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Capítulo 75

¿Qué tanto debía aferrarse a una familia que jamás lo quiso? Él podía también cortar todos los lazos tal cual lo hicieron ellos desde el comienzo de sus días. Fue su error buscar mejorar los genes y casta suya, la de Yoongi, buscando volverlos más fuertes y parejos.

Ellos siendo los más fuertes, nadie se volvería a meter con su familia, no habría discriminación por las castas y hacia su persona. No debió buscar que ellos o fuesen los últimos descendientes del Ártico, que su especie y poderes no terminaran con ellos.

Tener hijos con la única persona por la que sentía algo, la única con la que podría procrear porque él solo podía concebir, por ende, aunque Yoonji hubiese estado viva, él no hubiera podido tener hijos con ella, pero Min sí. Creyó que entre los tres, podrían volver a darle la vida a una nueva manda del Ártico, una donde todos fuesen tratados por igual.

Falló muchas veces, confió en quien no debía, él buscaba matar al Alfa pura sangre, no contaba con que su padre, una vez más, lo escogiera a él sobre todo lo demás. Ahí surgió su primer error garrafal y una pérdida que no esperó. Sus hermanos vieron todo y huyeron creyendo que él los quería matar. Cuando el esposo de su padre lo intentó matar con la poca fuerza que le quedaba gracias a que le echó veneno en su comida con ayuda de una empleada, el Alfa Bul lo derribó y él, terminó de matarlo.

No obstante, en ese mismo instante, el líder de la manda Fuego intentó matarlo a él. No supo que su plan desde el comienzo era recibir una ayuda suya, que lo utilizaría para lograr su cometido y que después cazaría a los tres hermanos para que ninguno reclamara el trono. No pensó que él fuera a matar a toda una manada porque nadie estuvo de acuerdo en seguirlo.

Él quería solo matar al maldito que le impidió tener a su familia como era debido y luego, permanecer en el control, al menos eso le dijo al Bul. Esa fue la negociación, él sabía que nunca aceptarían a un Ksi como líder, pero podía haberle entregado el mandato a su hermano. No le importaba liderar, solo esa jodida familia que sin poder unir perdió.

Logró huir, buscó a sus hermanos, quiso explicarles que ese no fue lo que él planeó y que no mató al padre que tenían en común. Maldición, lo único que no hubiese matado nunca era su propio padre y sus hermanos, por mucho que lo hubiese odiado por dejarlo de lado. Por mucho que se hubiese molestado con sus hermanos, nunca hubiera acabado realmente con sus vidas.

Se encontró en el bosque con un Yoongi herido de muerte, unos Bul que se lo iban a comer como premio y que él mató. Huyó con él, lo llevó al laboratorio que había creado buscando desesperado una cura para su padre omega sin lograrlo, murió antes de que lo lograra. Por mucho que estudió, investigó y experimentó por su cuenta, nada sirvió para la enfermedad de su padre.

No obstante, sus mejoras comenzaron a surgir tiempo después, él fue su propio conejillo de experimento y aunque no mejoró la casta dándole más fortaleza, aunque no tenía poderes de sanación tal cual las otras castas del Ártico, logró llegar a una química que nada tenía que ver con los poderes de una Diosa que jamás le tendió la mano.

Por eso llevó a Min a su laboratorio, por eso y porque era el único lugar alejado de la manada y que nadie conocía. No pudo dejar a su hermano morir, por eso se encargó de curarlo, aunque para eso tuvo que usar los experimentos hasta el momento solo probados en él en su hermano. Logró mantenerlo estable, con vida, con los años, fue devolviéndole la vida y, cuando Min despertó, fue el primer día que sonrió en años.

Sin embargo, su hermano lo miró con dolor, desprecio y miedo, acusándolo de la muerte de sus padres. Lo negó, el mayor no le creyó y, después de todo, sentía que tenía razón porque fue gracias a que él ayudó a los Bul, que estos entraron al Ártico sin problemas. Fue porque él apretó el gatillo, que su padre saltó frente al alfa que tenía por esposo y murió frente a los ojos de sus hijos que huyeron despavoridos buscando ponerse a salvo, creyendo que Lezle iba también por ellos.

Sedó a Min, no quería escucharlo, prefería mantenerlo en silencio para continuar fortaleciendo su cuerpo. Su tiempo se dividía entre Yoongi y la búsqueda de su hermana dseta. Cuando sus esperanzas se perdieron, cuando creyó que ellos dos eran los únicos que quedaban del Ártico, fue que tomó la decisión de reproducirse. Yoongi podía procrear, él podía concebir. No eran humanos, entre ellos, realmente no existía el incesto, no era mal visto, a pesar de que casi nunca terminaban emparejados con sus familiares.

Min se negó y ahí llegó su segundo gran error, drogarlo, hacerle desear el momento y así, por años, lo intentó hasta el cansancio sin poderlo conseguir. Entonces, en su vida apareció el hijo del bastardo que lo traicionó, él había ido a cobrar venganza con el Alfa Bul, pero este ya había muerto y solo quedaba su hijo. De alguna manera, se enamoró estúpidamente de él, alguien que no tenía la culpa de lo que su padre había hecho.

Se enamoró tanto que se entregó en cuerpo y alma, un amor muy diferente al filiar que sentía por sus hermanos. Cuando este le dijo que deseaba llevarlo a su manada, volverlo su pareja oficial, fue uno de esos días felices de su vida. Fue el primero en salir embarazado entre sus omegas, era el preferido y por un momento, llegó a pensar que, cuando asegurara su posición, podría llevar a su hermano con él.

No obstante, justo días antes de la fecha establecida para confiarle a su Alfa que no era el único sobreviviente del Ártico, llegó su parto. No esperó que, este lo separara de su hijo, que lo echara de la manada sin más, diciéndole que nunca lo quiso y tenía todo lo que necesitaba de él. Se quedó con su hijo, en bebido inocente que lo necesitaba y no merecía ser usado para los propósitos egoístas de ese Bul. El hombre que él amaba lo mandó a matar y casi lo consiguió, casi, gracias a sus experimentos y la mutación en sus genes, estos repelaron la bala, expulsándola de su cuerpo.

Al regresar a su laboratorio, después de recuperarse completamente, decidió que nadie más jugaría con él, nadie lo menospreciaría o le arrebataría algo. Él daría siempre el primer golpe, él obtendría todo lo que quería, lo que sabía que sería bueno para su hermano y para él aunque este no lo quisiera.

Poder, fortaleza, el mundo lo conocería y no se equivocó. Él mataba a todos los que se interponían en su camino e incluso también corrió la voz de que quería matar a su hermana, cuando supo que esta tuvo un hijo, que su familia había crecido, los quiso con él, pero no se iba a arriesgar. Si le decía a alguien quien realmente era, la utilizarían, la matarían.

Por eso dijo que era una gamma, que la necesitaba viva a ella ay a su hijo. Por ese motivo, nunca atacó la manada Mul a pesar de que sabía que ahí estaba. ¿Por qué Taehyung vivió toda su vida sin un jodido ataque a su persona? Se sabía que él no podía ser tocado, lo protegió a su manera y no le importaba cuán retorcida fuera, que eso lo lograra con miedo y muchas muertes. Todo el que intentó atacar a los Mul, se encontraron con un Lezle que no perdonaba.

Él no hacía preguntas, él no hablaba, mataba, masacraba. Si intentaron siquiera pensar en hacer daño, él no dejaba el menor de los rastros. Para llegar a ese poder, no podía ser bueno, crear cosas buenas que eran olvidadas. Los seres vivos olvidaban los días buenos, las noticias buenas después de un tiempo, pero el dolor, el miedo, las cosas malas, esas no se olvidaban y perduraban eternamente. Una buena acción no era vista, la mala, todos la señalaban, no la olvidaban, la hacían crecer y él supo usar eso a su favor.

Cuando su hermana finalmente murió, redobló los esfuerzos, necesitaba saber quién era su sobrino porque a pesar de que lo cuidaba, que protegía a la manada completa, desconocía quién era exactamente su sobrino. Lo vio tantas veces en WayL sin saber que era él realmente, que quiso reír el día que confirmó que él era su sobrino. Titanic incluso se lo confirmó cuando le quedaron dudas. Saber que era Theta también lo hizo feliz, eso significaba que su familia podía crecer muchísimo más sin fallas. Los tres juntos iban a arrasar con el mundo.

Él fue un hijo de puta, no se arrepentía de nada de lo que le permitió llegar ahí, la nobleza, la mediocridad y debilidad solo lo hubiesen llevado a la muerte. No le importaba que su hermano lo odiara, estaban juntos y Yoongi estaba vivo. Cuando escapó, el miedo lo cundió, creyó que podría terminar muerto lejos de él. Lo único que le hizo calmarse, fue cuando tuvo la sospecha de que estaba junto a su sobrino, fue visto por los hombres que mandó a buscarlo por esa zona. Solo había dos opciones, estaba con los Mul o los Bul, eran los únicos en ese territorio.

A Jungkook nunca lo atacó cuando fue niño, sí, atacó al omega que le dio la vida porque fue otro más que cerró los ojos sin decir una palabra cuando hacían lo que querían con él y su hijo. Ningún omega estaba feliz de que fuera el Ksi el primero en darle un hijo al Alfa, ese omega que fue su destinado, fue el primero en aplaudir el destierro de su esposo.

Se preparó por años, no quería dejar a sus hijos solos, dañarlos, deseaba fortalecerse. Cuando todos alcanzaron la mayoría de edad, atacó, mató a todos los que le dieron la espalda, dejando únicamente a quien creyó que era su hijo, ese que tendría derecho de quedarse con todo porque lo merecía. Lo pensó porque al no volverse por completamente loco y solo llegar al borde de esto, albergó la esperanza de que este estuviese vivo. Luego confirmó que él o cualquiera de sus otros hermanos, no tenían nada que ver con su persona.

La rabia y el dolor lo volvieron a atacar, pero si no había muerto, se había ganado la vida. Pudo matarlo mil veces, a él e incluso a su sobrino, iban a WayL seguido y allí, él tenía todo el poder, aunque los bañara a todos en ácido con las tuberías anti incendio. Formas tuvo miles, pero no lo hizo, jamás le interesó hacerlo. Nunca buscó la muerte o hacerles daño directamente.

No los tocó a ellos, jamás permitió que se le hiciera daño a los niños. Dos cosas para él eran sagradas, la familia y los niños. Con su familia todavía cometió más errores, hizo muchas cosas malas, pero los infantes, esos eran seres intocables, nunca faltó a su juramento.

Por eso, sus lágrimas en ese momento caía, su sobrino, ese familiar que quería y protegió, le disparó a su hija sin que le temblara la mano. Su hermano, el licántropo al que le salvó su vida cuando iba a convertirse en comida para lobos sin poderse defender por sus heridas, no lo impidió, lo permitió.

El Alfa al que tantas veces le perdonó la vida, el padre de su hija, a quien le agradeció mil veces por permitirle volver a ser padre, no impidió que mataran a su propia hija. Respetó a Jungkook por todo lo que alcanzó, por todo lo que hizo, como abolió la obtención de omegas, los harems que no se creaban por gusto o decisión propia. Más allá de creer que fuera su hijo, lo admiraba, lo respetaba porque a él le hubiese encantado un alfa así casado con su padre.

Hubiera amado que un alfa como él, hubiese sido el padre de su hijo y no el antiguo Alfa Mul que lo trató peor que nada. No obstante, se había equivocado, Jungkook no tenía las convicciones que creyó, era tan cruel como su progenitor y tampoco merecía más benevolencia. Se metió de mil formas en sus negocios, tronchaba sus planes y ni siquiera por eso lo mandó a eliminar jamás.

¿Ellos realmente habían creído que él no pudo llegar a ellos?

No quiso hacerlo, no le interesó hacerlo, pero cometieron su mayor error. Él había decidido incluso dejar atrás a su familia, si ellos no querían formar parte de su vida, si ni siquiera les interesaba Lia, él iba a desaparecer con su hija, su una familia, el único ser que lo necesitaba.

Pero ellos se atrevieron a ir por él y eso estaba bien, lo comprendía hasta cierto punto, lo que no comprendía, perdonaba o perdonaría jamás, es que se atrevieran a meterse con Lia. Su hija ni siquiera había cumplido el año de edad. Ni él en sus peores años fue tan canalla y eso que se consideraba el rey de los canallas.

Ahora los cazaría, uno a uno, no dejaría viva ni siquiera a la familia que se atrevió a dispararle a su cachorra. Taehyung, ese que se atrevió a matar a su hija, ese que no había sufrido ni siquiera una cuarta parte de lo que él sufrió toda su jodida vida, iba a experimentar algo peor que el infierno de su mano. Estaba seguro que no aguantaría ni un tercio antes de volverse loco, peor que él. Quería ver cuánto soportaban antes de ser el monstruo que todos decían que él era.

Secó sus lágrimas y se bajó de la camilla mirando a la bebita que se debatía entre la vida y la muerte, más muerta que viva. Acarició su cabeza, besó su frente y desconectó el suero que él tenía en su brazo extrayéndole sangre que usaba como transfusión para su hija. Gracias a todos sus experimentos, su sangre no era repelada, no importaba si no era la misma o supuestamente compatible, se mezclaba con todas ayudada por la aguamarina.

Cerró sus ojos, luego los abrió para mirar el diminuto brazo que recibía el suero. No quería llorar, no tenía tiempo para eso, pero la abrazó con fuerza y lloró hasta que sus fuerzas parecieron abandonarlo. Solo entonces, se recompuso, caminó hacia la puerta y salió por ella dejándola asegurada. Avanzó por el pasillo hasta llegar a un sótano que tenía una pared con un código que él solo conocía y lo comunicaba con la mansión junto a esa.

Cuando llegó al salón de esa otra mansión, vio como Xiao Dejun se levantó para hacerle una reverencia. Los dos hombres que lo vigilaba se movieron, dejándolos solos. En otro momento, Lucas se hubiera servido un trago, pero su sangre debía estar limpia, no quería correr riesgo ahora que volvía a pasársela de su hija.

— Realmente no creí que me volvieras a llamar, que me liberaras. Después del... De aquel error.

— Cállate, te llamé porque quiero hablarte, no para escucharte. Te voy a dar una nueva oportunidad, yo no doy oportunidades y lo sabes, así que espero que sepas lo afortunado que eres.

— Sí, señor.

— Te vas a encargar de un nuevo movimiento. Estarás a cargo de los líderes de la especie.

— ¿No estaba otro manejándolo? — Miró al Ksi y solo bastó hacer contacto visual para callarse, un hipo asomándose con rapidez.

— Detén la retirada de todos nuestros hombres, sé qué di órdenes de que los dejaran tranquilo, que no se les vigilara más, pero hubo un cambio de planes. — Dejun asintió, estaba al tanto de lo sucedido con Lezle, era casi el único que lo sabía justo porque estaba en África con él cuando todo eso sucedió. — Por ahora, solo quiero tener un informe, tendrán la guardia en alto.

— Podrías de igual forma acabarlos.

— No es tan fácil, es posible, pero yo no cometo errores, ir ahora, es encontrarse con muchas variables. Además, la mente también es un factor importante, quiero ver que tan fuerte son ellos, si piensan que siempre hay mejores formas de manejar las situaciones, si son tan puros y perfectos como se jactan. — Estaba alterado, molesto, pero su semblante se mantenía intacto, haciendo que el chino se preguntara si ni siquiera lo sucedido con su hija le afectaba.

— Los cachorros...

— No se tocan. — Se apresuró a decir antes de tensar su mandíbula y cerrar los ojos por una milésima de segundo. — No por ahora.

— ¿Ni siquiera después de lo que le hicieron al tuyo? ¿Cómo puedes seguir velando por los ajenos? Hazlos experimentar parte de lo que has vivido, hazles saber lo que duele que tus hijos sean asesinados. Para mí son daños colaterales, lo sabes, los hubiera matado hace mucho, pero no lo son para ti. Además, sabes que con su muerte puedes enloquecerlos a los dos, puedes incluso dañar al Kappa que ahora también tiene cachorros.

El Ksi se levantó en silencio, caminando por la habitación mientras dejaba que el contrario hablara. Avanzó hasta el mueble lleno de armas, sacando una pistola a la que le quitó el seguro, disparándole en su muslo izquierdo, escuchándolo gritar, viéndolo arrodillarse.

— Ese es tu lugar, abajo, ¿te atreves a decirme qué hacer? Si yo digo que los putos cachorros no se tocan, eso es lo que se hace. No se piensa, no se opina, no se improvisa y no se me desobedece.

— Sí, señor. — Gruñó soportando el dolor, viendo como Lezle regresaba a su asintió sosteniendo el arma.

— Entonces, en lo que estábamos. Escúchame atentamente.

+++

Lo único que mantenía a Jungkook cuerdo, era el sentir su conexión con Taehyung todavía latente y sus hijos. Sus sentidos se cruzaron varias veces, supo que su esposo se dio a la fuga por tierra y llevaba varios días cruzando todo el continente africano. Por instinto, como sabía que había fallado con Lezle, presintió que este desplegaría todos sus contactos para cazarlo y sabría fácilmente de la entrada de un avión coreano en territorio africano.

Fue hasta Marruecos, el norte de África y de ahí a Melilla, una ciudad autónoma española. Cruzó de forma ilegal en una de las pateras de ilegales, pagando un muy buen precio para que no lo fueran a echar al mar. Eso y bueno, una que otra amenaza lo ayudaron a llegar a Málaga. Siguió por tierra hasta Sevilla y, ahí, tomó un primer vuelo a Dubai, luego a Hong Kong acordando una seguridad garantizada por Jungkook y por último, un avión privado a su país.

Fue escoltado por un gran número de hombres hasta la mansión. Habían pasado muchos días, pero su mente continuaba en blanco, procesando todo lo ocurrido, maldiciendo pensando en lo que el Alfa de Alfas le diría.

— Por favor, déjame al menos llegar y ver a mis hijos. — Musitó en cuanto el pelinegro lo recibió, haciéndolo soltar un resoplido incrédulo.

— ¿Realmente crees que estás en posición de exigir algo? Verás a tus hijos después. — El Theta negó, dirigiéndose a la habitación de sus cachorros antes de que el Alfa molesto tirara de su brazo y lo arrastrara hasta una habitación de las tantas que había, soltándolo solo cuando estuvieron encerrados allí. — ¿En qué mierda quedamos, Mul?

— En nada, tú solo decidiste y esperaste que acatara tus órdenes como si yo no supiera hacer las cosas. Como si yo no fuera el jodido líder.

— ¡Oh miren! ¡Felicidades al líder por la gran basura que hizo y el mierdero que armó! — Espetó con furia. — Te dije que no podíamos ir contra Lezle así, te advertí que se necesitaba un mejor plan.

— No teníamos su ubicación exacta, pero la conseguía gracias a Taeyong, ¿a qué más tenía que esperar?

— Fuiste un imbécil impulsivo. — El contrario lo reprendió con la mirada, pero el alfa no retiró sus palabras. — Fuiste mucho más que un imbécil que se puso en silencio, que hizo que mataran a todos nuestros hombres sobrevivientes, que logró que el gobierno coreano diera un paso atrás retirándonos gran parte de su apoyo. Alguien que al final no mató a su objetivo, porque el puto Lezle nos llamó y...

— ¿L-Llamó?

Jungkook se pasó las manos por el cabello molesto. Dios, quería entender a Taehyung, comprendía su deseo de atacar a Lezle, lo compartía incluso, pero las cosas no se hacían así. Estaba molesto porque Taehyung actuaba primero y hablaba después. Así fue a ver a su otro destinado sin decirle, solo comentándoselo después que le preguntó, así viajó a África sin decirle, poniéndose en peligro. Quería gritarle, decirle tantas cosas que no podía decir nada.

Cuando sus ojos volvieron a posarse en el menor, este estaba comenzando a temblar, ahora que estaba en su casa y ligeramente seguro, el pánico lo había comenzado a invadir.

— L-Le disparé, le maté a su hija, así que creo que al menos se volverá un poco loco. Yo me encargué de la cachorra, otro de nuestros hombres de Lezle, pero él falló, solo lo hirió y yo...

— No solo atacaste, me mentiste y ocultaste cosas, sino que fallaste. Te dije que no tocaras al cachorro y te pasaste todas y cada una de mis palabras por los testículos. ¿Mi palabra no vale nada para ti?

— Mi amor...

— ¿Por qué nunca me haces caso, me ocultas las cosas, mientes, haces y deshaces para después pedirme perdón?

— No te dije porque estabas en contra de que matara a su hijo, si te lo decía, me lo ibas a impedir, claro que no te podía decir a lo que iba.

— Claro, iba a impedir que cometiera la estupidez que hiciste. ¿Cuál fue tu plan de ataque?

— Atacar, ese fue el jodido plan de ataque.

— Sin medir todas las consecuencias, sabías que Lezle tenía al gobierno de su lado, no se iban. Quedar de brazos cruzados, no tenías un jodido plan de escape. Fuiste y llevaste a nuestros hombres a la muerte sin un jodido plan efectivo y echaste a perder todo el avance, se fue el factor sorpresa y nuestras ventajas sobre él. Lo teníamos más manso que nunca, el panal estaba tranquilo, pero fuiste y lo golpeaste con tu propia mano.

— Justo porque estaba más manso que nunca, era la oportunidad perfecta para atacarlo.

— No era perfecta si fallaste. Si hubieras esperado un poco más, te hubieses enterado de que él incluso pensaba dejarnos tranquilo y, aunque eso sea mentira, hubieras tenido la oportunidad de acordar una reunión y ahí caerle. Hubieses tenido mil oportunidades más, incluso esa que ya jodiste.

— ¿En serio crees esa mierda de que se va a ir sin más? Ese tipo incluso quiere que seamos familia, por favor, le ha hecho daño a miles y quizás millones de personas por décadas.

— Bueno, supongo que nunca sabremos qué tan real sea. — La puerta se abrió repentinamente, un Namjoon entró más serio de lo normal.

— Lo siento, ¿podrían hablar más bajo? Esta habitación no está insonorizada y se escucha absolutamente todo, los niños los están escuchando. — Pidió mirando al alfa contrario. — Perdón que me meta, pero debemos manejar las cosas mejor. Ponernos limpiar el desastre ahora que Taehyung ya está con nosotros y rezar porque sus acciones no hagan que ninguno de nuestros cachorros salga lastimado. Porque si eso sucede, — miró a Taehyung — quizás nuestra Luna ahora comprenda el motivo de nuestras molestias y preocupaciones. Tal vez entienda a Seokjin cuando este no quiere dejarle a los niños cerca.

— Namjoon... — Intervino Jungkook.

— Él atacó a Lezle y a su hijo, el bebé no tenía la culpa de nada. ¿Que el niño sería igual que el padre? ¿Te imaginas que Jin no deje a Kai cerca del resto porque piense que él es un Theta o cualquiera de los cachorros que llevan su sangre pierdan el control como lo hizo Taehyung y ataque al resto? Si aplicáramos la ley de Taehyung, sus hijos no tendrían derecho de estar con los nuestros, pero siempre están juntos. Yo lo comprendo en su deseo por matar a Lezle, comprendo sus puntos de preocupación por su hijo, pero era una posibilidad ínfima. ¿Es Taehyung igual que su padre, tú eres igual al tuyo? Dije que no quería irme contra un niño y ahora todos los nuestros están en peligro, así que espero que todos, nos concentremos desde ya, hay que buscar una solución.

¡Buenos días! Nueva actualización para cuando despierten, espero que les guste... Conteo regresivo para el final...

LORED

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