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Capítulo 48


Claus.

Estoy aturdido por alguna razón, solo hay oscuridad a mí alrededor o es que tengo los ojos cerrados. No entiendo que pasa, la confusión nubla mis sentidos y tratar de recordar que paso. Lo último que recuerdo es haber entrado con Rachel en una de las casas de seguridad cerca de la biblioteca donde la encontré, se sorprendió mucho de verme, pero se alegró.

Le pedí que me acompañara porque tenía algo muy importante que decirle, el nerviosismo en sus ojos me divirtió estoy seguro que pensó que le pediría matrimonio, es una locura pero en ese momento me pareció una idea tentadora, una idea fantástica, no me molestaría compartir el resto de mi vida casado con alguien como Rachel.

– ¿Dónde está? – la voz de un hombre me saca de mi aturdimiento y abro los ojos de golpe, miro a mi alrededor reconociendo de inmediato la habitación de la casa de seguridad

– En la habitación del fondo – intento mover mi cuerpo pero estoy atado a una silla, el dolor en el brazo me recuerda que me dispararon.

– Mierda – murmuro tratando de liberarme, pero quien hizo los nudos sabía muy bien lo que hacía, unos pasos en el pasillo me alertan que alguien viene hacia aquí.

Cierro mis ojos y aparento estar inconsciente, necesito saber cuántos hombres hay aquí y donde tienen a Rachel, no puedo hacer nada estúpido, la tienen y estoy seguro que no dudaran ni un instante en asesinarla.

La puerta se abre y escucho los pesados pasos de alguien caminando hacia mí, alguien tira de mi cabello levantando mi cabeza, la furia creciendo en mi interior, pero me recuerdo que no debo hacer nada estúpido, tienen a Rachel.

– Hora de despertar inútil – dice el sujeto dejando un puñetazo en mi quijada, vaya forma de despertar a alguien, estos tipos no tienen estilo.

Finjo estar aturdido mientras entre abro mis ojos, el tipo frente a mi es mucho más alto y corpulento que yo, esto será un problema, más estando atado pero no será imposible. Una vez abro los ojos una sonrisa arrogante se dibuja en el rostro del hijo de puta que está de pie con un uniforme táctico azul marino, lleva un pasamontañas recogido sobre su frente por lo que puedo ver a la perfección su rostro.

Es un hombre de tez morena, de grandes ojos, sus rasgos son duros para nada agraciados, pero su enorme contextura y musculatura intimidarían a cualquiera, además de su expresión de tipo malo.

– Hola bella durmiente – comenta con burla

– Hola lindura – respondo en el mismo tono, su ceño se frunce y sin más lanza otro puñetazo a mi rostro, el dolor envuelve mi quijada pero lo único que hago es sonreír – vaya manera que tienes de socializar – suelto en ese tonillo que Dark tanto odia.

– Pedazo de mierda – dice una vez más estrellando su puño contra la boca de mi estómago – ¿crees que estas en posición de hacer bromas? – escupe con furia sobre mi cabeza.

Toso un poco buscando aire, pero vuelvo a verle, aun sonriendo esto no es nada para mí, pero eso él no lo sabe. Nadie lo sabe, pero me centro en lo importante no puedo provocarlos, por Rachel tengo que calmarme.

– ¿Dónde está Rachel? – pregunto mirándolo fijamente

– ¿la zorra esa? – Pregunta en tono despectivo – afuera llorando como una puta loca – mi cuerpo se tensa de inmediato cuando la llama de esa forma y cada vez siento más ganas de sacarle los ojos a este bastardo.

– ¿Qué quieren? – pregunto entre dientes y el sujeto ríe sin ganas.

– ¿en serio crees que voy a decirte algo?

– no sé, quizás seas un bocón de mierda que le da miedo interrogarme libre porque sabe que lo hare pedazos – el cuerpo del tipo de tensa pero no dice nada – ¿Quién está detrás de todo esto? – pregunto lamiendo mis labios tratando de quitar la sangre que broto del corte en mi boca cuando me golpeo.

– Ya cállate, pronto serás solo un puto cadáver – rio un poco al escucharlo y ladeo mi cara divertido

– ¿en serio crees que estas cosas van a detenerme que te arranque los ojos y acabe con todos los hijos de puta que están afuera y me lleve a Rachel de aquí? – una sonrisa arrogante se dibuja en sus gruesos labios y en serio deseo soltarme pronto para arrancarle algo más que sus jodidos ojos.

– No tienes idea – susurra, me dedica otra mirada desdeñosa y sale de la habitación dejando la puerta abierta por lo que ahora tengo mejor audio de lo que ocurre afuera.

Agudizo el oído para poder escuchar y tratar de identificar cuantos hombres hay afuera y si Rachel está bien.

– ya está despierto, llama a Alpha y dile que los tenemos – escucho la voz del sujeto que me golpeo hace un momento

– no, aun no el jefe quiere saber quién más está comprometido en el equipo

– Pura mierda, Alpha jamás traicionaría la confianza que el jefe a depositado en él, se ha esforzado demasiado solo para echarlo a perder por unas faldas – se queja el hombre con fastidio

– lo siento pero no lo llamare hasta que el jefe me autorice, sus órdenes fueron claras, venir por ellos y esperar – el otro bufa con fastidio, haciéndome saber que al menos él no es quien está a cargo y están haciendo una purga interna.

Tienen un topo como dijo Dark y están aprovechando la situación para encontrarlo, esto es más grande de lo que imagine y están muy bien organizados, esto no es obra de cualquier idiota, aquí hay alguien con cerebro.

Trato de poner mis pensamientos en orden, al menos hay dos de ellos afuera que puedo confirmar, necesito saber dónde está Rachel antes de intentar hacer algo, así que tengo que hacer algo para que me digan donde esta o que ella me haga saber dónde se encuentra. Si confió en la palabra del tipo negro está en la sala.

Después de algunos minutos en silencio escucho que la puerta del departamento se abre y unos pasos.

– ¿despertó? – otra voz, es decir otro sujeto van tres.

– sí, está en la habitación del fondo donde dijiste que lo dejáramos

– ¿la chica sigue inconsciente? – eso me alerta, Rachel está afuera inconsciente

– Sí, creo que la golpee muy fuerte cuando empezó a gritar – dice en tono burlón el otro sujeto y la furia me invade

– bien, tenemos que esperar, el jefe dijo que nos daría instrucciones una vez supiera quien más está ayudándolos, revise el perímetro y está libre o el muy idiota no le aviso a nadie en Darkness o realmente no estaban siguiéndolo

– Es la mano derecha de Dark puede hacer lo que quiera y nadie lo sigue o lo vigila – responde el otro sujeto, el que me golpeo

– Te aseguraste que estaba bien atado ¿no? quiero que esto sea limpio, si Alpha está involucrado ¿quién crees que quedara en su lugar? – vuelve hablar el sujeto que acaba de llegar y noto el odio en su voz.

Si solo son tres de ellos, no me será muy difícil matarlos, pero primero lo primero, tengo que soltarme, el nudo en mis manos está bien sujeto y el dolor en mi brazo donde me han disparado dificulta un poco que me mueva con comodidad, así que tendré que hacer lo que suelo hacer en momentos como este.

– Hakuna matata una forma de ser, hakuna matata nada que temer, sin preocuparse es como hay que vivir, a vivir así, yo aquí aprendí, hakuna matata – comienzo a cantar la canción del Rey León, sé que es estúpido pero es justamente lo que quiero hacer, algo estúpido que los haga venir a los tres o al menos a uno de ellos.

Continuo cantando la canción más fuerte y escucho las voces afuera discutir mi cordura, continuo cantando, pero ninguno se molesta en venir, en cuanto termino comienzo a cantar otra canción infantil de esas de las que solíamos cantar en el orfelinato cuando éramos niños, sabía que algún día servirían de algo las largas horas de tortura escuchándolas.

Después de algunos minutos uno de los sujetos entra iracundo

– ¿quieres cerrar la puta boca de una buena vez? – grita acercándose a mí, su mano hecha un puño estrellándose en mi rostro una vez más, rio por lo bajo

– venga hombre estoy aburrido, sus modales son una mierda al menos enciendan el televisor para mí, muero del aburrimiento – otro puñetazo en mi mandíbula hace que la sangre inunde el interior de mi boca

– crees que esto es un maldito juego ¿no? – vuelvo a reír mientras busco la mirada iracunda del tipo.

Este es blanco, es más bajo que yo pero más corpulento y tiene una estúpida sonrisa en la cara que me enfurece aún más, su aspecto me recuerda al de una lagartija, asquerosos animales que no me gustan.

– Los juegos me gustan, son divertidos – agrego con sorna – ¿quieres jugar conmigo? – suelto en tono meloso y luego le lanzo un beso, su rostro se transforma en una máscara de pura ira haciéndome sonreír con suavidad – uy creo que alguien es susceptible al cariño – el tipo se lanza contra mí y vuelve a golpearme con fuerza, en el momento en que levanta su puño para volver a golpearme elevo mis piernas y lo apreso con ellas.

El tipo pierde el equilibro y cae hacia el frente aprovecho el peso de su cuerpo para darle un fuerte golpe con mi cabeza y por un instante quedo aturdido pero el luce peor que yo, su cuerpo se desplaza hacia abajo y con mis piernas hago una llave en su cuerpo, tengo que alcanzar su cuello o noquearlo, como puedo forcejando el termina entre mis piernas las cuales presionan sobre su cuello cortándole la respiración.

Al cabo de algunos segundos de forcejear el tipo cae inconsciente en mis piernas, respiro agitado y sé que cuento con escasos segundos para poder liberarme tomar su arma y salir de aquí, si alguno de los tipos que están afuera decide venir estoy muerto y Rachel también.

Por lo que hago otra estupidez, tomo una respiración profunda y comienzo a elevar mis brazos desde la parte trasera de la silla, el dolor en mis hombros comienza hacerse presente pero lo ignoro, me hecho hacia adelante y de un solo movimiento termino de pasar mis brazos sobre mi cabeza, el dolor me hace gruñir pero me contengo.

Un flashback de mi niñez invade mi memoria, veo el rostro del hijo de puta que se divierta conmigo cuando disloco mis hombros por primera vez, creí que no había dolor más grande que ese, un ligero mareo me invade y me obligo a regresar al presente, tengo que darme prisa Rachel está en peligro. Abro mis ojos, el tipo sigue en el mismo lugar pero ya yo tengo mis manos sobre mi regazo, mis muñecas están rojas por el forcejeo, me tiro hacia el frente y tomo el arma que está en el costado del tipo, al otro lado veo un cuchillo y sonrió.

– hola bebe – susurro cuando lo saco y con rapidez corto las cuerdas que mantienen mis piernas atadas a las patas de la silla, pateo al tipo en la cabeza y lo alejo de mí, corto las cuerdas que atan mis manos y con gran incomodidad y adolorido me pongo en pie.

Reviso el cargador del arma, está completo, este no fue el imbécil que me disparo, camino hacia él y me inclino, reviso su cuello en busca de pulso, sonrió de lado

– lo siento cariño pero te pareces a las putas lagartijas y esos asquerosos animales me desagradan y suelo hacerlos pedazos cuando me topo con ellos – con una sonrisa entierro el cuchillo a un costado de su cuerpo, el tipo se queja un poco y rio suavemente

– Marcus ¿Qué pasa? – pregunta la voz del negro que me golpeo hace un rato desde afuera, sé que solo tengo unos segundos para posicionarme antes de que venga a revisar y ver porque el idiota de Marcus no le responde

Así que saco el cuchillo y lo apuñalo repetidas veces en el costado, luego deslizo el filo por su garganta, me acerco a su rostro que tiene los ojos entreabiertos y susurro

– Te salvas que tengo prisa – me pongo en pie y con rapidez camino hasta la puerta y me posiciono detrás de ella, esperando que alguno de los otros dos venga a revisar.

– ¿Marcus? – insisten desde afuera

– Ve a ver qué pasa y ten cuidado ese bastardo está loco – agrega y sé que está refiriéndose a mí, mi sonrisa se ensancha porque no tienen idea lo que es la locura pero me asegurare que la conozcan.

Los pesados pasos me hacen saber que es el tipo negro que viene a revisar y eso hasta cierto punto me molesta, es grande y será difícil neutralizarlo, pero no imposible, el tipo abre la puerta y da unos pasos dentro, su espalda quedando frente a mí, sus ojos barren la habitación, cayendo sobre el cuerpo de su amigo, en cuanto su mano se mueve a su arma le coloco el cañón del arma sobre la nuca

– si yo fuera tu no haría eso – susurro – dame el arma y ni se te ocurra hacer algo estúpido porque te vuelo los sesos y hago una linda pintura con ellos – el tipo con cuidado saca el arma y la sostiene en el aire coloco el cuchillo en mi boca y agarro el arma, la meto en la parte de atrás de mi pantalón y continuo – ahora dame el cuchillo y el arma que escondes en tu tobillo – el tipo se tensa y sonrió de lado – cariño te dije que estaba aburrido y eso es malo para ustedes – el tipo lentamente se inclina hacia el frente y saca el arma que lleva en el tobillo y el cuchillo – bien, deja el cuchillo en el suelo junto al arma y camina, iremos a saludar a tu amigo – con el arma en su nuca todavía lo guio fuera de la habitación, camino detrás de el con precaución.

– Louis ¿Por qué... – la pregunta queda flotando en el aire cuando entramos en la sala, el hombretón delante de mi lleva las manos en el aire y el otro sujeto está de pie frente a nosotros, barro la habitación con los ojos buscando a Rachel, la localizo a escasos centímetros del otro tipo sentada en el sofá.

– Rachel – la llamo, su rostro se gira para verme y el odio brota de mi ser como espuma, tiene un moretón del lado derecho del rostro y un pequeño corte en el labio, su expresión de terror me hace sentir culpable – ¿estás bien? – pregunto sin dejar de apuntar al tipo frente a mí con un arma y al negro con la otra en la nuca

– s–sí, estoy bien – responde tartamudeando, una vez confirmo que ella está bien fijo mis ojos en tipo que está a su lado, es alto, lleva el mismo uniforme táctico pero no lleva pasamontañas y el chaleco antibalas esta suelto de los lados, tiene un arma en la cintura, es todo cuanto puedo ver de él, gracias a que el cuerpo del otro me tapa parcialmente.

– ¿Cómo es que te soltaste? – pregunta entre dientes con rabia

– Estaba aburrido – respondo pensando en el próximo movimiento. Esta demasiado cerca de Rachel si desea puede tomarla de rehén justo como hice con su compañero y es lo que menos quiero – Rachel – la llamo ella voltea a verme con lentitud – quiero que te pongas en pie y vengas aquí – le indicio pero ella niega con la cabeza

– no puedo estoy atada – le hago una señal con el arma al tipo pero este no se mueve

– desátala o le vuelo la cabeza – le explico, el otro sonríe y se encoge de hombros

– Hazlo – me ínsita, lo miro un instante midiendo mis posibilidades, sea lo que sea que vaya hacer tengo que ser muy rápido y aun así Rachel podría salir herida.

Maldigo para mis adentros, desvió mis ojos del tipo que mira confiado como si tuviese todo bajo control y vuelvo a fijarme en Rachel, que me mira con ojos suplicantes, esos preciosos segundos que pierdo observándola le bastan al tipo para sacar su arma y tirar de ella.

Un grito sale de su garganta haciendo que mi cuerpo se tense, mi corazón late desbocado dentro de mi pecho, el tipo ríe y me mira expectante.

– ¿seguro que quieres hacer esto? – pregunta hundiendo con más fuerza el cañón del arma en la cien de Rachel que cierra los ojos y empieza a llorar en silencio.

– suéltala maldito – digo entre dientes, el hombre delante de mi ríe y le espeta al otro

– ya mátala no la necesitamos y de todas formas la mataríamos que lo hagamos antes o después no es importante – la ira amenaza con hacerme perder los estribos y matar al hijo de puta que esta frente a mí pero estoy seguro que en cuanto lo haga, el otro le disparara a Rachel.

Medito en mis opciones, mierda como me gustaría tener la puntería de Dark, pienso en mi mejor amigo y debí escucharlo no debí haber venido solo, como siempre es muy bastardo siempre tiene razón. Maldigo para mis adentros y una idea loca cruza mi cabeza, es una locura probar pero justo ahora es todo lo que tengo.

Sin dejar de apuntar en la nuca al negro, guardo en mi espalda la otra arma, y tomo el cuchillo, puede que no tengo buena puntería con las armas pero soy un puto amo con los cuchillos, me ladeo para tener mejor vista del sujeto y ver dónde puedo darle.

Quiero matarlo de una sola vez, no quiero arriesgarme que dañe a Rachel, así que comienzo a hablar para distraerlo

– ¿Qué es exactamente lo que quiere tu jefe? – pregunto hundiendo aún más el arma en la nuca y empujándolo un poco para que eche andar, mientras lo hacemos el otro se mueve dejando más lugares de su cuerpo expuestos.

– ¿Qué crees?

– Lo que muchos quieren supongo – hago una pausa analizando su postura, la mano sería un buen blanco, pero no me arriesgare.

Cuando estamos frente a frente con Rachel y Marcus de por medio continuo

– la cabeza de Ratko Stevens – digo con sorna – como si tal cosa fuera posible – digo muy seguro de que para lograr llegar a mi mejor amigo tiene que iniciar algo así como una guerra y sin embargo alcanzarlo sería casi imposible.

– tu jefe no es intocable ni inmortal, Claus – agrega el otro divertido

– Quieres dejar de hablar ya y meterle una puta bala en la cabeza – le espeta Marcus al otro, creándome la oportunidad que buscaba, cuando desvía sus ojos de mi lanzo el cuchillo que se entierra en su pecho sonrió cuando sus ojos se abren como platos.

– Ay creo que algo se te metió por allí – digo riendo, el tipo se tambalea hacia atrás mirando atónito el cuchillo y luego cae al suelo.

Rachel me ve aterrada, doy un fuerte golpe con la culeta del arma a Marcus en la cabeza y cae inconsciente al suelo. Camino con rapidez hasta ella y sujeto sus mejillas entre mis manos, de sus ojos caen lágrimas sin control

– ¿estás bien? – Ella asiente lentamente y la tranquilidad me invade – mierda, perdóname Rachel, por favor perdonan por exponerte a esto – comienzo rodeándola con mis brazos y estrechándola en un fuerte abrazo.

Su cuerpo esta tenso pero creí que estaría temblando como una maraca, me separo de ella para revisar su rostro, fue un fuerte golpe el que le dieron, la ira quema en mi pecho, mientras veo el pequeño corte en su labio, dejo un beso sobre ellos y comienzo a desatarla, después de que termino con sus manos paso a sus pies y una vez esta lista vuelvo a verla a los ojos.

– Voy a ponerte a salvo de acuerdo, déjame terminar con este tipo – le digo señalando a Marcus que sigue inconsciente en el suelo. Ella simplemente asiente mirándome con miedo.

Paso junto a ella y saco el cuchillo del pecho del otro y sin pensarlo mucho le disparo en la cabeza, Rachel suelta un jadeo a mi espalda en cuanto escucha el disparo y me giro para verla, sigue exactamente como la deje. Respiro profundamente y la encaro, sus ojos están cerrados y su respiración es agitada.

– Rachel escúchame, tengo que asegurarme que estos tipos no nos sigan ni le avisen a nadie lo que paso aquí, ve al segundo cuarto del pasillo y quédate allí, una vez termine aquí, iré por ti y nos largaremos te pondré a salvo ¿de acuerdo? – Ella solo asiente, beso su frente y susurro pegado a ella – te amo hermosa, prometo que nada malo va a pasarte – me separo de ella y me hago a un lado para que pase, le doy la espalda y camino hasta la cocina buscando cuchillos.

Necesito hacerle pagar al negro bastardo lo que le hizo, los otros dos murieron demasiado pronto, pero el sufrirá un poco más al menos solo un poco, cuanto tengo lo que necesito regreso a la sala y Rachel ya no está allí, la puerta de la habitación esta entre abierta y sonrió

– esa es mi chica – susurro girándome hacia el gigante que esta tendido en el suelo, me inclino sobre él y tiro de sus brazos para intentar ponerlo en pie pero el bastado pesa como una tonelada y mis brazos duelen demasiado – tendré que darte amor allí en el piso como en las películas románticas, lo haremos en la alfombra frente a la chimenea, perdóname por no encender el fuego – digo en tono dulce mientras lo muevo y lo acomodo para poder atar sus manos.

Uso las mismas cuerdas que tenía Rachel para hacerlo, cuando está listo me siento sobre su pecho y me inclino sobre él, veamos que tienes para decirme.

– oye bebe despierta – digo en voz baja dando pequeño golpes sobre su mejilla – cariño despierta ya paso la hora de dormir – susurro en su oído, el tipo gruñe un poco y un quejido sale de su boca – eso, muy bien despierta – sus ojos se abren y yo sonrió ampliamente – ¿ves? Así se despierta a las personas con gentileza, veraz preciosura necesito que respondas unas pocas preguntas antes de que esto se ponga no apto para todo público ¿de acuerdo? – le negro ríe un poco y me escupe en la cara

– Vete a la mierda – rio suavemente y suspiro

– ¿sabes? Mi mejor amigo suele decir que no deben provocarme porque es mucho peor después y ¿sabes qué? el muy maldito tiene razón y tú tienes horas provocándome así que yo que tu colaboraría – digo acercándome a su rostro y dejando un beso sobre su nariz, el gesto lo desconcierta por completo y rio – cariño me gusta darle amor a mis victimas eso las hace más dóciles, mas colaboradoras y no importa que sean enormes negros desagradables como tú, todos siempre se rompen y terminan gritando como pequeñas niñas mariconas

– No te diré nada – escupe con odio y yo vuelvo a reír

– Muy seguro de eso, me gusta, pero tampoco es que tengo mucho tiempo, escuche que su jefe llamaría para darles instrucciones y si nadie responde muy posiblemente enviara a alguien más aquí y eso complicaría por completo mi muy buen y elaborado plan de escape, así que para tu desgracia no seré gentil ni jugare contigo – digo esta vez en tono serio y frio

– ¿Quién demonios está detrás de todo esto? – Le pregunto colocando el cuchillo debajo de uno de sus ojos – y te pido que por favor no me hagas perder el tiempo, mi chica está detrás de una de esas puertas asustada y le prometí que la sacaría muy pronto de aquí y la pondría a salvo – el tipo me ve con odio pero simplemente sonríe

– no tienen idea de quien es mi jefe ni la tendrán es demasiado listo – asegura y yo muevo mi cabeza de un lado al otro sopesando su respuesta

– no me dices nada ¿sabes? Eso quiere decir que tendré que lastimarte – y con lentitud deslizo el filo del cuchillo debajo del ojo de Marcus un alarido de dolor sale de sus labios y rio – pero que escandaloso eres, ya para de gemir como un perro y dime ¿Quién es un tu jefe? – el silencio que le sigue a mi pregunta me hace poner los ojos en blanco

– vete a la mierda Claus no te diré nada – suspiro y observo a mi alrededor, en realidad no tengo tiempo para esta mierda.

– te advertí que te arrancaría los ojos ¿recuerdas? – el tipo me ve con expresión sorprendida y rio – si en la habitación hace un rato, te dije que te sacaría los ojos, soy un tipo de palabra Marcus – susurro en su oído, cuando me separo de el clavo el cuchillo en una de sus ojos lo muevo y tiro de el para sacarlo, la sangre se derrama por su rostro juntándose con sus gritos y su cuerpo moviéndose con desesperación

– ya, ya deja de moverte que te harás más daño del que quiero que te hagas y me importa – me detengo y comienzo a reír – no en realidad no me importa y repito la acción con el otro ojo, más gritos inundan la estancia y rio con suavidad, al verlo sufrir debajo de mí.

– ¿Qué estás haciendo? – la voz aterrada de Rachel detrás de mí me alerta, me pongo en pie de un salto y cuando me giro quedo de una pieza.

Rachel está apuntándome con un arma, su expresión de terror ha desaparecido por completo, sus ojos se desvían hasta el cuerpo de Marcus que está en el suelo retorciéndose de dolor.

– Rachel – la llamo para que me vea – mírame – ella desvía sus ojos hasta mí y el arma fija apuntándome, su pulso no tiembla y la determinación que veo en sus ojos me confunde.

– Me habían dicho que eras un sádico de mierda que disfrutabas torturando a las personas– dice, su voz suena fría – incluso me dijeron que sería muy difícil que te hiciera sentir algo por mí – en cuanto esas palabras salen de su boca mi cuerpo se tensa – pero jamás pensé que estuvieras tan enfermo – dice con desprecio

– ¿Rachel? – pregunto en un susurro y ella sonríe

– mi nombre no es Rachel, me llamo Elena – dice y siento como todo mi mundo en un segundo colapsa

– ¿de que estas hablando Rachel? – pregunto conteniendo la ira que se mezcla con la confusión

– ay ya no te hagas, eres lo suficientemente listo como para comprender lo que digo – dice con fastidio – un teléfono comienza a sonar en la habitación distrayéndome, ella saca el aparato de su bolsillo y contesta

– alo – hace una pausa y sonríe sin dejar de apuntarme – sí, esta todo en orden, bueno tus hombres están muertos – otra pausa – sí, se liberó pero lo tengo controlado – siento como mi corazón se rompe y el odio que surge en el lugar en que había existo tanto amor por la mujer que está delante de mí me hace saber que aunque desee con fuerzas que todo esto sea una maldita pesadilla, es la realidad

>> Sí, claro envía a alguien a buscarnos – otra pausa – por amor de dios ¿quieres que lo mate yo? – Pregunta con fastidio – está bien, lo hare pero elevaras la paga al doble – comenta sin dejar de verme – está bien, adiós nos vemos más tarde – finaliza la llamada y sonríe de lado

– voy a ser muy sincera contigo Claus, en serio eres increíble, eres un tipo genial, divertido y eres un puto dios en la cama tenia décadas que nadie me follaba como tú lo has hecho estos últimos meses y la verdad ha sido increíble, pero el cuento de hadas termino, tengo que matarte y desaparecer – se encoje de hombros y suspira – lo siento en serio – comienza a reír con suavidad y luego me ve con esos ojos que tanto me gustan – ¿sabes?, no creí que fueras a caer conmigo en serio que no lo creí, pero eres tan estúpido que lo hiciste – eso es todo lo que necesito escuchar, mis manos se mueven solas aunque todo lo veo en cámara lenta, el cuchillo en el aire girando hacia ella y clavándose en su pecho justo en su corazón.

La sorpresa en su rostro es grande, desvía sus ojos de mí y los fija en el cuchillo en su pecho, la mano que sostiene el arma afloja el agarre y esta cae al suelo, ella da un paso hacia atrás y me muevo con rapidez para sujetarla, sus ojos me buscan y por una milésima de segundo veo esa mirada enamorada que me tenía hipnotizada

– l–lo siento Claus – jadea – mis ojos se llenan de lágrimas, el dolor haciéndose cada vez más grande en mi pecho

– ¿Por qué? – susurro, ella sonríe con pesar

– Era mi trabajo – susurra, una de sus manos se desliza hasta mi mejilla y la acaricia con suavidad – en serio fue increíble, eres un tipo raro ¿sabes? – cierro mi mano sobre la de ella y la aparto – si no hubieses sido mi asignación te juro que todo lo que vivimos se habría vuelto más real de lo que alguna vez quise – sus palabras aunque me duelen me dejan ver la verdad, todo esto solo fue una farsa – siento haber jugado contigo – susurra, sus ojos se abren como platos cuando tomo el cuchillo y lo retuerzo en su interior

– Yo también lo siento – susurro con voz ronca, ni siquiera alcanzo a reconocerme.

La dejo caer al suelo y la observo un instante, esto tiene que ser una puta pesadilla, Rachel no es parte de esto, pronto despertare y estaré en mi cama en La Mansión, cierro mis ojos deseando que lo que estoy pensando sea verdad. Pero en cuanto abro mis ojos la realidad me golpea.

Rachel era una impostora y todo este maldito caos es verdad, la observo un instante más antes de inclinarme una vez más sobre ella, ignorando por completo todas las emociones que su traición me está haciendo sentir, tomo el teléfono que está dentro de su bolsillo y reviso el número de la persona que la llamo pero dice desconocido, lo meto en mi bolsillo y antes de girarme y salir de allí susurro

– yo también lo siento Rachel –


4 horas y medias antes.

Conduzco tan rápido como me lo permite el tránsito, a esta hora muchas personas regresan a sus casas después de sus paseos de los domingos, pienso en Rachel y en todas las cosas que hemos vivido, en cómo nos conocimos, en cuanto reímos juntos y en cómo me mira con esos ojazos negros llenos de brillo enamorado.

Soy un tipo afortunado por tener una mujer como ella en la vida, mas aun después de todas las mierdas que he vivido, jamás imagine tener a alguien como ella, tampoco imagine que alguien más además de Dark o Max estuviera en mi vida y significara tanto, por eso dos soy capaz de dar mi vida, de matar por ellos, pero por Rachel soy capaz de lo impensable.

Si algo le pasa, juro por dios que casare a cada maldito hijo de puta involucrado en esta mierda y lo torturare larga y dolorosamente, mi corazón late desbocado en mi pecho conforme me acerco a la biblioteca, nadie está siguiéndome y Dark no me ha dado señales de que algo más haya pasado así que supongo que él tiene el resto bajo control.

Cuando llego a la biblioteca estaciono el auto y bajo de el con el corazón en la mano, con desespero corro escaleras arriba, paso la recepción y comienzo a buscar a Rachel como loco, tomo el teléfono y marco su número.

– ¿Rachel? –

– ¿amor, como estas? – responde con esa voz dulce que tanto me gusta

– bien, ¿dónde estás?

– en la biblioteca ¿Por qué?

– sí, sé que estas en la biblioteca pero ¿en dónde?

– En el 2do nivel en el área de las novelas románticas – hace una pausa y luego continua – ¿Cómo sabes que estoy en la biblioteca?

– Espérame allí – digo y finalizo la llamada, busco las escaleras más cercanas a la entrada y hecho andar hacia el área de las putas novelas románticas, paso varios estantes y cuando estoy por regresar Rachel sale de detrás de uno de ellos, en cuanto la veo el alivio invade mi cuerpo.

Doy tres zancadas y estoy sobre ella rodeándola con mis brazos, busco sus labios y la beso con devoción e intensidad, ella responde de la misma manera, me pierdo en el momento, sintiendo como se siente que todo en mi vida está perfectamente bien.

Cuando dejo sus labios uno nuestras frentes y la escucho reír con suavidad y mi corazón se agita al escucharla. Abro mis ojos para verla y sonrió

– ¿estás bien? – pregunto para asegurarme de que así sea

– Si cariño, – dice mirándome con amor – ¿Cuándo regresaste? creí que llegarías pasado mañana

– Necesitamos hablar Rachel – murmuro cerrando mis ojos otra vez

– ¿Qué pasa amor? – pregunta preocupada

– Aquí no, vamos a otro lugar – vuelvo a besarla y cuando me aparto entrelazo nuestros dedos y camino de regreso al estacionamiento.

Rachel permanece en silencio todo el camino hasta la casa de seguridad más cercana, una de las ventajas de Darkness es que tiene lugares como ese a lo largo y ancho del país, por lo que siempre que necesitamos un lugar para ocultarnos o simplemente cambiar de ubicación podemos hacerlo.

– ¿A dónde vamos? – pregunta después de algunos minutos

– a un departamento que tengo cerca de aquí – le explico, volteo a verla y sonrió, dios como amo a esta mujer – tranquila estarás bien – le aseguro, su ceño se frunce y me mira con preocupación

– has repetido demasiadas veces que estaré bien ¿Qué sucede? – pregunta cruzándose de brazos, suspiro y vuelvo a verla un instante

– Estamos por llegar – es mi respuesta.

Cuando llegamos al edificio la guio hasta el piso donde está el departamento y una vez dentro sus ojos estudian el lugar

– No me habías dicho antes que tenías un departamento en esta zona – comenta mirando a su alrededor

– no es mío es de Dark – aclaro, ella se gira para verme y asiente

– ¿y? vas a decirme que sucede

– ven siéntate – le indico tomando asiento en el sofá, ella me sigue con sus ojos y camina con nerviosismo hasta mi – lo que voy a decirte es muy importante y – trago grueso y suspiro – puede cambie nuestras vidas para siempre – ella sonríe con nerviosismo y toma mis manos

– ¿Qué es?

– Rachel no soy un empresario – lo suelto sin más, ella me ve un instante y frunce el ceño

– ¿a qué te refieres? – pregunta confundida

– Bueno si lo soy, pero no es exactamente el tipo de empresa de la que te hable, soy la mano derecha del cabecilla de Darkness – sus ojos me ven confundida – la organización criminal más poderosa en el mundo – finalizo, ella me mira seria y luego comienza a reír divertida, esa reacción no me la esperaba

– ¿es una broma verdad? – Pregunta incrédula, me observa buscando algún rastro de estar bromeando y al notar mi expresión seria se echa atrás – es en serio – susurra y asiento

– Sí, hablo en serio, Dark no es el dueño – hago una pausa y sonrió – si es dueño de una empresa pero es solo una tapadera, en realidad es el líder de la organización y yo soy su mano derecha

– ¿es decir que eres un asesino? – pregunta en voz baja

– Rachel escúchame – en ese momento su teléfono suena y ella lo toma con desesperación ve quien la llama y se pone en pie

– tengo que contestar – se gira y sale hasta el balcón donde se detiene y conversa un poco la observo mientras me dedica miradas furtivas, paso mis manos por mi rostro, esto no está saliendo bien.

Está tomándolo mucho peor de lo que pensé, sé muy bien que después de esto me odiara. Suspiro cuando la veo regresar, comienza a andar de un lado al otro en la sala

– entonces eres un puto criminal – suelta en un jadeo

– Rachel escúchame

– NO CLAUS ESCUCHAME TU A MI, ¿Cómo PUDISTE HACERME ESTO? ME MENTISTE – grita con desesperación sin dejar de caminar

– Rachel tienes que tranquilizarte

– ¿Cómo mierda quieres que me calme me he estado acostando con un asesino? – vuelve a jadear y la culpabilidad hace estragos en mi pecho

– Rachel yo en serio

– CALLATE – me grita y guardo silencio, dejo que procese la información y después de algunos minutos se gira para enfrentarme – ¿al menos algo de lo que dijiste sentir por mí es cierto? – me pongo en pie y me acerco a ella pero me evita

– Por supuesto que es cierto, te amo Rachel como nunca en la vida imagine amar a alguien, eres todo para mí – ella ríe con pesar

– no puedo ser todo para ti porque te aseguro que se te pido que dejes esa organización me dirás que no puedes hacerlo – desvió sus ojos porque tiene razón, Darkness es mi vida.

– Rachel – susurro

– ¿Por qué me trajiste aquí, esto pudiste habérmelo contado en mi casa y porque aseguraste tantas veces que estaré bien, que pasa? – sonrió un poco es demasiado lista esta mujer

– Alguien me aviso que estabas en peligro – sus ojos se abren como platos

– ¿Quién?

– ¿mujer crees que si lo supiera ese alguien ya no estaría muerto? – pregunto exasperado

– Estas diciendo que alguien quiere herirme por tu culpa – me tenso, niego con la cabeza

– Esto no es por ti o por mí – su ceño se frunce

– no entiendo

– esto es por Dark, quieren su cabeza y la mejor forma de debilitarlo es quitando los eslabones más fuertes de su cadena – explico con calma, ella me ve con ojos desorbitado y vuelve a explotar

– ¿ESTAS DICIENDOME QUE ALGUIEN QUIERE MATARME POR CULPA DE TU JEFE? – suspiro

– Dark no es solo mi jefe Rachel – le explico

– AH CIERTO ES EL HIJO DE PUTA DE TU MEJOR AMIGO ¿NO? – grita

– Sí, Rachel es mi mejor amigo y alguien muy importante para mí – ella abre sus ojos una vez más como platos y abre su boca pero no dice nada, luego cierra y vuelve abrirla

– PREFIERES A ESE BASTARDO ANTES QUE A MI – grita con desesperación – QUIEREN MATARME POR SU CULPA Y AUN OSAS DEFENDERLO O ESTAR DE SU LADO EL TIPO SEGURO NO HARIA LO MISMO POR TI

– SALVO MI VIDA RACHEL – elevo la voz sobre la de ella, el silencio se extiende entre nosotros – Ratko salvo mi vida cuando apenas era un niño, gracias a el estoy vivo, le debo mi vida y ha sido el único que siempre ha estado preocupado por mí, el único que no le importo hacer su vida una mierda con tal de ayudarme – continuo en voz baja, ella me sorprendida y vuelve empezar a caminar de un lado a l otro

– ¿y ahora qué? – susurra

– tengo que ponerte a salvo, sacarte de la ciudad

– ¿QUÉ? – vuelve a gritar

– RACHEL NO VOY A DEJAR QUE TE QUEDES EN LA CIUDAD ES DEMASIADO PELIGROSO – en ese momento la puerta se abre de golpe y lo que ocurre después me toma completamente por sorpresa

Un hombre con uniforme táctico entra apuntándome con un arma me dispara en el brazo, Rachel grita tan fuerte que siento que mis tímpanos van a estallar, luego otro hombre entra detrás del que me disparo que camina hacia mi aun con el arma en la mano, observo como el otro sujeta a Rachel de un brazo mientras ella forcejea, cuando voy a intentar llegar a ella, el tipo frente a mí me golpea con la culeta del arma y todo se vuelve negro.


Nota del autor: ahora si hola mis Darklings como estan??? que capitulazos estos no??? tienen mucho que analizar y mucho que pensar, cuentemeee se esperaban esto??? esperaban que Rachel tambien fuera parte de esto??? al parecer el desconocido es mucho mas listo de lo que creimos no??? que intenso, pobre Claus en serio, pero insito lo amo y es uno de los mejores personajes de esta historia. Les cuento que estamos llegando al final pero solo les dire eso! jajajaja espero hayan disfrutado de este combo de capitulos y pues nada, nos leemos la semana que viene un beso enorme, les amo y gracias infinitas!

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