Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

Dia 1: This is not what it looks like

Y al molestarse en admirar cada detalle de la cintura para abajo, Chuuya traga. Tira de una de las ligas de la lencería blanca que Dazai esta utilizando. La mano enguantada vaga por los fuertes muslos hasta apretar suavemente uno de ellos.
Su piel morena se ve tan maravillosa debajo. 

***

Chuuya olvido ponerse los audiófonos, otra vez, de nuevo para evitar la incomoda sensación que dejan los estruendos de los disparos en esta habitación cerrada.

Bueno, en realidad no esta totalmente cerrada, tiene el aspecto de un granero en lugar de una base de entrenamiento. Con una enorme puerta que no parece estar cerrada ni si quiera por las noches. No es que hayan cosas importantes que proteger, siquiera, solo los estúpidos muñecos que sirven como blancos de adiestramiento.

Chuuya es nuevo aquí, recientemente se unió al batallón noreste de Yokohama, ni siquiera quería ser un militar, pero no es que sea opcional. El gobierno exige servicio militar obligatorio en especial a los alfas y betas. Pocos son los que se unen por voluntad.

Algunos mas viejos de la brigada lo reciben con risas aireadas y tontas, Chuuya no entiende como eso podría hacerlos ver mas masculinos. Pero eso es lo que ellos dicen. Aunque sus masculinidades frágiles poco le importan a Chuuya.

"¡Oye! ¡Pero si es el novato!" Dice un tipo pelirrojo. Naturalmente, su olor alfa es desagradable para el, puesto que también es un alfa. Aunque el es un buen tipo a veces. El da una calada a su cigarrillo y saluda. "¿Crees que ya te has integrado?"

"Oye" lo codea una chica, una de las pocas que trabajan como militares en lugar de operadoras siendo mujer. Supone que es por su condición como alfa. Suele ser importante por aquí. "¿No te creerás un sargento o algo así, verdad? Háblale como una persona normal"

"Hablare como se me de la gana" se queja el. Siendo rápidamente ignorado por la pelinegra mas baja.

"Mi nombre es Gin Akutagawa. Puedes decirme Gin, somos del mismo rango, asi que no me gustan las formalidades".

Chuuya, después del tiempo que lleva en este lugar, sonríe.

"Soy Chuuya" corresponde, y rápidamente nota que ambos los que hablaron antes miran su rostro bien por un segundo. Uno un poco largo. "Puede que sea novato aquí, pero este es mi segundo año de servicio militar"

"¡Ja!" Suelta el pelirrojo mas alto, de forma brusca. "Vaya que eres una cosa rara. Nadie es transferido bajo el mando del comandante si no es un poco rebelde. Ni con esa apariencia". Chuuya alza ambas cejas, el contrario simplemente lo escanea con la mirada.

"Cierra la boca, Tachihara, si quieres decirle que es guapo, hazlo directamente". Ríe la pelinegra, Chuuya noto antes que parece algo reservada. No es el caso cuando esta junto al tipo a su lado. "Pero, es muy cierto, novato. Eres ciertamente encantador"

Oh.

"Tch. Descarada" El mayor le da un codazo. "¡No deberías hablarme de esa forma, pronto me ascenderán a sargento! Entonces te arrepentirás."

Chuuya desvía la mirada, resopla.

"En realidad mis ojos son algo natural" carraspea, creyendo que el pelirrojo contrario lo dice insinuando que Chuuya busca llamar la atención. "Uno es café y el otro es azul desde siempre. No tengo idea de porque. Pero ambos funcionan bien."

"Como dije, encantador. ¡Pero deja la modestia! Aquí lo que importa en como eres en el campo." Dice Tachihara, aunque en realidad el no haya dicho eso. Gin rueda los ojos.

Rápidamente, la multitud de soldados a su alrededor, empiezan a murmurar y amontonarse.

Resuenan disparos en el epicentro del tropel. Y Tachihara, concordando con su apariencia, aparta bruscamente a unos novatos como el que impiden que vea lo que sucede.

"¿Que es?" Dice Gin, cruzada de brazos mientras se apoya en un todoterreno estacionado a su espalda. Tachihara chasquea los dientes.

"Es el comandante, luciéndose otra vez" se queja, luego de estirar el cuello para ver, Gin en cambio se encoge de hombros.

"Ni siquiera creo que lo haga por presumir, solo es así de bueno." asegura, con respeto a simple vista superficial. Pero ella en realidad lo admira mucho. "No seas envidioso, si no lo respetas, jamas te ascenderán."

"Por supuesto que lo respeto" dice Tachihara. Enviándole una mirada molesta. "Solo digo que no es para tanto, el hace mucho escandalo para entrenar. Cualquiera hace lo que el."

"¿Quien es?"

Ambos voltean hacia Chuuya, alzando las cejas.

"¿Te uniste al batallón y ni siquiera sabes quien es tu comandante?" Pregunta Gin, resoplando. "Seguro habrás escuchado sobre el. Es el comandante Dazai Osamu."

Claro. Chuuya nunca ha escuchado su nombre. Pero ellos lo dicen como si fuera muy importante.

"En realidad, es menor que Tachihara, pero es tremendamente habilidoso en el campo. Se dice que el mariscal de campo lo tiene como su favorito, y en cuanto sea mayor, quiere que tome su lugar"

"Tiene una ventaja biológica" objeta el pelirrojo, Tachihara. Encogiéndose de hombros. "Es un beta. No tiene olor, no tiene hormonas que puedan manipularlo en el campo, o en sus decisiones estratégicas."

"Aun así es muy inteligente por su cuenta" rie Gin, ignorando los celos del otro. "He hablado algunas veces con el. No puedo creer que apenas y sea mayor que yo."

"¿Dazai Osamu?" murmura Chuuya. Y de alguna forma, la multitud le deja a Chuuya un hueco oportuno para apreciarlo.

Es un hombre castaño, alto incluso desde lejos. Sus pies un poco separados entre si están bien puestos en el suelo, con dos armas en sus manos, le da la espalda a su improvisado publico mientras apunta y asesta contra todos sus objetivos desde el lugar.

Su pierna derecha da un paso hacia atrás hasta cruzarse con la izquierda, y se desplaza sin perder la concentración para disparar a los objetivos frente a el.

Sus disparos tienen un patrón cuidadosamente calculado. Parece que dispara al mismo tiempo, pero en realidad una de sus armas nunca deja de disparar. Específicamente la Glock-18 en su mano derecha, la cual es automática. Y la 19 en la izquierda se sincroniza manualmente por obra del hombre.

Es un movimiento precavido, Chuuya tiene que admitirlo, y su coordinación tanto física como la del manejo del armamento no parece novata, aunque sea la primera vez que Chuuya lo ve.

Se cruza de brazos, pestañeando rápidamente para no perderse de sus movimientos.

"Es un poco increíble" admite. La pelinegra esta en silencioso acuerdo.

El comandante finalmente termina, al quedarse sin balas, pero todos los objetivos están generosamente agujereados. Y al notar que sus armas no disparan mas, baja los brazos.

Ambas armas desaparecen lentamente en los bolsillos de sus pantalones cargo militares, casi perezoso como si el hombre haya estado en un trance todo este tiempo y se sorprendiera de quedarse sin balas, o de haber despertado esta mañana y encontrarse acribillando muñecos como si fueran nazis. Un tipo de desconcierto que no puede identificar, pero en cambio, el tira de los cascos de protección en su cabeza, despeinando su cabello algo húmedo.

Y cuando se da la vuelta...

Bueno, Chuuya traga con fuerza.

***

Chuuya ya lleva una buena semana aquí, en la brigada noreste de Yokohama. Bajo el mando de Dazai Osamu.

Como Chuuya se ha acostumbrado en su antiguo batallón, se despierta realmente temprano. Aunque eso no impide que se duerma a horas irresponsables siempre. Actualmente salio de su habitación compartida para merodear hasta el edificio principal. Tiene mucha hambre.

Tienen un sargento primero, Hirotsu Ryuuro. Un hombre pacifico, pero estricto. No es para nada suave con sus entrenamientos matutinos, aunque parece ser extrañamente gentil con el comandante Dazai, quien nunca asiste a los entrenamientos y solo aparece en el desayuno. En pijamas y con el cabello despeinado.

El sargento suele reñirlo por eso, pero no puede hacer nada al estar un par de niveles abajo.

Es mas tarde cuando finalmente quedan bajo su mando y Chuuya finalmente conoce lo serio que puede ponerse. Y el es...

Bueno, Chuuya finalmente esta frente a la puerta del comedor, y mira a ambos lados para asegurarse de que no haya nadie.

El comedor normalmente animado a la hora de la comida, desolado ahora por la noche, le dice al estomago de Chuuya que pronto tendrá algo de comida.

Chuuya sonríe, y salta la barra que separa las mesas de la cocina, aun no se ha preparado para dormir, así que sus pantalones verde musgo hacen un ruido molesto al saltar. Aunque la camisa es incomoda, Chuuya se la quito en su habitación y quedo con una playera básica blanca.

Recuerda su antigua brigada, donde el y su escuadrón, Las Banderas, se reunían a altas horas de la noche en contra del reglamento, en aquella bodega polvorienta para beber alcohol y contar anécdotas antes del ejercito.

Chuuya los extraña. Visitara sus lapidas el fin de semana que viene.

Hay un frigorífico gigante, en el que Chuuya solo encuentra carne congelada y vegetales en bolsas. Nada de sobras, Chuuya debe admitir que la comida de aquí es mucho mejor que la de su antiguo batallón, y el almuerzo de hoy le dejo con ganas de mas.

Le da un trago rápido a la leche directamente desde el bote. Brusco. Entonces se dirige a la bodega.

Seguramente hay alguna estúpida manzana que pueda apaciguar el hambre. O pan, oh, lo que haría por un pedazo de pan justo ahora.

Así que cuando abre la puerta de la bodega, la cual hace un chirrido espeluznante, encuentra que no es el único que tuvo la idea de comer a estas horas de la noche.

O bueno, la persona a sus pies, no parece estar aquí por la comida.

"Ah-" suelta el hombre, no lleva pantalones, y esta acurrucado en un... ¿nido? "H-hola" el respira con dificultad. "E-esto... esto no es lo que parece."

Y entonces, un aroma embriagador golpea a Chuuya, como si fuera una tormenta no pronosticada en una noche de verano, y al igual que las gotas de lluvia, Chuuya puede sentir el efecto en todo su cuerpo.

"Bueno, siendo sinceros, en realidad si lo es. Es exactamente lo que parece...", dice el hombre en tono quejoso. Como si estuviera frustrado de ser encontrado en una posición comprometedora en contra de todo pronostico. Aunque no le deja tiempo de pensar a Chuuya.

Este se marea fácilmente, y cierra sus ojos instintivamente para apreciar mejor el olor.

"¿Q-que es eso?"

"¡Tu! ¡Novato!" Dice el hombre otra vez, lo que debería sonar usualmente cantarín y juguetón, suena como si estuviera intentando imitarse a si mismo; lamentable. Esta en el suelo cuando Chuuya vuelve a abrir los ojos y es... el comandante Dazai. El parece reconocerlo. "Je, no se que haces aquí, p-probablemente estas asaltando la cocina..." Esta sonrojado, y aun intenta hablar como un líder en sus condiciones, aunque no pierde su tono característico de chico que tiene. "Pero... vete. Déjame aquí, en realidad no pasa nada"

Chuuya no entiende la mitad de lo que dice, o al menos su cerebro parece ignorarlo, huele... tan jodidamente bien.

Y aunque no quiera irse, su comandante esta ordenándolo, pero el...

"Uh..." suelta elocuentemente, tomando la perilla de la puerta para cerrarla otra vez, aunque en realidad no quiere hacerlo. Su pecho tiembla, aspirando el aroma como si fuera una droga. Se siente un poco asi ahora mismo. "Correcto, yo..."

Chuuya mira bien otra vez, y en efecto, el comandante esta acurrucado fatalmente en un nido, su rostro esta ebriamente sonrojado, y no tiene la sonrisa jovial de siempre, mas bien, se ve agitado. Chuuya no mira mas hacia abajo porque el hombre esta en ropa interior. Pero hay una mancha húmeda que vio inconscientemente. Bueno...¿ropa interior? Chuuya esta seguro que eso es lencería.

¿El no era un beta? ¿Que carajo?

Porque huele demasiado para ser uno, huele dulce como un omega.

Y aunque huela de esa forma, y Chuuya no se ve a menudo siguiendo comandos omega con tanta facilidad, siente la necesidad de irse en contra de sus deseos instintivos solo porque el se lo esta diciendo. Chuuya tiene la vaga sensación de que esto podría ser todo una trampa.

"E-espera" Este se estira rápido y ágil como usualmente es, y toma la mano de Chuuya, sus pupilas marrones están dilatadas. Aspira profundamente. "En realidad n-no tienes que irte" Sus dedos largos rodean la muñeca de Chuuya, y su nariz respingona y bonita se acerca a la glándula odorífera de Chuuya. Suelta una exclamación que le provoca escalofríos, y calor en su núcleo. "Hm, Alfa"

El lame con entusiasmo, y Chuuya esta estático.

"Alfa, no te vayas" murmura el, arrodillándose mas cerca de el para inhalar descaradamente su olor. Entonces Chuuya siente la erección contra su zapato, y luego los balanceos sutiles del omega.

"E-estas en celo" dice Chuuya, arrastrando las palabras.

"¿En serio? No podría haberlo adivinado" responde el castaño, el sarcasmo es algo gracioso viniendo de el en su actual situación. Aunque el no se distrae de sus invasiones.

Entonces Chuuya siente una mano tirando en la cintura de su pantalón y tiene que parar su tren.

"¡E-espera! ¿Que demonios esta haciendo?" Intenta quitarse las manos del castaño de encima, pero este aprovecha su agitación para tomar sus dos muñecas y desestabilizarlo con un rápido golpea a su pierna. Cae ridículamente sobre su trasero. "¡C-comandante, usted es un...!"

"Omega" murmura el, empujando a Chuuya sentado para descansar contra un saco de cebollas. "No se porque todos dieron por hecho que no lo era solo por no tener olor. Aunque fue bastante conveniente. Pero hay algo que se llama bloqueador de olor, ¿sabes?" Pasa una pierna encima de Chuuya. Ahora esta a horcajadas sobre su regazo. Chuuya no entiende todo esto. Ni siquiera un poco, probablemente es el olor omega que devora sus células cerebrales.

"¡Pero usted...!" El castaño realmente no parece un omega, tiene estatura, una voz extrañamente profunda aunque suave. Pero... eso es solo un estereotipo.

Tiene algo de sentido, de cerca, sus rasgos son suaves, ojos saltones, mejillas algo gorditas, nariz de muñeca, y la curva de su mandíbula no es demasiado afilada. Sus pestañas son largas y están rizadas.

"Eres un poco lento, alfa" dice el castaño. "Pero hueles bien, carajo." Pronto, la nariz del castaño esta hundida en su cuello. "Si. En realidad si es lo que parece, estas en mi nido ahora mismo. Y estoy en celo. También eres un poco guapo, creo que deberíamos"

Chuuya se deja hacer por el omega, se siente sacudido por un estremecimiento en el momento en el que el castaño lame la glándula de su cuello.

"¿Q-que necesitas? ¿Le traigo supresores...? T-tal vez algo en el frigorífico ayude con el dolor..."

Dazai tira del cabello en la nuca del alfa y abre mas espacio para dejar una mordida sin demasiada fuerza.

Bueno, debido al conflicto actual en la frontera, sus supresores legales, los mas fuertes del mercado, no pudieron llegar. Así que intento pedirle unos no demasiado legales a Mori-san, pero este dijo que aun así tardaría un poco conseguirlos. Y el celo de Dazai vino antes de lo esperado.

Así que vino aquí, a esconderse en la despensa del comedor, trajo algunas camisetas propias, otras que robo, pero ninguna de ellas tienen olores agradables.

Aunque el olor del novato es realmente delicioso.

El ríe. "Creo que tu nudo bastara, zanahoria. Supongo que prefieres quitarte los pantalones por tu cuenta porque te enojaste conmigo antes. No te preocupes, no necesitas estar avergonzado si eres pequeño, con anudarme estoy realmente bien. Aunque preferiría que te apresuraras."

Chuuya se marea, y hasta ahora nota que el omega hace movimientos circulares con sus caderas justo en su ingle. Lo detiene con manos en la cintura.

"¿Que carajo esta diciendo?" Sus manos tiemblan, y sacude al castaño como si quisiera que entrara en razón. "N-no puedo... ¿un nudo?"

"¿Por que no?" se queja el omega, ahora balanceándose de adelante hacia atrás a pesar del agarre de Chuuya; es cierto. En realidad el comandante es casi igual de fuerte que Chuuya por su entrenamiento. No parece importar que sea un omega. "Puedes estar arriba si quieres, de todas formas es mejor así, no querría estar tanto tiempo sentado mientras el nudo baja"

"C-comandante, no entiendo nada de lo que e-esta diciendo" balbucea Chuuya.

"Estoy diciendo que me folles, alfa. ¿Eres tonto o algo? Mucha cara bonita y poco cerebro. ¿No se supone que es lo que los alfas quieren? Vamos, Mori-san me matara si se entera de que estoy aquí."

...¿Quiere que Chuuya... lo anude? Lo pide de la forma en la que un extraño le pediria la hora en la calle, vamos, no es para tanto, ¿no? Al carajo.

Traga con fuerza.

"Oh" dice Dazai, como si acabara de cruzar una epifanía de lo mas remota. "¿...Realmente no quieres? Supongo que debo estar siendo un... acosador- "

Y es remota por algo, no es común que un alfa se resista al olor de un omega en celo. El castaño intenta levantarse, desviando la mirada hacia abajo con un cachorro regañado.

Si Chuuya es tonto, el es algo ingenuo.

"No quise decir que no quiero" Chuuya refuerza el agarre en su cintura, y entonces intercambia sus posiciones. "Solo que usted es el comandante. Pero parece que soy el único de los dos al que le importa." murmura lo ultimo, rondando los ojos.

La cabeza del omega aterriza en el bulto de su nido, y cabello despeinado y sudoroso se adhiere a su frente, aunque parece ser largo también, porque sus rizos se riegan en la almohada.

El castaño lo examina por un minuto, dejándose hacer cuando Chuuya vacila en si quitarse el pantalón o no. Pero no cree que pueda darle al contrario lo que quiere si no lo hace, así que los descarta, quedando en ropa interior negra.

"Realmente vas a hacerlo" reflexiona el. Tomando la muñeca de Chuuya para detener su vacilación y llamar su atención. "Que suerte, no sera difícil mantener el animo cuando eres así de apuesto."

Chuuya se sonroja y frunce el ceño, concentrado en soltarse y tomar las caderas del castaño para acomodarlas en sus muslos. Aunque recuerda vagamente que debería empezar ayudando a la entrada del omega con la dilatación.

Mira hacia atrás, y con ayuda de su pie, cierra la puerta, retrocede un poco, haciendo espacio.

Y, de nuevo con los ojos en el omega, se atreve a molestarse en admirar cada detalle de la cintura para abajo, Chuuya traga. Tira de una de las ligas de la lencería blanca que Dazai esta utilizando. La mano enguantada vaga por los fuertes muslos hasta apretar suavemente uno de ellos. Su piel morena se ve tan maravillosa debajo. Lo que puede apreciarse de ella, puesto que hay algunas vendas.

Chuuya sabe que también es otro estereotipo, pero cree que es demasiado oportuno que el moreno este utilizando lencería con lo incomoda que debe ser. Justo ahora. Hoy. Aunque el se concentra en aprovechar el hecho.

"No puedo creer que hace una semana estaba viéndote almorzar y coquetear con otros omegas y ahora vas a follarme" Suelta Dazai, dejando que Chuuya abra sus muslos morenos y suaves. Si Chuuya fuera mas minucioso, probablemente se hubiera detenido en la queja indirecta del contrario, y probablemente habría podido salvarse mas tarde. "Que loco, ¿no?"

"¿Siempre habla tanto?" murmura Chuuya, arrodillándose sobre sus pantorrillas.

"Algo. Estoy tratando de distraerme del hecho de que es genial que ni siquiera tuve que coquetearte para tenerte entre mis piernas" El aletea las pestañas, balanceándose como tartamudeando para obtener fricción a la nada. Es normal en el celo.

"Suerte, supongo." Coincide Chuuya, sonriendo. El es algo gracioso, así que pone los ojos en blanco. "Y ya que me tuteas, tu también eres lindo."

Chuuya lo mira atentamente para capturar su reacción, pero los labios rosas del contrario solo tiemblan un poco y luego desvía la mirada.

"Parece que sabes como decir las cosas, oye.. ¡Mhh-!"

Dazai se interrumpe, temblando al sentir la lengua de Chuuya lamiendo la humedad desmesurada que provoca su celo, tomando firmemente de sus muslos para mantenerlos separados, incluso ante los estremecimientos, el amasa la carne delgada. Luego aparta manualmente la tela blanca. 

"O-oh" jadea el castaño, su mano izquierda sube para apretar las prendas junto a su cabeza. Y se retuerce para acercarse mas a Chuuya. "Eso es b-bueno, no pares-"

Chuuya se inclina mas cómodamente, y el sabor de Dazai es enloquecedoramente bueno. Su mano tantea hasta encontrarse con sus bolas, y da un suave apretón, pronto encontrándose con el falo, que es bastante decente en tamaño, es largo, pero la circunferencia es estándar. Se entretiene jugando la punta sonrojada un rato, el omega gimotea ruidosamente, y Chuuya se concentra en complacerlo para escuchar mas de sus dulces sonidos.

"C-chuuya" llama, y el mencionado enuncia un ruido que estremece al menor. "¿A-así es como te llamas, verdad? Anúdame, por favor, por favor, Alfa."

Chuuya sonríe, ¿para que pregunta su nombre si de todas formas le dirá alfa? Aunque es bueno, Chuuya siente un tirón en su ingle ante el nombre.

"Aun no estas listo" responde simple, y los dedos del omega se enredan su cabello.

Chuuya explora felizmente la entrada del menor con la lengua, tocando puntos sensibles a su alcance, acariciando sus muslos de arriba abajo.

"A-ah" tira de su cabello, como si quisiera que se detuviera, pero rápidamente lo empuja otra vez cuando deja de ser demasiado. "Si, si, si, estoy listo, alfa, por favor." corea con desesperación, Chuuya puede ver el brillo anhelante en sus ojos.

"Espera un minuto" Chuuya recibe un lloriqueo ante eso, pero rápidamente el ruido es opacado por una vibración. Chuuya detiene sus movimientos. "¿Estas... ronroneando?"

Eso, por supuesto, es halagador, el omega se siente cómodo y complacido ante sus atenciones, pero lo que realmente desconcierta a Chuuya es que el contrario aun no esta anudado.

"...¿Mientras lloras?"

Recibe un chasqueo molesto por parte del omega ante eso, este desvía la mirada y se queja. "Es involuntario, zanahoria."

Chuuya mira finalmente sus ojos cristalinos, sintiendo un cosquilleo en el pecho, su alfa interior corresponde al ronroneo omega y anhela darle lo que quiere.

"Esta bien", ríe Chuuya, levantándose para suspirar, y acomodarse correctamente entre las piernas del castaño. Se siente algo halagado de poder estar aquí, también, aunque sea a punto de anudar por accidente al comandante mas joven. "¿Sabe que lo respeto, verdad, señor?"

El contrario lo escanea rápidamente, como si la preguntara fuera tonta o axiomática.

"Por supuesto, novato" bromea después de un momento. "¿Que con eso? Y me haces sentir viejo, no me digas señor cuando estas a punto de meterme la..."

Chuuya se deshace de sus boxers, dándole una mirada rápida a la entrada empapada de Dazai, apenas nota que este se callo al desviar la mirada hacia abajo.

"Bueno, porque estoy a punto de follarlo como si no lo hiciera"

Claro, a pesar de la seriedad, es una broma, ¿no? El quiere creer eso sin despegar sus ojos de abajo.

Dazai suelta una risa aireada, tiene mucha calor. Tira de su camisa un par veces para obtener algo de aire, el novato es grande. Y no actúa como un virgen, así que no cree que mucho de eso sea mentira.

No, definitivamente no lo es.

"Ah- oh... oh mierda, y-ya sabemos a donde se fue tu altura, zanahoria." El castaño se retuerce un poco ante la intromisión. Lenta, per se segura de Chuuya. Este lo mira con una sonrisa condescendiente. Ha recibido suficientes comentarios sobre su altura como para que no le importe durante el sexo. "Joder, ¿alguna vez choca con tus piernas mientras caminas? Je- "

El sigue eso con risitas estúpidas mientras Chuuya toma sus caderas, acomodándolas sobre sus muslos.

"Yo creo que estas demasiado tenso. No creo que reír este ayudando", reflexiona con el ceño fruncido. Evita contestar a sus preguntas tontas, seguramente se reirá mas.

Chuuya nota con curiosidad que su rostro enrojece gradualmente, un rubor ebrio permanece en sus mejillas, pero se extiende hasta sus orejas y nariz.

"Alfa", gime repentinamente. Chuuya, al sentirse llamado, se inclina lentamente hacia el contrario, siendo rodeado por brazos y piernas a la vez.

"¿Que sucede ahora?" susurra Chuuya, empezando a moverse lentamente, cierra sus ojos para saborear el placer y los sonidos del menor justo en su oreja. El actúa mas sumiso ahora. Supone que es su instinto omega al ver su nudo cerca. "¿Sabe? Me gusta que sea tan ruidoso, aunque debería ser un bonito omega obediente."

Chuuya empieza a subir el ritmo, y los tobillos del omega se cruzan en su espalda como forma de sobrellevar el placer.

"Pero supongo que ya sabe como usar esa cara bonita, ¿no es así? Se abalanzo sin preguntarme porque ya sabia que tendría que follarlo"

Ahora es el quien no puede dejar de hablar, pero de alguna forma esta en lo alto con el ronroneo de Dazai, sus gemidos, su expresión, la forma en la que aprieta tan bien. Corrección, podría estar algo drogado.

"A-alfa" responde Dazai, y pronto Chuuya esta apoyando sus manos en el suelo a ambos lados de la cabeza bonita e inteligente de este omega, actualmente, hecho un desastre.

Chuuya lo examina bien, un poco maravillado. Si, antes pensó que el era guapo, supo que no era el único, ya que el comandante tiene muchos admiradores. Pero espera que ninguno de ellos antes pueda haberlo visto de esta forma.

Siente sus uñas romas clavándose en su espalda, y el omega lo empuja mas cerca otra vez. Parece estar debatiéndose entre ser el mismo y ser un omega sumiso y tonto. A Chuuya le gustan ambos, aunque recibe muchos besos por parte del menor en la mejilla repentinamente, y sabe que aunque el sea atractivo como un falso beta, es irresistible como omega.

"T-tienes pecas en la espalda", murmura, intenta sonar como una burla, falla mientras besa la comisura de los labios de Chuuya, hasta bajar por su cuello para lamer mas de sus glándulas, cierra sus ojos en lugar de ponerlos en blanco como un animal salvaje. "Mio, mio, alfa"

Que posesivo. Piensa Chuuya.

Chuuya lleva una mano a la boca del mas alto, amortiguando sus gemidos mientras, incrementa el ritmo de sus caderas, y pronto siente los rasguños en su espalda con mas fuerza. Dazai siente que esta ahogándose, la piel de Chuuya choca contra la suya, y lo llena perfectamente aunque Dazai haya tenido cuatro dedos dentro de el antes de que el pelirrojo apareciera.

El también cierra sus ojos, jadeando en voz baja, y lo único que se escucha son los sonidos húmedos de la piel con piel, y cada gemido estrangulado del omega.

Este se retuerce, clavando los tobillos en su espalda baja, subiendo una de sus manos para tocar su cabello. Y entonces lo acaricia, suave y gentil mientras Chuuya lo folla con fuerza, también sigue ronroneando, no parece que le guste ser tratado con guantes de seda. Parece fascinado, a decir verdad. Tragándose sus propias suplicas y gemidos para el contrario siempre y cuando Chuuya lo joda completamente.

Chuuya siente la picazón inminente de sus colmillos.

El omega debajo de el es hermoso, facciones poco duras, ojos encantadores e inteligencia atrapante.

Seria una buena madre para sus cachorros.

Chuuya aprieta los labios, y descarta los pensamientos de su alfa que colonizan rápidamente sus facultades mentales. Suelta la boca de Dazai para perder dominancia sobre el, y en su lugar embiste mas fuerte.

"¡Alfa!" El omega toma aire y se suelta a balbucear y sollozar con fuerza. "¡Márcame, márcame!"

Carajo, no. Chuuya siente su flequillo pegándose a su piel y niega con la cabeza mientras intenta concentrarse en cualquier cosa que no se el cuello moreno y de apariencia deliciosa para su alfa.

"Cierra la boca" .

"P-por favor" tartamudea, dejando espacio en su cuello. Chuuya lo sabe, sabe que es solo su instinto omega buscando la mayor comodidad con un nudo y una marca al mismo tiempo, pero el no debería- "Lo necesito, por favor, por favor, quiero tu marca, necesito-"

"Fue un error dejarte hablar, tonto omega" espeta Chuuya, y el castaño parece contrariado por ser regañado por el alfa que quiere. "No sabes lo que estas diciendo"

Chuuya lo sabe, lo sabe por sus ojos dilatados, rasguños salvajes y la forma en la que habla. No podría estarle pidiendo una marca de verdad ahora cuando antes dijo que no debería estar aquí. Chuuya casi se doblega ante el olor agrio y angustiado del menor.

"C-claro que si" casi, es convincente, solo por el hecho de que el esta respondiendo como si fuera razonable. Pero, de una persona inteligente se espera lo mismo de su omega. Aunque sea solo un instinto. O...

"D-dame tus cachorros, alfa. Por favor."

Lo único que Chuuya puede escuchar, es un zumbido extraño que le impide orientarse, se siente en llamas.

"Oh, si, si, estoy tan cerca", gime el, con el ceño fruncido. Como si conseguir un orgasmo sea demasiado difícil y se requiera concentración después de todo. Seria gracioso si Chuuya no estuviera ardiendo, pero Dazai parece estar haciendo un esfuerzo para vocalizar lo siguiente:

"¿P-puedes abrazarme?"

El zumbido pasa a un segundo plano antes de tomar mas fuerza.

Claro, Chuuya esta demasiado caliente, debe atribuirlo a la excitación y el nudo que esta pronto a hacer, pero el puede hacer eso, entierra pesadamente su frente junto a la cabeza del omega, que de repente parece mucho mas compuesto que el. Parece un poco malvado bajo esta luz.

Chuuya cree que podría confiar en eso, aun así. Pero por supuesto, no debería. Su pensamiento adopta el carácter superfluo e ingenuo un segundo mas tarde de lo que debería.

Y luego la sangre brota de su cuello.

"¡Ah-!" gime Chuuya, tomando con fuerza la cintura de Dazai, y entonces se corre, adentro.

Los pequeños jadeos ahogados del Omega mientras entierra sus colmillos en el cuello de Chuuya, alimentan a que su nudo se hinche con rapidez. Están jodidos.

Finalmente, el omega en celo lo suelta, sollozando levemente como si terminara recién de llorar, y deja pequeñas lamidas de gatito en la mordida. Inocente y dulce. Algunas respiraciones agitadas acompañan su creciente sonrisita.

"Mh, que divertido", el castaño gorgotea una risita después de unos segundos. "Ahora eres mio, alfa."

Chuuya es abrumado por muchas cosas de un momento a otro, algún Dios allá arriba debería tener algo de piedad con el. Dazai. Dazai, la marca, el nudo y el repentino celo inducido que se apodera de el cuando acaba de anudar al contrario, y no podrá salir pronto.

Sufrirá los calambres atado a, aparentemente, su omega.

Que inmisericordioso, hilarante. Maravilloso, incluso. Chuuya podría suicidarse en lugar de respirar un segundo mas en su lugar, pero es ciertamente hechizante.

"...¿Acabas... de morderme..?"

Dazai se balancea un poco, acomodándose para pasar los próximos 15 minutos conociendo a su nuevo alfa.

"Por supuesto, ahora eres mio", repite, como si Chuuya no lo recordara. La próxima lamida parece activar los efectos de la marca en su cuerpo, porque siente calor, y acaba de correrse. "No deberías tener que coquetear con otro omega. Soy el único para ti."

"Q-que carajo... Comandante...No. Dazai, ¿estamos entrelazados...?" Chuuya lo sabia, todo esto era una puta trampa.

"¿Entrelazados? Mh. No, cariño" Su risita condescendiente casi parece afectuosa.

"Estas entrelazado."

Inmediatamente, Chuuya sabe que el singular significa un problema.

Esto no solo parecia una trampa... en realidad siempre lo fue.



***

Primer dia de la dazai bottom week, con 5,000 palabras, estoy atenta a sus opiniones, los adoro 💖.

Gracias por leer, votar y comentar 💕.

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro