Chapter Nine
JiMin llevaba en Daegu aproximadamente un año. Se fue de Seúl mucho antes de que terminara sus clases de secundaria. En teoría llevaba alrededor de diez meses, tres semanas y cuatro días...
En todo ese tiempo, había mejorado su confianza hacia los demás. Al menos hacía aquellos que eran mas cercanos. En el instituto no recibía acoso. Bueno, quizás mas de algun grupo lo había detenido para pedirle su número o le habían dado invitaciones a fiestas a las cuales nunca iba porque siempre decía estar ocupado aunque realmente no le gustaba estar tan cerca de desconocidos. Siempre lo ponían muy ansioso y nervioso.
Una de las cosas, que le sacaban una sonrisa era que pudo inscribirse al club de artes, puede tener la oportunidad de estudiar danza contemporanea y pintura. Siempre le gustaba cuando su mamá lo llevaba a los museos o al teatro... son unos de sus recuerdos mas preciados.
Otro de sus cambios, estaba yendo a terapia...
Su padre habló con él. Ya que mas de alguna ocasión lo había visto reaccionar alterado cuando alguien le hablaba. Sobre todo en la instalaciones educativas. Llevaba tres meses yendo con una psicologa que resultó ser la madre de HoSeok. Claramente, él no lo supo hasta que en otra pijamada, el ahora pelinegro, se la presentó y ella se hizo que recién lo conocía.
JiMin había mantenido su tinte rubio durante algun tiempo, aunque todos sus amigos ya lo hubieran cambiado luego dr su primer pijamada, NamJoon ahora era tenía el cabello de un color café claro, TaeHyung tenía un tinte rojo, SeokJin lucía un morado suave y YoonGi tenía el cabello castaño oscuro.
Pero luego de pensarlo un poco, decidió cambiar a un gris plateado.
A eso añade, que sus salidas junto a los chicos se hicieron frecuentes.
Aunque mejoraba su confianza, no se sentía muy cómodo hablar con la psicologa Jung, su padre era el único que conocía todo lo que había sufrido... las humillaciones, los abusos, el maltrato, los insultos, el acoso...
JiMin experimentó el acoso cibernetico, sus compañeros de secundaria le enviaban mensajes muy ofensivos insultandolo. Y aun tenía pesadillas, sobre todo, después que inició las terapias.
Y no había sido muy lindo, tener una pesadilla en su primer pijamada. YoonGi fue el que despertó ante su brusco movimiento. El mayor le dijo que era normal para él despertarse por la madrugada... YoonGi esa oscura madrugada lo refugió con él, le permitió abrazarlo, le ofreció contención en un momento de crisis. Pensandolo, YoonGi era quien estuvo en la mayoría de sus ataques severos de pánico.
JiMin no les había dicho nada respecto a sus ataques. Hasta que llegó ese día...
JiMin caminaba por los pasillos hasta el taller de artes, esa tarde llevaba la asignatura de pintura. Estaba emocionado aunque, entre sus manos presionaba fuerte su mochila, y sentía ganas de salir de corriendo. Nadie le haría esconderse cuando se trataba de algo que estaba un poco seguro de disfrutar.
Su padre había comprado los materiales que necesitaría para ambas clases extras. Y JiMin estaba agradecido por ello, por tener a su padre apoyandolo en algo que él consideraba importante.
Entró al aula y se sentó en un espacio libre. La mayoría conversaba tranquilamente y otros escuchaban música. Todos los chicos le habían dicho que lo esperarían luego de asistir a sus respectivos clubes...
Quizás minutos después de terminar su clase y salir de último. El pasillo se hizo inmenso a sus ojos. Estaba solo... pero, recordó como una tarde a la salida, que el chófer de su padre se retrasó... ellos lo estaban esperando para golpearlo, de nuevo.
JiMin pudo sentirlo tan vivído. Tan real... que su respiración comenzó a fallar. Estaba solo, no importaba que tanto gritara, lo callarían a base de mas golpes... en su mente JiMin ya tenía el labio roto... soltó sus cosas, toda la escasa alegría que sentía momentos antes se había evaporado tan rápido. Esa tarde lo habían golpeado tanto, que incluso uno de ellos le escupió... tenía cortadas en sus brazos. Y las amenazas de todo el tiempo, sí hablaba la siguiente sería peor, pero JiMin pensaba que realmente nadie le pondría atención...
Cayó al suelo, arrastrandose hasta la pared mas cercana, donde escondió su rostro y abrazó sus piernas. Lloraba sin consuelo, esperando que su padre o su nana aparecieran. Sus sollozos se escuchaban con eco por todo el pasillo desierto. Eso, hasta que escuchó como unos pasos se acercaban apresurados, el corazón de JiMin se apretó y supo que sus agresores regresaban para darle una última lección.
Cuando lo tomaron de los hombros, rogó para ya no recibir más golpes.
- Por favor...- JiMin dijo sin mirar, si levantaba su cabeza volverían a romper su labio- Ya no me golpeen... no diré nada... basta...- negaba.- No diré nada... solo... por favor...- su llanto era devastador, dejando mudos a cinco chicos.
Ellos habían sospechado que JiMin había sufrido alguna clase de acoso, pero no habían dimensionado la gravedad del acoso que JiMin tuvo que soportar. NamJoon recogió la mochila de JiMin, miró a los demás en silencio.
Se preguntaron sí acaso alguien le había dicho o hecho algo, pero no había nadie alrededor y todos los estudiantes a los que preguntaron afirmaron que solo JiMin había quedado dentro del aula.
YoonGi quien era el que lo tenía de los hombros, lo atrajo a sus brazos, todos se sentían tan impotentes en ese instante, sin saber como ayudar a JiMin.
TaeHyung era abrazado por HoSeok, en una pequeña muestra de apoyo, el ahora pelirrojo estaba llorando de impotencia.
- JiMin...- YoonGi comenzó a llamarlo. SeokJin se acercó preocupado, el menor tenía que reaccionar. Lo alejó de su cuerpo, solo para saber que había perdido la conciencia.- Joder, se desmayó...- dijo y como pudo levantó al menor en sus brazos.
- Debemos llamar a su padre- SeokJin dijo con voz ahogada- La enfermería está cerrada, YoonGi...- le decía mientras lo seguía. Todos iban detrás de YoonGi, justo y cuando el chófer de la señora Min apareció.
TaeHyung abrió la puerta del auto, dejando que YoonGi entrara con JiMin, cuidando de no lastimarlo.
- Será mejor que lo llevemos con sus abuelos- HoSeok dijo.
- ¿Deberíamos ir al hospital joven Min?- el chófer se atrevió a hablar, notando la mirada preocupada de los chicos. YoonGi negó.
- TaeHyung avísale a su padre...- dijo y miró a HoSeok- ¿Recuerdas la dirección de la casa de JiMin?- pregunta y HoSeok asiente- Ponla en el GPS...- miró al chófer- Por favor llevanos hasta allí...
Todos se acomodaron, como pudieron, SeokJin sacó una libreta con la cual comenzó a abanicar a JiMin, TaeHyung hablaba con el alterado señor Park. HoSeok y NamJoon iban en silencio pero muy preocupados, YoonGi apretaba el cuerpo de JiMin... se veían tan frágil, tan delicado y vulnerable... quería romperle los huesos a todos aquellos que habían tratado mal a JiMin.
Cuando llegaron, una mujer, que HoSeok y TaeHyung identificaban como la nana de JiMin los estaba esperando. NamJoon y SeokJin ayudaron a salir a YoonGi del auto.
- Cielos- su exclamación afligida, llevando sus manos a su boca- ¿Qué le pasó? ¿Volvieron a golpearlo?- preguntó con voz preocupada mientras dejaba pasar a los chicos. Quienes nunca habían visitado la casa de JiMin, no tuvieron tiempo para alagar lo bonita que era.
La mujer guió a YoonGi hasta la habitación de JiMin, ni siquiera tuvo oportunidad de sonreír al ver el color de las paredes o admirarla por lo limpia que estaba.
Dejó a JiMin en la cama y la mujer lo arropó dejando que el menor descansara.
El señor Choi entró de inmediato.
- ¿Cómo está?- preguntó y se arremangó las mangas.- Trae el botiquín de primeros auxilios...- le indicó a la mujer, ignorando a YoonGi quien estaba parado sin decir nada.
Observaba como aquel de señor de cabellos grises, tocaba el rostro de JiMin y lo examinaba, suspirando con una sonrisa cuando el menor parecía reaccionar de a poco.- ¿Me escuchas, JiMinnie?- preguntó. JiMin asintió.
YoonGi nunca había odiado a alguien sin conocerlo, pero estaba seguro que esos bastardos que hicieron a JiMin tan desconfiado, se la iban a pagar caro...
El señor Park entró corriendo.
- ¿Nada?- preguntó. JiMin sintió sus ojos llenarse de lágrimas y la mujer que antes había salido volvió a entrar con un botiquín y un té.
- Deja que se calme, tome el té y esta pastilla para el dolor de cabeza...- indicó el hombre mayor.
- Nana te prepará dulces y te haré tu platillo favorito para la cena- la mujer besó la frente de JiMin y salió llevandose a YoonGi con ella.- No te molestes, pero el único que realmente entiende las crisis de mi JiMinnie, es su padre...- mencionó con tristeza.
- Entiendo...- dijo en un susurro. Sus puños eran presionados con fuerza, quería proteger a JiMin, decirle palabras bonitas, hacerlo sonreír...
La señora Choi, les había servido un té a todos, los había visto bastante nerviosos, alterados y tensos. YoonGi fue invitado a sentarse, y recibió un té de igual forma.
- Gracias, chicos- la mujer mayor les sonrió.- Mi nieto, no ha tenido una vida escolar muy... fácil...- dijo con un suspiro roto.
- JiMin es nuestro amigo, señora Choi- dijo HoSeok abrazando a TaeHyung por los hombros quien asintió.
- ¿Señora Choi?- NamJoon preguntó, un tanto confundido- ¿No es Park?- miró a la mujer que le sonrió.
- Mi hija era la madre de JiMin...- la mujer dijo.- Ella falleció hace dos años...- los chicos pensaban que para ese momento ya nada podría sorprenderlos- Supongo que intuyen la razón por la que JiMin esta aquí...- miró a todos, quienes asintieron- No soy quien deba hablar sobre lo que JiMin tuvo que pasar antes, pero les agradezco que sean sus amigos... él no sabía que era tener amigos...
Pero con sus palabras los chicos supieron un poco de la profundidad de lo que JiMin tuvo que pasar...
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