Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

Capítulo 3

Punto de vista de Alex.

Tenía que ganarme como fuera el amor de mi hijo, quería que me viera como su padre aquel que debí de ser hace cinco años; ojalá hubiera respondido a alguno de los mensajes que Samantha me mandaba, pero como me dolía tanto recordarla cada vez que lo escuchaba, los eliminaba, fui un egoísta que solo pensaba en mí y me olvidé de mi familia, mis amigos y todo.

Fui a casa de mi hermana a verla, y también a conocer mi sobrino; con lo orgullosa que es Gia, igual me costará un poco pero trataré de mostrarle mi apoyo. Sé que estará enfadada, sobre todo por su vida, ya que ella no sabe que estuve presente en la distancia, supongo que también estará molesta por el nacimiento de su hijo, me mandó un mensaje diciéndome que quería que yo fuera su padrino, pero nunca respondí,  así que ni sé su nombre, ni quién es su padrino.

Llegué a su casa y llamé a la puerta, pude escuchar tras ella una voz quebrada que dijo: ya va.

—Alex... — me dice con sus ojos llorosos cuando me abrió la puerta.

—Hermanita... —le dije en un hilo de voz. Ella estaba totalmente demacrada, se notaba que había pasado la noche llorando. Me abraza y rompe en llanto en mi.

Me partía ver a mi hermana así pero no podía hacer nada para consolarla, tristemente no puedo devolverle a Taylor.

Le preparé una tila para que se relajara y pudiéramos conversar, han pasado seis años tenemos muchas cosas que contarnos.

— te presentaría a Jace, pero está en la escuela, es un año menor que... —dijo y luego ella se queda en silencio como si hubiera dicho algo que no podía. Sabía por donde venían los tiros y lo capté al instante.

— ¿Alex? — le pregunté y ella suspira, relajada al no haber dicho nada indebido.

— Ah, ya le conociste. —dijo, bebiendo y suelta el vaso de tila en la mesa de centro. —van a la misma escuela.

—Así que Jace tiene cuatro años.

— sí, bueno Sam dio a luz a Alex y al poco tiempo me enteré yo que estaba embarazada —dice Relamiendo sus labios para quitarse los restos de infusión, yo Me siento a su lado. — Si vas a ser el padre que debiste de ser hace cinco años te permito que vuelvas a la vida de Sam y que entres en la vida de Alex, pero esto no es un juego, tu hijo no es un juego; no puedes cansarte y si ves que te viene grande igual estás a tiempo de volverte a Los Ángeles.

— No me voy a cansar, por dios. — le digo. —¿Por qué todos dais por hecho que voy a ser un mal padre, sin siquiera haberme visto con Alex? Quiero ser ese padre que debí de ser hace cinco años, ni siquiera conozco a ese niño de veinticuatro horas y ya sé que daría mi vida por él.

—Entonces sé su padre y sé el Alex del que Sam se enamoró. — me dijo mientras me acaricia la mejilla. —Estás mayor. — se ríe.

— y tú también, enana. — le dije devolviéndole la sonrisa, la abrazo. Gia y yo siempre somos los mismos, jamas cambiaremos pase el tiempo que pase.

Llegué a casa directo para entrar en la ducha y ponerme una camiseta negra con unos jeans blancos y una chaqueta de cuero. Me acomodé el pelo, recogí el enorme peluche oso que le voy a regalar a Alex y la joya para Sam, y después de eso salí a la casa que podría haber sido nuestro nidito de amor, pero preferí los Ángeles.

Llamé a la puerta muy nervioso, como si de un concierto en el Luna Park se tratase; pero estábamos hablando de mi hijo y de la mujer que amo, es diez mil veces eso.

—- Hola. —- me dice Samantha, cuando abre la puerta, ella se hace un hueco para que pase, en la sala de comer me vi a todos mis amigos; Ariadna y Jairo, Patricia y Jason, Nick y Lara y Pablo y Clare. Todos ellos me dedicaron una mirada fría, me hicieron sentirme como si no nos conocieramos de nada, como si años de amistad nunca hubieran existido—espero que no te importe que estén, pero esta noche nos tocaba. Aunque Gia no quiso venir.

— No, claro que no. Además está la persona más importante. —le sonrio a mi hijo y me siento a su frente con Sam al lado.

Y por un momento en la noche me imaginé que no me había ido a Los Ángeles, que me quedé en Miami, que estuve con ellos en sus subidas y bajadas, que vi crecer a Alex y que Sam y yo estábamos mejor que nunca, pero ese recuerdo fue veloz. Cada comentario de Nick, mi mejor amigo o el que era mi mejor amigo antes de marcharme, iba cargado de reproches, no le culpo, llevaba en el fondo la razón.

—Alex... — mi hijo me llama, me desconcierta, a ver no es que espero que me llame papá, o si, pensé que sería más fácil todo. — ¿Eres cantante verdad?

— Así es.

— Me gustan tus canciones, mamá las pone a todas horas. — Sam empieza a toser y yo la miro.

— ¡Claro! Están sonando en la radio todo el dia. — dice cuando bebe un poco de agua.

Sonreí en mis adentros, sabía que mis canciones la habían mantenido cerca de mi durante todos estos años, y lo mejor de todo es que estaba seguro casi al cien por ciento que sabía que todas y cada una de esas palabras de las canciones hablaban de ella.

—Tengo una mascota, ¿Quieres verla? — dice Alex, y viene hasta mí para cogerme la mano y llevarme con él.

— Vamos. — dice Samantha, levantándose de su asiento.

— No. mamá solo Alex y yo. — Sam no muy convencida se queda en su asiento y Alex y yo nos vamos hasta su habitación de color azul, donde me enseña a su mascota, es un pequeño conejo blanco. — Se llama Hope.

— ¿Nunca lo sacas de ahí? — le digo y él niega con la cabeza.

— Tengo miedo a que me muerda. — le sonrío.

— ¿Puedo cogerlo yo?

— Está bien pero si te muerde es culpa tuya. — abre la jaula donde tiene dentro a Hope. Yo le cojo con cuidado y le acaricio para sentarme en la ventana y él a mi lado. — Me caes bien. Pero todavía no te conozco tanto como para llamarte papá.

— No te caigo bien, te regalé un oso de peluche y ni lo miraste.

— Bueno, quiero conocerte. Ven mañana por mi a la escuela. — seguimos un rato más conversando. Al final se atrevió a tocar a Hope. Sali de cuarto cuando se durmió, Samantha estaba en la puerta.

Era una buena madre, ese niño para ella lo significaba todo, confiaba en mí, lo veía en sus ojos, pero ese sentimiento de querer saber que todo estaba bien era mayor que ella.

— Se durmió — le digo cerrando la puerta.

— Si...— me dice con su mirada baja.

— Dice que le caigo bien, pero no creo, odia tanto ese oso de peluche cómo tu la joya que te regalé.

—Alex, nuestro hijo no necesita regalos caros, ni que te ganes su cariño con dinero, Alex solo quiere conocer a su padre. — me dice.

— Quiere que vaya a recogerle mañana a la escuela. — le digo y ella abre los ojos como platos.

— ¡Hace dos días estabas en los Angeles sin tener idea de la existencia de Alex y ahora quieres ir a recoger a mi hijo a la escuela!, ¡Estás loco, Morgan!

Y aunque estaba enojado, porque me recordó que nunca supe de la existencia de ese niño, me emocionó volver a escuchar mí apellido salir de su boca.

—¡Es mío también!

—¡Y DONDE ESTABAS HACE CINCO AÑOS CUANDO NACIÓ!

— Por favor. Sé que no puedo pedirte nada, no tengo derecho pero quiero ser su padre.

— Está bien. — dice suspirando abatida. — mañana te veo allí.

Bajo las escaleras hasta la sala y después salgo al jardín para ya casi marcharme y me veo a los chicos junto a Ariadna.

Han madurado mucho todos, están más mayores. La cagué, debí de mantenerme en contacto con ellos.

—Alex — escucho la voz de la chica — No la fastidies más.

— Si no estás listo para lo que se viene, vuelve a Los Ángeles entonces, bro. — dice Jason.

Yo ruedo Los ojos, empiezan a cansarme las cuestiones sobre mí paternidad.

—Pese a quien le pese, soy el padre de Alex, y voy a ser ese padre que debió de verlo nacer. Sé que la fastidié que me fui y jamás volví a llamaros, ni a veros,  pero esta vez no es así, las cosas han cambiado.

— ¿Qué es lo que ha cambiado? — me dice Ariadna.

—Alex ha cambiado. — les digo. — es algo que es de Sam y yo, es fruto de todo lo que nos quisimos.

— Y de aquel estupido juego también. — dice Nick. — Confio en ti, pero no me hagas tener que arrancarte los bonitos ojos. — dice y luego los unimos en un abrazo.

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro