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Capítulo 1.


Era viernes por la noche y yo no entendía que hacía aquí, sentado en la silla de mi escritorio frente al ordenador metido en la página de "chicos buscan chicos"; o tal vez si sabía, tenía algunas opciones.

1. No tenía amigos, nadie me invitaba a salir y por eso estaba aquí.

2. Esperaba un chico que hace un par de semanas habíamos comenzado a hablar, porque él era el único que me había sacado sonrisas estos últimos días.

3. Quería hacer amigos.

Pero era tan tonta ésta página, porque había chicos que se hacían pasar por gays sólo para fastidiar, o chicas que sólo querían ver tu pene haciéndose pasar por hombres, y era asqueroso todo eso. Pero quitando todo ello, había una pequeña parte que se salvaba de la página, y era MinSuga93, era un user raro, pero era un chico educado y a pesar de que lo haya conocido en una página de este estilo, él era distinto porque nunca insinuó nada, ni faltó el respeto de ninguna manera, y aunque no estoy seguro si es quien dijo ser igual sigo hablando con él casi todos los días.

Estaba tan sumergido en las ideas que tenía que no vi la pequeña ventana que se abrió en la página, era una conversación y era alguien que quería iniciar una charla conmigo, la acepté sin más y lo primero que se vio fue un asqueroso pene y cerré la conversación al instante.

Odiaba cuando esas cosas pasaban y volvía a preguntarme porque seguía aquí.

Sólo esperaba su mensaje, pero tal vez seguía molesto conmigo, porque me pidió una foto de mi rostro y yo se la negué, porque, aunque esté algo enganchado a esta página, esa persona puede ser un maníaco sexual, un depravado o una tía desesperada y MinSuga93 me insistió mucho en que era un chico coreano de diecinueve años y me pasó una foto suya, ¿será él realmente?

En la foto que me mandó mostraba a un chico rubio cenizo, con la piel pálida y los ojos azules, era guapo, se podía ver que era más corpulento que yo y de seguro hasta con más altura. Sí YoonGi en verdad era ese... pero de seguro no lo es.

Y la única forma de averiguarlo es poniéndonos en cam pero no estoy dispuesto a arriesgarme con ello, y si en verdad YoonGi es quien mostró se decepcionaría de mi al instante por mi apariencia y mi cuerpo, además le mentí respecto a mi edad, le dije que tenía dieciocho porque es la única forma de poder ingresar a la página.

Muchas dudas y mentiras rondan por mi cabeza, lo mejor será que apague el ordenador y me vaya a dormir, con suerte soñaré algo bueno.

Dirigí el puntero para cerrar sesión y de repente apareció una nueva conversación que ya era conocida para mí.

"¿Qué pasa?, ¿es que ni siquiera me saludaras JiMin?", sólo le había dicho mi nombre, mas no mi apellido, a diferencia de él que me dijo que se llamaba Min YoonGi, no se lo había pedido, la segunda vez que hablamos me lo dijo.

No era un saludo amistoso, pero se me había formado una sonrisa al leer su mensaje y no entendía por qué, pero me sentía bien cuando me habló.

"Es que ya me iba", respondí, pero ya no era así, al menos eso creí.

"¡Pero si acabas de entrar!"

"Sí, acabo de entrar, pero sólo para echar un vistazo", sonreí al imaginar cómo diría su anterior mensaje.

"Es de mala educación no saludar a los amigos".

¿Amigos?, ¿desde cuándo éramos amigos?

Y no entendía nada porque hace sólo tres semanas habíamos comenzado a hablar y ¿ya me consideraba así?

"Lo siento" escribí algo atontado por lo que dijo hace unos segundos "pero no tuve un buen día, lo único que quiero hacer es dormir".

"Yo también, pero ¿Qué ocurrió?, cuéntame, tal vez pueda ayudar", y de nuevo, recién nos conocíamos y ya creía que podíamos decirnos todo, aún no estaba seguro si era él de verdad.

"¿Que te pasó a ti?" traté de evadir sus preguntas y así no contar mi vida.

"No creo que te importe mucho, debes tener tus problemas como para preocuparte por los míos", no era cierto y aunque nos hayamos conocido hace poco ya sentía preocupación.

No entendía, pero tal vez me ponía en su posición.

"Además no quieres enseñarme cómo eres, no confías en mí, ¿por qué ibas a preocuparte?", y volvemos al mismo tema, y es que como voy a confiar en alguien que recién conozco, imposible, pero no significa que yo no me preocupe.

"Aquí todo el mundo miente" escribí rápido, "todos dicen ser algo que no son".

"¿Tú no eres pelinegro que vive en Seul y de dieciocho años?", YoonGi me contestó rápido.

Y me había volteado la tortilla, era cierto, yo también había mentido.

"Soy pelinegro, vivo en Seul pero tengo dieciséis años", tenía miedo de enviar el mensaje y que él se enojara.

Y cada segundo que pasaba sentía que torturaba mí pecho y comenzaba a sentir mis manos frías.

"Yo tampoco tengo diecinueve, tengo dieciséis y los cumplí hace dos meses, siento haberte mentido, pero tampoco me fío".

Y después de unos segundos de que YoonGi me envió ese mensaje apareció una petición para unirme a una videollamada.

Y entré en pánico ¿qué debo hacer? si él también me ha mentido.

"Entonces, ¿no eres el de la foto?", Escribí rápido aún con la ventana de la llamada arriba, "El de la foto es bastante mayor".

"No, no estoy tan bueno. Pero sí le das al botón para aceptar la llamada sabrás exactamente como soy".

"Me has mentido y quieres que como si nada acepte la llamada", contesté serio.

"Tú también me has mentido, aquí todo el mundo miente. Tú lo has dicho".

"Sólo quieres burlarte de mí" respondí al instante, "¿eres chica verdad?".

"No, no, no, claro que no me quiero burlar de ti. Y soy chico, te lo prometo, acepta la conversación de la cam y lo comprobarás. Vamos".

"¿Eres gay?", pregunté rápido.

"Sí. Me gustan los chicos".

"¿De verdad?", aún tenía dudas de muchas cosas.

"Te lo juro, Jiminie. Y además creo que me gustas, no sé si estoy enamorado de ti".

Esto último que me dijo YoonGi me descolocó por completo, es imposible que esté enamorado porque nunca nadie había sentido gusto por mí y era ilógico que el chico detrás de esa pantalla lo esté.

Al instante se me vinieron a la cabeza todos los recuerdos en los que sufrí mucho, todos los golpes y caídas.

Definitivamente yo no había nacido para el amor.

Cancelé la videollamada que seguía pendiente y salí de la página para no pensar más en lo triste que cargaba mí ser y así poder descansar de todo y ver que hacer mañana.

La noche no había sido tan mala después de todo, ya era de mañana y tenía que ir al instituto.

Me alisté, tomé desayuno y me dirigí a la escuela que no quedaba lejos, así que siempre iba a pie.

Sólo esperaba no toparme con el pesado de Seung y su grupo de amigos, que siempre trataban de joderme el día y lo lograban cuando perdía los papeles.

Al llegar sin ningún imprevisto fui a mi primera clase con rapidez, no estaba tarde, pero prefería ignorar a todos y que ellos también lo hagan conmigo.

La primera clase era lengua, y después de unos minutos todos habían ingresado y tomaron asiento, yo siempre me sentaba en la esquina del fondo, estaba lejos, pero era la parte más alta del auditorio.

El profesor aún no llegaba y al pasar los minutos un docente de tecnología entró sin pedir permiso.

—El profesor Lee no llegará a la hora correcta por asuntos personales, si desean pueden ir a la cafetería o quedarse aquí y entrar a internet, pero eso sí: ninguna página indebida —dicho eso el profesor se retiró y todos mis compañeros comenzaron a dirigirse a la salida con apuro.

Yo me quedé en mi asiento, hoy había traído el portátil, y la verdad es que me picaba tanto querer ingresar a la página, pero debía resistir a aquello, pensé mucho en lo que pasó y recorría por mi mente cerrar la cuenta, pero se me esfumaban cada que pensaba en ese chico que conocí hace semanas.

Y quería entrar y no podía negarlo más, comencé a encender el portátil y entrar a la página.

Por un lado, quería que él estuviera conectado, pero por el otro no, y si lo encontraba en la lista de personas conectadas significaba que no estaba en la escuela y que no era un chico de dieciséis.

Me prometo que si encuentro a YoonGi conectado no volveré a entrar a la página, porque no puedo estar pendiente de una persona que miente constantemente, y lo mejor será huir de estos problemas.

Y cuando por fin cargó mi cuenta vi a los conectados y eran apenas veinte y entre ellos «MinSuga93».

—Mierda —dije en voz baja, y sentía que me dolía más de lo que pensé.

Llevé mis manos hacia mis ojos sintiéndolos algo húmedos.

Pero lo intuía, y sabía que su nombre estaría ahí. Me duele, de verdad me duele y ahora no sé qué debo hacer, ¿si hablarle para despedirme? o ¿decirle todo lo que pienso de sus mentiras?, no lo merece, pero necesito desahogarme.

Dirigí el puntero hacia el user de YoonGi y se abrió un chat privado.

Comencé a presionar las teclas con tristeza mientras llenaba la barra de palabras.

"Hola, YoonGi, si es que de verdad te llamas así. Soy JiMin, estoy en clases así que después de esto me iré. Por un momento me hiciste dudar, aunque es imposible creerse que una persona pueda enamorarse de otra sin ni siquiera haberla visto. Pero los chicos de dieciséis años suelen estar en la escuela a estas horas. Tú, por el contrario, estás conectado. Estoy cansado de mentiras. No lo he pasado bien últimamente y con esto sólo me hago más daño. Así que me despido para siempre de la página y de ti. Un placer y, por favor, no le fastidies la vida a nadie".

Cuando envié el mensaje tuve una sensación rara, como un vacío, cuando sientes que te decepcionan.

"¡Espera! ¡No te vayas! ¡Por favor!" Escribió él al instante que envié el mensaje.

Justo iba a cerrar la página y apareció, pero dije que me iba al enviar el mensaje y eso haría.

"Dame dos minutos para escribirte la verdad, por favor. Y luego, si quieres, te vas".

¿Dos minutos? ¿Para qué? ¿Más mentiras?

Pero debo admitir que me da curiosidad, aunque lo que me diga no le creeré porque ya cumplió el cupo de mentiras.

"Ok. Rápido, porque yo sí que estoy en clases", mandé aún con curiosidad.

"Vale, me doy prisa. No te vayas, por favor".

"No me voy. Escribe deprisa lo que tengas que decirme".

Y en este pequeño rato que tenía comencé a pensar en las nuevas mentiras que me diría.

Al pasar los dos minutos me llegó un nuevo mensaje, era un enorme párrafo.

Me apoyé sobre la mesa y empecé a leerlo. Palabra por palabra. Cuando terminé resoplé, y es que nunca me hubiera imaginado algo así. Es difícil de asimilar.

Leí nuevamente lo que YoonGi había escrito en el chat.

"Estoy en casa porque hace una semana y media que no voy a la escuela. Un chico me puso la zancadilla mientras corríamos en Educación Física y me caí de bruces, me di un golpe muy fuerte en la nariz y en el ojo derecho y todavía los tengo algo morados, además, se me partió el labio. Él se excusó diciendo que había sido sin querer, pero no es así. Desde que ha empezado el curso un grupo de chicos la tiene tomada conmigo. Se enteraron de que soy gay y comenzaron a hacerme bullying. Me da miedo volver. No quiero hablar con los profesores, y les miento a mis padres porque no quiero que descubran que me gustan los chicos. Son muy tradicionales. No te mentiría con algo tan serio. Y si no te he contado nada de esto antes es porque es un tema muy personal y todavía no me fiaba de ti. Te pido perdón por haberte mentido respecto a mi edad y por haberte mandado una foto de un chico que no soy yo. Sí quieres me hago una foto con el ojo morado y te la enseño. O ponemos la cam y me ves, si te apetece. Pero, por favor, no me dejes. Estos días he pensado mucho en ti. Has sido el único que me ha sacado una sonrisa en muchas semanas. Me encantaría seguir en contacto contigo. Por favor, JiMin, dame una segunda oportunidad. Te lo ruego."

¿Será verdad todo eso que dice?, si no lo es, definitivamente la gente no tiene vergüenza, pero si lo es... Pobre chico. A mí nunca me ha pasado algo parecido, pero aún recuerdo cuando Seung y su grupo de amigos me obligaron a besar a YangMi, fue un mal momento y sobre todo para ella, aunque por esas circunstancias nos conocimos y se podría decir que somos cercanos.

No sé qué escribir, iba a despedirme para siempre, pero ahora no lo tengo claro. El mensaje ha cambiado todo lo que pensaba de YoonGi. Seguro se siente tan solo como yo.

"¿Sigues ahí?, ¿Jiminnie?" escribió nuevamente él, y es que me había ausentando muchos minutos pensando en que escribir.

"Sí, sigo aquí. Todavía no me he ido. Estaba releyendo lo que me has escrito", y aún no sabía que decir al respecto.

"Créeme, te he dicho la verdad".

"Es difícil creer a alguien que te ha mentido antes".

"Lo sé, y te comprendo. Pero debes confiar en lo que te he dicho, ¿Quieres que pongamos la cámara?".

"No, estoy en el auditorio de lengua de la escuela, no en casa. Aquí no es bueno. Además, sigo sin fiarme mucho de todo esto".

"Siento que no confíes en mí. Pero esta vez no he mentido. Te lo juro".

Parece sincero, pero también me dio esa sensación cuando me pasó la fotografía y me dijo que aquel chico tan despampanante era él.

"Necesito más", pedí.

"¿Más en qué sentido?".

"No lo sé, YoonGi, no lo sé", y en verdad esto era difícil para mí.

"Puedes preguntarme lo que quieras, no voy a mentir más, de verdad", y era una buena idea.

Me da mucha curiosidad por él y por su historia. No quiero martirizarlo, pero si investigo un poco podré saber si miente o no.

"¿No has acusado al chico que te puso la zancadilla y a su grupo?", escribí para empezar.

"No. No es tan fácil". ¿Y por qué no podía? era algo que me pregunté.

"¿Por qué?"

"Porque sus amigos y él saben que soy gay y me tienen amenazado con contárselo a todo el mundo".

"¿Y cómo se enteraron? ¿Se lo dijiste tú?".

"Sí. Más o menos"

"No entiendo nada. ¿Puedes explicármelo?", y es que con cada palabra era más un laberinto.

"No quiero aburrirte con mí historia".

"Cuéntamelo. No me aburriré".

"¿No decías que te quedaba poco tiempo?".

"Después de esta clase tengo recreo. No te preocupes, te leo".

Los minutos pasaban y YoonGi seguía sin contestar mi mensaje, no quería presionarlo, pero necesitaba hacer esto para terminar con todas las dudas que rondaban por mi cabeza.

"Está bien, JiMin. Voy a contarte lo que pasó. Espero que así me creas de una vez. Ésta es mi historia:"

Y entonces nuevos minutos pasaban esperando a que otro largo párrafo llegara, y me picaba tanto la duda de que podría ser, y deseaba que fuera verdad o que fuera convincente para creerle y así seguir hablando.

Y nuevamente ahí estaba, otro texto, me acomodé en mi asiento y empecé a leer.

"Unos meses atrás en la última hora de la escuela tocó Educación Física y todos quedamos exhausto, mis compañeros fuimos a las duchas para bañarnos e irnos a casa y entonces el chico de quien estaba enamorado, mi compañero, Izzy, salió de las duchas con una toalla en la cintura y no podía evitar la mirada, el comenzó a hablar con sus amigos sobre chicas hasta que de la nada ellos aparecieron frente a mí, comenzaron a preguntarme qué tanto lo miraba, me gritaban, me decían que hablara, me preguntaron si era gay, dijeron que me dejarían en paz si les decía la verdad y que me dejarían ir tranquilo, yo se los dije, fue entonces cuando Izzy me amenazó, dijo que nunca más lo mirara de esa manera y que le enfermaba lo que mi mente pudiera imaginar. Desde ese día todo se volvió complicado, traté de olvidarme de él, al final lo logré. Pero ellos no se olvidaron de mi, mis días se hicieron imposibles bajo la amenaza de que le dirían a toda la escuela mi secreto".

Di un gran suspiro, sobé mis ojos por concentrarme tanto en la luz del portátil y escuché que llegó otro mensaje.

"Y esa es la historia de mi vida. ¿Me crees ahora, JiMin?".

Los segundos pasaban y yo seguía leyendo lo que él había escrito y todo era un revoltijo.

"JiMin, ¿sigues ahí?", escribió YoonGi nuevamente.

"Sí, sigo aquí".

"¿Y en qué piensas?, ¿me crees ya?"

La historia que me ha contado parece cierta. Es difícil que alguien se invente algo así en tan poco tiempo. Aunque puede que ya lo tuviera pensando y simplemente lo escribió cuando llegó el momento. En internet hay gente capaz de todo.

"No lo sé", contesté al pasar unos segundos.

"Aish. ¿Qué más pruebas necesitas? Me he abierto a ti completamente. Ya no sé qué contarte para que me creas".

"Perdóname. Soy muy escéptico".

"¡Y muy terco!", y reí ante lo que escribió.

Me sacó una pequeña sonrisa, y él tenía razón, era terco.

"¿Sigues enamorado de Izzy?", pregunté

"No, ya no".

"Debes estar pasándolo muy mal", fue más una afirmación que una pregunta.

"Ni te lo imaginas. Mis padres no saben nada, no tengo amigos en la escuela y trato de subsistir de alguna manera. El chat es lo que me saca un poco de mi realidad".

"No estoy seguro de lo que voy a pedirte. Ni siquiera sé si voy a arrepentirme cuando lo haya escrito, pero... ¿quieres que charlemos por videoconferencia?"

Y así resolvería mis dudas por completo.

"¿Cuándo?, ¿ahora?".

"No. El recreo está a punto de terminar. Esta tarde", aclaré.

"¿De verdad?".

"Sí".

YoonGi se está demorando en contestar. Me estoy arrepintiendo de lo que dije. ¿Por qué demonios se lo propuse?, estoy loco. De seguro se está burlando...

"¡Es muy emocionante! ¿A las 19:00 te parece bien? Antes no puedo".

Esto era una locura, pero:

"Ok. A las 19:00".

"Genial. Tenemos una cita..."

"¡No es una cita!", contesté nervioso.

"Una cita cibernética. ¡Gracias!"

Resoplé teniendo una sonrisa en mi rostro. Este chico me agrada. Espero no haberme equivocado con la decisión. Y si es así nunca más me volveré a arriesgar con nada.

Escuché el sonido del timbre que indicaba el final del recreo y también la larga charla que tuve con YoonGi. Y era raro porque había comenzado de una forma y acabó de otra.

"YoonGi, tengo que irme. Tengo clase", escribí rápido.

"Okey. Nos vemos a las 19:00. Por favor no te eches para atrás, me sentiría muy mal".

"No me echaré para atrás. No te preocupes".

"Bien. ¡Nos vemos!"

"Nos vemos", y terminé cerrando el chat y la página, apagué el ordenador y lo guardé en la mochila.

Miré hacia el techo y cerré mis ojos.

—¿En qué estoy pensando? —dije soltando una pequeña risa nerviosa.

La verdad es que no tenía la respuesta clara pero ya no había vuelta atrás y a las siete sería el siguiente paso.

Las clases siguieron con normalidad hasta la última hora, el día se había hecho tortuoso, y era por la videollamada que haría con YoonGi, me ponía nervioso saber que me vería con él o tal vez ver la cara de alguien que se burlaría de mí. Cualquiera podría ser y mi mente ya estaba preparada para lo peor.

Llegué a casa, tuve una pequeña charla con mi madre y padre, almorcé sin apuro y subí a mi habitación.

Ya no tenía más que hacer además de la llamada, que aún quedaba para ello como dos horas, tenía que hacer algo para distraerme, pero no sabía cómo.

Tal vez debería dormir un rato y colocar alarma. Eso haría, con rapidez puse la alarma media hora antes para poder alistarme y estar "presentable".

Al instante caí en el sueño, pero sentí que fue como un chasquido de dedos porque no había disfrutado dormir en ese poco tiempo. Pero ya era hora, tenía que alistarme para la "cita cibernética", como le puso él.

Me bañé, me puse la ropa más guay que tenía en mi armario y me conecté a la página. Me había adelantado cuatro minutos, no estaba impaciente, estaba nervioso, sin duda.

Aquellos cortos minutos se hacían eternos, y la idea de echarme para atrás se me venían a la cabeza.

Pero no, había dado mi palabra y por primera vez me arriesgaría a hacer algo, me verían en cámara y no era lo mejor del mundo.

Me miré en el espejo viendo como estaba vestido, no estaba nada mal, o eso creía, pero seguía siendo yo. Me había colocado mi arete, no lo usaba con frecuencia, pero creo que era una buena ocasión.

Quité la mirada del espejo y la dirigí a la hora de la laptop y eran unos minutos más de las siete en punto.

Con apuro entré a la página y antes de escribir mi user di un gran suspiro.

Era hora, pensé para mis adentros. No me sentía listo, pero de seguro estaría esperando.

Ingresé a la página y en ella había cuarenta y siete conectados, me llegaron mensajes para iniciar charlas, pero ignoré todas porque sabía cuál era el punto de todo.

Comencé a revisar los user de los conectados y en ellos no estaba MinSuga93, volví a leer los nombres y se me vino la idea de que podría estar con otro nombre, pero no, no había ninguno que se pareciese.

—¿Dónde estás? —me dije a mi mismo viendo la hora, 19:11.

Comencé a impacientarme, empecé a ver las ventanas de conversaciones nuevas pensando que podría ser uno de ellos, pero no. Nada.

Mis nervios y tensión comenzaron a convertirse en enojo, ¿es que no va a aparecer?

Comencé a actualizar la página pensando que podía ser un error de ella y así hasta que pasaron los veinte minutos y supe que no aparecería.

No sé si sentía indignación o decepción o enojo, o quizás era de todo un poco.

Pero era un tonto, por confiar en él y un gran tonto por creerle.

Apagué el portátil y me tiré sobre mi cama pensando en todo esto, necesitaba despejarme de ésta mierda.

Tomé una chaqueta y me la coloqué con rapidez, saldría de casa, al menos por unas horas a caminar.

Recibí una llamada de mamá preguntándome dónde estaba y por esa razón volví a casa, eran las diez y algo más.

Me dirigí a mi habitación y el portátil estaba en el escritorio, me tentaba volver a entrar y mi fuerza de voluntad era un asco.

Sin pensarlo dos veces estaba ya dentro de la página y sentí un escalofrío pero a la vez alegría de ver a MinSuga93 entre las cincuenta y ocho personas conectadas.

Abrí el chat privado y comencé a escribir.

"¡JiMin!", llegó un mensaje que él había escrito antes de que yo enviara el mío.

"Espero que tengas una buena excusa para lo de ésta tarde".

"¡Lo siento!, no puedes imaginarte lo que siento, no he podido conectarme a las siete. ¡Perdóname!"

Y apareció una petición para hacer una videollamada, me miré al espejo estaba con el cabello alborotado pero tal vez si iba a arreglarlo, YoonGi desaparecería otra vez.

Acepté.

La cámara tardaba unos quince segundos en activarse y en ello comencé a tocar mi cabello para arreglarlo un poco.

Hasta que por fin se notó una persona en la pantalla, y sí era un chico, en eso no mintió.

Tenía los ojos color negro, el cabello castaño y la piel muy blanca, tenía una sonrisa y era hermosa, como él.

La página no permitía el audio y entonces teníamos que escribir.

"¡Hola!", escribió él primero.

"Vaya... Si eres chico".

"Claro que soy chico", y vi como YoonGi comenzaba a reír, eso hizo que despejara un poco mis nervios.

"Eres muy guapo", mandé.

"¡Tú lo eres!, y me gusta tu arete", yo sonreí nervioso por lo primero que dijo.

"Creo que estás hablando de otro, ¿acaso estás en cámara con LoranGf?"

Y aquello que dije lo hizo reír mucho, y no podía evitar sonreír cuando el lo hacía.

Entonces vi como YoonGi se acercaba a la cámara y ahora podía verse su ojo morado.

"¿Eso es lo que te hizo Izzy?"

"Sí, además por eso no pude estar a las siete, tuve que ir al oculista"

"¿Qué te pasó?"

"Sobre las cinco comencé a mirar doble y tuvieron que llevarme al hospital. Pero ya no hablemos de eso, quisiera saber de ti".

Por lo último leído me había ruborizado, pero creo que no lo vio.

La charla se hizo larga, y era desde cantar Move de Taemin -que debo admitir que no lo hacía nada mal- hasta donde él se ponía a bailar frente a la cámara.

Parecía que la noche se había hecho corta porque vi que se formaron casi las seis de la mañana.

"¿Cuántas horas vamos hablando?" preguntó él.

"Muchas", sonreí frente a la cámara, ya no me costaba mostrar mi sonrisa frente a él, "tengo que dormir".

"¿Puedo proponerte una cosa", escribió YoonGi ignorando mi mensaje.

"¿Qué?", miré con curiosidad la cámara.

"Ya que al parecer congeniamos bien, me gustaría verte en persona, quedar en alguna parte. Si tú quieres, claro".

Al llegar esa propuesta vi que YoonGi no miraba a la cámara, se veía nervioso, pero yo también había pensado en esa idea desde hace horas.

Al principio no lo vi como posibilidad, pero cada minuto que pasaba y nos íbamos conociendo cambiaron eso.

"Vale", fue lo único que escribí.

"¿En serio?", observé cómo nuevamente esa hermosa sonrisa se le formaba.

"Sí, en serio. ¿cuando?"

"¿La próxima semana?", propuso él.

"¿Y qué tal hoy más tarde?, dormimos un poco y nos vemos luego".

"Sí, sí, sí. ¿Dónde?", dijo aquel chico que sonreía a más no poder.

"Yo puso el día, tú di el lugar"

"Nos encontramos en el parque Noeul, quisiera llevarte a un lugar especial para mí".

Aquello me hizo soltar una risilla leve, y me ponía tan nervioso saber que en pocas horas nos veríamos.

"¿A las cuatro?, pregunté.

"A las cuatro, ¡que ganas de verte ya!", dijo él abriendo un poco más sus ojos que se veían cansados por las horas que no habíamos dormido.

"Me lo he pasado muy bien hablando contigo esta noche, un placer conocerte".

"El placer es todo mío, Jiminnie".

Sonreí ante lo dicho y es que no podía evitar mis sentimientos.

"Yo también me lo he pasado muy bien, pero será mucho mejor cuando te tenga al lado", escribió YoonGi.

"También yo. Nos vemos dentro de un rato", me despedí, "Buenos días".

"Buenos días".

Apagué la cámara y vi que él también lo había hecho, cerré la página y me dirigí a mi cama.

Estaba agotado, pero había valido la pena, tenía una sonrisa que no desaparecía.

Sé que nunca olvidaría esta noche, y tampoco me dejaría olvidarla.

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