
chapter three- (✿)
Era sorprendente el odio que le tenía su difunta hermana como para enviarle a un ser tan parecido a ella. La chica a simple vista era hermosa.
Sus ojos eran grandes, acompañados de unas largas y dilatadas pestañas. Su tez tersa, y probablemente suave, hacía retoque con su complexión grácil y esbelta; normal para la mayoría de las asiáticas que hacían una dieta y ejercicio balanceado.
Sus labios no muy gruesos, eran de un precioso tono carmesí como el granate, eso y su nariz pequeña la confundían con una delicada muñeca hecha a la medida. Era perfecta.
Más con el uniforme que llevaba puesto, destacaban sus piernas delgadas y refinadas. Si Yashiro las viera, de seguro se pondría celosa o le bajaría su autoestima y si era franco, también le molestaba un poco que las exhibiera de ese modo.
El sonido que provocó la puerta al abrirse detuvo a Hanako de analizar con detenimiento las facciones de la muchachita, quien descansaba tranquilamente en uno de los muebles que yacían en la oficina de Tsuchigomori. Y si, la había llevado a ese sitio después de dormirla con uno de los muchos trucos que había dominado como el séptimo misterio, causando un enorme espanto al adulto por mostrarle el clon vivo de su hermana menor. Desde entonces, no se ha separado de ella.
━ Traje los registros que me pediste. ━ Avisó el mayor, enseñándole un archivo estudiantil al azabache que flotaba a un costado de quién correspondía.
━ Léelo en voz alta. ━ Le ordenó sin voltear a verlo, por lo que el contrario arrugó ligeramente el entrecejo.
Además de mandarle que consiguiese información sobre la jovencita, ¡quería que se lo leyera! Si no fuera un niño, y más el líder de los siete misterios, le lanzaría dicho objeto por hacerle perder horas de su tiempo en un simple capricho. Sin embargo, no negaría que también sentía curiosidad acerca de la muchachita, que con tan solo verla le traía recuerdos bastante dolorosos. Así que, decidió revisar el contenido que consistía en varios documentos impresos y justo delante de ellos, adjunto con un clip, se encontraba una foto actual.
━ Su nombre es Yamada Hana, de primero de preparatoria, clase A. Es considerada una prodigio dado a sus altas notas en mayoría de las materias. Y estaba en la selección de gimnasia en su colegio anterior...
A Hanon también le gustaba el atletismo. — Pensó la aparición, que no apartaba su vista de la chica que lo hacía perder la noción de la situación. No podía y no quería dejar de mirarla, de lo contrario sentía que desaparecería en un instante, volviendo a alejarse de su lado, pero... ¡ella no era Hanon!
¿Acaso solo era menos que una maldita coincidencia para traerle el sentido de culpa y arrepentimiento? No era necesaria. Él de por sí se lamentaba cada día de sus acciones en vida, por eso su condena era ser un misterio escolar que se encarga de mantener orden entre las apariciones y los humanos, pues ese era el rol que le concedió dios y lo aceptó desde hace mucho. Entonces, ¿por qué lo castigaba así? ¿por qué tenía que ser alguien igualita a ella?
━ ¡¿Está escuchando, Honorable No° 7?! ━ Preguntó el quinto misterio, haciendo que Hanako se sobresaltara, volviendo en sí.
━ Si, por supuesto. ━ Mentira, pues era evidente su falta de interés en varios detalles que por el momento tachaba como irrelevantes. Echándole un último vistazo a la chica que esperaba no volverse a encontrar, camino hacia la puerta dispuesto a retirarse. ━ Cuando se despierte, dile que se golpeó muy fuerte la cabeza en el impacto y la trajiste aquí.
━ ¿Te vas tan pronto? ━ El azabache detuvo su paso, dándole la espalda al maestro que tomó asiento en su silla esperando una explicación clara y concisa. ━ Aún no has escuchado lo que tengo que decir.
━ ¿Sobre qué o quién?
━ No te hagas el tonto conmigo, Lord 7. ━ Contraatacó un poco enfadado debido a la ignorancia del séptimo misterio. ━ Pudiste hacer contacto con está chica y eso solo significa que tiene cierta conexión con nuestro mundo espiritual.
━ Si, ¿Y? ━ Evadió su observación apático, aún siendo el que más debería importarle el tema.
━ Tiene el mismo defecto que Hano- ━ Paro en seco al presenciar un sentimiento indescriptible en los ojos ennegrecidos de su ex-estudiante, quien lo veía fijamente de soslayo.
No era requerido que usara palabras para expresarse, aquel gesto le dejaba en claro que no quería ni deseaba escuchar nada con respecto a su hermana fallecida. Ni que la compare o se atreviese a hablar mal de su peculiaridad. De ese modo, ambos se quedaron por un rato intercambiando miradas esperando a qué alguno tomara la palabra, la cual fue del adulto.
━ Lo lamento. ━ Fue lo único que dijo, algo apenado. ━ Sé que es duro tanto para ti como para mí, pero no puedes solamente ignorarla. Ella es...
━ Especial, ¿no? ━ Dijo como si no le diera el valor que le corresponde al significado de la palabra en sí, esbozando una sonrisa. ━ No te preocupes, me aseguraré de que esta chica no se entrometa mucho con apariciones.
━ ¿Qué yo qué?
Un escalofrió incomodo recorrió por todo el cuerpo de ambos al escuchar una tercera voz. Al parecer, la azabache se había despertado de la nada, agarrándolos desprevenidos. ¿Cuánto de su conversación había escuchado?
Como si la situación no pudiera empeorar, la jovencita reconoció a Hanako como el chico que le había salvado de esa caída. Sabiéndolo, Hanako retrocedió unos pasos, mientras veía como en las pupilas de la fémina se aclaraba su felicidad de verlo nuevamente.
━ ¡Ah! ¡Eres tú! ━ Exclamó feliz Hana, queriendo acercarse para saludarlo. Pero, antes de que pudiera, fue detenida por una mano enguantada posada sobre su hombro.
━ Es un alivio que haya despertado con bien, después de la caída que tuvo, Yamada-san. ━ Comentó el mayor, dándole oportunidad al séptimo misterio de retirarse silenciosamente. ━ Soy Tsuchigomori, maestro de ciencias de esta escuela. Es un placer conocerla.
━ El placer es todo mío, Tsuchigomori-sensei. ━ Hizo una reverencia, mostrando nada menos su educación y respeto que tenía hacia el mayor, pero cuando volvió a estar erguida ladeó su cabeza confundida por la reacción del adulto. Se veía... aturdido. ━ ¿Se encuentra bien?
━ S-Si. ━ Aclaró, saliendo del shock que había tenido al escucharla nombrarlo. Se acomodó sus lentes para después cruzarse de brazos. ━ De hecho, eso es lo que debería preguntarte a ti.
━ Estoy bien, gracias a él. ━ Cómo acto voluntario señaló hacia la entrada de la oficina, creyendo que aún se encontraba el jovencito, pero no había nadie ahí. Al darse cuenta, se puso nerviosa.
━ No sé a qué te refieres, si te golpeaste la cabeza y terminaste inconsciente. Tuviste suerte de que aún no me había ido, de lo contrario te hubieras quedado a dormir en el jardín del colegio. ━ Eso último lo dijo a medias carcajadas, haciendo un ademán.
La chica no se vio convencida ante lo dicho, estaba segura de que un chico la había salvado. Lo recordaba a la perfección, es más si su memoria no le fallaba, apostaría que era muy parecido a ella por alguna razón desconocida. Además, le pareció intrigante que llevara puesto uniforme antiguo y estuviera en compañía de dos orbes flotantes, ¿acaso se trataba de un espectro?
━ ¿Todo en orden, Yamada-san? ━ Preguntó Tsuchigomori, pues se había quedado en silencio por un buen tiempo mirando hacia la nada.
━ Por supuesto. ━ Respondió con una simple sonrisa. ━ Solo pensaba si podría llamarle a mis hermanos.
Ante aquella solicitud, Tsuchigomori solo alzó una ceja.
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La luna era hermosa en todos los sentidos, tan brillante que incluso estando incompleta puede alumbrar el alma en pena de cualquiera que la admirara en plena noche, pero lamentablemente no podía compartir un poco de su luz al solitario chico con entrecejo fruncido debido a las nubes que opacaban el bello panorama de esa hora nocturna. Ni las estrellas dejaban apreciar, pareciendo que se sentían celosas de lo titilantes que eran en oscuridad.
Mientras Hanako estaba sentado con una pierna encima de la otra, mirando ese enorme cielo entenebrecido, sentía que su intento por buscar una distracción que lo alejara de la realidad quedaba aplastado bajo esa tristeza, que le provocó para variar este día lleno de hermandad. Su expresión era imperturbable, pero en el fondo se reflejaba con claridad esas emociones para nada positivas en sus ojos oscurecidos, que muy pronto recuperaron un poco de color al escuchar pasos cerca de sus dominios.
━ ¡Por fin te encuentro! ━ Exclamó Yamada, exaltando ligeramente al azabache. ━ Te he estado buscando por toda la escuela. Jamás creí que te encontraría en el viejo edificio.
━ Como sea. ━ Susurro Hanako, acomodándose su sombrero. En verdad, la chica era muy persistente que no pudo simplemente irse y olvidarse de él. ━ ¿Qué haces aquí? ¿No crees que es demasiado tarde para que estés caminando sola por los corredores de esta escuela buscándome?
━ Primero... ━ Señaló ella, acercándose al chico para agarrarle de una mejilla y estirarla como un chicle. ━ Si vas a dirigirte a alguien más alto que tú, levanta la mirada.
━ ¡¿Me estás diciendo pequeño?! ━ Pronunció difícilmente debido al agarre que no tardó en deshacer y sobar la zona estirada. ━ No te creas muchos, pues soy casi un milímetro más alto que tú.
━ ¿En serio? ¿Un milímetro? ━¿Cómo lo puede saber con exactitud?
Hanako dio un salto, bajando de su asiento y tocando tierra firme. La chica se le acercó, midiendo sus diferencias de altura y al poco tiempo se sonrojo porque en efecto él era más alto que ella por un maldito milímetro. Su cara roja hizo sonreír al fantasma, pues si fueran hermanos ahora mismo se autonombraría como el trillizo alfa.
━ ¿Acaso creíste que eras más alta que yo? ━ Preguntó creído, posando una mano sobre su pecho.
━ Y-yo... ━ Tartamudeo nerviosa, viendo hacia bajo. ━ Aún pienso que soy más grande. No por altura, sino por edad.
━ Eso tampoco es cierto. Créeme, te gano por mucho. ━ El puchero que Yamada realizó ante sus palabras, hizo que su sonrisa se extendiera hasta soltar una pequeña carcajada. Se veía muy adorable.
Tal parece que había recuperado su normalmente alegre y amistosa personalidad, que suele mostrar hacia los demás, pero, al darse cuenta, carraspeó la garganta volviendo seriedad al asunto.
━ Y... aún no has respondido mi pregunta. ━ Recordó, tomando de nuevo asiento y alargando la primera consonante.
━ Es verdad. ━ Metió una mano dentro de su bulto, buscando entre sus cosas hasta sacar una envoltura y con una servilleta, tomó una porción de su contenido para extenderla hacia Hanako, quien se maravilló de lo que era: una dona en perfecto estado. ━ Ten, como agradecimiento por salvarme.
━ Yo.. no-
━ Sé que me salvaste de esa caída. ━ Hanako tomó un gran trago de su propia saliva cuando la colegiala se acercó más, invadiendo su espacio personal. Ahora sabía lo que sentía Yashiro ante sus acosos sexuales. ━ Y te debo una. No es mucho, pero espero que sea de tu gusto.
El acercamiento le permitió apreciar mejor esos ojos tan brillantes comparados con un bello atardecer. Los mismos que también heredaron él y su hermano menor. Sin embargo, los ojos de ella eran distintos, eran más redondos y adorables, además le permitían ver cosas que ellos nunca pudieron en vida. Eran únicos al igual que su propietaria... o al menos eso pensaba hasta ahora, pues nunca creyó que los encontraría en otra persona.
Volviendo a recuperar esa distancia entre los dos, tomó el detalle y sonrió forzosamente. Claro, no sin antes agradecerle por su trabajo honesto, pero lo que no contaba es que Yamada reconocía muy bien cuando alguien se sentía mal y trataba de esconderlo debajo una expresión falsa. Estaba a punto de preguntarle la razón de su malestar, pero el sonido de su celular y la vibración de este mismo dentro de su bolso, le advirtieron que era hora de despedirse.
━ Creo que ya tienes que irte. ━ Dijo el azabache, que aún no le daba el primer mordisco a la rica dona entre sus manos.
━ Si, me temo que sí. Por cierto, me llamó Yamada Hana. ━ Se presento, haciendo una reverencia y volviendo a su posición erguida. ━ ¿Y tú?
━ Ama... Hanako.
━ ¿Hanako? ¿Acaso eres Hanako-san del baño? ━ Antes de que pudiera recibir una respuesta apropiada, la bocina de un auto llegó a los sentidos auditivos de ambos, dándole a entender que tendría que enterrar su duda. ━ No importa. Nos vemos en otro día, Hanako-san.
Yamada salió corriendo de los baños de chicas a la vez que se despedía con un ademán. Hanako únicamente le devolvió el gesto, mientras la veía irse atónito, como si su mundo se hubiera detenido al estar distanciado de ella. ¿En verdad estaba pensando que se trataba de una reencarnación de su hermana? No sería posible ¿O sí?
━ No, imposible. ━ Se dijo así mismo, acabando con esas pocas esperanzas que le sobraban.
¿Y que si era una reencarnación o no? Nadie podría reemplazar a su Hanon.
Tras eso, le encajo una mordida feroz al bocadillo que aún sostenía, deleitándose pronto con su dulce sabor que acariciaba su paladar. Era crujiente por fuera, pero suave por dentro, justo como las que Hanon le hacía a él y a Tsukasa.
Súbitamente rastros de lágrimas comenzaban a hacerse presentes en sus pupilas, queriendo liberar de una vez esa tristeza que le estrujaba el corazón.
Se pegó mucho más a la orilla, abrazo sus piernas y hundió su cabeza en ellas.
━ Hanon, perdóname. ━ Dijo en un hilo de voz, cual además sonó quebrada.
Pero, para que sirve el arrepentimiento si eso no borra lo que ha pasado.
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Con esta ya era la tercera ronda en la que perdía contra los mokkes. Nuevamente no era su día y su perdida en los partidos lo demostraba con obviedad. No estaba concentrado, ni siquiera tenía ganas de intentarlo. Solo tomaba una carta al azar y dejaba que el progreso del juego decidiera si gana o pierde, mientras su asistente se encargaba de la limpieza en silencio. Ambos permanecían callados sin dirigirse la mirada hasta que la voz delicada y un poco chillona de Yashiro rompió ese ambiente incómodo.
━ ¿Hanako-kun?
━ ¿Si?
━ No es nada, olvídalo. ━ La albina estaba deprimida ante la actitud corriente del azabache, pues después del accidente de hace poco, esperaba una disculpa apropiada de su parte.
━ ¡Hanako, ¿estás aquí?!
La cuarta y conocida voz llamó la atención de ambos, preguntándose cuál era la identidad del pobre chico quien ató y mordazo su amigo exorcista.
━ Joven, ¿qué es eso? ━ Se atrevió a cuestionar el séptimo misterio, tocándose el mentón.
━ ¡Atrapé al espíritu maligno que causaba problemas en la entrada de la secundaria! ━ Informó Kou, haciendo un signo de paz con una mano, mientras que con otra sujetaba a su cautivo.
━ ¿No vas a exorcizarlo? ━ Soltó de repente, preocupando al prisionero.
━ D-Dejé de hacer eso... ━ Manifestó él, rascándose la mejilla derecha. ━ ¡Pienso que puede haber otra forma de resolver la situación con él!
━ ¿Otra forma? ━ Hanako se acercó con una sonrisa divertida hacia el rehén, quien lo miraba aterrado y al finalizar su observación, se dio la vuelta haciendo un ademán. ━ Bueno, está aquí porque tiene arrepentimientos, ¿no? ¿Por qué no haces algo al respecto?
━ ¡Por supuesto! ¡Eso hace fáciles las cosas! ━ Como todo un inocente, el rubio creyó en la suposición del azabache, aunque no es como si estuviera en lo incorrecto. Así que, reforzó el agarre que tenía sobre su rehén y se lo llevó lejos, decidido a cumplir sus pendientes. ━ ¡Vamos, espíritu maligno! ¡Me encargaré de tus arrepentimientos!
━ ¿Seguro que está bien hacer esto? ━ Le preguntó Yashiro insegura de la decisión.
━ Estarán bien. ━ Contesto divertido Hanako, pero no pasando de su obligación como séptimo misterio. ━ Creo que es mejor que mantengas tu distancia, por el momento no es peligroso. Si algo malo sucede, eso solo significará... trabajo extra para mí.
Tres doritos después...
Una sensación extraña recorrió por todo el cuerpo esférico de Haku-joudai como una corriente eléctrica, algo que fácilmente percibió su propietario al tener una conexión espiritual con él. Dejando su juego por un momento, se giró para atenderlo y en cuanto obtuvo su respuesta, se perturbo en demasía. Ni siquiera le dio tiempo a su asistente de preguntar, ya que salió corriendo velozmente hacia el centro del problema.
No debió dejarle esa responsabilidad al joven, siendo todavía un exorcista en entrenamiento. Ahora mismo, apostaba que estaba envuelto en un gran peligro que le correspondía arreglar de inmediato.
Mientras más malos pensamientos invadían su cabeza, mandó a uno de sus orbes a transformarse y una gran capa se extendió sobre sus hombros. La misma que lo cubría de cualquier ataque, dándole un aire más maduro y autoritario.
Sin embargo, estando tan cerca de su objetivo, tuvo mala suerte de encontrarse en medio del camino a Yamada estando en compañía de un joven peli-anaranjado y más alto que él. La chica lo vio sorprendida y a la vez, contenta de su aparición repentina.
━ ¿Hanako-san?
Hanako chasqueó la lengua, pues la azabache estaba muy cerca del peligro y tomando en cuenta que tenía la habilidad de ver espectros, era la que menos debería involucrarse con ellos sabiendo que su don podía ser un arma de doble filo. Ver el mundo de lo sobrenatural, implicaba que también podía ser vista por las criaturas que abundan en ese plano espectral.
━ Me alegra mucho volver a ver- ━ Antes de que pudiera terminar, Hanako ágilmente la eludió susurrando cerca de su oído que saliera de la escuela. Después de perderlo de vista, supuso que tenía prisa por su tono de voz cansada, pero ¿qué era tan grave para que él se escuchara así?
━ Yamada-san, ¿a quién le hablaba? ━ Aquella voz masculina hizo estremecer su espalda y poner su piel como gallina.
━ A nadie, Aoi-san. ━ Dijo nerviosa, no queriendo que su compañero pensara que estaba loca al dirigirse a la nada. ━ Creí haber visto a alguien, es todo.
El peli-anaranjado repentinamente se quitó sus lentes y vio a ambas esquinas de los corredores, extrañando a su compañera de clase.
━ ¿Qué haces?
━ ¿Ah? ━ Volvió a colocarse los lentes, enseñándole una sonrisa que flaqueaba. ━ Quería asegurarme si en realidad viste a ese alguien.
Ante lo dicho, las mejillas de la fémina ardieron en vergüenza y comenzó a darle varios golpecitos que ni se acercaban a ser dolorosos. Es más, sus golpes le daban cosquillas al vicepresidente del consejo estudiantil, quien ni se molestaba en esquivarlos.
━ ¡Aoi-san, ¿Estás diciendo que estoy quedando ciega?!
━ No...no... alto... para. Yamada-san... hace cosquillas. ━ Mencionó el peli-anaranjado entre risas.
━ Da igual. ━ Detuvo su adorable tortura, limpiando sus palmas y cruzándose de brazos. ━ Deberíamos irnos por... ese camino, se hace tarde.
━ Tienes razón. Entonces... nos vemos en la entrada de la escuela mañana.
━ Seguro. ━ Ambos siguieron su ruta, siendo completamente ajenos a la situación que se desarrollaba en la dirección opuesta que escogieron.
━────── •●• ──────━
━ ¡Hanako! ━ Alcanzó a decir Kou luego de ser salvado por el azabache, quien se mantenía secretamente enfadado con el culpable del desastre que acabó resolviendo.
━ ¡Es Amane! ━ La felicidad de Tsukasa era inenarrable cuando se reencontraba con su trillizo, tanto como para no esperar más y acercarse a saludarlo. ━ ¿Cuántos años han pasado? Diez, veinte... ¡Ah! ¡Es cierto, nos vimos en el techo el otro día!
Sin dejar que continuara, Hanako lo agarró con fuerza del cuello de su atuendo y lo pegó contra la pared, clavándole su mirada llena de ira.
━ ¡¿Porque hiciste esto... Tsukasa?!
La rabia que reflejaba en sus ojos cercanos a tornarse rojizos y su entrecejo bien fruncido, ni pudo convencer a su hermano menor para que recapacitara la atrocidad que había cometido hace un momento. De lo arriesgado que era distorsionar espectros a través de la transmisión de rumores en la escuela.
━ Mhm. ━ Tsukasa tarareo posando un dedo sobre sus labios. ━ Porque... supongo que me gusta las expresiones de la gente al rendirse o al verse angustiadas. ━ Sujetando la mano que sostenía el mismo cuchillo que uso en su masacre, le dedicó una sonrió complacida. ━ Amane no habrá olvidado la expresión de su segunda víctima, ¿o sí?
El miedo no tardó en hacerse presente en Hanako, provocando que sus iris temblaran por esta misma emoción negativa. Sintiendo perfectamente como una capa cristalina se formaba en sus ojos, revelando nada menos que su tristeza contenida.
¿Cómo podía hacerle esto? Traer de memoria aquel traumático suceso, de la imagen aterrorizada y ensangrentada de su hermana protegiendo el cuerpo de Tsukasa, era demasiado para que pudiera quebrarse con facilidad.
━ Ella sin duda debió amarte y aun así tú...
━ Detente, por favor, Tsukasa. ━ Suplicó, queriendo alejarse de él, pero este en vez de escucharlo, acortó más la distancia entre ambos para seguir atormentándolo.
━ Excelente, esa expresión es igual a la de ella. ━ En un intento de quererse cubrir de él, lo tomó de ambas muñecas y las alejo terminado de apreciar el llanto de su querido hermano mayor. ━ Ella y yo te amamos, Amane. Juguemos los tres juntos la próxima vez, como lo hacíamos antes, ¿Sí?
Dicha esa propuesta, desapareció mediante una nube oscura que creó con ayuda de su Koku-joudai.
Hanako no se quedó parado en su lugar ante los gritos del exorcista que le pedían ayudar a Mitsuba, pero lamentablemente no podía hacer nada para contrarrestar el daño que había creado su hermano menor. Tras otros intentos fallidos del rubio en recobrar la conciencia a su amigo, lo llamó en cabizbaja.
━ Joven, es inútil. La muerte es el final. Vagar por el mundo de los vivos como espíritu no es una continuación de la vida. Cuando mueres, es todo. No hay nada más. Nada nuevo inicia. ━ En recuerde de su pasado como estudiante soñador, entrecerró levemente sus ojos, pensando en lo iluso que solía ser. ━ No importa cuánto te arrepientas o desees. Si no pudiste hacer algo en vida, tampoco puedes hacerlo en la muerte. Así es como funciona el mundo. Si desafías eso, terminas así. ━ Referenció el cuerpo moribundo del espectro deformado. ━ Pensé que podría ser capaz de cortar su apego al mundo vivo, pero parece que fue contraproducente. No debes ser demasiado amable con los muertos. ━ Se preparó para darle el golpe de gracia a aquella alma sufrida que ni pudo encontrar la paz hasta su último respiro. ━ Después de todo, nosotros ya no tenemos futuro.
Terminado su trabajo, Hanako se dió media vuelta comenzando a retirarse, pero el mínimo ruido que hizo Kou, lo hizo detenerse sabiendo que todavía no aceptaba la triste realidad.
━ T-Tiene que haber algo más. ━ Sujeto entre ambas manos aquel objeto que le daba un sentido de vida a su amigo Sousuke. ━ Algo que pude, algo que debí haber hecho. Si tan solo fuera tan fuerte como Teru-nii, esto no habría pasado.
━ No te culpes a ti mismo, Joven. Para los muertos, estoy seguro de que la aniquilación es la única salvación. Eso fue lo mejor. ━ No era lo suyo, pero en un intento de consolarlo, termino siendo agarrado por el contrario.
━ ¡No está bien en lo absoluto! Y ¡De ningún modo! ¡¿Que desaparecer es la única salvación?! ¡No digas cosas como esa! ¡Nunca lo perdonaré por hacerle esto a Mitsuba!
━ Ya veo.
Tal vez el Minamoto era muy terco, pero tenía una voluntad de acero. En esa parte lo envidiaba. Si él la hubiera tenido en aquel entonces, quizá Hanon seguiría viva en estos momentos.
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