Silencio
One shot dedicado a @TangerineVanilla
Espero que te guste.
No sabía por qué le había hecho caso al enano, pero comenzaba a pensar que había sido mala idea el esperarlo en el salón que le correspondía a los de su clase.
Yamaguchi se había ido hace rato y el último alumno a excepción de él, se había retirado hace apenas cinco minutos.
—Tsukishimaaa — se escuchó el grito de aquel hiperactivo compañero de equipo. Le aliviaba un poco que los alumnos ya se hubieran ido en su mayoría, así evitaría pasar vergüenzas por los arrebatos de Hinata —Tenemos que hablar —Le dijo apuntándolo con el dedo, lleno de ese infantilismo que lo caracterizaba —¿Podrías esforzarte más en los entrenamientos? siento que no lo estas dando todo —Le dijo sin rodeos como siempre, aquello era bastante irritante, sobre todo viniendo de su parte —El equipo necesita hacerse más fuerte, ¡te necesitamos Tsukishima! — le decía serio, pero al rubio ya comenzaba a hartarle la situación.
—¿Para esto me llamaste? — le dijo sin ocultar para nada su mal humor, sacando le escalofríos al de cabellos naranjas al percibir el aura oscura que comenzaba a emerger del de lentes —Yo decidiré si quiero esforzarme o no, en vez de estar hablando tonterías conmigo, deberías preocuparte más por los exámenes que vienen —Le habló con aquella expresión que denotaba molestia, Hinata le estaba colmando la paciencia, cosa que parecía ser fácil para el 10 de karasuno.
Tsukishima intentó salir de esa situación y se encaminó a la salida con sus cosas en mano, pero el enano se interpuso y volvió a exigirle lo mismo varias veces, logrando sacarle una vena en la frente ante la irritación —¡Dejame salir! — le exigió perdiendo por completo la templanza.
—¡Pero...! — iba a reclamar el de ojos marrones, pero algo le impidió continuar hablando, o mejor dicho alguien.
Tsukishima de la nada lo había callado con sus labios, pero fue un contacto carente de emociones, sentimientos y todo lo que estuviera relacionado con ese ámbito. Hinata sabía que se había excedido y que aquello se lo acababa de expresar el rubio de lentes, quien sin hacer ninguna expresión en concreto, se retiro aprovechando el shock que su acción había provocado en el bloqueador central de su equipo.
Había sido una forma estúpida y efectiva de callar al enano, pero nada quitaría el hecho de que su primer beso lo había perdido por una tontería
En cuanto a Hinata, procesó todo con lentitud, sintiendo como su cara perdía el color.
Desde ese día, Hinata no volvió a molestar a Tsukishima.
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