La Fiesta: Largar #4
Hoy era el día. Emiliano estaba nervioso y no sabía porque.
Bueno si sabía.
Hoy varía a Enzo, probablemente, por ultima vez en el año. Y el Papu 'lo interrogaría'. No tenían nada planeado y eso le ponía nervioso, solo habían dejado el tema en que intentarían descubrir si Enzo se inclinaba para los dos lados o no. Luego de eso...luego de eso no habían planeado nada.
Se sentía un tonto.
Si lograban descubrir que a Enzo también le gustaban los hombres, muy probablemente el Dibu pondría sus manos en el fuego y se acercaría a él para tratar de invitarlo a cenar o algo por el estilo. Una cita básicamente.
Pero si Enzo no daba señales o afirmaba que no le gustaban los hombres. A Emiliano le quedaría hacer nada. Quedarse de brazos cruzados, mirando desde lejos lo que podría haber sido una bonita relación. A Enzo continuando con su vida, encontrando una novia, teniendo hijos...casándose.
Por dios. Definitivamente no quería eso.
Rogaba a todos los dioses para que...Enzo fuera gay..?
Bueno a los dioses no, pero rogaba por eso.
De lo contrario, el mismo voltaria a Enzo y lo conquistaría, no iba a ser nada fácil pero lo haría si era necesario, no perdía nada intentándolo.
[...]
La fiesta ya había empezado.
Cuando todos los miembros de La scaloneta estuvieron presentes, Lionel dio unas palabras a sus compañeros para dar inicio a todo.
Empezaron con charlas tranquilas, temas como: que harían después de año nuevo, si regresarían a su ciudad natal, cuando reanudarían sus participaciones en los clubes, a los jóvenes se les pregunto por alguna pareja, etc., etc.
Dentro de una hora, todos ya estaban dispersos por toda la habitación. Música a todo volumen, bailando alocadamente, latas y botellas de bebidas alcohólicas. Y no iba a faltar la botella cortada, llena de fernet y Coca-Cola, en cantidades iguales, que pasaba de mano en mano.
El Papu todavía no lograba acercarse lo suficiente a Enzo, este siempre tenía una compañía. Si no era Dybala, era Nahuel, y si no era Nahuel era Julián. Este último y Enzo parecían orto y calzón, no se despegaban más.
Pero bueno, no iba a rendirse, en algún momento tenía que estar solo, ¿no?.
"MUCHAAAACHOOOOS"
Ahí estaba el Nico, otra vez. Siempre había sospechado si ese, de alguna manera, se había tragado un parlante o cómo. Por qué no entendía de dónde sacaba esa voz anormal.
"DALE LAUTI, COMO ERA, COMO ERA"
Gritaba, buscando con sus ojos al Toro, quien se acercó saltando y cantando, para seguirle el juego. Cantaron la del avión después de haber ganaron la copa.
En segundos todos empezaron a cantar y saltar con él. Empujones y golpes amistosos. El bombo batuquero, que siempre estaba, fue agarrado por Juli y empezó a sonar junto a los cantos de La scaloneta.
Entre todo el alboroto, el Papu no se quedó atrás. Todos y cada uno de ellos en un círculo alrededor de la mesita pequeña que se encontraba ahí. Saltando, festejando, disfrutando de ser los campeones mundiales. El año se les iba, pero con el recuerdo más hermoso de la historia.
>>>
Ahora todos estaban dispersos de nuevo, todavía cantando las canciones de los mundiales, absolutamente todas las que tenían.
Julián aún tenía colgado en su cuello el bombo de batucada, no lo iba a soltar más.
El Papu busco con la mirada a Enzo, y lo encontró. Finalmente solo, apartado de todos, en la barra de bebidas. Tenía la mirada pérdida en algún punto -entre los que se divertían- pero no le dio importancia y se acercó despacio. Él era el Papu, si no hacía esta clase de bromas, no era él.
Una vez a su lado grito con todas sus fuerzas.
"¡SEXO FERNÁNDEZ!"
El dueño del nombre dio un salto al cielo, aunque había bastante ruido con la música y los gritos, el susto se lo llevó igual.
"Pero hijo de pu-"
"Ah chchch apa con mí mami no te metas eh"
Enzo miro a su costado, El Papu mirándolo con burla. Soltó un bufido divertido y se giró con la mirada de vuelta a la fiesta.
"¿Qué haces pa'?" preguntó curioso, Gómez.
"Nada, nada. Solo miró" dijo tranqui, aunque podía ver sus dedos juguetear en la mesa, detrás de su espalda.
"¿A quien?" El Papu no era tonto, bueno si, pero sabía que tenía que aprovechar el mínimo momento. Y ver cómo Enzo se tensaba ante su pregunta, le decía que estaba yendo por un buen camino.
"Y a todos, ¿a quien más iba a mirar?, son todos unos monos, míralos"
Gómez miró, y si, definitivamente lo eran, pero no iba al caso.
Podía notar el nerviosismo en su voz, mirando hacia el frente, evitando a toda costa cruzar miradas con él. Sentía que si presionaba solo un poco más, lograría que el chico se suelte con él.
"Dale, no te hagas el tonto, estabas mirando a alguien. Por eso te asustarse cuando te llamé eh pícaro" dijo, un tono juguetón en su voz. Necesitaba aligerar las cosas para tomar la confianza del veinteañero. "Mira que yo no juzgó, me podes decir que te gusta el helado de choco menta y te saco a patadas de acá, tranca"
Enzo soltó una risa, mostrando sus dientes blancos. Relajó sus expresiones y se volteo hacía El Papu, escaneando en busca de algo que le produzca la mínima desconfianza, una mirada juzgante, de burla, de asco. Pero no lo había. El Papu lo miró atentó, esperando y esperando una respuesta.
Y finalmente.
"Es...no es algo que pueda largar fácil" dijo Enzo, desviando la mirada, de repente asustado por alguna mirada que no vaya a gustarle.
Nervioso, se rascó las manos en un intento de distracción.
Gómez sonrió, comprensivo con el tema. Todavía recordaba cuando tuvo esa charla con El Dibu, su mejor amigo. Estuvieron casi dos horas dando vueltas entre charlas relacionadas hasta que Emiliano finalmente logro soltarlo, él ya se lo veía venir porque bueno, lo conocía como la palma de su mano, y no darse cuenta de eso, con lo, tan, obvio que podía ser su querido amigo, era por demás un pelotudo.
Cuando lo dijo, el menor decidió que cualquier lugar era más interesante que mirar a su amigo sentado justo frente a él. Logró ver sus ojos antes de haberlos desviado, y claro, vio una ola de emociones negativas pasar de lleno, tales como: inseguridad, temor, agobio, arrepentimiento e incluso desconfianza, lo que llego a lastimarle dado su puesto en la vida del chico. Lo lastimó tanto haber sido testigo de tanto sufrimiento ,guardado, desbordarse del amigo que juro proteger, animar y alentar toda su vida.
Así que él simplemente, tomo sus manos y lo atrajo a un abrazo demasiado fuerte, fuerte de sentimientos, fuerte de apoyo, fuerte de protección, y fuerte de amistad. Un abrazo que sabía que necesitaba, sin palabras porque no las necesitaba y él lo sabía.
Un "gracias" bien susurrado fue lo que escuchó, dando paso a lágrimas cargadas de todo, del peso de la sociedad, juzgante de todo. Porque, si, estaban en el siglo XXI pero las miradas y los comentarios indebidos hacia personas que querían amar libremente todavía se escuchaban.
"Enzo" llamó. Su voz tranquila, desbordando amabilidad y comprensión. "Nada se puede largar fácil viviendo en una sociedad que todo lo juzga, pero justamente así vivimos toda nuestra vida, aprendiendo a largar ¿no?. Aprendiendo con quién largarlo y aprendiendo que, así como existen personas que juzgan, existen personas que aceptan. Puedo ser una persona casi vieja ya, pero tengo suficiente cerebrito para aceptar totalmente la persona dentro tuyo"
Enzo lo miró atentó, cada palabra siendo un pilar más de apoyo en la tabla de concreto (dónde intentaba mantenerse), que se balanceaba más, cada vez que intentaba ocultarse de ellos. El Papu logro que esa tabla no se desmoronara tan solo con unas palabras, su ojos lo miraron con esperanza, esperanza de quitar su tapadera sin ser rechazado y juzgado ante todos.
Sonrió y decidió soltarse, si no era ahora probablemente viviría en un engaño toda su vida. ¿Y quién mierda quería eso?.
"Seguramente esto no sea raro para vos, dado lo que dijiste hace un rato. Pero para mí si, un poco. Viví con la ideología esa con la que todos en este mundo vivimos, que el hombre con mujer y mujer con hombre. Toda mí vida pensé que solo me atraían las mujeres, como a cualquier hombre 'normal'. Pero cuando lo vi, lo conocí, y lo observé más atentamente, me confundí, me confundió demasiado. Yo trate de plantearme que solo era admiración, una admiración que me hacía querer estar cerca de él, una admiración que me hacía poner nervioso cada vez que se acercaba también. Y lo deje ahí, como eso, como si fuera un fan más de su gran trabajo y persona en la cancha. Pero no solo era en la cancha, me encontré observándolo cada día más, me encontré preguntándome qué estría haciendo, en el momentos más importuno, mis pensamientos cada vez más se llenaban de él. Entonces llegue al punto donde relacione esos sentimientos con sentimientos románticos, claro, me asusté y trate de negármelo a muerte pero igual en el fondo sabía que ya lo había aceptado. Y pensé que iba a tenerlo guardado para mí hasta mí funeral, sin embargo, aquí estamos, gracias Papu, por dejarme y animarme a sacarlo, te lo debo."
"Me enorgullece saber que fui el autor que te impulso a declararte puramente trolo, amo" dije divertido para no hacer que terminemos mariconeando por la ola sentimental, él soltó una risa de alivio "pero decime, ¿quién es el que te trae loco?, si no me contas el chisme completo no cuenta" expresé con ofensa fingida.
El me miró y apartó la mirada avergonzado.
"Esto va a sonar raro, también. Porque, sinceramente, no interactuamos tanto" una risa apenada soltó, y bajo la mirada, observando sus dedos jugueteando entre sí. "No te me rías o te saco a patadas" me advirtió y exhaló con fuerza, le re costaba pero entendía. "Es...es el Dubi...EL DIBU, El Dibu."
Ni siquiera me importó que haya dicho el Dubi.
Cuando alzó la voz, ambos nos miramos sorprendidos, él rogando por haber sido escuchado y yo tratando de identificar si había escuchado bien, conteniéndome de salir corriendo y buscar a cierta persona para hacer que se chapen ahí nomás, cuando pronunció el apodo de mí amigo a un volumen considerable para ser escuchado entre medio de gritos y música.
"Es un buen partido eh perri, mira vos, te gustan grandes" dije tranquilo y divertido ante su notable sonrojo, a pesar de querer gritar a los cielos la verdad de Enzo para que su amigo la escuchará.
Sin embargo, esperaría y se lo diría en su momento.
____________________________
N o t a:
QUE ONDA PERRI
FELIZ AÑO NUEVO!!! AGUANTE MESSI, AGUANTE LA SCALONETA OAAAAA
⭐⭐⭐❤️🥂❤️
Quería subir esto ayer, para despedir el año pero no sé puedo jhajaj en fin.
Gracias por leer y comentar, espero les esté gustando porque me pegó un tiro ah re. Nos leemos pronto.
Bye
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro