Angela
Chic@s les dejó el primer capi, es muy parecido al prólogo anterior, por supuesto es la versión extendida y con puntos interess para la historia espero que lo disfruten, ya saben si dejan una estrellita o me dicen que les pareció sería muy feliz! Les mando un abrazote enorme enorme ;) cuidense. Y sin más el capi
Capítulo 1 Angela.
Admirar el sanatorio en fotografías, Internet, revistas y demás no es lo mismo que tenerlo frente a ti, nunca me imaginé que al tener el sanatorio Pendurts frente a mí me hiciera sentir tan intimidada, tan pequeña, tan miserable. No sé con exactitud si se debe a la magnitud del edificio, a la antigüedad, o al aura de soledad y sufrimiento que lo rodea.
Sea lo que sea me mantiene en la entrada con la boca abierta dé la impresión sin poder moverme, sin poder reaccionar a nada.
-¿Dra. Miller? ¿Katleen Miller? -parpadeé varias veces antes de mirar a quien me llamaba.
-¿Si? -se trataba de un hombre de unos 40 y tantos y 50 y pocos años de edad, su cabello mostraba la experiencia, reflejada en sus canas y aunque tenia un rostro amable su energía no decía lo mismo.
Ambos nos observamos, inspeccionando al otro pues ambos siendo psiquiatras no lo podemos evitar, llegando a esa conclusión por su postura, su vestimenta, lenguaje corporal y por su bata blanca colgando de su hombro, sujeta por su mano izquierda.
-Carter Forbes -estiro la mano, se la estreché con fuerza dirigiéndole una sonrisa amable, ahorrándome la presentación pues él ya conocemi nombre -Soy el Director del sanatorio.
Al escuchar aquello me avergoncé ¡El director!me encontró sorprendida y temerosa de entrar ¿Qué dirá esto de mí? Tome aire y coloque la máscara analítica y relajada que siempre uso para ocultar mis emociones.
-Es todo un gusto.-Le contesté
Él me sonrió y con la mano me indico que subiera las largas escaleras, en silencio comencé la marcha; mientras subíamos él me miraba dudaba si preguntarme algo o no y supo que lo haría justo a la mitad de las escaleras me miró decidido.
-Perdone que se lo diga pero aun no puedo creer que alguien como usted posea tan buenos contactos ¡Lo que daría yo por ellos! ¿Cómo le hizo?
-¿Contactos? -Contesté dubitativa y herida -No entiendo, no se de lo que me habla. -Carter se soltó a reír.
-Vamos Dra. Miller - para entonces terminamos de subir las escaleras y él se detuvo frente a mí. -¿Piensa que voy a creer eso? Nadie y mucho menos alguien que tiene menos de 2 años de haberse graduado puede acercarse a Angela sin ayuda.
Su declaración me confundió un más.; cuando me llamaron para ocupar el puesto vacante en el sanatorio nunca me paso por la mente que se trató de un favor especial y si fuera cierto ¿Favor de quién? No conozco a nadie con el poder e influencia suficiente, este hombre debe estar equivocado sin embargo, me ha ofendido en un par de ocasiones y es mi turno.
Me reí lo más inocentemente posible.
-No debe ser tan difícil, usted mismo me acaba de decir que no tiene contacto alguno y aun así aquí esta, o ¿no?
Pude ver en su rostro la ofensa, tal y como espere así que su rostro amable se convirtió en una cara furiosa tratando de ser controlada y por supuesto, lo logró pero aun así su actitud "amable" desapareció volviéndose hosca.
-Yo ya era director de este lugar antes de que Angela ingresara.
Nos mantuvimos en silencio un momento, en el cual continuamos observándonos, retándonos con la mirada.
-Seguramente conoces a alguien de su familia ¿su hermano quizá? -continuo ofendiéndome
¡Ni una más! insinuar una relación sentimental con el hermano el cual nunca en mi vida lo he visto, el cual nunca nadie ha conocido ¡ni siquiera su rostro! En fotografías, reportajes o internet
-ya lo averiguare después -dijo el director al no recibir respuesta de mi parte ya que prefiero durar aunque sea un día en este lugar -ahora te llevare a tu... espacio, podrás ponerte al tanto de todo porque Angela es la mas interesante pero no la única.
Así comenzó mi vida laboral.
Carter Forbes tenía razón.
Pasé toda la mañana poniéndome al corriente leyendo los historiales clínicos para hacerme una idea de lo que me espera, descubriendo que unos son un poco más demandantes que otros.
Hasta que finalmente llegue al de Angela Crane, decidí dejarlo hasta el final para poder revisarlo con calma. Antes de darle un vistazo a su historial, quise repasar lo que yo misma reuní desde que recibí aquella llamada, notificándome mi contratación.
Angela una nueva cara prometedora, estrella de Hollywood teniendo en su Filmografía un par de películas ganadoras del Oscar aunque ella no había sido nominada aun y según los críticos no faltaba mucho para que eso ocurriera.
Una noche antes del estreno de su ultima película la encontraron en su residencia con las manos llenas de sangre, una pistola no muy lejos de ella y el cuerpo inerte de su novio el también estrella de cine y coprotagonista de la nueva película Cristopher Colt.
Angela parecía no tener noción de la realidad, no dejaba de repetir una y otra vez lo mismo "Lo hice por él, lo hice pensando en él" Cuando los medios se enteraron destrozaron por completo su reputación; los fans de Cristopher únicamente alimentaron el fuego mientras que los de ella la defendieron a capa y espada.
Aunque algunos así lo esperaban el estreno de su película no se pospuso y fue todo un Boom, la noticia del asesinato a manos de la protagonista hizo que todos quisieran verla. Abarrotando los cines, teniendo una cantidad inaudita de ganancias, llevó pensar a los investigadores que todo fue planeado por alguien de la producción, sin embargo no encontraron otro culpable, todo apuntaba hacia Angela.
Las pruebas la condenaron: sus manos llenas de sangre y pólvora ya que al hacer las examinaciones correspondientes encontraron la pólvora en ellas; sus huellas dactilares eran las únicas en el arma homicida. Las cámaras de seguridad captaron la llegada de Cristopher pero nada más; en algún momento se llegó a creer en una tercera persona implicada, debido al estado de la habitación, se dijo que existió un forcejeo previo, sin embargo el cuerpo de Cristopher no poseía marca alguna de ello.
Después de una exhaustiva investigación, se llegó a la conclusión de que no existía otro culpable y ella misma no abogo por su inocencia.
En cuanto a Angela, fue sometida a una valoración, fue diagnosticada esquizofrénica; decidiendo que se le internaría en el psiquiátrico.
Abrí el expediente, encontrando una foto de Angela: cabello castaño, ojos verdes piel blanca y labios rojo carmesí.
Leí primero sus datos personales, en donde también encontré la dirección y teléfono tanto de su madre como su hermano mayor: Stephen Crane.
Me entretuve un rato leyendo sus antecedentes médicos, su diagnóstico, su tratamiento; en el informe, de lo poco a lo que se nos da acceso,detecte tres tipos de letras, con anotaciones de los psiquiatras pasados y una cuarta, la única constante: la de Angela, en las pocas pruebas que me dejan revisar, pero aun así me hace falta información, decidí que ya es tiempo de conocerla.
Cerré el historial.
Con paso confiado camine hasta su pabellón, encontré fácilmente su habitación, quien vigilaba la puerta me dejó pasar una vez le mostré mi gafete que me acreditaba como Psiquiatra del Sanatorio.
En cuanto entré la vi sentada en su cama, su cabello desarreglado, su rostro que evidenciaba su desmejoramiento, sus ojos miraban fijos hacia el frente y fui capaz de examinarlos, aun conservaban un brillo, verde intenso y a pesar de todo, seguía siendo la misma Angela Crane, hermosa con sus labios rojos carmesí, quien en sus manos sonería una rosa negra
-Angela -la llamo y esta la miro intensamente.
Sus ojos se clavaron en los míos, su mirada me conmovió como nadie nunca lo había hecho, su ternura y en contraste la fuerza que proyectaba me lleno de curiosidad; quede impresionada, atrapada, con una sola mirada me trasmitió miles de cosas, llego a una fibra sensible en mí, que ni siquiera un amante hubiera podido hacerlo.
-He venido a presentarme -
Seguí hablándole con pausas, con voz dulce para crear un ambiente de confianza y a la vez calmar mi propia ansiedad -soy Katleen Miller -siguió en silencio observándome.
-Eres bonita -Soltó de repente -que no te vea o será muy tarde.
-¿Quién? -No pude evitar preguntar; di tres pasos en su dirección -¿Quién Angela?
Siguió mirándome, advirtiéndome; continúe avanzando, mi cuerpo se movía por si solo atraído por ella, cuando estuve lo suficientemente cerca, ella bajo la mirada hacia la rosa que sostenía.
-¡Que hermosa rosa! ¿Quién te la dio? -Preferí no presionarla. Y de súbito, alzó la cara, había una sonrisa en ella con auténtica felicidad en los ojos.
-Él vendrá a verme -Confesó
-¿Tienes un enamorado secreto?
-Vendrá a verme mi amor
-¿te refieres a Christopher? -la curiosidad me invadía por completo y ella no respondió a mi pregunta, solo me sonrió plenamente y eso fue todo al respecto.
Permanecí con ella una hora en donde me dedique a observarla, evaluarla, donde noté que evitaba a toda costa hablar sobre su relación con Christopher, no quise presionarla así que le pregunte sobre su infancia, de cualquier cosa en carácter exploratorio, una mera distracción para mi pregunta final.
-Angela, ¿recuerdas que me dijiste que alguien no debía verme? ¿A quién te refieres? ¿Quién no debe verme? -no sé exactamente porque sigo presionándola pero algo me decía que debía conocer la respuesta.
Desvió la mirada, claramente no deseaba contestar mi pregunta y finalmente me rendí no la molesté mas con el asunto, seria para otra ocasión decidí terminar la sesión
Me puse de pie y sin perder tiempo me dirigí a la puerta con suma lentitud, en el fondo tenía la esperanza de que me contara.
-Katly- me llamó sus ojos se habían tornado serios y lúgubres, un escalofrió me recorrió la espalda.
-Ya lo sabrás- ese escalofrío que anteriormente me recorrió el cuerpo, se anido en mi nuca.
Hasta ahí dejé la sesión, no quería forzarla y para ser la primera, fue productiva, así que regrese a mi "espacio asignado" y en el camino me detuve en medio pasillo a meditar.
"que no te vea" "ya lo sabrás" aquellas frases por más que lo intento no logro desecharlas de mis pensamientos, estoy concienciente que fueron producto de su padecimiento pero aún así, la manera en que las dijo es lo que me tiene inquieta.
Durante nuestra conversación fui capaz de diferenciar la realidad en su palabras y las que no lo eran a excepción de esas dos frases, su mirada y su convicción me revelaban la verdad, al mismo tiempo me advertía pero nuevamente me remito a su estado, no se que creer, Angela me intriga.
-Dra Miller -cerré los ojos e inhale profundamente para calmarme y dominar mis emociones.
-Dígame Dr. Forbes - le sonreí y me miró sereno.
-Quería saber como le va en su primer día.
-Bastante bien, gracias.
Carter Forbes se esforzaba por ser amable conmigo a pesar de no estar en su naturaleza serlo y menos después de que lo ofendí hace tan sólo unas horas.
-Me alegra, estuve indagando un poco sobre usted, para ser su primer día, no lo está haciendo tan mal.
-Gracias- no tenía más que decirle, lo de la mañana fue una impertinencia que no debí decir, además me preparo para el golpe que planea darme, algo me dice que planea enseñarce conmigo.
-Dado que han quedado maravillados con usted y ha demostrado un poco de capacidad quiero asignarle el pabellón del ala Este -¡lo sabía! No era amabilidad gratuita.
Lo que Forbes busca es llenarme de trabajo, asustarme ¿tanto le dolió esa pequeña ofensa? Ya ni yo me dijo ¡zorra!
-Por supuesto ya Me ocupó.
Me giré para dirigirme a la nueva asignación, no era necesario mirar para saber que no me me quitaría el ojo de encima en todo mi recorrido; ese hombre es raro.
Intente no correr pero si apresuré mi paso para desaparecer de su radar.
Disimuladamente mire para atras y para mi alivio ya se había marchado, por lo tanto más tranquila doble en la esquina y sin previo aviso choque con alguien, su codo se clavó en mi pecho por el impacto.
-¡lo siento! !lo siento! - Me decía -no te vi.
"obvio" pensé aún así me disculpe.
-No te preocupes fue culpa mía.
-Estas perdonada -levantó una ceja en plan de ligue.
Probablemente funcione con algunas ya que es bastante atractivo, ojos grises cabello castaño con un delicioso tono tostado de piel, lamentablemente para él, conmigo se topó con pared y si alguna vez pudo interesarme al menos como distracción, con esto que ni se le ocurra acercarse.
Di un paso para esquivarlo, sin lograrlo puesto que él me lo impidió.
-Nigel -extendió la mano para saludarme.
-Katleen Miller -por educación no me quedó más remedio que estrechar su mano.
-La nueva, oye si necesitas ayuda con algo, cualquier cosa, incluso compañía para hoy en la noche, no dude en pedirmelo
-Adiós - contesté ofendida ¿que le pasa?
-No espera, deja te explico. El último dia de mes algunos colegas asistimos al bar " Cavadish" que no esta muy lejos, ya sabes para liberar tensión ¿por que no nos acompañas?
-Lo tendré en cuenta.
-Perfecto pasó por ti a las 7
¿De verdad? ¿quien le dijo que su jueguito funciona?
-Oh si, con gusto -dije con sarcasmo.
Sin dar explicaciones, me moví rápido y logré esquivarlo y seguí mi camino.
-A las 8 entonces -me gritó.
"pierdete" pensé parecía niño de secundaria queriendo conquistar a una mujer universitaria ¿que le pasa?
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