Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

Capítulo 29

Muerto en vida o muerto gracias a la vida, Min Yoongi realmente no supo su verdadero estado por décadas. Lo primero que quiso por mucho tiempo fue venganza, pero según los años fueron transcurriendo, su deseo de vengarse se fue evaporando, solo deseó que le dieran la oportunidad de una despedida digna a la vida.

Tocó el lugar más profundo de la bestialidad, una bestia transformada con la que experimentaba, una cuyo alimento eran los demás experimentos que morían. El hambre en ese lugar enjaulado no le dejó ver o pensar, fue puro instinto, los más deplorables. Fue testigo de cosas que quería olvidar, al principio hubo muchos choques con la realidad, más tarde, simplemente terminó acostumbrándose a ver esas cosas.

Dejó de luchar, si cortaban su piel para echarla en algún químico y ver la reacción de esto, si le extraían sangre o le inyectaban una diferente, nada importaba. Aquel collar que variaba dependiendo de su estado, si era hombre o lobo, aquello que lo ataba como la bestia que era, con electricidad, veneno y pinchos que lo atravesarían si decidía transformarse sin autorización se volvió su único accesorio. De hecho, casi terminó enamorándose de ese collar.

No recordaba el momento exacto en el que empezó a perder la noción de todo lo que sucedía a su alrededor, del tiempo que transcurría. Su cerebro comenzó a funcionar nuevamente cuando Lezle le hizo aquella visita y con una sonrisa en su rostro le comunicó que le tenía dos buenas noticias, una buena y una mala. La buena era que había encontrado a Yoonji y que esta no murió décadas atrás como pensaba. La mala, ella había muerto recientemente.

Estuvo tan perdido y acostumbrado al dolor y los sufrimientos que ni siquiera diferenció el cambio en su interior cuando su hermana falleció. Seguro lo sintió, confundiéndolo con uno de esos dolores diarios. Jamás olvidaría el sonido de estridente risa que su hermano menor soltó cuando después de mucho tiempo, volvió a sentir y por sus mejillas corrieron algunas lágrimas.

Ese momento que no recordaba si era un día o una noche, hubo algo más que resonó en su cabeza.

"Nuestra hermanita siempre fue muy buena guardando secretos, debo admitirlo, pero con este creo que ha superado todas mis expectativas. ¿Sabías que eres el tío de un hermoso Alfa y según mis cálculos posible Theta? No estoy seguro, debería hacerle algunos estudios para confirmar su casta, aunque sin importar esta, su sangre seguiría siendo igual de importante. Dime algo, ¿deseas reunirte con él? Haré que lo lleven a Hong Kong para despistar y de ahí lo regresaré a Corea del Sur para que te haga compañía. Una hermosa familia reunida.

He estado investigando, pero parece que nadie sabe nada. Debo organizarme, debe estar muy asegurado, en unos añitos más, te prometo que lo tendrás aquí a tu lado. ¿Te imagina volver a restablecer la manada del ártico entre nosotros? No tenemos los mismos problemas que los humanos, podemos reproducirnos entre familiares, es lo bueno de ser un animal, no tenemos absurdos problemas morales.

Todavía hay que asegurarnos de que sea un Theta, podríamos crear muchísimas cosas, pero si es Alfa, igual podríamos hacerlo padre de nuestros hijos ¿qué crees? Puede embarazarnos a los dos, finalmente una hermosa familia.

¡Vaya, Teseo sería increíble! Pero tenemos que hacer limpieza general antes, cualquier persona que pueda convertirse en un impedimento para nosotros, hermanito. Hay que comenzar por los ancianos, ellos manejan demasiada información. Después, el único bastardo que es como una puntilla en mi trasero. Ese maldito Bul que no deja de joder y frustrar todos mis planes.

Si yo logro derribar al Alfa de Alfas, tendremos el mundo para nosotros. ¿Sabes lo único que me falta para poder desmoronar su vida? Encontrarle alguna debilidad, algo que pueda quebrarlo. Es difícil, yo mismo me encargué de eliminar a toda esa asquerosa familia. No le queda mucho, se ha hecho más fuerte gracias a mí. Estaba tan orgulloso creyendo que era mi hijo.

Una lástima, pero... Una nueva oportunidad significa que puedo matarlo. Cómo lograrlo es la cuestión, sus hombres, su manada, su posición y su propia fuerza es demasiada. Hay que derribarlo para no correr riesgo que dé algún descendiente que una a la manada Mul. Aunque... Sería bueno que tuviera un descendiente, ¿sabes lo loco que podría volverse si se los mataran? Prácticamente no tendría que hacer mucho para acabarlo, lo haría él solito.

Si tan solo tuviera esa maravillosa llave que nuestra hermana se robó, todo sería más fácil. Lo más probable es que nuestro querido sobrino la tenga. Unos años más, querido hermano. Solo esperemos unos años más. Usaremos a nuestro sobrino y luego lo mataremos, seremos tú y yo. Un perro con su dueño."

A día de hoy, Yoongi todavía recordaba aquel monólogo realizado por su hermano mientras sentado frente a él que se encontraba en el suelo encadenado, le expresaba. Ese día por primera vez en lo que le pareció una eternidad, recordó quién era. No podía simplemente dejar a su hermano salirse con la suya. Quería frenar todo aquello, cuidar a su sobrino, era algo que le debía a Yoonji, pero no sabía cómo salir de ahí.

Según la cuenta que empezó a llevar, su suerte llegó dos meses después cuando llegó su rutina. Un estro que él mismo logró impulsar fuera de tiempo. Su hermano, quien llevaba el tiempo de sus celos y estaba presente para utilizarlo, no estuvo ahí. Los tres licántropos que cuidaron su puerta no pudieron resistirse a sus feromonas por mucho que quisieron y, fue así, como un Kappa hecho para todo lo que fuera poli pudo arrastrarlos a un sexo desenfrenado fingiendo estar débil para moverse.

El peor error que pudieron hacer fue zafarlo para poder moverlo y utilizarlo a su antojo. En medio del acto, Min Yoongi los mató a los tres sin permitirle terminar para evitar el embarazo. Robó alguna de sus pertenencias y logró escapar de aquel lugar en el medio de nada.

No sabía dónde estaba ni cómo llegaría a su sobrino, pero aunque lo hubiese sabido no iría inmediatamente. Apenas Lezle se enterara de que se había escapado, lo primero que haría sería mandarlo a buscar y vigilar los alrededores. Además, una concentración de lobos blancos daría sí o sí de qué hablar.

La caza le fue difícil, no tenía fuerza para hacerlo y lo máximo que lograba atrapar eran algunos conejos. Pasaron varios días hasta que encontró una vieja cabaña aparentemente abandonada en la que se refugió. Para su sorpresa, estaba abastecida con algunas cosas, solo esperaba poder reunir fuerza e irse antes de que el dueño regresase.

Justo dos días más tarde, él se encontró preparándose para pelear en cuanto la puerta del sitio fue abierta, encontrándose con un hombre de cabello naranja que le apuntaba con una pistola. El sujeto le preguntó que hacía en la cabaña que una vez le perteneció a su madre y que él de vez en cuando visitaba. Le exigió la verdad, ese fue un momento decisivo y Yoongi se jugó el todo por el todo.

Terminó contándole todo a ese desconocido, poniéndose en sus manos. Para su sorpresa, no fue echado o entregado. Aquel Beta salió de casa y por primera vez en décadas pudo comer algo fresco y decente, un delicioso ciervo que compartieron. No le contó todos los detalles sobre qué era Taehyung, pero sí lo suficiente para que accediera a ayudarlo aunque con la condición de que tenían que ser cuidadosos porque se trataba de una manada enemiga de la que le pertenecía.

Hoseok esa noche se convirtió en el único contacto de Yoongi y, pese a su apretada agenda, se las arreglaba para estar en varios lados a la vez. Esa cabaña en la que ni siquiera se pudo refugiar cuando invadieron su antigua manada porque corrían peligro, se encontró en el refugio de Yoongi.

Él sabía lo que era estar huyendo, encontrarse perdido y que una mano desconocida le brindara apoyo. Namjoon y él lo vivieron, de no haber sido por Jungkook, no sabría qué hubiera sido de su vida. Por eso ayudó a ese Kappa con el que con el tiempo comenzó a congeniar más.

— ¿Cómo entró Seokjin en estos que ustedes tenían? — Indagó Taehyung después de escuchar la historia.

— ¿Celos? — Yoongi se encogió de hombros y Hoseok rascó su cabeza desviando la mirada. — Yo supe desde un comienzo que este Beta estaba casado, me contó los términos de su matrimonio. Un día llegó a mí oliendo a omega y eso no me gustó, principalmente porque evitó hablar de esto. Nosotros tenemos cierto gusto por hablar sobre las experiencias sexuales que Hobi podía tener, digamos que se volvió nuestro fetiche. Me lo decía todo y ese omega del que no me habló, mas que estaba grabado en su cuerpo me molestó.

— Se puso en riesgo y no sé cómo lo hizo, pero me siguió una vez cuando traje a Seokjin de Jeju. Lo visité, luego me fui a encontrar con Jimin y Namjoon, estábamos supuestos a hacer un cambio y pues quisimos aprovechar para pasar tiempo juntos. Yoongi nos encontró y le dijimos que de vez en cuándo nos encontrábamos, pero que no era nada serio.

— Supe que era un omega al que su Alfa había abandonado, eso fue lo que me dijeron aunque ahora ya sé la verdad. ¿Cierto, Jung Hoseok? — El nombrado bajó la cabeza mientras Jungkook los estudiaba con interés. — Después de ese día nos encontramos mientras cazábamos en el bosque con Seokjin huyendo, lo llevamos a la cabaña y después de aquello pues vino a aquí. Sucedió unas tres o cuatro veces.

— Pero juro que redoblé toda seguridad con Seokjin, ni siquiera tú lo notaste.

— ¿Te debo aplaudir? — Indagó Jungkook enarcando una ceja pero el peli naranja negó. — Sinceramente ahora me estoy controlando mucho. Yo golpeé a mi hombre de confianza y amigo, no a quien se estaba follando a Seokjin. Si ustedes incluso hubieran querido realmente tener algo, tú sabiendo mis sentimientos por él y él sabiéndolos también, sabían que no me hubiese negado a romper ese lazo. Hubiera sido preferible que tuvieran encuentros aquí, dentro de la seguridad por la que he peleado tantos años antes de hacer lo que hicieron afuera.

La boca de los otros tres se abrió ante la sorpresa de las palabras de Jungkook. Lo había dicho todo tan calmado que asustaba de cierto modo pero también confundía.

— ¿Hubieras permitido que tu omega destinado estuviera con Hoseok? — Taehyung negaba extrañado.

— Nunca sentí posesividad hacia Jin, no le sé. Nuestra relación siempre fue por nuestros hijos, por lo que nos unía, pero ni siquiera fue sexual. Desde la primera vez hasta la última, las únicas veces que tuvimos relaciones fueron en nuestros estros por lo que era. Yo hablé claro con Soekjin, cuando le dije que me gustaría hacer una vida contigo, le comuniqué que era comprensible si desea rehacer su vida. Solo le comuniqué que no podría ser por el momento y que intentaría encontrar alguna solución futura. Si me hubiera confesado que él también se sentía atraído por alguien, por Hoseok, no creo que me hubiese molestado.

En la sala se hizo el silencio después de esto, Taehyung todavía no comprendía bien cómo era que Jungkook realmente parecía no haber tenido ningún lazo con el padre de sus hijos pese a ser su destinado.

— ¿Cómo fue que te encontré herido en mis territorios? — Indagó el Theta mirando nuevamente a su tío.

— Hoseok y yo habíamos estado estudiando las zonas por varios días, él me ayudó a evadir las cámaras y varios censores porque deseaba llegar a ti sin que me notaran. Sin embargo, no sabía que ya me habían notado, me estaban esperando en uno de mis recorridos los hombres de Lezle, de algún modo creo que se enteró de que ya estoy por aquí. Quizás alguien me vio en el bosque mientras cazaba. No lo sé. No tenía planeado acercarme a ti aún.

— ¿Cuándo lo ibas a hacer?

— Necesitaba encontrar la forma de poder llegar a ti en tu mejor momento, Hobi me mantenía ligeramente informado.

— Nos estuviste traicionando y poniendo en peligro, ¿lo sabes? — Preguntó Jungkook estirando rápidamente la mano para agarrar su cuello y clavarle lentamente las uñas.

— Quedo a tu disposición, señor. — Musitó Hoseok en el mismo tiempo que Yoongi gruñó y se interpuso entre ambos. — Yoon...

— No lo toques, me importa muy poco que seas el compañero de mi sobrino, lo lastimas y realmente usaré toda mi fuerza restante para despedazarte aunque muera en el intento. — La voz de Yoongi fue bajo, sus ojos verdes brillaron y en sus labios unos caninos sobresaltaron.

— ¿C-Compañero de tu sobrino? — Jungkook se volteó rápidamente hacia Taehyung y este solamente maldecía frunciendo su ceño, regañando con la mirada a un Yoongi que hizo una mímica con sus labios disculpándose.

Sin querer responder la pregunta, el de cabello blanco se levantó sin saber muy bien hacia dónde ir en esa mansión, decidiéndose a salir por una puerta que daba al jardín cubierto de nieve. Esto no fue suficiente para detener a Jungkook, aún débil, lo persiguió hasta tirar de su brazo y hacer que lo mirase.

— Explícame lo que acaba de decir ese anciano, ¿cómo es que yo soy tu compañero? — Preguntó ansioso, relamiendo sus labios, sintiendo el frío colarse por su piel. Odiaba lo frágil que podía llegar a ser la piel humana algunas veces. — Mul.

— Simplemente se enteró de que follamos, eso es todo. — Se encogió de hombros dándole una respuesta rápida, mirándolo con seriedad.

— Él no se mediría solo por alguien con quien follas.

— Si fuera alguien común probablemente no, pero estamos hablando del Alfa de Alfas, el líder de los Bul, Jeon Jungkook.

— Literalmente acaba de enfrentarme cuando sabe lo tensas que han estado las cosas. A ese Kappa le importa muy poco mi rango dentro de nuestro territorio y mi jerarquía. — El contrario se alejó, pero cuando el pelinegro intentó retenerlo, Taehyung lo empujó mostrándole sus colmillos. — Taehyung, te hice una pregunta. ¿Por qué dijo que soy tu compañero?

— No lo sé, él ha llegado con muchas leyendas y cosas locas que yo todavía no entiendo. No me preguntes por esas cosas.

— Entonces respóndeme esto, ¿cómo supiste que estaba en peligro y el lugar exacto en donde me encontraba? ¿Por qué me salvaste? — Con su mano en los bolsillos del pijama que Hoseok le había entregado, el Theta simplemente se giró para regresar al interior de la casa.

¡Taehyung!

Al escuchar su voz de mando, si bien no le afectaba, sintió todo su cuerpo erizarse, su corazón latir desbocado. ¿Cómo podría estar emocionado en ese momento? Oh su Theta interior era un descarado pervertido.

— ¿Taehyung? ¿Es ese tu nombre? Es bonito... — La voz de la niña que se iba acercando a él le hizo sonreír un poco nervioso, no sabía muy bien cómo actuar con los niños.

— Gracias. — Fue lo único que logró decir, sintiendo ahora la presencia de Jungkook a solo centímetros de él.

— ¿Papá, puede jugar conmigo?

— No, mocosita yo no sé jugar... — Cerró sus ojos, suspiró y luego volvió a mirarla. — Princesa... — La niña se rio y Jungkook también lo hizo, acercándose hasta rodear la cintura.

— Quizás más tarde, ahora todos vamos a almorzar algo, Ryu... — Habló el Alfa. — Ve a buscar a tu hermano para que baje a comer.

— ¿Caza o preparado?

— Preparado, no necesitan transformarse. Ve y búscalo. — La menor salió corriendo y Taehyung avanzó para separarse de Jungkook. — Tú y yo hablaremos más tarde. No importa lo qué decidas hacer después, pero nos merecemos una última plática.

— ¿Última?

— No lo sé, eso depende de ti.

El peli blanco se quedó en su lugar observándolo alejarse, odiando lo que causaba que Jungkook diera ese tipo de precisas, que bajara el tono de su voz o lo mirara de esa manera. Quería pelear, quería besarlo, quería golpearlo, quería abrazarlo, quería largarse de ese lugar pero también permanecer ahí en sus brazos... Él definitivamente necesitaba unas horas para relajarse y pensar tranquilo.

Todo fue extraño, compartir una mesa con Jungkook, sus hijos, Hoseok y Yoongi después de todo lo que había ocurrido horas antes. El Beta y el Alfa interactuaban casi normal, los menores le rehuían un poco al Kappa, pero molestaban bastante al de cabello naranja.

Fue algo muy diferente ver a Jungkook junto a sus cachorros, nunca había visto esa imagen suya. Si le hubieran dicho que él tendría una sonrisa tan suave y amorosa, que se vería tan inocente junto a dos criaturas no lo hubiera creído. Ahora que admiraba esa hermosa imagen no podía hacer más que sentir cierta calidez en su interior.

Estaba molesto consigo mismo porque sentía que tenía que estar molesto con Jungkook, pero no lo estaba. Ahora veía los infantes y se preguntaba qué hubiera hecho él en su lugar. Si él hubiera dado a luz a unos hijos de Jungkook, amaría que los hubiese protegido de todos con ese tesón.

Estaba sonriendo, cuando Jungkook y él hicieron contacto visual, él tenía una tonta sonrisa en su cara mientras veía a los niños pelear y el pelinegro haciendo de intermediario diciendo que había suficiente carne para todos.

Después de tomar una ducha en la noche y estar mirando por la ventana de una de las habitaciones de esa mansión, se preguntaba por qué todavía estaba ahí sin volver a la suya. Cuando la puerta se abrió, no necesitó voltearse para saber que era Jungkook, nuevamente la lavanda mezclada con almizcle llegó a sus fosas nasales, relajándolo un poco más de lo que debería.

— Hola, ¿cómo te sientes? — Preguntó el pelinegro con un susurro tomando asiento en la cama sin acercarse al contrario.

— Eso debería yo preguntarte a ti, fuiste herido, se cortó abruptamente tu lazo con tu destinado, te enteraste de que este estaba con alguien más, alguien cercano a ti. Son muchas cosas para procesar a la misma vez.

— Digamos que estoy acostumbrado al dolor físico y las peleas, esto relativamente no es nada. Con Seokjin y Hoseok estoy aún molesto, no porque se hayan acostado sino porque traicionaron mi confianza cuando yo les cuento siempre todo.

— Lo sé, apesta que las personas que quieres no te digan las cosas, duele tremendamente enterarte de todo por sorpresa aunque llegues a comprender la situación. Los entiendes, quizás los disculpas en tu mente, pero no puedes evitar sentirte dolido y traicionado. — El pelinegro permaneció perdido en su mirada por algunos segundos antes de asentir.

— Lo siento mucho. No sé qué más decir o hacer para que me perdones. Ahora pareces comprender mis motivos, pero no se justifica del todo ante ti y lo comprendo. Quisiera redimirme, demostrarte que mis sentimientos por ti son reales, que te amo un poco más allá de la razón. Aún sin serlo, fue a ti a quien consideré mi destinado, no en el momento que te vi, en ese entonces solo deseaba ayudarte, mas no puedo explicar el modo en que me sentí durante esos tres días o después de estos. Te extrañé, te busqué como un loco porque no pude olvidarte ni siquiera un segundo de mi vida.

— ¿Tanto así te gusté? — Jungkook asintió sin apartar la mirada de quien él creía Alfa y lo miraba cruzado de brazo desde la ventana. — Definitivamente no me gustó no saberlo antes, quizás yo hiciera lo mismo en tu posición, no te juzgo, pero me dolió saber que el hombre que amo tendría una familia y que yo quizás no ocuparía jamás un papel importante en su vida. ¿Te soy sincero? Incluso sentí un poquito envidia por no ser capaz de darte hijos.

— ¿Te hubiese gustado que fuésemos padres? Yo le hubiera dado a nuestros hijos el mismo amor que ya le doy a mis cachorros sin hacer distinciones. Fue aterrador, pero hermoso recibirlos en este mundo, quizás hubiera tenido emociones totalmente diferentes al crear algo tan maravilloso con alguien que amo. — Sintiendo su corazón estrujarse, Taehyung sonrió.

— ¿Sabes que el día que vuelvas a ocultarme algo sacaré cada uno de tus órganos con mis garras y me los comeré como la más deliciosa cena?

— Wow, eso es aterrador. — Respondió con una sonrisa en su rostro sin poderla evitar. — Sería tu cena encantado de la vida.

Taehyung suspiró devolviéndole finalmente la sonrisa, dando varios pasos hasta quedar junto a él, sentándose en la cama, juntando sus dedos. Por un momento, el tiempo pareció volver a detenerse, sus miradas se rehusaban a alejarse. Su comodidad era única junto a ese licántropo que tenían al lado.

— He escuchado alguna de las cosas por las que has pasado toda tu vida, yo no he experimentado ni siquiera la mitad y sinceramente te admiro por aún estar aquí. Hoy te respeto mucho más como Alfa, líder, licántropo, como persona... Hoy te amo un poco más que ayer, Alfa... — Mencionó inclinándose suavemente para besar al contrario que se separó.

— E-Espera... ¿Qué significa esto?

— ¿Qué cosa?

— El beso que estabas por darme.

— ¿El beso que le voy a dar a mi Alfa? — Pudo escuchar la saliva bajar por la garganta de Jungkook, el modo en que los latidos de su corazón se aceleraron y realmente deseó reír. — Que ahora es mío, que estoy a su lado y no tendrá que enfrentarse al mundo solo. Me lo permita o no, estaré junto a él, no me marcharé.

— No quiero que te marches.

— Entonces cuídame, Alfa...

¡Hola por aquí!
Tenía pensado ya hoy no actualizar esta historia pero no pienso dejar que ciertas cosas dañen  mis deseos de entregarles algo.
Un capítulo sencillo, pero espero que les guste. Lo he hecho como casa uno con mucho cariño para ustedes.
LORED

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro