Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

Capítulo 36

Park Jimin había sido testigo y partícipe de las rutinas de su mejor amigo casi desde que este se presentó, si este no hubiese huido durante la primera, incluso hubieran tenido que pasarla juntos por decisión de los mayores. No fue algo que realmente deseara, pero le tocó escucharlo y sentirlo más de una vez mientras hacía sus cosas con otro Alfa, porque él debía cuidarlo la mayoría de las veces.

Durante el apareamiento o la cópula en general, era de cierta forma el momento más vulnerable de los lobos. Eso y bueno, que eran cómplices y se cubrían en todo.

Esta vez, creyó que no sería muy diferente, mucho mejor de hecho porque no tendría que cuidarlo de cerca detrás de alguna puerta, en algún pasillo o a metros de él en algún bosque o raro lugar. Salió de la mansión, todos sus hombres habían dejado un distanciamiento prudente que no comprometiera la protección.

Jimin no creyó que pese a todo esto, ellos siguieran siendo capaces de escuchar y sentir la lluvia de feromonas que se filtraban por todo el lugar como jamás vio ocurrir. Fue preocupante porque incluso los alfas se vieron afectados, lo que le costó que tuviera que cambiar rápidamente la guardia por betas menos sensibles a sus olores.

Vergonzoso era aceptar que se encontraba afectado por lo que hacían esos dos, se sentía mal y repugnado con su persona de cierta forma porque su cuerpo reaccionaba sin desearlo. Todavía no sabía cómo se las arregló durante las primeras veinticuatro horas que ellos estuvieron juntos, incluso las primeras horas fueron difíciles. Ahora que estaba comenzando su tercer día de la cuarentena impuesta por el estro, toda su fortaleza comenzaba a mermar.

Trató de contenerse cuando les fue a dejar agua y comida en la puerta, al volver a abandonar la mansión todo su cuerpo había comenzado a reaccionar. Ese era el motivo por el cual ahora mismo se encontraba tiritando y lloroso pegado a uno de los árboles que rodeaban la mansión. Abochornado de haber tenido que llamar y confesarle todo a su alfa, buscar un apoyo que lo mantuviese erguido, pero aquello fue contraproducente. Con solo oír la voz de Namjoon todo su lobo se revolvía inquieto.

— Es frustrante, Nam... —Decía al teléfono tratando de respirar profundo en busca de aire puro, encontrándose con este infectado por aquellas feromonas que disminuyeron por muy pocas horas cuando estos decidieron dormir y que ahora volvían a intensificarse. Ese era el aviso de que habían reanudado sus actividades. — Es cruel. Necesito que me ayudes aunque sea por teléfono.

No puedes, debes mantenerte activo y concentrado por muy difícil que te sea, bebito. Este es el momento en que más vulnerables están esos dos, si fueran atacados, será muy poco lo que lograran hacer antes de salir de esa bruma. Yo ya terminé algunos asuntos urgentes que tenía que resolver y voy en camino. Podrás tomarte una pausa cuando te releve.

— Apúrate.

En minutos llego, no te preocupes.

La llegada de Namjoon realmente fue de ayuda, estese encargó de toda la seguridad con gran temple. Cuando aquella oleada de feromonas de omegas que él desconocía lo golpeó, no supo de dónde provenía, pero estaba confundido porque estas le afectaran. Para él, eran dos alfas los que estaban ahí, y esto más que provocarlos muchas veces les causaba molestia.

Comprendía que Jimin al ser omega fuera noqueado por estas, muy pocos hubieran aguantado lo que él antes de entregarse a instintos que no controlaban del todo. Menos cuando seguía sin tener un lazo con su alfa, algo que le ayudaba percibir menos a otros de la misma casta. Él por otro lado, no tuvo jamás problema con los alfas, no le desagradaban tampoco le interesaban. Claro, él no tenía conocimiento de que, las que le afectaban no eran feromonas de alfa, sino las del Theta.

Aun así pudo controlarse bien, cubrir a Jimin por varias horas que le sirvieron para finalmente calmarse y de paso dormir lo que en los últimos dos días no pudo.

No fue hasta final del sexto día que la presencia de ellos fue requerida dentro de la mansión. Todos esperaban que el quinto día fuera el último dado que era el máximo número de días para un estro de esa índole, más se equivocaron.

Lo primero que les chocó a los destinados cuando fueron a ayudar a sus amigos fueron sus cuellos. Ninguno dejaba de mirar confundido, Namjoon incluso había dejado caer los recipientes con agua que llevaba sin poder cerrar su boca. Eso estaba mal para dos alfas como ellos, los problemas que se avecinaban no serían pocos. Aun cuando les confesaron a sus manos derechas la verdadera casta de Taehyung y la necesidad de discreción, todos seguían pensando lo mismo, eso traería problemas, pero si fue lo que desearon y les hacía feliz, pues se unirían como siempre para apoyar.

— Aquí tengo el hielo que me pediste, también algunos medicamentos que te pueden ayudar. — Musitó Namjoon entregándole una bolsa al pelinegro.

— Yo le lamí y curé las heridas, pero sigue inflamado y adolorido. — Habló Taehyung acercándose envuelto en una bata a su mejor amigo. El alfa peligris se enrojeció tanto como su jefe y Jimin tuvo que contener la risa.

— Verás, Tae, no creo que ninguno de nosotros quiera tener muchos detalles. Con solo observarlo escondido bajo las sábanas de esta nueva habitación que ocupan, sin poder caminar y luego de haber dejado tu habitación destruida, nos podemos hacer la idea de qué ocurrió. — Espetó Jimin divertido. — Los detalles son solo para mí en privado. — Le guiñó un ojo terminando de reírse por la mirada que los alfas le daban. — ¿Por qué me miran así? ¿Sigues teniendo un problema conmigo, Jungkook?

El mencionado apretó sus mandíbulas, pero luego negó mirando a otro lado tras coger lo que le entregó Namjoon.

— Yo solo estaba explicando por qué necesitábamos eso, no quise decirles lo obvio. — Se disculpó evitando mirar al pelirrojo porque terminarían carcajeándose como de costumbre y esto podía poner a ambos alfas sensibles. — Por cierto, Chim... — El silencio repentinamente se hizo y él no sabía cómo decirle eso. — N-Necesito que me consigas algo en cualquier farmacia cercana.

— ¿Qué necesitas exactamente?

— N-Necesito... — Jungkook y él se miraron, exhaló profundamente y asintió. — Necesito que me busques la píldora del día después.

— ¿Por qué necesitarías tú eso? No es que puedas quedar embarazado o... — La mirada de Taehyung se desvió, tanto el mayor de los cuatro como Jimin abrieron sus bocas sorprendidos sin hacer preguntas o decir algo más. — No te servirá la píldora del día después, ya lo dijiste, es un día después no casi una semana. No creo que ya Jungkook te haya fecundado aún, así que no te lo preguntaré dos veces porque no se trata de un aborto o algo parecido, pero una mera píldora humana no te evitará quedar cinta.

— Recién salimos del estro, mientras estamos en la rutina no quedamos en cinta hasta que todo se asienta. ¿Realmente crees que necesite algo más? — Indagó buscando apoyo en la cama porque se había quedado demasiado tiempo de pie, las punzadas en su zona baja y columna estaban haciendo fallar su equilibrio nuevamente.

— Me quedé con todas las cosas de la élder Young, yo la ayudaba siempre a tratar con nuestra manada cuando jóvenes en esas tareas supuestamente hechas para omegas. — Suspiró revoleando sus ojos. — Los animales siguen perdiendo los estribos aunque se contengan. Por mucho que adoptemos la forma humana salvados por la licantropía, no somos humanos, no podemos actuar completamente como ellos. Es debido a esto que muchos de nuestra manada iban de manera continua a visitarla y yo aprendí todo sobre esto. No creí necesario utilizarlo, pero veo que sí.

— ¿Pueden dejarnos solos unos minutos? — Preguntó Jungkook, tanto el de cabello rojo como gris asintieron y se alejaron, dejándolos solos. — Yo sé que esto es solamente para expulsar todo el semen retenido en tu interior antes de que fecunde, pero aunque estoy consciente de los altos riesgos, si tú quieres esperar y tener nuestros cachorros yo pondré mi vida en la línea por ustedes del mismo modo que lo he venido haciendo. Si tengo que volverme más despiadado y hacer peores cosas por ustedes, lo haré.

Taehyung sonrió limpiándose una lágrima, inclinándose con dificultad hasta acariciarle su mejilla con suavidad, rozar sus narices y besarlo castamente. No le quedaba la menor duda de que, cualquiera de ellos daría la vida por el otro, el día que concibieran cachorros también e incluso ahora, si debía defender con su vida los hijos del licántropo que amaba, esas pequeñas cosas alegres e intranquilas que llevaban su sangre, él lo haría.

— No se trata de lo que yo pueda o no desear. Más allá de lo que te dije, ni siquiera estoy preparado o he terminado de asimilar que puedo quedar embarazado. Lo bonito fue la idea de que, de nosotros, nacieran dos mocositos, poder crear una familia con el licántropo que amo. Eso es lo primero, lo segundo... Realmente es muy peligroso en estos momentos, siento en lo más profundo de mis entrañas que definitivamente no puedo darme el lujo ahora de investigar y confirmar si realmente puedo quedar en cinta, mucho menos parir.

El sonido del teléfono interrumpió sus palabras, no sabían si era oportuno o no el que Yoongi estuviera llamando al teléfono de Jungkook utilizando el móvil de Hoseok. Lo primero que le dijo fue algo que no esperaban, algo que no logró decirle días atrás cuando Jungkook se fue a ayudar a su pareja sin decir mucho.

Hubo algo que se quedó importunándolo y fue el hecho de que había un aroma en el aire que se le hacía conocido, uno que sintió cuando estaba junto a Lezle aunque no pudo diferenciarlo en aquel entonces, lo tenía grabado. Se trataba del olor de aquellas medicinas o líquidos experimentales con los que su hermano siempre trabajaba.

— ¿Crees que quien estuvo en mi casa sea el propio Lezle, Lee Taeyong? — Cuestionó un poco nervioso Jungkook.

No estoy seguro, únicamente podría reconocerlo si lo viera personalmente. Cualquiera que haya entrado en contacto, consumido o siquiera estado cerca de esos productos podría oler del mismo modo o llevar esas moléculas de olor impregnadas en su cuerpo por un mes e incluso más tiempo. — Le respondió el Kappa del otro lado de la línea.

Le indicó a Hoseok que redoblara la seguridad si es que eso fuera posible porque tenían muchísima desde que ese hombre los visitó, pero Jungkook seguía sintiéndose mal y molesto por la presencia de ese sujeto. Le dio las peores vibras, las palabras de Yoongi simplemente aumentaban su sospecha. Lo percibió como un peligro desde que escuchó que había ido a visitarlo.

— Yo quisiera preguntarte otra cosa... — Musitó Taehyung por el altavoz, pidiéndole que se alejara de Hoseok dado que era algo personal y fue así como terminó contándole todo.

Tengo entendido que como método de protección, al igual que como pasa con las marcas, los Theta pueden prevenir y revertir el inicio del embarazo. Su cuerpo rechaza cualquier componente extraño o ajeno como si fueran bacterias. Creo que leí que esto los prevenía en caso de violaciones u otras situaciones que conllevaran a un embarazo no deseado. Desde siempre los Theta han sido deseados para procrear. No sé ni entiendo bien cómo funciona eso, solo sé que lo hace.

Taehyung no confiaba en poder revertir absolutamente nada porque él no podía defenderse contra quien él había escogido como compañero, el theta no lo rechazaba. Fue por esto que terminó ingiriendo lo que Jimin le entregó para soltar en el baño todo el semen que se encontrara en esos momentos en su organismo para evitar la fecundación.

Su fertilidad aumentaba al máximo en su estro, cualquier acción que ayudara a prevenir más desastres, era poca. No es que considerara que posibles cachorros fueran un desastre, nada más lejos de eso, sino todo lo que eso realmente significaba en esos momentos.

Fue gracioso ver a Jungkook sentado en el baño con él sin querer dejarlo solo. Lo que había ingerido no era más que un remedio como aquellos que se usaban para la indigestión o problemas intestinales que ayudaban a expulsar todo. Solamente tenía que quedarse en el retrete hasta que de él no saliera nada más, pero esto al Alfa Bul no le importó, ni siquiera le importaba que todo su cuerpo aún estuviera adolorido.

Cerca del amanecer, cuando ya no quedaba absolutamente nada que soltar, el pelinegro decidió que era momento de ir a su casa. Quería pasar junto a sus hijos el mayor tiempo posible en los siguientes dos días, antes de que estos fueran llevados a Jeju para ser asegurados junto a su otro padre.

Fue una sorpresa para él cuando Taehyung decidió ir con él, esto no solo era su necesidad post apareamiento que no quería dejar ir a su Alfa, sino que de verdad quiso acompañarlo a su casa. Volver a ver y acercarse a esos niños que por mucho tiempo él no volvería a ver.

Hermoso ver como al despertar, aullaron de felicidad al ver a su padre, lo visiblemente alegre que Jungkook también estaba. No quería siquiera imaginarse lo mucho que se amaban y lo doloroso que sería ser separados por la fuerza, que alguno muriera. Hijos o padre, cualquiera quedaría destruido si le llegaba pasar algo al otro. Su alfa realmente lo podría morirse del dolor. Traer hijos al mundo en este momento sería la peor decisión y no para los padres, sino para los infantes.

+++

— Hemos rastreado y seguido a Lee Taeyong, todo es normal, parece estar limpio. — Informó Namjoon.

— Justamente ese es el problema, — espetó Jungkook — Está demasiado limpio y eso no me gusta. Es como si estuviera limpiando sus pasos deliberadamente. Si nos encontramos con que es simplemente para protegerse y que nada tiene que ver con nosotros, justo como hago yo por mis hijos, entonces todo estará bien. Yo daré marcha atrás.

— Él abandonó ayer el país, se quedó únicamente dos semanas y por lo que sabemos solo ha estado haciendo negocios.

— ¿Conocen su destino?

— Regresó directamente a Australia. Allí tenemos hombres que lo recibieron y siguieron el rastro, está ahora mismo en su mansión. — Declaró sin poder apartar la indiscreta mirada de su cuello, ese que llevaba cubierto desde el estro. No es que cambiara algo cuando no consumía supresores y no neutralizaba su aroma, se podía notar el cambio en su olor.

— Deja de verme, parece como si quisieras morderme el cuello. — Espetó Jungkook divertido, recibiendo una disculpa del contrario. — ¿Taehyung no se ha comunicado?

— No, supongo que aún no ha terminado de cerrar el acuerdo en Taiwán. De ser así, ya hubiera llamado.

— No puedo evitar estar ansioso. No quiero que viaje, que se exponga tan deliberadamente, pero no puedo hacer nada contra eso. Es jodidamente testarudo y voluntarioso.

— ¿Qué esperabas? Él no es Jin...

— No los compares, claro que no son iguales. — Protestó mirando su teléfono. — ¿Crees que sea algo que den de comer en esa manada el motivo de esos comportamientos rebeldes? Porque esa fiera pequeña que tienes a tu lado no se queda atrás.

— He llegado a creer que puede ser cierto eso. — Se carcajearon juntos. — A veces Jimin me desespera un poco, cuando eso ocurre sabemos darnos nuestro espacio para calmarlas aguas. — Parpadeó mirando nuevamente hacia el cuello de Jungkook. — ¿Qué se siente tener un vínculo cerrado?

— Inexplicable... — Sonrió Jungkook acariciándose por arriba de la tela que cubría su cuello. — Puedo por momentos sentirlo tan claro, siempre está cerca. Cada una de mis emociones y sentimiento por él se multiplicaron, afianzaron, mutaron hasta convertirse en algo único. — Su teléfono vibró y él se lanzó desesperado a tomarlo. — ¡Mi amor! Por la Diosa Luna, finalmente.

Hola, amor... — Le saludó el Theta. — Que alfa tan bueno y aplicado tengo yo, contestando el teléfono tan desesperado a solo un toque.

Namjoon inclinó levemente su cabeza y abandonó la oficina de su jefe. No estaba mal, pero seguía siendo novedoso y sorprendente la actitud de Jungkook ahora. A ver, Taehyung siempre lo volvía medio torpe, sacaba partes del Alfa de Alfas que nadie más podía, pero ahora que ambos aceptaron sus sentimientos y se habían unido, llegaba a tonarse incluso un poco empalagoso de ver por muy hermoso que fuera.

+++

Fue un ataque sorpresa, ninguno esperó que mientras dormían abrazados esa noche, todos sus hombres empezarían a caer completamente intoxicados y envenenados. No se imaginaron que toda la seguridad de su casa fuera burlada y que tres niños ahora yacieran cubierto de sangre en su habitación, sin vida. Ellos prácticamente sintieron sus corazones latir y eso fue lo que les hizo abrir los ojos, encontrándose con una silueta oscura mirándolos fijamente, una amplia sonrisa en su rostro.

— Se han empeñado en romper todos mis planes, acabar con mi existencia y es por eso que he venido a devolverles el favor. — Aquella voz hizo que Taehyung tomara rápidamente la mano de su pareja para asegurarlo, pero a este poco le importaba.

Jungkook salió corriendo hacia la habitación de sus hijos, encontrando a Seokjin en el suelo abrazando a Ryujin, Jisung a pocos centímetros de ellos y también un tercer niño que respiraba con dificultad.

— P-Papá. — Dijo casi sin fuerza el pequeño, cerrando sus ojos, dejando de respirar para siempre.

Por un momento, Jungkook no reaccionó, había corrido hacia ellos, pero ahora que comprobaba que los cuatro estaban muertos, todo dejaba de tener sentido para él. Quitando a la pequeña de los brazos de Seokjin, abrazó a los tres niños, ciñéndolos a su cuerpo mientras se balanceaba y lloraba en silencio.

— ¡Mi hijo! — Gritó Taehyung corriendo hacia ellos, encontrándose con un lobo negro sin igual que le impidió el paso, un libro negro que había perdido la razón por el dolor y que se lanzó a matarlo. Se transformó, peleó con todas sus fuerzas, pero vio aquellos ojos rojos brillantes por última vez antes de que toda luz se apagara.

Había muerto, estaba seguro de ello, mas podía sentir las lágrimas de Jungkook cayendo en su rostro, a sus manos abrazarlo, escuchaba sus lamentos y disculpas. Iba a irse por ese camino oscuro, pero se volteó sobre su eje y regresó en sus pasos hacia la luz. Cuando sus ojos se abrieron, Jungkook lloraba desconsolado, estaban rodeados de fuego y agua, pero también muchos licántropos que peleaban entre ellos. Jungkook y él eran el centro en aquel caos.

— ¡Taehyung! — El mencionado abrió los ojos sobresaltándose, mirando a todos lados confundido. — Hey, está todo bien, está todo bien, solo fue un sueño, estoy aquí. — Musitó Jungkook abrazándolo. — Shhh, estoy aquí, estamos juntos y todo está bien.

¡Hola, hola! ¿Me extrañaron este día que me perdí? Hoy llego bien tarde y com un único capítulo, recién desperté hace dos horitas y me puse a escribirles este capítulo para darles algo. Ahora creo que volveré a dormir. 😂😂😂
Espero que les haya gustado.
LORED

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro