Detención
—El mundo es un lugar peligroso . Existen demonios, están en todas partes, y aguardan el más mínimo descuido para destruirte...
—Jack.
....
Christopher revisó uno de los casetes que le había vendido el vagabundo loco. La palabra "Devil" estaba escrita con tinta roja en un costado.
—50 dólares, una ganga...—dijo con sarcasmo para sí mismo.
Los monjes abrieron la puerta de su feo dormitorio, no tocaron.
—Es hora...—le dijo uno de ellos con voz grave y estremecedora.
El muchacho suspiró, se guardó el casete en el bolsillo, tomó su sudadera roja y fue con ellos. No había opción.
......
Detención
El salón de estudios había sido seleccionado para retener a los estudiantes más problemáticos: Jaden, Petra, Chico, Saya, Marcus, Viktor, Alessandra y Christopher, eran en esta ocasión, los más problemáticos...
Chris fue el último en llegar, sentándose en una mesa ubicada entre Petra y Saya.
—¿Serviría de algo decir lo siento?—le pregunto al maestro Lin, quien se hallaba al frente con cara de pocos amigos.
—No...—respondió con notoria molestia.
—Maestro Lin, esto tiene que ser un error porque yo no he hecho...—empezo a decir Chico pero ante la actitud hostil del maestro termino por darle la razón.
—Ya. Bueno, si me castiga por pelear, ¿No tendría que estar Willie con nosotros?
Viktor levantó la mano—Lo único que hizo Viktor fue invitar a una chica roedor al baile.—dijo señalando a Petra.
—¿De verdad? ¿Que clase de imbécil habla de si mismo en tercera persona?—soltó Chris ganadose una mirada de odio por parte del joven comunista.
—Lo único que hice fue golpear a una nazi endomatica, hija de put...—empezo a decir Petra y Lin puso su bastón en el cuello de la chica gótica, haciendo que se callase. El maestro caminaba de un lado a otro de la biblioteca examinando a los jóvenes estudiantes.
—Mi hermana debería estar aquí, ella fue quien me atacó—Se quejo Alessandra.
—Le rompiste el brazo y apuñalaste en el estómago con un tenedor—intervinó Chico sonriendo.—eres una loca.
—¿Que parte de que ella empezó no entendiste?, Mexicano imbecille...—gruño la italiana.
—Todos han cometido un error mortal. Los descubrieron...—el maestro se dió media vuelta y le propinó un fuerte golpe a Jaden para que bajara los pies de su mesa; el muchacho lanzó un alarido de dolor.
—La agoge, la educación Espartana, que convertía a los jóvenes griegos en los mejores guerreros del mundo. Tenía 3 principios básicos: la conformidad, la disciplina y el compromiso con Esparta, antes que los propios intereses....
En ese momento uno de los monjes intento quitarle su katana a Saya, pero ella se opuso.
—¿Quieres conservar los dedos?— preguntó de manera desafiante. Lin golpeó fuertemente un costado de la mesa haciendo que la asiática se estremeciera.
—Te dejaste llevar por el instinto básico, la rivalidad—dijo antes de arrebatarle la katana.
—Pasaran el fin se semana encerrados aquí, contemplando mi decepción—Luego de eso se retiró junto a los monjes, dejando a los estudiantes a solas.
....
Los minutos parecían horas y el aburrimiento atormentaba a los jóvenes, quienes buscaban hacer cualquier cosa para mantener la mente ocupada.
Marcus dibujaba en su diario, Viktor hacía ejercicio, Christopher jugaba con el casete del vagabundo lanzando y atrapando, Alessandra se inclinaba en su silla intentando no caer, Saya parecía luchar con el cordón de su sudadera y Petra jugaba con su goma de mascar.
Luego de varios minutos el aburrimiento se volvió insoportable, Chico volteo su mesa causando un estruendo.
—¡Que se joda Lin y sus pendejadas troyanas! En cuanto obtenga lo que quiero de este sitio, voy a meterle un machete por el culo.
—¿Ahora te pones malote? 50 minutos después de que se fue.—Se burló Marcus.
—Tu eres a quién tendría que machetear Argüello, tus estupideces con los darditos nos metieron aquí.— respondió en un gruñido.
—¿Tu crees que el dardo iba más rápido que Flash?—cuestiono Marcus con una sonrisa.
—No pero más rápido que Superman seguro que si—le respondió Saya quien había subido hasta una estantería a acostarse.
Chico simplemente levantó el dedo del medio en dirección a ambos.
—Jodanse...
Alessandra se sentó junto a Chris, lo miraba con una media sonrisa.
—¿Que quieres?—Le cuestiono el muchacho con mal humor.
—Quiero pasar tiempo con mi novio rata...
Hart le dedicó una mirada cansada.
—Tu y yo no somos y nunca seremos novios, me usaste para fastidiar a tu hermana y con lo loca que está, va a intentar matarnos a ambos.
—Correcto, por eso lo hice, quiero que la echen de la escuela, no merece estar aquí. Hasta que la expulsen tu y yo nos amamos con follia locura—Alessandra empujo a Chris, quien no esperaba tal acto, como resultado cayó al piso con todo y silla.
—El amare duele, acostúmbrate...—le dijo con desdén, luego regreso a su lugar.
—Maldita perra...—murmuro Chris mientras se levantaba.
—Parece que estas en problemas—comento Petra, volteando a mirarlo.
—Siempre lo estoy...—le respondió con pesadez.
Rápidamente la chica dió la vuelta sentándose a su lado. Miraba a Chris con mucha curiosidad.
—Ok, había querido preguntarte esto desde que te vi por primera vez, y se que te sonará algo repetitivo pero ¿Tu...?
—Quieres saber si son ciertos los rumores sobre mi, ¿quieres saber si asesiné a 50 personas?—le interrumpió de manera aburrida.
—¿Es cierto?—preguntó Petra abriendo los ojos tanto que Chris sintió un escalofrío recorrer su columna. Los ojos ultra claros de la adolescente parecían perforar su alma.
—En parte... como ya sabes la realidad se tuerce con facilidad y casi siempre es más decepcionante de como la describen...— dijo acomodándose sobre su asiento.
—¿Osea que es mentira?, un engaño para que te teman—cuestiono Petra.
—No dije eso...
—Bueno, iluminame ¿quien eres en realidad?, ¿de qué eres capaz?
Christopher la miro con una pequeña sonrisa—soy alguien bastante jodido, eso es todo... ¿Es demasiado pedir que dejen de llamarme psicópata?
La oscura adolescente suspiró y se cruzó de brazos.
—Lo es... Tu reputación es la que te trae tantos problemas, es gracias a ti que ya no molestan tanto a Marcus... le arrebataste su puesto como loco asesino de niños.
Chris rodó los ojos.
—No, no estoy loco...
Petra colocó sus brazos en la mesa y apoyo la cabeza en ellos.
—Recuerdame porque estás aqui.
—Por atravesar la mano de Juan con un cuchillo, pero lo hice en defensa propia.—le respondió con marcada indignación.
—¿Que persona en su sano juicio atraviesa la mano de un integrante del cartel con un cuchillo?—dijo entre risitas. —O eres muy valiente, o muy estúpido...
—Fue en defensa propia, el muy maldito queria apuñalarme.
Petra puso los ojos en blanco
—Si, ya lo mencionaste.
—No puedes juzgarme, le disparaste un dardo venenoso a Brandy para vengarte de la novatada...
La chica frunció el seño.
—Si, pero yo no lo niego, además no es lo mismo. Y volvería a envenenar a esa nazi hija de puta.
—No lo dudo...
Petra agitó la cabeza.
—Creo que nos desviamos un poco de la interrogante principal, ¿Mataste a todas esas personas o no?
Chris desvió la mirada hacia Chico y Marcus, quienes tenían una charla sobre moralidad y lo que la escuela les enseñaba.
—Bueno... podrian ser más.
—¡Mierda! lo sabía—exclamó sorprendida.
El joven negó con la cabeza—No sé que estaba pensando cuando acepte la propuesta de Lin. Creía que aquí podía tener amigos o encontrar a alguien que me ayude a aceptar mis problemas pero... debajo de todo eso sólo quería dirigir mi ira, mi rabia... a algo, maté a unos monstruos y desde entonces estoy aún más enojado, mi acción no cambio absolutamente nada, no me devolvió todo lo que perdí. Ahora la familia de Chico controla todo el tráfico de drogas tanto en el norte como en el centro, la violencia en México se triplicó. He leído el periódico... asesinan por mero placer y hacen toda clase de barbaridades... ¿Quien lo diría? Matar a los malos no fue la respuesta...
Petra lo miraba con asombro, aunque ella había tenido una vida más que siniestra, apenas se comparaba con la de Chris.
—Es una tremenda mierda...
Él asintió y le dió una pequeña palmada en la espalda.
—Me caes bien Petra, no estás tan desquiciada como todos los demás, casi pareces una buena persona.
—Gracias, supongo... tu también me agradas. Eres diferente a los otros idiotas engreídos—le respondió con una sonrisa.
—Si un día te pones loco y empiezas a matar a todos, yo te ayudo.
Él frunció el seño. —Okay...
Pasaron varios minutos, luego de discutir sobre dilemas filosóficos y éticos sobre lo que esa escuela les estaba enseñando. Marcus, Chico y Jaden empezaron a llevarse mejor.
—Lo que digo es que lo que te hacen determina como vas a ser.—decía Marcus.
—Yo soy quien yo escojo.—respondió Chico.
—Entonces... ¿Ted Bundy se puso a descuartizar mujeres, porque sus padres eran unos hijos de puta, locos abusadores?—cuestionó Jaden.
—El padre de Bundy y también su abuelo. ¿que podía salir mal?—aseguro Marcus con mas seguridad de la necesaria.
—A mi nadie me ha metido un dedo por el culo, y soy lo mas letal que ha parido mi padre—finalizo Chico regresando a su lugar y embistiendo a Jaden en el proceso.
—Bueno, siguiendo esa lógica yo he hecho que Viktor sea 3 dedos mas letal...—comento Petra con burla
—Es mentira, mi shufla es solo de salida—aclaro Viktor inmediatamente.
—La mierda que llevamos dentro la llevamos desde que nacemos. La gente es como es..—les interrumpió Saya.
—No estoy de acuerdo con eso. Si no hubieran masacrado a mi familia no habría tanta ira envenenando mi alma a cada segundo... son las malas experiencias lo que te joden—espetó Chris mirando con molestia a Chico, quien desvió la mirada.
—Si, eso también funciona—dijo Marcus tumbándose sobre su asiento.
Luego de algunos comentarios sarcásticos e insultos leves. Argüello les propuso algo.
—Hay que llevar a cabo un experimento, evolucionar mas allá de los chimpancés, abrirnos al amor libre, ya saben con musica hippie y todo el rollo. Entonces bebemos el dulce polvo estelar espiritual.—Suspiró—Al menos hay que fingir que nos caemos bien.
—Prefiero morirme—comento Christopher intentando conciliar el sueño en su incomoda silla.
—Seria más agradable comer un tazón de clavos...—añadió Alessandra, quien se encontraba arrancando las hojas de un libro.
Petra rodó los ojos, se notaba terriblemente aburrida. —Que tortura....
—Admiro su entusiasmo chicos—soltó Marcus con una sonrisa fingida.
—¿Dos bolsas de frituras para dos días? Eso si es una tortura—les interrumpió Jaden al notar que los monjes no habían dejado comida suficiente.
—Contienen glutamato monosodico como para matar a un rinoceronte—comentó Petra.
Saya levantó la cabeza, parecía desorientada. —Glutamato...
—Los monjes nos traerán mas comida, ¿verdad?—pregunto Marcus.
—Solo una caja—le respondió Petra.
—Ya extrañaba mi gastritis...—murmuro Chris.
Marcus bostezo. —Por suerte uno de mis superpoderes es pasar hambre.
—¿Cual es el otro? ¿Sentarse en horkum de hombre?—se burló Viktor, Marcus puso los ojos en blanco.
—Bueno, si quieren comida chatarra—empezó Petra—podríamos colarnos en las bovedas del valhalla.
—No estamos de humor para estupideces nórdicas, ve al punto...—le reclamó Alessandra con mal humor.
La chica gótica sonrió y se puso de pie.
—Hay un cofre... así de ancho—dijo estirando los brazos a cada lado.—Tiene tanta basura que causa diabetes con solo verlo... el glorioso contrabando.
—¿Estas loca?, la sala de objetos confiscados es impenetrable—le reprocho Jaden.
—Si, como las bragas de Saya—bromeó Chico mandando un beso, la asiática levanto el dedo del medio en su dirección.
—Ya se hizo una vez, un grupo de chicos castigados abrieron la bóveda de Lin y tallaron sus hazañas en la azotea. La puerta dorada de un piso secreto—aseguró Petra.
Saya golpeo su escritorio—A puesto que ahí tiene mi espada...—tras decir eso se levanto y comenzó a patear la puerta de la biblioteca en repetidas ocasiones, quería derribarla, aunque fuera imposible.
Marcus llegó al rescate con una ganzúa.
—Es bastante obvio...—le dijo mientras intentaba burlar la cerradura.
—¿Que?...—pregunto la asiática con mal humor.
—Quieres casarte, tener bebes, tener sexo sobre una lavadora todo el día y...
—O que eres mi protegido y estoy obligada a cuidar tu trasero—le interrumpió ella—o sea que todo lo que hagas me afecta... es como estar atada a una bolsa de estiércol de 100 kilos que se hunde en arenas movedizas, estoy aquí por tu culpa.
Christopher se acerco a ellos.
—¿Protegido? ¿A mi también me protege alguien?
Saya gruño—No, imbécil, tu eres diferente, los demás necesitan protección de ti...
Chris rodó los ojos—¿Esto es por golpearte cuando nos conocimos? o siempre eres así de agresiva, me disculparia contigo pero casi me cortas la garganta.
—Tuviste suerte, de no ser por Lin... te habría partido en dos...
—Y pensaba que yo tenía problemas mentales...—dijo Chris regresando a su lugar.
El sonido de la cerradura abriéndose llamo la atención de todos. Marcus lo había conseguido.
—Bien hecho Marcus—le felicitó Petra mientras se asomaba por el pasillo y salía con cautela.
—Un momento, no estarán pensando en hacer esto, si Lin los descubre va a arrancarles el corazón... literalmente.
—Les advirtió Christopher.
—Solo si nos atrapa—respondió Saya.
Los adolescentes salieron al pasillo, no tenían planeado pasar 2 días encerrados. Marcus intentó convencer a Chris de seguirlos—Vamos viejo, no puedes quedarte aquí a morir por deshidratación.
—Es una idea estúpida, además de peligrosa y lo sabes...
Alessandra empujó al muchacho. —No seas vile cobarde, si te quedas y Lin te encuentra te castigara por no habernos detenido— dijó mientras se dirigía al pasillo.
—Tu novia tiene un punto, estás jodido vengas o no con nosotros...—dijo Marcus con una sonrisa.
—Amigo...—decía Hart tomándo su hombro—me agradas, pero si vuelves a decir que esa perra es mi novia... tu y yo tendremos un problema.
—De acuerdo, solo era una broma, ¿vienes o no?
—Bien; pero si hay problemas no cuenten conmigo, estoy fuera.
—Si, bueno, ¿Que más pueden hacernos?
......
Luego de recorrer casi la mitad del Dominio evadiendo a los monjes y ocultándose en las sombras, llegaron a la sala de objetos confiscados, la tarea de abrir la vieja y pesada puerta era de Marcus.
—Los escépticos no merecen el botín que guarda tan celosamente...—comento Petra.—por fortuna soy una capitana generosa.
Alessandra apretó los dientes.
—Idiota...
Marcus abrió la tan sagrada entrada a la sala de objetos confiscados, revelando todo un paraíso de:
Cuchillos, dagas y espadas, suficientes explosivos como para volar la mitad de la escuela, libros prohibidos, alcohol, drogas, comida chatarra, juguetes sexuales; ademas de una larga lista de objetos peligrosos.
—Miren, hay explosivos. Vamos a reventar cosas—sugirió Viktor sonriendo de manera tonta.
—¿En un espacio cerrado? no lo creo, si te matas nos obligaran a limpiar tus tripas de las paredes...—comento Christopher mientras ojeaba un libro de magia negra.
—¿Dice algo sobre revivir a los muertos?, me encanta, La noche de los muertos vivientes —inquirió Petra mientras intentaba tocar una guitarra usando una botella de vino.
—Nah, solo idioteces sobre invocar demonios, debes ser un verdadero imbécil para hacer esto, esta en Latín "un tal Abaddon" te arrastrara al averno donde el único consuelo que encontraras sera el sonido de tus propios gritos", por favor, que estupidez. Nadie va a invocar un demonio con esas advertencias—Chris lanzó el libro a un cesto de basura—satánicos idiotas...
—¡Whoa! ¿Sabes latín?—le cuestiono Marcus con una mueca de extrañeza.
—Aja, Latin, Inglés... obviamente, algo de mandarín y francés.
Petra saco el libro de la basura, lo examinó. —Okay... Eso es inesperado ¿Quien te enseño?
—Jack... El hijo de perra me daba un par de lecciones, y si a la mañana siguiente no conseguía mantener una conversación fluida, me golpeaba con una varilla de hierro hasta hacerme sangrar, aún conservo las cicatrices.
—Estoy de acuerdo en que era un maldito abusivo, pero si utilizaran ese método de enseñanza en las escuelas habría más astronautas y menos pandilleros—Comento Marcus.
—Olvidas el resentimiento y odio hacia los maestros, diablos. Serían más odiados que Nixon...—Interrumpió Jaden mientras bajaba una motosierra de un estante.
—¿Conocen "La masacre de Texas"?— preguntó al tiempo que hacía rugir el motor—¡oh!, mierda, es pesada.
—Tu masacre de Texas no puede hacer nada contra mi "Viernes 13"—dijo Marcus empuñando un machete de 120 centímetros
Saya maldijo en voz baja. —Dejen eso señoritas...
—¿Que pasa?—le pregunto Marcus bajando el machete.
—Mi katana... no esta aquí...
—¿En donde mas podría estar?
Alessandra apareció de la nada, empujo a Marcus quien casi cae sobre una caja de botellas con la leyenda "нитроглицерин" en el frente.
—A parte, idiota—gruño mientras buscaba algo en los estantes.
—Oye, cuidado, un poco mas y habría aplastado estas botellas—le reclamó levantando la caja de madera.
—Debe ser alcohol ruso, oye Viktor, ¿que es esta cosa?
Viktor la tomó con cuidado.
—¡¡Wooo!! nitroglicerina, Viktor de pronto siente amor...
Un escalofrió recorrió la columna de Marcus. —¿Estuve a punto de explotar?
—¡¿Cual es tu maldito problema?!—protesto Saya empujando a Alessandra.—ella respondió de la misma manera, por un momento pareció que iban a iniciar una pelea.
—Lin me quito el regalo de mi abuelo, se que esta aquí, da qualche parte y lo quiero de vuelta...—dijo la italiana dando media vuelta, revisando algunos estuches de violín que por desgracia si contenían violines.
—Maledetto...
Los estudiantes continuaron haciendo lo que mejor sabían hacer, cosas estúpidas: Petra y Jaden hacían combinaciones raras con drogas y comida, Marcus y Chico luchaban con el equipo de algún deporte que Chris desconocía, Viktor juntaba los explosivos y Alessandra seguía con su búsqueda sin sentido.
Además de Christopher, Saya era la única que no parecía estar disfrutando de esa pequeña locura.
—Vamos...—le dijo Marcus a la malhumorada asiática.
—¿Que?
—No parece que te diviertas mucho....
—Sin mi Katana... estoy algo molesta—respondió frivola.
—¿Crees que Lin la empeño? Tranquila, ya aparecerá
La chica le sonrío de manera pesada—¿Como estas tan seguro?
Marcus miro unos segundos a los lados y puso su mejor sonrisa—Las cosas siempre salen bien... ya lo veras.
—Están Vietnam, el cáncer infantil, el racismo, el gran hermano, Sonny y Cher, y ¿tu no vivías en la calle?
—Si, bueno... lo decía mi padre a mundo. Supongo que las cosas no siempre salen bien, una de cada diez tal vez...
Ya algo molesta, Saya lanzo un cuchillo, desinflando un ovni de juguete y asustando a Chico, quien bailaba con una marioneta del día de muertos.
—¿Podrían no lanzar cuchillos a objetos que podrían contener explosivos?... gracias...—se quejó Christopher mientras tomaba de una botella de rompope.
En un último intento por levantar el animo de Saya, Marcus subió a una pequeña motocicleta.—Es un poco mas pequeña que la tuya. Apuesto a que esto te podría animar...
.......
Mientras tanto, en la falsa entrada al Dominio, una docena de sujetos encapuchados ingresaba. Las intenciones de los extraños diferían mucho de una cena en un feo restaurante asiático.
.......
Utilizando las espadas, cuchillos y mas objetos punzo cortantes; Marcus, Jaden y Chico construyeron obstáculos, además de una rampa para que Saya pudiera jugar a ser "Jean-Michel Bayle" en el pasillo.
—A la mierda el sigilo....—comento Christopher con indiferencia.
—Se, apoyo al niño rata, esto es una idiotez, incluso para voi—añadió Alessandra.
—Vuelve a llamarme así una vez más, adelante, te reto...—reclamo Chris, sus ojos hechaban chispas, en respuesta la italiana soltó una risa pícara.
—Calma, los monjes no suben aquí, además las paredes son gruesas—le dijo Petra con tranquilidad esperando a que Saya realizara la peligrosa acrobacia—no escucharan nada.
Marcus y Chico hicieron una apuesta sobre si la asiática lograría saltar los tres metros de artefactos letales o perecería en el intento. Chris solo se mantenía expectante mientras la veía aproximarse utilizando una bandera de estados unidos como capa y un casco demasiado grande para su cabeza.
Haciendo un verdadero estruendo, la motocicleta recorrió los pasillos del Dominio a toda velocidad, hasta llegar a la rampa y al abismo de objetos mortales que sorteo sin mucha dificultad. Plasmando así una anécdota que seguramente le contaría a sus nietos, si es que la joven yakuza vivía para tenerlos...
El triunfo fue celebrado con aplausos y gritos de emoción.
—La verdad es que ha sido una puta locura—aseguro ella con una gran sonrisa en su rostro.—¿Podemos hacerla mas grande?
........
Sacaron bastantes cosas al pasillo para añadirlas como obstáculos. Mientras revisaba las cajas, Petra se encontró con dinamita, Chico con una armadura de caballero y Chris con algo parecido a un kunai con cadena.
—Entonces, ¿Que con la extinción en masa?—pregunto Marcus sin referirse a nadie en particular.
—El mundo no puede mantener a 5000 millones de personas, lo dice la puta ciencia—le respondió Chico.
—¡Dio!.—Grito Jaden señalando un casete que había encontrado en una caja.
—¿Que se supone que es eso? ¿Un personaje japones?—preguntó Hart de manera desinteresada.
Petra rodó los ojos.—Es una banda de Heavy Metal...
—Alabado sea Satan...—Comento Saya.
—Como decía, la cantidad de combustible fósil que tragamos hará que nos pongamos en plan Mad Max en menos de 50 años...—Interrumpió Chico mientras jugaba con un arco.
—Todos sabemos que esa merda pasara, no te sientas muy especial, Nostradamus...—intervino Alessandra con aburrimiento.
—Eh, Petra ya tiene su disfraz para el fin del mundo.—Bromeo Viktor, esto hizo enojar a la joven gótica, que inmediatamente empuño una daga y se dispuso a rebanar al comunista, Saya se interpuso.
—Apuñalarlo no lo hará menos idiota...
Un poco de música inundó el pesado ambiente, Chico había encendido un viejo reproductor.
—Al final... no eres tan malo...—comento Marcus con una media sonrisa.
—Pone "The head on the door"—dijo Petra—y ahora tenemos que alabarlo...
—Bueno, pudo haber puesto a julio Iglesias....
—Este es el álbum favorito de mi hermano pequeño—soltó Chico.
—Tiene buen gusto...—aseguro Marcus.
—Tenía buen gusto—le corrigió
—Lo siento, no lo sabia....
—Si, si todo eso es muy triste—interrumpió Christopher al tiempo que quitaba el casete y lo tiraba a un lado—dejemos de lado todo rastro de tristeza...
—¡¡Eh, pendejo, estaba escuchando eso!!—le reclamo Chico con furia.
—Pues ya no... le compre esto a un vagabundo por 50 dólares y quiero saber que contiene—le respondió colocando otro casete en la grabadora.—Así que déjame escucharlo y luego nos matamos a golpes, ¿quieres?...
Chico lo confrontó—¿Te crees muy malo no? Pendejo...—le dijo frente a frente y mirándolo con rabia.
—Asi es, soy un total y completo cabron, ¿porque no vienes aquí y me pones en mi lugar?, hijo de puta...
El pandillero y futuro terror de México refunfuño, sabía que no tenía oportunidad en una lucha mano a mano, y se retiró hasta donde estaba Viktor, en su camino pateo algunas cosas producto de su furia, estaba decidido, iba a matar a Christopher.
Sin prestarle mucho interés su antagonista colocó el casete, Petra vislumbró el titulo del mismo
—¿Devil? ¿Que rayos significa?
El muchacho le dio al botón de reproducir.
—Vamos a descubrirlo...
El sonido de un tenue bajo inundo el pasillo, tras unos segundos la música aumento su intensidad, era pesada y ruidosa, pese a ello tenía un ritmo fácil de entender aunque siniestro.
—Creo que es Metal, mierda, es bueno—dijo Petra algo eufórica—nunca había escuchado nada igual
De pronto el ruido de la motocicleta acelerando llamo la atención de los estudiantes , al parecer Jaden quería saltar.
—Aquí voy hijos de perra...
—Viejo, te vas a romper el cuello—le advirtió Marcus.
Ignorando la advertencia, Jaden inició una cuenta regresiva anunciando el inminente salto.—Tres... Dos... UNO...
De manera totalmente inesperada alguien le corto la mano al pobre muchacho, salpicando las paredes con sangre. En un principio los asustados estudiantes pensaron que había sido uno de los mojes, pero su realidad y suerte se tornarían mas oscuros a partir de ese momento. En el pasillo, dos imponentes sujetos de traje y máscaras de demonio japonés Oni, aparecieron; eran los responsables del sádico acto, detrás de ellos había una docena de ninjas.
En ese momento la música exploto en una locura instrumental mientras el vocalista gritaba una y otra vez "Acércate, mira al demonio en mi".
No paso ni un segundo para que los extraños se lanzaran al ataque en un despliegue de ira y salvajismo sin precedentes.
Marcus y Chico fueron derribados en menos de un segundo producto de devastadores puñetazos, Viktor fue apuñalado en el abdomen antes de que se pudiera tomar la iniciativa, a Petra la golpearon y le clavaron un filo en el hombro, afortunadamente Chris le lanzo la kunai al atacante desviando su atención y evitando así que la rematara, pero no podía hacer mucho, se estaba enfrentando a asesinos profesionales, incluso Alessandra retrocedió gritando insultos en italiano luego de recibir un tajo en el brazo. Los únicos con una probabilidad mayor de sobrevivir eran Christopher y Saya, que a duras penas evadían los mortales ataques.
—¡¡CORRAN!!—Gritó la asiática empujando a uno de los enemigos, ella Marcus y Chico corrieron al pasillo que llevaba de regreso a la biblioteca, pero no hubo suficiente tiempo para sus demás compañeros, que se vieron obligados a regresar a la sala de objetos prohibidos.
Chris, Jaden, Petra, Viktor y Alessandra lograron cerrar la puerta una milésima de segundo antes de ser alcanzados.
—目撃者なし (sin testigos)— ordenaron los asesinos de traje y máscara, yendo tras Saya y compañía, los ninjas comenzaron a golpear la puerta de la sala de objetos confiscados.
—¡¡¿Que merda esta pasando?!!—gruño Alessandra casi arrancándose el cabello de la desesperación.—Son asesinos japoneses Kuroki, deben estar aquí por esa zorra Yakuza de Saya....—la italiana comenzó a golpear todas las cosas en un ataque de rabia.
Petra, Viktor y Jaden se encontraban en terribles condiciones, no les quedaba mucho tiempo, apenas y permanecian conscientes. Christopher intentó auxiliarlos con los pocos conocimientos médicos que le había enseñado Jack, primero tomo una botella de tequila y virtió parte de su contenido sobre la herida de Petra, el grito de dolor casi le revienta los oídos a Alessandra, que buscaba por todos lados el regalo de su abuelo.
—¡¡Puedes hacer que la perra vampiro que se calle!!.—Bramó la italiana.
Los golpes en la puerta duplicaron su intensidad y el cerrojo de la puerta se desprendió, en unos segundos los ninjas entrarían para masacrar.
Chris vendó la herida de la chica gótica utilizando un vestido decomisado.
—¡¡Resiste!!—
Ella asintió con dificultad.
De igual manera le dió lo que sobraba del vestido a Jaden para intentar detener la hemorragia.
Por otro lado Viktor ya se había adelantado haciendo presión sobre su herida, en cuanto Chris se acercó a él, este le arrebató la botella de tequila y le dio un poderoso trago.
—Con calma... camarada.
Una sonrisa se formó en el rostro de Alessandra al encontrar el estuche de un violín sepultado debajo de una montaña de revistas eróticas, y lo que parecían cajas de munición vieja.
—Te amó, nonno...—
Un sonido estridente y pesado inundó el salón, el casete del vagabundo seguía reproduciendo esa música parecida al metal, cada vez se hacia más psicótica y demente.
—¡¡Entra, Mira al demonio en mi!!—se repetía una y otra vez, seguido de risas malignas.
La cerradura se rompió y los ninjas entraron, Christopher miro a su alrededor buscando un arma, las espadas y cuchillos habían sido usados para construir los obstáculos en el pasillo, más la motosierra con la que Marcus y Jaden jugaban unos minutos antes se encontraba a su derecha.
—Esto no puede estar pasando...—dijo mientras la tomaba con dificultad, era bastante pesada y aun estaba tibia. Al momento jaló del cable, solo bastó un intento para encender el motor.
—Debí quedarme en la biblioteca...—dijó dando un paso al frente.
Pese a lo que algunos podrían pensar, una motosierra no funciona como arma. Siendo una herramienta pesada, tosca, ruidosa y difícil de maniobrar. En una ocasión, Jack, le contó que había matado a 3 tipos con una motosierra partiendolos en dos partes; su empleador le había encomendado matarlos de manera que los cadáveres reflejaran un mensaje y vaya que lo consiguió.
El viejo le describió como asesinar de manera sencilla y absolutamente horrible a una persona utilizando la sierra, aún recordaba la frialdad del viejo.
—Es más simple cortar desde el hombro hacia abajo en diagonal, poniendo todo tu peso hacia adelante, así atraviesas su columna, corazón y demás órganos vitales. Es todo un espectáculo de mierda caliente y roja...
Un par de asesinos se lanzaron sobre Chris sacándole de sus pensamientos. Tenían la intención de decapitar al muchacho, quién con rapidez y un gran esfuerzo logro evadir las katanas, en el proceso pateó a uno de ellos que cayo al piso, el que aún se encontraba de pie lanzó un corte directamente al cuello del joven, pero reaccionó a tiempo bloqueando el filo con la sierra, el contacto de ambos artefactos género algunas chispas y termino por arrebatar la katana. Sin perder tiempo, Chris arremetió contra el hombro de su adversario, y colocando todo su peso sobre la sierra hizo que los afiliados dientes destrozaran a su antagonista.
Los chorros de sangre empaparon la cara de Chris y a los demás asesinos, la sierra proyectó trozos de carne y hueso en todas direcciones mientras los desgarradores alaridos del ninja resonaban por todo el Dominio. Esto acompañado de la música metal y su inquietante letra dió lugar a una escena que haría vomitar y huir aterrorizado a cualquiera.
Christopher no se detuvo, siguió con la espantosa labor hasta dejar al ninja en dos partes, para cuando terminó se encontraba empapado en sangre y sus demás enemigos decían cosas en japonés, lo miraban como a un monstruo, incluso el ninja en el suelo gritaba aterrado, ya que una parte de las entrañas de su compañero le había caído en la cara.
—¡¡Abajo!!.
Aun fuera de sí, luego de haber destrozado a ese sujeto, miró a Alessandra, tenía el uniforme hecho un desastre y su brazo sangraba, empapando el artefacto que cargaba en sus manos; se trataba de una metralleta antigua, con el cargador en forma de círculo, Chris había visto una igual en una película de mafiosos ambientada en los años 50, la palabra "Tony", escrita con oro, descansaba en un costado del cañón.
—¡¡¡Sordo imbécille!!! ¡Agáchate!.
Obedeció lanzando la motosierra a un lado y tirándose al piso. La italiana abrió fuego asesinando al momento a 6 ninjas y empapando de sangre las paredes, el alto calibre de la ametralladora los hizo trizas, e hirió de gravedad a un par mas, el estruendo que causaba casi deja sordo a Christopher.
Aún con la tormenta de fuego, uno de los asesinos se abalanzó sobre el muchacho con una afilada katana, el joven apenas podía detener el filo con su mano, sus dedos escurrían hilos de sangre producto del afiliado metal.
Los asesinos sobrevivientes corrieron en distintas direcciones cubriéndose de la lluvia de plomo que hacía pedazos todo el lugar. Un ninja dió un giro y le lanzó un par de estrellas shuriken a Alessandra, estas la impactaron en el hombro y costillas. La joven cayó de rodillas maldiciendo, llorando de dolor, otro sujeto se levantó rápidamente y la atacó por un costado, pero la italiana reacciono unos segundos antes, levantando el cañón y desatando el infierno, en un segundo los sesos del enemigo terminaron sobre la pared.
Un reflejo llamo la atención de Alessandra, quien al momento cubrió su rostro, 3 estrellas mas se clavaron en su brazo, el último de los enemigos que seguía con vida se lanzó sobre ella arrebatandole la metralleta.
La hija mayor de Proiettile Neto gritó con rabia, le propinó un fuerte cabezazo que aturdió a su contrario, luego tomo una daga de uno de los bolsillos del sanguinario atacante y comenzó a apuñalarlo con ferocidad, más solo bastó un poderoso golpe del enemigo para romperle la nariz y medio matarla.
El furioso ninja levantó su espada para asesinar a la problemática adolescente de una vez por todas. Pero antes de que ocurriera el motor de la sierra resonó clavándose sobre el brazo del asesino, esto lo obligó a soltar la katana y gritar. En un rápido movimiento la italiana volvió a tomar el cuchillo y lo degolló con elegancia. El sujeto se llevó la mano al cuello y murió entre gestos desesperados.
Alessandra se recostó sobre el ensangrentado piso.
—¡Idiota, pudiste haber aparecido antes!—le reclamó la italiana. La adrenalina y furia le ayudaban a lidiar con el dolor.
—Estuve ocupado...—le respondió señalando el cadáver de un enemigo con la cara hecha trizas—tuve que usar los dientes...—dijo escupiendo sangre.
Alessandra sacó las estrellas de su hombro y brazo—¡Mierda! Voy a matar a esa asquerosa asiática... Ho intenzione di strapparti gli occhi...
Chris observó a Jaden, Petra y Viktor. Estaban refugiados en un rincón, bastante mal por sus heridas.
—Están vivos, hazme un favor y quédate con ellos, iré a ver qué pasó con Saya y los demás.
—A la mierda, ya deben estar muertos—espetó retirando una estrella de su brazo.
—¡No lo sabes!.— tiró la motosierra y tomó la katana de uno de los ninjas—quédate aquí y cuida de ellos, iré por ayuda.
La italiana gruño; pero asintió de mal humor—ten cuidado, los cerdos de 3 metros son más peligrosos....
....
Chris recorría los tenebrosos pasillos del Dominio con cautela, el enemigo podía seguir por ahí. Luego de estresantes minutos se cruzó con un muy cansado y golpeado Marcus.
—¿Que pasó? ¿Y los demás?—
—Esos tipos con máscaras se llevaron a Saya, voy a salvarla, ya deben estar en el restaurante—le respondió mientras corría a toda velocidad.
—Espera, voy contigo.
....
El maestro Lin caminaba de regreso al Dominio, quería verificar a los estudiantes castigados, ignoraba la masacre que se había llevado a cabo. Para su mala o buena suerte, al abrir la puerta del falso restaurante se encontró de frente con los dos asesinos Kuroki, uno de ellos cargaba a Saya, la joven estaba inconsciente.
A un lado del maestro se hallaba el cadáver de uno de los guardianes, entre sus ensangrentadas manos cargaba una espada. Deduciendo la naturaleza y peligrosidad de la situación. Lin tomo el arma y se puso en guardia.
El misterioso asesino con la máscara de demonio roja, depósito a Saya en una mesa, él y su compañero de encargarían del maestro.
Sin mayores preliminares, Lin se abalanzó sobre ellos con violentas pero precisas estocadas, luchar contra ambos al mismo tiempo era una tarea complicada y extenuante mas no imposible, pero la edad y la relativa falta de práctica enfrentando psicópatas se volvieron notorios cuando Lin recibió un tajo en el brazo, casi de manera milagrosa Marcus apareció detrás de uno de los asesinos destrozando un bate de béisbol en su nuca, pero fue inútil, esto solo lo hizo enfurecer
—Oh...
De una patada mando a volar a Marcus hasta el otro extremo del restaurante, luego bloqueo un ataque por parte de Christopher y comenzo un intercambio de ataques que obligaban a retroceder al joven mexicano.
El estruendo hizo que Saya volviera en si, lo primero que vio fue su katana reposando sobre las manos muertas de uno de los monjes.
La pelea entre Lin y su enemigo aumento de intensidad, en esta ocasión el maestro había logrado conectar varios cortés en su peligroso adversario quien no parecía querer darse por vencido, contraatacando de manera más feroz.
Christopher fue acorralado en una esquina, una vez más tenía el filo del arma de su enemigo sobre el cuello, podía sentir el aterrador y lento corte escurrir hilos de sangre; en ese momento, Marcus embistió al asesino salvando a su compañero. Saya se lanzó al ataque trepando sobre la espalda del enmascarado y clavando su espada en el pecho, el filo llegó al corazón, pasó un momento para que cayera muerto...
Al verse superado, el último asesino le dió una patada a Lin y aún con sus terribles heridas escapó, dejando un rastro de sangre detrás.
Saya retiro la máscara del hombre muerto y se quebró en un melancólico llanto al comprobar que se trataba de su primo. Su familia la estaba buscando para regresarla a Japón, ¿La razón?... un complicado drama familiar.
Marcus y Christopher cayeron al piso exhaustos, estaban molestos golpeados y confundidos. Lin los miro como si fueran seres de otro mundo, todo eso había sido demencial.
.......
Algunas horas después el Dominio regresaba a su engañosa normalidad. Los chicos habían tenido suerte, sobrevivieron a los asesinos japoneses, claro que Jaden, Alessandra, Petra y Viktor tuvieron que recibir atención médica urgente debido a la gravedad de sus heridas.
Luego de tratarse, Christopher se retiró a su poco convencional dormitorio, lo único que deseaba era que ese día de pesadilla llegase a su fin.
Aún con la ropa sucia y ensangrentada se dejó caer sobre la incómoda cama, el maestro Lin abrió la puerta.
—Buenas noches, Christopher...
El joven siguió recostado, no quería escuchar ningún sermón o disculpa de parte de ese hombre.
—¿Si?...
—Lo que sucedió está noche...—empezo el maestro—Petra y Jaden me comentaron que tú y la señorita Nero acabaron con una decena de enemigos...
—Sobrevivimos, es lo que la humanidad hace desde que camina sobre la tierra, sobrevivir
—Correcto, esto nunca ocurrió.
—Si, si, ya se....
—Hay un dormitorio disponible, es lo menos que puedo hacer por las molestias... por favor, empaque sus cosas.
—Gracias. —Solto Chris.
El maestro asintió con la cabeza y se retiró, al menos ahora los tipos de limpieza no lo despertarían a las 4 de la mañana. Justo cuando estaba por empacar, Billie y Marcus entraron.
—Lin me dará un dormitorio, y solo porque casi muero está noche...
La expresión de Chris cambió al ver a Billie con un ojo morado y el labio roto.
—¿A ti que te paso?
El muchacho le dedicó una mirada que ocultaba rabia y resentimiento.
—Iremos a las Vegas... Y mataremos a mi padre...
......
—Es una maldita broma. ¿Verdad?, Chicos... hoy casi me matan en más de una ocasión, lo único que quiero es descansar, no matarémos a nadie, ya tengo suficientes problemas...
—Lo haremos el fin de semana, necesito a los más cabrones, sangre fría para este trabajo y ustedes son esos cabrones...—le respondio con un tono que para Christopher sonó bastante desquiciado.
Marcus suspiro.
—Su padre es un hijo de perra, va a ocasionar que maten a la madre de Billie y a su hermano menor, la única forma de sacarlos del peligro es asesinando al viejo corrupto, sin ofender.
—No me ofendes viejo...—asintió Billie—entonces, ¿Estas dentro o no?
Hart miró al joven punk, realmente estaba decidido a matar. Posiblemente el padre era un monstruo, pero seguía siendo su padre, pensar siquiera en lastimarlo estaba mal. —No mataré a nadie, si voy con ustedes será para disfrutar de las Vegas, siempre había querido visitar la ciudad del pecado.
Billie le sonrió
—Muy bien, es más de lo que esperaba, vamos por los demás.
..............................
¡¡Nos leemos!
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