5} Holidays
Mis padres tenían trabajos que los mantenían muy ocupados, por eso la encargada de mi cuidado diurno solía ser mi abuela. Un día ella me perdió, dio aviso a mis progenitores y todos estuvieron muy alterados buscándome. Me encontraron horas mas tarde en el mismo porche de mi casa. Desde ese episodio comenzaron mis ataques de pánico, supongo que extraviarse es mas traumatico de lo que parece. Pero también ocurrió algo bueno: contrataron a la madre de Dave para que me cuidara y conocí a mi mejor amigo.
A pesar de sus ocupadas vidas, mis padres y yo solíamos ser unidos. Pasábamos mucho tiempo juntos en la iglesia. Le dedicaban tiempo y adoración a Dios como los buenos cristianos que son y yo estaba ahí porque me sentía curiosa con el tema de tener un Padre Celestial que me ama tanto que dio la vida por mi.
Porque, no importa cuantas historias se escriban, cuantos Romeos y cuantas Julietas existan, el único que realmente murió por amor fue Jesús.
Aun así, yo no podía sentir nada mas por Él que curiosidad. Entonces cuando, en plena adolescencia, decidí abandonar la iglesia, la relación con mis padres empezó a deteriorarse.
Las cosas se pusieron tensas, pero ellos lo tomaban como algo de la edad y me dejaron tranquila por un tiempo.
Hasta que se enteraron que me estaba viendo con Justin Bieber.
No fueron tan comprensivos con eso.
Empezaron las peleas en casa (como si yo ya no tuviera suficientes con el mismo Justin), me prohibieron acercarme a él, y no era porque lo culpaban de mi abandono a Dios, si no porque la fama de mi novio no era algo que les agradara.
Cuando él se fue, mi madre no tuvo la delicadeza que tuvo Dave de nombrar a Justin lo menos posible, si no que ella comentaba el caso de mi fugado novio todas las cenas.
Acusado de homicidio.
No.
Justin era problemático, pero puedo jurar por mi propia vida que él no ha matado a nadie.
Como sea, fue un alivio cuando me marché a la universidad y por eso me costó tanto trabajo contestarle a mi madre cuando me preguntó la semana pasada si quería pasar los días de feriado que se aproximaban con ellos en Driven.
Al final, cuando Daniel me invitó a pasarlos con él y su equipo de fútbol en unas cabañas de el lago, resolví decirle a mi madre que no.
Dave si se había marchado para estar con su madre, aunque casi cancela su plan porque no le gustaba la idea de que me fuera sola con tantos hombres. Le dije que no estaría sola porque otros jugadores también llevarían a sus novias, pero no se tranquilizó hasta que le comenté que llevaría a Grace conmigo.
"Avísame cuando llegues allí"
Leí en voz alta el mensaje de mi amigo, mientras caminábamos a los vehículos que nos transportarían al lago, cargando nuestro equipaje.
Grace me sacó el teléfono.
"¡Déjala vivir!"
Le contestó.
-MI COMPUTADORA.
Ahora escuché la voz de Dave en un mensaje de audio, y sonaba especialmente exigente.
-Ya la llevé a reparar. Dijeron que estará lista la próxima semana. Iré a buscarla el Martes.
Explicó ella a través del aparato y luego me lo devolvió.
Al llegar al estacionamiento mas amplio del campus y tener un vistazo de los muchachos del equipo amontonados en el centro, Grace pareció animarse bastante.
-Este va a ser un viaje espectacular.
Su voz denotaba una emoción sin igual.
-Lo será.
Estuve de acuerdo, cuando Daniel me vio y se apresuró hacia mi para ayudarme con mi maleta.
Viajamos juntos cómodamente en una camioneta. Nos reímos sin parar la mitad del viaje pero luego Daniel y yo nos perdimos en nuestra propia interacción y parecía como si los demás no existieran.
Me asombré de lo hermoso que puede parecerte un paisaje cuando estas de buen humor. El lago se extendía impetuosamente con sus aguas cristalinas calmas y las cabañas eran tan pintorescas que podría sacarles una fotografía y colgarlas en mi sala de estar.
Grace y yo nos acomodamos en una cabaña y minutos después otra chica se nos unió.
-Soy Crystal.
Se presentó, sonriéndonos.
-Hola. Yo soy Michelle y ella es mi amiga Grace.
Saludé.
-¿Michelle? ¿La famosa chica de las gradas?
Se mostró interesada.
No supe como responder a eso y ella rió.
-Soy la novia de Gary. He oído a Daniel hablarle a él sobre ti. Estoy contenta de que al fin te conozco.
Sus palabras sonaban sinceras, así que le sonreí en respuesta y me ofrecí para ayudarla a armar su cama.
Cuando el sol empezó a ponerse y nosotras tres estábamos todavía parloteando en la habitación, alguien tocó la puerta e inmediatamente la voz de Daniel gritó:
-Michi, estoy extrañándote. Ven aquí, la fogata esta lista.
Bieber is Back - Tatteana Pedernera
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