12
Seungkwan
Hay extraños cuando despierto. La habitación es de paredes celestes y reconozco claramente el hedor de los antisépticos. Uno de los extraños dice que se llama Joshua y el otro que se llama Seokmin.
"Seokmin. Qué bonito nombre", le digo. Aunque el cuerpo me duele y la cabeza me martillea con fuerza, me obligo a sonreír.
Ambos se ven tan tristes que por un momento me dan ganas de llorar a mi también. ¿Por qué están tristes? No me atrevo a cuestionarlos.
Hay una cámara a un lado de la cama en donde estoy; es bonita y se ve cara. Cuando la sostengo entre mis manos me doy cuenta de que pesa más de lo que aparentaba en un comienzo.
"¿Recuerdas quién te la ha dado?", me preguntan ambos.
"No lo sé", les admito yo medio tímido.
Seokmin se suelta a llorar y Joshua lo obliga a salir de la habitación.
El chico se acerca hasta a mi y por un momento siento que estoy con mi familia. Ah, ¿dónde está mi familia? ¿Dónde está mamá y mi hermana?
"Seungkwan, nosotros somos amigos", me asegura.
Desvío la mirada hasta la única ventana de la habitación. Los vidrios se van empañando lentamente y asumo que estamos en invierno.
"No recuerdo tener amigos", admito.
Joshua suspira, pero no alcanza a decir nada. Un hombre, un doctor, entra a la habitación y sonríe en cuanto me mira.
"Me alegro que hayas despertado, Seungkwannie", dice el hombre. "Soy Jeonghan, tu médico. Trabajamos juntos un par de veces".
Lo miró desconfiado, pero Joshua sostiene mi mano y me inspira a contestarle amablemente.
"Hola", saludo.
"¿Qué es lo último que recuerdas?"
"Mi hermana. Me dijo que..."
Ah, claro. Mamá había muerto. Mi hermana me había dicho que ella también quería salir de la isla, como yo, y entonces me dejó.
"¿Qué...?", cuestiona Jeonghan, invitándome a continuar.
"Nada. Recuerdo que mi hermana me dejó. No tengo a nadie", digo, pero la mirada de Joshua me hace reconsiderar mi respuesta. "Aunque ellos dicen ser mis amigos", señalo también a Seokmin, que se asoma tímidamente por la puerta como si no lo fuera ver.
Jeonghan asiente y hace un par de anotaciones en una libreta. Después me dice que han pasado seis meses desde la última vez que estuve despierto, lo que me parece una tontería.
Al final me logran convencer de que he perdido la memoria.
Hacía mis prácticas de enfermería en este hospital, así que (aparentemente) yo ya conocía a Jeonghan; Seokmin y Joshua eran mis amigos. Y, a pesar de que aseguran habérmelo dicho todo, yo aún siento que me falta algo.
"Está bien. No te sobre esfuerces. Los recuerdos volverán eventualmente", es lo que me dice Jeonghan.
"Pero yo no quiero mis recuerdos eventualmente, yo los quiero ahora", protesto.
Puedo saber que, incluso si no me lo dice Jeonghan, no volveré a recordar por completo jamás. De pronto me siento tan enojado que deseo partir la cámara de mi lado contra los azulejos del piso.
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