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Muere por mi

—Voy a morir de una manera horrible porque he llevado una vida horrible, y mentiría si te digo que siento siquiera un poco de arrepentimiento... No queda atisbo de bondad en mi interior... Lo lamento Chris....

—Jack (últimas palabras antes de su fallecimiento)

......

La muerte espera el más ligero descuidó, está presente en todos lados y en todo momento; pero en Kings Dominion, se da un festín cada año...

¡Mierda!—Marcus fue el primero en salir del auditorio, a su espalda un coro de gritos, insultos, disparos, cuchillos y flechas se aproximaba; eran como una horda de caníbales enloquecidos.

De igual manera Christopher emergió de la oscuridad corriendo, estaba sangrando, Alessandra lo había atacado con una daga apenas Gao apagó la luz.

Él alcanzó a moverse, de esa manera termino con un amplio corte en el hombro, y no en la garganta.

Un sujeto del sindicato Kuroki lo emboscó con una katana justo en la entrada, Christopher alcanzó a evadir el filo y asestó un puñetazo que hizo caer al agresor japonés.

A su espalda; los Soto Vatos estaban apuñalado a un par de tipos, ratas, obviamente.

Al ver a Marcus fueron por el.
—¡Pagaras por lo de Chico!

Chris iba a ayudar cuando una punta de flecha se clavo en el cerebro de una joven, era rubia, había intentado escapar del auditorio, la pobre alcanzó a abrazarlo antes de morir en sus brazos.
—No, mierda, mierda, mierda...

—¡¡Ahi está!! ¡Hemos estado esperando este día rata!—los Soto Vatos alcanzaron a Marcus, eran 3.

—¡Maria pago por sus pecados, ahora es tu turno!—le reclamaban engullidos en una rabia cegadora, mientras lo atacaban con machetes.

—¿Como que "pago por sus pecados"? Ustedes la mataron...—Marcus evadía los ataques como podía.

Chris logró sorprender a uno por la espalda decapitandolo con la katana que había conseguido unos segundos antes, luego se enfrascó en una lucha contra el segundo y ganó la contienda.

El último de ellos intentaba matar a Marcus.
—¡El alma del Diablo envía saludos desde la tumba, puto!—por fortuna, el Nicaragüense aún tenía su arma y sin dudarlo le voló la cabeza de un disparo, no era la primera vez que mataba a alguien.

—¡Tenemos que salir de la escuela!—le gritó a Chris.

El Dominio se había transformado en un sanguinario campo de batalla, todas las ratas luchaban por sobrevivir, más de la mitad de primer año y cuántos más matarán los legado más subía la calificación.

Marcus y Chris salvaron a Petra de ser molida a palos por un miembro de S.F.W.
—Gracias chicos....

—¡¡Ese hijo de puta es mío!!—Brandy y el escuadrón de la muerte de porristas aparecieron al final del pasillo, tenían patines y estaban tras Chris, de todas las ratas el era el más valioso.

—¡Corran, me quieren a mi, puedo darles un poco de tiempo!—le ordenó a sus amigos.

No había nada que objetar, cada segundo que pasaba las posibilidades de sobrevivir se reducían muchísimo de manera que corrieron en direcciónes opuestas.

Brandy y las porristas fueron tras Christopher.
—¡Best, Best. Venceremos a las ratas!—gritaba una de ellas.

—¡No les daremos descanzo!

Brandy golpeó a Hart con su pom-pom tirandolo al piso, las demás se lanzaron sobre él como buitres. Usando la katana logró evitar algunos ataques pero finalmente la rubia neonazi lo desarmo con un potente golpe al ya herido hombro del joven, quién grito de dolor al sentir las dagas atravesar su piel.
—¡Mexicano de mierda!—le insultó Brandy antes de patearlo con los patines y dejarlo medio aturdido.

Chris iba a morir tenía a 5 porristas asesinas sobre él y estaba desarmado, no había nada que hacer, su historia ya había llegado demasiado lejos.
—Mierda...

Fue entonces que una poderosa detonacion inundó el pasillo, y una de las porristas cayó muerta, el sonido ensordecedor de una metralleta obligó a Brandy a cubrirse.

Alessandra estaba detrás, era la responsable del asesinato, armada hasta los dientes, algo normal en una familia que trafica con armas.
—¡¡Es mío... Zorras!!!

Otra ráfaga de disparos dejo como coladera carmesí a dos más de las porristas, Christopher aprovecho la situación para seguir corriendo y dar vuelta al siguiente pasillo. Si quería sobrevivir necesitaba llegar a su dormitorio, conseguir sus armas a como diera lugar.
La italiana corrió tras de él.
—¡¡Chris!!


...

Viktor le quebró el cuello a Mike ragner, otra rata, Shabnam lo miraba complacido, el comunista y sus amigos llevaban 3 asesinatos
—¿Quieres morir, gordo Shabnam?

—Soy mejor amigo que enemigo, Viktor, verás durante todo el año he estado compilando una lista exhaustiva de todos en clase... Lo sé todo, puedo ayudarte

—Te escucho...

El obeso estudiante amplió aún más su sonrisa y continúo.
—Durante meses me he estado preparando para el sacrificio de primer año, se quién va a trabajar con quién, se quienes son las ratas secretas y cada agujero donde pueden ocultarse...

Shabnam abrió un casillero a su espalda, revelando un arsenal de rifles de asalto.
—Aparté algunos juguetes como gesto de nuestra nueva amistad. Trabajando juntos, ejército e inteligencia romperemos el récord de muertes en primer año de Ming y el maestro Lin.

—¿Y que es lo que tú ganas?—inquirió Viktor levantando la ceja.

—Estar allí cuando mates a nuestro amigo Nicaragüense...

Una sonrisa depravada se formó en el rostro del ruso.

Angelique y un par de sus aliados abrieron un casillero junto al gordo, de el sacaron una gran cantidad de armas y equipo militar

—Competencia...—murmuro Viktor.

—Alejense de Christopher o los mataré a ambos... él es mío...—les advirtió con seriedad.

—¿Tu?—shabnam sonrió—sabes, hay un rumor de que no mataste a los carniceros, fue el... ¿tendrás las agallas para matar a tu amante?, yo creo que no...

Al parecer Shabnam sabía demasiado, conocía la suciedad de cada uno de sus compañeros, Angelique no perdió la compostura, y puso una 9mm en la frente del grasoso tipo.
—Me importa una mierda lo que creas—la joven de anteojos movió el arma unos centímetros y disparo a nada de la oreja del gordo, dejandolo sordo y retorciéndose en el piso, Viktor retrocedió riendo—todos estarán tras el rey rata...

—Los mataré...

...

Christopher corría dejando sangre tras de si, además de las italianas casi el 90% de la escuela estaba persiguiéndolo, esa "recompensa especial" para quien lo aniquilara; se traducía en una sentencia de muerte y en una venganza personal por parte de Gao.

Cuando finalmente llegó a su dormitorio tiró los muebles sobre la puerta tan rápido que parecía un loco furioso intentando escapar del psiquiátrico. Su radiograbadora cayó al piso y el botón de "Play" se rompió, reproduciendo música particularmente siniestra, se trataba del segundo casete que Chris le había comprado al vagabundo "Nigthmare" (pesadilla).

Christopher dio con el portafolio metálico dónde guardaba las armas, dentro habia 2 botes de gas lacrimógeno, una máscara antigás, escopeta recortada con 10 cartuchos, un revolver, arco deportivo con carcaj y un chaleco antibalas.
—Mierda, no es suficiente...

En ese momento empezaron a golpear la puerta, un disparo voló la cerradura. Christopher se puso la máscara, arranco el seguro a un bote de gas; el espeso y letal humo inundó parte del dormitorio mientras  lo arrojaba por una abertura sobre la puerta. La horda de perniciosos estudiantes empezó a sentir los sádicos efectos, ojos llorosos, dificultad para respirar, irritación en la piel, ceguera, vómito. Christopher se colocó el chaleco y acomodo las armas como ya había ensayado muchas veces antes, tenía pocos segundos.

Escopeta en mano abrió la destrozada puerta de una patada y lanzó el segundo bote de Gas, los efectos del mismo eran aumentados gracias al espacio cerrado.

La canción aumento su intensidad, las notas de la guitarra eléctrica acompañaban una música infernal.

«¡Nigthmare!»

La letra de la canción era en inglés, hacia eco y parecía burlarse de él, como la predicción de un futuro terrible.

«Ahora tu pesadilla cobra vida»


Avanzo por el pasillo, blanco por el humo, golpeando y empujando a los intoxicados estudiantes, si no fuera por el gas... lo habrían destrozado.

Había sangre en las paredes, incluso había algunos chicos muertos, degollados o desangrándose, Hart no podía hacer nada por ellos, no había suficiente tiempo. Esa maldita música seguía ahogando su cordura.

«¡Te arrastra hacia abajo, directo al espectáculo del diablo!»

Chris reconoció a Alessandra, intentaba escapar torpemente del gas y cargaba consigo la metralleta Thompson que había usado en detención, de alguna manera notó su presencia e intento matarlo, pero el muchacho reacciono más rápido pateando el arma, otros dos tipos se lanzaron sobre él, con movimientos penosos gracias a los efectos del gas, pero el hecho de que estuvieran intentando quitarle la mascara era terriblemente malo.

Alessandra le rasgó la pierna derecha con la punta de una daga y finalmente la clavó en un costado, Christopher únicamente podía forcejear y escuchar fragmentos de la retorcida canción.
« Pero Dios no está de tu lado... La carne arde, puedes olerlo en el aire, nada detiene la locura... Inquietante anhelo... Tira del gatillo...»

Con la sangre hirviendo de ira le propino una cabezazo a ella y le desfiguró la cara a otro de los agresores con un tiro de la escopeta, al último de ellos lo apuñaló con la daga de Alessandra y se fue cojeando.

«Y duele saber que perteneces aquí...»

....

El Dominio parecía el mismo infierno; sangre, gritos, violencia... súplicas desesperadas y silenciadas con brutalidad, el sacrificio de primer año era un acto atroz y despiadado.

En el baño de damas, Jessica, una nueva estudiante, hija de Lady Moss (dueña de la mitad de los burdeles en Los Ángeles) luchaba por no ser asesinada por su propio novio.

—Te amo tanto...no debiste decirme que eras una rata, Jess.

Detente, no hagas esto...—le suplicaba, su novio estaba sobre ella, a nada de clavarle una daga en el corazón. Jess no era tan fuerte, lentamente el filo surcaba la carne.

—Sabes lo que va a hacer mi padre si no me gradúo con honores...—le decía con lágrimas en los ojos—lo lamento...

—Dado a su gusto por los hombres..—interrumpió Billie antes de golpear al sujeto con un extintor, lo hizo con tal fuerza que le rompió la quijada y probablemente también lo asesinó, la creciente sangre en el piso sugería eso.

—Buenas decisiones no está en la lista de aptitudes de Jessica...—le dijo a la chica ofreciéndole la mano
—no significa no...

—¡Lo mataste!!—inesperadamente Jessica lo atacó con un cuchillo, Billie terminó con un corte en el brazo.

—¡¡EL IBA A MATARTE!!—reclamó Billie.

—¡Soy una rata hasta que le lleve tu cuerpo a Gao! Entonces seré Legado! Entonces estoy a salvo...—dijo atacándolo nuevamente.

En ese momento Willie y Saya hicieron acto de presencia
—Si lo lastimas no saldrás de aquí con vida—le advirtió Saya.

—Billie es nuestro—completó Willie.

Jessica estaba fuera de si, la influencia de esa maldita escuela engendraba monstruos.
—¿Quieren robarme? Vamos... Ellos verán que soy digna, ustedes...

Saya noqueó a la demente joven con un fuerte puñetazo—Cállate.

—Aléjense a la mierda, no soy de ustedes—les amenazó Billie levantando el extintor.

—¿En serio? Estamos de tu lado, vinimos a sacarte de aquí—le explicó la nipona.

—¿Si?

—Si, solamente necesitamos mantenerte vivo por una semana, esconderte...—dijo Willie saliendo al pasillo.

—Pero eso es inútil, no se detendrán hasta que esté muerto.

Simultáneamente Marcus y Petra aparecieron corriendo por el pasillo.
—Debemos aprovechar que todos están al otro lado, intentando cazar a Chris, saldremos por atrás solo hay dos guardias—le decía el nicaragüense a su oscura amiga.

Al ver al joven Punk y compañía, Marcus maldijo.
—Mierda, vamos Billie, saldremos de aquí, no confíes en nadie que no sea una rata.

Billie miro a Saya y Willie.
—Aprecio que intenten hacer esto, pero tiene razón, estaré más seguro con gente de mi tipo—les dijo mientras tomaba sus cosas.

—Somos de tu tipo—le respondió William.

—Ambos sabemos que eso no es verdad...—Billie se fue con Marcus y Petra.

—Puto Argüello...—gruño Saya.

—Tiene razón, ninguno de ellos está a salvo aquí...

....

Esa madrugada

Shabnam preparo un salón para que fuera el centro de operaciones desde el que cazaban a las ratas.

Con los planos de la escuela, sabía exactamente en donde buscar, algunos legado estaban con el, esperando instrucciones para hallar la plaga de roedores.
—Casi todas las aulas han sido despejadas. Brandy hizo un conteo. ¿Cuántos quedan?

—10 de ellos—respondió la neonazi mascando chicle.

En ese momento la puerta se abrió con violencia; Alessandra entro empujando y maldiciendo, tenía los ojos enrojecidos e irritados, se acercó a Shabnam y puso el cañón de su metralleta en la boca del gordo.
—¡Christopher! ¿Sabes dónde está? ¡Habla, gordo merda!

Shabnam intento hablar pero la italiana metió más el cañón impidiéndole tal acto.

Kelly llegó junto al pobre estudiante y retiró la metralleta, golpeado a la intoxicada Italiana, al mismo tiempo Brandy empujó a Alessandra contra la pared

—¡¡Mataste a mis amigas, casi me matas a mi, drogadicta de mierda!!

Estaban a punto de matarse entre ellas cuando Shabnam las interrumpió
—¡Señoritas! pelear entre nosotros no solucionará nada... Con tantos detrás de Hart pensé que ya lo habían asesinado...

—Por algo Gao le puso precio a su cabeza, es el mejor asesino del Dominio—comentó Kendal—no será fácil cazarlo, deberíamos ir todos...

Alessandra empujó a Brandy—su cabeza es mía...—les amenazó levantando su arma, luego salió al pasillo, inhaló un poco más de cocaína usando su muñeca y siguió buscando.

—Deberiamos encargarnos de ella—sugirió Kelly.


...

A dónde quiera que Christopher voltease encontraba una carnicería. Indefenso, era una rata en el laberinto de la muerte.

En su camino había asesinado a 5 tipos usando el arco, se camuflaba en las sombras, moviéndose sigilosamente, un error y su final estaba asegurado, ahora casi todos en el Dominio estaban armados con rifles o armas cortas.
—Maldita sea...

Un tiroteo en la biblioteca llamo su atención e intento pasar de largo, pero al mirar más de cerca vio a Saya luchando contra los miembros de S.F.W al parecer querían matar a Willie, nadie podría sospechar nada de una bala perdida en la frente de un cobarde, probablemente buscaban quedarse con la pandilla.

Saya corto la mano de uno de ellos y luego la cabeza, no había más misericordia, no más moral, vivir o morir era lo más importante. La asiática corto en dos a otro de los agresores pero el último de ellos la hirió en el brazo.
—Como siempre, Willie escondiéndose detrás de su perra...

El sujeto estaba por rematar a Saya cuando William descargo su arma, el agresor cayó muerto, un charco escarlata se formó debajo.

El adolescente estaba temblando, incapaz de creer lo que había hecho.

—Gracias...—le agradeció Saya.

—Tu espada, estaba justo allí, ¿porque no...?

Christopher apareció detrás de ellos, lanzó un cadáver a los pies de Willie.
—Les faltó uno... estaba detrás del mostrador...

Inmediatamente Saya abrazó a su amigo con fuerza.
—Sigues con vida... mierda, estaba muy preocupada por tí...

—El caos atraerá curiosos—le dijo mirando hacia los lados—debo irme, saldré por las alcantarillas, está probablemente sea la última vez que los vea y bueno...

Tras eso, le dió otro abrazo a ambos y se perdió en la oscuridad del pasillo, no había tiempo.

—¡William Lewis y Saya Kuroki! Reportense en la oficina inmediatamente.—Bramo la odiosa voz de Gao por los altavoces.


Ambos se miraron unos segundos. Con miedo e incertidumbre obedecieron la orden.

En el camino a la oficina de la directora pasaron por pasillos atestados de cadáveres, el olor metálico de la sangre llegaba a ser insoportable.

Cuando finalmente llegaron con Gao, les sorprendió la tranquilidad y naturalidad que demostraba.
—Algunos dicen que lo que hacemos aquí es cruel; pero a través de la historia las guerras siempre son combatidas por niños, ¿No es humano prepararlos?, ¿Desgarrar la capa de inocencia?, yo creo que es lo mejor, un sacrificio que debe hacerse...

Saya y Willie intercambiaron miradas de perturbada preocupación.

—Marcus y varias ratas han dejado el terreno de la escuela, incluso Christopher sigue vivo... toda una hazaña para la rata alfa.

«Tan solo Marcus asesino a un maestro y a dos de mis guardias, eso me molesta...»—
Dijo mostrándo las pantallas de cámaras de seguridad, en ellas se veían varios cadáveres.

—Esto es su culpa...

—Nosotros no tenemos nada que ver con eso—reclamó Saya.

El rostro de la maestra se mantuvo firme.
—No los detuvieron, ni a Marcus, ni a Christopher... lo ví todo.

Gao acarició la mejilla de Saya y un hilo de sangre comenzó a decender bajo sus pómulos, no tenía idea de cómo, pero la había cortado.
—Se lo mucho que cada uno ama a sus familias, espero por su bien que esas ratas no expongan mi escuela... vayan, matenlos. Recen para no vivir lo suficiente como para ver lo que soy capaz de hacer.

....

Más tarde
Calles de San Francisco

La estación de policía estaba cerrada, los pocos policías que Christopher había encontrado le dispararon apenas notaron su presencia; Gao los tenía en el bolsillo.

Tras escapar y casi morir desangrado entró a una farmacia, usando la persuasión propia de una escopeta le pidió a la cajera ayuda, ella era un poco mayor que él y estaba temblando como gelatina, no tenía idea de cómo tratarlo; había aceptado trabajar allí para ayudar con los gastos de casa.

—Yo... no, no sé que hacer... ¡No me mates por favor!—suplicaba penosamente la muchacha.

Chris sentía un fuerte mareo, había perdido mucha sangre.

—Esta bien, yo te diré que hacer... tranquila, no voy a hacerte daño.

...

Alessandra recibió la noticia de parte de Gao, Christopher había abandonado la escuela, debía encontrarlo y matarlo antes de que revelará la existencia del Dominio, una tarea complicada pero que estaba ansiosa por cumplir.

Con la metralleta oculta bajo un suéter y algunas de granadas en su cintura entró a la tienda de discos; ahí dentro todo parecía normal, no había rastros de sangre en el piso y los clientes estaban tranquilos, seguro no habían visto a un paranoico demente desangrandose.

Decepcionada y molesta por no saber dónde buscar salió de la tienda, para su sorpresa una figura oscura la empujó y entro al negocio con advertencias desesperadas.
—¡Corran, salgan a la mierda de aquí!!
¡Los van a matar!

La voz y cabello espantoso eran inconfundibles.
—Billie...

Viktor y dos de sus compañeros entraron disparando, las balas perdidas acabaron con la vida de varios clientes incluído el dueño, Billie logró llegar a la puerta trasera.

Alessandra fue tras ellos, el maloliente punk era amigo de Christopher, tal vez conocía su ubicación.
—¡Hey, fermati....!

La terrible persecución llevaba diez víctimas inocentes, era una locura; pasando por una cocina en dónde los perseguidores asesinaron a todos intentando rozar al joven Punk.

Por más que Billie corria esos tipos no se daban por vencidos, eso hasta que saltó de un segundo piso destrozando una ventana.

Únicamente Viktor lo siguió, el comunista aterrizó sobre un auto y siguió con la insensata cacería, sus aliados, no se arriesgaron a romperse las piernas y decidieron dar la vuelta.

—Par de maricas...

Cómo último recurso, Billie corrió a un oscuro callejón.
—¿Porque corriste aquí? ¿Esperas tener el robusto cohete soviético en la boca? ¿Así es como esperas sobrevivir? Sal, vamos... Voy a dejar que pruebes mi Sputnik.

Billie emergió de un basurero a espaldas de Viktor y utilizando una varilla lo golpeó en la cabeza.

El comunista cayó aturdido.

—¡Siempre con los chistes Gay! La misma mierda que mi papá, solía preguntarme si vendía mi culo por drogas...y se molestaba tanto cuando le decía que lo hacía gratis...

Billie se lanzo contra el desorientado comunista dispuesto a molerlo a golpes, por desgracia Viktor era más fuerte y hábil; de manera que detuvo la varilla fácilmente.

—Pequeño chico, Punk Rock...—
El contraataque fue brutal, medio matando a Billie con un par de puñetazos.

—Tan en contra de la cultura...—decía dándole una paliza—bebé despreciable que escupe leche de mami... clásico americano.

Un par de patadas más, Billie estaba en el piso, herido, con hemorragias internas.

—Nada nunca es suficientemente bueno para ustedes. Padres que no aman ni dan elogios...—Viktor estrelló la cabeza de Billie contra la pared—tan suave y mimado...


Acto seguido lo golpeó en el tórax, el torturado adolecente rompió en gritos desesperados.

—¿Papi no te amo lo suficiente?
Mi padre es uno de los más notorios sasesinos de la KGB. Hombre duro...

«Un día asesinos británicos llegaron a casa para matar a mi padre, pero el no estaba en casa... Trate de defender a mi familia pero no pude, era flaco y débil... Violaron y mataron a mi madre y a mis hermanas, me dijeron que le dijera a mi padre lo que habían hecho, una represalia por su trabajo en Londres... Mi padre estaba furioso conmigo, no me miraba, me golpeó hasta casi matarme y mandó al Dominio del Rey para convertirme en hombre... He pasado todos los días desde entonces convirtiendo el cuerpo en arma, no para maldecir a padre, para ganar su respeto. El amor y el honor no son derechos como los exige el bebé americano, son medallas conseguidas mediante acciones y sangre...»

Viktor empuñó un cuchillo de combate, Billie se arrastraba sobre una mancha carmesí.

—Entonces llego aquí y veo a los idiotas americanos como tú romper las reglas, eso me molesta... mientras ustedes se drogan y matan, yo estudio, trabajo duro... Veamos si eso te ayuda ahora, rata callejera... primero cortamos la piel, luego la pequeña verga americana, y los ojos...

—¡Detente, no lo mates todavía!—Alessandra Nero, apareció por detrás, llegó hasta Billie y lo golpeó en la cara rompiendo su nariz, luego puso su metralleta en la frente del vapuleado chico.

Viktor gruñó.
—Yo tomaré el crédito, loca italiana...

—Christopher... ¡¡Dime dónde esta!!—preguntó Alessandra con desesperación.

Billie comenzó a reír—deberían preocuparse por dónde están ustedes...

Utilizando un fragmento de vidrio cortó una cuerda camuflada en la oscuridad, e inmediatamente un bloque de hormigón cayó detrás de los desorientados asesinos, Viktor recibió el impacto de llenó, salió disparado contra un contenedor de basura, el devastador golpe lo dejo inconsciente.

Esa clase de trampas camboyanas del maestro Zane había servido para algo.

Alessandra alcanzó a moverse un poco; pero no lo suficiente, la trampa la hizo volar cuál muñeca de trapo, finalmente se estrelló con una escalera de incendios, aquí se golpeó la cabeza dejando entrever sangre.

—¡Idiota, se suponía que los atraerías desde el otro lado del callejón!—Marcus y Petra llegaron junto a Billie.

—Plan-planes... fallidos y eso... Viktor me encontró primero—les respondió al borde del colapso.

—Aguanta Billie, vamos a conseguir ayuda...—le tranquilizó Marcus.

—¡¡Hijos de puta, mataron a Viktor!!—
Juseff, (uno de los amigos del comunista) apareció en la entrada del callejón. El sujeto estaba por acribillar a los jóvenes asesinos cuando Petra le lanzó una granada de ácido casera, como resultado el soviético cayó ahogándose; su piel se disolvió en su rostro, y murió entre alaridos de sufrimiento.

—¡Rápido, tomen sus armas!—Ordenó Marcus, pero no tuvieron tiempo de reaccionar cuando una granada cayó a sus pies, lograron correr, pero la explosión los derribó y dejo sordos...

Alessandra se levantó, cubierta de sangre, la granada era suya.
—¡Los voy a matar!—acto seguido levantó su metralleta y abrió fuego contra Marcus y compañía, el golpe en la cabeza afectó la puntería de la italiana quien agitaba torpemente el cañón, las balas asesinaron a algunos curiosos que pasaban por ahí, Billie y los demás no perdieron tiempo, corriendo lo más rápido posible.

Un par de policías aparecieron, Alessandra los acribilló sin dudar, esto abrió una pequeña brecha que permitió a las ratas escapar.

Durante la carrera de huida, Billie se desvaneció.
—Ya... ya no puedo

—Levantate—decía Marcus dándole ánimos.

—No... ya no puedo soportarlo, quiero renunciar...

—No podemos hacer eso.

—Claro que si.—decia el joven Punk con esfuerzo—no quiero un lugar en esa puta escuela, ningúno de nosotros quiere estar allí... no puedo seguir así

Petra escuchaba con tristeza las palabras de sus amigos—¿Que otra opción tenemos?

—Comenzar una nueva vida en otro lugar, por favor Marcus, ayúdanos—deciá Billie.

Marcus volteo para mirar a Petra, ella asintió.
—Primero tenemos que perderlos. Existe un lugar en donde nunca nos buscarían...

....

Christopher salió por la puerta trasera de la farmacia, estaba débil, las curaciones de la cajera eran terribles, debía salir de la ciudad lo antes posible.

Fue entonces que 3 siluetas emergieron de la oscuridad, armados hasta los dientes. Angelique y otros tipos italianos le apuntaban con rifles automáticos.
—Deduje que estabas herido, Chris... Y está es la única farmacia de 24 horas en esta zona, creo que te has vuelto descuidado...

—Angie, yo...

—¡Cierra la Maldita boca, no hagas esto más difícil!—le interrumpió.

—No quiero seguir en esa escuela, si te mato me graduare inmediatamente, me lo dijo Gao, esa es la gran recompensa... Finalmente, mi padre estará orgulloso...

Sin dejar de apuntarle Angie susurro que lo amaba y disparó.

....

—Esto es una locura, lo sé. pero la guarida de FuckFace es el último lugar en donde nos buscarían—se justificó Marcus. Le había parecido sensato ocultarse en ese horrendo sintió, abandonado, sucio, tapizado en sangre y medio demolido.

—Ughh, ni un vagabundo dormiría en este hedor.—comentò Petra.

Luego de limpiar, y medianamente tratar las heridas de Billie, Marcus pensó en ir a buscar a Chris, si aún seguia con vida valía la pena buscarlo; aunque salir era una pésima idea.

—Espero que Christopher siga con vida. Si hay alguien que puede sobrevivir a esta mierda es el. Creo que hay un kit de primeros auxilios en el sótano—dijó bajando por las astilladas escaleras.

—Si está vivo, ojalá no venga aquí, todo el puto dominio está tras él —finalizó Petra.

...

El Dominio

Shabnam tenía a todos comiendo de su mano, incluso a Kendall, de alguna manera el gordo sabía sobre la homosexualidad del sujeto y había amenazado con revelarlo a su conservador padre si no hacía explícitamente lo que le decía. Ahora tenia casi tanto poder como Gao; el conocer los más oscuros secretos de sus compañeros era su seguro de vida.

Kelly sabía eso y aprovechando la aparente inocencia de Shabnam, se había convertido en su "novia".

Luego de manosearse un poco y una eyaculación precoz por parte del gordo; Kelly le dijo que lo quería y él respondió que se casaría con ella...

El ruido del teléfono a su lado interrumpió la patética conversación. Shabnam atendió la llamada.
—Si, te escucho... Ajá... está bien, hazlo y te garantizo que estarás a salvo, nadie te buscará...

Tras eso, colgó el teléfono.

—¿Quien era?—preguntó Kelly.

—Una rata desesperada....

....

Alessandra pateó a Viktor, este se levantó con dificultad, estaba medio muerto.
—Levantate, mole estúpida...

—Perra... italiana, por tu culpa escaparon...—alcanzo a decir torpemente.

—Era una trampa, imbécil, caíste de llenó en ella—le respondió con hastío—necesito de tu ayuda para cazarlos, Petra asesino a uno de tus amigos y el otro sufrió un... percance en el fuego cruzando. Estás solo; pero te queda una opción, que trabajemos juntos..

—Bien—respondio Viktor entre dientes—aunque... tengo una condición. Billie es mío...

—Quedatelo, solo me interesa Christopher...—respondió regresandole su rifle.

....

—Los mataste, crei qué...

Angelique se lanzo a sus brazos y se fundieron en un beso, que por primera vez, Christopher disfruto genuinamente.

—Te amo... de que me sirve graduarme si no vas a estar conmigo, necesitaba decir esas cosas para que no sospecharan... le diré a mi padre que Alessandra los mató.

—Gr... gracias...

Ella asintió.
—¿Se te ocurre algún lugar donde puedas pasar la semana?

—Tengo un par de ideas...

....

Saya y Willie encontraron a los policías muertos y el cuerpo de Juseff, tan sólo basto seguir el rastro de atrocidades que Viktor y Alessandra habían dejado.

—Era uno de los chicos de Viktor. Cielos... su rostro está, disuelto.—comento Willie.

—Acido, obra de Petra... mirá esta trampa, solo Viktor pudo haber salido caminando de algo así.—señalo Saya examinado las cuerdas y el bloque de hormigón.

—Maldicion, ¿el equipo de Marcus es capaz de esto?

La asiática bajó la mirada.
—No tenían opción y nosotros tampoco, ¿Entiendes eso, verdad?

—Basta de esa mierda....

—Necesito saber que no vas a dudar cuando llegue la hora—le recriminó ella.

—¡Estás hablando de matar a nuestros amigos! ¿Porque?, ¿Porque es tan importante para ti el graduarte? Hace cuánto estamos saliendo y aún no confías en mí, ¡no me dices nada!

Saya hizo caso omiso al afroamericano.
—No lo entiendes, sigamos adelante, las amenazas de Gao no son vacías...

Ya fastidiado, Willie la tomó por el brazo
—¿porque estás siendo tan perra?

Saya lo miro, molesta, indiferente, fría.
—Hemos terminado Willie, he terminado de llevarte y protegerte; haz lo que mierda quieras, solo quítate de mi puto camino...

La nipona se perdió en la oscuridad del callejón.

...

En un intento por olvidar la espantosa situación en la que se hallaban, Petra, Marcus y Billie rememoraban lo menos horrible del año.

—Tuvimos un poco de diversión, hicimos buenas historias—comento la joven gótica.

—¿Cuál es la mejor tuya, Billie?—pregunto Marcus.

El chico de cabello verde sonrió—mi primer beso con Karen Grinstaff, super linda, gran fan de Duran Duran. Después de besarnos me preguntó si yo era un "Wild Boy" debía ser una de sus canciones de mierda, yo le respondí que no y... rompió conmigo al día siguiente.

—Ninguna chica vale la pena el pretender que te gusta Duran Duran—afirmo Petra, acto seguido encendió un porro y se lo paso a Marcus.

—Bueno, en una ocasión fui a una fiesta de los Preps—dijó el nicaragüense aceptando la generosa marihuana—por accidente tome RPC o polvo de angel, uno pensaría que con un nombre tan bonito la experiencia es feliz, relajada... ja, es un jodido engaño, es como tomar ácido, metanfetamina y esteroides, en un par de segundos pierdes la cabeza. Volví a la fiesta, hice muchas locuras, lo comun en alguien bajo el influjo de polvo de angel... después de un rato se olvidaron de mi, yo me senté para observar a esa manada de idiotas riéndose entre si como si fueran mejores amigos, pero tan pronto como alguien salia por la puerta se agrupaban para destruir al "amigo" ausente. En ese momento los extrañé chicos, nosotros no somos ellos...

—Tranquilo capitán sensible—rió Petra.

—A veces cuando alguien se aloca solamente están dejando ver lo que realmente esconden en su interior—dijo Billie.—las drogas son sólo una excusa para dejar que el verdadero loco salga.

—O una excusa para hacer algo que siempre quisiste hacer—añadio Petra.

—La última vez que consumí coca intenté cojer con Viktor...

—¿Que?—reclamo Marcus—¿En la fiesta de Shabnam?

—Solo quería saber cómo sería. No es mi tipo en absoluto, pero, todos esos músculos... una chica quiere experimentar eso al menos una vez... También intenté algo con Christopher, pero él no la cago.

La la la, No estoy escuchando esto—dijo Billie tapando sus oídos.

—Bueno, esto les va a encantar, el imbécil de Viktor no podía tener una erección, dijo que estaba nervioso, que le gustaba conocer una chica primero y creí que eso era dulce... así que lo acurruque toda la noche como una persona humana normal y le dije que estaba bien—Petra le dió otra calada al porro.
—Después de la novatada le dijo a todos que no había cogido conmigo porque yo tenía problemas de higiene femenina...

Billie no pudo contener la risa.
—Oh, duele reír con las costillas destruídas... Jaja, problemas de higie... mierda, no los tienes ¿verdad?

—No, no los tiene. Todo es muy limpio en la planta baja, es lo más limpio posible—interrumpio Marcus.

—Ya callate Marcus, allí fue cuando aprendí que las chicas buenas terminan en último lugar...

—¿Saben que?, si aprendí algo este año, aprendí quienes son mis verdaderos amigos, a pesar de todo ustedes nunca me abandonaron—dijo Marcus abrazando a ambos, quizá por efecto de la droga o algo más; al menos para el, esas palabras eran sinceras...

....

Tiempo después

El Dominio

—La rata habló—le decía Shabnam a Alessandra y Viktor.

—¿Estas seguro que siguen ahí?—Pregunto el comunista.

—Es un hecho.

—¿Y Christopher?—pregunto Alessandra.

—Saben dónde esta—le aseguró el gordo—parte del crédito será mío.

La mafiosa gruñó y le apuntó con su arma; pero en los últimos días Shabnam había conseguido bastantes aliados, de manera que al menos diez armas se fijaron en la Italiana.

—Querida... será mejor que bajes eso.

Ella obedeció de mala gana.

—Es hora de exterminar a esas malditas ratas...—finalizó Viktor.

..................

Gracias por leer.

¡Nos leemos en el próximo capítulo!

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