Notas: ¡Bienvenid@s sean a esta nueva historia! Espero les guste tanto como a mí me ha gustado escribir con un gran esfuerzo, pues como saben, no me llevo bien con la forma de escribir y peor aún con el manejo de la ortografía. En un futuro si me lo permito, vamos a hacer ediciones, por ahora, espero me comprendan. 😊Ahora sí, me despido con un gran beso y abrazo, 🍁¡nos leemos en los comentarios!🍁
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Cabellos negros balanceándose con el viento, unos ojos verdes mirando al cielo. Una sonrisa se curvó en sus labios, el día estaba claro y no había opción en ese instante. Caminó lo que quedaba para alcanzar la puerta de la casa sonriendo.
Tocó tres veces.
-¿Quien es tan molesto a estas horas?.-Milo abrió la puerta con una mano sobre su cintura, al parecer como si algo lo hubiera golpeado tan fuerte en la parte inferior de su cuerpo que apenas y podía pararse.
-!Hola!
Anteros les encomienda una misión. El ex-caballero de acuario está aquí, también tengo algo que informarle. ¿Me permite pasar?
Milo asintió cambiando su expresión adolorida a una confundida.
-Así que una misión, podrías decirnos tu nombre antes?.-indagó sentándose en el sofá esperando a que el acuariano saliera de la cocina, pues le había dicho a escorpio que le iba a preparar algo para el dolor de "esa" parte.
-Prometeo, pero pueden llamarme Teo.
-Así que eres tú el que aparece en algunos libros.
-Si soy famoso.-le guiño un ojo alegre.
-Ajá, dicen que Zeus te castigó por robar una tea de fuego y también dicen que fue un castigo algo cruel.
-Eh...es una historia larga, no hagas caso.-dijo pálido recordando aquellos días horrorosos, tanto que su piel se le ponía blanca al recordar.
La diferencia de edad era obvia, un muchacho de al menos dieciocho años a comparación de Milo que oscilaba entre los treinta.
Prometeo solía entremezclarse con las personas para ayudar y divertirse al mismo tiempo, sin embargo, al ser despojado del anillo que Zeus le impuso, la libertad volvió a su vida por completo. Decidió seguir a Anteros por comodidad y gratitud y de vez en cuando se ofrecía para dar mensajes o entregar regalos en vez de que lo haga Hermes.
-Oh, tenemos visita.-apareció Camus con una taza para Milo, entregándola con cuidado de no derramar ni una sola gota.- Prometeo ¿Me recuerdas?
-Claro que si, te vi pelear con la Athena de hace siglos, además en una ocación intercambiamos unas cuantas palabras amistosas en el Olimpo. Es un gran placer volver a verte.-Le sonrió aún más abiertamente provocando una mirada recelosa a Milo.-Bien, ya que ambos están aquí, lo que Anteros me ha pedido encomendarles, es la misión de encontrar a sus compañeros los caballeros de oro. Como sabrán, Saori Kido, la reencarnación de Athena, no pasa por un buen momento. Y eso se debe a su propia madre. Y con esto quiero llegar a decir que Hera perdió la cordura, han pasado meses desde que ya no aparece en los campos Elíseos, el tártaro o algún lugar. Está prácticamente perdida e invisible ante nosotros, por eso hemos de recurrir a ustedes, deben encontrar a los niños que son los caballeros de las casas zodiacales.
-¿Bueno, y eso que tiene que ver? Qué ganamos con encontrarlos?.-cuestionó Milo removiendose al sentarse.
-Reconstruir el refugio, vencer la batalla que surgirá nuevamente. Sencillamente después de encontrar a sus compañeros, también se darán a la tarea de despertar su cosmos para que así, podamos traer de nuevo sus anteriores figuras. Por ahora el tiempo está de nuestro lado, pero si no lo aprovechamos, el tiempo será nuestro enemigo. Los oráculos no son muchos, se predice la llegada de una pelea entre mortales en inmortales, la liberación de los titanes y el renacimiento de un Dios que ha perdido la vida. No sabemos hacia donde se dirige esto, podemos cambiar todo. Hemos visto la destrucción de los templos que eran de los dioses a los que mataron en el santuario. Camus, amigo, sobre todo tú eres el causante y es cierto, hiciste que el trono fuera tomado por un Dios bondadoso, pero ella te sigue odiando, y creo también, que nos odia a cada uno de nosotros,y a los hijos de su marido engendrados por infidelidad.
Camus lo pensó, bajó la mirada por un segundo y elevó sus ojos con determinación.
-Si eso es lo que quiere, vamos a hacerlo.-espetó.
-Que?! Camus, quedamos en que nosotros..haríamos una familia. Y ahora..
-Milo.-le sujetó una de sus manos.-Esto es mi culpa, lo sabes. Si yo hice esto debo tomar las consecuencias, porque sino van a pagar personas inocentes. No deseo eso, tampoco que esto se siga extendiendo a más problemas, sabía que en algún momento podría surgir algo peor. Debes entenderme.
-¡Es difícil Camus, encontrar a cada uno, tardaríamos años!.-exclamó frunciendo el ceño.
-No será así.-Habló Prometeo inclinando su cabeza sobre sus brazos.-En esta ocación por mera voluntad, deseo ayudarles. Se que mis fuerzas no son como los demás dioses, tampoco tengo templos habilitados, todos están en ruinas. Pero créanme, tengo mis propios métodos muy acertados para poder encontrarlos.-sonrió mostrando sus dientes blancos.- Camus, como amigo, deseo apoyarte y demostrarte lo que no pude cuando estábamos en el Olimpo.
Milo lo miró escondiendo su disgusto, disgusto por sonreírle tan hermosamente a su concubino.
-Muchas gracias, entonces podemos empezar por buscar en los países más cercanos.
-El más cercano es máscara de muerte y shura de Capricornio, creo que...ambos están en una distancia muy cercana en este momento.-Dijo Prometeo cruzando las piernas y mirando la palma de su mano. Automáticamente Milo miró pero allí no había nada. El menor resopló cerrando su puño.-No te esfuerces escorpio, es un don único. Y no recide en mi puño, lo que miraba en mi mano era una pequeña ampolla que me saqué mientras hacía trabajo pesado.
Camus sonrió levemente animando a Milo a terminar el líquido de la taza, quien contrajo los labios algo molesto.
-Podemos tomar las maletas esta misma tarde.-opinó acuario.
-No! Yo..aún no me siento tan bien, que sea mañana en la mañana..-dijo de pronto Milo.
Prometeo levantó sus cejas con asombro.
-¿Por qué? ¿Estás enfermo?
-Algo así.
-Entonces, nos vemos mañana, informaré a Anteros la decisión tomada por ambos.-se levantó.
-Dale mis saludos.-Añadió el peliverde de igual forma levantándose de la silla.
-Y de mi parte dale una patada, por arruinar una hermosa tarde con mi amado.
-Si pudiera, lo haría, pero quiero vivir.-carcajeó saliendo por la puerta animado.-Me agradas escorpio, tú y Camus hacen una linda pareja. No se olviden de mi, debemos partir juntos.
-Si, si, ya vete.
-Adiós Teo.
-Adiós!
La puerta fue cerrada sin nada de delicadeza. Milo miró de reojo a Camus. Notando una marca de aflicción.
-Milo, perdóname una vez más por hacerte eso, teníamos planes, pero como se dice, no debemos hacer planes porque nada sale como uno quiere. La adopción hace mucho no se pudo, es mi culpa también.
-La culpa fue de esos idiotas. No tuya Cam, además si esto acaba de pasar pues..acepto el reto. Si debo protegerte voy a hacerlo, tenemos que analizar la situación con cuidado. Tú y yo, podemos cumplir con lo encomendado.-Le abrazó por la espalda con fuerza.-Por cierto, me sorprendiste anteayer, ni siquiera pude probarme el traje romano que gané.
Camus se dió la vuelta y le acarició la mejilla tierno.
-Te lo probarás otro día. Eso te pasa por no hacerme caso.
-Ese Prometeo no me gusta. Eres muy amable con él.-sacó otro tema.-por qué tenerle demasiada confianza?
-Lo vi en un par de ocaciones.
-Eso no es nada. Algo me huele mal.
-Será la comida que se me quema por haberme distraído.-sonrió para continuar con sus quehaceres rutinales. Aveces solía cocinar Milo, pero aveces también Camus. Era divertido cuanto trataban de demostrar sus habilidades en la Cocina.
A la mañana siguiente ambos estaban listos, con las maletas dispuestas y los boletos por comprar.
Poco después apareció Prometeo sonriente con las manos en los bolsillos.
-Bien, nos vamos al norte de Roma.
Como dije, dos caballeros están muy cercanos entre sí. Empezaremos una aventura juntos, apuesto a que será divertido.
-Pues yo no lo creo.-murmiró Milo al lado de Camus, su cara oscura.-Me das mala espina Teodoro..
—¿...? Es prometeo.
—
Da lo mismo.
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