Capítulo #6: "Las primeras vacaciones"
Min Yoongi nunca había estado tan cerrado a relaciones serias desde que su amar para toda la vida había sido una total farsa. Por una mujer que había jugado con su corazón y le dio falsas esperanzas.
Pero por seguro que nunca creyó que estaría tan interesado en alguien como aquel castaño que tenía una áurea angelical, tanto así que no había podido quitar de su mente el malentendido, cómo había querido arreglarlo y la sonrisa irónica en el rostro de este cuando había tomado venganza.
Así fue como a pesar de visitar la casa de los Kim con frecuencia por el caso del divorcio también se alegraba de saber que Jimin los acompañaba. Y como si no fuera poco, el castaño lo odiaba un poco más. Pero el último mes también se percató de que le sonreía más.
—Si sigues con esa sonrisa voy a empezar a creer que te gusto —Jimin lo estaba observando desde la cocina, donde terminaba de hacer la ensalada. Yoongi en ese momento negó, no porque estuviese rechazando aquella frase, sino para no hacerlo tan obvio.
—¿Cómo dudarlo, en realidad? —él se acercó y robó una rebanada de tomate que había cortado el otro recientemente.
Jimin negó esta vez y ocultó, o eso intentó, el sonrojo que se aproximaba porque Yoongi le estaba haciendo un jaque mate con su propia broma. El rubio al darse cuenta de eso se acercó más a Jimin, quedando detrás suyo.
—¿Crees que lo niego, Jimin? —el nombrado al sentir la voz del mayor haciéndole cosquillas en el oído cerró sus ojos y optó por detener el accionar del cuchillo, quizás y hacía una tontería por estar sintiendo los nervios en su piel.
Dios, ¿cuándo había sido la última vez que sintió aquellas cosquillas? ¿A los doce?
Por favor, estaba por pisar los veinticinco y actuaba como un adolescente, y no sabía cuán bueno era eso.
—Y-Yo… —dejó de pensar cuando las manos del rubio se posicionaron alrededor de su esbelta cintura. Es decir, sería pecado pensar en seguir respirando cuando estaba ocupado en juzgar a Yoongi por ponerlo nervioso de esa manera.
—Ya vamos a servir la… —Namjoon detuvo lo que estaba a punto de decir cuando vio a ambos en esa posición. Seokjin, quién actualmente se encontraba a su lado y cargaba al pequeño Kookie de tres meses abrió los ojos en sorpresa. El bebé sólo al no entender lo que ocurría comenzó a reír. Yoongi y Jimin los miraron, sin saber qué decir.
—Nosotros…
—No es nada.
Jimin salió rápidamente de la cocina, como si la escena anterior hubiese sido trágica. Jin y Namjoon compartieron una mirada cómplice, Yoongi sólo se rascó la nuca y salió también de la cocina.
—Te apuesto cien a que para antes del cumpleaños de Tae lo invita a salir.
—¿Tan poco y tan obvio? —Namjoon miró incrédulo a su esposo.
—Cien dólares, obviamente —estrechó su mano con la que no sostenía al bebé.
—Hecho —su esposo la tomó y Kookie sin razón alguna volvió a reír dejando a sus padres una sonrisa.
{...}
—¡Que los cumplas, querido Jin! ¡Que los cumplas muy feliz! —Todos entonaron con una gran sonrisa y coordinación. El nombrado sopló la vela encendida y al instante todos aplaudieron de nuevo, saludando al cumpleañero.
El primero en acercarse, obviamente, fue Namjoon con Kook en sus brazos y una sonrisa que iluminaba. Rápidamente depositó un beso dulce en sus labios junto a un baboso bebé que no paraba de saltar. —Te amo mucho… Feliz cumpleaños, mi cielo —dejó otro beso en su frente. Las burlas y sonidos de asquerosidad por parte de sus hijos no tardaron en hacerse presentes.
Sirvieron el pastel de cumpleaños que Jimin había ayudado con mucha dedicación a hacer a Jin. Y en cuestión de minutos todos estaban satisfechos con su porción, sirviéndose de ella.
—Tae, ¿Vendrás conmigo mañana o no? —Rosé, quien este último tiempo solía frecuentar junto a su tío la casa de los Kim habló. —No es que esté...
—Oh, rosie. Lo haré —Tae sonrió a la pelirroja pero, Jennie, quien miraba la escena completamente cansada hizo lo contrario. Sí. Cansada. Y ni siquiera sabía el porqué.
Cada vez que la veía ser así de cercana a su hermano sentía una molestia que al parecer no tenía origen. Tan solo le molestaba y ya. Y le encantaría decir que era una normal e inocente molestia de hermana sobreprotectora, pero a la mierda con eso. Jennie no era de esas.
No sentía celos de Rosé, sino de su hermano. Sí. Así de patética se sentía. Ergo, ese enojo y cansancio que le fastidiaba.
Era como aquel sentimiento de cuando sus papás preferían no cumplirle un capricho a ella pero cuando era su hermano sí lo hacían.
¿Ven? Tan absurdo que sentía que no iba a tener buen puerto. No era lógico.
—¿Y dónde estás tú que siquiera prestas atención, eh?
Jennie se encogió de hombros al reconocer la voz de su tío. Ella era muy callada y reservada, pero su corazón no era así de frío cuando de tío Chim se trataba.
—Lo siento, solo estaba pensando en que... Debería, unnh, cambiarme el color de pelo.
—Ya veo... Entonces, ¿Quieres el estilo de pelo de Roseanne, por eso la miras tanto?
Las mejillas de Jennie se encendieron al escuchar eso, se sintió demasiado transparente. Casi como si cualquiera pudiese leerla, pero no era cierto. Jimin no era cualquiera.
—T-tío... ¿P-podriamos no hablar de eso ahora?
Jimin rió y acarició el cabello de su sobrina. Ella merecía su espacio, y si bien era fácil intentar adivinar lo que le pasaba era mejor esperar a que ella se sintiera cómoda en caso de que quiera hablarlo. Y por una mierda que él no acotaría nada y solo esperaría a que ella fuera el primer paso.
—Por supuesto, niña. Aunque... Yo creo que te quedaría genial ese pelirrojo —volvió su mirada a la otra y luego a ella disimuladamente.
—¡Tío! —Jennie cubrió sus mejillas y se levantó del asiento para ir a donde su cuarto.
Estos chiquillos de hoy día...
{...}
—Te escribo luego, Rosie. —Taehyung revolvió el cabello de la misma haciendo que se sintiera cómoda.
—Gracias por aceptar ayudarme, TaeTae. —se acercó lentamente a él para susurrar lo siguiente: —Sé que no deberías, pero lo haces igual...
El castaño se limitó a asentir, solo para no ser tan obvio delante de los demás que, si bien no prestaban atención, seguían presentes alrededor suyo.
Por otro lado, la fiesta de cumpleaños de Seokjin acababa y los invitados ya se habían ido. Solo quedaban Yoongi, Jimin y Roseanne en la casa de los Kim. Los primeros dos todavía seguían discutiendo acerca de quién merecía el título de honor al mérito en el segundo trimestre del año pasado en la SNU. Nuevamente, algo que no tenía sentido, pero que lograba hacer que sigan en contacto.
—Jimin, eres terco. Creo que deberías de entender más...
—Pf, por Dios. ¿Tienes el descaro de querer decirme eso? Yoongi, literalmente eres de piscis. Tu libertad de expresión debería ser nula. Cero.
—Eres tan...
—Lo siento, no hablo piscis. Que tengas buena noche.
El más grande sólo comenzó a reír por esa ocurrencia mientras las típicas mariposas comenzaban a hacer el efecto en su estómago. Era algo en lo que las últimas semanas se estaba acostumbrando.
—¡Hey! Hablando de todo un poco —Seokjin llamó la atención de toda su familia y los presentes—, se acercan los feriados largos por vísperas navideñas, creo que deberíamos visitar Jeju para que Kookie salga por primera vez y tenga sus primeras vacaciones. ¿Qué dicen?
—Estuvimos pensando que ustedes podrían acompañarnos, también. —Namjoon tomó la palabra hablándoles a Yoongi y Rosé. —Será una buena oportunidad para pasar unos días y despejarnos.
—¿Irá Jimin?
—¡Yoongi!
—Bueno, digo, sí. Yo hablaré con la mamá de Rosé, no tendrá ningún problema. ¿Tienes algo el feriado largo, cariño?
—No que yo recuerde, tío. No creo que mamá diga que no.
Todos asintieron y hablaron de cosas random acerca de su futuro viaje, sobre todo Taehyung que estaba muy emocionado por las primeras vacaciones del pequeño Kookie.
—¡Grabaremos mucho contenido para Kookie y sus primeras vacaciones!
—Ay, no. Eres tan lunático. —Jennie le respondió a su hermano. —Ni siquiera sé porqué lo piensas, deberías disfrutar más de Kookie sin una cámara de por medio.
—Jennie... Tu hermano lo hace de forma muy especial. Son distintas formas de guardar un recuerdo, cariño.
—Lo sé, mamá. Solo digo que pareciera que Taehyung se emociona más por dejarlo grabado en una cámara que por vivirlo en sí.
En ese momento el nombrado se quedó callado. Sin duda detestaba a su hermana por odiosa pero en el fondo tenía jodidamente la razón, ¿Qué le importaba más? ¿El hecho de que su hermanito pudiese tener sus primeras vacaciones o grabarlo?
—¿Saben? Lo lamento, no debí decir nada. —Ella dijo, luego de esa pausa que había mientras pensaba. —Toma, vamos. —Ella puso a la fuerza la cámara en la mano de su hermano. —Estamos todos juntos. Graba ahora y decimos ¡Buena suerte, Kookie! Cuando nos digas, y-
—Lo siento. —de repente, Taehyung le devolvió la cámara. —Creo que iré arriba por ahora, no tengo ganas. —Y sin más subió dejándoles a todos con el ceño fruncido.
—Joder...
—Jennie... —Namjoon fue hasta ella y acarició su cabello. —Está bien, nena. Solo le diste tu punto de vista. A tu... Manera, pero fue con buena intención. Tae solo es muy cariñoso y delicado con Kookie, dale tiempo.
Ella asintió e hizo un pequeño puchero.
Esperaba no arruinarlo tan pronto, después de todo serían las primeras vacaciones de Kookie...
......
Holis, alguien lee esto? Pienso actualizar todos los días.
Comenten quienes quieran asi les dedico el cap de mañana.
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