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FINAL

<<Yo, estaré a tu lado>>

¿Otra herida en otra misión? ¿Es en serio? Cuando siento que me vuelvo más fuerte, resultó herida y apresar de que mis heridas sanan rápidamente. No es suficiente para mí equipo, ¿por qué? A pesar de tener un arma mágica, a pesar de tomar drogas para ir dejando de ser humana y dar golpes y recibirlos, sigo siendo tan débil. Sé supone que en los libros no debe ser así.

— ¡Cady! — una voz muy lejana me llama.

Al abrir mis ojos, todo se encuentra borroso, pero reconozco esa figura delgada de cabello cenizo

— ¿Eywa?

— ¡Al fin reacciona! — chillo de alegría Eywa, porque su amiga estaba bien. — ¡E-estábamos t-tan preocupados por ti! — se limpió las lágrimas y sorbio su moco.

— Cady... — Se acercó Ricky a ella —. ¿Eres una reserva? — aquella pregunta me dejo sorprendida a Cady (¿Cómo lo supo?) muy asustada. Ricky señaló a una de mis heridas — muchas de tus heridas han sanado, y solo dejan manchas de sangre, pero no cicatrizan como debería.

>>Al parecer en tu piel parece que nunca hubo tales heridas, sin embargo, todos vimos cuando te las hiciste y la mancha de sangre seca están ahí.

Me siento horrible, tremendamente acorralada. No quería llegar a mentir a tal punto, a mis amigos, nunca había formado una amistad que fuera tan importante así para mí. Pero había prometido no decirles nada, por Carl. No sabía qué hacer.

Busco en los ojos de Gabriel una salida. Él cerró sus ojos y asintió con la cabeza.

— Cady es una reserva. Cuando llegó a nuestra mansión supimos lo que en realidad era y a decir verdad, ella tampoco lo supo hasta ese momento. Si ella no le dijo nada a su equipo fue por Carl, su padre adoptivo, para mantenerla a salvó — posó una de sus manos en mi hombro y sentí un peso que desaparecía, con ganas de llorar —. Ella es diferente al igual que yo, un ser que no debería estar aquí... Oh bueno eso es lo que piensan los demás de nosotros los "raros".

— La verdad no me importa lo que sean, es más apuesto que debe ser un alivio para ustedes revelar lo que son. Más bien lo que somos, lo que la sociedad define lo que somos — Miró a Borcón —. Lentos... — mira a Eywa — una bruja de clase baja, — posa su mirada su mirada en Gabriel — un híbrido que no debería si quiera existir. — Luego se quita los anteojos, se talla sus ojos y vuelvo a ver ese peculiar, brillante color ámbar, afilado como los de un zorro —. Un bastardo de una Kitsuné, la niña demonio y la chica que es una reserva (una criatura en peligro de extinción).

Se coloca de nuevo sus lentes.

— Somos lo que sociedad prefiere ocultar a toda costa, pero existimos y nos volvemos más fuertes. Para derribar cada mira que no pone la sociedad.

— ¡Bien dicho Ricky! — se puso eufórica Eywa, por lo que dijo Ricky.

Yo limpié las lágrimas que salieron sin aviso previo. Sonreí, estaba contenta de tener un equipo, no un grupo de amigos tan geniales y que me acepten tal y como soy, con todo y rarezas.

— ¿Y dónde está Eme... Digo la capitana, ¿debemos de ir a derrotar a esa bruja?

— Bueno, Emery desato toda su ira, sacando su demonio internó y nos envolvió en una red de sangre donde será imposible escapar. Estando escondidos al igual que esa asquerosa bruja de cerámica, rezando a cualquier dios o ser, para que Emery, más bien ese demonio nos encuentre y nos devoré — dice Eywa casi como un corrido, con una gran sonrisa y tranquilidad, como si lo que contó fuera de lo más normal.

— ¿Qué? — fue lo único que respondí, después de tanta información de golpe.

{•••}

— ¿DÓunNdE eSstÁnN?

Todos los chicos miraron a Emery en su aterradora versión demonio, que gruñía, se movía de manera extravagante y sobrenatural, con una voz distorsionada y diabólica.

El techo lleno sangre, como si fueran serpentinas para un festival. Espesa, goteante, tenía la forma de una red de color rojo.

— Sus ojos están completamente negros. Eso no es Emery, pero ella sigue ahí estoy segura — hable llena de esperanza.

Ninguno de ellos estaba dispuesto a irse sin su capitana. Aunque la situación se miraba bastante fea. Ricky les contó de su contrato de él y Emery de este demonio, hasta que logren dar con la cabeza de esta organización sangrienta y haber concretado con su venganza, se llevaría ambas almas.

Contó cuando fueron llevados a ese "orfanato", los castigos y servicios que debían hacer y cumplir en ese lugar. Su historia y la de Emery en breve, ahora ya nadie del equipo tenía secretos con el otro, todos ya conocían parte de su pasado, su propósito, como ahora se tenían unos a los otros.

No dejarían a su capitana, por nada en el mundo.

Tenían que planear algo. Fue entonces que un grito descolocó a los cinco muchachos y los hizo saltar.

Era la bruja que ya había Sido localizada por la demonio. La sujetó por el cuello, se escuchó algo que se comenzaba a quebrar algo de vidrio.

La bruja se movía con brusquedad para soltarse de su agarré, pero nada le funcionó.

— Eres una bruja — río roncamente la demonio Emery —. Devoras memorias para que tú cuerpo de plástico este en movimiento. Una belleza eterna sin en el espíritu de la gente, pero si con el sufrimiento

>> No importa si te ensucias las manos, ¡oh! Tú eres igual de abominable que todos ellos que buscan la inmortalidad. Eres algo que no debería estar aquí, por qué tú ya ni siquiera eres humana. Está apariencia que tienes, ni siquiera te pertenece.

La bruja se rompió en un fuerte llanto. La demonio soltó una risa de locura, demencial y burlona a la chica de porcelana, le destazo las piernas, las arrancó con ímpetu con sus grandes manos oscuras, y así un torrencial de sangre salió de ella, a pesar que trozos de que trozos de porcelana caían al suelo y se manchaban de sangre.

— Que tu alma este manchado de maldad. tiene un sabor a picante y me encanta ¡Ñam!

Entonces su mandíbula del se abrió de tal tamaño que se la devoró de un solo bocado. Como una boa llevándose a la boca un gran trozo de carne.

¡Crunch! ¡Crunch! Se podía oír cuando esa demonio masticaba, y rechinar sus dientes al oír como masticaba la porcelana y la sangre se escapaba de los labios del ser.

Me paralice de miedo, luego me sentí asqueada. Tengo los deseos de vomitar, Borcón acaricio mi espalda para tranquilizarme. Me cubro los oídos y cierro los ojos, niego con la cabeza, trato de olvidar la terrible imagen que acababa de ver.

Tenemos que salir de aquí.

Ricky dio una serie de instrucciones de que hacer, yo al tener la herida de la espalda a un abierta, no sería de ayuda. Así él, Eywa, Borcón y Gabriel irían a por ella.

Uno tendría que acercarse lo suficientemente a ella para darle un tremendo golpe para noquearla y que el demonio con él que tiene contrato, trate de mantener su ira demoníaca dormida de nuevo.

Cada uno de mis compañeros se lanzó a la acción. Primero Gabriel, siendo el más veloz del grupo, sería la distracción para el demonio. Tendría que usar su velocidad y vista de un licántropo, ya que el demonio realmente era veloz con tan solo su dedo apuntaba en dirección donde estaba el chico y casi rozando los talones de Gabriel lo alcanza.

En zigzag, entre saltos mientras sus compañeros esperan el momento. Eywa aún no podía usar sus poderes en ese lugar, pero al menos podía ayudar con lo poco que tenía bajo la manga pequeñas piedras que eran como mini explosivos. Primero sería la distracción, luego hacer que el demonio pierda sus sentidos y alborotar la un poco.

Ricky le da la señal cuando la demonio estuvo a punto de alcanzarlo y ya se veía exhausto, Eywa lanzó los explosivos. Y entonces Gabriel se arrastra por el piso para encontrarse con Ricky.

— T-tu turno cuatro ojos — recuperando de poco a poco dice el azabache y Ricky se lanza para ahora para correr él.

Gabriel respira de forma errática y sonríe — Hace mucho que no me sentía así, que genial.

Perdiendo el control de los sentidos de tanto ruido y movimiento en sus ojos, la demonio se empieza a sentir mareada. En su enojo lanza el lazo de sangre en todas direcciones, despertada por querer atrapar a su presa.

Ricky era veloz, no como como para sobresalir en Umbra, sin embargo, en el mundo humano, chico tiene una más excelente condición física, como para participar en algún equipo para representar escuela, pero siendo un sobresaliente que da saltos como un inhumano.

10, 9, 8, 7, 6, 5...

Una cuenta regresiva que todos al mismo tiempo se hacían en su cabeza para el momento. 4, 3, 2 y...

Borcón salto desde atrás de la criatura para darle con sus grandes puños en su cabeza. Fue entonces que la criatura tan solo giro la cabeza 180 grados y sonrió perversamente y fue entonces que lanzo su látigo contra él y lo lanzo contra un muro y dejarlo fuera del juego.

— ¡¡BORCÓN!! — grita Eywa al ver a su amado en suelo sin moverse.

— ¡¡0tRA brUja!! — sin hacer mucho rodeo. La criatura se abalanza sobre ella para tomarla por el cuello y la sujeta con fuerza.

Eywa se retuerce para zafarse de su agarré. Los ojos se saltan su cara de rojo por la desesperación se pone lentamente morada, desesperada por un poco de aire.

Gabriel sin pensarlo se lanza contra la demonio — ¡¡SUÉLTALA!!

Soltó a la chica al piso y fue cuando tomó a Gabriel y le suelta el golpe a un costado. El interior de chico se sentía un quiebre. A jugar por su cara no aguanto de tan solo por un golpe.

— ¡Al suelo perro! — se parte de risa el demonio al ver al chico en el suelo retorciéndose por el dolor en su abdomen, mientras tiembla por el dolor.

Cuando observé a Ricky vi en su rostro un gran terror y preocupación, se puso pálido al ver la derrota. Comprendo el sentimiento, cuando uno cree tener la victoria, sin poder evitarlo nos encontramos en jaque. No me voy a rendir.

Ella no sabe que yo sigo con vida.

La demonio entre risas se pone a tararear mientras se pone a decir sobre quién devoraría primero.

— De ti, Marín... — señala a Eywa primero —. De do... — luego a Gabriel —. ¡Ajá! ¡Pingüe! — la sangre que colgaba del techo toma Borcón y lo levanta del suelo.

La criatura levita, lame los labios y abre su enorme boca mostrando sus afilados dientes para comerse a Borcón.

— ¡BASTA EMERY! — súplica mientras algunas lágrimas escapan de sus ojos.

La criatura tira de nuevo al suelo al gigante. Cae de pie y esa acerca a leves saltos excéntricos para acercarse al chico.

— Sabes... — el demonio habla con la voz de Emery mientras sonríe como una desquiciada —. He visto como la miras — sus ojos demoníacos completamente obscuros no dejaban de ver sus pupilas blancas —. La admiración y la devoción que le tienes a esta niña, sirviendo como su fiel mascota faldera. Me produce tanto asco, que a ti no comeré como los otros — se detiene.

Tengo que arrastrarme más rápido para alcanzarla.

— ¡Te exterminare! — levantó su brazo izquierdo con violencia.

Fue entonces que salió una chispa que se volvió en una llama roja y se volvió en una esfera llameante y de rayos naranjas amarillentos para destruir al chico.

Antes de que lograra hacer más grande la esfera y se lo soltará a Ricky, convoque mi arma "Sacred Weapon" y mi hacha salió, un fragmento de segundo la tome del brazo con fuerza.

Le di con mi hacha para darle justo detrás de la nuca antes que se diera cuenta de mí. Con fuerza y con el mango, nunca le iba cortar la cabeza, con tan solo un golpe y ella se desmayaría, así el demonio con el que tiene el trato, apaciguara su ira de demonio y la traerá a la normalidad.

Una sombra como un rayo que de repente apareció en el lugar. Se movió de un lado a otro, rondando como lo haría un buitre, me dió una mala vibra y me sobresalté cuando me atravesó desde la espalda.

Un terrible frío me recorrió, está sensación me hace nublar la vista, de repente me siento que mi cuerpo se siente pesado, como quisiera recostarme, sin descansar, me siento muy agotada, tal vez dormir un poco me hará sentir mucho mejor.

— ¡CADY! — escuchó a dos personas que me llaman, mientras pierdo la conciencia. Creo que es Ricky y Gabriel.

Alguien me toma en sus brazos, el calor me invade por un momento, no distingo quien es porque tengo los ojos completamente cerrados.

— ¡Volveremos a Umbra y vas a estar bien! ¡Ya terminó todo, te llevaré yo mismo a la enfermería Cady...

{•••}

Cuando yo era niña y antes de cumplir los 8, siempre terminaba llorando de regreso a casa de los Gil. Los niños eran malos conmigo, porque iba sucia a la escuela; por mi cabello que estaba todo enredado; nunca tenía el uniforme en orden y me queda muy grande.

Siendo objeto de críticas y lastimas llenas de hipocresía, por parte de los adultos. Solamente una anciana era buena conmigo, pero muy pocas veces tenía la oportunidad de verla, era una persona muy ocupada. Los adultos me daban miedo eran monstruosos.

Muchas veces me consolaba a mí misma, a veces fingía que hablaba con mi madre y que me acompañaba de la mano en los momentos difíciles, perce saber que ella nunca estaba conmigo, sin embargo, eso aliviaba mi corazón de niña y me hizo sonreír en más de una ocasión.

Fue cuando supe lo que le ocurrió a Emery, extrañaba a su mamá. Esa canción que cantaba antes de ir a dormir. Las noches que durmió conmigo en el departamento y me abrazaba, mientras se escapaban algunos sollozos y luego lo de esta misión. Ella extraña a su mamá y si una huérfana como yo extraña a sus padres sin haber tenido ni una pizca de memoria de ellos, una niña que pasó mucho tiempo con ella, su dolor debe ser más intenso, ahora entiendo porque ella está aquí, ambas buscamos venganza de aquello que nos arrebataron.

Emery me hago una promesa, ya que he visto que lentamente te acercas más a mí, en tus momentos más vulnerables y es que tú aún eres una niña. Prometo no dejarte sola, no solo como una compañera cazadora, sino como una hermana, si así lo deseas, para cuando tengas los deseos de llorar y abrirte con alguien lo hagas conmigo, yo estaré gustosa, de limpiar tus lágrimas, darte consejos y sobar tú espalda.

Cuando me necesites, yo estaré ahí.

Abro mis ojos. Todo es muy brillante, al principio me lastima la luz, así que decido abrirlos lentamente para acostumbrar mi vista. Me veo rodeada de un montón de flores hermosas, es agradable su aroma, que me hace sonreír.

Estoy en la enfermería de Umbra, estoy en casa nuevamente. Tal y como me prometió Gabriel, me hizo volver aquí.

Estoy más que segura que era su la que escuche antes de desmayarme.

Cuando me levanto tan solo tengo un par de vendas, en mi brazo y en la cabeza. Ya no sentía nada de dolor, por lo que decido levantarme y veo un espejo de cuerpo entero en la enfermería, en el camino hacia el espejo me voy retirando las vendas y curitas, para cuando me acerque al espejo, nula fue mi sorpresa al ver que no tenía ni una cicatriz de la batalla tan reciente, ni un solo rasguño.

Suspiro, algo decepcionada, era de esperarse que ninguna marca se quedará sobre mi piel. No importa que tan profunda y horrible sea ésta, toda marca siempre ha de desaparecer.

— ¿Cady? — escuchó una débil vocecita.

— ¿Te encuentras bien Emery? — me acerco a ella preocupada.

Al principio esto la sorprendió, pero me mostró una sonrisa y asintió con la cabeza. Me sentía tan feliz, que la abrace de inmediato.

Le tuve que contar todo lo que sucedió en ese lugar, bueno, de como salimos cada uno de los ataúdes y de como entre todos estábamos luchando para encontrarla. Cuando la liberé de ese lugar y hasta le hable de lo que soy, en lo que se transformó y que ese feo chichón detrás de su cabeza, se lo hice yo.

— Ya veo, otra vez ocurrió — dice la niña, mientras un suspiro —. Al igual que tú, mi... Cuidador hizo todo lo posible para mantener mi secreto de lo que soy en este lugar, principalmente lo que había hecho en ese orfanato. Para los demás fue un accidente, dónde los únicos sobrevivientes fuimos Ricky y yo, para nosotros y mi cuidador, sabemos lo que en realidad pasó.

>> El demonio que hay en mí, que se escapó por una rabia que no pude controlar al saber la verdad de mi mamá — apretó con furia las sábanas, yo tome asiento junto a ella y tome su mano, se sorprendió por mi acción —. Por un momento creí ver a mi mamá muerta en el piso, los demás me dijeron que en realidad eras tú. Murió defendiéndome, pensando en mi antes que ella y es que esa amabilidad, esa ingenuidad y dulzura, me recuerdas mucho a ella — se levanta de la cama para mirarse al espejo.

Cierra sus ojos por un momento.

— Sin un padre o un adulto que sea un demonio al igual que yo, debe estar durante mi crecimiento y ayudarme a controlar las emociones fuertes. Sino otra clase de demonios con malas intenciones, controlan tus emociones fuertes y contienen a tu iracundo sediento de sangre en su interior — se abraza así misma, mientras tiembla un poco —. Todo para un fin de venganza, la verdad no me interesa, tarde o temprano moriré y si con mi muerte logro derrotar esta liga no me importa.

— Lo entiendo — le contesto, ella se gira a verme.

Ambas nos quedamos en silencio por un momento, tan solo nos miramos.

Tenemos un mismo objetivo en común, solamente que ninguna estaba dispuesta a decirlo y Llo que pasaría después de haberlo logrado.

— Emery no debes de avergonzarte y sentirte sola — ella se gira a verme —. Jamás sería un remplazo de ella, pero tú...— niego con la cabeza y me corrijo: — Todos necesitamos de alguien que esté de nosotros en las buenas y en malas. Comprendo mejor que nadie que tú buscas llorar, reír y ser tú misma sin miedo a que te juzguen, para apaciguar esa amarga y dolorosa soledad — estiró mi brazo, como una especie de invitación que espero con todo mi corazón que acepte mi propuesta —. Te ofrezco mi amistad y mi más sincero cariño, así que si estás dispuesta...

Cuando menos lo percibí Emery ya se había lanzado de nuevo a la cama para ponerse encima mío y abrazarme. <<Gracias, gracias de verdad>>, la escucho decir mientras se acurruca. Ante el gesto le devuelvo el abrazo, la abrazo con mucha fuerza.

De repente, termina con el abrazo ella se levanta y mira con un gesto molesto a la puerta. Se levantó y soltó un suspiro y abrió la puerta de la enfermería que daba al pasillo, grande fue mi sorpresa cuando vi a un montón de gente cayendo al suelo.

— ¡Ay dolor! — se queja Eywa al encontrase en el piso.

— Bola de chismosos — dice Emery tratando de calmar su irritación y mirando mal a los chicos que ya hacían en el piso.

— ¡Borcón lamentarlo!

Ricky cayó encima de Gabriel, se levanta y se sacude la ropa — Oh vaya, sí que nos han descubierto.

— ¡Nis hin disquibierti! — grito Gabriel molesto con Ricky —. ¡Cállate que fue tú idea espiarlas! ¡Luego cuando nos descubren caes encima de mí y te hace el chulo!

— Te lo mereces — le digo a Gabriel mientras le miro divertida y le saco la lengua —. Espiar a la gente es de raritos y no es bueno.

Comenzó una discusión sana entre amigos, juegos risas se escuchó en la enfermería hasta que entró una enfermera con un médico enfadados con nosotros por el escándalo.

— Me alegro que se encuentren tan bien jóvenes — dice el médico tratando de no enojarse con nosotros por el ruido —. Espero verlos igual de animados cuando sea la hora de realizar su examen.

— ¡¿Examen?! — decimos Eywa yo al unisonó.

Gabriel se palmea la frente — Es increíble que lo olvidarás Zombie.

— Estaba tan centrada en la misión que me olvidé de el examen por un momento.

— ¡Ay no y yo no he estudiado nada!

— Diría que me sorprende, pero si eres tú quien lo dice Eywa se me hace hasta común, perezosa.

— Pues si quieren podríamos juntarnos y hacer una especie de grupo de estudio en nuestros ratos libres — propone Emery.

— ¡Eres una Santa Emery como te quiero! — dice Eywa que se lanza a darle un abrazo, mientras Emery la empujaba lejos de ella.

— Gracias pequeña niña — dijo Borcón con amabilidad.

— De seguro Eywa se quedará una hora más. Sabes que tus notas Criaturas y su entorno no te fue tan bien como querías.

— ¡¿Qué? — sonó como una histérica, luego se encogió de hombros y se tiro a la cama —. Será duró poder estudiar para ese examen.

— Tu también deberás de ponerte a las vivas Zombie.

— Claro que lo hare, ya verás para ese día saldré con mejores resultados que tú.

Ambos nos miramos desafiantes — Acepto el desafío.

— De repente el examen se volvió algo personal — Ricky suelta un suspiro al ver a Gabriel y a mi discutir.

— Siempre fue personal e importante los exámenes, ahora con esto grupo de chiquillos me será difícil concentrarme — dice Emery mientras niega con la cabeza y suelta un suspiro.

A pesar de tener un objetivo, que realmente deseo cumplir, por ahora quiero disfrutar de mi felicidad y de mis amigos, tanto como pueda. Espero que el destino me lo conceda por un buen rato más.

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