Capítulo 29.
Los momentos malos siempre llegan, solo debemos saber afrontarlos.
—Emine.
Christopher James.
Apenas Austin me contó la noticia empecé a sudar frío. Estaba enojado, pero estar lejos de mi hermana me hacía estar más asustado antes que cualquier otro sentimiento. No había escuchado a los chicos, tampoco a Austin, quería llegar a mi hermana, quería protegerla, debo protegerla antes que todo. Si algo más le pasaba a Faith yo... jamás me lo perdonaría. Por lo que había tomado el auto y había arrancado rápidamente en dirección a su apartamento.
Tampoco me consolaba el hecho de que estuviera solo con Emine. Al menos no estaba sola, pero me aterraba que mi padre fuera a encontrarla. Él la iba a buscar, él quería hacerlo, lo noté en el momento que vi sus ojos hace unos días atrás. Su mente retorcida se reflejaba en sus ojos tan parecidos a los míos.
El semáforo se pone en rojo cuando estoy a tan solo a una cuadra del edificio, de igual manera no aprieto el freno y acelero aún más, dejando un rastro de las bocinas de los otros autos, arriesgándome a una multa y captar la atención de la prensa, pero me olvido de esos insignificantes detalles cuando estaciono como puedo frente al edificio. En el mismo instante veo a Carl bajar de su auto al otro lado de la calle junto al equipo de seguridad, no les presto atención, solo necesito llegar a Faith.
No espero el ascensor, subo de dos en dos las escaleras de emergencia, el aire escapa de mis pulmones tanto por el esfuerzo como por la desesperación, hasta que finalmente llego. La puerta está cerrada, pero eso no me garantiza que esté segura, toco la puerta rápidamente y los segundos de espera son aterradores, hasta que esta se abre dejándome ver el rostro consternado de mi chica castaña.
—¿Están bien?—es lo único que me permito preguntar.
Ella asiente, mira tras mis hombros, noto la presencia de varias personas, no tenía que girarme, sabía que era Carl.
—Llegaste inesperadamente demasiado rápido.
—Me salté varias luces en rojo, solo quería llegar.
Emine medio sonríe, luego se hace a un lado para darme espacio para entrar, pero antes de pasar ella me detiene por el brazo.
—Opta por hacerse la valiente cuando el miedo está en sus ojos, sé cuidadoso con lo que dices—advierte por lo bajo y por un momento me enojo.
—Sé cómo tratar a mi hermana.
Retrocede como si la hubiese golpeado con mis palabras, no lo dije en el mejor tono, por lo que me arrepiento, pero de igual manera no digo nada.
—Sé que es tu hermana, pero Faith es también mi amiga. Odio verla asustada, solo quería comentártelo—explica algo tímida esquivando mi mirada.
—Lo sé, lo siento, sabes que a veces puedo ser un idiota.
Su respuesta es encogerse de hombros y adentrarse más al apartamento. Después lo resolveré con ella.
Volteo a mis espaldas y solo me encargo de observar a Carl con autoridad.
—Cualquier novedad me avisas por teléfono, estaré atento. Y Carl, si viene, no dejes siquiera que se acerque a este piso.
—Entendido.
Entro al apartamento y mis ojos se posan de inmediato en mi hermana. Sus piernas están cruzadas en posición de indio y su mirada está fija en su teléfono, la pantalla de este está apagado, por lo que no ve nada en él, solo se limita a observarlo. Por el rabillo del ojo me cercioro de Emine, quien está haciendo una especie de té en una olla. Le agradecí mentalmente, sería bueno para calmar los nervios.
Con precaución me acerco a mi hermana y me siento a un lado de ella en el sofá. Tomo su mano y entrelazo sus dedos con los míos, esperaba que mi presencia le brindara seguridad.
—Puedes estar segura de que no dejaré que se acerque a ti.
—Pareciera que conocieras poco a nuestro padre—titubea un poco antes de seguir—. Él no va a venir, al menos no esta noche. Él sabe que jamás me dejarías sola, esperará otra oportunidad antes de cruzarse conmigo.
—Eso es malditamente imposible, porque no lo voy a permitir.
—Siempre se sale con la suya, Chris—porfía ella agotada—. Lo hizo por años. ¿Por qué no lo haría de nuevo?
—Porque ahora yo sé la verdad—mi voz se rompe y siento mis ojos arder—. Porque sé lo que ese malnacido te hizo por años y me arrepiento cada día de no lograr matarlo con mis manos. Sí, quiero que sufra en prisión, pero me hubiese gustado terminar el trabajo esa tarde. Si siquiera piensa en volver a tocarte yo...
Lo haría sufrir, lo haría sufrir tanto como hizo sufrir a mi hermanita. No solo estaría muerto en esta vida sino también en la siguiente y no me importaban las consecuencias.
—Quiero que me prometas algo Chris—exige con fuerza, su mandíbula se encuentra apretada—. Ni se te ocurra cometer una locura. Te lo pido no solo por mí, sino por ti y por lo que quieres con Emine.
—En estos momentos poco estoy pensando en Emine.
—Lo sé, pero amo la manera como la miras y como te comportas cuando ella está alrededor de ti. Amo verlo, Chris. No quiero que renuncies a eso solo por papá o por mí.
—No puedo prometerlo, no en esta situación.
Antes de empezar a sentir lo primordial para mí era proteger a mi hermana.
Un aclaramiento de garganta hace que tanto Faith y yo giremos nuestra mirada a Emine, quien tiene en sus manos dos tazas humeantes de té.
—No sé cómo te gusta Christopher, pero lo preparé igual que el de tu hermana, con leche.
—Gracias, Emine—le agradece mi hermana con una pequeña sonrisa.
—Gracias, así está bien.
La chica se vuelve y regresa a la cocina. Imito a mi hermana poniendo la taza en mis labios deleitándose con el sabor del té con leche, de lejos los músculos de mis hombros quieren destensarse, sin embargo, agradezco el sabor reconfortante del té.
—Por ahora debemos pensar en lo que haremos por tu seguridad. Lo mejor es que vuelvas a dejar la universidad por...
—A este paso jamás voy a graduarme, Chris—se burla ella dejando la taza de té en la mesa de centro—. Seguiré yendo a la universidad, no voy a dejar a Emine sola.
—Ella puede cuidarse sola, Faith.
—¿Estás seguro de eso? ¿Sabes lo irritable que se ha vuelto ir a la universidad después de aquellas fotos de Emine junto a ti?
—¿De qué hablas?—cuestiono preocupado.
Faith niega con la cabeza no queriendo responder a mi pregunta.
—¿Ha sido duro para ella?—insisto.
—Si para mí fue una mierda, imagínate cómo será para la que supuestamente es la novia del inalcanzable Four Chips. Sumándole a que la consideran una niña rica que puede obtener lo que quiera con solo chasquear los dedos de su mano.
Mierda. De inmediato mis ojos se posan en la figura de la chica castaña limpiando los utensilios que había utilizado anteriormente para preparar el té. Quería saber más sobre lo que estaba pasando, ella no me había comentado nada, Faith tampoco, hasta ahora.
—¿Puedes entrar en detalles?
—Prometí no hacerlo.
—Faith—dije con advertencia, pero mi voz intimidante ya no funcionaba con Faith desde hace mucho, empeoró cuando se mudó.
—No lo haré, si quieres saberlo y Emine quiere contártelo pues lo hará. Ahora, volviendo al tema principal, no, no dejaré la universidad por esto. Si quieres puedes ponerme seguridad, una discreta por favor, no como aquel tipo que contrataste para seguirme.
Me tenso.
—¿Lo sabías?
—Sé que no me dejas en paz jamás y siempre tienes a alguien echándome el ojo, no soy tonta Chris.
—Es por tu seguridad—me defiendo.
Sus ojos se suavizan.
—Lo sé, Chris. Puedo ceder con seguridad, pero no con el tema de la universidad.
Lo reconsidero, sabía que no llegaría demasiado lejos. Faith había aprendido la terquedad de mí.
—De acuerdo. Pero quiero que vuelvas a casa.
—Oh no, eso ni en tus mayores sueños—Faith literalmente se carcajea—. Además, no puedo dejar a Emine.
—Emine puede venir con nosotros.
—Hay otras maneras de hacer que Emine conozca tu habitación, Chris—sonríe bastante divertida—. Y esta es la peor manera de lograrlo.
—Esa... esa no es mi intención.
—Claro claro—el sarcasmo brota de ella descaradamente.
En ese instante Emine vuelve con nosotros con su taza en las manos.
—¿Está todo bien?
—Chris está pidiéndome que vuelva a cada con él y además comentó que podías venir con nosotros. No estoy segura de si quiero escuchar sus futuras pijamadas.
—¡Faith!—decimos tanto Emine y yo al mismo tiempo.
—La respuesta es no, Chris.
Aprieto mi mandíbula con fuerza, no quería ceder, pero la determinación en sus ojos era bastante irrompible.
—Solo quiero que estés a salvo, Faith, necesito que estés a salvo.
—Yo la protegeré—interviene Emine—. No dejaré que ese hombre se acerque a ella, te lo prometo.
Su comentario me causa ternura, Emine no podría con la contextura de mi padre. Voy a contestar, pero en ese momento mi teléfono suena, al ver en el identificador de llamadas el nombre de Austin contesto de inmediato.
—¿Qué hay de nuevo?
—Todavía nada sobre su ubicación, pero te llamo por otra cosa—titubea un poco, Austin pocas veces titubea—. No te va a gustar.
—Solo suéltalo.
Escucho como al otro lado suspira pesadamente, por lo que me preparo.
—Es tu madre, recibió una llamada hace dos horas desde un teléfono público, creemos que se trataba de tu padre y...
—¿Y?
—Pidió hablar contigo, cara a cara.
Adivinen a quien le encanta complicar las cosas muajajaja
Los próximos capítulos serán... bastante interesantes.
Este va para Rosa <3 Espero que te guste :)
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