Capítulo 9.
Blake supo al instante que debía hablar con él, que necesitaba desahogarme y esta vez no sólo podía ser con besos aunque claro, no me molestaba que estos estuvieran incluidos. Dejando a todos atrás en la cabina, Blake y yo subimos al ascensor y nos llevó a la terraza de la emisora, hacía frío, pero en ese lugar me sentía tan en paz, como si nada ni nadie pudiera hacerme daño. Me sentía libre.
Las nuevas revelaciones del día de hoy mantenían mi cerebro trabajando, el saber que Apple había escapado me hacía querer encontrarla. Me dolió haberla dejado aquella noche pero ella no quiso ir conmigo por más que se lo pedí, me duele pensar que Víctor la usó para satisfacerse, era una maldita locura lo enfermo que podría estar ese hombre.
Empiezo a temblar y Blake se da cuenta de ello, supongo que piensa que es por la suave brisa fría que acaricia nuestra piel, por lo que él coloca su abrigo sobre mi hombro, le agradezco con una sonrisa sin decir ninguna palabra. La cosa es que ese temblor no tiene nada que ver con el frío sino porque el almacenamiento de ira que tengo en mi corazón quiere salir a la luz, quiere escapar.
—No es que me molesta que estés en silencio pero realmente tengo dudas, la primera es ¿qué haces aquí?—lo miro inexpresivo y él tal vez lo malinterpreta al ver como su rostro se contrae por el nerviosismo—. No es que me moleste que estés aquí pero es extraño.
—Recibí una llamada hace unos días a mi oficina, era de parte de Victor— su cuerpo se tensa al escuchar el nombre—, técnicamente fue Penny la que habló con él. Era una oferta de trabajo, la fiesta de Navidad de la emisora, tenía una reunión con tu jefe hoy, pero al parecer no estaba y me atendió Víctor.
—Ese maldito...
—Tranquilo, Bam Bam—tomo su mano el cual se había convertido en un puño, relajo sus dedos con los míos y luego los entrelazo—. Creo que necesitaba estar frente a él para saber que podría pelear contra esto. Puedo hacerlo, Blake, realmente puedo hacerlo.
—Claro que puedes hacerlo, Pebbles, eres la mujer más fuerte y luchadora que he conocido... Aunque ahora que lo pienso eres la segunda.
Finjo estar ofendida con él—. ¿Quién sería la primera?
—Mi madre, por supuesto.
Nos quedamos en silencio, beso su mejilla y vuelvo a mirar hacia el frente. Los grandes rascacielos nos hacen ver minúsculos en nuestro lugar. Me pregunto, ¿cómo sería ver el planeta desde el espacio? Los humanos solo somos algo más en la Tierra, yo solo soy alguien más en el planeta.
Y Apple, ella es solo alguien más en el planeta. ¿Sería capaz de encontrarla?
—¿Que te dijo para que te tenga tan pensativa? —murmura Blake sobre mi cuello causándome un poco de cosquillas.
—¿Recuerdas aquella chica que te dije que me sacó de aquel lugar?—cuestiono sin mirarlo—. Apple, así se hacía llamar en el club.
—Sí, la recuerdo—me rodea por la espalda colocando sus manos sobre mi abdomen dándome un suaves caricias.
—Siempre me pregunté qué había pasado con ella. Según Víctor, luego de que yo escapara... pudo divertirse con Apple—los brazos de Blake se tensan a mi alrededor pero prosigo, necesito que alguien me diga que está bien lo que quiero hacer—, pero ella escapó, Blake, ella ya no está allí. Es cuando vienen mis preguntas, ¿estará viva? ¿Con salud? ¿Pudo seguir adelante? ¿En dónde está Apple?
—Quieres encontrarla.
—¿Esta mal querer hacerlo?
Y esa es la pregunta que me carcome, ¿es mejor dejar las cosas así? Puede que Apple no quiera ser encontrada, pero luego pienso en donde puede estar y me destroza el alma pensar que se la está pasando mal.
—No, no creo que está mal, creo que es lo correcto.
Me doy vuelta entre los brazos de Blake, me pongo de puntillas y beso suavemente sus labios.
—Extrañe besarte, Bam Bam.
—¿Cuánto tiempo duró el "solo amigos", Pebbles?—sus ojos están divertidos, se está burlando de mí.
Ruedo mis ojos y vuelvo a acercarme para besarlo.
—Doce días—susurro sobre sus labios.
—No puedes resistirte a mí, Pebbles—Golpeo su pecho con fuerza, no puedo creer lo presumido que se ha vuelto Blake Anderson—. Auch, eso duele.
—¿Donde está mi dulce Blake? Ese que su padre tuvo que robarle el teléfono para finalmente llamarme y pronunciar unas palabras.
—¡No uses ese momento vergonzoso conmigo!
Me carcajeo para después volver a sus labios, doy uno, dos y tres picoteos para luego mantener mis ojos fijos en su rostro.
—Te amo, Bam Bam.
—¿Usando la palabra con A contra mí, pequeña Pebbles?—bromea sobre mis labios, pero sé que le emociona cuando le digo esas palabras—. Yo también te amo, con todo mi corazón. Ahora bajemos, está haciendo mucho.
—Espera—lo detengo tomando su brazo impidiéndole el caminar—, ¿entonces tú crees que sea lo correcto? Habló de lo de Apple.
—Sí, Stella, creo que es lo mejor, por tu paz mental y porque creo que sería una buena manera de superar las cosas, pero debemos tener cuidado, no creo que sea bueno que Víctor se entere que estamos buscando a esa chica.
—¿Estamos? Oh no, señorito, usted se va a mantener lo más alejado posible de esto—le digo con mi rostro neutro pero mi ceño está un poco fruncido—. No quiero que estés en peligro o que te metas en problemas por esto.
—¿Cuándo vas a entender que estamos en esto tu y yo, Stella? Somos una pareja y las parejas están para ayudarse mutuamente. Tú me ayudaste con mi problema en la locución, ahora yo quiero ayudarte a superar esto.
—Blake...
—Mi amor, Pebbles, por favor. Solo déjame ayudarte.
Lo pienso un poco, pero finalmente asiento.
—Ahora bajemos, tenemos que empezar a planear lo que haremos.
Hola, hola, cocacola.
Es algo tarde por aquí pero bueno, cumpliendo con el capítulo de la semana . Realmente espero que lo disfruten.
Capítulo dedicado a Yoli <3 Espero que te haya gustado.
Nos leemos hasta el próximo viernes.
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