Capítulo 37

Claus.
Hacia años que no me sentía así, había olvidado como el pecho se comprime y como cuesta respirar cuando el miedo te invade, es una sensación que detesto porque pensé que no volvería a sentirla nunca más.
Tengo miedo de que sea muy tarde cuando llegue y que no solo Nisha este muerta, sino también Dark, ese bastardo es fuerte y muy listo, pero que puede hacer cuando solo tiene una 9mm contra un grupo de hombres fuertemente armados.
– maldita sea – grito golpeando fuerte el volante y presiono el acelerador a fondo.
Zigzagueo entre los pocos autos que aun están en la autopista, estoy cerca pero necesito llegar pronto, marco una vez más el número de Jasón
– Claus – responde de inmediato
– ¿Cómo están? – pregunto con temor de que su respuesta no me guste.
– ambos están inconscientes, el helicóptero está en camino y Maxwell está listo para llevarlo a quirófano si es necesario
– ¿y Max?
– está bien, gracias a Dark – genial al menos una preocupación menos
– bien, estaré allí en 5, ¿cuánto tiempo se demorara el helicóptero?
– Entre 8 y 12 minutos, en cuanto vi – lo detengo
– está bien, si necesito algo más te llamare – finalizo la llamada y salgo en la siguiente ruta que me lleva justo al observatorio.
Detengo el auto y ni me molesto en apagarlo, salgo de el a toda velocidad en cuanto entro las señales de que hubo un enfrentamiento aquí son obvias, hay vidrios regados en el suelo. Corro hacia las escaleras, Dark está arriba en la terraza, en el 2do. Nivel hay espuma de extintor por todos lados, continuo obviando el caos a mi alrededor porque sé que estas son las cosas que suele hacer Dark.
Como dije, es un tipo listo y ganaría tiempo como fuera, en siguiente tramo de escaleras una estela de cadáveres me hace saber que se hizo con un arma de alto calibre, hay sangre y sesos cerca del 3er set de escalones donde uno de los hombres perdió parte de la cabeza con los impactos de balas.
La suela de mis zapatos se siente pegajosa en el suelo gracias a la cantidad de material esparcido en él, pero lo ignoro continuo subiendo, en cuanto doy con la puerta de la terraza tiro de ella, una brisa fría golpea mi rostro y de inmediato me quedo estático, fijo ante la visión. Dark está en el suelo en medio de un charco de sangre, Max presiona su costado con su propia camiseta, esta en sujetador nada más y sus ojos están fijos en él.
Lagrimas silenciosas descienden por sus mejillas y sus labios se mueven pero no alcanzo a escuchar lo que dice, me acerco a ella con rapidez, buscando obviamente las señales de vida en mi mejor amigo. Coloco mis dedos en su cuello y afortunadamente, lo siento, el pulso sigue allí, no tan fuerte como debería, pero sigue vivo
– Max, no dejes de presionar la herida lo estás haciendo bien – susurro, pero ella no parece escucharme, solo sigue susurrando cosas.
Me pongo en pie y me acerco a Nisha, para verificar su estado, está a unos cuantos pasos de distancia de Dark. Esta pálida pero es obvio que solo se ha desmayado, me inclino sobre ella y comienzo a darle palmaditas en las mejillas, si logro despertarla será una preocupación menos para mí, pero no lo hace, asi que desisto coloco su cabeza en el suelo con cuidado y regreso con Max.
No entiendo porque Dark esta inconsciente no hay tanta sangre aquí como para que perdiera el conocimiento y puede que Max nunca lo haya visto herido pero yo sí y estas heridas no son nada para él, algo no anda bien.
Me levanto una vez más y llamo a Jasón.
– ¿DONDE ESTA EL MALDITO HELICOPTERO? – grito en cuanto responde
– En 5 estará allí – responde claramente afectado.
Finalizo la llamada y comienzo a caminar de un lado a otro, ahora que sé que ambos están vivos ya puedo dejar que el otro sentimiento que rara vez se hace con el control de mi cuerpo me invada, una incontrolable e impredecible ira comienza a llenar todos y cada uno de los rincones de mi cabeza, causando pensamientos altamente peligrosos.
Me giro sobre mí mismo y observo nuevamente a mi mejor amigo, maldigo por lo bajo y continuo el andar nervioso y ansioso, cuando el ruido de un helicóptero comienza hacerse presente, presiono mis mandíbulas en tensión.
Arriba sobre el cielo estrellado un par de luces se mueven con rapidez en nuestra dirección, el ruido cada vez se hace más intenso y finalmente la luz cae sobre mí, cegándome momentáneamente.
Desvió mis ojos y camino con rapidez hasta Dark, me agacho y le grito a Max.
– NO DEJES DE PRESIONAR, LA AYUDA ESTA AQUÍ, VA A ESTAR BIEN – finalmente los ojos llorosos de Max me buscan y veo terror y angustia en ellos.
Mi pecho se contrae una vez más y me cuesta respirar cuando escucho lo que repite sin cesar.
– No me dejes Dark, no me dejes Dark, no me dejes Dark – una y otra vez es lo único que sus labios repiten. Coloco mi mano sobre las de ella, justo donde está la herida en el momento en que se unen a nosotros los paramédico
– ¿QUÉ TENEMOS? – pregunta en mi dirección, elevando el tono de voz por encima de los rotores del helicóptero que permanece encendido a unos cuantos metros de distancia
– HERIDA POR ARMA DE FUEGO, IMPACTO EN UN COSTADO, HA PERDIDO SANGRE NO LA SUFICIENTE COMO PARA ESTAR INCONSCIENTE, ALGO MAS OCURRE – le grito al hombre que intenta apartar las manos de Max pero esta no se mueve
– VAMOS MAX DEBEMOS DEJARLES HACER SU TRABAJO – grito por encima de ellos
Sus ojos me ven llenos de confusión y miedo, niega con su cabeza sin dejar de murmurar y suspiro, no lo va a dejar ir tan fácilmente, por lo que le hago señas a los paramédicos para que me dejen un espacio cerca de ella. Me acerco a su oído y le hablo lo más lentamente posible.
– Max si no lo sueltas, seguirá perdiendo sangre y va a morir – hago una pausa y uso sus palabras – si no lo sueltas y dejas que lo atiendan va a dejarte – de inmediato sus manos comienzan a temblar y lentamente deja de presionar.
El paramédico se mueve con rapidez, quita la franela para dejar a la vista la herida, es un pequeño agujero circular por el que aun continúa saliendo sangre, vuelve a taparla y hace presión, mientras señala a los otros dos hombres para que le ayuden a atenderlo.
Muevo a Max lejos de ellos para que puedan improvisar un vendaje sobre la herida, mientras otro hombre se encarga de revisar a Nisha, este se gira hacia a mí y grita.
– SOLO SE DESMAYO TIENE UN PEQUEÑO GOLPE EN LA CABEZA PERO NADA DE QUE PREOCUPARSE – la deja con cuidado y luego se gira para ayudar a sus compañeros, que ya están movilizando a Dark para subirlo a una camilla.
Cuando lo hacen de inmediato se mueven hacia el helicóptero, el hombre que reviso a Nisha se acerca a mí y grita
– LA CHICA ESTA INSCONCIENTE PERO ESTA BIEN, LLEVENLA A LA CLINICA EL DR. MAXWELL LES ESPERA – asiento y el hombre con rapidez se mueve detrás de los otros que están subiendo ya a Dark al interior del helicóptero.
Una vez asegurados todos, el mismo despega dejándonos en la oscuridad, me giro para ver a Max que continúa en una especie de estado de shock, tomo sus mejillas y busco su mirada.
– Max mírame – susurro pero sus ojos siguen con la vista perdida – MAX MIRAME – le grito haciendo que se sobresalte – Dark estará bien, de acuerdo, hiciste un gran trabajo parando el sangrado, ahora debemos regresar y llevar a Nisha a la clínica, Maxwell nos espera – ella me ve y lentamente asiente con su cabeza.
Cuando libero sus mejillas dejo un cálido beso sobre su frente y respiro profundamente, ella se agacha y toma a Christmas se la cruza sobre su torso y mira hacia a Nisha.
– ¿está bien? – pregunta en apenas un murmullo que alcanzo a escuchar porque todo está en silencio a nuestro alrededor.
– sí, solo se ha desmayado y se ha dado un pequeño golpe en la cabeza, venga, hay que largarnos de aquí, si no han hecho un reporte seguro enviaran a más hombres – comento tomando a Nisha entre mis brazos.
Mientras descendemos las escaleras, con cuidado de no tropezar y caer, el ruido de motores me sobresalta, agudizo mi oído y término de descender el tramo de escaleras que da al 1er. Nivel.
– Max – la alerto ella asiente y alista a Christmas
– Lo tengo – dice sujetando con decisión el arma.
– CLAUS – alguien grita mi nombre abajo y me relajo, son nuestros hombres
– AQUÍ, YA VAMOS – grito desde arriba, pero Max no afloja el arma se mantiene alerta lo que me sorprende.
Desciende las escaleras primero que yo y enciende la linterna superior de la misma, cuando estamos abajo sin apartar el arma apunta a las cuatro figuras que se encuentran al pie de la escalera directo a sus rostros certificando que son de los nuestros, mantiene el arma un instante frente al último y finalmente la baja, relajándose ligeramente.
– ¿Dark? – pregunta uno de ellos
– No se preocupen está bien – respondo sin mirarles pasando junto a ellos, Max me sigue de cerca, antes de abandonar la estancia les espeto
– Llamen a Jasón y que se comunique con Jefferson, limpien este desastre y quiero todos los cuerpos en la morgue de La Mansión, ya luego llamare a Jasón para darle más indicaciones – hago una pausa y miro a Max a mi lado – no se muevan de aquí si aparece otro convoy como este, acábenlos – sin decir nada más salgo y camino con Nisha en mis brazos.
Su perfume se entremezcla con el ligero olor a sangre que desprende la ropa de Max a mi lado, ella se adelanta y abre la puerta para darme paso y dejar a Nisha, la siento y coloco el cinturón de seguridad. Max se apresura y se sube en el asiento del copiloto.
– Date prisa – me apremia, ha recuperado el control de sí misma.
Subo y salgo pitado de allí, el camino hasta la clínica me toma solo 25 minutos, cuando lo normal sería que me tardara una hora, en cuanto estaciono el auto frente a la solitaria entrada de la clínica, apago el motor y desciendo con Max siguiéndome de cerca, desabrocho el cinturón de Nisha y la levanto en mis brazos.
Hace frio y veo a Max estremecerse ya que continua en sujetador, suspiro y devuelvo a Nisha al asiento trasero, ella me ve confundida y me quito la cazadora de cuero negro que llevo puesta, la dejo sobre el techo del auto y me quito la sudadera, se la tiendo y le espeto
– póntela hace frio y adentro con el aire acondicionado será aun peor – espero que se la coloque y vuelvo a ponerme la cazadora, tomo nuevamente a Nisha en mis brazos y me apresuro a entrar.
En cuanto mis pies tocan el interior de la clínica una enfermera corre hasta nosotros seguida de un hombre con uniforme azul, arrastrando una camilla, acuesto a Nisha mientras la enfermera comienza a revisarla.
– ella es Nisha ¿verdad? – pregunta sin verme
– sí, es ella
– Bien, por aquí – dice la enfermera guiándonos por los pasillos
Pasamos frente al área de cirugía y me detengo de golpe, las luces están encendidas dentro y la enfermera al ver mi intención de entrar niega y sujeta mi brazo
– está bien, sacaron ambas balas, el Dr. Maxwell se reunirá con Uds. En un momento, por ahora acompáñeme necesitamos examinarla a ella – asiento y la sigo
Max se queda un instante frente a la puerta sin moverse, mirándola con preocupación, regreso sobre mis pasos y la rodeo con mis brazos sus hombros.
– Ven, estará bien – aseguro cerca de su oído.
Ella asiente y seguimos a la enfermera que se mete dos puertas más allá de los quirófanos, comienza a revisar a Nisha y después de algunos minutos se gira hacia nosotros con una sonrisa tranquilizadora
– solo ha sido un pequeño golpe, ni siquiera necesitara rayos x para confirmar algún daño, esperen aquí por favor iré a ver si el Dr. Maxwell termino para avisarle que están aquí. – sin decir nada más se gira y sale de la habitación
En cuanto quedamos a solas tomo mi teléfono y marco el número directo a operaciones, en cuanto Jasón contesta se desata mi ira.
– QUIERO A TODOS ESOS MALDITOS EN LA MORGUE DE LA MANSION, NO VAS A DESCANSAR HASTA CONSEGUIR ¿QUIENES RAYOS ERAN, QUE HACIAN, DONDE VIVIAN, CON QUIEN COMPARTIAN EL EXIGENO QUE RESPIRABAN EN SUS MALDITAS CASA, QUE COMIAN Y HASTA COMO OLIA SU MIERDA?, QUIERO SABER ABSOLUTAMENTE TODO DE ESOS BASTARDOS HIJOS DE PUTAS Y SOLO TIENES UNA MALDITA HORA JASON SINO, TU QUERIDA Y ADORADA MADRE TENDRA UN PUTO Y SEXY AGUJERO EN LA CABEZA CORTECIA DE TU INEPTITU –finalizo la llamada y me giro para ver a la atónita Max observándome.
Paso mis manos con desesperación sobre mi cabello y después de unos segundos ella ríe con suavidad.
– No pensé que Dark te importara tanto – susurra, detengo mi andar y antes de poder responderle algo la puerta se vuelve a abrir y Maxwell entra, con una sonrisa en sus labios
– Claus, Max – dice mirándonos a ambos – estará bien, por suerte la bala de su abdomen no afecto ninguno de sus órganos internos, de alguna manera no venía con la velocidad necesaria para atravesarlo y la de su brazo solo desgarro su piel, tendrá una bonita cicatriz allí – comenta con una sonrisa turbia en los labios
Max suelta el aire que tenía contenido en los pulmones y sonríe aliviada, me ve y su sonrisa se ensancha, pero aun sabiendo que estará bien, no estoy tranquilo, no me puedo relajar, sabiendo que hay un maldito hijo de puta allá afuera casando a mi mejor amigo, tan simple como que no puedo hacerlo.
Maxwell pasa junto a mí y chequea una vez más a Nisha, asiente y sonríe nuevamente.
– Está bien, despertara en un rato – se fija en mí y suspira – ya tranquilízate, Dark despertara en una hora, ¿tienes idea de quienes eran esos hombres? – niego con la cabeza y el suspira pesadamente
– ¿podemos verlo? – pregunta Max, mirándome directamente
– Ve – susurro sin apartar los ojos del suelo
– De acuerdo, sígueme Max – comenta Maxwell guiándola fuera de la habitación, tomo una de las sillas y la coloco frente a la cama donde esta Nisha.
Me dejo caer pesadamente en ella, observo el reloj y reviso el momento en que finalice la llamada a Jasón, 2:45 am, el chico tiene hasta las 3:45 para darme respuestas, de lo contrario me temo que tendré que hacerle una visita a su mama.
Dark.
Me remuevo incomodo en donde sea que estoy acostado, mi lado derecho duele, al moverme pero lo ignoro, abro mis ojos y un par de focos alógenos molestan mis ojos acostumbrados a la oscuridad debajo de mis parpados.
– Gracias al cielo despertaste – es Max a mi lado, giro mi rostro para verla, su expresión preocupada me hace sonreír ligeramente
– Tranquila, te dije que estaba bien – ella niega con la cabeza con una sonrisa triste y susurra
– Me asustaste Dark, no vuelvas hacer una estupidez como esa – sonrió ampliamente
– te salve una vez y lo haría muchas más si fuera necesario Max – sus ojos me ven llenos de lágrimas y suspiro tratando de levantarme.
Se levanta y coloca una mano sobre mi hombro, niega con la cabeza y vuelve a susurra
– no, tienes que descansar –
– Nisha – me interrumpe
– está bien, ya despertó, solo fue un desmayo con un pequeño golpe en la cabeza, pero nada serio, puedes estar tranquilo, Claus esta con ella, no le han dicho lo que paso, queríamos que despertaras antes, no sabemos cómo vaya a reaccionar – asiento al escuchar sus palabras y me relajo una vez más sobre las almohadas.
– Busca a Claus necesito hablar con el – asiente y se pone en pie, antes de salir la llamo – Max – se detiene en la puerta y se gira para verme
– Gracias – ella sonríe y asiente, sale de la habitación y me deja solo.
Todo vuelve a mi cabeza con rapidez, ninguno de esos hombres parecían estar nerviosos o asustados, tampoco dudaron ni un solo segundo en ir tras de mí, ni si quiera se detuvieron cuando comencé a matarlos para ver cómo estaban sus compañeros.
Sea quien sea que está haciendo estas movidas, tiene un equipo tan capacitado como el mío y eso me preocupa, porque aun entre las filas del gobierno siempre puedes ver cierta duda, cierto miedo en ellos, solo mercenarios reales, terroristas o personas que han estado frente a frente con la muerte no temen ni dudan al enfrentarse a ella como estos hombros lo hicieron hoy.
La puerta de la habitación se abre una vez más, cuando fijo mis ojos en la persona que la traspasa de inmediato mi ceño se frunce, Claus tiene expresión seria y se ve abatido, furioso y cansado.
– ¿Qué pasa? – pregunto una vez entra y se deja caer en la silla que minutos antes ocupada Max.
Sus ojos quedan fijos mirándome, mientras sus manos se deslizan hasta el soporte del cuchillo lo saca y comienza a moverlo en su mano de un lado a otro como si fuera un péndulo. Cosa que hace cuando está realmente inquieto, después de unos segundos de mirarnos, inicia el juego de siempre con el mismo solo que muchísimo más rápido.
– Claus – insisto
– no me preguntes que mierda pasa cuando todo está claro, casi te matan – espeta entre dientes, sonrió y niego con la cabeza fijándome en el techo
– esas heridas estuvieron muy lejos de matarme – digo con arrogancia, el ríe con amargura y niega con su cabeza
– ¿Quiénes son estos malditos bastardos? – pregunta mirándome con intensidad
– no lo sé Claus, pero sean quienes sean saben muy bien lo que hacen – poso mis ojos en los suyos que arden de ira y suspiro
– quiero a los cadáveres en la morgue de la – no me deja terminar
– ya está hecho, al chico le quedan exactamente – dice mirando su reloj – 4 minutos para darme todo sobre los tipos antes de que salga de aquí y le vuele la tapa de los sesos a su mama – pongo los ojos en blanco y respiro profundamente
– No le vas a volar los sesos a nadie Claus – su ceño se frunce y detiene el juego con el cuchillo en cuanto me escucha – no va a encontrar nada de ellos y si lo hace será muy poco
– me importa una mierda es un maldito genio algo tiene que encontrar – me espeta furioso entre dientes.
– Claus tranquilízate ¿quieres? – le digo en tono amenazador y sus ojos me ven llenos de frustración, entiendo cómo se siente, pero con desesperarnos y precipitarnos solo les daremos ventaja sobre nosotros.
– ¿tranquilizarme? – dice poniéndose en pie – los hijos de puta destrozaron el observatorio, no les importa una mierda donde estés Ratko van por ti y no van a detenerse por nada ni nadie no me pidas que me tranquilice cuando sé que estas en la mira de estos bastardos – concluye mirándome con rencor, la comisura de mis labios tira hacia arriba mostrándole una sonrisa
El suspira frustrado y se gira, comienza a andar de un lado a otro reanudando el juego con el cuchillo, sin dejar de sonreír le digo en tono divertido, justo ese que el usaría en un momento como este.
– Steve – su cuerpo se tensa y se detiene, es todo lo que necesito decir para que poco a poco comience a relajarse, la mano que sostiene el cuchillo afloja el agarre en el mango y lo regresa a su soporte, lentamente se gira y pone sus ojos fijos en mí
– No me llames así – susurra
– te llamare como me dé la puta gana para lograr calmarte, actuando como un maldito loco sin pensar lo que haces no me sirves de nada y si tengo que levantarme y meterte una puta bala en la cabeza para que dejes de actuar como un estúpido también lo hare, ahora siéntate y cállate, necesito que hagas algo – sus ojos me miran con cierto resentimiento, luego los cierra respira profundamente y vuelve abrirlos.
Camina hasta la silla y se deja caer, entrelaza sus manos sobre su regazo y me ve expectante
– bien, quiero que recojan todos los casquillos que consigan en el observatorio, tomen los autos y los traigan al taller, investiguen de donde salieron las armas y quien las consiguió, con los autos es más de lo mismo, con ellos no llegaremos a ningún lado pero podemos encontrar alguna cosa en ellos, Jasón se encargue de eso, ahora dame tu maldito teléfono que necesito hablar con el chico – Claus saca el teléfono y me lo tiende.
Marco el número a operaciones, al cabo de algunos segundos la nerviosa voz de Jasón contesta.
– Claus tengo – lo interrumpo
– tranquilo chico no pasa nada – lo escucho respirar profundamente y volteo a ver a Claus que me ve molesto, lo fulmino con la mirada y continuo mi conversación con el chico genio – sí, quiero que hagas todo lo que te pidió Claus, pero además de eso quiero que investigues las municiones y las armas que utilizaron, Claus estará a cargo de eso, cualquier cosa que consigas lo hablas con él y no tienes que preocuparte por tu mama, Claus no le hará daño ni a ella ni a nadie – susurro sin apartar mis ojos de los de él.
Suspira frustrado y hace un ruido con su boca, sonrió mientras el bufa exasperado.
– está bien, señor gracias – hace una pausa y luego pregunta – ¿se siente bien?
– sí, no te preocupes, Jasón hazte cargo de todo, cuando tengas noticias importantes comunícaselas a Claus
– si señor
– gracias y Jasón buen trabajo hoy – el chico ríe con nerviosismo y susurra
– Dígaselo a Claus – rio y niego con la cabeza
– tranquilo chico, todo está bien
Finalizo la llamada y le lanzo el teléfono de regreso, nos miramos un momento desafiándonos, aún sigue molesto pero está más tranquilo, utilizar su verdadero nombre siempre derriba las protecciones que el mismo levanta y siempre lo saca de juego, es una movida baja y sucia que rara vez utilizo pero me he visto en la necesidad de hacerlo otras veces, como hoy.
– ¿estás bien? – pregunto después de unos segundos, el asiente y continuo – bien, ¿Cómo esta Nisha? – sonríe de lado y sus ojos brillan ligeramente
– preocupada por ti, me ha dicho cosas interesantes esta noche – maldigo en mi interior por su bocota y suspiro
– ¿si? – el asiente y ríe un poco – ¿Qué cosas?
– le dijiste que te gustaba, pensé que el plan era mantenerla alejada de ti
– Es y seguirá siendo el plan, además no fueron mis palabras, solo le dije que ella lograba quitarme el sueño no como otras mujeres – Claus ríe y suspira
– le dijiste que te gustaba en otras palabras, ¿en fin quieres que la traiga? – niego con la cabeza
– No, regresare a La Mansión, cuando puedan irse llévala allá – su ceño se frunce y me mira serio
– pensé que querrías verla
– Me basta con saber que está bien, después de hoy, no la quiero cerca de mí, no la convertiré en un puto objetivo para llegar a mí – en ese momento comienza a sonar el teléfono de Claus, frunce el ceño y responde
– Dime – hace una pausa y su ceño se frunce un poco más – de acuerdo, llévenlo a la mansión con todo lo que hay en la escena, ¿Jefferson llego? – otra pausa y continua – ok, sabes lo que tienes que hacer – sin más finaliza la llamada y me ve con cautela
– después que salimos de allí, otro convoy se presentó para verificar el estado de los otros, Scott se hizo cargo de ellos – hace una pausa y sonríe – dejo uno con vida, así que supongo que ya tenemos a alguien con quien pasar el rato al volver – dice con tono malévolo
– Tienen que cuidar que no se suicide el otro lo hizo sin dejarnos sacarle nada de información, no quiero que pasemos lo mismo – el asiente y yo comienzo a levantarme
– ¿Qué haces? – debo regresar a La Mansión
– ¿eres idiota o qué? acaban de dispararte no vas a ir a ningún lado – me espeta cabreado y pongo mis ojos en blanco
– vete a la mierda Claus, me voy – mientras Claus comienza a reír y saca un arma de su espalda, sonríe con arrogancia y me apunta con ella
– no vas a irte hasta que Maxwell diga que puedes hacerlo y si tengo que meter una bala en cada una de tus piernas para impedir que lo hagas lo hare – rio a carcajadas mientras comienzo a quitar la sabana que cubre mis piernas.
Claus le quita el seguro al arma y me ve serio.
– ¿estás hablando en serio? – pregunto en tono burlón
– ¿sabes? Estas herido – comienza en ese tono aniñado que suele usar con sus víctimas – tendido en una puta cama de hospital y por lo que soy consciente el único con una maldita arma y un cuchillo en la habitación soy yo – comenta muy seguro de sí mismo
– Claus hace unos minutos estabas llorando como una niña preocupado porque algo podría pasarme ¿y ahora dices que vas a dispararme? Eso no te lo crees ni tú mismo – comento poniéndome en pie con dificultad, el respira profundamente
– Dark estoy hablando en serio – elevo mi rostro para verlo y sonrió retándolo
– adelante Claus dispárame, justo aquí – susurro apuntando con mi dedo índice la parte superior de mi muslo derecho, él pone los ojos en blanco y sin decir nada solo gira el arma en su mano y me la tiende
– Lárgate ya, antes de que Maxwell regrese y quiera asesinarte el mismo – rio tomando el arma y niego con la cabeza
– solo eres un bebe llorón – el ríe por mi comentario negando con la cabeza y luego de algunos segundos me ve serio
– solo no dejes que alguien vuelva a herirte ¿quieres? – comenta desviando sus ojos de los míos – no quiero tener que lidiar con una Max fantasma llorando por ti – rio y niego con la cabeza
– Seguro bebe llorón – el me fulmina con la mirada mientras camina hacia la puerta – nos vemos en La Mansión – asiento y suspiro una vez estoy solo.
Todo esto solo trajo más claridad a mi cabeza, Nisha no debe estar cerca de mí y debe irse lo más pronto posible de La Mansión, la entrenare y la enviare de regreso a su casa, a su vida antes de mí, sonrio con tristeza, me gustaría poder hacer eso, que no tuviera que irse con ese montón de mierda que ahora le toca cargar. Debo hacerme cargo de Griffin si quiero estar tranquilo una vez se vaya y luego olvidare que algunas vez entro en mi vida.
Termino de vestirme con algo de molestia en el costado, cuando estoy listo, tomo mis cosas de la pequeña mesa junto a la cama y enciendo el teléfono, es obvio que mi auto no está aquí, pero las llaves del auto de Claus están junto a mi teléfono.
Sonrió ampliamente, el muy idiota siempre le ha gustado molestarme y aunque sé que hace un momento hablaba en serio con lo de quedarme un poco más, ambos sabíamos que no iba hacer nada por impedirme salir de aquí. Tomo las llaves y salgo de la habitación, camino con paso decidido hacia el exterior, una vez frente a la puerta principal el ostentoso auto de Claus salta a la vista, pongo mis ojos en blanco y suspiro.
Echo andar hacia él y me detengo cuando la figura esbelta de Max se separa de la puerta del piloto, me sonríe de lado, luego muerde su labio inferior y nos observamos algunos segundos, sonrió y le lanzo las llaves las cuales atrapa en el aire y ríe.
Rodeo el auto y entro en el asiento del copiloto, sé que tanto ella como Claus están preocupados por mí y al menos les dejare hacer esto, se los debo. El camino a La Mansión es sumamente tranquilo, no hay música, no hay conversaciones, solo un cómodo silencio que se instala entre ambos.
Al llegar Max se encarga de guardar el auto y yo simplemente entro, debería ir a mi habitación y descansar un poco pero tengo muchas cosas en la cabeza y termino en operaciones con mis ratones de computadoras.
Al verme todos se levantan entusiasmados y se acercan a mí, el alivio reflejado en sus expresión, Jasón es el último y en acercarse, se ve nervioso pero también está tranquilo. Sonríe un poco antes de abrazarme
– me alegrar saber que está bien señor – susurra cuando se separa de mi
– También yo Jasón – hago una pausa y suspiro – ¿tienes algo? – de inmediato su cara cambia, sonríe con suficiencia y asiente.
– tengo los registros de 14 de ellos, el resto solo tengo sus caras en el programa, demorara un poco en hacer el reconocimiento facial, pero en su mayoría son mercenarios, todos exmilitares, no solo americanos, hay un par de ingleses, 3 son asiáticos y 2 son israelís – frunzo el ceño al escuchar aquello – del Mossad para ser más específicos – comenta, tendiéndome su Tablet.
En efecto hay mucha variedad étnica en este equipo lo que me hace saber que sea quien sea que los dirige tiene tanto alcance como yo lo tengo, esto es más serio de lo que pensé, nunca se había organizado un golpe como este contra Darkness, ni siquiera en sus inicios cuando solo era una pantalla para que el gobierno pudiera capturar criminales.
Suspiro, mientras reviso el contenido de los archivos, todos son especialistas en diferentes ramas, tortura, asalto, francotiradores, son un mini ejército bien entrenado. Le entrego la Tablet a Jasón que me mira expectante como el resto del equipo.
– ¿Para quién trabajan? – pregunto con el ceño fruncido
– esa es la cosa señor, aun no determino quien es el jefe, conseguí varias cuentas en el extranjero donde se les han sido depositadas grandes cantidades de dinero, pero todas vienen desde otras cuentas, haciendo un juego de ping pong de una cuenta a otra, quien este pagándoles se ha tomado la molestia de tratar de demorar todo lo posible la búsqueda de origen del dinero – concluye
– ¿Qué hay de sus vidas cotidianas, alguna idea de donde estaban o que hacían antes del golpe de ayer?
– no señor, todos estaban en el más absoluto y perfecto anonimato, tengo unas cuantas multas de los americanos, pero fuera de eso nada, se puede decir que son ciudadanos ejemplares – niego con la cabeza
– no lo creo, busca en la base de datos del ejército y si tienes que hackear bases de datos extranjeras para encontrar conexiones hazlo – digo mirando la pantalla del fondo donde 21 fotos de hombres grandes y corpulentos me devuelven la mirada.
– Está bien señor – hace una pausa y suspira, me ve con cierto nerviosismo
– ¿Qué pasa? – pregunto mirándolo, Jasón es solo un chico pero es tan expresivo que es súper sencillo leer cuando algo le preocupa o le incomoda
– es Griffin señor – asiento para hacerle saber que puede continuar – encontramos la ubicación en la que se encontraba, se reunió con alguien a las afueras de la ciudad en una mansión, es de un gran empresario, Rainold White, al parecer es alguien que trabaja con información, ex agente del FBI y miembro activo de partido político de derecha – elevo mis cejas sorprendido.
– ¿sabes con quien se reunió allí? – niega con la cabeza y suspira
– he intentado hackear la seguridad de la mansión pero cada vez que derribo un firewall o activo algún virus para penetrar en el sistema de alguna manera logra sacarme – mi ceño se frunce esta vez, actualmente no hay ningún hacker que supere al chico que tengo delante de mí, no solo porque es malditamente listo, sino por su velocidad a la hora de hacer su trabajo.
– ¿estás diciéndome que hay alguien capaz de pararte? – pregunto incrédulo y el ríe
– Sí, señor es justamente eso – mis ojos se abren como platos y rio – pero no se preocupe, tampoco lo he tomado muy enserio, por todo lo que ha pasado esta noche, pero si lo desea puedo ponerme en ello ahora mismo – sonríe, sus ojos brillando de expectación y ansiedad.
Quiere hacer esto, pero es demasiado tarde y estoy seguro que todos están demasiado cansados, aunque estos chicos todos están acostumbrados a dormir pocas horas, se merecen un descanso. Niego y lo veo un instante
– Vayan a descansar, que sea lo primero que hagas al despertar – Jasón sonríe asintiendo y luego me despido de todos.
Camino hasta la puerta y me detengo, recordando alguien importante.
– Cristal, ¿Dónde está? – Jasón se acerca a mí y vuelve a entregarme la Tablet
En ella puedo ver a la chica sentada en una esquina sobre una coma en una de las celdas del mismo piso donde está el quirófano, esta despierta y con sus ojos fijos en la puerta, sonrió ampliamente.
– Jasón ve a dormir, Dicks – digo mirando al otro joven que sonríe al escuchar su nombre – juguemos un poco – de mis labios se desprende una sonrisa maliciosa y lo veo tomar sus cosas y moverse con rapidez frente a un ordenador de cuatro pantallas.
Salgo de la sala de operaciones, cruzo la puerta junto a esta y tomo una máscara antigás, sonrió con malicia. Desciendo un piso, cuando llego al pasillo donde están las celdas la sensación que se instala en mi cuerpo es simplemente sublime, como mencione no me gusta hacerle daño a las mujeres, de hecho lo odio bastante, pero a Chloe no voy tocarle ni un solo cabello.
Me acerco a la puerta y presiono uno de los botones del panel electrónico que esta junto a la puerta.
– Señor – dice Dicks del otro lado
– activa el gas
– ¿señor? – pregunta de vuelta para confirmar lo que he dicho
– activa el gas Dicks – respondo de mal humor, odio que duden.
– de acuerdo
Doy un par de golpes en la puerta que la alertan, sus ojos enseguida ascienden por la misma hasta la pequeña ventana de cristal, en cuantos sus ojos claros se encuentran con los míos los abre como platos, presiono el botón a su lado y la saludo
– Hola hermosa – su mirada se transforma en una mirada fiera y se pone en pie, pero de inmediato se tambalea, frunce el ceño y mira a su alrededor – lo siento, te lo advertí, te dije que no jugaras conmigo porque suelo ganar – sus ojos parpadean con lentitud.
Presiono el botón nuevamente que me comunica con Dicks
– Fuera luces – de inmediato dentro de la celda y el pasillo donde me encuentro queda a oscuras, me coloco la máscara – abre la puerta – esta se desliza a un lado permitiéndome el paso.
Escucho la puerta deslizarse tras de mí una vez más, el audio dentro de la sala siempre está activo por lo que Dicks podrá escuchar mi voz si intento comunicarme con él, además dentro de la máscara también hay un micrófono que está conectado a la sala de operaciones, lo activo y espero unos segundos antes de hablar.
– Dicks, las luces – estas se encienden dejándome ver a Cristal frente a mí, parpadeando con rapidez, intentando enfocarme.
El gas que acaba de inhalar es un coctel de sustancias que no solo van a drogarla y ralentizar su organismo, también me permitirá jugar con su cabeza, ya que algunas de estas sustancias son alucinógenas.
Su mano se extiende en mi dirección y rio, cuando lo hago su cuerpo se contrae en tensión, todo agente es entrenador para enfrentar situaciones peligrosas, pero somos seres humanos y por mas entrenamiento que tengamos, nuestra mente siempre está plagada de miedos e inseguridades, Cristal no es muy diferente.
Puede ser la mejor agente encubierta dentro de toda la maldita agencia pero no deja de ser una chica y como tal, su mente tiene miedos, miedos que me encargare de ir descubriendo uno a uno.
Me acerco a ella mientras da un par de pasos torpes hacia atrás, tropieza con el borde de la cama y cae sobre ella, su rostro lleno de confusión poco a poco se va transformando en uno lleno de miedo.
– ¿Cuál es tu mayor miedo Chloe? – sus ojos se abren como platos y comienza a negar con la cabeza
– no, n–no por favor – dice en un jadeo quedo
Estiro mi mano para alcanzarla pero se quita y tapa su rostro con sus manos, su respiración se vuelve rápida, agitada y superficial, pronto está hiperventilando y su cuerpo se sacude con fuertes temblores, sonrió ampliamente y susurro
– Apenas está comenzando – me giro y camino a la puerta – abre Dicks he terminado con ella – la puerta se desliza y salgo, quito la máscara antigás y echo andar por el pasillo sin siquiera molestarme en mirarla.
Toda equivocación conlleva un precio, la locura será el suyo, me encargare de romper su muy bien amaestrada cabeza y me asegurare de que cada vez que cierre sus ojos solo pueda ver dolor y oscuridad. Una que solo encuentras cuando te metes con las personas equivocadas.
Nota del autor: hola mis oscuros y perversos seres, como les va???? capitulo interesante, por si no habian notado cuanto le importaba Dark a Claus aqui hay una peque;a muestra de cuanto. Chloe o Cristal como prefieran llamarla, sufrira un poco en manos de Dark, pero quien creen que le hara mas da;o Dark o Claus??? un beso nos leemos ma;ana, gracias por leer y apapachos acholocatados!
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