Dedicatoria.
A los humanos caídos en batalla,
a los niños que murieron sin ser avisados,
a los animales que no tienen culpa.
A los que aún hoy siguen cayendo,
porque somos incapaces de amarnos.
Incapaces de ver nuestro reflejo en los ojos de otro humano.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro