Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

Capítulo 73

— Sal de arriba de mí, Bul. — Se reía Taehyung alejando a su esposo. Ya había pasado casi un mes desde que dio a luz, pero tal parecía que desde entonces el Alfa había sido hechizado.

Cuando no estaba sobre el Theta, estaba sobre sus hijos, cualquiera de los seis o todos al miso tiempo. Pasaba el tiempo con ellos, ahora, una Ryujin recuperada quería cargar a sus hermanos como si estos fueran un muñeco al cual mecer. Estaba enamorada de sus hermanos menores y esto solo llenaba más el pecho de su padre.

— Quería solo un besito. — Le hizo un puchero que el menor no pudo ignorar, inclinándose para besarlo bajo la atenta mirada del resto que estaba en la mesa, incluyendo a un Seokjin que si bien seguía sin interactuar así fuera con la vista con Taehyung, había dejado de discutir al respecto desde su regreso. — Me voy a verlos.

— Están durmiendo. — Musitó el peliblanco viéndolo levantarse de la mesa.

— Lo sé, solo iré a verlos. ¿Me acompañas, Nam? Vamos a ver a nuestros hijos. — El alfa peligris asintió levantándose.

— Como los despierten, los voy a poner a los dos a dormirlos, porque costó trabajo que cerraran sus ojos. — Espetó Jimin serio. — Se los advierto, no pienso levantarme, así que miren a ver lo que van a hacer. — Namjoon solo sonrió aunque por un segundo dudó. No importaba si se despertaban, jugarían con ellos.

Yoongi negaba divertido al lado de su sobrino, habían pasado muchísimo tiempo juntos, cada uno aprendiendo más del otro, fortaleciéndose. Jimin continuó hablando con Seokjin mientras el beta que se acomodaba en el pecho del élder del Ártico, resoplando porque en menos de una hora tendría que retomar sus obligaciones. Después de lo ocurrido, tuvieron que hacer una gran limpieza y la contratación de nuevos licántropos era un poco difícil porque las investigaciones eran exhaustivas.

Olisqueando al peli naranja, el mayor arrugó la nariz, percibiendo un aroma diferente de él. Era natural que después de haber sido marcado por él, algunas cosas cambiaran gracias a su genética, pero debía acostumbrarse a ello.

El teléfono del Theta sonó, todos quedaron con un poco de trauma tras lo sucedido por lo que, teléfono que sonara, teléfono que todos miraban, justo como en ese instante. Se rieron cuando vieron al peliblanco reírse, levantándose de la mesa para irse a su oficina. Dio su mejor actuación, no quería que nadie se diera cuenta la leve alteración que sufrió su cuerpo cuando notó que era el número de su otro destinado.

Como siempre, la llamada culminó antes de que le diera tiempo tomarla o pensar sobre ello, no obstante, esta vez, Taehyung se la devolvió cuando se encerró por completo en su oficina. Sentado en su silla, contuvo la respiración hasta que escuchó la voz al otro lado de la línea.

— Alfa. — Se sentía el alivio, la alegría, esa emoción con la que Lee Taeyong batallaba por controlar. — Me alegra saber que estás bien. S-Supe que te convertiste en pa-padre, que eres un Theta, felicitaciones. Lo siento si sigo diciéndote Alfa.

— Gracias y no te preocupes por eso, puedes llamarme así. — Susurró Taehyung controlándose, recuperando su serenidad. — Me enviaste un mensaje tiempo atrás que necesitábamos hablar. ¿Eso sigue así o la urgencia ya pasó?

— No puede ser por teléfono, sino personalmente. Necesitamos vernos.

— Tienes prohibida la entrada a Corea del Sur. No podrás hacerlo legalmente sin la autorización del Alfa de Alfas porque sabes que los asuntos de esta índole incluso se tratan con las altas esferas de los humanos. — Respondió estudiando el tono de su voz.

— Lo sé, por eso, tenemos dos opciones, como líder del Ártico me ayudas a entrar al país o nos encontramos en el exterior. — Antes de que el peliblanco que estudiaba las posibilidades de ese pedido respondiera, la puerta de su oficina se abrió y se vio obligado a colgar.

— ¿Qué haces aquí encerrado? Deberías estar descansando un poco, relajándote después de la noche de ayer con los cachorros. — Musitó quien se había vuelto a pintar el pelo de negro solo para variar, avanzando y sentándose sobre el regazo del menor. — Yo saldré con Hobi en un rato, podrás descansar, hoy Jimin se encargará de tus asuntos pendientes porque dejaré a Namjoon en la casa con Seokjin y Yoongi.

El peliblanco asintió estirándose, acariciando su cuerpo, apretando su cintura para hacerlo sentar a horcajadas y admirar la sonrisa del alfa. Estiró sus labios para besarlo, atrayéndolo con fuerza en un nada sosegado beso que dominó hasta que ambos jadearon por la falta de aire.

— Ahora subiré para dormir al menos una o dos horas con los niños, no te preocupes. — El pelinegro asintió mordiendo su nariz para mortificarlo. — ¿Qué sabemos de Lezle?

Jungkook se separó un poco para mirarlo, enarcando una ceja antes de disponerse a responder. — Bueno, ya lo sabes, que está en África, estamos peinando el continente y constatamos que está en el sur. — Taehyung asintió, lo mismo que él había descubierto por su cuenta. — Sus negocios siguen funcionando, pero él está tranquilo. Según lo que dijo tu tío, aunque esté ya bien físicamente, no se separará de nuestro... — Mordió sus labios al sentir al contrario tensarse. — No se separará de su hijo durante mínimo un año más, es un Ksi, tanto él como su hijo pueden morir si son separados. Por años ha querido ser papá, así que por ahora, está tranquilo.

— Sí, pero no podemos esperar a que él decida no estar más tranquilo, Alfa. Esperar a que desee atacarnos de nuevo. Debemos ser nosotros los que ataquemos ahora, es la oportunidad perfecta.

— Tienes razón, pero hay que hacer las cosas bien, para empezar, no tenemos su ubicación exacta, lo que significa que no podemos preparar un ataque. Tenemos que saber dónde está con exactitud y prepararnos en base a eso. No podemos cometer el mínimo error, si lo atacamos y sobrevive, estaremos fritos. Además, está con el cachorro. Sé lo que opinas, pero yo no quiero tocarlo. No solo porque es... — Calló porque seguía costando decir eso. — Es mi hijo aunque no lo haya deseado, sino porque es un inocente, no tiene la culpa de nada. Deberías entenderlo ahora mucho mejor.

— Yo comprendo que es un tema delicado, sé que es un inocente, pero sería un riesgo dejarlo vivo. Es como estar creando otro Lezle lleno de rencores y venganzas, listo para acabar con el mundo por su padre. No podemos permitirnos eso, aunque sea cruel, un triste daño colateral, no pueden quedar sobrevivientes.

El Alfa de alfas se levantó molesto, frotando su rostro mientras buscaba las mejores palabras para tratar con su esposo. Ese que lo observaba en silencio, maquinando mentalmente todos los posibles resultados de un ataque así. Si iban con seguridad, no tenían un por qué fallar.

— Es un niño, Taehyung.

— Producto de una jodida violación y que no quisiste, Bul. ¿Cómo crees que será con todos esos genes una vez que crezca sabiendo que su padre fue asesinado? Tarde o temprano dará con nosotros, querrá cobrarse su muerte, y volveremos al mismo ciclo de terror. Yo no quiero arriesgarme a eso, quiero que mis hijos crezcan en el mejor de los ambientes.

— Lezle fue alguien sin amor, sin una verdadera familia, sin alguien que lo guiara. Si nosotros... — El peliblanco se levantó de su asiento negando, señalándolo. — ¿Qué?

— No, ni se te ocurra. Con mis hijos no lo quiero.

— T-Tae, no podemos dejarlo sin más solo en el mundo, con una buena familia y educación, creciendo y entendiendo por qué su otro padre terminó como lo hizo, estoy seguro de que comprenderá.

— Jodidamente, no, Jeon. — Espetó con sus ojos brillantes. — No vamos a tener aquí a todos los hijos que hasta tenido regado por ahí, no puedes tenerlo todo. Justamente para evitar que se quede solo en el mundo, es que debe ser eliminado junto a su padre.

— ¿Todos los hijos que tengo regado por ahí? — Preguntó molesto por la forma en que su esposo habló. Taehyung intentó acercarse, pero se liberó de su agarre. — Te recuerdo que no fue algo que quise, no fui y embaracé a su padre por gusto propio, ni siquiera follé queriéndolo. Fui drogado, encadenado, utilizado y violado, sí, pero no planeé nada de eso.

— Lo sé, sé que no quisiste.

— Si hubiese sido antes de que naciera, sí, estuve dispuesto a matar a su padre y por ende a él. Pero no ahora que nació. Los niños no tienen la culpa de lo que hicieron sus padres, no pidieron ser creados o venir a este mundo y sería extremadamente cruel matarlo. No me importaría que me mataran mil veces, pero que toquen a mis hijos, a nuestros hijos, Tae, eso no lo podría soportar. Porque son inocentes que no saben nada. No es que quiera tenerlo todo, pero creo que se puede salvar a ese niño que después de todo, lleva mi sangre e incluso la tuya.

— Ese niño no es nada mío, Bul. Sé que mis palabras suenan crueles, mas es la verdad. La sangre es importante, sí, pero no justifica todo. Si mal no me acuerdo, mataste a tu propio padre, alguien que llevaba tu sangre y el motivo por el que llegaste a este mundo, porque de una forma u otra perdió el norte y también fue causante de la muerte de tu otro padre de manera indirecta. Tú podrías morir de igual forma de manos de ese niño cuando crezca, incluso nuestros hijos terminarían muertos y él no pensará en la sangre. Lezle podrá haber sido medio hermano de mi madre, podremos tener genes similares por nuestra procedencia, pero no somos nada y con su hijo, menos en común tengo todavía. Además, ese loco se ha hecho tantas jodidas alteraciones en su cuerpo que dudo que conservemos todavía algo en común.

— No quiero que se toque al niño, Mul. Cuando lo localicemos, el ataque será exclusivamente para Lezle, no para él. Aunque ese niño nada tuviera que ver con nosotros, no merece ser asesinado de esa manera. Nosotros somos mejor que eso, no tenemos que actuar como todos esos malditos porque me gustaría que alguien más se toque el corazón para no matar a nuestros hijos, sin pensar en que en un futuro, cobrarán venganza porque nos hagan daño a nosotros. — Tensó su mandíbula antes de peinar su cabello y acercarse para darle un beso en la frente. — Juntos encontraremos una mejor vía, ya lo verás. Voy a subir, ven, vamos a descansar.

Con un leve resoplar, Taehyung asintió, dejándose guiar por su esposo sin dejar de pensar en su plática con él y su otro destinado. Despidió a Jungkook cuando este fue a darle un beso para luego tomar su forma de lobo y acostarse alrededor de sus hijos para una siesta.

+++

Taehyung estaba sentado con sus piernas cruzadas, mirando al Alfa que se había lanzado para abrazarlo minutos antes, ese que mostrando su lado más varonil, no podía evitar eliminar las lágrimas que rodaban por sus mejillas. Ese encuentro fue un riesgo que el Theta decidió correr y esperaba no haberse equivocado. Aprovechó que tenía que viajar a Mongolia por algo urgente y dos meses después de aquella llamada, organizó una reunión con un Lee Taeyong que viajó desde Hong Kong para verlo.

Fue raro volver a estar frente a frente, desde que lo vio en Rusia hacía más de medio año atrás, sus caminos no volvieron a encontrarse. Ahora, tal cual aquella vez, seguía teniendo cierto lazo con él, ni remotamente parecido al que compartía con Jungkook, pero estaba ahí.

— ¿Querías hablar conmigo? — Preguntó estudiándolo, por un lado se veía bien, pero su cuerpo tenía marcas que aún escondidas, eran visibles para él. Podía escuchar sus órganos funcionando, estaban fallando, Taeyong no estaba bien física o emocionalmente y esto no le asentaba muy bien. — Sería bueno que comiences a hablar.

— La primera llamada que te hice, fue para avisarte que, el hombre que había estado en la mansión Bul cuando fui, Jaehyun, me había contactado para pedir apoyo. Estaba intentando dar con... Con él. Por supuesto, le dije que lo comunicaría para que no recurriera a nadie más, quise advertirte que planeaban atacarlos, pero mis teléfonos están monitoreados. Todo lo que escribo, o hablo son cosas que no me pongan en mucha evidencia frente a él, supuestamente, estoy intentando recuperar a mi destinado.

— ¿Supuestamente? — Asintió.

— No me amas, a pesar de estar destinados, a pesar de todo lo que ocurrió, seguiste tu vida con el Alfa de Alfas, tuvieron hijos. Yo estaba molesto, si te soy sincero, aún lo estoy, pero supongo que lo comprendo y acepto el hecho de que si bien soy tu destinado, amas a otro. Además, estoy ya demasiado sucio para ti. No soy un Alfa, no soy un licántropo, tampoco una persona, yo solo sirvo para ser utilizado. — Su voz se quebró y el Theta por instinto se acercó, pero Taeyong se alejó. — No hagas eso, tampoco quiero lástima. Como te dije, me costó, pero ya lo acepté. Sé que pase lo que pase, aunque ustedes se separen o Jeon muera, no estaremos juntos. Ya yo no quiero que estemos juntos aunque siga amándote, Alfa.

Se levantó de su asiento y se dio la vuelta para que Taehyung no lo viese llorar más, dejando todas las marcas de cicatrices no muy viejas y marcas en su cuerpo. Quemaduras causadas por cadenas o cuerpo, todo eso era visible, pero el Theta no preguntó nada a pesar de sentir un nudo horrible en su pecho. Recordaba a Jungkook, a su tío, ni siquiera podía saber o quería saber todo por lo que había pasado su destinado. Intentaba evitarlo, pero sentía lástima por él.

— ¿Estás con Lucas?

— No, solo lo he visto dos veces desde Rusia, ahora mismo soy la... La compañía de alguien más, aunque todavía tengo un poco de libertad supongo. Se me dio autorización para acercarme a ti siempre que pudiera. Mi trabajo es enamorarte, que comiences a sentir cosas por mí hasta que tu cerrado vínculo se deteriore al punto de romperse.

— ¿Por qué no lo estás intentando? ¿Por qué te estás arriesgando a decirme todo esto?

— Porque te amo, eres mi destinado y mi mayor sueño sí ha sido ser reclamado por ti, pero como te dije, ahora asé que sin importar lo que haga no te podré tener. Ni siquiera deseo vivir más años, ya no deseo volver a ser de nadie, no quiero que me toques aunque desees. Estoy mil veces más sucio que la última vez que me viste. Porque gracias a ti, a pesar de que fue por nuestro primer encuentro que nos forzó a una rutina y aquella droga que te excitaba aún más, pude estar con alguien por decisión o deseo propio, no por obligación. Ni siquiera terminamos, pero fue la mejor experiencia que tuve, de algún modo, deseo retribuirte lo poquísimo que me has dado, eso que no significaría nada para nadie, pero sí para mí. Por un tiempo, me permití soñar, tuve fantasías, expectativas, esperanzas.

Una vez más, su voz se quebró, el Theta sentía su garganta doler, quería consolarlo como a un amigo más, pero ambos permanecieron distantes. Ninguno hizo el intento de acercarse.

— Este ha sido el mejor momento para venir a verte, Lezle en estos momentos es un padre entregado, ha dado varios pasos atrás desde que fue abaleado y casi perdió a su criatura una vez más. No obstante, volverá por ti y su hermano, quiere a su familia.

— ¿Su familia? Ese tipo tiene que estar loco.

— Pues no podría discutirte esa afirmación, pero creo que su única parte cuerda es su hijo y el trastornado deseo de tener una familia numerosa. Ahora sabe de tus cachorros, definitivamente intentará llegar a ustedes y deberían cuidarse, pero ahora mismo no lo hará. No volverá a ir por ustedes directamente, según lo que escuché, no quiere hacerle daño a tus cachorros o los del Bul, pero sí irá por alguien cercano.

— ¿Quién?

— Eso no lo sé. Solo escucho lo que sin querer se va o grita cuando estoy cerca y siendo utilizado como una muñeca que no escucha o ve.

— Lo siento. — Lee negó con una sonrisa.

— Quiero que sepas que, si algún día me ves con ellos, estoy bien con que me mates. No creo que te importe mucho, pero, si pasa, yo estoy de acuerdo con que lo hagas. Quiero que sepas que te estoy agradecido, que de cierta forma, sí hiciste a tu destinado feliz aunque fuera de manera efímera, si tú continúas siendo feliz, entonces estaré en paz sabiendo que mi otra mitad, aunque no sea a mi lado, está viviendo realmente su vida, feliz. Por permitirme experimentar esto que solo un destinado despierta, por a pesar de todo haber confiado en mí y hablarme, por protegerme de morir en manos del hombre que amas, por todo eso, gracias.

A pesar de sus pedidos y renuencia, el Theta se levantó de su asiento y lo abrazó. El Alfa intentó liberarse, le gruñó, pero al final se dejó vencer, llorando, aspirando el aroma que aunque era compartido, seguía proviniendo de su destinado. Disfrutó de ese consuelo y calma momentánea.

Él sabía que Taehyung estuvo dispuesto a matarlo, no pudo leerlo, pero simplemente lo sintió. Sabía que dado el momento lo utilizaría y él hubiese estado listo para dejarse usar si ganaba un poco de esa cercanía, pero ya no quería más.

Estaba cansado de todo, no quería forzar a nadie más a hacer cosas como era forzado él. Ya había tenido suficiente, su otra mitad, merecía libertad, romper todo lazo que los amarraban si es que existía alguno y ser feliz.

Pasaron toda una hora abrazados en el suelo hasta que el llanto se convirtió en sollozos y luego, por varios minutos, durmió sobre el pecho de un Theta que no tuvo corazón para despertarlo. Taeyong se incorporó rápidamente cuando volvió a dar en sí, alejándose del contrario.

— Deberías hablar con tu Alfa, si saben que están cerca de hombres de Lezle, dentro de algunos meses, finjan para el público tener problemas aunque no los tengan. Escríbeme cosas sin sentido que puedan interpretarse como que nos estamos acercando, quizás eso les dé una ventaja frente a aquellos que esperan que se separen o debiliten. No obstante, no permitas que en verdad se separen. Si algo he aprendido y escuchado todo este tiempo es que justamente su unión es la que frena a muchos, lo que temen y preocupan. Separados quedarán vulnerables.

— Gracias por decirme. — Sonrió recordando también las palabras de la Diosa Luna la primera vez que la vieron. — Sé que esto es ponerte en aprietos, si no quieres decirme, lo respetaré. — El alfa lo miró dándole carta blanca para que hablara. — ¿Sabes por casualidad dónde está quedándose Lezle en estos momentos?

— África.

— Eso ya lo sé. — Le sonrió y el contrario abrió sus ojos, sorprendido. — Sé que está al sur del continente, mas no el país o la ubicación exacta.

— Ya tampoco sé la dirección donde se encuentra. Después de que él fuera al Ártico lo vi en China y una vez en África, sin embargo, tomó altas medidas de seguridad. Desde el aeropuerto me vendaron los ojos hasta que estuve dentro del lugar donde estaba sin acceso a mi teléfono o cualquier otra cosa, me revisaron hasta el alma. Aterricé en Botsuana y luego me condujeron durante toda una hora, pudo haber sido para perderme, pero hay varias direcciones que seguir, supongo que podrías averiguar su destino si calculas todas las rutas y el tiempo que duró aproximadamente. L-Lo siento, esto es todo lo que puedo hacer por ti.

— Eso es más que suficiente, en verdad lo es. A pesar de todo esto, estás ayudándome y por eso te estaré eternamente agradecido, Alfa. — Musitó viendo los ojos del mencionado brillar, nuevas lágrimas amenazando a pesar de su sonrisa, haciéndolo inclinarse y abrazarlo una vez más.

Ese mismo día, Taehyung regresó a su país, cuando llegó a la mansión, lo primero que hizo fue correr a ver a sus hijos, viéndolos como dormían junto a su sobrijo y Jimin. Ya en la madrugada, cuando estaba en un semi profundo sueño, fue que Jungkook llegó, arrugando con desprecio la nariz desde que entró a la casa.

— Mi amor... — Musitó el peliblanco estirándose en la cama, sonriéndole, extendiéndole las manos cuando este le encendió la luz. Sin embargo, el Alfa no se movió un milímetro.

— ¿Dónde estabas? — El sueño del Theta pareció irse lentamente. Se incorporó en la cama con lentitud y lo miró, percibiendo que estaba molesto.

— Trabajando, mi amor. Te dije en la mañana que debía volar a Mongolia para tratar con eso que nos surgió de la nada.

— Eso lo hiciste en la mañana. Tu vuelo a Ulaanbaatar duró tres horas, a las diez de la mañana ya estabas en tu destino. A las doce, todo estaba resuelto y, a la una de la tarde, estabas entrando a un hotel. Podías haber estado aquí de regreso a las cuatro, pero llegaste pasadas las once de la noche.

— ¿Mandaste a seguirme?

— Taehyung, por favor. Soy el jodido Alfa de Alfas y tú mi Luna, el líder del Ártico. ¿Realmente crees que no te estaría cuidando vayas al país que vayas cuando corremos tanto peligro?

— Me seguiste.

— No te hagas el ofendido para desviar el tema, Mul. Dime a dónde fuiste.

— No te confundas, no tengo la obligación de detallarte cada cosa que hago, ya seas mi esposo o mi alfa. — El plinegro sacó sus caninos, acción que fue imitada por el Theta que lentamente los volvió a guardar. — Me fui a ver con Lee Taeyong.

— ¿Estás hablando en serio? — Claro que lo estaba, él pudo sentir la peste de ese alfa desde que llegó, esa pregunta no era más que un sarcasmo.

— Sí, ahora siéntate y escúchame si quieres saber todo lo que me dijo.

Hola, hola... Aquí estoy nuevamente, iba aa actualizar antes, pero me dormí nuevamente ajajaaj. Lo siento. En fin, cada vez nos acercamos más al final, ¿tres capítulos? ¿más, menos? No estoy segura, veremos cómo logro desarrollar todo. Espero que les haya gustado el capítulo.

LORED

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro