudio; con armas de toda índole y pinturas adornando cada centímetro de la habitación; pero apenas y pudo pegar el ojo, estaba emocionado por su primer día, esto era algo completamente nuevo para él.
Lin apreciaba las pinturas a su alrededor como si fuese la primera vez que las viera.—Tienes una reputación, y sin duda alguna te traerá problemas. Debes saber que es todo un privilegio para alguien como tú el ser instalado. La gran mayoría de tus compañeros son parte de un legado de segundas, terceras o hasta cuartas generaciones; mientras que tú eres un don nadie con fama de asesino.
—Se como defenderme...—respondió el mexicano al tiempo que tallaba sus ojos.
—No puedes matar a ninguno de ellos bajo ninguna circunstancia, si lo haces te marcara por una vendetta con algún líder mundial o algo peor.
—Lideres mundiales, grupos criminales y mafiosos ¿hay alguna diferencia?—Christopher era cociente de como funcionaba el mundo, en su experiencia nada era blanco o negro.
—La linea que los separa es fina pero visible... Mis ancestros iniciaron esta escuela cuando eran tratados peor que ganado. Una escuela para entrenar a los oprimidos en las artes asesinas, para moldear un mundo mas acorde a sus intereses.—El señor Lin miraba por un ventanal a espaldas de Chris—El tiempo ya ha pasado, nuestra reputación creció, ampliamos nuestras fronteras. Desde entonces hemos entrenado a los mejores asesinos de todo el mundo, pero siempre he recordado la verdadera razón por la que existimos. Para asegurarnos de que los mas desafortunados también tengan un nivel de poder.
—Lo entiendo...—Soltó el adolescente
—Se todo sobre tu sangrienta venganza y el vacio que dejo en tí. Se de el hombre que te entreno... Él estudió aquí, en el Dominio, fue el mejor de su generación, uno de mis mejores amigos.
Chris sintió como se aceleraba su corazón
—¿El viejo Jack estudió aquí?
—Su nombre era Ming. Tenía un talento natural en las artes mortales.
El muchacho negó con la cabeza—Nunca me dijo su nombre, le llame Jack ya que era un ebrio que pasaba casi todo el tiempo bebiendo Whiskey Jack Daniels y golpeándome por no seguir sus indicaciones al pie de la letra.
—Era un hombre roto, otra de las razones de que estés aquí es que me recuerdas a él, solía ser la viva imagen de lo que esta escuela representa, es una pena que se haya descarriado. Llamaste nuestra atención luego de lo que hiciste en la casa del Cuervo. Eres bueno ocultando tus huellas pero no lo suficiente, fue solo cuestión de tiempo para que descubriéramos todo sobre ti y quien era tu tutor...
Al joven no le gustaba hablar de ese sujeto, Jack había sido un maldito borracho hijo de perra.
—¿Puedo irme ya?
Una leve sonrisa se formo en el rostro de Lin—Seguro... este tema puede esperar.
.....
Incómodo, se sentía muy incómodo mientras una desagradable anciana le sonreía, era lo mas cercano a una bruja que veía en su vida. Si Chris tuviese 10 años menos seguramente estuviese llorando e intentando escapar de la horripilante mujer.
—Que jovencito tan guapo, no te muevas y sonríe, como si estuvieras apuñalando a alguien con esos músculos... ¡Sonríe!—Decía la bruja con voz rasposa.
Debido al anormal comentario, Christopher entrecerró los ojos y salió en la fotografía con cara de asco y enojo.
—Lastima, podría tomarte otra... si me haces un favor...—le propuso la vieja decrepita.
—Lo lamento señora, aunque me avergüence confesarlo, debo decirle que no cepillé mis dientes está mañana...
—No te preocupes cariño, yo tampoco lo hice—tras decir eso rompió a reír, el mexicano intento imitar el gesto pero apenas pudo forzar una sonrisa.
—Me quedaré con la fotografía, para mí está bien—el perturbado y nuevo alumno solo deseaba salir de ahí.
Además de su nueva y reluciente credencial se le otorgó:
-Un libro de texto sobre venenos.
-El manual del anarquista.
-Una copia de "El príncipe" de Maquiavelo.
-Una daga de 14 centímetros.
-Una Guns and Bullets (revista sobre armas y municiones prohibida desde el 82)
-Un papel con el horario y la combinación de un casillero.
—Supongo que es todo—Comento Chris con cierto desasosiego.
—Correcto. Buena suerte jovencito, la necesitarás...—dijo la anciana al tiempo que sonreía, revelando una dentadura asquerosa y bastante afectada por la gingivitis.
—Gr... Gracias...
....
El uniforme quedaba bien, ligeramente justo pero al menos la corbata parecía elegante y la tela era de calidad. El escudo de "El Dominio Del Rey" descansaba sobre el corazón de Chris, se trataba de un cráneo con dos serpientes atravesando las cuencas.
—Pensaron en todos los detalles, por más macabros que sean...
Christopher caminaba por los pasillos de la siniestra institución, había muchos estudiantes; más de los que esperaba, fácilmente unos 150 o hasta 200 jóvenes asistían a esa escuela.
Eso si, todos aquellos con los que se cruzaba lo juzgaban con la mirada o susurraban críticas y comentarios negativos en su contra.
—«Espero que nadie me reconozca»— Pensó. Tener la reputación de haber acabado con las cabecillas de un cartel en ese lugar podía ser malo, o terriblemente malo.
Luego de estresantes segundos soportando miradas de odio, asco, sorpresa, desprecio e indiferencia llegó hasta su casillero, alguien había escrito "Fuck you Psycopath" con pintura roja sobre el mismo. Chris simplemente lanzo un suspiro.
—«Bueno, así será más sencillo reconocerlo..»—luego de seguir las instrucciones en el papel logró abrirlo, metió los libros y la daga. Su primera clase era "Arte letal cuerpo a cuerpo"
Algunos metros a su derecha vio a María, que extraía libros peculiares de su propio casillero; rápidamente se acercó a ella, quería disculparse por el incidente del día anterior, aunque en el fondo solo deseaba hablar con alguien.
—¡Hey! María yo... iba a disculparme por lo que sucedió; me tomaste por sorpresa y, bueno... lamento lo que ocurrió, lo que te hice.
—Piérdete pendejo...—le respondió sin siquiera mirarlo.
—Bien, solo quería decirte eso... yo, de verdad lo siento.
—¡¡Ya lárgate!!—le grito ella.
De pronto, alguien cerro el casillero de María con fuerza y tomo a la chica por el cuello.
—Primero esa rata de Argüello y ahora este pendejo, no entiendes ¿verdad?—. De pelo rapado, con más tatuajes que pared de baño público y tan apuesto como una blasfemia, ese era Chico, el novio y dueño de María.
—El se acercó a mí... yo lo mandé al carajo—alcanzo a decir la morena.
—Tranquilo, estaba tratando de disculparme con ella—Comento Chris intentando apaciguar la situación. Al mismo tiempo 3 amigos, o mejor dicho, esbirros de Chico lo rodearon; estaban armados con navajas y otros objetos filosos.
—Es increíble la facilidad con la que las cosas pueden pasar de mal, a un total y completo desastre—dijo Chris, suspirando.
Chico soltó a María y se enfrento al recién llegado.
—Tenía algunos amigos en el cartel de los cuervos, no creo que hayas logrado acabar con todos ellos, se necesitaba un ejército para lo que ocurrió ¿Quien lo hizo?—Pregunto amenazándole con un filo.
Chris dedujo que quería ponerlo a prueba, él no deseaba tener problemas pero debía hacerse respetar.
En el pasado había leído poesía y distintos libros de temas diversos en la amplia biblioteca de Jack; gracias a ello había sido más fácil aprender inglés y los principios de otros idiomas menos importantes, sabía como causar algo de temor usando simples palabras de viejos escritores.
—La pálida muerte, llama tanto a las cabañas de los humildes como a las torres de los reyes.
«Fui yo quien los mato. Envenene la comida, planté explosivos y finalmente acribille a esos malditos... ahora, aleja a tus perros o les cortaré la garganta»
Christopher era un poco más alto y robusto que Chico; pero aún así estaba en desventaja por los 3 tipos que acompañaban al pandillero.
El observador sonrió y levantó ambos dedos medios en dirección al nuevo estudiante.
—Vete a la chingada. Psicópata, acabas de firmar tu sentencia de muerte...
—Dejemos algo en claro, no soy alguien a quien puedas amenazar... hay una razón por la que las hienas no se meten con los leones.
Los agresores se miraron extrañados y se burlaron de él. En un segundo Chico lanzó un golpe en dirección a Chris, pero este lo evadió y lo empujó hacia atrás, luego dió un codazo rompiendo la nariz de uno de los tipos a su espalda, haciéndolo caer entre gritos e insultos.
Otro de ellos lo atacó con una estocada; Chris lo tomo por el brazo, doblando y desarmando al sujeto, luego le asestó un brutal puñetazo en la cara rompiendo sus dientes, finalmente utilizando la misma navaja clavo la mano izquierda de su último antagonista al casillero de María, este lanzó un grito desgarrador.
—¿Quieres probar tu suerte?—Pregunto Chris a Chico, Maria retrocedió asustada, estaba ante alguien peligroso.
Lejos de sorprenderse, el pandillero sonrió y le aplaudió.
—Eres un pinche loco, me disculpó, no me meto con lunáticos—comentó calmado.
—Naturalmente...—Chris les dio la espalda y se dirigió a la primera clase.
—La verdad ¿A cuántos de ellos mataste?...—Le pregunto Chico.
—¿Acaso cuentas todas las hormigas que has pisado?—gruñó Chris mientras se alejaba.
El Dominio del rey era un lugar demasiado estrafalario y un crudo testimonio de que el mal y la existencia son uno. Absolutamente todos los estudiantes hablaban de Chris, algunos le tenían miedo, otros (la gran mayoría) querían ponerlo a prueba. Y con lo que acababa de hacerle a los amigos de Chico los rumores y calumnias se dispararon.
Antes de llegar a su primera clase se cruzo con una chica de cabello rubio, era como un estereotipo viviente de la adolescente tonta americana; solo que esta, en vez de tonta era despiadada.
—¿Eres otro mexicano?—Le pregunto con tono arrogante.
—¿Como dices?
—¿Cual es tu nacionalidad, imbécil?—pregunto osca.
Él suspiró—Soy mexicano por parte de mi madre, mi padre era de Washington, me dijo en varias ocasiones que había conocido a Jimmy Carter en persona, claro, antes de que fuera presidente.
—Que interesante, un puto mestizo. Al final de cuentas eres la misma mierda que los demás, Árabes, Turcos, Filipinos, Chinos. Ustedes no pertenecen aquí, La Dixie Mob's te tendrá vigilado psicópata, cuida tus pasos.—Tras decir eso le mostró el dedo medio y se fue caminando meneando las caderas.
—Si, igual fue un placer conocerte... —Le respondió con molestia.
...
La profesora De Luca impartía la clase de combate cuerpo a cuerpo, era realmente buena, una asesina experimentada y letal, sus estudiantes la respetaban y temían. Para Chris esa clase fue de lo mas curiosa; ya conocía algunos de los movimientos que se le mostraron.
Al final se le dio una cerbatana con veneno y se le ordenó practicar el tiró a la partes más vulnerables en un muñeco de prueba, eso fue educativo.
Una vez terminada la clase, Billie se acercó a Chris; lo acompañaba otro joven, de aspecto un tanto desalineado y cansado.
—Este es el otro nuevo. Marcus, el Psicópata. Psicópata este es Marcus—les presento Billie, aunque incluso el se confundió un poco al hacerlo.
—Me llamo Christopher, no psicópata...
—Hey, a mi me llamaban asesino de niños cuando llegué, en comparación psicópata no suena tan mal—Señaló Marcus bostezando.
—Ok "Chrisopata" ¿Que clase tienes?—Pregunto Billie con una sonrisa.
—Venenos...
—Que suerte, tenemos algunas clases juntos, con dos locos a mi lado nadie se meterá conmigo, seré el rey de el Dominio—Billie les dio un ligero golpe a ambos en el hombro y salio corriendo.
—¡Vamos, que esas perras se caguen de miedo!
—¿De que rayos habla?—Cuestiono Chris.
—Yo también tengo una reputación, podría decirse que esos idiotas nos catalogan como locos homicidas, claro contigo es peor, ya hay un rumor de que tuviste problemas con los amigos de Chico, eso te va a joder; yo solo mire a Maria y casi nos matamos—Respondió Marcus dándole una palmada en la espalda.
—Puedo lidiar con ellos...
....
El profesor Jurgüen era el encargado de quizás la clase mas peligrosa de todas, Venenos. El sujeto parecía un hombre simple, con grandes anteojos y un vocabulario refinado; su experiencia en el campo de la química era mas que notoria.
—Lo que cocinan es algo bastante cruel, de mi colección personal, me gusta llamarlo "Yellow mellow" provoca alucinaciones y una angustia terrible.—
Decía el profesor, mientras sus alumnos preparaban el extraño compuesto. Christopher estaba sentado a un lado de Billie, este no dejaba de reírse como lunático mientras miraba a Jaden, otro estudiante que estaba sentado detrás; esto como parte de una venganza, ya que Jaden había puesto varias trampas para ratas en el casillero de Billie.
—Lo entiendo viejo, la ratonera, ja... gracioso.. je..—La actitud del joven Punk llegó a ser bastante molesta incluso para Chris y Marcus, este último se encontraba sentado junto a Jaden.
—Billie... te agradecería que dejaras de hacer eso, me pones nervioso—se quejo Hart, pero Billie siguió con lo mismo.
—Tomaré un caramelo—Argüello acercó su mano al beaker donde Jaden preparaba el Jellow Mellow, el frágil recipiente resbaló y rompió frente a Jaden, quien de inmediato sintió la retorcida naturaleza de la fórmula que preparaba recorrer sus fosas nasales.
—¡¡Hay fuego!! ¡¡Esta dentro de mi!! ¡¡En todas partes!! ¡¡Largo, Déjenme!—Gritaba pelando los ojos y llorando.
Al ver esto, el profesor Jurgüen les ordenó a todos con excepción de Marcus que se fueran, faltaban como 15 minutos para que la clase terminara pero el idiota intoxicado debía ir de inmediato a la enfermería.
Chris y Billie se retiraron al comedor, mientras que Marcus se quedó para recibir un posible regaño de parte del profesor.
.....
El comedor del colegio, aunque tétrico parecía un lugar tranquilo. Billie le explicó a Chris cómo funcionaba el Dominio y los distintos grupos que lo regían. Le hablo sobre los Preps, Dixie Mob, Los Soto Vatos, F.W.D, el sindicato Kuroki, entre otros.
—Tu, yo y Marcus a diferencia de los "Legado"no tenemos ninguna afiliación o familiar que nos respalde, nos dicen ratas y estamos en lo más bajo, en el fango... hijos de perra privilegiados.
—¿Y esas?—pregunto Chris señalando a un par de chicas, al parecer hermanas, la primera era alta, de cabello negro y largo, fumaba un cigarrillo mientras miraba a los lados con ansiedad, la segunda era mas bajita, de cabello igualmente negro, y anteojos, a diferencia de la alta ella parecía mas tímida y reservada.
—Viejo, ni se te ocurra mirarlas, son las Proietille Nero; la alta y drogadicta se llama Alessandra y la nerd es Angelique, son hijas de un mafioso Italiano, su padre es el jodido Padrino de la vida real, un tipo le llamo zorra a Alessandra y encontraron el cadáver del pobre idiota degollado bajo los puentes... eso armó un lío y desde entonces nadie se mete con ellas.
—Okay, solo preguntaba—finalizó Chris bajando los hombros, alguien lo empujo por la espalda, no fue con mucha fuerza pero si la suficiente para moverlo.
—¿No vas a disculparte por lanzarme una asiática a la cara?—Era Lex, venia acompañado de una estudiante gótica bastante peculiar.
—Ah, este montón de basura oscuro es Petra, Petra el es el Psicópata.
—Hola—le saludo ella—no le prestes atención a Lex, es un cretino que oculta su micropene y falta de autoestima criticando todo lo que lo rodea.
—Puedo verlo. Soy Chris...—Respondió con una sonrisa.
—Felicidades Petra, si Sigmund freud fuese Nosferatu con maquillaje estaría orgulloso de ti—contaatacó Lex.
Los jóvenes fueron a que les sirvieran el almuerzo, el menú era amplio, aunque solo les dieron estofado.
...
—De verdad ¿iras con ese imbécil presumido? ¡Ja! Te diría vendida pero la basura gótica no representa nada—Se burlaba Lex de Petra, al parecer la chica iría al baile de legado con un sujeto comunista llamado Viktor.
—No soy de tu agrado, así que tu interpretación de lo que es correcto o no, no me importa.—respondió ella poniendo una mueca triste.
—Esperen... ¿Hay un baile esta semana?—Pregunto Chris confundido.
—No te recomiendo ir Psycho, solo habrá imbéciles de legado, hacen novatadas y esa basura—le dijo Lex con tono aburrido.
—No planeo ir, solo me parece irónico que en mi primer semana de clases hagan un baile, como si fuese por mi—espetó levantando la cabeza y sonriendo.
—No lo hacen por ti, genio, el baile de legado se hace cada año—le dijo Petra riéndose.
—Bueno aun así es extraño. Iré a buscar una mesa—concluyo dejando a Billie y Petra en la barra de comida.
Luego de unos minutos Marcus, Chris, Lex, Billie y Petra. discutan y comían con tranquilidad
—¿Que es eso del credo Punk?—le pregunto Petra a Lex.
—Ahorratelo, yo lo masturbaría bien para terminar con el alardeo—Interrumpió Marcus.
—Viejo, ¿Te gusta masturbar?—le cuestiono Billie a su amigo.
—Ok... no se que demonios hablan pero haré como que si...—Comento Chris mientras jugaba con su cuchara.
—Eso esta bien pero es grosero, y tu Marcus deberías callarte, estas juzgando a la niña vampiro, lo digo por intuición—decía Lex con una sonrisa en su rostro.
—Cállate, lo dice quien piensa que "Tiburón" es una comedia.—reprocho Petra.
—Chicas de Nantucket destrozadas, ese maldito tiburón es mi héroe. Entonces, Psycho ¿solo comes carne humana o que rayos?—pregunto Lex a Chris, este no había tocado la comida.
—Si, el estofado no está tan asqueroso—añadió Petra.
—Y su opinión vale bastante, ya probo el de Viktor—bromeo Lex.
Christ suspiró—Lo siento, no pienso comer en la cafetería de una escuela en la que enseñan a los estudiantes a preparar distintas clases de venenos, ya le di razones a Chico para matarme y la tal Brandy me amenazó está mañana. Intento ser precavido.
—Ammm... no—Petra negó con la cabeza— La palabra adecuada sería paranoico. Tengo una pregunta para ti, ¿Es cierto eso que dicen, que has matado a mas de 50 personas?—le pregunto levantando las cejas de manera curiosa—eso sería bastante cool y aterrador—serías un puto Rambo.
—Prefiero no responder eso, he hecho cosas malas, pero a gente que lo merecía, a monstruos...—respondió Chris levantando los brazos sobre su cabeza y mirando hacia la nada.
—Cielos.. eres como un maldito Punisher combinado con Abraham Lincoln, quien sabe, igual en unos años tienes tu propio cómic—cometo Marcus aun con algo de estofado en la boca.
—Ah... oigan.. se que soy nuevo pero, ¿porque somos los únicos idiotas que están almorzando...?—inquirió Chris en un tono intranquilo—miren a su alrededor, nos observan...
En efecto, ellos eran los únicos que consumían alimentos. De un momento a otro un silencio sepulcral se apoderó del comedor, Chico se acercó a la mesa de los desorientados jóvenes—¿Que tal el almuerzo? Hoy hay una receta especial en el menú...
Una simple inspección bastó para que los compañeros de Christopher se dieran cuenta de algo terrible.
—Si, la otra carne blaca es de rata—Chico les sonrió, los demás estudiantes rompieron en carcajadas y burlas al ver como Billie, Petra y Lex escupían el hórrido platillo. No pasó ni un segundo para que salieran corriendo.
—Bueno, al menos no fue veneno.—comento Hart—se los dije...
—Ire a ver a las señoritas, no vemos—dijo Marcus tomando sus cosas y llendo tras Billie—a diferencia de los demás ese no era su primer estofado de rata.
Christopher hizo su plato a un lado, se acomodó en su asiento y se llevó las manos al cabello.
Chico se sentó a su lado—¿No vas a vomitar como esas ratas?
—No comí nada.
—Mira amigo, sobre lo de esta mañana; toda esa mierda era solo un juego—decia Chico con voz relajada—hay que olvidar eso. Te propongo algo, únete a los Soto Vatos, somos tu gente, trabajaremos para mí viejo, está complacido con lo que le paso a los cuervos. Ahora nos estamos expandiendo al centro, te daré 10 grandes justo ahora y protección, que es lo que más vale para una rata... sin ofender ¿Que dices, hommie?—pregunto tomando el hombro de Hart, este se mantenía serio.
—Sabes... hay cosas que no se pueden comprar: la vida eterna, el amor, la satisfacción, la felicidad y yo... No me interesa afiliarme a ningún cartel, ustedes son la mierda más despreciable que he tenido la mala fortuna de conocer, se aprovechan de los demás y asesinan a todos aquellos que interfieran con su maldito estilo de vida, incluso a quienes aman.—Chris apartó la mano de Chico con violencia.
—No vuelvas a tocarme, no somos amigos, el día que eso pase, se congelará el puto infierno...—luego de eso tomo sus cosas y se largo de allí.
—¡¡Yo que tú me cuidaría la espalda!! Rata...—le grito Chico con un tono furico.
Chris decidió ir a ver cómo estaban Lex y Billie, a medio camino, uno de los tantos monjes que fungían como guardianes en el Dominio le entrego una caja de madera y se fue sin decir nada.
—¿Que?...
Al abrirla se encontró con los huesos desnudos de una especie de roedor mórbido, algo parecido a una rata.
—Esto no puede ser bueno...—había algo que le molestaba en el bizarro regalo, sentía como si lo hubiesen seleccionado para algo horrible.
.....
Chris entro al baño justo cuando Billie y Lex habían terminado de vomitar, Marcus los estaba esperando.
—Haremos un disturbio; no hay otra opción mas que una guerra en clase.—Bramo Lex con ansiedad.
—Irrumpiremos en la bastilla y defecaremos en el trono.—añadio Billie—¿Vendran?
—No. Me comeré a los ricos la próxima vez. Mantendré un perfil bajo y elegiré mis batallas—respondió Marcus.
Lex y BIllie miraron a Chris.
—Lo siento, la venganza tiende a crear repercusiones y me tiene bastante jodido, quizás para la próxima...—dijo bajando la cabeza.
—Si se salen con la suya la próxima vez comeremos... testículos de gato—advirtió Billie.—Bien, Lex y yo lo haremos ¡¡¿Soldado listo para servir a tu país?!!
—¡Listo!—respondió Lex entre risas maniáticas.
—Veo que ya te dieron la rata, bienvenido a la familia—comento Marcus señalando la caja de Christopher.
—En realidad creo que es una especie de topo o castor de algún tipo.
—Dejame ver esa cosa—Lex le arrebató la caja y comenzó a reír con locura al ver la criatura que estaba ahí dentro—¿Que rayos es esta cosa? miren esto.
La reacción de los otros dos fue similar—Hombre es como una fusión de varias ratas con una lagartija, creo que tiene más de una cabeza—comento Billie riendo.
—¿Que creen que significa?—inquirió Hart.
—Que eres una rata mutante monstruo, no importa, igual eres una rata—respondió Lex al tiempo que le devolvía aquella cosa horrible.
—Ok... los veo luego, tengo clase de Artes oscuras... sea lo que eso sea.—finalizo Christopher.
—Cuidado viejo, la última vez Lin nos envenenó—le advirtió Marcus.
El asintió con la cabeza.
.....
El señor Lin impartía una clase. Artes oscuras, Chris no entendía muy bien de qué iba eso.
El profesor caminaba de un lado a otro recitando un discurso sobre que los adolescentes habían iniciado la primera guerra mundial y un montón de cosas siniestras más. Él sabía cómo mantener la atención de sus estudiantes, Christopher se dió cuenta de ello cuando le rompió la mano a un tipo que no dejaba de golpear las puntas de los dedos contra su pupitre, lo hizo con un golpe preciso de un bastón que siempre cargaba consigo.
Algunos rieron al escuchar los gritos de dolor del muchacho, pero fue una diversión efímera, tan pronto como llegó se fue, una risa más y Lin le hubiese arrancado la quijada a alguien.
El nuevo estudiante bajó la mirada de manera incómoda. Romperle los dedos a una persona no es nada gracioso.
Desafortunadamente la situación solo iba a torcerse aún más. El profesor tenía una misión para ellos, o mejor dicho, un examen.
—Este examen me demostrará quienes son en realidad, representa la mitad de su calificación, quizá algunos de ustedes ya están al tanto sobre lo que debe hacerse, ya que son los últimos en presentarlo, eso les da una clara ventaja táctica. Y por lo tanto solo les daré una noche para hacerlo. Vayan a la ciudad, encuentren un objetivo y mantelo, oculten el cadáver, quiero pruebas...
Lin específico que el objetivo debía ser alguien maligno, una persona que nadie extrañase, alguien que merezca la muerte, por el bien de las personas honradas y justas.
Luego de la sombría clase, Chris abandonó el salón pero fue detenido en el pasillo por una de las hermanas italianas de Proiettile Nero, la de anteojos y aspecto reservado; Angelique era su nombre.
—Hola, necesito de tu ayuda—el acento de la joven era un tanto extraño, considerando su nacionalidad, pero podía entenderla.
Chris resopló—¿Que quieres?—ese no era un buen momento.
La chica tenía las mejillas enrojecidas y le hablaba sin mirarlo a los ojos.
—Escuche sobre tu reputación y... quiero que me ayudes con el examen de Lin.
El joven la miro por unos segundos.
—¿No se supone que eres hija de un mafioso italiano? dile a tu papi que mate a alguien por ti y listo.
—No lo entiendes, necesito hacer esto por mí misma—le respondió ella levantando la voz.
—Entonces hazlo por ti misma...—Chris se fue dejando a su compañera italiana hablando sola.
—Te daré 5,000... No 6,000—esas palabras detuvieron la marcha del muchacho.
—No me falta dinero. No soy un mercenario, aún... no voy a matar a nadie por ti.
—Tengo a los objetivos, son 5, dividimos el crédito dos a tres, una rata como tú necesita pasar la prueba de Lin y yo necesito ser la mejor de la clase. Se lo prometí a mi padre.
Christopher no podía creer las cosas tan ridículas y horrendas que le decía.
—Olvídalo, no lo haré...
Angie no estaba acostumbrada a escuchar un no por respuesta, y pese a su aspecto inocente era alguien muy explosiva y difícil de tratar.
—Si no me ayudas los "Proiettile Nero" harán un infierno de tu vida y de las demás ratas con las que...—la joven puso una mueca de asco—almorzabas carne de rata...
Hart gruñó, le dedicó una mirada de enojo.
—¿Es una amenaza?
—Lo es... te veré en la tienda de discos a las nueve. Si se te ocurre no ir, tu y tus amigos encontrarán sus casilleros repletos de estiércol a primera hora.—
La actitud de la estudiante había cambiado de manera abrupta, ahora era mucho más irracional y obsesiva.
—Si no haces lo que te digo, mañana estarás hasta el cuello de mierda y no lo digo de forma figurativa.—le amenazó antes de irse.
Así como así, ahora debía hacer todo lo que esa cuatro ojos malcriada le diciese. Chris no podía arriesgarse a que cumpliera su amenaza y no podía matarla, eso desataría la furia de la mafia italiana en su contra. Estaba en medio de una encrucijada.
—Maldita... ¡Dios!—en un arrebato de ira, pateo un cesto de basura esparciendo su contenido por el pasillo.
—¿Problemas?—le cuestiono el señor Lin, este se hallaba a su espalda, mirando al muchacho con seriedad.
—Si, podría decirse...—respondió mientras levantaba el desastre que había causado.
—Te dije que tú reputación te traería problemas, se me informo lo que le hiciste a Juan, el amigo de Chico; estarás en detención el fin de semana.
—Solo me defendí, no hice nada malo...
Lin asintió con la cabeza.
—Debiste haberlo golpeado en lugar de atravesar su mano con un cuchillo, eso deja una marca.—
Lin coloco su bastón contra el pecho de Chris y lo empujó hacia los casilleros.—No voy a tolerar tonterías en mi escuela, compórtate y elige tus batallas con cuidado. ¿lo entiendes?
—Si señor.
El hombre de ojos rasgados retiro el bastón.—Bien, suerte con la prueba...
......
Mini-nota del autor:
Las actualizaciones serán cada una o dos semanas, dependiendo el tiempo que tenga libre. Gracias por leer y votar.
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