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072 Your Curse

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Narra Klaus
Izzy estaba inconsciente en una cama de hospital, todo había pasado tan rápido. Ni siquiera puedo analizar en qué momento todo se arruinó. Como en un segundo estaba riendo en el auto, y al otro estaba en peligro de muerte. Ella es mi mayor miedo.

Estaba sentado en la sala de espera, con el temor en la garganta. Si ella fallecía, se haría vampiro. Y no me lo perdonaría. No me perdonaría arrebatarle su mortalidad por mi egoísmo.

— Tiene sangre encima.— la enfermera rompe mi burbuja — Déjanos revisarte. Tu novia aún está en cuidados intensivos y no podré decirte nada en horas. Se que estás preocupado. Pero debemos descartar que...

— Yo estaré bien. Ella es quien me preocupa.— me levanto del asiento — Llevo esperando aquí un tiempo y nadie me dice nada.— exijo — Quiero saber qué estará bien.

— Ella aún no despierta. Su cerebro está inflamado y esperamos que se desinflame con medicamentos. Es por eso que está en una unidad especial de cuidados.— explica, siento el nudo en el estómago

— Pero va a estar bien.— la veo con preocupación

— Todo depende de qué ella quiera despertar. Vino mal herida, y hacemos lo posible por ayudarla.— me dejo caer en la silla — Su condición hace que todo sea más difícil.— arrugo mis cejas

— ¿Condición? ¿Que condición? — pregunto con confusión

— ¿No sabe? — meneo mi cabeza — Ella está...

— No tiene nada que hablar con el.— llega Elena con una voz imponente — Todo lo relacionado con mi hermana, es asunto mío.— me levanto — Esto es a lo que me refiero cuando digo que tú siempre le traes problemas.— me ve furiosa — Ella estaba muy bien sin tí.

Venía acompañada de Jeremy, Damon y Caroline. Todos tenían esa mirada como en Mystic Falls. Querían asesinarme.

— Señorita, este no es lugar para discutir. Venga, necesito que llene un papeleo.— asiente y le sigue el paso

— No pudiste esperar más para hacerle daño, ¿cierto? — se queja Damon

— Es por esto que Izzy te quería a kilómetros de ella. Arruinas todo lo que tenga que ver con su tranquilidad.— contraataca Caroline

— ¿Pueden calmarse? — exijo — Estoy aterrado por lo que le pueda suceder. Si ella se hace vampiro...

— Tu no tienes permitido estarlo.— viene Jeremy sobre mi — Cada vez que llegas a su vida, la pones entre la vida y la muerte. Ella estaba haciendo su vida sin ti. ¿Es tan difícil para ti pensar en alguien que no seas tú? — alzo mis cejas — ¿No lo ves? Eres la muerte en persona. Y puedes arruinar la vida de Izzy con tu presencia.

Sentía un horrible nudo en la boca de mi estómago, algo que removía todo mi interior y me hacía sufrir. Todo lo que decían era cierto. No debí haber vuelto. Y lo mejor es que no vuelva a hacerlo.

— Mejor todos cierren la boca antes que los asesine de forma violenta y meticulosamente.— advierto sentándome en la silla

Me llevo las manos a la cabeza, sentía tanta frustración que podía beber hasta la última gota de alcohol en el mundo.

— ¿Y porque tarda tanto? Es sobrenatural, debería curarse rápido.— menciona Jeremy con inquietud

— Es un proceso tardío. No es igual a cuando eres un vampiro transformado, en humanos toma tiempo. Más en ella.— informo

A lo lejos, veo a Stefan llegar con prisa, ya iba a comenzar a vomitar.

— Bueno, no se que es peor. Que Izzy esté en el hospital, o que esté idiota aparezca.— lo señalo con molestia — Se cuál.— se une a nosotros

— Cálmate, el ni te recuerda.— me pide Damon — No quieres hacer una escena aquí.— resoplo

— ¿Como está? Vine tan pronto como pude.— anuncia, ruedo los ojos — ¿Y el bebé? — frunzo el ceño

— ¿El que? — expreso consternado

Parecía que todos se quedaban en silencio, como si ocultaran algo tan grande que no podían decirlo. Estaban casi pálidos.

— El se confundió, tiene demencia.— tartamudea Damon, arrugo mis cejas

— No, el dijo bebé.— insisto aturdido — ¿Qué demonios significa? — me altero

Tenía un mal presentimiento, uno que me quema por dentro. Que revuelve todo mi estómago.

— Hablo de mi hijo.— interviene Stefan, volteo a verlo — Ese bebé.

— ¿De que está hablando ese idiota? — lo señalo con repudio

— ¿Idiota...?— trata de venir sobre mi, pero Damon lo frena

— Tal vez no lo recuerdes, pero el es mucho más fuerte que tú y te tiene unas ganas de...— lo empujo tirándolo al suelo

— Es mejor que comiences a hablar....— estaba sobre Stefan cortándole la respiración

— ¡Señor! — me grita la enfermera — ¡Seguridad!

Le pongo presión haciéndolo sufrir, tenía ganas de arrancarle la cabeza. El luchaba, pero era imposible luchar contra mi.

— ¡Ya déjalo! — Damon intenta quitarme de encima, pero con mi ira, logro alejarlo

— ¡Vas a matarlo! — grita Caroline desesperada

Veía los ojos rotos de Stefan por la falta de aire, por la presión que ponía sobre su ligero cuello. Yo lo disfrutaba, lo quería muerto.

Clavo mis ojos en los suyos para hipnotizarlo.

— ¿De que bebé hablas? — el forcejea — Dime.— lo suelto, respira frenético

— El de Izzy y yo.— arrugo mis cejas — Valeria hizo un hechizo para hacernos padres.— habla con la voz entrecortada — Estás demente.— me levanto consternado

— Ya lárgate de aquí.— me pide Damon — Estás más enloquecido que antes.— va con Stefan, retrocedo anonadado

— El si es un buen hombre para Izzy, tú eres un desastre.— exclama Caroline

Entre los tres ayudan a Stefan a levantarse, a mi se me fue el aire de los pulmones. Es como si sintiera que mi pecho me iba a explotar, como si no pudiera respirar. Estaba sufriendo.

— ¿Como van a tener un hijo? — me tiembla la voz, era incapaz de creer — Es imposible.— trago mis sentimientos

— Lo mismo dijimos cuando descubrimos que Izzy estaba embarazada de tu hijo, pero parece ser que las fracturas de la naturaleza son impredecibles.— manifiesta Jeremy, meneo mi cabeza

No podía ser cierto, estaban jugando con mi mente. Hay límites, límites que no pueden fracturar.

— No, no, eso es una mentira.— le grito — Un vampiro no puede procrear, es imposible.— insisto abnegado

— Valeria juntó el ADN de Stefan e Izzy para crear un bebé poderoso. Ya que ambos son doppelgängers, y su linaje es poderoso. Planeaba robarlo. Pero se lo impedimos alejándola.— explica Damon entre gritos

Siento una punzada en mi pecho, una que me arrebata algo más que las lágrimas. Estaba roto por dentro, esto era algo que no podía creer. Era una forma de perderla para siempre.

La realidad me llegó como una cubetada fría, haciéndome querer perder el control. Quería matar a Stefan, quería arrebatarle esa felicidad que se suponía debía ser mía. Tenía que ser mía.

Se que ella se quedaría con el por su bebé. Se que Stefan es el hombre que juega a la casita, pinta la cerca blanca y lleva al bebé a la escuela. El es el prototipo de hombre que Izzy quiere. No tengo como luchas contra eso.

— Tú ganaste.— le apunto a Stefan con decepción — Lograste quitármela. Me arrebataste lo que más amo en mi vida.— confieso con dolor — Ella te eligió, Stefan. La conozco. Si ella quisiera que estuviera cerca de su vida, me hubiera buscado. Sabe que la vida que llevo, no es para un bebé. Y se que lo priorizará, será una gran madre.— me ve sorprendido — Solo quiero saber que ella va a estar bien.— una lágrima cae por mi mejilla

— Lo estará.— se acerca Elena — Ya no se encuentra en peligro.— cierro mis ojos con alivio — Tienes que irte.— Stefan se le acerca

— ¿Puedo entrar a verla? — le pide y ella asiente

Trate de irse, pero intervengo en su camino, me ve confundido.

— Klaus, ¿que haces? — le muestro mis colmillos, se sobresalta

— ¡Stefan, no! — voy sobre el desgarrándole el cuello, escucho los gritos, mientras a mi me da placer — ¡Basta! — pide Damon

Después de nos segundos, dejó caer el cuerpo sin vida, el podía revivir, pero tendría mi mordida. Todos me ven en shock.

Damon y Caroline van enseguida, yo me limpio la boca entre jadeos y orgullo. No me arrepentía de lo que había hecho.

— Es la ultima vez que pongo un pie aquí. Ya me di cuenta que este no es mi lugar. Y que todo con Izzy está perdido.— estipulo — Es una promesa.— siento el nudo en la garganta

— Era momento de que te dieras cuenta.— expresa Jeremy sin tacto

— La amé como no había amado a nadie, Jeremy. Jamás hubiera querido que le sucediera algo. Se la vida que llevo y se que no se merece mis consecuencias. Pero nos amábamos.— confieso, me ven sorprendidos — Y es algo que debo enterrar. De una forma u otra.

Los dejo yéndome a la salida. Al momento en que pisé fuera, sentí como mi corazón se rompió. Como se secó y dejó de latir. Fue como si me lo hubieran arrancado del pecho y sólo estuviera respirando.

El Klaus Mikaelson que Izzy conoció murió hoy. Ya no necesito ser un mejor hombre. No necesito seguir luchando por tener una vida con tranquilidad y menos sangre. Ahora sólo me concentraré en una cosa, y esa es...En obtener a Nueva Orleans. Así llueva sangre en toda la ciudad.






[ ... ]



Narra Isobel
Habían pasado dos días desde mi accidente, uno del que no tengo toda la noción. Mi mayor problema era la memoria, porque parece que de ninguna forma la recupero. Lo que Damon dice que es irónico, porque tengo memoria fotográfica.

El hombre que estaba conmigo, huyó. Mis amigos fueron reservados con los detalles. Yo me estaba dedicando a mantenerme tranquila, intentar no meterme en problemas y cuidar a mi bebé. Es al que más temía de perder.

Por fortuna, estamos muy bien. Aunque extrañamente no he sabido nada de Stefan desde ayer. Estuvimos juntos, fue muy lindo como me cuidó, y lo especial que me hacía sentir.

El me daba una paz que no había sentido con nadie. Me alegraba saber que el era el padre de mi bebé. No podía pedir nadie mejor.

Me había quedado con la sheriff Forbes porque mis amigos querían que estuviera a salvo en su casa, sin nada de sorpresas. Ya que ningún vampiro puede entrar y están algo alterados.

— Ustedes han estado extrañamente silenciosos.— dispongo entrando a la casa — Es raro.— cierro

— Bueno, tenemos una complicada situación.— expone Damon sirviéndose un trago

— ¿Como que? ¿Y Elena? — veo alrededor buscándola

— Con Stefan.— arrugo mis cejas — Llegó esta mañana. Y las sorpresas sólo comienzan.— bebe algo preocupado

— ¿Qué está sucediendo? No he estado aquí por dos días porque según ustedes quieren alejarme del peligro y eso, pero siento que ocultan algo.— traga y deja el vaso sobre la mesa

— Bueno, por donde empiezo. Hace dos días Silas bebió la cura del cuello de Valeria, se la di.— lo veo perpleja — Ayer Tessa tomó a Stefan y Elena de rehenes, justamente porque buscábamos el ancla con nuestro ahora brujo, Silas.— confiesa quitado de la pena — El plan tuvo algo de éxito, porque tenemos el ancla, Stefan y Elena están bien y vamos a recuperar a Bonnie.— me quedo sin palabras — No es una total tragedia si me lo preguntas.— me dejo caer en el sofá

— ¿Y eso pasó todo ayer? — asiente — Sólo veo la tele y como comida chatarra por un día y ustedes van en búsqueda de anclas místicas, la cura del vampirismo está en un ser despreciable, secuestraron a mi hermana y al padre de mi hijo. Creo que si me tomo vacaciones todos simplemente se mueren.— sobo mi vientre

— No nos agarras el paso.— ruedo los ojos — Hay otro detalle.— dejo caer mis brazos

— ¿Y ahora que? — refiero con preocupación

— Stefan recuperó sus recuerdos, Tessa se los regresó.— me levanto perpleja — No se si quiere hacer lo mismo contigo, pero se los dio.— siento un nudo en la garganta

— Necesito verlo.— pido con angustia

— No es necesario.— expone Damon, frunzo el ceño — Está ahí.— volteo a verlo

— Iz.— mi corazón late con fuerza al verlo

— Stefan.— corro hacía el — ¿Como estás? — se aferra a mi

— Bien, eso creo.— nos separamos, le tomo el rostro con una sonrisa

Sus ojos verdes brillan con un tono especial. Como si nuestras miradas encajaran con perfección.

— Estaba preocupada por ti.— expreso abrumada, me ve con una expresión casi pálida

— Tú....¿Estás embarazada? — menciona con sorpresa, arrugo mis cejas

— Si, pensé que te lo habían dicho.— informo, confundida — Supongo que no.— sobo mi barriga

— ¿Que más me perdí? — pide aturdido — Es que, es algo asombroso. Algo que no veía venir— se lleva la mano a la frente —. Aún estoy confundido. Tengo recuerdos, pero son vagos.— suspiro

— Está bien, tienes que adaptarte.— lo apoyo, sonríe ampliamente

— Tú estás embarazada.— me señala con alegría — Eso es hermoso, Izzy.— sonrío, me abraza

— Ay, Stef, gracias.— se aferra a mi, dándome un calor amigable

No esperaba a decirle que el era el padre, pero creo que se está adaptando.

— Stefan, espera...— interviene Damon

— Es mío, ¿no? — nos separamos — Yo, yo empiezo a recordar.— suspiro — Son como una película, es extraño.— se muestra abrumado

— Si, si lo es.— confieso, asiente risueño

— Es mágico.— pone sus manos en mi pequeña barriga — No hay nada que mas ame que esto.— lo veo enternecida — Te amo a ti. Nadie me puede quitar eso.— sonrío

Apenas se me notaba, pero, de acuerdo a mi ginecóloga, estoy por cumplir cinco meses. Así que ya se esta formando el pequeño bulto.

— ¿Como está nuestro pequeño? — sonrío y bajo la mirada, el soba mi barriga

— Bien, come mucho.— sonríe — No he dejado de pensar en nombres. No me gusta que no tenga uno. Pero tampoco quiero saber que es.— baja sus manos

— Pues, una de tus madres no le pensó mucho.— se burla Damon, ruedo los ojos — Isobel 2.0 o Damon 2.0. Le enseñaré trucos de los hombres Salvatore. — rodea a Stefan con sus brazos

— No eres gracioso.— me quejo, ladea una sonrisa arrogante — Me alegra que hayas recuperado tus recuerdos, Stefan— tomo su mano —. Al menos uno de los dos puede.— suspira

— Bueno, vamos a empezar con el interrogatorio. Algo exprés para saber si toda la película está funcionando.— manifiesta Damon, asiento

Estábamos los tres en el sofá. Damon confirmaba que Stefan haya recuperado totalmente su memoria.

— Octubre de 1852.— volteo a ver a Stefan — Me rompiste la nariz enseñándome a dar un gancho izquierdo.— frunzo el ceño, veo a Damon

— Pero no a propósito, quiero aclarar.— sonrío ligeramente meneando la cabeza

— ¿Cuanto pagaste por esa chatarra de motocicleta que tienes? — pregunta burlón, veo a Stefan con atención

— Pregunta capciosa, tú me compraste esa motocicleta.— responde con confianza y sonrío— Aunque supongo que fue muy costosa.

— ¿Y Tessa te devolvió la memoria sin nada a cambio? — pregunta Damon incrédulo

— No estaba siendo amable. Fue mucha información de golpe. Todo desde mi primer pastel de cumpleaños, hasta ahogarme en esa caja.— expresa abrumado y se queda estático.

Arrugo mis cejas al ver que simplemente desapareció de la habitación.

Como si su mente se hubiera ido a otro lado. Actuaba extraño. Parecía no estar muy feliz.

— ¿Stefan? — le llamo preocupada, rompe la taza que llevaba en la mano. Doy un sobresalto

— Oye, calma, amiguito.— interviene Damon y Stefan parece consternado

No evitaba estar preocupada. El se veía diferente, diferente de cuando no tenía recuerdos.

— Stefan, ¿a donde fuiste? — pregunto inquieta, el solo mira su mano

— Todo eso y no recuerdo mi propia fuerza.— expresa sereno, veo a Damon con incredulidad

Tenía un presentimiento de que mentía. Escondía algo y no podía evitarlo. Quisiera saber qué.

—¿Seguro que estás...? — me pauso al escuchar un golpe, doy un sobresalto — ¿Qué es ese ruido?- pregunto confundida

— Pues eso es...— interrumpe Elena entrando a la habitación

— Tenemos una situación.— expone nerviosa

— Una situación de doppelgänger.— añade Damon, alzo mis cejas, veo a Stefan con confusión

— ¿Como yo? — expreso consternada — Solí escuchar que me dijeron que eso era.— los veo

— No, no es sobre ti esta vez.— esclarece Damon

— ¿Katherine o Ana? — pregunta Stefan confundido

— No. No. No es Katherine. Y no sabemos nada de Ana desde que Izzy le dijo sus verdades.— aclara Damon, Stefan frunce el ceño — Mejor vengan conmigo.— se levanta, le seguimos el paso

Íbamos al sótano de la mansión, este lugar me daba escalofríos. Tenía una vibra pesada, no podía explicarlo.

— ¿Recuerdas que estoy embarazada? No puedo tener sustos.— sobo mi barriga mientras vamos por el pasillo — Eso me preocupa.

— ¡No lo sé! — se escuchan gritos de fondo, me freno de golpe

— ¿Que fue eso? — veo a Stefan con miedo — ¿Secuestraste a alguien Damon? — lo regaño, el me toma de la mano

Sonrío con ternura, fue un lindo gesto.

— ¿Que? ¿Por quien me tomas? — refiere ofendido, hago una mueca — Mejor no respondas.

Nos detenemos frente a una puerta, los gritos de una joven sedaban. Parecía con locura.

¿Lo escalofriante? Que sonaba como Elena.

— Espera, esa es...— se me va el aliento al ver a una mujer idéntica a mi hermana —. Me voy a desmayar, si, me voy a desmayar.— retrocedo aturdida

— ¿Qué le pasa? — pregunta Stefan con confusión

— No lo sé. Tessa la convirtió en roca, y la encerró por 2000 años.— explica Damon — Tal vez está algo loca como los de las islas desiertas, que hablan con pelotas.— frunzo el ceño sobando mi barriga

— Dije que no lo sé.— grita, volteo a ver a Damon

— ¿Estas diciéndome que está chica es todo lo que sostiene al otro lado? — pregunto incrédula

— Si, ella es el ancla.— aclara, arrugo mis cejas

— Déjenme en paz.— camina con desesperación

En serio esa chica se veía muy desajustada. Parecía más allá de la locura, se veía enloquecida.

— Mientras esté viva, el otro lado existe y podemos tratar de recuperar a Bonnie.— informa Damon

— Considerando que es inmortal, creo que tenemos una buena oportunidad.— añade Stefan

— Eso creí, excepto que anoche le hizo un hoyo a Silas y le succionó toda la cura. Ahora, no sólo está loca, también es inmortal.— expone, lo veo perpleja

Había evitado ese pequeño detalle. Pero es Damon, no me espero nada más de el.

— Significa que necesitamos mantener su corazón vivo hasta recuperar a Bonnie.— suspiro frustrada

— Genial, la cura pasa de cuerpo en cuerpo como si fuera una clase de virus, y no uno de los instrumentos más poderosos en el mundo sobrenatural. Tal vez, todos en Mystic Falls están infectados volviéndose humanos de nuevo. Quiero ver eso.— ironizo

— Que dios no te oiga.— expresa Damon afligido

— ¿Y como vas a mantener a la doppelgänger con vida? — pregunta Stefan

— Silas prometió que haría un hechizo para que volviera. Tristemente, se está tomando su tiempo para volver a Mystic Falls...— informa Damon, de pronto se escucha un ruido extraño

Los chicos se asoman por la puertilla, yo retrocedo con precaución. La chica me daba miedo.

— Amara, detente.— se queja Damon entrando

Ella estaba cubierta de sangre en la boca, estaba histérica. Damon la detenía de lastimarse.

Si que Tessa la arruinó por completo, como si la hubiera destruido en mil pedazos.

— Es que el amor es ciego, o al menos sordo.— ironiza Damon, arrugo mis cejas

— ¿Atenea? — parece calmarse al verme — Hermana, ¿eres tú? — veo a Stefan

— No, no. Mi nombre es Izzy.— corrijo y me ve con confusión — No se quien es ella. Pero probablemente lucía como yo.— sus ojos se cristalizan

— Era mi hermana. No la había visto en mucho tiempo.— caen lagrimas sobre sus ojos, siento un nudo en el estómago — Lo último que me dijo, fue que me amaba. Eso fue después de dejarla huir de Qetsiyah.— Damon la suelta — Estaba embarazada.— arrugo mis cejas — Es por eso que debía salir huyendo. Siempre nos protegimos.

Noto el dolor en su mirada, se veía que ha pasado un infierno. Que ha sufrido como nadie. No puedo imaginar estar en su lugar.

— ¿Quien era el padre? — cuestiono con interés

— Markos. El mejor amigo de Silas.— nos quedamos en shock — Supongo que ella está muerta. Y tu vienes de su linaje.— trago saliva




[ ... ]



Narrador omnisciente
— Hola, Damon.— lo saluda Silas al teléfono

— Miren quien decidió responder. ¿Tu secretaria no está? — expresa burlón

— Ahora les llaman asistentes administrativos, gracias. Lo aprendí en el autobús. Hay muchas personas amables.— Damon frunce el ceño

— ¿Tomas el autobús? — pregunta incrédulo — No quiero ser desagradable, pero tenemos algo de prisa.

— Si, ¿pero sabes que me gusta del autobús? La carretera, Damon. Tiempo para pensar, poder ver a los humanos en el hábitat natural. ¿Sabías que el combustible cuesta más de tres dólares por tres litros? Parece preocuparle a muchos.— Damon se molesta al instante

— No es momento de una crisis de hombre común. Te necesitamos para resucitar a Bonnie antes de tu loca alma gemela de mate y destruya al otro lado.— le reclama

— Si, lo he estado pensando. Amara tiene que morir.— Damon frunce el ceño

— ¿Perdóname? — pregunta con confusión

— Mi pobre Amara. Tantos años hecha roca claramente le hicieron daño. Si no quiere estar más tiempo en esta tierra, estoy feliz de terminar su miseria y pasar el resto de la eternidad en la otra vida. Si quisieras matarla y evitarme la molestia, hazlo, por favor.— alardea

— No hasta que revivas a Bonnie. Lo prometiste, nos dimos la mano metafóricamente.— le reprocha

— También he estado pensado en eso. Yo espero que esto termine pronto. Nos vemos.— le cuelga, Damon baja el teléfono furioso.

La desilusión se forma en el rostro de Bonnie. Sabía que no debía tener esperanza, es algo que le han negado por mucho tiempo.






[ ... ]



Isobel
Después de la pequeña conversación con Amara, Damon nos había contado que Silas no iba a ayudarnos. Era de esperarse, parece ser que el hombre no es confiable.

Nos quedamos sin opciones para recuperar a Bonnie, y eso era algo que preocupaba mucho Elena, podía verlo en su lenguaje corporal. Yo no sabía que hacer, no sabía como ayudar.

— Necesitamos más tiempo. Proteger a Amara.— informa Elena inquieta — Tal vez llevarla a otra parte.

— Si Silas es humano, entonces es un hechicero. Eso quiere decir que es un dispositivo GPS tamaño humano. La rastreará a donde la llevemos.— añado con desánimo

— No podemos dejar que se le acerque, hasta que Bonnie vuelva.— me responde tensa

— ¿No estabas escuchando? — le habla Stefan antipático, volteamos a verlo — No la traerá de vuelta.— arrugo mis cejas

— ¿Y entonces nos rendimos? — le pregunta Elena irritada — Por favor, Stefan, recuperaste la memoria.— se le acerca — ¿De verdad crees que me voy a rendir? — suspiro

Noto la tensión entre ambos. Parecía que Stefan actuaba con molestia, como si estuviera fastidiado de la situación.

— No, pero la mayoría de las veces no ves lo que tienes frente a ti. A veces hay que saber cuando no hay salida.— expresa hostil, arrugo mis cejas

— Es mejor no pelear.— intervengo — Creo que puede haber otra oportunidad de arreglar esto. No debemos perder la esperanza.— veo a Elena, asiente — Creo que me conoces, Stefan. No vamos a dejar que esto sea el final.

— ¿Sabes que? Si te conozco, pones tu esperanza en algo equivocado.— me habla sin tacto, frunzo el ceño — Y a veces en las personas equivocadas.— voltea a ver a Damon — Silas tiene que morir, y así termina la miseria de todos.— alzo mis cejas

— Entonces, de eso se trata. Te quieres vengar de Silas.— le señalo con obviedad, me ve fijamente — Lo entiendo, ahora lo entiendo.— suspira

— Mientras el esté vivo, yo tengo la esperanza de que pueda ayudarnos.— añade Elena, Stefan y yo tenemos contacto visual desafiante

— Habiendo pasado tres meses en el fondo de una cañada por el, no esperaría ver la luz. Entiendes.— rompe el contacto visual para ver a Elena — Silas tiene que morir y yo debo ser el que lo mate. Es todo.— nos alza la voz yéndose

— El está molesto por lo que le hizo. Sólo quiere venganza.— opina Damon, me cruzo de brazos

— Se ve que está herido, recuperar todos esos tortuosos recuerdos, debió agobiarlo.— expongo

— Si, pero lo que ahora necesitamos, es proteger a Amara de Silas. No podemos perder la única oportunidad de revivir a Bonnie.— insiste Elena, se veía desesperada

— Necesito pensar. Debe haber algo que podamos hacer, digo, tenemos un ancla de dos mil años. Tenemos ventaja.— informo — Sólo necesitamos saber cómo usarla.

— Y tu eres la bruja más astuta que conozco. Se que sabrás como hacerlo.— alardea Damon

Espero que si, que no quiero fallarles. Es nuestra única oportunidad, y haré lo posible para que suceda.

— Antes de eso, necesitamos hablar.— entra una rubia — Izzy, hola.— frunzo el ceño

Venia bien vestida, era linda. Tenía una elegancia que era notoria, brillante.

— ¿Quien eres? — la veo con confusión, sonríe ampliamente

— Soy Rebekah. Y creo que es momento de que tengamos una charla.







[ ... ]


Narrador omnisciente. Nueva Orleans.
Muchas cosas estaban en descontrol en la ciudad, una de ellas, que Klaus había logrado someter al gran Marcel Gerard gracias a una batalla que le costó la muerte de varios vampiros. Del que alguna vez llamó su ejército.

Klaus logró obtener el puesto del rey, y así, se quedó con la casa que alguna vez fue suya. Teniendo que formar aliados y unir a las tres facciones. Lo que no le resulta fácil porque lidia con el duelo de perder a la mujer que ama.

Se inicia la lucha por el poder en Nueva Orleans, con traiciones, conspiraciones y el intento del híbrido por ser un líder respetado (o temido).

— Comencemos con un brindis por el regalo compartido, la inmortalidad. Después de 1000 años, uno podría esperar sentir la vida menos intensa. Que sus bellezas y sus dolores van a disminuir con el tiempo, pero como vampiros, sentimos más profundamente de lo que el ser humano puede imaginar.— anunció el híbrido

Klaus oficiaba una comida en el patio de su nueva casa. Tenía a los vampiros del barrio francés y si bruja de compañía. Como siempre se le veía.

— Necesidad insaciable, exquisito dolor.— se acercaron meseros a lado de cada vampiro

Cortan sus venas frente a ellos, simulando una ofrenda de paz. Como si fuera una lluvia de sangre hecha para saciar a los vampiros.

Chorreaban su sangre en las copas disputando a la bruja. Lucía como una clase de ritual.

— Nuestras victorias, y nuestras derrotas.— Klaus levantó una copa — Por mi ciudad, mi hogar nuevo. Que la sangre nunca deje de fluir.— brindó

— Y la fiesta nunca termine.— agregó Marcel con falsedad

— Por Nueva Orleans.— lo apoyó Diego, Gabrielle lo estudia con la mirada

Sentía que algo ocultaba, ya que en un principio, Gabrielle estaba con Marcel para encontrar a Izzy, pero después del baño de sangre que causó ayer, teme meterse con el.

Se dio cuenta lo que el siente por ese gran amor, y que perderla, desató a un monstruo.

— Nueva Orleans.— corean todos los vampiros al mismo tiempo

— Entiendo que algunos pueden tener preguntas acerca del reciente cambio de liderazgo. Y los invité aquí esta noche para asegurarles que no están derrotados. No. Mis intenciones en adelante son celebrar lo que tenemos, lo que Marcel, de hecho, tomó y convirtió en eso.— el híbrido se puso junto al vampiro, apoyando su mano en su hombro — En una verdadera comunidad de vampiros.

— ¿Y que hay de la híbrida, Hayley? — expuso Diego — Es la única después de ti. Que nos dice que no es una amenaza.— Gabrielle volteó a ver a Klaus, al igual que todos lo vampiros

— Si me hubieras dejado terminar, Diego, sabrías que hay, otro tema más del que me gustaría ocuparme.— manifestó — Hayley no es un problema, está bajo mi dominio. Sabe lo que le conviene, no se meterá con los vampiros. Tiene su propio plan en la ciudad.— bebió de su copa

— Hay rumores de que hay alguien más capaz de crear híbridos aparte de ti. Dicen, que es la que hizo a Hayley.— insistió Diego — Es una mujer, y que es tu novia. ¿Como sabemos que no van a crear un ejército contra nosotros? Su mordida es letal para nosotros.— Klaus se tensó

— Esa mujer jamás pondrá un pie en esta ciudad. No tenemos ningún vínculo que nos una. Ella vive su vida lejos y me aseguré de que no volviera. No habrá problema.— aclaró entre dientes

— Y si viene, la mataremos.— agregó Gabriella, el híbrido volteó a verla con rapidez — No es igual que Klaus, me supongo. No será difícil.— la fulminó con su mirada, ella bebió sin pena

— Lamentó interrumpir la merienda. Pero me encantaría poder hablar con mi hermano.— manifestó Elijah — Y con rapidez.— el original se dirigió al estudio

— Coman, disfruten. Les prometo que lo tengo planeado, será mucho mejor.— anunció Klaus yendo tras su hermano

Entro al estudio, el original le daba la espalda viendo una pintura.

— ¿Y ahora que quieres? — se quejó — Estoy en medio de algo importante. Mi reinado.— Elijah ladeó una sonrisa

— Lo que yo quiero saber, es que haces de vuelta aquí. Ayer hiciste un show espectacular donde mataste a un ejército de vampiros. Humillaste a Marcel y le arrebataste su corona.— le volteó a verlo — Pero tú querías recuperar a Izzy.— Klaus asintió

— Maravillosa palabra. Que bueno que usas el tiempo perfecto, en pasado.— alardeó yendo por un trago — Descubrí que le hacía más daño que bien, y es mejor que ella siga con su vida y yo con la mía.

— ¿Crees que no se que te asustaste por el choque de hace días? Es por eso que montaste un show.— se tensó con el trago en la mano

— Sólo es una gota en todo el vaso.— evadió bebiendo

— Siempre que sientes que la lastimas, huyes. Te alejas de la peor manera. No dejas que nadie entre en su corazón.— insistió

A Klaus le dolía no tenerla, pero le dolía más no poder darle la vida que ella merece. Ahora que será madre, todo cambió. El no era el hombre que ella necesitaba. Y no evitaba no sentirse así.

— Pensé que está conversación ya había terminado.— refirió con repudio — Es mi vida, y yo elijo como quiero que sea.— Elijah asintió

— Y te auto destruyes, como siempre. Sólo dime que es lo que pasó.— insistió — No puedo dejar que arruines esto por tu locura de...

— ¡Tendrá un hijo con Stefan! — alzó la voz tirando la copa contra la pared — Eso pasó.

— ¿Qué?

— El amor de mi vida tendrá un hijo con el hombre que siempre estuvo entre nosotros. Por el que siempre me va a dejar.— confesó devastado

— Niklaus, eso no puede ser....

— La perdí, Elijah. Tienes que darte la idea de que Izzy ya no será parte de nuestras vidas. Ahora está con Stefan, y tendrán lo que siempre quisieron. Una vida de película.— sintió el nudo en la garganta — Yo no nací para ser padre. No nací para ser el hombre de casa, el hogareño. Esto es lo que yo quiero.— extiende sus brazos — Y ella lo sabe.

— ¿Amas más al poder que a Izzy? — cuestionó con decepción

— No hay nada en el mundo que ame más que a esa mujer. Y me temo que viva la eternidad sin tener un corazón. Pero es porque la amo, es por eso que la dejo tener la vida que quiere. Y eso me da la redención que tanto quieres.— caminó a la puerta con decepción — Ya lo hubiera matado. Y no lo hago por ella. Porque que se que me odiaría.

El híbrido se fue hechando humo por los oídos, estaba dolido, molesto. Desde que supo la noticia, sólo ha pensando una cosa; matar a Stefan Salvatore. Y no ha dejado de sufrir.

Elijah sacó su celular del bolsillo, buscando un número en particular.

— Elijah, Klaus está más insoportable de lo...— se pausó Hayley al verlo al teléfono

Izzy, tan pronto escuches este mensaje, necesitamos hablar. No se que estás haciendo, pero no puedes seguir ocultando esto. Klaus tiene derecho a saber la verdad. No quiero involucrarme de más. Es tu elección.— colgó

— ¿Que sucede? — lo ve con preocupación, el guardó su celular

— Creo que ya es momento de que Klaus sepa que el hijo que Izzy espera, es suyo, y no de Stefan.— confesó, la híbrida lo vio con perplejidad

— ¿Qué? ¿Estás loco? — bajó su voz — Izzy hizo todo eso, para protegerlo del caos Mikaelson. Verlo tú mismo. Ayer mató una docena de vampiros, y hace dos días dejó cuerpos de personas en el barrio francés. Está más enloquecido que nunca.— Elijah asintió

— Es porque cree que perdió a Izzy. Pero cuando sepa la verdad, que la mujer que ama le dará un hijo, el cambiará.— esclareció, Hayley soltó una risa burlona

— La única forma en que ese hombre cambie, es que vuelva a nacer. Créelo o no, pero ese bebé está más a salvo lejos, que en la vida de Klaus.

Conversaron sin prever, que alguien más escuchaba. Una malvada bruja del barrio francés, y ahora deben descubrir que hará con esa confesión.









[ ... ]



Isobel
— Lo siento, no te recuerdo. No se porque quieres hablar conmigo.— expongo ante ella, nos sentamos en una banca

— Somos buenas amigas, eres la única que tengo de hecho.— alzó mis cejas — Soy Rebekah Mikaelson, soy un vampiro.— suspiro

— Lo deduje, puedo sentir seres sobrenaturales. Lo siento contigo desde que cruzaste la puerta.— ladea una sonrisa — ¿Que quieres hablar conmigo?

— ¿Es cierto lo que escuché, serás mamá? — se muestra impresionada — Apenas se te nota.

— Entré a los cinco meses. Siempre he sido de una compleción muy delgada.— refiero tímida — Si no lo menciono nadie lo nota.— asiente

— Izzy, escuché por mi hermano que no tienes recuerdos.— arrugo mis cejas — ¿Qué te han dicho tus amigos acerca de ti? — clava sus ojos azules en los míos

Ella podía ser la versión femenina de Nick. Tenían los mismos ojos brillantes azules, y el rubio notorio. Supongo que ya se quien es su hermano.

— Nick es tu hermano, ¿no? — me ve con confusión — El también tiene ese acento británico. Y se parecen bastante.— sonríe

— Jamás digas eso en voz alta.— pide con burla — Si, supongo que Nick es mi hermano. Pero si lo llamas así, es porque no te han contado toda la historia.— la veo con confusión

— ¿Que historia? — cuestiono, con interés

— El quien es Klaus.— confiesa, en suspenso — El hombre con el que tuviste el accidente.— bajo la cabeza aturdida

— El mencionó otro nombre, ¿qué...?

— Se llama Niklaus. Tiene dos diminutivos, pocos lo llaman como tú.— explica, meneo mi cabeza

— ¿De que quieres hablar, Rebekah? — me levanto abrumada — Esto se pone raro.

— Tus amigos te están engañando, Izzy. Incluso tu hermana te está mintiendo.— informa, directa — Te están ocultando cosas importantes.— alzo mis cejas

— ¿Como que? — baja su vista a mi vientre, hago lo mismo — ¿Qué? — la veo

— ¿Puedo? — señala para tocar mi barriga — Esto es algo que no esperaba.— asiento, sonríe

— Somos dos.— la soba con cariño — Su padre y yo estamos felices de tenerlo.— levanta la mirada con confusión — Es una bendición. Literalmente.

— Stefan, ¿cierto? — lo dice con desagrado, asiento — Es...inédito.— continúa poniendo sus manos sobre mi barriga — Imposible, en términos normales.— resoplo

Ella parecía feliz de estar con mi bebé, como si tuviera una conexión con el. Se veía resplandeciente. Brillaban sus ojos.

— Lo hicieron con magia. Una bruja quería el poder de ambos doppelgängers. Supongo, tenían la esperanza de crear uno nuevo.— baja sus manos

— Si el descubre la verdad, enloquecerá.— soltó al aire, arrugo mis cejas

— ¿Klaus, Nick? Como se llame.— sugiero

— Quería decirte...Que no confíes en ellos. Puede que sean tú familia, que quieran protegerte, pero te están cegando de la verdad. Mi consejo, es que busques la manera de recuperar tu memoria. Estás viviendo una mentira.— confiesa, alzo mis cejas impresionada

— ¿En que sentido exactamente? — cuestiono, aturdida

— Empieza por tú historia de amor con Stefan. Amabas a alguien antes que a él. Tenías un amor épico, uno que te consumía.— expone — Si no luchas por recuperar lo que perdiste, jamás estarás completa.— trago saliva, apoya su brazo en mi hombro — Es tu decisión alejarte de él. De nadie más.— soba mi brazo, da la vuelta

La veo alejarse dejándome un gran vacío y una duda. Ahora desconfiaba de todos, no me gustaba eso. Porque si no confío en ellos, entonces no me queda nada. Estoy perdida.

— Es Klaus, ¿no? — se frena, voltea a verme — El hombre del que estaba enamorada.— suspira

— Jamás entenderé su conexión, pero siempre vi una cosa. Nunca dejaban de pelear por el otro. El sufría algo, tú lo defendías, y viceversa.— alzo mis cejas — El puede ser un monstruo, pero no contigo.

— ¿Por que lo alejan de mi? — cuestiono, confundida

— Debes preguntarles.— se va y bajo la mirada pensativa

Sin recuerdos, soy como una marioneta. Pueden decirme lo que quieran sin que yo cuestione, pero esta vez, debo ser más astuta. Encontrar la verdad por mi cuenta. Así termine decepcionada.

Al entrar a casa, veo a todos sentados en la sala, parecía que Jeremy estaba por contar algo.

— ¿Qué sucede? — me acerco con confusión

— Bonnie tiene una idea.— indica Elena, me siento con interés

— Amara puede ver a Bonnie y Bonnie puede tocarla. Hicieron contacto. Es como si Amara tuviera un pie de cada lado, parece.— explica Jeremy

— ¿Amara existe a la vez en ambos lados? ¿Aquí y del otro lado? — le pregunta Elena con confusión

— Entonces no está completamente loca. Solo está hablando con gente muerta, las personas del otro lado.— añado con sorpresa — Por eso la frase "no juzgues a un libro por su portada" es famosa.

— El punto es que si Silas no nos ayudará, ¿que pasaría si Bonnie pudiera hacerlo? ¿Y si existe en ambos lados a la vez? ¿Y si ella se volviera el ancla? — bombardea, sonrío impresionada

— Es cierto. Jeremy, es cierto. Solo hace falta alguien que haga el hechizo.— informa Elena con emoción — ¿Iz? — asiento

Podías ver la ilusión en sus ojos marrones, mi hermana anhelaba esto. Creo que parte de mi también. Ojalá pudiera recordar.

— Puedo hacer el hechizo, pero no se de que se trata. Necesitamos a la psicótica que me borró la memoria.— pido, Damon hace una mueca

— No digas quien creo que dirás.— refiere con fastidio

— Sólo piénsenlo. Ella hizo el hechizo. Y Silas quiere que Amara muera. Y Amara quiere que Amara muera. ¿Quien, además de nosotros, no le conviene que eso pase? — sugiero, Jeremy y Elena me ven impresionados

— Parece que ya armaste un plan.— Damon se levanta — Como siempre.— sonrío

— Creo que es mejor que vayas solo. Ya dejó en claro lo que siente hacía mi.— aviso, asiente

— Si, no quiero que termines muerta. Yo me encargo.— se encamina a la puerta saliendo de la casa

— Necesito hablar con Stefan.— me levanto del sofá

— ¿Me permites un segundo? — me pide Elena, me detengo accediendo

— Si, ¿que pasa?

— ¿Que te dijo Rebekah? — frunzo el ceño — Ella suele tirar veneno. No le agrado en lo absoluto, y apenas y nos soporta.— explica tensa

— Nada importante. Sólo que éramos amigas, y quería visitarme antes de irse por un tiempo.— miento con descaro — ¿Por que pareces preocupada? — niega

— No es eso, es sólo que...No quiero que te meta ideas que no son.— se excusa, alzo mi mentón

— ¿Como que? — la veo con interés, ella voltea a ver a Jeremy

Se ponía nerviosa, y era evidente.

— ¿Alguno tiene algo que decir? — ambos menean su cabeza — Entonces, ya me puedo ir. Parece un interrogatorio.— me levanto

— Sólo...ten cuidado.— pide Jeremy — Esa familia solo trajo desgracias a nuestra vida. No te conviene tenerlos cerca.— inhalo hondo

— Lo tendré en mente.

Me encamino a la habitación de Stefan. El actúa muy extraño últimamente. Quiero saber que le sucede, me preocupa.

— ¿No sabes que es de mala suerte matar a tu doppelgänger? — me apoyo en el marco de su puerta, lo veo de espaldas frente a su ventana

— Si, pues si no lo mato, el gana.— expone, suspiro entrando

— ¿Y si el te mata primero? Los hechiceros no son fáciles de vencer. Y Silas parece ser astuto.— manifiesto preocupada — Acabamos de recuperarte, Stefan. No hagas esta locura. Vas a ser padre.— se mantiene de espaldas — Tu y yo conocemos la venganza. Y no lo vale.

— Había algunos momentos, encerrado...el tiempo se detenía al morir, justo antes de volver a la vida. Pensaba en cosas del pasado, que me hacían feliz. Que me daban esperanza.— voltea a verme — Eso me mantenía cuerdo. Me hacía sostenerme cuando sólo quería rendirme y apagar mi humanidad.— bajo mi cabeza abatida — Pero eventualmente, el dolor me arrebató esos momentos también.— se me hace un nudo en la garganta

Podías ve su sufrimiento, lo perdido que estaba.

— Como lo lamento.— expreso con la voz entre cortada — No merecías lo que te hizo.— suspira

— Cada vez que cerré mis ojos veía a Silas apuñalándome. Podía sentir que me ahogaba. Y necesitaba detenerlo. Si no lo mato, me voy a volver loco, o apagaré humanidad o ambos...— bombardea aturdido, tomo su rostro con sutileza

— Tienes una razón para quedarte. Me tienes a mi, tienes a tu hijo. Ganaste más de lo que el tendrá en una vida.— sus ojos estaban cristalizados — No puedo decirte que hacer, sólo puedo poner las cartas sobre la mesa.— nos vemos fijamente — No tienes que vivir esto por tu cuenta.— suspira

— Tienes un gran corazón, es lo que te caracteriza. Nunca juzgas a los demás y tratas de entenderlos. Por eso siempre has sido la mejor de nosotros.— sonrío enternecida, besa mi frente — Te prometo que esto va a terminar pronto.— le doy un corto abrazo

— Izzy.— escucho a Elena, nos aperamos — Lamento interrumpir, pero Damon ya llegó con Tessa.— suspiro

— Supongo que es una buena noticia. Accedió a ayudar.— dispongo con emoción — Hay que iniciar con esto.— Elena asiente

Ambas salimos de la habitación para encontrarnos con la bruja que me puso en esta situación en primer lugar. Merece unas cuantas palabras.

— ¿Y tu vives es esta mansión gigante con dos doppelgängers destinados a terminar juntos? — frunzo el ceño al escucharla por las escaleras — Esto podría ser una serie de comedia.— ruedo los ojos — ¿Donde está la maldita roba novios milenaria? — me ve bajar — Hablo de la antigua.

— Con que tú eres la que borró mi memoria.— me quejo, emboza una sonrisa

— Aún sigo sin poder verte el rostro.— refiere con repudio — No me arrepiento de lo que hice.

— ¿Sabes? Me dicen que soy una bruja explosiva. No quieres ver mi lado oscuro.— advierto — No siempre soy pacífica.— sonríe

— Y yo tengo mucho resentimiento, veamos quien sufre más.— alardea acercándose a mi

— Al menos, yo no tengo que vivir traumada por amar un hombre que jamás fue mío y le hago la vida miserable a todos. Yo soy inocente en tu venganza, lo que me hiciste fue cruel.— le reclamo

— ¿No le quitaste el novio a tú hermana, Elena? — arrugo mis cejas — El destino te une a Stefan, por eso se enamoró de ti. No porque seas especial. Apuesto a que Elena era feliz con el hasta que tú llegaste, y de la noche a la mañana, fuiste el centro de atención.— expone, veo a mi hermana

— ¿Es cierto? — se queda callada, siento una punzada en el pecho — No recuerdo...

— Stefan no te ama. Ama la idea de ti. Sólo fue el universo juntándolos para hacerlos pagar. Es un juego de amor perdido.— informa sin tacto

— Ya déjala.— interviene Damon — Mejor vamos con la loca de Amara y terminemos esto.— bajo la cabeza con desánimo

— Recuerda mis palabras, Izzy.— veo a Tessa — El no es tu amor de película. Es la perdida de tu vida.

La veo irse con Damon. Me quedo en shock procesando sus palabras. No podía ser cierto lo que decía, o tal vez si. Estoy tan confundida que no tengo idea de que es lo que estoy viviendo.

— No la escuches.— veo a Elena — Solo quiere herirte, es todo.— se cristalizan mis ojos

— ¿Te quité a Stefan? — cuestiono abatida — Sólo dime la verdad, Elena. Quiero saberlo.— suspira

— En otros términos, si.— cierro mis ojos — Pero no es tu culpa. Es toda esta cosa de los doppelgängers, y no te resentí por eso.— meneo mi cabeza — Tú me respetaste y jamás intentaste algo con el en mi presencia. No hay nada sucio en esto.

— Nada fue real, Elena. Nada.— me quejo — Lo de Stefan y yo...No fue una conexión hecha por nosotros, si no por esta estúpida profecía.— resbalan lágrimas por mis ojos

— Izzy, eso no es verdad.— asiento — No digas eso, lo que ustedes tenían...

— Ya no quiero hablar de esto.— intervengo a secas — Solo quiero terminar con esto e irme de aquí.— le paso por un lado

Estaba contra la espada y la pared. Si no recupero mis recuerdos, me voy a volver loca.

— Llegó la guapa.— entra Katherine con Caroline, frunzo el ceño — Cuanto tiempo, Izzy.— suspiro

La conocía porque me hablaron de ella. Obviamente ya no tengo tanta sorpresa de ver el mismo rostro tres veces en un día.

— Genial, otra doppelgänger. Se multiplican como conejos. — me quejo, sonríe — Ya conocí al molde original. Al menos los míos si están muertos.— arrugo mis cejas — O algo así.— Elena sonríe

— ¿Por que tan amargada? — refiere Katherine con petulancia — A la que tomaron por la fuerza fue a mi. Yo estaba de vacaciones.— suspiro

— No te conozco lo suficiente para decirte comentarios.— expongo, arruga sus cejas

— ¿Como? — expresa confundida — Prácticamente  viví en Mystic Falls.— suspiró

— Amnesia temporal.— aclaro, alza sus cejas — No ha sido un picnic.— sonríe

— Izzy, ¿tú vas a participar en todo esto? — cuestiona Caroline, confundida

— Al parecer mi sangre es un ingrediente requerido en este plan.— explico — Tengo que ayudar en el hechizo, y asegurarme que Tessa no nos juegue chueco. Como presiento.— suspira

— Bueno, ahora tienes un bebé adentro, no creo que quieras seguir con misiones suicidas. Si intenta algo, tú corre del otro lado, y nos encargamos.— expone Caroline, sonrío

— Yo no ayudaré, yo salgo huyendo.— interviene Katherine, ruedo los ojos

— Es toda tuya.— señala Caroline por un lado, volteo a ver

Tessa estaba aquí. Como una cucaracha.

— Adivino, debes ser...¿quien eres? — cuestiona con confusión

— Aclaremos. A mi no me importa Bonnie Bennett, o que el otro lado desaparezca o que Elena e Izzy recuperen a su mejor amiga.— expone sin tacto

— Tú quieres algo. Vaya cosa.— opina Elena con fastidio 

— Quiero que me hagas inmortal como lo era Valeria antes de que le dieran la cura. Quiero ser poderosa, y se que tú creaste esa sustancia.— confiesa, alzo mis cejas — O si no, no verás mi sangre.— volteo a ver a mi hermana

— Estás demente.— se queja Elena — Claro que no te haremos un arma. Si ya eres una psicótica lunática, con esto más.— sonrío

— Puedo obtenerla de tu cuerpo muerto.— sugiero, voltean a verme — Solo decía.

— Bien, cuando termine el ritual y Bonnie sea el ancla, buscaremos la forma de hacerlo. Ya que eres vampiro, de una clase muy diferente.— esclarece Tessa, hostil 

Elena y yo nos quedamos sorprendidas.

Le dio la inmortalidad así como si nada. Como si no fuera la cosa más peligrosa e importante en el mundo sobrenatural. Está más loca de lo que pensaba.

— Gracias.— agradece Katherine, me da una mueca de regodeo — Ella si coopera.— ruedo los ojos con fastidio

— Sabes que no es cualquier cosa, ¿no? — inquiero con preocupación

— ¿Quieren a Bonnie viva o no? — interroga Tessa, Elena y yo nos vemos con desconfianza

— Sólo que ya empiece.— soltó Elena, se alejó

Esto era riesgo, pero supongo que está dispuesta a arriesgar todo por salvar a su mejor amiga. Me pondré de su lado.

Tessa nos lleva a una habitación para estar solas. Todas las dobles de Elena estaban en un solo sitio, era súper raro. No se que haría si yo veo dobles mías. Por suerte no lo recuerdo.

El lugar estaba lleno de velas y muy solitario. Ya quería que esto terminara.

Tessa deja un tazón y lo pone en el centro de la mesa. Me acerco y veo un grimorio.

— ¿Qué es eso? — pregunta Amara confundida, volteo a verla

— El grimorio de Bonnie.— aclara Elena, frunce el ceño

— ¿Grimo qué? — tartamudea aturdida

— Un libro de magia. Idiota.— le responde Katherine sin tacto

— Es un talismán, como Bonnie no puede estar aquí su grimorio nos servirá.— explica, asiento — Manos adentro, palmas arriba.— toma la mano de Amara con brusquedad

Le corta con un cuchillo sin tacto, hago expresión de disgusto. La sangre y yo tenemos un dilema.

— Se cuidadosa.— intervengo — Es humana.— rueda sus ojos

— Lo siento, amor, ¿te dolió? — refiere petulante, Amara gira su mano dejando escurrir la sangre

— He pasado peores.— alardea y sonrío

— Mi turno, supongo.— Katherine le da su mano y hace el mismo proceso, lo mismo con Elena

— Tu sigues, mamá.— lo dice en un tono quisquilloso

Me pide mi mano y se la doy. Encaja el cuchillo en mi palma, suelto un quejido.

La giro dejando que escurra en el grimorio.

Comienza a recitar el hechizo y la sangre forma un triángulo. Como un lazo de sangre. Algo que a todas nos unía por una razón. Un linaje.

Las velas se encienden con intensidad haciendo que el lugar de sienta caliente. De la nada se apagan, como si algo las detuviera.

— No.— se queja Tessa, frunzo el ceño

— ¿Ya quedó? — pregunta Katherine ansiosa, veo a Tessa con atención

— No, no quedó.— aclara irritada

El viento comienza a pegar fuerte y las ventanas se golpean. Los focos de la habitación explotan sobresaltándome. El lugar era un caos.

— ¿Qué diablos está pasando? — pregunto confundida viendo alrededor

— Silas está pasando.— responde furiosa y me quedo perpleja, volteo a ver a Elena — ¡Muéstrate, bastardo! — lo llama y todo explota fundiendo la luz

— Yo no veo nada, ¿tú si? — me pregunta Katherine

— Estoy justo junto a ti.— refiero obvia, Elena se ríe 

— Eres licántropo, puedes ver en la oscuridad.— se defiende y resoplo

— Se fue la electricidad en la casa.— entra Damon con una linterna — ¿Que pasó? — suspiro

— Silas está aquí.— respondo

— Pues Silas me debe fusibles.— comenta burlón y alumbra por la habitación — Esperen solo veo a tres doppelgängers.— frunzo el ceño y volteo a ver a Elena — ¿Donde está la loquita?

— ¿Y la otra loca? — pregunto irritada al no ver a Tessa — Genial, el manicomio escapó.— me muevo de lugar para ir en su búsqueda

Agarro una vela y la enciendo. Voy por el pasillo tratando de dar con ella.

Sabía que Tessa haría algo para que esté plan se arruine, y no puedo dejar que eso pase.

Me freno de algo al escuchar vidrio romperse, voy corriendo hacia la locación.

Al entrar veo a Stefan con Tessa. Pensé que el no estaba al no haber hecho acto de presencia.

— Que bien que la encontraste, Stef.— expreso con alivio, da una sonrisa curveada

— Hola, guapa.— frunzo el ceño, me lanza un vaso de vidrio y lo freno lanzándolo del otro lado

— Silas.— expreso con repudio — Que buena función. Casi no tan patético.— sonríe

— Gracias. ¿Sabes? Amaba a la mujer que llevaba tu rostro. Amara siempre fue una consolación para lo que realmente quería.— frunzo el ceño — Atenea era el verdadero objeto de deseo.— se mueve y deja ver a Tessa — Tu rostro es una condena.— me quedo perpleja al verla en el suelo con un fierro encajado en el pecho

— No. No.— voy corriendo hacia ella

— Yo te amé.— le dice en lágrimas y entro en pánico al ver la herida

No podía morir, no sin darme mis recuerdos y sin terminar el hechizo que traería a la vida a Bonnie.

— Si, pues fórmate.— responde petulante, volteo a verlo enojada

— Vete al infierno.— lo lanzo con magia, suelta un quejido

Regreso con Tessa para examinarla. Suena el celular de Silas

— Mal momento, Stefan.— frunzo el ceño y volteo a ver a Silas — Pues, ahora estoy ocupado viendo a mi némesis morir y a tu novia impidiéndolo. No tengo interés en salvar a Amara.— lo veo perpleja

No podía creer que Stefan era el que se la había llevado de la casa. Su venganza lo está llevando a la locura. No lo reconozco.

— Si la sacó, te vas a desangrar. Yo...debes de esperar a que Elena pueda curarte.— expongo y jadea, toma mi mano

— Yo prometí que ayudaría a tu amiga, te diré el hechizo. Sólo tú puedes hacerlo.— la veo impresionada — Se que ese bebé es la destrucción del mundo sobrenatural, y traerlo al mundo es condenarlo.— frunzo el ceño — No tienes idea de lo que viene para ti.— trago saliva

— Solo dímelo.— pido, se acerca a mi oído y lo susurra

Al instante en que termina, salgo corriendo. Entro a la habitación y enciendo las velas.

— Stefan y Amara no están adentro.— informa Damon entrando, me paro frente al grimorio

— Porque Stefan la tomó. Tienes que encontrarlo antes que lo maten.— exijo preocupada

— No, está alejando a Silas para que terminen esto, estará bien.— me contradice, meneo la cabeza

— Está herido. Damon, no piensa claramente. Silas tal vez lo metió a esa caja, pero nosotros teníamos que haberlo sacado.— explicó, me ve fijamente — Por favor encuéntralo, no podemos volverlo a perder.— asiente

— Lo haré.— sonrío y sale de la habitación

Inhalo hondo y despejo mi mente para lograr este hechizo. No sabía bien cómo manejar el asunto de la magia, al menos no sin mis recuerdos.

Bajo la vista y comienzo a recitar el hechizo que Tessa me dió. Vaya escupida del universo por dejarme recordar algo.

Las velas se ponen intensas y el viento pega con fuerza. La energía recorre el lugar y sentía el poder del vínculo de la sangre.

Prosigo con el cántico, y levanto mis manos. El grimorio se prende en llamas.

Coloco mi mano en la mesa y siento la energía del hechizo. De golpe puedo sentir como todo concluye.

El hechizo había funcionado, el fuego del grimorio se apagó; sonrío ampliamente.

— ¿Izzy? — entra Elena, levantó la mirada — ¿Que sucede? — se acerca

— Lo logré.— expreso con emoción — Lo logré.— corre a abrazarme y me conforto en ella

— Sabía que podías hacerlo. Eres una bruja increíble, Iz.— sonrío conmovida

— Ve a buscarla, aún tengo cosas que resolver.— nos separamos — Yo te alcanzo.— asiente y se va enseguida

Hecho el hechizo, voy en búsqueda de Tessa. Aún me debía algo, y no podía dejar que todo terminara de esa manera.

Entro a la habitación que la dejé, y un fuerte dolor de cabeza me viene. Como si millones de cuchillas atravesaran mi craneo.

Me dejó caer de rodillas entre gemidos de dolor.

— Eso querías, ¿no? — me cubro los oídos tratando de soportarlo — El pago de las mentiras de tus amigos. De las respuestas que has buscado por semanas. Todo eso.— lágrimas caen por mis mejillas — Vas a desear jamás haber recordado.— los focos se revientan

— ¡Alto! — grito histérica, veo la sangre chorrear en el suelo — Por favor.— todo viene de golpe

Como una clase de película, una que me deja en un transe de shock. Como si no pudiera asimilar nada.

— Te maldigo con mi muerte, Isobel Sommers. Tú corazón bondadoso, te llenará de sufrimiento. Siempre te vas a sacrificar por amor.— cae al suelo, y el dolor para — Hasta el día de tu muerte.— todo se pone oscuro




[ ... ]

Despierto con un dolor de cabeza que me parece que va a explotar. Pero no es solo el dolor físico lo que me duele, es la verdad que acabo de descubrir.

Había alguien que debía pagar, que debía hacer que su vida de extinga con el calor de mi venganza. Una que he esperado por mucho tiempo. Una que tiñe mi mirada en asesina.

Me levanto del suelo y agarro el fierro de la mesa. Pongo la expresión fría y me dirijo a la puerta.

— ¿Izzy? ¿Adonde vas? — me detiene la voz de Damon, pero decido ignorarlo saliendo — ¡Izzy!

Me muevo por el bosque, tratando de encontrar al miserable hijo de perra. Al que mataré con mis propias manos.

— ¡Silas! ¡Ven aquí hijo de perra! — lo llamo con desesperación — Me tienes justo en...— siento una presencia, me giro

— ¿Qué haces aquí? — me pregunta Stefan, le apunto con mi mano

— ¿Donde está? — frunce el ceño — Dime, Stefan.

— Izzy, tienes que...— le rompo el cuello con magia, su cuerpo cae al suelo

Voy corriendo por el sitio, hasta que doy con una mancha de sangre por el suelo. Me freno al escuchar voces.

— Lo siento, Amara...— veo a Silas apunto de matarla

Con magia, le tiro el cuchillo, voltea a verme

— Izzy.— soltó impresionado, le apunto con mi mano — No.— sonrío

— ¿Me recuerdas? — le lanzo el fierro justo en el pecho — Yo si te recuerdo.— suelta un quejido, le produzco más dolor — Me las vas a pagar.

— Dicen que perder la memoria es algo traumático. Esos recuerdos estarte comiendo viva, Izzy.— comienza a darme un aneurisma — ¿Como se siente morir? Jamás lo he hecho.— suelto un quejido — Todas las mentiras que te dijeron tus amigos, el sacrificio que hiciste por Klaus.— levanto la mirada — Morirás al dar a luz. Los ancestros no te dejarán para darle un biberón.— susurro un hechizo, gime de dolor

— Y tú morirás antes de ver el sol.— advierto, suelta una risa mientras derrama sangre

— Mírate, eres un desastre. La mujer que sufre por amor, eres patética.— expresa hostil — Jamás vas a ser feliz. Jamás.— me acerco a él, estaba inmovilizado

— Morirás en mi nombre.— me paro frente a él — No olvides este rostro, que es el que te quitó la vida. Te dije que me las iba a cobrar. Y lo hice.— vuelvo a encajar el fierro con brusquedad haciendo que se retuerza de dolor

— Vete al infierno.— soltó en agonía, veo su expresión de sufrimiento — Perra.

— Nos vemos ahí.— cierra sus ojos y cae sin vida, retrocedo victoriosa

Siento una sensación extraña, como si mi cuerpo estuviera cambiando desde adentro hacia afuera.

Algo familiar, no podía describirlo. Pero sabía que era algo que ya había vivido. No era nuevo.

Un fuerte dolor en mi vientre bajo hace que suelte un quejido de lamento. Podía sentir mi corazón latiendo más rápido y mi respiración se vuelve más agitada. Es como si mi cuerpo estuviera luchando contra mí mismo, como si estuviera tratando de liberar algo que ha estado atrapado dentro de mí.

Mi maldición había sido activada de nuevo. Lograba sentir el poder y la fuerza que corre por mis venas, como la bestia que ha sido liberada dentro de mí.

Ver su cuerpo sin vida me daba una satisfacción única. El me había arrebatado parte de mi felicidad, y verlo muerto es todo lo que había deseado.





[ ... ]




Al regresar a casa, todo había cambiado. Mis recuerdos, todos ellos, habían regresando. Y con ellos, la realidad que mis amigos me habían ocultado.

Me siento como si me hubieran golpeado en el estómago. Qué la traición era algo que me había desgarrado por completo. Me mintieron sobre todo. Me engañaron haciéndome vivir una mentira.

Mi propia familia me manejó como un títere. Hicieron de mi vida una farsa, y destruyeron una parte de mi que no creo que puedan recuperar.

Pensaba que los conocía, pensaba que eran mis amigos, pero resulta que no son nada más que mentirosos egoístas. Dispuestos a manipularme.

Voy a hacer que paguen por lo que me han hecho. Se arrepentirán por haberme engañado.

— Estábamos preocupados por ti.— avisa Elena, arruga sus cejas al ver mis lagrimas — ¿Qué pasa?

Cierro la puerta, y noto que todos me esperaban en la sala. Listos para lo que tenia que decir.

— No puedo creer todo lo que hicieron.— Damon voltea a ver a Elena — ¿Como pudieron? ¿Cómo pudieron engañarme de esta manera? — cuestiono tratando de contener mi ira con dolor

Verlos me hacía querer enloquecer.

— ¿De qué estás hablando, Izzy? — pregunta Elena, intentando parecer inocente

— No te hagas la tonta, Elena. Sé la verdad. Sé que mi bebé es de Klaus, no de Stefan. ¿En que demonios estaban pensando? — se rompe mi voz, sintiendo lágrimas de rabia con tristeza en mis ojos

Ella me ve con una expresión de perplejidad, descubriendo que la había atrapado y que no tenía una salida tangible.

— Lo hicimos para protegerte.— añade Damon, intentando justificar su acción — Es algo que tú también hubieras querido.— frunzo el ceño

— ¿Protegerme? ¿Mentirme es protegerme? — me quejo, sintiendo que mi voz se vuelve más alta — ¿En que mundo ven correcto aprovecharse de mi condición para manipularme y hacerme creer que Stefan era el padre de mi hijo? — los focos se revientan, se sobresaltan

— Lo siento, Izzy.— menciona Elena, intentando disculparse — No queríamos que te lastimara.— sus ojos muestran lágrimas — Solo quería alejarte de él por todo el daño que ha traído a tu vida.— arrugo mis cejas — Pensé que hacía lo correcto.

Siento un dolor incomparable en mi pecho. Quería vomitar. Apenas me aguantaba.

— ¿Que está pasando? — se acerca Jeremy con Bonnie

— Confiaba en ustedes más que en nadie. En ti, Elena.— le apunto — Son lo más cercano a una familia, y me usaron, me usaron como un títere.— limpio mis lágrimas devastada

— Lo hicimos porque te amamos.— excusa Jeremy, niego decepcionada — Todo lo que el ha hecho, es ponerte en peligro. No lo ves, porque no quieres.— cierro mis ojos un segundo

— Era mi vida. ¡Mi vida! — grito exaltada — Me destrozaron al hacerme creer que mi hijo era de alguien que no es su padre. Eso no es correcto.— se muestran apenados — Jugaron con mi mente, se aprovecharon.— Elena baja la mirada — Fueron egoístas, y jamás les perdonaré esto.— confieso

Siento que mi corazón se está rompiendo en mil pedazos. Que mi llanto puede explotar y llenar el Misisipi. Me dolía de una manera que me partía en dos. Era una traición que terminó con todo.

— Izzy, escuchamos...— pide Elena — Todo lo que hicimos, fue porque tenías una oportunidad de...

— No quiero volver a verlos en mi vida.— solté con hostilidad — Es la última vez que van a verme. No merecen formar parte de este embarazo.— Elena me ve perpleja — Me largo de Mystic Falls.

— Izzy, no, no hagas esto.— suplica, la veo sin tacto — Eres mi familia, son mi hogar.— rompe en llanto, niego

— Izzy, por favor, no lo hagas.— pide Jeremy, volteo a verlo asintiendo

— Ustedes sabían que yo lo amaba. Que a pesar de no decirle que compartíamos un hijo, yo lo amaba con cada parte de mi corazón. Yo los he respetado a cada uno de ustedes.— se rompe mi voz — Jamás los he juzgado por amar a alguien. Pero lo que ustedes me hicieron, fue cruel. No se si sea capaz de perdonarles este engaño.— Damon, me ve con tristeza — Se suponía que eran mi familia. Eran todo lo que este bebé y yo teníamos. Pero me equivoqué. No se que tenían en su cabeza para faltarme el respeto así. Y no sólo me involucraron a mi, también a Stefan. Están dementes.— les señalo con desprecio — Olvídense de mi. Haré lo mismo.

Camino a la puerta con el alma hecha pedazos, con esas ganas repulsivas de no haber querido pisar este pueblo en primer lugar.

Aún no asimilaba lo que me hicieron. Es algo tan bajo, que jamás pensé que perdonas que me amaran pudieran hacerme.

— Por favor, no.— escucho a Damon — Eres mi mejor amiga. Eres mi persona favorita.— cierro mis ojos escurriendo lágrimas — No quiero perderte. Perdería la cabeza.— inhalo hondo, volteo a verlo

— Ya no somos nada. Fue todo.— sus ojos azules se opacan — No quiero volver a verlos.

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