Xiao - Genshin Impact
775 palabras
Xiao baker + YN costumer.
FLUFF, romance, soft.
______ = Tu nombre.
______ era un cliente habitual en una cafetería poco famosa. Llevaba yendo poco más de un año, así que para el dueño y panadero del lugar ya era un conocido.
Lo que el dueño del local no sabía, era que ______ sentía una atracción gigante por el. Y es que, ¿Quién no? Xiao era un chico alto, guapo y amable, justo su tipo. Además, ¡Sabía hornear! Y ______ adoraba los postres.
Hoy era un día cómo cualquier otro, ______ se dirigía a su cafetería favorita. Se escuchó el tintineo de la campanita de entrada y Xiao, quién estaba preparando un café, volteó hacia la puerta.
— Buen día! — Xiao habló sonriéndole a su cliente.
— Buenas.. — ______ sonrió de vuelta con un leve sonrojo, sentándose en la mesa que quedaba junto a la ventana. — Lo de siempre, por favor.
Xiao asintió ante el pedido, empezando a preparar el café espresso y la tarta de cereza habitual. Mientras tanto, ______ se acomodaba en la silla y encendía su computador.
Después de un par de minutos entre el olor del café, el tarareo aburrido de ______ y las miradas de Xiao hacia el contrario, el panadero le entregó la comida a su cliente.
— Aquí. — Xiao sonrió, poniendo la bandeja en la mesa.
— Ah.. yo no pedí el croissant
— Ya lo sé, considéralo un regalo por ser un cliente recurrente. — Xiao respondió, riéndose un poco y guiñándole.
_____ sonrió, tímido. — Está bien, gracias.. Uhm, sé que sonará raro, pero entre un gusano y un caracol, cuál es más estético en un anuncio de plagicidas?
Xiao frunció el ceño, pero después su rostro fue de uno divertido. Lo pensó un poco y dijo — Mhmm.. un caracol.
Al escuchar su respuesta, el contrario se mostró confundido — ¿De verdad? Todos dicen que los gusanos son más lindos.
— Pero los gusanos son muy comunes y no son una plaga cómo tal, porque se encuentran en todas partes. Sin embargo, he escuchado que los caracoles sí representan un peligro para varios ambientes, ya que suelen comer flores y plantas en peligro de extinción y su reproducción es muy rápida a comparación de muchos insectos.
______ lo escuchaba atentamente, quieto, con las cejas levantadas y comiendo su croissant. Tragó y respondió. — ..No sabía que eras tan inteligente — 'me gustan de esos' pensó. Se acomodó los lentes y se aclaró la garganta. — No entendí nada, pero un caracol será.
Xiao rió contento y regresó a la caja. — El otro día me dijiste que trabajabas cómo diseñador gráfico. ¿Estás haciendo algo de eso?
— Sip, me dieron libertad creativa. ¿Caracol café o rojo?
— ¿Hay rojos?
— No sé, pensé que tú sabrías.
Xiao volvió a reír. — Soy panadero, no biólogo.
— Y un panadero muy bueno — ______ recalcó, terminando su croissant.
Ya habían pasado exactamente una hora con veintidós minutos desde que ______ había llegado a la cafetería. Clientes iban y venían, llevándose todo tipo de postres y panes que Xiao preparaba con esmero.
______ se estiró, soltando un quejido de satisfacción cuándo sintió cómo sus hombros crujían. Suspiró y guardó su trabajo. Por fin había terminado.
Mientras guardaba su computadora en su estuche, vió cómo Xiao lo veía y luego corría a la cocina. No pudo evitar cuestionarse la razón, pero simplemente ignoró su curiosidad.
Terminó de guardar sus cosas y fue a la caja a pagar lo que había utilizado. Justo a tiempo, Xiao salió de la cocina con una caja en mano, poniéndola en el mostrador. ______ lo vió curioso, y antes de que pudiera preguntar, Xiao se le adelantó.
— Es para ti. — dijo, y el de lentes tuvo que reprimir un suspiro de sorpresa.
— ¿Eh? Pero no lo pedí.
— Lo sé. Simplemente.. me caes bien, y uh.. eres el único cliente tan recurrente.. — Xiao murmuró con nerviosismo, mientras ______ moría por dentro.
Un sonrojo golpeó las mejillas de ______. — Yo... eh... ¿Cuánto sería..? — preguntó, sin saber bien que decir.
— Siete dólares con veinticinco. — Xiao respondió ya más calmado.
Ese era el precio normal por lo que consumía normalmente. ¡______ no lo podía aceptar! ¿¡Le estaba regalando el pastel!? El negó con la cabeza.
— ¡Déjame pagar todo! — el dijo, aún con el sonrojo en sus mejillas.
Xiao negó, una pequeña sonrisa trepando por sus labios. — Perdón, no puedo dejar que hagas eso.
______ hizo un pequeño puchero, sacando su billetera y mirando a otro lugar con nerviosismo.
— Me sentiré mal si no te lo pago... Siempre eres muy amable conmigo, no es justo.
El pastelero rió por lo bajo. — Entonces.. ¿Qué tal si me lo pagas con una cita?
El corazón de ______ casi se paraliza.
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