
Capítulo 7: Veinte años después.
Al llegar al refugio de Samuel Jones después de haber pasado la noche en el departamento para no levantar sospecha alguna, Tamara se dejó caer, mientras que el doctor se sumergió en un profundo sueño. Logró apenas escapar de esos hombres, por lo que necesitaba descansar para recobrar todas las fuerzas perdidas ese día. Imaginaba una y otra vez el instante en que escucho esas detonaciones, el cómo respiro profundo antes de abrir los ojos para sentir que aún seguía con vida. Sintió miedo... —por primera vez de verdad no quería morir, y menos mal —dijo. Porque sus suposiciones al ver a esa niña en el bus eran verdaderas.
—Tamara.
—Dime S
—¿Estás tan feliz como yo verdad?
—Un poco sí.
—¿No sientes miedo?
—La veré al fin S, ya resolveremos el cómo unirlos, y si una debe morir seré yo. Solo me conformare con conocerle. Además, es mi hermana, al parecer es tímida por lo que comentó Jones, pero recuerda que en parte es un espejo de mi por lo que sabrá cuidarte, así que cuando estés cerca de tu otra parte ponlo al tanto de mis intenciones, y no permitas por nada del mundo que estas cambien.
—Así será niña, ahora... ¿qué vamos a hacer mientras?
—Pues, este escondite es un poco grande, perdido en el bosque, no creo que el Doctor tenga problemas en dejarnos explorar un poco, pero antes, sensores, no quiero sorpresas cercanas, pensarás que debería descansar, pero ahora quiero liberarme de todo esto.
—Pues vamos niña.
Tamara se cambió de ropa, colocándose un short ajustado, unas botas que para muchos serían incómodas, mientras ella al usarlas todo el tiempo se adaptó a su peso y aun con ellas manejaba una agilidad increíble. Se colocó un pequeño top en la parte superior y terminó por hacerse una tradicional cola de caballo, abrió la puerta y salió del lugar.
La calle más cercana estaba a unos cuantos kilómetros de distancia, tardaron un buen tiempo en llegar y para cuando lo lograron era tarde, pero ahora no estaba con ese hombre mayor, podría intentar probar sus habilidades con toda tranquilidad.
—¿Preparada niña?
—Sabes que si S —dijo mientras se dibujaba una sonrisa en su rostro.
Sintió como un calor recorría sus pies, estos se hundieron un poco en la tierra, sentía como si una armadura hubiera cubierto sus huesos, su corazón comenzó a acelerarse, pero no se sentía ahogada, por el contrario, se sentía llena de energía.
Emprendió la carrera por el bosque sintiendo el silbido del viento que chocaba fuerte contra ella, veía todo con una claridad impresionante, se sentía invencible en ese momento, lo que Tamara estaba experimentando y esto era posible únicamente gracias a que había cumplido veinte años, era la activación de todas sus habilidades. Iba a unos cien kilómetros por hora, pero entre más corría más velocidad quería alcanzar, sus pulmones y corazón respondían perfectamente, sus pisadas eran fuertes, tenía dibujada en su rostro una gran sonrisa. ¡ESTO ES LO MEJOR! —grito. Y siguió avanzando por el bosque, llegó a una zona alta del mismo, y sin pensarlo dio un fuerte salto para llegar al otro lado. Sintió cómo sus músculos se contraían para hacer lo que ella les pedía, al caer siguió avanzando, pero quería más retos, dar el cien por cien, saber ese día de lo que era capaz de hacer al máximo, la sincronización con el gen era impresionante, el mismo no se había hecho sentir siquiera, estaba sumergido en esto con ella. Pasaron el claro y llegaron a un río, Tamara divisó un gran tronco y unas cuantas rocas, para ella eso era en este instante una pista de obstáculos, retrocedió un poco para agarrar impulso y salto en dirección al árbol, sus pisadas fueron tan firmes y fuertes que este tembló desestabilizandoze, pero ella reacciono rápidamente y saltó de inmediato a una de las rocas más cercanas. Al estar ahí dentro de su rango sintió dos presencias, le extraño demasiado esto ya que estaba en una zona bastante retirada. Sin embargo, debido a la descarga de adrenalina que había experimentado recientemente no se dio cuenta que fue en dirección a uno de los pueblos más cercanos.
—Oye S.
—No lo digas...
—Sí, definitivamente lo diré. ¿Por qué no me dijiste que podía correr y saltar así cuando nos perseguían esos hombres? O por lo menos para llegar hasta aquí.
—Porque en ambos escenarios hubieras dejado atrás al doctor.
—¿Ósea que lo sabías?
—Por supuesto que sabía que estaba cerca, mientras tú te concentras en correr, yo me centro en todo lo demás, que por cierto... es bastante importante. Tienes que aprender a desarrollar las habilidades a tal punto que se te sea fácil estar al pendiente de todo, mientras corres y razonas a la vez. No permitiría que te lanzaras, por eso bloquee tus piernas y aunque lo pensaste no pudiste hacerlo, creo que tienes demasiadas cosas en juego como para haber terminado en ese lugar, y ahora que estamos aquí, creo que es un buen momento para seguir probando nuestras habilidades, es un espacio lo suficientemente abierto para que corras con toda libertad.
—Recuerda que hay dos personas cerca.
—Pues prueba tu radar, ubícalas, y mantén distancia.
—Está bien, así lo are.
Sara se fue acercando lentamente al lugar, sentía como sus pulsaciones en su mano derecha se hacían más fuertes mientras se acercaba a los dos lejanos puntos que se dibujaron en su mente. Al estar ahí pudo verlos, era una chica rubia bastante atractiva, junto a un chico musculoso alto y con el cabello desdeñado, ella estaba recostada a un tronco observándolo fijamente.
—Me gustas mucho Ryan, pero para mí no es un buen momento.
—Lo dices por lo de tu padre ¿cierto?
—Si... ¿Cómo sabes lo de papa?
—Podría decirse que la voz se riega rápido por el vecindario, el señor Miller uno de tus vecinos vio cuando llegaron unas personas a darle la noticia a tu madre, y lo difundió rápidamente por todas partes.
—No creo que sea tan importante para que las personas se tomen el interés de saber que pasa conmigo.
—Eso es lo que crees tú, pero a mi si me pareces alguien interesante, siempre lo has sido.
—Ok... esto es incómodo —dijo Tamara manteniendo distancia.
—Recuerda que estás desarrollando tus habilidades, así que mantente concentrada en ese punto para que puedas escuchar —dijo S en su mente.
—De verdad —dijo la chica.
—Si, de verdad Lucy. Y la beso...
Lo siguiente ocurrió muy rápido, el joven chico saco una especie de jeringa con un líquido azul, se la llevó a su espalda y quitó el seguro dejando a relucir una pequeña aguja, mientras hacía todo esto continuaba besándola apasionadamente, hasta que con una velocidad increíble inyectó el líquido en el abdomen de la chica.
—Le dirás a tu amiga que enterraran a tu padre mañana en el cementerio de Low Bridge, actúas normal y lo incluirás en la conversación como algo casual, luego de que hagas todo esto olvidaras esa llamada que realizaste y lo que sucedió hoy en este bosque, este encuentro no existió, fuiste por un helado con tu amiga Sara y regresaste a tu casa ¿entendido?
—Tuve una conversación casual, luego fui a comer helado con Sara, y regresé a casa.
—Bien, te has ganado otro beso, ahora adiós...
Tamara pudo ver como la chica se alejó en una especie de trance, intentó acercarse al lugar, pero sus piernas no respondían.
—S, déjame ir, no ves que ese desgraciado le hizo algo a esa chica, viste sus ojos, estaban perdidos.
—Aun te falta demasiado Tamara, y lo siento, pero no dejare que te acerques ¿no reconociste a esa chica?
—No...
—Pues era la que acompañaba en el bus a tu hermana Sara.
—¿Lo que significa?
—Si... le acaban de montar una trampa, debemos actuar rápido antes de que se la lleven, si no logramos reunirnos, esto podría complicarse demasiado, no puedes permitir que se la lleven Tamara, puede que ella aun no tenga desarrolladas todas las habilidades al igual que tú por lo que no es una opción permitir que este encuentro se dé a cabo.
—Déjame golpear a ese maldito.
—Alguien se acerca —dijo S. —mantén la calma y solo espera, ese mismo aparato lo tenían los hombres que te perseguían, así que estoy seguro que están relacionados, si lo alertas, si se llegan a enterar que estás aquí sabrán que su plan está en riesgo y actuarán de una forma que no conocemos, tenemos la ventaja Tamara, mantén la distancia y escucha ahora lo que pasara.
—Tienes la razón S, disculpa por haberme alterado, por favor cuida mi espalda, me enfocare en ese chico y en la persona que se acerca.
—Así me gusta niña, enfócate.
—Oye S.
—Dime.
—Para tener una voz femenina, eres muy masculino eso me confunde.
—Solo cállate y enfócate, por lo menos soy más inteligente que tú.
—Recuerda que el cerebro que utilizas es el mío —dijo Tamara sonriente.
—Y tu recuerda que las habilidades que posees son gracias a mí, al igual que tu desarrollo exponencial, cosa que, aunque lo tengas aun no lo sabes aprovechar, debes dejar atrás esas conductas infantiles que salen a relucir en las situaciones menos favorables.
—¿Sigo viva o no?
—De nada.
—Que suerte tienes de que no puedo golpearte.
—Que suerte tengo de que puedo dejar que te golpeen, ahora concéntrate.
—Esta conversación no ha terminado —dijo Tamara.
—Pues para mí está más que terminada, y debo aclarar que he ganado.
Tamara despejo su mente para concentrarte en lo que tenía en frente, al pasar unos minutos manteniendo su mirada en un solo punto, pudo ver como la presencia que había entrado en su radar hace un momento estaba ahora con el muchacho, para su sorpresa era la misma mujer del auto, esa que después de impactar su moto y por lo que pudo ver matar al piloto, había escapado del sitio.
—Lo has hecho bien, —dijo la mujer.
—Gracias Megan.
—Oh, memorizaste mi nombre, que suerte que lo olvidarás.
Tamara vio la mirada perdida del chico, era la misma que poseía la chica que recientemente él había inyectado.
—Fue oportuno que fueras por ese lugar, la droga que inyecte mientras trotabas actuó perfecto en ti.
El chico no hacía nada, estaba ahí, de pie sin hacer ningún tipo de gesto. La mujer terminó por sacar una jeringa idéntica, poseía dentro el mismo azul.
—Seguiste trotando hasta llegar a casa, luego te cambiaste de ropa y fuiste a dormir —dijo la mujer mientras inyectaba el líquido.
—Continúe trotando hasta llegar a casa, me cambié de ropa y fui a dormir.
—Buen chico, ahora vete.
Tamara noto como la mujer se fue perdiendo entre los árboles, y el chico caminó en dirección al pueblo.
—Debemos irnos niña, Samuel Jones tiene que saber todo esto. Tienen una droga peligrosa, debemos aprendernos los colores de las mismas, no tenemos idea para que funcione la que nos arrojaron, pero sabemos lo peligrosa que es esta.
—Tienes razón S, y gracias por detenerme. Ahora se a lo que me enfrento, debo llegar hasta Sara...
—Pues ve con el mismo entusiasmo en dirección al escondite de Jones, infórmale de todo y prepárate para mañana.
—Así será.
El recorrido fue más corto de regreso, incluso el mismo gen que habita en el interior de Tamara se sorprendió por la velocidad con la que llegaron, al entrar a la casa ahí estaba Samuel Jones, sentado frente a una laptop escribiendo lo que parecía un logaritmo.
—¿Qué haces? —preguntó Tamara intrigada.
—Extraje un poco del líquido del arma que los hombres que maté traían, ya lo procesé y ahora estoy observando las características que posee.
—¿En qué momento hiciste eso?
—Uno de los que te dispararon impacto con un letrero, lo tome rápidamente y seguí avanzando, fue mucho antes de que llegara a donde te tenían acorralada, debía cerciorarme de que eran solo dos. Por cierto... ¿Dónde estabas? Tomé una siesta mientras esto llegaba y al despertar no te encontré por ningún lado.
—Estamos en medio de un gigantesco bosque, quería tomar aire —dijo Tamara. Pero sucedió algo interesante, es más fue una coincidencia a nuestro favor.
—Explícate Tamara.
—Salí a probar mis habilidades, una recomendación de S para irme acoplando a ellas, por si llega el tiempo de necesitarlas, me alejé un poco de estas instalaciones, bueno... digamos que lo suficiente como para estar cerca del pueblo.
—¿sabes que nos buscan cierto?
—Espera, déjate los regaños por ahora, esto definitivamente va a interesarte.
—Espero que así sea —dijo Jones frunciendo el ceño.
—Al llegar a un río, que está por aquí cerca.
—El río más cercano está a veinticinco kilómetros Tamara.
—¡OH! —se escuchó en la mente de Tamara. —para la próxima calculo la distancia y el tiempo.
—Cállate S —dijo Tamara que no le quitaba la mirada a Jones.
—En fin, déjame contarte lo que pasó en ese lugar.
—Te escucho...
—Al llegar, vi a una pareja.
—Vimos —se escuchó de nuevo en su mente.
—¡S!
—Está bien, guardaré silencio...
—Estaban hablando tranquilamente, pero lo que parecía ser un encuentro de adolescente terminó siendo la manipulación de unos adolescentes.
—¿A qué te refieres? —Jones se veía un poco interesado.
—El joven sacó una jeringa que tenía en su interior un líquido de color azul, mientras besaba a la chica, se lo inyecto y le ordenó unas cosas, ella se alejó sin más después de que el chico usó esto.
—Debe ser del laboratorio —dijo Jones. —pero no entiendo como un chico pudo adquirirlo.
—No termina, hay más. Al irse la chica, llegó una mujer, creo que la conoces muy bien, era Megan... está muy en forma lo admito, aunque se le puede ver que es algo mayor. —Jones guardaba silencio, Tamara noto que por ahora él no diría nada así que continuo. —le dijo unas palabras al joven, sacó una jeringa idéntica a la que él había usado en la chica y se la administró, luego bueno puedes imaginarte lo que sucedió y ambos terminaron marchándose.
—Porque lo habrá hecho Megan... —se preguntaba Jones.
—Tengo la respuesta, aquí es donde entramos nosotros, el chico conocía a la chica, y esta es la mejor amiga de Sara. La orden que le dio a la chica luego de administrarle eso era que la llamara e informará dónde sería el funeral de tu amigo Clasmok, por lo que eso será una trampa.
—Maldición —dijo Jones mientras golpeo la mesa. —no debiste exponerte de esa forma.
—No me vieron, además... gracias a esto estamos a un paso adelante.
—Por lo menos fuiste discreta.
—Si claro discreta...
—Cállate S.
—Veo que tienes una buena relación con el gen, eso me alegra. Pero debemos movernos rápido, prepárate para lo que viene, y descansa Tamara, por la mañana partiremos muy temprano, tú tienes más resistencia y velocidad que yo por lo que partirás adelante, trabaja en equipo con tu gen y por favor cuídate mucho. Si las capturan a las dos, mañana todo estará perdido, pero sin ti no podre sacar de ahí a Sara, te necesito concentrada.
—No te preocupes Samuel, mañana rescataremos a mi hermana, después de veinte años estaremos juntas de nuevo...
El duro caparazón que Tamara había expuesto toda su vida, comenzaba a ablandarse por el hecho de que después de tanto tiempo, aunque no la lidio ni necesito, sonreía porque conocería a una mujer que se preocuparía por ella. Y lo único que quería ahora, era que Sara respondiera de la misma forma.
A la mañana siguiente despertaron temprano para prepararse, lo que estaba por avecinarse no sería sencillo de asimilar, tendrían que luchar con todas sus fuerzas para poder sacar de ahí a Sara.
Jones estaba consciente de la posibilidad de hacerlo incluso antes de que ella llegara al cementerio, pero tenía la seguridad de que estaba siendo monitoreada. Megan no era una mujer tonta, sus años de experiencia le habían brindado capacidades aterradoras y a las cuales Jones le tenía un gran respeto, ella sabía que Clasmok no dejaría indefensa a Sara por lo que intentar sacarla de su rutina diaria se le complicaría, asi que terminó planeando todo esto para por fin llevársela.
—¿Estás lista? —preguntó Jones.
—Partimos cuando quieras. —respondió Tamara.
—¿Tomaste alguna de las armas?
—La única que necesito viven en mí, y créeme cuando te digo que es lo suficientemente fuerte.
—Pues bien, partimos enseguida.
Salieron del escondite dándole una última vista, el sol apenas comenzaba a divisarse en el horizonte, pero esto les daría a ellos una gran ventaja ante lo que se avecinaba.
—Deberías adelantarte, estaré frente al gran aviso publicitario que está cerca del cementerio.
—¿Cómo sabré que es ese?
—Será el más alto, y no te preocupes, mientras dormías conseguí un poco de apoyo por si las cosas se complican.
—Sara saldrá de ahí Jones, de eso no te quede la menor duda.
Tamara acomodo su chaqueta, y emprendió primero del lugar, la velocidad con la que partió, hizo parecer a un guepardo como una tortuga, Jones solo tuvo que pestañear para perderla de vista, dejando en donde antes estuvo una gran nube de humo.
—Voy por ti hermana.
—¡Vamos por lo que nos falta! —dijo el gen en su cabeza.
—Maldición, no le dije que aquí tenía una motocicleta... —Dijo Jones indignado. —bueno, no es mi tipo, pero me tocara llevársela. Estos niños...
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Bueno chicos espero que disfrutaran de este capitulo en donde quedan al descubierto algunos secretos, ¿que hara Tamara cuando por fin se encuentre con su hermana Sara? ¿y como reaccionara ella ante todo esto? descubrelo en el siguiente capitulo, Chauuu :D
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