La ceremonia de las bodas fue una noticia universal. Vinieron personas importantes de todos los lugares. La princesa Madelaine y yo estábamos muy emocionadas. Vi a Luke mirando entre los invitados buscando a alguien con la mirada.
- ¿A quién buscas?
- Vi un apellido entre los invitados que me atrajo mucho la atención.
- ¿Por qué?
- Es el mismo que tenía una chica que conocí en un baile. Lo siento si te molesta, pero no es lo que piensas. Ella marcó mi vida con cuatro palabras y nunca tuve la oportunidad de decírselo. Se cumplió algo que dijo.
Bajé la mirada, un poco incómoda. No me estaba dejando nada claro y no entendía.
- Por cierto, llegados a este punto, creo que ya me podrás decir tu nombre, ¿no? Ya mañana nos casamos y aún no lo sé. ¿Cuándo me lo dirás?
- Cuando llegue el momento- contesté.
Luke se quedó un rato mirándome confuso, pero después sonrió.
- Por supuesto. Hasta el baile de esta noche- me besó la mano y fue a prepararse.
Entre los invitados estaba el rey idiota Charles, Eren, mi familia, los padres de Sebastian... Entonces vi a Lenna, la hermana del rey Charles, ex prometida de Eren. Vi que estaba con él. Me acerqué a ellos para averiguar lo que sucedía.
- Buenas tardes princesa- saludó galante Eren.
Lenna hizo una corta reverencia, a la que correspondí.
- Aún no soy princesa.
- Para nosotros siempre lo fuiste- dijo Eren refiriéndose a él, a mi familia y a Luke.
Me sonrojé y me emocioné.
- ¿Y cómo es que te veo con Lenna?
- Le estoy dando otra oportunidad. Esperé a ver qué sería de ti, y como veo que has alcanzado tu felicidad, mi misión está cumplida y me dedicaré a realizar la mía.
Tomó la mano de Lenna y ella asintió, feliz. Se la veía enamorada.
- Le pedí que reconsiderara estar conmigo.
- Espero que os vaya bien.
Mientras iba a mi habitación, Eren se me acercó y al ver que no había nadie, me dio un beso en los labios.
Me tapé la boca, horrorizada.
- Perdóname, pero nunca nos acabamos de despedir y siempre quise que fuera así. ¿Me perdonas?
Asentí. Lo que sentimos en un pasado fue muy fuerte y los sentimientos no se tiran a la basura. Nos vamos alejando de ellos en busca de otros. Poco a poco. A partir de ese momento cruzaríamos la frontera hacia esa otra persona y ya no miraríamos atrás.
- Pero esto no está bien.
- Es nuestra despedida. Déjalo pasar.
Suspiré. Entonces pensé en Luke.
- Luke y Lenna no se lo merecen.
Me levanté y traté de irme, pero Eren me agarró la mano.
- Lenna y Luke eran amantes. Si se vieran solos harían lo mismo.
- Ahh, por eso había un collar suyo en el armario de Luke...
Fui a por él y se lo mostré.
- Si Luke nos descubre se lo enseñas y se callará. No quería hacer esto, pero te mostraré al verdadero Luke y por qué se fue tan pronto a su habitación.
Fuimos a su habitación y miramos por la cerradura. Luke y Lenna estaban sentados hablando.
- No voy a hacer nada contigo, Lenna, eso que tuvimos ya pasó. Mañana me casaré y no quiero empezar siéndole infiel.
- Pero es tu despedida de soltero...
- Te dije que no.
Su respuesta tajante demostró a Lenna lo decidido que estaba Luke y fue hacia la puerta para irse.
- Deberías cuidar de Eren o se lo llevarán. No le seas infiel.
- Eso es lo que quería oír. Has madurado, Luke.
Nos fuimos antes de que Lenna abriera la puerta y salimos al jardín.
- Creo que eres tú quien ha descubierto cómo son en realidad, y cómo somos nosotros en realidad...
- ¡Tú eres mi prometida! Yo debí casarme contigo... Darte celos no funcionó, recordarte mi amor con un beso tampoco... ¿Qué puedo hacer para que estés conmigo?
- No debiste haberte ido con Lenna en primer lugar cuando nos desterraron. No me estabas protegiendo. Estabas siendo un cobarde. Debiste haber huido conmigo si tanto me amabas. Tomaste la decisión equivocada. Luke nunca dejó de buscarme e hizo todo lo que pudo por mí. Por muy buen carácter que tengas frente al de Luke, no tienes lo que hay que tener mientras que él sí. Lo siento. Y gracias por todo.
Al darme la vuelta para irme, vi a Luke. Me quedé helada. Si oyó lo de "recordarte mi amor con un beso" de Eren estaba perdida.
- No me enfadaré contigo, tú sólo me has defendido. En cambio, tú, Eren... ¡Te has aprovechado de mi mujer! ¿Cómo te atreves?
Un puñetazo tiró a Eren al suelo. Pero no era de Luke, sino de Lenna.
- Sólo estaba probando a Luke, para ver qué tan serio era. Pero tú... ¡Dijiste que me darías una oportunidad!
- Y yo te pedí que aceptaras que aún sentía cosas por Crystal.
Luke se quedó boquiabierto. Lenna bajó la mirada y se alejó de él con disimulo.
- ¿Te llamas Crystal?- me preguntó.
- Sí. ¿Por qué?- dije con decepción, no quería que se descubriera así.
- Cuando llegue el momento, prepárate.
- ¿Para qué?
- Para conocer la verdad- dijo Luke, yéndose.
Lenna y Eren tenían toda la pinta de saber de lo que estaba hablando pero no dirían nada. Mientras, vimos a Madelaine furiosa seguida de Sebastian.
- ¿¡Qué hace tu ex aquí!?- preguntó Madelaine.
- Yo no la invité, te lo prometo- contestó Sebastian.
- Sara es mi amiga, la invité yo- dijo Lenna-. La traje para mi hermano Charles. Le dará una lección para que deje de meterse con las chicas.
Todos suspiramos aliviados. Ya había habido bastante conmoción por ese día.
El baile fue precioso. No dejé de bailar con Luke y los aperitivos estaban deliciosos. Estaba siendo una noche perfecta, sobre todo porque el rey idiota Charles no había venido a molestar. Hasta el momento en que lo pensé.
Me despedí de Luke y me fui a dormir. Entré en mi habitación y comencé a desvestirme. Entonces vi el vestido de boda y me quedé con la ropa que llevaba debajo del vestido de baile y me puse el de novia para ver qué tal me quedaba. Di unas vueltas frente al espejo. Entonces me di cuenta de que al fondo de la habitación había un maniquí con un vestido de novia precioso.
- ¿Verdad que es aún más bonito que el que llevas puesto?
Me eché para atrás y vi a Charles salir de detrás del maniquí.
- ¿Qué pasa que aún no te rindes?
- Hasta el último momento. Mírate, ¿qué mejor momento para llevarte conmigo que ahora que estás lista y llevas el vestido y todo?
Retrocedí asustada hacia la puerta, preparada para salir corriendo, pero el guardia personal de Charles me retuvo.
- En estos momentos, hay un guardia en la habitación de Luke a quien le di la orden de matar si gritabas y oponías resistencia.
No podía hacer nada. No temía por mí misma, pero era la vida de Luke la que estaba en peligro. No tuve más remedio que quedarme quieta mientras me ataban las manos y me tapaban la boca con un pañuelo. Me llevaron al coche de caballos y fuimos al reino de Charles. Viajamos toda la noche y a la mañana siguiente estábamos ahí. Luke estaba fuera de peligro. Ya podía comenzar a poner en marcha mi plan para escapar. Charles me dejó en una habitación para que me arreglaran el pelo y prepararme para la boda con él. Seguramente a esas horas ya se dieron cuenta de mi disaparición.
Una vez arreglada, salí al jardín y traté de escapar haciendo como que daba un paseo por los jardines, aunque en realidad me estaba dirigiendo a los establos reales. Charles me vio y me llamó. Tragué saliva y me detuve frente a una gran fuente.
- ¿Sí?
- Se dice sí, querido. ¿Adónde ibas? Ya falta poco.
- Sí... Que... Querid... Arggg... ¡Querido!- pronuncié con rabia disimulada-. Tan sólo iba a dar un paseo.
Charles se sentó en la fuente y me indicó que le imitara. Me senté a su lado, aunque a una distancia prudente. Se inclinó para besarme, pero me aparté.
- No seas impaciente.
- No me preocupo, dentro de dos horas serás mía y entonces ya no podrás negarme nada. De nada te sirve intentar resistirte unos minutos más.
Me agarró y trató de besarme de nuevo pero me resistí y acabamos cayendo a la fuente. Me levanté y traté de huir pero el vestido pesaba demasiado mojado. Apenas podía moverme. Llena de rabia, me lo quité. Charles estaba aún en la fuente, observándome embobado.
- Sigue con el estriptis, no tengo ningún inconveniente de verte antes de la boda.
Enrojecí de furia. No sabía cómo vengarme de él. Entonces tuve una idea. Me quité los aros del vestido y el corset, y quedé en la ropa interior que consistía en unos pantalones y una camisa de lino fino con volantes.
- Si te pones los aros y el vestido de novia, me quitaré lo demás. Pero seguro que no podrías ponértelo, no cabes.
Charles estaba loco con esa propuesta y aceptó el desafío. En cuando le abroché el vestido por detrás, lo empujé a la fuente y salí corriendo. Trató de levantarse y salir, pero no dejaba de tropezarse y caerse. Maldijo por lo alto. Mirntras me alejaba le oí jurar que cambiaría las leyes de la vestimenta. Me reí.
- ¿¡Cómo demonios podéis las mujeres caminar con esto!?
Qué malhablado.
Llegué al establo, cogí el primer caballo que vi y aprovechando el cambio de guardias, mientras se iban unos, abrí las puertas y hasta que llegaron los otros yo ya había huido con el caballo. No tenía experiencia cabalgando, y el caballo me tiró unas cuantas veces, pero finalmente le cogí el truco y le hice galopar como el viento. Finalmente llegamos. Entré al palacio con el caballo hasta mi habitación. Todos los guardias y sirvientes estaban sonrojados y confusos. Tenía unas pintas inexplicables. Me daba vergüenza ir caminando hasta mi habitación, con el caballo no les daría mucho tiempo a mirarme. Luke entró detrás de mí.
- ¿Qué te ha pasado? Todos te eatuvimos buscando.
Entonces se puso rojo y me dio la espalda.
- Aún no eres mi esposa, no debería estar viéndote así. Vístete y ven, que quiero casarme ya contigo.
- Lo siento, tuve que huir del rey estup... Quiero decir, del rey Charles. Me llevó para casarme con él y conseguí coger un caballo y regresar. Estoy hecha polvo. Cabalgar da dolores de todo y los saltos que daba cada vez que el caballo tocaba el suelo... Me tiró unas cuantas veces y...
- ¿Deberíamos aplazar la boda?
- No, no me arriesgaré a que me vuelvan a secuestrar. Además, Charles tenía razón en una cosa. El otro vestido es más bonito. Así que tengo un repuesto. Me lo pondré.
La boda por fin se produjo y he de decir que me mantuve en pie hasta los juramentos y los intercambios de anillos. En el banquete me dormí y tuvieron que continuar sin mí. Sin embargo, Madelaine y Sebastian parecían pasárselo bastante bien en la doble boda. Desperté cuatro horas más tarde, a la hora de cortar la tarta. Tras comer el postre, estaba ya despierta y con energías.
- Genial, te tendré bien despierta para nuestra noche- me guiñó un ojo Luke.
Debo decir, me alegré de estar despierta esa noche. Fue la más especial de mi vida. Al día siguiente, Luke me dio su regalo de bodas: un adorno de pelo igualito al que yo hice con la corona de Charles.
- Es el principio de la venganza- contestó Luke-. Lo recuperé del joyero antes de que rehiciera la corona.
Sonreí con picardía. Me casé con el hombre adecuado.
- Tengo más ideas- le dije-. Por cierto, ¿qué me ibas a contar con respecto a mi nombre?
- Que te conocí en el baile en el que conociste a Eren. Te hablé de mis desamores y que nunca encontraría el amor. Tu dijiste que sí. Y te pregunté cuándo. Contestaste: cuando llegue el momento. Me dije que algún día me casaría con alguien como tú. Y así fue.
Sonreímos y nos besamos. ¿Quién diría que la mañana sería incluso mejor que la noche? Una vez casados, podíamos dar libertad a nuestro romanticismo.
El plan de Lenna para darle una lección a Charles con Sara, la ex de Sebastian funcionó y éste abdicó. En su lugar, dos años más tarde, reinaron Lenna y Eren. Su reino comenzó a prosperar y abrió su comercio con el nuestro, y lo mismo pasó con el reino de Sebastian y Madelaine, quien se fue al país vecino con él.
La unión de tres países los haría prósperos mientras durara nuestra generación. El futuro sería incierto para los próximos reyes, pero hasta entonces, disfrutaríamos y tendríamos nuestro merecido final feliz.
Escrito por FlightOfFantasy.
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