Capítulo 20

Claus.
Ver a Dark transformándose en ese ser oscuro, cruel y despiadado que solía ser es algo que no me acostumbrare nunca a ver, todos lo respetan y saben de lo que es capaz, pero muy pocos hemos sido testigo de su crueldad, de su sadismo, de su verdadera naturaleza. Ratko Stevens es un sociópata desmedido que no se detiene ante nada ni nadie, no siente miedo, no siente empatía, no siente nada una vez ha despertado ese lado frio, ese lado oscuro.
Sabía lo que pasaría en el momento en que comenzó a desabrocharse los botones de la camisa, no iba a contenerse ni limitarse, solo dejaría fluir la furia que lleva conteniendo desde el día que se consiguió con esa chica en el Iceberg. Ella despertó algo dormido en Dark que aún no sé si será bueno para nosotros o incluso para él.
Sé que no tengo moral para criticar lo que hará, sé que no soy el mejor ejemplo de alguien cuerdo o centrado, de hecho sé muy bien lo desequilibrado que estoy, pero Dark... Dark es otra cosa, él está a otro nivel, razón por la que ocupa y ha mantenido por 6 largos años su dominio sobre toda la organización.
Verlo acercarse al panel de control liberar al infeliz y dislocar su dedo solo es una pequeña muestra de lo que puede hacerle, Dark tiene conocimientos médicos, no diré que tenemos los mismos conocimientos porque lo que se, me lo dio mi experiencia al trabajar con mis víctimas, el como siempre lo llevo a otro nivel. Sabe exactamente como hacerle daño a alguien sin dejar ninguna evidencia física en el cuerpo, más que el horrible y espantoso dolor de haber estado en sus manos.
Incluso sabe cuándo detenerse y como saber si la persona frente a él está en la capacidad de seguir sintiendo dolor. Hasta ese punto conoce las razones fisiológicas y anatómicas del cuerpo humano.
El fuerte golpe de la cara del hombre estrellándose contra la mesa me devuelve de mi parcial huida a mi cabeza y a mis pensamientos. Los ojos de Dark brillan con ansias, lo está disfrutando tanto o más que yo, un escalofrió recorre mi cuerpo cuando nuestras miradas se encuentran.
No voy a negarlo, verlo así me recuerda a las mierdas que viví en ese maldito lugar, el lugar donde nacieron y crecieron todas mis peores pesadillas, me estremezco al pensar en él, la causa de ser quien soy, cierro mis ojos conteniendo la respiración un minuto, las ganas de vomitar suben a mi garganta y trato de controlarlas, maldición, siempre que pienso en el me siento asqueado.
Dark pasa ante mi campo visual, se detiene una vez más en la mesa y toma mi cuchillo me ve sonriendo con malicia y camina una vez más hasta el hombre que está al otro lado de la sala sentado en el suelo, ¿Cómo pudo ser tan estúpido como para despertar la ira de Dark? Veo como juguetea con el cuchillo en su mano, es un movimiento controlado, no se parece en nada a lo que yo hago pero debo decir que para alguien que no practica lo hace jodidamente bien.
Finalmente soy capaz de salir del trance en el que me sumergí después que lo escuche saludarme al principio de esta carnicería, suspiro y escucho su voz.
– bien tiempo suficiente para que tu cerebro vuelva a funcionar correctamente, aunque dudo mucho que antes de ese golpe funcionara bien, porque si tuvieras cerebro nunca me habría llevado hasta este maravilloso punto – estoy tenso hasta la mierda, suena tranquilo, en control y es justo en este momento en que Ratko es más peligroso, en que es más frio y despiadado.
>>¿Dónde está y cuantos hombres cuidan de ella?, piénsalo muy bien y responde correctamente, no me des más razones para acabar contigo antes de tiempo.
Escucho la débil voz del hombre responder su pregunta con exactitud, como pensé sabe que no saldrá vivo de aquí y como todos sabemos los hombres de Griffin no le son leales, solo están allí por la paga y porque en teoría pueden hacer lo que les da la gana en su territorio.
– Creo que si eres algo listo... dime algo mas –escucho como se rompe la tela del pantalón y sé que mi cuchillo esta entre sus piernas – ¿Griffin siempre está en casa?
– no, casi siempre está viajando, está cerrando un trato con los Matterazzi –
– ¿esta semana ira a verlos? –
El dialogo carente de toda emoción por parte de Dark continua, el hombre le dice exactamente lo que quiere sin dudarlo, esta es la clase de poder que tiene Dark sobre su víctima he visto muy pocas personas resistiendo sus métodos y por increíble que parezca solo un par nunca abrieron su boca y murieron en sus manos de una manera muy cruda y cruel.
En ambos casos fui testigo de su poder y debo decirlo es un maldito hijo de puta, la muerte es un hermoso ángel lleno de luz delante de Dark, él se convierte en tu peor y más horrible pesadilla, elevada a la n potencia. Otro escalofrió recorre mi cuerpo cuando un flashazo de esa última víctima llega a mi cabeza.
Pobre mujer, aunque sufrió como pocas personas he visto sufrir en la vida, nunca le dio nada a Dark de lo que buscaba y por esa razón Dark la admira y estoy seguro que es una de las pocas caras que siguen apareciendo en sus pesadillas. Porque si, imagino que nuestro jefe también tiene pesadillas.
– ¿te pidió que pararas verdad? – lo escucho preguntar, esta vez su voz está cargada de odio, de desprecio y de una ira que sé que está por terminar de salir.
– n–nunca abrió la b–boca... solo l–luchaba – un movimiento de la mano de Dark y la cercanía sobre el cuerpo del hombre me hace saber que acaba de apuñalarlo.
No alcanzo a escuchar lo que susurra solo el final de sus palabras y vuelvo a cada uno de los momentos en que lo he escuchado decirlas
– nos vemos en el infierno
Toma la cabeza del hombre y la estrella contra la pared, escucho el ruido del hueso al partirse y mis ojos se abren como platos cuando lo hace por segunda vez y una vez más, Dark estrella la cabeza del hombre contra la dura superficie de cemento pulido con tanta fuerza que la sangre no solo salpica la pared también su rostro es una escena dantesca, grotesca y honestamente desagradable ni en mis mejores torturas haría algo como esto.
Continua golpeando la pared una y otra vez, del rostro del hombre queda muy poco todo lo que logro ver es una masa deforme y sangrienta, su cuerpo inerte se mueve de aquí allá como si de un muñeco se tratara, la respiración de Dark es agitada, acelerada, pero lo realmente aterrador en él, es su expresión fría y esa sonrisa cruel que no lo abandona
Lentamente me pongo de pie, si no lo detengo no parara, hasta que no quede nada de su cabeza, lo llamo
– Dark – mi voz apenas es un susurro ronco – Dark – lo entiendo una vez más un poco más fuerte, pero no parece escucharme – Dark, para... ya tienes lo que querías, es hora de salir de aquí – susurro dando unos pasos hacia él, pero el continua estrellando el cráneo deforme contra la pared, la sangre corre por su rostro entremezclándose con el sudor.
– Dark – digo un poco más fuerte, tratando de hacerlo regresa, de recordarle donde esta y que debe controlarse – RATKO – grito finalmente, él se detiene en seco al escuchar su nombre.
Su expresión de placer y éxtasis poco a poco se transforma en esa mascara fría y seria que conocemos, libera el cabello del deformado hombre y comienza a respirar profundamente, sus ojos se cierran y después de unos minutos en un silencio pesado e incómodo se gira hacia mí.
Nuestras miradas se encuentran, no sé lo que está pensando tampoco puedo asumirlo por su expresión porque es una máscara indescifrable. Camina lentamente y pasa junto a mí, toma la camisa llena de sangre y luego camina a la puerta, se detiene y dice con voz fría
– que limpien esta mierda... nos reuniremos mañana en la mañana con Jasón en mi estudio ocho en punto... – hace una pausa y luego continua – Claus, sabes que hacer – sin decir nada más sale de la habitación.
Dejándome inmóvil frente al deforme y arruinado cuerpo del hombre que traje de una pieza hace algunas horas con la idea de ser yo quien me divirtiera con él.
Dark.
Salgo del quirófano sin pensar en nada más que en el maldito de Griffin y de lo que le hare cuando lo tenga en frente, uno de mis hombres pasa junto a mí pero se aparta y se pega de la pared mirándome con los ojos como platos, lo ignoro, no sé si estaba en la sala de controles y presencio el espectáculo que acabo de brindarles.
Tampoco me interesa, continuo caminando hasta las escaleras topándome con más y más de mis hombres que solo me ven con sorpresa, no sé cómo luzco pero debo verme realmente intimidante para que me observen en la manera en que lo hacen, cuando termino de ascenderlas junto a la puerta Max está de pie, conversando con una de las criadas de La Mansión, su voz suena animada, no sé qué dice, pero la otra chica asiente y se va, cuando se gira su bonita sonrisa desaparece
– ¿Dark pero que mierda te paso? – Pregunta con preocupación acercándose a mí – ¿eso es sangre?
Mi ceño se frunce y llevo una de mis manos a mi pecho donde señala y me limpio, pero solo consigo embarrarme más, observo mis manos cubiertas de sangre y ella se acerca a mí, busca mi mirada y susurra
– ¿Qué estabas haciendo? – niego con la cabeza y paso junto a ella, la escucho seguirme pero de inmediato le espeto
– No Max – mi voz es fría, tanto que hasta a mí mismo me sorprende como le he hablado, sus pasos se detienen y continúo mi camino hasta mi habitación.
Una vez allí camino al baño, me detengo frente al espejo para contemplarme, entiendo porque mi hombres se hicieron a un lado cuando me vieron, también la reacción de Max, mi rostro está salpicado de sangre al igual que mis hombros y gran parte de mi pecho, además hay trozos de carne sobre ella, contemplo mi reflejo un rato más, solo para memorizarlo, no debo olvidar como luce mi rostro... mi verdadero rostro.
Hacía mucho tiempo que mi cuerpo no estaba cubierto de sangre, hacia muchísimo tiempo que no hacía algo como lo que hice hoy, suspiro y me acerco al lavabo abro el grifo e introduzco mis ensangrentadas manos bajo el flujo constante de agua fría, que poco a poco comienza a diluir la sangre.
Una vez he lavado mis manos, observo una vez más mi reflejo, mis ojos se han oscurecido un poco y se ven vacíos, desvió la mirada y comienzo a desvestirme, dejo la ropa en el suelo y paso a la ducha, abro el agua fría y me meto dentro, la presión del agua cae sobre mis hombros y fijo mi mirada en el suelo, donde veo entremezclarse el agua con la sangre que cae de mi cuerpo.
Sangre del maldito bastardo que le hizo daño a Nisha. Suspiro una vez más y poco a poco ciento como el agotamiento de las últimas horas se hace presentes, mi cuerpo comienza a sentirse extenuado, interrogar y torturar a alguien conlleva a muchísimo desgaste físico y mental, más cuando te llevan al límite de tu propia fuerza y hoy ese bastardo lo hizo.
Confirmándome una vez más que no puedo, ni debo perder el control de mi ira, suspiro y una risa floja se escapa de mis labios, anhelo el momento en poner mis manos sobre Griffin, en serio por él no me importa caer en mi cama exhausto y no volver a despertar sino tres o cuatro días después solo para reiniciar la maldita tortura que le hare pasar.
Cierro el grifo del agua y salgo de la ducha, tomo una toalla y comienzo a secar mi cabello, camino hasta la habitación sin detenerme o importarme que moje el suelo, cuando estoy en medio de la habitación advierto la presencia de Max recostada de la puerta, cierro los ojos y tomo una bocanada de aire
– Ahora no Max... estoy exhausto – comento en el mismo tono frio de hace un rato
– ¿estás bien? – pregunta en un susurro
– lo estoy... solo necesito descansar – digo sin mirarla, entrando a mi vestier donde saco un bóxer y lo coloco sin molestarme en secar mi cuerpo, salgo y camino hasta la cama, me agacho tomo mi pantalón y saco el teléfono, marco el numero directo de operaciones al tercer timbre lo cogen
– ¿s-señor? – tartamudea un poco Jasón al responder
– Tienes lo que necesitas, elabora el plan...– hago una pausa porque parte de él está hecho, solo necesita poner en marcha todo lo demás – no estoy disponible para nadie, dile a Claus que no me moleste – expreso con desinterés, finalizo la llamada, sin esperar confirmación, dejo el teléfono sobre la mesita de noche y me giro para confrontar a Max.
Sigue exactamente en el mismo lugar, observándome, directamente a los ojos, en su mirada hay preocupación al igual que en su expresión, suspiro una vez más y le espeto
– vete... hablaremos luego –
– Dark – la interrumpo antes de que pueda decir algo más
– Max... vete – digo en tono amenazante, ella suspira se gira y abre la puerta, pero antes de salir me observa con tristeza.
Sale y finalmente puedo estar a solas con mis demonios. Me tumbo sobre la cama y cubro mi rostro con mi brazo, respiro profundamente y dejo que el sueño me atrape. Morfeo haciendo su trabajo.
Estoy corriendo en un prado cubierto de césped y muchas flores, de diferentes colores, formas y olores, corro detrás de una mariposa, no sé dónde estoy pero me parece que es el lugar más genial del mundo, alguien dice mi nombre en la distancia
– Ratko no te alejes mucho – es la voz de una mujer, su voz es dulce y melodiosa, me giro para verla y saludarla con mi pequeña mano.
– Está bien mama – grito con mi voz de infante.
Me giro una vez más tratando de alcanzar a la mariposa, que he perdido de vista, la busco un poco más pero no logro verla, se ha ido, el olor a flores impregna mi nariz y sonrió, es un lugar muy bonito, me gusta, regreso sobre mis pasos hasta alcanzar a mi mama, que está sentada sobre una enorme manta a cuadros rojos y blancos, en cuanto me ve sus ojos se iluminan y una enorme y dulce sonrisa se dibuja en sus labios.
– Mi pequeño hermoso – dice teniéndome una de sus manos, es realmente hermosa, tiene el cabello suelto hasta los hombros, es negro como el mío y sus ojos son de color verde, me mira con dulzura y amor, mi corazón se emociona al verla y sentirla tan cerca, mi mama nunca me ha dejado solo, siempre está conmigo, incluso cuando los monstruos debajo de la cama me asustan por las noches, ella viene y me rescata y se encarga de ellos.
Sonrió y me acerco a ella y me sienta entre sus piernas cruzadas y comienza hacerme cosquillas soplando con fuerza en mi cuello, sus manos rodean mi pequeña contextura y comienzo a reír con ganas, junto a ella.
– Cariño ya está casi listo – escucho la voz de un hombre que se acerca a nosotros, cuando me giro, la fuerte contextura de un gran hombre camina hacia nosotros, es alto, lleva una gorra negra, una franela oscura y un jean desgastado además de botas, en sus manos tiene un paño lleno de aceite, desde la orilla de la carretera, un auto esta estacionado con el capot abierto a unos cuantos metros de distancia
– hola campeón, ¿te diviertes? – pregunta tendiéndome su puño para que lo golpee, rio y le respondo divertido
– si papa, acabo de ver una mariposa, una monarca, como de las que me hablaste – papa ríe y asiente
– claro hijo, este camino pasa justo por su ruta de migración... no lo olvides Ratko, las monarcas siempre te llevaran a casa – me sonríe ampliamente y luego a mama, se acerca a ella y deja un beso sobre sus labios
– ¿estaremos a salvo allí? – pregunta mi mama en voz baja, preocupada y sin dejar de mirarme, mientras mi papa acaricia mi cabello y lo despeina
– si llegamos antes del anochecer, los habremos perdido... despues del punto de control, no tienen forma ni manera de rastrearnos o si quiera de seguirnos la pista... –hace una pausa y observa una vez mas a mama y le sonríe tranquilizadoramente– tranquila cielo, no permitiré que nada malo les pase, lo juro – besa los labios de mama con dulzura y luego deja un cálido beso sobre mi cabecita llena de cabellos negros como el de mi madre.
Se pone en pie y vuelve alejarse hacia el auto, miro a mama y acaricio su mejilla, sus ojos están brillosos no sé porque quiere llorar, pero no me gusta verla así.
– mami, no llores, ¿los hombres malos nunca nos alcanzaran verdad? Papa nos cuida – ella sonríe con tristeza y susurra algo en mi oído que no logro entender, parece otro idioma, luego sonríe ampliamente y me dice
– recuerda esas palabras Ratko, no puedes olvidarlas nunca, así como a donde perteneces y recuerda hijo, cuando quieras buscar algo la mejor manera de obtenerlo es buscándolo por ti mismo, nunca dejes que otros busquen por ti – sonríe y deja un cálido beso sobre mi frente, aparta mi desordenador cabello de mi cara y sonríe ampliamente – ve a jugar un poco más, mama ira a ver cómo va papi con el auto
Me ayuda a ponerme en pie y luego espera a que me aleje un poco para girarse y caminar hasta mi papa que sigue arreglando el auto, después de unos minutos desde donde estoy jugando veo como un auto negro se acerca poco a poco a nosotros, hago sombra sobre mi cara con mi pequeña mano porque no soy capaz de distinguirlo bien.
Por alguna razón siento miedo de ese auto, mama dijo que los autos negros son peligrosos, que debía correr de los autos negros, que siempre que un auto negro me persiguiera debía huir, miro a mis padres trabajar en el auto y sé que no se han dado cuenta de que el auto negro se acerca a nosotros y finalmente les gritos
– MAMA UN AUTO NEGRO – mi aguda voz se entremezcla con la dulce brisa de la primavera que nos rodea, mi mama sale detrás del capot y me observa, luego en dirección donde señalo lleva una de sus manos a su boca y vuelve a mirarme.
– RATKO CORRE... CORRE Y NO TE DETENGAS POR NADA DEL MUNDO, CORRE Y NO OLVIDES LO QUE TE DIJE HIJO, VAMOS CORRE – su voz desgarra el aire y siento miedo mucho más del que sentí cuando vi el auto que cada vez está más cerca, mi papa camina rápidamente a la parte de atrás y saca un arma camina hasta mi mama y se la tiende luego se gira a mí y grita con fuerza
– RATKO, CAMPEON, CORRE... SIGUE A LAS MONARCAS Y LLEGARAS A CASA, VAMOS CAMPEON CORRE Y NO MIRES ATRÁS ¿DE ACUERDO? – la voz de papa suena asustada y preocupada
No puedo moverme, solo los puedo ver desde donde estoy tomar posiciones cerca de nuestro auto, mi mama me ve una vez más y sonríe, de forma dulce y amorosa, comienza hacer las señas con sus manos y logro leer ese te amo que siempre me decía al dejarme en la escuela todas las mañanas antes de salir huyendo. Sonrió y le respondo, que también la amo.
– VAMOS CAMPEON NO HAY TIEMPO, CORRE – la voz de mi padre me apremia
Finalmente reacciono, me giro y hecho a correr al bosque que está a unos cuantos metros de distancia de donde me encuentro, corro sin mirar atrás, corro con lágrimas saliendo de mis ojos, corro con mis pequeñas manos apretadas en puños sin saber a dónde ir, corro asustado de girarme y ver al auto negro seguirme, corro con temor de voltear y no ver con vida a mis padres.
Sigo corriendo hasta que finalmente llego al lindel del bosque y me detengo miro en dirección al auto que es solo una pequeña mancha en la distancia, me quedo allí mirando, cuando el sonido de unos disparos me sobresalta. Llevo mi pequeña mano a mi boca para evitar gritar, lagrimas descienden por mis mejillas empapándome el rostro, las siento correr por ellas, mientras la mano en mi boca ahoga los sollozos que comienzo a dejar salir, mis padres ya no existen y debo seguir corriendo porque si no los hombres del auto negro me alcanzaran y me harán cosas horribles, como dijo mi papa.
Me despierto sobresaltado, sudando y agitado, aparto el cabello que cae sobre mi frente y me siento para tallar un poco mis ojos, todo a mi alrededor es oscuridad, muevo mi mano hasta la mesita de noche y a tientas busco mi teléfono, son las 3:45 am, tengo más de tres horas que me dormí. Me dejo caer sobre las almohadas una vez más, mirando la oscuridad del techo que me rodea.
Ese sueño otra vez, hacía mucho que no ocurría, la última vez que soñé con esto fue cuando asesine aquella mujer, hace ya muchos años, once para ser exactos, mierda, cada vez que asesinaba a alguien de esta manera siempre terminaba teniendo este sueño.
Aunque esta vez fue mucho más vivido, más real, no sé de qué va, tampoco sé quiénes son esas personas a las que les llamo papa y mama. Porque en mi recuerdo no hay nada, siempre estuve solo, hasta que conseguí a Claus y él se pegó a mi como chicle, luego llego Max y con ellos he estado desde siempre, son los únicos que siempre han estado constantemente en mi vida, además de la muerte claro, mi fiel compañera.
No sé si eso es un recuerdo o un simple sueño, pero me perturba e incómoda, esta vez lo sentí como mío, las otras veces siempre se trató de esa vaga sensación de haberlos visto, pero hoy todo se sintió demasiado familiar.
Suspiro pesadamente y vuelvo abrir mis ojos, no poder volver a dormir, así que me levanto y camino hasta el vestier, busco un pantalón de chándal y una franela, una vez vestido, marco la clave sobre el tablero y saco una de mis armas, cierro y salgo de la habitación.
Todo en La Mansión es tranquilo a esta hora, todos duermen y ese pequeño ajetreo que siempre hay aquí durante el día, a esta hora de la madruga es inexistente, desciendo las escaleras y continuo hasta las que dan a los pisos inferiores, camino por los pasillos iluminados con luces alógenas y me detengo en la sala de tiro, entro enciendo la luces y voy a hasta uno de los cubículos, presiono un botón y un objetivo se mueve en el fondo de la sala lo ubico a unos dos metros de donde estoy, me coloco los protectores y tomo el arma, disparo una vez, en el blanco, luego otra y una vez más, todos en el blanco, suspiro sonoramente y me quito los protectores
– buen tiro... como siempre – susurra la voz de Claus cerca de la puerta, me giro para verlo, lleva algo muy parecido a lo que yo uso, a diferencia de mí el si lleva zapatos, yo estoy descalzo.
– Gracias – susurro, revisando mi arma.
– ¿no puedes dormir? – pregunta sin moverse de donde esta
– ¿Qué quieres Claus? – le espeto mirándolo serio.
– nada, solo quiero saber ¿cómo estás? – suspiro porque aunque quizás para él no lo parezca, pero estoy bien.
– bien
– Dark... – lo interrumpo
– Claus, lo que paso hoy – esta vez me interrumpe el
– lo merecía Ratko y no estoy aquí para juzgarte o reprocharte algo, soy tu amigo y siempre lo seré, no importa que tan loco u oscuro se ponga todo a tu alrededor siempre voy a estar contigo, me salvaste, me diste un lugar al que llamar hogar, le diste un rumbo a mi vida y no cambiaste nada de lo que soy, me aceptaste y eso viejo, es algo que valoro... eres mi familia – concluye en voz baja, serio.
– ¿ahora quieres que te de un abrazo? – comento en tono divertido, justo como él lo haría, comienza a reír y niega con la cabeza
– Eso fue un golpe bajo Dark – ambos nos miramos serios y sonreímos, luego se gira y abre la puerta – Jasón tiene todo listo, solo necesitamos que nos des la orden y lo haremos – sonrió ampliamente porque sé que después que salí del quirófano Claus se encargó de organizarlo todo.
– De acuerdo, pero antes de hacerlo, necesitamos ver a Mou, su familia debe estar a salvo – Claus me mira sobre su hombro y sonríe con arrogancia
– está hecho, Mou sabe que vamos hacerlo, solo esperaba que me dijeras a donde querías enviarlos – niego con la cabeza y sonrió
– no es una decisión que nosotros debamos tomar... esperaremos a tener a Nisha con nosotros – el asiente y sale de la sala dejándome una vez más solo.
A la mañana siguiente aún estoy agotado pero saber que tenemos todo listo, me puso de mejor humor. Desciendo las escaleras y camino hasta la cocina donde una de las criadas prepara el desayuno
– Señor Dark, buenos días, ¿quiere café? – pregunta con gentileza
– Por favor – respondo tomando asiento frente al mesón, mientras observo mi teléfono, en el tengo un sms de Seth, sonrió de satisfacción
Seth: Hola Dark, buenos días, tuve que viajar nuevamente a Lyon por negocios, estaré de vuelta en la ciudad dentro de unos tres días aproximadamente, ¿Cómo va la búsqueda de información sobre el objetivo? Por cierto uno de los contactos de Mary en el FBI le dijo que la operación Darkness estaba muy avanzada, espero que tengas todo bajo control.
Suspiro al leer lo del FBI, los últimos días no le he dado el seguimiento que debo, he estado tan concentrado en lo de Nisha que relegue eso para luego.
Yo: Hola Seth, buenos días, de acuerdo, tu objetivo está siendo investigado, en cuanto tengamos lo necesario te hare llegar un informe y pautaremos el monto y cómo quieres que lo hagamos. Esta todo bajo control, gracias, le enviare un sms a Mary, no tiene de que preocuparse.
– Aquí tiene señor – dice la criada poniendo una taza con un humeante café con un delicioso olor.
– Gracias – tomo la taza y la llevo a mis labios soplo un poco y doy un sorbo, al momento escucho la risa afable de Max entrando a la cocina hablando por teléfono
– claro que sí, me veras allí como siempre... he estado pensando que deberíamos – en cuanto me ve sus expresión se vuelve seria y su ceño se frunce – te llamo luego – y sin más finaliza la llamada, entra con tranquilidad y pasa junto a mi
– Buenos días – dice en tono amable hacia mí y la criada que al verla le sonríe
– Max buenos días ¿cómo estas? – ella sonríe
– bien y Cinthia y ¿tu? – La criada asiente y se va para dejarnos solos – ¿Cómo estás? – pregunta mirándome con curiosidad
– bien ¿y tú?
– todo en orden... Dark quería preguntarte ¿si necesitas que este aquí durante esta semana? – frunzo el ceño
– ¿Por qué? – la veo serio
– necesito salir un poco...
– Sí, tenemos una misión para la que te requiero – sus labios se curvan y sus ojos me ven brillosos
– Ya era hora – comenta con sorna
– Nos vemos abajo en 5 minutos – le comento poniéndome en pie, me acerco a ella y dejo un beso sobre su cien, ella sonríe y me ve divertida
– estas muy cariñoso hoy... ¿seguro que te sientes bien? – rio porque no es que este cariñoso de vez en cuando tengo estos gestos con ella
Max es muy importante para mí y después del extraño sueño sentí la necesidad de demostrarle un poco lo que significa en mi vida, ciertamente no dudaría en matarla pero eso no significa que cuando lo haga no me dolerá y sufriré por ello, porque lo tengo claro, sé que lo hare.
– sí, estoy bien... no demores y prepárate, necesito que hagas las paces con Claus – su sonrisa se extingue y me ve con resentimiento
– Por eso me besaste... solo para ganar puntos y suavizarme, pues no lo conseguiste Dark – dice en tono altivo, sonrió de lado y suspiro
– De acuerdo, buscare algún método mas persuasivo – digo con picardía y ella comienza a reír.
El coqueteo constante entre Max y yo es algo tan normal y natural que se da casi en cualquier momento, aunque la mayor parte del tiempo lo inicia ella, yo por otro lado siempre estoy demasiado ocupado como para recordar que debo coquetear con ella.
Y si sé que sonara arrogante, pero no necesito recordarlo, ella se encarga personalmente de hacerme saber cuándo está interesada en que pasen cosas entre nosotros y sé muy bien que cuando se me antoje puedo tomarla.
Nota de la autora: hola mis oscuros seres, espero esten pasandolo bien y esten teniendo una agradable semana. Les comento que aqui esta ****EL FESTIVAL DE CAPITULOS**** espero los disfruten y les guste muchisimo esta iniciativa que tome por la pascua. Como regalo para ustedes. Ahora al capitulo, pobrecito Claus dios revivir momentos de su infancia tan ruda al ver a Dark de esa manera y que fuerte como se sintio no? de ser duro para el revivir esas cosas.
Dark, un sueño, un recuerdo? que rayos fue eso? uds que creen? como huerfano su corazon siempre anhelo una familia, pero aunque es algo bonito se enturbia por lo que ocurre luego, pero entonces, si en teoria es huerfano quienes son sus padres, quienes son los hombres del auto negro y que importancia tiene todo lo que pasa? recuerden apartir de ahora no pueden perder los detalles, cada cosa que ocurra a partir de ahora es transendental y debo decir que todo se conecta.

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