041 Curse
"Una vez me contaron que la muerte era fría. Oscura y solitaria. Tú cuerpo simplemente va dejando de funcionar. Tu corazón ya no bombea. La sangre ya no fluye. El aire es escaso. El dolor desaparece. Es el proceso que te arrebata lo que alguna vez tuviste...Una vida. Platón consideraba que nacer y morir son procesos que experimenta el cuerpo, no el alma, pues esta es inmortal. Pero no para nosotros. Solo renacemos. Como algo o alguien nuevo..."
— Apenas has tocado tu desayuno. Amas los panqueques.— me habla Jenna mientras juego con el tenedor desanimada
— No tengo hambre.— respondo a secas y me levanto de la mesa, recojo mi plato
— Izzy, ¿que sucede?— lo dejo en el lavadero y solo abandono la cocina — ¿Izzy?
— Deja de preguntar, Jenna.— alzo la voz fastidiada y subo a mi habitación
No tenía ánimos de hablar con nadie ni de dar explicaciones. Se que me dirían "te lo dije" "te advertí que Klaus era un patán." Bueno, ya lo sé. Supérenlo.
Estas cosas solo me pasan por estúpida. Por creer que hay algo bueno en todos. Pues ya vi que no. Que soy tan incrédula que pienso que hay redención. Bueno, eso se acabo. Por mi Klaus se puede ir al mismísimo infierno y jamás le perdonaré lo que hizo. Me humilló y me hizo sentir tan poca cosa. Nunca creí que un hombre podría influir tanto en mi. Es lo que más odio. Que el tenga el poder de destruirme.
Veo mi lienzo del otro lado de la habitación solo observándome. Si me paraba a pintar, solo arruinaría el trabajo. No tengo inspiración más que lanzarle pintura de colores del odio. Con magia lo tiro al suelo para que deje de juzgarme.
— Hola.— escucho a Jeremy y alzo la mirada sorprendida — No tuve tiempo anoche de saludar. Llegué y estabas dormid...— lo pauso lanzándome sobre el
— Te extrañé tanto.— sus brazos se aferran a mi cuerpo — No es lo mismo sin ti. Me hiciste mucha falta.
— Y tu a mi, Belly. Nadie puede vivir sin tu sarcasmo. Es como algo fundamental en la vida de todos.— le sonrió conmovida y nos separamos
— No me esfuerzo en ello.— me siento en la cama — ¿Que tal Denver? — se pone junto a mi
— Fue divertido. Me gustó tener una vida ordinaria. Fue algo pacífico sin el drama de los vampiros y sobre todo los Salvatore.— sonrío asintiendo
— Me hubiera ido contigo.— bajo la mirada— Comienzo a creer que debí quedarme en Boston. Me gustaba ser chica de ciudad.— soba mi brazo
— Yo agradezco haberte conocido.— volteo a verlo sorprendida — Eres una parte fundamental de nuestra vida. Tus nos uniste a todos. Por ti Jenna está viva. Hiciste que la vida no fuera tan solitaria. Eres como una hermana para mi. En serio me alegra tenerte aquí.— lo abordo con un abrazo
— Gracias por esas palabras, Jer.— me aferro a él — Necesitaba escucharlas.
— Jenna quería que hablara contigo. Dice que estuviste distante está...— me aparto de golpe al sentir nauseas — ¿Izzy?— corro al baño y vomito todo lo que pude haber tenido en el estómago, apoyo mis brazos en la taza y me dejo caer al suelo
— Oh Dios.— exclamo y me llevo la mano a la frente, me sentía extraña
— ¿Estás bien?— me pregunta Jeremy preocupado apoyado en la puerta, me levanto del suelo y cierro la taza para sentarme
— Anoche mezclé pastelitos de cebras y tequila. Digamos que acaba de expulsarse de mi cuerpo. Supuse que los licántropos no teníamos resacas.— ríe y voy al lavabo — Estoy bien.— enjuago mi boca
— Pues no luces bien.— hago una mueca y me seco — Solo digo que parece que estás deprimida.
—Es mi personalidad.— me burlo y salgo del baño
— Pensé que irías con Elena y Caroline a la decoración del baile. Tiende a obligar a sus amigas a esas cosas.— entro a mi cuarto
— Me obligó pero la ignoré.— alardeo y me siento en la cama — No tengo ánimos de fingir que me interesan que manteles van a poner en la mesa.— alza sus cejas
— Sueles tener más empatía.— menciona confundido y suspiro
— Soy una persona diferente.— aclaro y deslizo mi vista por la habitación, la noto muy colorida — Ya no quiero ser la débil, Izzy.— me levanto y comienzo a quitar cosas
— ¿Qué haces?— pregunta exaltado al ver que tiro mis cuadros, pinturas y e intrincado
— No volveré a pintar ni a comportarme como una niñita colorida. Ya jugaron mucho con ella.— alzo la voz mientras cosas caen al suelo
— Izzy, detente.— pide Jeremy y meneo la cabeza continuando
Sentía una ola de emociones. Perdida. Como si yo no tuviera un propósito o una vida. Como si solo fuera una copia.
— ¿Qué está pasando?— pregunta Jenna — Oh Dios.
— Ya no soy esa persona. No se quien soy. Es como si no tuviera personalidad.— suelto mis cosas — No soy como Genevieve. No soy como Anastasia.— tiro mis fotos al suelo
— ¡Isobel!— me llama Jenna y me llevo la mano al abdomen por retener las lágrimas
— ¡No se quien rayos soy!— los focos se rompen y se sobresaltan — Nadie me quiere por quien soy. Todos ven a una persona en mi.— me tiro de rodillas — No soy amada al ser Izzy. No soy suficiente.— me cubro el rostro mientras las lágrimas fluyen
— Oh, cielo. Lo eres.— siento que me rodean unos brazos — Eres suficiente para cualquiera. Eres especial. Eres brillante. Si alguien no lo ve es por que es un idiota. Lo que te hace quien eres es tú corazón tan puro y compasivo. Ves la vida con una perspectiva diferente aunque el mundo no te haya dado suficiente amor.— me aferro a ella mientras estoy desolada — Eso te hace mejor persona y un increíble ser humano. Tú bondad y humanidad son lo que destacan en ti.— me toma del rostro — No dejes que nadie se lleve eso de ti. Eres hermosa por dentro y por fuera. La chispa que tienes te hace única. Que no te intimide que seas doppelgänger.— suspiro y limpia mis lágrimas
— Siento que me veo en el espejo y no se quien soy. Que solo soy una copia de una persona y que mi vida no tiene sentido.— menea su cabeza
— No digas eso. No es verdad. Puede que su parecido sea sorprendente, pero todas tuvieron algo que las hizo diferentes. Si no te aman por quien eres, entonces no valen la pena. No merecen tener a tan excelente ser humano en sus vidas.— sonrío conmovida
— ¿Como sabré que ven a Izzy y no a un recuerdo?— acomoda mi cabello tras mis orejas
— Tu lo sabrás. Lo sentirás. Sentirás si es verdadero.— sonrío — Lo prometo.— asiento
— Gracias.
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Narrador omnisciente
El híbrido estaba sacando su frustración haciendo una pintura. Se odiaba así mismo por lo que dijo anoche. Lo único que el deseaba es que ella estuviera a salvo. El vivía con la culpa de lo que le paso a Gen y no quiere que el sea la razón por la que se active su vampirismo. Así deba renunciar a su amor y felicidad por ella.
— ¿Por que tardaste tanto?— cuestiona Klaus al escuchar a Rebekah
— Alaric no quería entregarme la estaca. Por suerte, tengo encanto.— alardea con la pieza en mano
— ¿En eso? — deja de pintar
— La última estaca de roble blanco que puede matarnos. ¿Quieres hacer los honores o lo hago yo? — deja el pincel y toma la estaca, la lanza al fuego con satisfacción — Bueno, eso es todo, entonces.
— Empaca tus maletas. Nos vamos.— la rubia se frena sorprendida — Ya no tengo nada por que quedarme.
— ¿Hoy?— pregunta tensa y el comienza a pintar
— ¿Por que? No hay nada que nos detenga. Ya no usaré la sangre de Izzy y verla es tortura.— Rebekah frunce el ceño
— ¿Pensé que la amabas?— expresa incrédula y el híbrido se detiene pensativo
— Eso es lo que me duele. Que lo hago. Pero nuestra madre fue clara anoche. Mientras la tenga en mi vida será un infierno la suya. Con la única cosa que no soy egoísta es con ella.— aclara sincero
— Está noche es el baile.
— ¿Y?
— Encabezo el comité. Debemos ir.— insiste la rubia
— No iré a ningún baile.— deja en claro
— Izzy estará ahí.— mete quisquillosa el la ve ansioso
Por supuesto que el quería verla, pero sabía que le dolería más ver su rostro y recordar las cosas crueles que le dijo.
— Ya te dije que no quiero verla. Me siento avergonzado por lo que dije y tengo la certeza de que si me ve me querra arrancar la cabeza.
— ¿Por favor? Tengo grandes planes para esta noche. Hazlo por mi.— suplica y le da mirada tierna, este suspira y se le acerca
— Bueno, está bien.— le sonríe — Un último hurra. Al menos podré despedirme.
— Un último hurra, Nik.
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Isobel
— Entonces Alaric planea irse.— le digo a Jenna mientras acomoda la cocina
— Quisiera que no, pero no me quiere ponerme en riesgo ni a ustedes. Dice que aún tiene su alter ego y no se siente confiado de poner estar conmigo y no encajarme una estaca.— suspiro asintiendo
— Quisiera poder hacer algo para ayudar. No hay nada en mi grimorio que me diga como eliminar eso de su cabeza. Creo que son cosas que sobrepasan mis límites.— aclaro y se me acerca
— No te preocupes por ello. Tengo fe en que las hierbas de Bonnie le servirán de algo. No quiero sobrepensar y estresarme.— asiento y suena mi celular
— Algo me dice que Caroline me querrá arrancar la cabeza por faltar.— lo saco del bolsillo y se lo muestro — Hablando del rey de Roma...— atiendo
— Isobel Olivia Sommers, ¿crees que te puedes saltar la parte en la que vienes a decorar el baile?
— Realmente pensaba qué...— me interrumpe
— Pues no. Así que trae tu trasero a la escuela antes de que lo traiga yo...— sonrío — No será bonito.
— Hoy no estoy en el humor de...— me cuelga — Claro. No importa.
— Es Caroline.— sonrío de boca cerrada
Pongo en marcha a la escuela. En realidad me sentía en un estado de limbo. Lo que Klaus me dijo no deja de sonar por mi cabeza como disco rallado. Me hizo sentir insegura y dudar de mi misma. Siento que no me identifico con quien soy. Eso me asusta. La única persona que no me hace sentir de esa manera, es Stefan. El ve a través de mi y pensé que Klaus igual. Pero el siempre verá a otra mujer en mi. No me voy a sentir rota por el. Necesito superarlo. Aunque me queme por dentro.
Llego y voy directo al gimnasio. Todos corrían como gallinas sin cabeza. Cada uno tenía una estación y en realidad me preguntaba el por que no solo me quede acostada comiendo helado viendo el diablo viste a la moda con tequila en mano.
— Tardaste tanto.— me dice Caroline mientras me acerco — ¿Sabes que? Si Rebekah quería colgar esta cosa, debería haber venido a hacerlo ella.— levanta un candelabro y sonrío
— Esta lindo.— sugiero y resopla negando, a lo lejos veo a Jeremy con Matt
Quien iba a decir el poder que tiene Caroline Forbes sobre las personas.
— Mejor no.— se lo entrega a una chica — ¿Que están haciendo? No pueden solo colgarlas. Se supone que chorreen.— regaña a Matt y Jeremy y Elena y yo reímos
— Me pregunto como terminé aquí.— expreso con ironía y ríe
— Míralos, tan allegados.— menciona Caroline y sonrío mientras acomodamos unos frascos
— Le pedí a Matt que ayudara a Jeremy a reajustarse. Le consiguió trabajo en su restaurante.— alzo mis cejas
— Fue amable de su parte.— añado cálida
— Jeremy tiene mucho en su cabeza. Todo el asunto con Alaric lo ha tenido estresado, por cierto, ¿como te fue anoche con lo de la estaca?— me pregunta Elena y suspiro terminando de acomodar
Digamos que ayer fue la peor noche de mi vida y que hubiera deseado haberme ido a Denver.
— Hasta donde sé, bien. Alaric nos dió la ubicación y los Mikaelson tienen posesión de ella. En realidad ya no les pregunté.— respondo incómoda — ¿Como les fue en Denver? Anoche no hablamos nada. Lidiaba con cosas.— se dedican miradas entre ellas — ¿Qué?
— Que te cuente tu hermana lo que hizo con Damon en un horrendo motel.— alzo mis cejas perpleja y Elena se sonroja
— No te lo conte para que me torturares.— se queja y sonrío
—¿Para que son las amigas?— alardea Caroline y Elena suspira
— ¿Que sucedió? Necesito contexto.— insisto
— Damon y yo nos besamos.— susurra y alzo mis cejas
Esa definitivamente no me la veía venir. No tengo una imagen mental
— ¿Besaron? Como lo describiste parece que te comieron.— opina Care y abro la boca del asombro
Ayer fue el día de las malas decisiones, ¿o que?
— ¡Caroline!— la regaña Elena y posa su vista en mi, como si esperara que reaccionara mal — ¿Estás enojada o algo? Era tu ex novio y...— la interrumpo
— Por supuesto que no. Si tú sientes algo por el, lucha. Yo no soy un impedimento y mucho menos te voy a juzgar...
Claro, yo me acosté con el villano de todos. Me desfloró el psicópata. Que es un besuqueo con Damon.
— El tiene suerte de tener a una mujer tan encantadora y hermosa como tú.— sonríe con ternura
— Gracias, Izzy. Lo aprecio.— sonrío
— Entonces, ¿con quien vendrán al baile?— nos pregunta Care y me quedo pensativa, ni siquiera tenía ganas de ir
— ¿A que te refieres? Pensé que las cuatro vendríamos juntas.— expresa Elena burlona colocándose una boa alrededor del cuello
— Bonnie tiene una cita.— añade Caroline y Elena frunce el ceño
— ¿Que?— pregunto sorprendida
No he hablado mucho con Bonnie y en realidad la extraño.
— Jamie llamó y quería verla, así que ella lo invitó.— asiento con una sonrisa — Tengo una idea. ¿Por que no invitas a Stefan, Izzy?— alzo mis cejas
— No puedo pedirle una cita. Las cosas entre el y yo no están en los mejores términos.— respondo incómoda y fruncen el ceño
— ¿Qué pasó?— me pregunta Elena y suspiro tensa
— Anoche tuve una cena con Klaus.— me ven perplejas. Casi pálidas — No me miren así. Le debía una cuando le pedí que dejara a Tyler. Tuve que hacerlo.— se ven entre ellas
— Mi cerebro procesa que comiste con el lunático de Klaus.— menciona Caroline casi hiperventilando
Y no saben el resto.
— Soy una mujer de palabra. Cumplí.— aclaro y suspiran viéndose
— Es tan raro. No me los imagino.— opina Elena
— Stefan nos vio y me grito en la cara que decida que es lo que quiero. Piensa que hay algo entre Klaus y yo.
Cosa que era cierta, ahora lo odio.
— No hay nada entre nosotros. Lo odio y no lo soporto. Seguro el tampoco se soporta.— me burlo y ambas solo me observan sin emitir sonido — ¿Qué?
— Digo, se siente la tensión entre ambos.— opina Elena y aparto la mirada
— Seguro es por el parecido con su ex.— volteo a ver a Caroline — Digo, el hombre estaba obsesionado si salió con las dos versiones de tus doppelgängers.— relamo mis labios
Tenía toda la razón. Yo estaba enloqueciendo.
— Si. No hay nada entre Klaus y yo. Tampoco hay algo entre Stefan y yo. Estoy soltera y lejos de tener ataduras románticas.— aclaro
— Deberías ir con Stefan.— sugiere Elena y suspiro tensa
— Stefan es tu amor épico.— me quedo sorprendida ante el comentario de la rubia — Y no me rendiré sin dar pelea. — sonrío
No quería usar a Stefan. El es un gran hombre que merece a una buena mujer. No a alguien con el corazón roto y PÉSIMA vida amorosa.
— Lo tendré en mente.— suelto sin más y seguimos con la decoración.
En realidad salí casi huyendo de la escuela. Lo mío jamás fue la decoración y los detalles. El espíritu escolar y los bailes. Estaba más encerrada en mi propio mundo que pensar en los demás. Yo no soy como Caroline y Elena. Yo no tuve una buena adolescencia. Solo vivía sola en mi burbuja. Hasta ahora entiendo el valor de los amigos y es lindo. Se que ellos harían todo por mi y yo por ellos. Venir al pueblo fue algo bueno. Aunque lo único malo es que Klaus Mikaelson puso un pie en Mystic Falls.
Mientras caminaba a mi auto, la idea de Stefan sonaba por mi mente. Tal vez el siempre fue el hombre con el que debí estar en un principio. Nunca debí caer en las redes de Klaus. Pero, ¿por que mi corazón no puede sacárselo? Tal vez es esa estúpida profecía sobre nosotros. Debí confiar en mis instintos y eso haré de ahora en adelante.
— Hola.— saludo tímida
— Hola.— escuchó su voz y el cuerpo me tiembla
— ¿Tienes un segundo?— camino nerviosa
— Si, ¿está todo bien?— bajo la mirada a mis botas algo tímida
— Si, si, solo...quería...— me pauso ansiosa y tomo aire — Las chicas y yo hablamos de ir al baile y...Bueno, mira. Se como estamos tú y yo, y se que sería estúpido siquiera pensar que podríamos volver a cómo estaban las cosas pero lamentablemente debo hacer cosas de estudiantes e iré al baile. Me gustaría que fueras conmigo. Así sería soportable.— bombardeo por los nervios
— Me encantaría ser tú medio de entrenamiento.— sonrío ampliamente
La felicidad solo vino a mi. El me hacía muy feliz.
— Bien, grandioso.— menciono nerviosa — Sin ramillete. No hago esas cosas.
— Bien. ¿Iras en vestido de la época o te vestirás como una adulta de los 2000? — se burla y sonrío
— ¿Te refieres a tenis y ropa negra? Claro.— ríe
— Si te creo que te irías así.— sonrío y bajo la cabeza
— Bueno, me despido. Aun debo comprar un vestido. Sorpresa, los uso de vez en cuando.
— Adiós.
Cuelgo y una sonrisa solo se formó en mi rostro. Me encantaría pasar una noche con el. Solo bailando y haciendo cosas de personas normales. Necesito eso en mi sistema.
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Narrador omnisciente
— Estoy aquí. Como llamaste.— alardea Valeria esperándola en la cripta Salvatore
— Gracias por venir. Te necesitaba.— Esther se acerca con Alaric como acompañante
— No fuiste muy clara al teléfono. Tú sirviente solo dijo que había un plan para matar a los originales. Eso me interesó.— aclaró la pelirroja
— Por que tengo un plan. Este si va a servir.— Valeria bufea
— Eso dijiste la última vez y ya vimos como terminó. Solo gasté un viaje a un lugar que aborrezco.— se queja y Alaric suspira
— Y si dejamos a la niña fastidiosa y seguimos con el plan.— sugiere Alaric
— ¿A quien le dijiste niña fastidiosa?— intenta atacarlo y Esther la detiene
— Enfóquense. Los tres compartimos un fin en común. Hagamos que se cumpla.— ordena
— ¿Por que estamos aquí?— cuestiona la pelirroja
— Hace mucho tiempo, en este lugar, mi hijo me arrancó el corazón del pecho. — la siguen — La violencia de mi muerte marcó este suelo para siempre.— Esther abre la puertilla y entran
— Algo escalofriante, incluso para mi.— expresa la pelirroja y Esther lleva los materiales a la mesa de piedra
— Necesitaré la sortija que te pedí.— ve a Alaric y este alza una ceja
— ¿Por que te daría la única cosa que me protege de la muerte? — cuestiona desconfiado
— Yo te daré toda la protección necesaria. Sin embargo, la estaca se consumirá en el cuerpo de su primera víctima.— fruncen el ceño — Si van a matar a todos mis hijos, necesitaré que Valeria funda la magia protectora de tu sortija con la estaca y así hacer el roble blanco indestructible.— la ven sorprendidos
— Eso me gusta.— aclara la pelirroja y Esther le extiende la mano a Alaric — Puedo hacerlo.
— ¿Segura que ella puede? No te ofendas, pero luces como una niña.— opina Ric mientras se quita el anillo para entregarlo
— Soy más vieja que tú, idiota.— le repudió — Soy una bruja con el suficiente poder para matarte con solo pensarlo.— toma el anillo de su mano — No fallaré. — coloca el anillo dentro de un cáliz y cierra sus ojos para iniciar el hechizo.
El cáliz se prende en fuego mientras recita el cántico. Después de unos segundos lo sella y toma la estaca, la sumerjo sobre el líquido plateado y la revuelve. Todos prestaban atención con sorpresa
— Soy buena en lo que hago.— la saca del cáliz y la levanta, la plata se va deslizando por toda la estaca haciéndola indestructible y cubierta de la magia del anillo
— El arma máxima para el máximo cazador.— alardea Esther y Valeria sonríe mientras la observa
Ella odiaba a Izzy y a Klaus. Odiaba que tuviera todo lo que a ella se le negó. Que Klaus tuviera el descaro de enamorarse del mismo rostro de su madre. La mujer que le arrebató. Ella no podía permitirlo.
— Vamos a matar a unos cuantos originales.— añade la pelirroja y a Alaric se le forma una sonrisa
Valeria tenía un plan externo. Uno del que nadie estaba enterado. Eso de mostrará al final de la noche.
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Isobel
— Me siento patética.— me quejo ante el espejo al llevar un atuendo para nada mi estilo
— Te ves hermosa. El negro siempre te resalta.— Elena me acomoda el cabello mientras me observo
Llevaba un vestido de corte a la rodilla. Estaba lleno de lentejuelas que colgaban como hilos deshilachados. Podía girar y todo el vestido estaría por el aire. Tenía una bandita en la cabeza con una pluma blanca y un largo collar de perlas. El pelo recogido con rizos. Elena es la que me hace estas cosas.
— ¿No me veo anticuada?— me llevo las manos a la cintura y ella asoma su rostro por mi hombro
— No. Te ves como una ardiente y sexy chica de los 20s. Seguro captas la atención de Stefan.— sonrío — Esos labios rojos es lo mejor del maquillaje. Te ves radiante.— volteo a verla
— Y tu no te quedas atrás. Te ves preciosa. Te esmeraste en todo para hacerme sentir cómoda.— tomo sus manos — Eres una gran hermana.— sonríe
— Somos familia. Eres mi sangre. Siempre intentaré hacerte sentir mejor y feliz.— la veo conmovida
— Gracias, Lena.— nos damos un abrazo y me aferro
— No tienes de que. Yo te amo.— mi corazón se apachurra
— Y yo a ti.— nos separamos — Siempre.— se cristalizan mis ojos y sonríe
— No arruines el maquillaje. Eres mi obra de arte.— reímos — No solo tú puedes hacerlas.
— Lo respeto.— sonríe y suena el timbre, mis nervios comienzan a brotar
— Si, si, si, llegó.— Elena se miraba más emocionada que yo — Ve, ve.— me da ligeros empujoncitos y río
— Entiendo. Entiendo.— bajo las escaleras e inhalo hondo tomando valor
No me costaba admitir que estaba demasiado nerviosa. No sabía cómo se iban a dar las cosas está noche. Solo se que quiero estar con el.
— Izzy.— escucho a Jenna y me doy la vuelta — Pero que hermosa. Necesito una foto tuya con Elena. Mi celular.— se va corriendo y sonrío
Me doy un último vistazo en el espejo y chachó que este perfecta. Abro la puerta y me encuentro con Stefan. Nuestras miradas se impactan dándome un millón de emociones. El no me quitaba la vista de encima ni yo a él. Sentía que el corazón me latía en la garganta. Se miraba muy guapo. Hasta me sonrojé un poco.
— Luces muy elegante.— menciono tímida y sonríe
— Tú luces..— me escanea — Muy bella.— sonrío enternecida — Tengo algo para ti.— frunzo el ceño y saca un ramillete, sonrío embobada — Se que no te gustan, pero un baile no es un baile sin ello.— se acerca a mi y lo abrocha en mi vestido, su tacto me erizaba la piel.
Teníamos un contacto visual intenso. Me provocaba fuegos artificiales.
— Gracias.— sonríe de forma dulce
— Dado nuestro peligroso karma con los bailes, ¿estas lista para esto?— menciona con sarcasmo y exhalo hondo
— Salir de la cama es peligroso en estos días, pero debemos vivir nuestras vidas.— alardeo y arruga sus cejas
—¿Quien te dió ese terrible consejo?— pregunta con ironía y sonrío
— Un viejo, pero viejo amigo lo dijo un par de veces.— me burlo y sonríe asintiendo
— Correcto.— baja la cabeza tímido
— Elena, baja.— la nombra Jenna me giro — No se irán sin una foto.— sonrío y tomo la mano de Stefan
— También vienes.— pido y sonríe, lo meto a la casa
Elena baja por las escaleras y cruza mirada con Stefan, me voltea a ver
— Lucen muy guapos.— menciona con una gran sonrisa — Una pareja de los veintes.— se me revuelve al estómago
¿Qué pasó con las náuseas?
— Si quieren llegar. Pónganse.— nos acomoda Jenna y rodeo con mis brazos a Elena, Stefan quedaba de mi otro lado, yo estaba en medio. — Digan 20s.— hablamos la unísono y hace el click para la foto — Perfecto. Se ven preciosas. Ya pueden irse.— voy por mi abrigo al perchero
— ¿Nos vamos?— le pregunto a Stefan y asiente, Elena toma sus cosas
— Por favor.— me da el pase — Las traeré a salvo.
— Más te vale. Diviértanse.— nos despedimos de Jenna para posteriormente salir de la casa
Después de un transcurso silencioso y tranquilo, llegamos a la escuela. La decoración y los atuendos eran increíbles, sin duda la idea de Rebekah fue fantástica. Todos bailaban y se divertían. El ambiente era totalmente agradable
— Se lucieron Caroline y Rebekah. Esto es precioso. Me encanta— expresa Elena y deslizo mi mirada por el lugar, veo una persona que me sorprende
— No puede ser.— veo a Tyler hablar con Caroline a mitad del gimnasio — Me permiten un segundo? — asienten
—Claro, iré con Bonnie.— menciona Elena y se mueve por la fiesta
— Nos conseguiré bebidas.— salgo corriendo y le toco el hombro a Tyler, se gira
— Boston.— sonrío ampliamente y me lleva a sus brazos tomándome por el aire
— Te extrañé mucho. Nada es igual sin mi pésimo alumno.— ríe y me suelta — No tengo a quien molestar aparte de Damon.
— Y yo no tengo a mi mejor amiga regañona. Aunque no negaré que no extrañe sus gritos.— se burla y le doy un empujón, ríe
— ¿Que estás loco? Si Klaus te ve...— me interrumpe
— ¿Que hará? ¿Obligarme a que le pase tu número?— expresa burlón y niego
— Tyler, esto no es una broma.— me quejo y el suspira
— Pretenderé que lo obedezco si es necesario. No me esconderé de el como un niño asustado.— aclara y veo a Caroline de reojo, están preocupada
— Tyler, Klaus es peligroso.— insiste Caroline
— No se preocupen por mi. chicas. Se lo que debo hacer.— aclara y la rubia y yo nos damos una mirada desconfiada
— Espero que si. Tienes algo de suerte. No creo que ese viejo saco de huesos se aparezca en una fiesta de adolescentes.— me burlo y ríen
— Estaré bien. Si me permites, debo sacar a mi novia a la pista para hacerla barrer la pista.— sonrío enternecida y la sube a sus brazos. Se miraban felices.
— ¿Ese era Tyler?— se acerca Stefan con un vaso de ponche
— Al parecer. Ya no quiere esconderse.— me da la bebida y la tomo — Gracias.
— Espero que no sea contraproducente.— bebo y aparto el vaso de mi boca
— No creo que Klaus se aparezca. Aunque como el hombre no tiene nada mejor que hacer tal vez si.— me burlo y sonríe — Enséñame algunos movimientos.— dejo el vaso en la mesa
— No, no, no. Perdí el conocimiento la mayor parte de está década, ¿recuerdas? — aclara y sonrío incrédula
— Buen intento.— le tomo la mano y lo llevo a la pista — Tampoco me gusta esto, pero debemos fingir que encajamos en la sociedad.— ríe
— Haces esto soportable.— sonrío y comenzamos a bailar teniendo diversión y dejando aun lado todo tipo de problemas. Yo dejaba aún lado mi drama de la mañana y el parecía solo disfrutar del momento
Viene una balada y las cosas se tornan algo incómodas. Me pide la mano y sonrío tímida, se la entrego. El me lleva a sus brazos sintiéndome protegida. El baja su mano a mi cintura dándome escalofrío que me llega al corazón
— Espero no te moleste.— meneo la cabeza y me apoyo en su hombro. Estando cuerpo con cuerpo
— Me siento bien.— le susurro y seguimos bailando.
El momento era tan pacífico. Sentía que mi cuerpo estaba tan relajado que no recordaba el dolor. Solo disfrutaba la compañía de un hombre decente y la sutileza que tenía conmigo. Estaba feliz.
— Bonnie parece feliz.— volteo a ver y sonrío ampliamente al verla con Jamie
— Trabaja en ello.— expreso sincera y vuelvo a acomodarme
— He intentado hablarle. Disculparme.— menciona con culpa
— Si, deberías. Aunque no esperaría que te perdone. O a Damon.— sugiero y asiente — Escucha, Stefan, sobre Klaus, deberíamos hablar de la cena de anoche...— me aparto
El debe saber la verdad. El debe saber mis sentimientos.
— No necesito saber, Izzy.— aclara y alzo mis cejas — Cuando esto acabe, si tu yo estamos juntos...puedes decírmelo.— sonrío ligeramente — De otro modo, no necesito saberlo. No quiero saberlo.— me lleva a sus brazos de nuevo mientras me quedo sorprendida
No esperaba esa respuesta. El fue tan calmado con la situación, a diferencia de ayer.
— ¿Como puedes ser tan justo con esto?— apoyo mi cabeza en su hombro, quedando más cerca a él
— Por que después de todo lo que te he hecho...—me aparto para tener contacto visual —...estoy honrado de ser tú cita está noche.— lo veo conmovida, un sentimiento que no me cabe en el pecho surge entre nosotros
— Eres lo mejor que pude haber conocido.— sonríe y me da una vuelta, suelto una risa y alguien me atrapa
— Hola, amor.— me sobresalto al ver a Klaus, me tenía entre sus brazos mientras sentía que el corazón se me saldría del pecho
— ¿Que diablos?— me aparto de el al instante y Stefan se para aun lado mio
—¿Qué haces aquí?— lo cuestiona Stefan mientras lo fulmino con la mirada
Odiaba el descaro que tenía. Odiaba que el tuviera el poder sobre mi para ponerme a temblar.
— Espera, las náuseas aún no se me van.— se burla y ruedo los ojos — Hasta donde recuerdo, no te debo explicaciones.— me cruzo de brazos furiosa — Te ves hermosa, por cierto.
— ¿Que es lo que quieres?— pregunto irritada y cruzamos miradas
— No les molesta si interrumpo, ¿o si?— menciona cínico y hago gesto de disgusto
— Si, en realidad si.— aclaro a secas y noto que se pone tímido — No quiero verte.
— Vamos. Un baile.— expresa bajando la guardia y me ofrece la mano
Siento que me voy a romper en cualquier segundo y lo odio. Lo odio tanto. Esta vez no voy a ceder.
— No quiero tener nada contigo.— mantengo mis brazos cruzados — No te soporto ni tolero. Así que ahórrame la pena de compartir el mismo aire que tú. No te quiero cerca.— expreso sin tanto y noto que mis palabras, tenía el nudo en la garganta
— Ya la escuchaste. Alejate, Klaus.— interviene Stefan poniéndose frente a el desafiante
— Dile que se aparte o voy a sacarle el corazón y lo usaré como decoración.— me advierte Klaus sin quitarle la vista, parecía que iban a matarse aquí y ahora
— ¿Por qué siempre tienes que demostrar que eres el hombre alfa?— le repudio y voltea a verme
— No tengo que demostrar nada, amor, soy el macho alfa.— alardea y nos miramos fijamente de forma intensa, sus ojos penetraban los míos
— No iré a ningún lado contigo. Perdiste ese privilegio.— tomo la mano de Stefan — Y mejor vete antes de que yo te saque.— refiero hostil
— Tienes que ser más amable conmigo. Mañana me marcho del pueblo.— aclara y alzo mis cejas, siento una punzada en pecho
— Es la mejor decisión que pudiste tomar.— refiero hostil y me ve con tristeza — No me interesa.— me alejo con Stefan
— ¿Todo bien? Jamás habías sido tan dura con el.— nos movemos por la pista
— El lo merece. No es un buen hombre.— aclaro y asiente
— Tenemos problemas.— expresa Damon serio acompañado de Elena
— ¿Que pasa?— menciono preocupada por sus expresiones, vamos con ellos y now paramos en el pasillo
Me explican toda la situación de Alaric. Parece que mintió y no ha tomado sus hierbas. No saben lo que trama y nos preocupa que la estaca aún esté como forma crítica.
— Si Alaric esta enfermo, tenemos que hallar una cura. Algo.— opino angustiada
— Ya intentamos medicina, magia.— menciona Damon con pesimismo y veo a Elena
— ¿Por que no le quitamos la verbena? Lo hipnotizamos.— sugiere Stefan y frunzo el ceño
— ¿Para que? ¿Que pretenda ser Alaric? Al que conocemos ya se fue. Hablamos de alguien que odia a los vampiros y sus simpatizantes. Lo que hace un blanco obvio a, no se ustedes.— aclara Damon y meneo la cabeza
— ¿Que, crees que iría tras Izzy y Elena? —pregunta Stefan y voltea a verme preocupado
— ¿Que sugieres que hagamos?— pregunta Elena
— ¿Qué opina Jenna sobre esto?— intervengo y el nos ve a ambos
— No le he dicho.— lo veo perpleja — Sugiero que lo saquemos de su miseria.— abro mi boca del asombro y volteo a ver a Elena
No podía creer que en realidad haya dicho tal cosa. Eso es tan cruel. Incluso para el. Estaba anonadada.
— ¿Que— decimos Elena y yo al unísono
— De ninguna manera.— interviene Jeremy y volteamos a verlo
— Vamos. Es lo que el querría. Es una asesino piadoso.— menciona Damon sin tacto
— Estás loco.— reprocha Jeremy enojado
— Jeremy.— interviene Elena y el solo le dice que pare y se va, mi hermana va tras el
— Si tocas a Alaric, yo te mato.— expreso directa y con frialdad, sus pupilas mostraban asombro, el ambiente se tensó
Salgo corriendo para dar con mis hermanos, al salir, los veo hablando en el patio
— Es de Alaric de quien hablamos. El nos cuidó.— me acerco — Sin mencionar que es la pareja de nuestras tía. Debemos hacer algo.— reprocha Jeremy
— Nadie le hará daño.— opino y voltean a verme — No dejaré que pase.— se da la vuelta — Oye, oye.—lo tomo del hombro — Mírame.— estamos frente a frente — Lo prometo.
— Isobel.— escucho mi nombre y un escalofrío recorre mi cuerpo, me giro — Si quieren ayudar a tu amigo Alaric, les sugiero que vengan conmigo.— se me va el aliento y cubro a Elena
— Jeremy, ve a adentro y trae a Stefan y Damon. Ahora.— le ordena Elena y el sale corriendo mientras Esther y yo nos damos una mirada desafiante
— No quiero lastimarlas...— la interrumpo
— ¿Quien va a lastimar a quien?— alzo mis manos y los focos tintinean con fuerza
— Si me lastimas, no volverás a ver a Alaric.— advierte y paso saliva tensa — Quieras o no, vendrán.— frunzo el ceño y ella comienza a caminar alejándose de nosotras
— Puedo matarla.— suelto confiada y Elena toma mi mano
— No hasta que recuperemos a Alaric.— volteo a verla — No podemos perderlo.— inhalo hondo
— Bien. Pero yo voy tú. Quédate a ti.— aclaro y niega
— Haremos esto las dos. No te dejaré ir sin mi.— suspiro
— Puedo cuidarnos. Solo no te alejes de mi.— expreso confiada y asiente, vamos tras ella
No estoy segura de que esto sea una gran idea, pero debemos recuperar a Alaric y yo haré todo lo necesario.
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Narrador omnisciente
Jeremy traía a los dos Salvatore por delante. Dispuestos a protegerlas de la gran bruja malvada. Pero la sorpresa fue, que una barrera de magia limitaba esa parte del plan. Pero solo a los vampiros.
— Sal. Es una agente vinculante en un hechizo.— menciona Stefan inquieto
— Estamos atrapados aquí.— suelta Damon con preocupación
— ¿Que es esto? — pregunta el híbrido acercándose y nota la barrera de sal
— Tú madre ha vuelto.— responde Stefan y el híbrido se tensa — Tiene a Izzy y Elena.— la preocupación y el terror le sube al instante
— Voy a matarla.
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Isobel
Ibamos por el cementerio. Podía sentir el frío de la muerte alrededor de este lugar. Desventajas de las brujas. Tendemos a sentir cosas oscuras y solitarias. Voces y presencias. Es espeluznante
— Me perdonarán por haberlas sacado del baile esta noche. Me temo que es el peso de ser las doppelgängers. Su sangre es un potente agente vinculante para un hechizo de bruja.— explica Esther y solo contaba hasta mil para no romperle el cuello
— Por favor no lastimes a Alaric.— pide Elena con angustia y suspiro
— Yo soy de poca paciencia. Así que, o me dices dónde está a Alaric, o te mando de una vez a ver Netflix de lo sobrenatural.— la amenazo y voltea a verme
— No me esta lastimando.— expresa Alaric y me quedo estática al verlo salir de entre las sombras. No lucía como el
— Ric.— mi hermana intenta acercarse y la detengo, podía sentir que algo no estaba bien con el —¿Que sucede?— me pregunta e inhalo hondo, volteo a ver a Esther
— ¿Que estás haciendo con el?— cuestiono irritada
— Haremos una nueva versión de el.— aclara y fruncimos el ceño
— ¿Haremos? ¿Quienes? — pregunto inquieta y solo me da una pequeña sonrisa
— Esther y yo.— alzo mi mentón al ver a Valeria salir de la cripta Salvatore — Hola, hija.— la veo estática
— ¿Hija?— cuestiona Elena y volteo a verla — ¿De que habla?— paso saliva tensa
— Después te explico.— alza sus cejas mientras siento el estómago revuelto
Odiaba a esa mujer. Odiaba que fuera mi madre y odiaba que siempre debía estar metida en estas cosas y no pudiera matarla.
— Hace tiempo que no nos vemos. Debo decir que...— la interrumpo
— Ahórrate la charla que no me interesa. Por supuesto que tú debes estar coludida con Esther. Aunque ella usó la sangre de tu madre y su esposo fue quien la mató. Es algo hipócrita de hecho.— argumento y me molesta
— Cállate...— intenta acercarse y alzo mi mano haciendo que retroceda
— Tal vez no pueda matarte, pero si te puedo hacer desear que puedas morir.— amenazo y solo me fulmina con la mirada, sonrío petulante
— ¿A que te refieres con una nueva versión?— pregunta Elena inquieta y preocupada
— Lo haré fuerte. Veloz. Como mis hijos. Indestructible. Por una última ocasión, me adentraré a la magia que utilicé hace mil años.— siento el nudo en el estómago — Como mi esposo, Mikael, antes que el, haré de Alaric un verdadero cazador. Un vampiro que acabe con otros vampiros.— aclara y mis ojos se abren como platos, me quedo atónita
— No puedes crear otro original.— advierto y volteo a ver a Alaric, el lucía tan sereno con la situación
— ¿Que tal si resulta un mayor monstruo que tus hijos?— interviene Elena alterada
— No lo hará, ahora ha dominado su lado más oscuro. Su odio por ellos se volverá más puro e intransigente. Muerto ese odio se amplificará.— aclara Valeria y niego desconcertada
— No lo sabes. No sabes nada de el.— reprocho furiosa
— Te equivocas.— frunzo el ceño — Cada vez que murió con esa sortija, durante su breve viaje a la muerte yo estuve ahi, del otro lado. Yo le hablé, lo nutrí sabiendo que casa muerte lo acercaba más a su verdadero ser...— veo a Alaric perpleja — Los vampiros le quitaron todo. Ahora el tendrá venganza.— Elena y yo nos quedamos desconcertadas, sin aliento
No puede ser real. No puede.
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Narrador omnisciente
Damon le había pedido a Bonnie que rompiera la barrera. Todos prestaban atención ansioso mientras recitaba el hechizo. Klaus estaba junto a ellos con mucha angustia. Sabe que su madre odia a linaje de Izzy y teme que la historia se repita.
— Ella lo hace todo el tiempo, ¿no?— pregunta Jamie preocupado
— ¿Por que tardas tanto? Todo hechizo limitante tiene una fisura.— cuestiona Klaus inquieto y entra Matt
— La gente está saliendo del baile, a través de la barrera.— menciona el rubio
— Si Matt y yo salimos, podemos detener a Esther. Debemos descubrir donde está.— sugiere Jeremy
— Sería suicidio, Jeremy.— opina Stefan y Klaus va tras Jamie, lo toma por el cuello
— Suicidio sería decepcionarme. Haz tu magia, bruja, o empezaré a matar gente que aprecias.— ordena Klaus furioso lastimado a Jamie
— Déjalo ir.— pide Bonnie desesperada
— No hasta que nos saques de aquí. Izzy está en peligro y no me quedaré aquí sin hacer nada.— aclara desesperado mientras le roba el aire al chico
— No seas estúpido, Klaus. A Bonnie no le importamos. La única razón por la que nos ayuda es para salvar a Caroline, Jenna y Tyler. Comienza a matar a gente que aprecia y nos mandará al infierno.— aclara Stefan y Klaus suelta a Jamie
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Isobel
Entramos a la cripta Salvatore mientras Valeria prende unas estupidas velas. Estaba analizando un posible plan para salir de aquí. No sabría como sacar a Alaric con su alter ego, tendría que someter a los tres.
—Ric esto no es lo que quieres.— le suplica Elena y estudio meticulosamente la escena — No es lo que tu eres.
— Tú no sabes lo que realmente soy, Elena. Solo conoces las partes más débiles de mi...al hombre que perdió el rumbo...el que se enamoró de una vampiro...al hacer amistad con ellos en vez de matarlos.— frunzo el ceño al escuchar esas palabras de la boca de Alaric
Sonaba tan frío y malévolo. Verlo me partía el corazón. Es como si ya lo hubiera perdido.
— No quieres decir eso.— menciono decepcionada y el solo me mira con desprecio. El Alaric que conocía ya no estaba.
— Todos son monstruos. La sangre de sus victimas está en mis manos. La de Jenna esta en mi manos.— expresa sin tacto y volteo a ver a mi hermana, tenía sus ojos cristalizados
— Cuando estés listo.— le dice Esther e inhalo hondo
— No te dejaré hacer esto.— intento atacarla pero alguien me aborda por la espalda encajando un objeto puntiagudo
— Supuse que dirías eso.— me habla Valeria al oído y jadeo de dolor. El líquido comenzaba a quemarme. El cuerpo a dolerme
— ¡No! ¡Déjala!— caigo al suelo debilitada y Elena viene sobre mi
— No perdamos más el tiempo.— expresa Valeria y alza sus manos pidiéndoselas a Alaric
— No, Ric, por favor, no.— suplica Elena mientras estoy apoyada en su pecho con debilidad
— No hagas esto.— le pido y me ignora completamente, sigue con Valeria
El acónito recorría todo mi flujo sanguíneo poniéndome en una posición inferior. No mantenía la mente concentrada y apenas podía pararme. No podía defenderme, al menos no hasta que se pase efecto.
— Basta de lloriqueo, me aburrí.— apunta con su mano a Esther — Adiós, perra.— le rompe el cuello y nos quedamos perplejas al ver el cuerpo caer — Eso es por matar a mi madre y usarla. Tengo todo lo que necesito.— me quedo sin aliento y nos vemos entre Elena y yo — Ahora si, hagamos arte, señoritas.
— No te ayudaré. No te daremos nuestra sangre. Tendrás que matarnos.— expresa Elena desesperada
— No será necesario.— levanto su mano cerrando el puño, siento un dolor profundo en el pecho. Uno de agonía. Se forma una cortada en nuestras manos
— Detente.— pido molesta y me levanta del suelo, pone mi mano a gotear en el caldero mientras me tambaleo
— No lo haré.— cruzamos miradas y ella me ve forma hostil
Aunque no quería admitirlo, me dolía que mi propia madre me hiciera esto. Como puede haber tanto odio por alguien que tiene un pedazo de ti. Que es tu sangre. No entenderé jamás eso.
— La otra.— me deja caer al suelo y toma a Elena, tenía una fuerza sobrenatural al ser vampiro. No podíamos contra ella — Bebe y deja que suceda.— le ordena y el levanta el caldero sin dudarlo
— No, Ric, por favor, no.— suplicamos desesperadas Elena y yo, la bebe y se me hunde el pecho
— No.— exclamo decepcionada y mis ojos se cristalizan, el cuerpo me temblaba y el miedo me recorría
No estaba preparada para nada de esto. No estaba lista. Me frustra la impotencia.
— ¿Está terminado?— cuestiona Alaric después de beberla y meneo mi cabeza
— Aún no.— Valeria levanta la estaca de la mesa y se la encaja al corazón, soltamos un grito de perplejidad, se me fue el aliento
— ¡No!— se me quiebra la mirada y el corazón se me detuvo por un segundo, el cuerpo de Alaric cae al suelo agonía y lágrimas fluyen por mi rostro
No puede ser...No.
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Narrador omnisciente
Bonnie arranca un mapa de una aula para hacer el hechizo de localización
— Toma. Jeremy hizo una donación de sangre para tu hechizo.— menciona Damon dandole el frasco, el híbrido venia de compañía
— ¿Debo hacerlo con ustedes dos acechándome?— de queja la bruja y Klaus no le quita la vista de encima
El estaba desesperado por dar con la castaña. La ansiedad lo ponía asustado y nervioso.
— Sigues molesta conmigo por lo sucedió con Abby. Déjame disculparme. Siento que Elijah nos forzará a transformar a tu madre para salvar a Izzy y Elena. No teníamos otra opción.— expresa en su defensa le
— Siempre la hay. Cuando tú tomas una, alguien más sufre.— le reprocha y el híbrido resopla
— Saltémonos el drama y comencemos, ¿si?— pide Klaus acercándose y Bonnie deja caer la sangre sobre el mapa, recitando un hechizo pero la sangre no se movía
— Esther se está resistiendo.— expresa Bonnie frustrada
—Esther no puede tener tanto poder a menos que lo canalice con algo.— murmura Klaus y Bonnie se queda pensativa
— Algún lugar clave.— apoya Bonnie y Damon voltea a verla, Klaus se queda sorprendido
— Prepara a los humanos. Se dónde esta.— pide el híbrido
— Están en el viejo cementerio. Jeremy le avisó a Jenna y se dirigen hacía allá.— les avisa Stefan a Caroline y Tyler
— ¿Lo permitiste? Los mataran.— se queja Caroline alterada
— No tuvimos otra opción, Caroline. Somos inútiles estando aquí atorados.— expresa Stefan con angustia y camina de un lado a otro
— Oye. Estará bien. Izzy siempre se las arregla para salir de las cosas. Cuidará a Elena.— menciona la rubia serena para tratar de calmarlo
— También me preocupa lo que Esther esta tramando. Dejó a Klaus aquí por algo. Si triunfa en lo que está haciendo...— interviene Tyler
—Klaus podría ser asesinado.— voltean a verlo — Y Jenna y yo moriríamos juntos a el.
— Nadie morirá ¿De acuerdo?— aclara el vampiro — Bonnie sigue intentando deshacer el hechizo limitante. No es demasiado lejos.
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Isobel
Estaba procesando lo que estaba sucediendo. Ver el cuerpo de Alaric en transición me hacía sentir mucha culpa. Me sentía triste y solo pensaba en Jenna y que perdimos a Ric. El dolor solo corría por mi mente h no podía pensar en algo peor.
— Despertará pronto.— Elena le saca la estaca del cuerpo — Cuando lo haga, puede, por poco tiempo, ser su viejo yo. De ser así, pueden despedirse antes de completar su transición. Son cosas patéticas que hacen ustedes los humanos.— le veo furiosa
— ¿Por que eres tan malvada?— le echo en cara y voltea a verme
— No siempre fui mala.— frunzo el ceño — Era una buena persona. Ayudaba a todo el que podía y me importaban los humanos. Conocí a Anastasia y todo cambió. Ella me volvió lo que soy. Apagó mi humanidad y le agradezco. Deje de ser piadosa y ahora nada me importa. Te lo recomiendo. Así dejas de sentir remordimiento por todo aquel que alguna vez te hizo daño. Culpa...— la interrumpo
— Pero sin eso no tienes nada. No lo superas y el precio es tu humanidad.— aclaro y me ve fijamente — La vida no tiene sentido si no sientes nada. Es un vacío que siempre va a estar ahí.— suspira y siento que he recuperado mi fuerza
— Le arruinaste la vida a un buen hombre. El no merecía que le arrebataras su humanidad.— le reprocha Elena
— La humanidad solo es un lujo. Le he concedido suficiente poder para completar su tarea. Después, cuando llegue el momento...morirá.— frunzo el ceño
— ¿Como? Si es inmortal...— me interrumpe
— Solo deben saber que cuando esto termine, la tierra estará limpia de vampiros para siempre. El resto no me importa, solo que los Mikaelson mueran. Son daño colateral.— expresa con frialdad
— Si, pero matarás a los buenos junto a los malos.— reclamo levantándome del suelo — No eres mejor que Klaus.— eleva sus cejas
— ¿No lo soy? El busca usar tu sangre para crear una especie híbrida superior a los demás. El mató a mi madree por su sed, ¿y si te lo hace a ti...?— expresa cínica y la interrumpo
— No te atrevas a usarme como excusa para la atrocidad que vas a hacer. No te atrevas a fingir que te importa lo que sucede en mi vida.— reprocho alzada y se me acerca
— Deberías agradecerme por quitarte a alguien como Klaus de encima. No tendrás que lidiar con un hombre que solo te ama por el recuerdo viejo de mi madre.— menciona hostil y siento una punzada en el pecho — Deberías a ayudarme a exterminarlo de una vez por todas.— me le acerco lentamente y le doy una mirada desafiante y fulminante
— La única persona que quiero exterminar, es a la que tengo enfrente.— se enoja y se escucha un crujido de hojas
— Compañía.— meneo mi cabeza y se va a velocidad vampírica
— Izzy.— me habla Elena asustada y enseguida salgo corriendo
— No te muevas.— escucho la voz de Matt y mi corazón se altera
— ¿Dónde están Izzy y Elena?— habla Jenna y embozo a Valeria por la espalda, le rompo el cuello
— Oh, Dios.— exclama Jeremy y cae el cuerpo, respiro agitada — Eres ruda.— relamo mis labios
— He querido hacer eso desde que llegué.— alardeo y nos damos un abrazo
— ¿Estás bien?— se me acerca Jenna y me separo de Jeremy — ¿Y Elena?— volteo a ver a la cripta
— Aquí.— viene acompañada de Alaric y me sorprendo
— Dios, Ric.— Jenna va sobre el y lo abraza con fuerza, mi corazón se rompe
— Díganme que sucedió.— expresa aturdido y Elena y yo nos damos una mirada nostálgica
Ya viene la avalancha del dolor.
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Narrador omnisciente
— ¿Sabes que es tu culpa?— le echa en cara Klaus a Stefan mientras están esperando afuera — Nos colaste en esta situación al liberar a mi madre. Me pregunto si la muerte de Izzy valdrá la venganza.— Stefan lo ve molesto
— No pongas eso en mi. Tú familia es la que ha estado obsesionada con los doppelgängers. Sobre todo, tú.— aclara — Acabé con la venganza. En cuanto a Esther, ya la hemos detenido antes. Lo volveremos a hacer.
— Hacemos una extraña pareja tú y yo. Dos hombres que aman a la misma mujer.— alardea y el vampiro se tensa — Todo esto me recuerda a nuestro tiempo juntos en los años 20s.
— Lo dices como si debiera tener buenos recuerdos de esa época.— expresa crédulo — En cuanto a que amamos a la misma mujer, tú no la amas, Klaus. Tú solo estás obsesionado con la mujer que perdiste. Ves a otra persona. Yo si la veo a ella.— el híbrido se molesta — Ella no merece ser una segunda opción.
— Tu no conoces mis sentimos por ella.— reclama
— Todos sabemos lo que tú no quieres ver. Izzy jamás aceptará estar con un hombre que no la ama por quien es, si no por cómo luce.— lo toma de la camisa
— Yo que tú mejor cerraba la boca antes de que te arranque la lengua.— se ven desafiantes, sus ojos se impactaban con celos y enojo. Se notaba la tensión entre los dos. Una de rivales
— Bien, bien. No hagamos un drama.— interviene Damon separándolos — Todos queremos lo mismo. A las Gilbert a salvo.
— Los Salvatore y su vínculo inquebrantable. Dile a tu hermano que se aleje de lo mío o le voy a mostrar lo que hago cuando lo tocan.— advierte y Stefan eleva su mentón
— Se acabó.— sale Bonnie y voltean a verla — Esther ya no está poniendo resistencia. El hechizo está desecho.— Klaus desaparece a velocidad vampírica
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Isobel
Le habíamos explicado todo a Alaric y Jenna. Ella estaba devastada y con la mente hecha un lío. Sufría por el amor de su vida y yo por la única figura paterna que he tenido en toda mi vida.
Me encontraba apoyada en un árbol solo viendo las estrellas. Cuidaba que Valeria no despertara y sinceramente no quería escuchar el dolor de todos. Solo pensar en la posibilidad de que Alaric se vaya para siempre me duele como si me apuñalaran por dentro.
— Te ves muy pacífica.— escucho a Klaus y me levanto de sobresalto — Supongo que no estaba haciendo la siesta.— bajo la mirada al cuerpo
— Solo vete.— trato de alejarme y me toma del brazo provocando millones de emociones en mi — ¿Qué quieres de mi? Ya me destrozaste. Mi humillaste. ¿Qué más quieres?— se me quiebra la mirada — Por que ahora mismo estoy intentando ser fuerte y mantenerme de pie. Evitando pensar en...— me pauso y me cubro con mis brazos
Acordamos que no le diríamos nada a Klaus sobre la estaca o que Valeria lo convirtió en un vampíro original. Lo matarían al segundo.
— Yo no quería...— intenta acercarse y retrocedo — Lo lamento. Me odio por lo que dije.— frunzo el ceño
— ¿No querías? ¿No querías que? Humillarme y hacerme sentir tan insignificante cuando me entregué a ti. Te confié todo, Klaus. Te di el privilegio de ser el primero.— se me resbala una lágrima — Te elegí para compartir la intimidad por que me sentía cómoda y enamorada.— sus ojos se cristalizan — Fui una estúpida que creyó que la amabas. Jamás debí haberme enamorado de ti. Éramos un caso perdido desde el principio. Solo tenía que verlo con mis propios ojos para entenderlo.— siento como mis sentimientos se desbordan y el suelta una lágrima
— Lo hago para protegerte. Tú eres todo para mi. No quiero ser el responsable de tu miseria.— frunzo el ceño — Tu debes ser feliz. Mereces estar con alguien que no arruine tu vida. No soy el indicado.— noto la dificultad al decir esas palabras — Renunciar a ti es lo más difícil que he tenido que hacer en esta vida. Siento que me estoy muriendo. Por que por fin tengo todo lo que he querido.— me toma del rostro y lo veo con el alma hecha pedazos — Te amo lo suficiente como para dejarte ir.— me suelta y lo veo sin aliento — No puedo ser egoísta contigo.
— ¿De que hablas? — lo veo confundida y tenemos contacto visual
Era la primera vez que escuchaba que me decía que me amaba. El corazón se me detuvo por un segundo. El cuerpo se me quedó inmóvil. Procesaba lo que estaba pasando.
— Adiós, Izzy.— frunzo el ceño y se acerca a darme un sutil beso en la frente — Cuídate. Cuídate mucho.— una ráfaga de viento me pega al rostro y me quedo helada
¿De que rayos hablaba? ¿Por que renunciar a mi? Está totalmente loco.
— ¿Entonces que? ¿Te encerramos y te dejamos morir?— escucho a Jeremy alterado — No. No, no podemos.— salgo corriendo
— Escucha, Jeremy, es lo correcto.— habla Alaric y entro a la cripta — ¿Si? Después de todo lo que ha pasado...De todo lo que he hecho...quizás me lo merecía.— veo a Jenna en lágrimas
— No puedo seguir escuchando esto.— sale desamparada y me quedo en confusión
— ¿Qué está pasando?— pregunto aturdida y voltean a verme, noto la tristeza en sus caras
Esa no era una buena señal. Esa mirada me la dieron cuando mis abuelos iban a morir. No esa mirada.
— Alaric no va a completar la transición.— menciona Jeremy y me quedo perpleja, se me fue el aliento
— ¿Qué? No, esto no puede ser posible.— expreso con el nudo en la garganta
— Izzy...— me habla Ric y meneo mi cabeza con los ojos inundados de lágrimas
— No puedo.— me doy la vuelta para salir del lugar, apenas podía respirar
— Oye, espera, Izzy.— me frena Elena y voltea a verla sollozando — Alaric, esto no es tu culpa.— aprieto mis brazos al cuerpo
— Por favor, chicos, no hagamos esto más duro de lo que ya es.— los tres nos vemos devastados. Había un silencio nostálgico — Ustedes deberían irse. Damon está aquí. El se asegurará que todo salga bien.— doy la vuelta rota — Oye, oye...— me toman del brazo
— Por favor, no hagas esto.— lo veo con dolor — No puedo manejarlo.— me lleva a sus brazos
— Lo harás, Izzy. Eres una mujer extraordinaria. Eres fuerte y encontrarás la forma de salir adelante. A pesar de todo lo que has vivido...Tú buen corazón te delata. Eso es lo que siempre tendrás que nadie podrá quitarte.— lo veo enternecida y sus ojos se cristalizaron — Eres como una hija para mi.
— Todo esto es mi culpa. Yo te di ese anillo. No querías tener nada que ver en esto y yo...— me pauso al no poder hablar
— No hagas eso. Cuidar de ustedes ha sido...Ha sido lo más cercano a la vida que siempre quise.— me aferro a él
— Gracias por ser el padre que nunca tuve.— me separo de él — Siempre lo recordaré.— sonríe ligeramente
— Deberían irse.— volteo a ver a Elena y Jeremy, ellos se acercan a darle un abrazo y yo limpio mis lágrimas
Creo que jamás podré acostumbrarme a la muerte. Es algo que odiaré el resto de mi vida y que jamás podré entender. Ojalá no se sintiera tanto dolor. Pero no puedo obligar a alguien vivir algo que no desea. Así que...es una despedida.
Salimos los cuatro de la cripta y me sorprendo al ver a todos en el cementerio. Tenían una vela en la mano mostrando respeto. Era un gesto tan hermoso y significativo. Es una forma de mostrarle que todos estamos aquí y que vamos a extrañarlo. Que merece el honor de su sacrificio. Que vamos a admirarlo por eso siempre. El se fue como un buen hombre.
Me pongo junto a Jenna y la rodeo con mis brazos, estaba devastada. Debe ser tan difícil perder al hombre que amas. No me imagino lo que debe estar viviendo. Eso rompe mi corazón
— Espera...— corre hacia el y le da un gran beso en los labios, bajo la mirada con dolor — Siempre voy a amarte. Eres un gran hombre.— siento que alguien toma mi mano y alzo la mirada, era Stefan — Te entiendo. Te dejo ir. Esta bien.— se abrazan — Está bien.
Después de unos minutos, Alaric se despide y entra a la cripta. Elena y Jeremy llevaron a Jenna a casa. Necesitaba descansar y yo deshacerme de Valeria. No podía dejarla vivir después de lo que hizo. Me voy a cobrar la venganza. Así deba matarme para que ella muera.
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Narrador omnisciente
Klaus observaba el cuerpo de su madre en un ataúd. Se regodeaba por el hecho de que no logró su cometido y que el seguiría siendo el ser inmortal que tanto aclamaba. La culpaba por haberlo hecho dejar a la mujer que amaba.
— Deja que tus queridos espíritus intenten protegerte de nuevo. Te reto a venir tras de mi. Construiré un ejército tan grande que nadie me tocara jamás.— alardea — Mi supervivencia te cazará por la eternidad. ¡Nunca me destruirás! — se escuchan aplausos y el se gira al instante
— Siempre tan dramático. Es patético.— el híbrido de queda analizando la situación
— ¿Quien eres?— cuestiona a la castaña y está se apoya en la pared
— Una mujer a la que destituiste la vida hace quinientos años. A la que mataste a su familia. Le robaste la inocencia y le arrebataste la vida.— frunce el ceño al no reconocerla
— No se quien demonios eres.— reprocha y ella encorva a una sonrisa
— Jamás me amaste, Klaus. Para ti solo era el remplazo de la mujer que si amaste. Gracias a ello cargue con el pesar de haberte conocido. Y no te bastó con matarme una vez. Lo hiciste dos veces.— se queda perplejo — Por esa razón te odio. Por esa razón no mereces ser amado. Por que tú no sabes amar, solo sabes llenar el vacío.— se exalta
— Anastasia.— expresa sin aliento y ella sonríe ampliamente
— Hola, amor. ¿Me extrañaste?— se pone pálido — Desde que llegué he visto a mi hija caer en tus redes. En tu obsesión por ella. Intenté alejarla pero parece que de alguna forma tú te metes entre su piel.— se acerca a él dejando sonar sus finos tacones — Mentí sobre la profecía para que ella se sintiera estancada. Para que se alejara de ti y se diera cuenta que eres incapaz de amara alguien aparte de tu ego.
— Eso no es verdad. En realidad la amo.— ella se burla y el la ve molesto
— No dejaré que mi hija esté contigo. Haberte conocido fue un error en primer lugar. Debo haberla protegido mejor.— se culpa
— Es una adulta. Ella puede elegir.— reprocha y la castaña hace una mueca
— No en está. Sobre mi cadaver que tocas a mi hija. Genevieve y yo morimos por tu amor. Haberte conocido fue la causante de nuestras miserias. Izzy debe tener una vida mejor. Ella no tiene el porque activar su lado vampiro. Merece gozar de su juventud y de una vida normal. Tú no le vas a quitar eso.— advierte
— Estamos de acuerdo en algo. No le haré daño. Ella es todo para mi, Ana.— expresa sincero
— Entonces empaca tus maletas y lárgate a otro maldito continente. Si en verdad la amas y eres capaz de sentir amor...tienes que dejarla ir.— sugiere serena y el la ve abatido — Tienes que dejarla.
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Isobel
Estaba en el bosque con Valeria. Observa su cuerpo con rabia. Jamás había sentido tanto odio y desprecio hacia alguien. Nunca le había le había deseado la muerte a alguien hasta que la conocí.
— Te he estado buscando.— escucho a Stefan y volteo a verlo — ¿Qué haces?
— Esperando a que despierte. Necesito hablar con ella.— aclaro y se me acerca — No quiero hablar con nadie. Quiero estar sola.— se me acerca
— No tiene que estarlo.— inhalo hondo — Estoy aquí.— nos vemos fijamente
— Solo ya no quiero llorar. Se que si hablo contigo o te veo voy hacerlo. Tú eres con quien expreso lo que siento y sacas mi dolor. No puedo llorar mas.— a acaricia mi rostro
— Pensé que había tocado fondo en los años 20s...pero después de morderte, no quise sentir nada otra vez.— frunzo el ceño — Pero alguien...siguió diciéndome que estaba bien sentir. Sin importar cuánto pudiera doler. Que nuestras emociones son las que nos hacen humanos. Buenos o malos.— mis ojos se cristalizan— Y nunca perder la esperanza.
— ¿Quien te dio ese terrible consejo?— sonríe ligeramente
— Una chica a la que solía amar.— sonrío y bajo la mirada
— Siento que arruino todo, Stef. Siento que estoy perdida y no se quien soy. Que nadie me ama.— se me quiebra la voz — Me siento maldita.— menea su cabeza
— Me tienes a mi.— nuestras mirada coinciden — Te amo por quien eres. Jamás dudes eso. Eres un increíble ser humano. Haces que la vida de las personas sea mucho mejor. Eres especial y llena de esperanza. Trasmites felicidad. Tú, Izzy Sommers...eres extraordinaria.— sonrío y lo abrazo con fuerza, me aferro
— Gracias por eso.— le susurro — Eres la única persona que ha visto por quien soy. No quiero que veas lo que haré.— me aparte y me ve confundido
— ¿Qué?— frunce el ceño y con magia le rompo el cuello
— Lo siento.— cae al suelo y doy un paso atrás, siento una presencia — Despertaste.— me acerco
— ¿Qué...?— ve alrededor aturdida y me pongo frente a ella — ¿Qué quieres?— se levanta del suelo y suspiro
— Tu muerte.— se ríe y muestro seriedad
— No puedes hacerlo. Soy inmortal. El suero de Qetsiyah y Atena corre por mi venas. Ni siquiera la estaca de los originales puede conmigo.— menciona incrédula y ladeo una sonrisa
— Y yo soy la trihibrida original con la que no te debiste meter.— amenazo y se cruza de brazos
— Ni siquiera tú puedes usar tanto poder sin matarte. Hay reglas.— alzo una mano y le rompo una pierna, gime de dolor y cae al suelo
— Se eso. — le rompo otro hueso — Y no importa con tal que exterminarte de una buena vez.— le produzco dolor y sus gritos retumban por el lugar
— No puedes matarme. No hay poder que logre ese cometido.— hago más presión — Vas a morir en vano. No creo que quieras eso.— ponía más fuerza en el hechizo y provocaba que ella sangrara por la nariz y boca, comienza a toser
— Me encantaría intentar.— el cuerpo comenzaba a sentirse pesado, el aire iba lento y los latidos bajaban
— ¿Qué es eso?— cierro mis ojos y comienzo a recitar el hechizo
Había creado por meses el hechizo que me ayudara a vencer a Valeria. Desde que supe que era mi madre, y todo lo que hizo...quería derrotarla.
— Basta. No escuchas.— la ignoro y suena su sufrimiento
Mi cuerpo me dolía. La cabeza me estallaba y las fuerzas me falseaban. Valeria era alguien poderosa y no era fácil de derrotar. Podía todo mi poder en ese hechizo. Comienzo a toser sangre y abro mis ojos
— Te estás matando.— menciona entre quejidos y noto que se van formando venas grisáceas por su cuerpo, sonrío
— Funciona.— alzo mis manos y el cielo comienza a tronar. El aire pegaba con fuerza, el clima había cambiado. Apenas resistía. Mi corazón latía lento y mi cuerpo estaba muriendo.
— No puede ser. Tú...— se pausa y vuelvo a toser, la sangre me escurre por la nariz y me tambaleo, apenas podía contenerlo, veo arriba y todo estaba oscuro
Probablemente iba a morir. Iba a morir por cobrarle venganza al que era un padre para mi. No lo veo como una tragedia, si no como un sacrificio de amor.
— ¡Estas embarazada!.— grita y bajo la mirada desconcertada, todo se comenzaba a nublar
— ¿Qué?— me desconcentro y detengo el hechizo, veo mis dedos y todo era borroso
— Somnum.— el cántico provoca que caiga al suelo inconsciente — Casi lo logras, pequeña, me sorprendiste. Eres más de lo que esperaba. — jadea recuperándose — Voy a exterminar lo que hay dentro de ti. Eso va a destruirte y a Klaus.— se levanta y observa el cuerpo de la castaña — No habrá más descendencia Mikaelson ni tuya. Voy a matar a tu bebé. Esa es la cereza del pastel.
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