Capítulo 12 - Solo Importas Tú
Punto de vista de María.
Erick me miraba atónito de los presentes era el único que sabía eso de mi pasado porque además de Cris y Erick no quería que lo supiera nadie más porque era un hecho bastante traumático en mi vida y no me sentía nunca con la fuerza de hacérselo saber a nadie.
Joel hizo un gesto con la cara de no estar entiendo, entonces supe que me tocaba contarles a ellos aquello que no estaban entiendo.
--Veréis...--empezó diciendo, Erick. Puse mi mano en su hombro para que frenara sus palabras.
--Yo puedo hacerlo. --mi futuro marido me dedicó una mirada preguntándome si estaba segura, a lo que yo di un asentimiento leve.
Tomé una ligera bocanada de aire.
--Mis padres murieron en un accidente de tráfico hace casi veinte años del cual hasta ahora pensaba que solo yo había sobrevivido, resulta que mi mamá vive y es Ester. --conté con la mirada llena de lágrimas. Las tres personas que me escuchaban se quedaron boquiabiertos cuando dije el nombre la persona que era mi madre.
--¿tu jefa? --preguntó Joel.
--Sí.
--Pero, cómo así. No entiendo nada --Dice Conchi.
--No hay mucho que entender, es shockeante. --dijo Erick antes de abrazarme.
Rompí en llanto en sus brazos, pero también me tranquilizó eso más que nunca, porque con él me sentía segura. ¿Cómo podía este hombre hacerse querer tanto? Tenía a medio mundo detrás de él, millones de mujeres lindas deseando de captar su atención y él está enamorado de mí, tiene un hijo conmigo, en seis años no nos habíamos olvidado el uno del otro. Al final perdimos los dos.
Conchi y Joel se fueron a su casa y nos dejaron solos, les adoro, pero me apetecía estar a solas con Erick.
--No me voy a ir, no te pienso dejar aquí sola, cancelo la gira. --Dijo seriamente.
Por un lado decía, ojalá se quedase, pero por otro lado era demasiado egoísta por mi parte hacerle eso, ya había aplazado la gira lo más grande por quedarse acompañándome en mi trámite judicial. Esta gira era demasiado importante para él, su música y sus fans eran demasiado importantes para él y yo no podía quitarle más ese sueño.
--¡No!, ni se te ocurra, Erick Brian. --le dije cruzándome de brazos frente a él. --Esa gira es demasiado importante para ti y yo no te puedo privar de ella, tienes que ir y seguir cumpliendo tu sueño, porque es importante para ti.
--Solo importas tú.
Se me cayó la baba hasta el suelo y sentí mis piernas flaquear cuando me dijo eso, necesitaba un beso suyo, sentir sus labios, sentir su piel y sentir su calor.
Me acerqué a él y junté nuestros labios en un apasionado beso, su tacto era suave, el ligero sabor a menta que dejaba en mi boca me volvía loca, más bien él al completo me volvía loca. Sus manos acariciaban delicadamente mi cadera y me moría por tenerle al completo.
--Para, creo que aún no estás lista. --me dijo apartándome de él un poco. Yo negué moviendo la cabeza hacia los lados.
—Soy tuya. —Dije mirando a sus ojos. El brillo en la esmeralda de sus ojos me hizo volver a besar sus labios.
Me cargó en brazos y me llevó hasta la habitación, gateó sobre mí en la cama dejando besos por todo mi brazo, arrancó mi camiseta y sacó mi falda dejando mi ropa interior de encaje negro a la vista.
—¿te he dicho alguna vez lo mucho que me pone esta ropa interior? —susurra en mi oido, lo que me hizo estremecer.
Abrí los ojos y Clavé mi mirada en la suya, di un giro me coloqué encima suya y su mirada de sorpresa hizo que me recorriera una ola de calor por todo el cuerpo.
—¿y yo te he dicho alguna vez lo mucho que te amo? —le susurré contra sus labios.
El volver a sentir sus caricias sobre mi piel, el poder sentirle dentro de mí de nuevo, me hizo olvidarme de que había tenido una noticia que me había dejado en shock hoy.
--¿como de un trauma puedes superar otro? — preguntó acariciando mi espalda. Le miré y antes de responderle besé su mejilla.
--Porque contigo todo es más fácil. --Le sonrío y él hace lo mismo conmigo, sus ojos muestran un brillo especial. Adoro a este hombre, ojalá no tuviera que irse. --Por cierto has mejorado en muchas cosas y no solo como persona.
--Eso es que en seis años te has desacostumbrado a que te toque yo. --me río.
--Ni que me hubiera tocado otra persona en todo este tiempo. --Y era la verdad quitando lo sucedido aquella noche, no había habido otra persona con la que hubiera mantenido relaciones que no fuera Erick.
--¿Enserio? --dijo mirándome sin poder creerse lo que decía.
--Enserio. Mi piel siempre ha tenido tus huellas. --Él sonríe con esa sonrisa tan perfecta y bonita que tenía porque sí, Erick Brian Colón es perfecto.
--Yo tampoco...--Por un segundo tuve la tentación de creérmelo, pero por favor, estamos hablando de Erick, que es un cantante famoso y que tiene a cualquier chica a sus pies.
--Erick, eso es mentira. --le digo riendo. Él me mira haciéndose el ofendido pero sabe a la perfección que llevo totalmente toda la razón. No puede engañarme a mí.
—Bueno, puede que un poco ta vez, pero ninguna ha podido reemplazarte.
Nos íbamos a volver a besar, pero el estruendoso sonido del timbre de la puerta nos separó y nos hizo vestirnos rápido, a él le obligó a ponerse sus jeans y bajó sin su remera, yo por mi parte me puse un camisón rosa chicle con una bata fina del mismo color.
Bajé a abrir la puerta, tras ella se encontraba una figura rubia con una chaqueta de cuero blanca y unos jeans negros, su mirada me recorrió de arriba a abajo y sonrió de lado.
—Joel me dijo que estabas mal, que recogiera yo a Erick, pero yo os veo muy bien. —dijo riendo.
—Hola, mami. —dijo mi hijo dándome un beso en la mejilla.
—Papá está en la cocina, ve a ayudarle. —le dije para que fuera con Erick y hablar con mi amiga tranquila.
Vuelvo mirar a mi amiga y me doy cuenta que Jace no está con ella, miro tras su figura y veo un Ferrari blanco. Reconozco ese coche a la perfección.
—Jace debe de estar flipándolo en el coche de Richard. Es todo su estilo. —le dije sonriendo y ella se sonrojó.
—Eh, no, no. No es Richard. —Levanté una ceja en cuestión.
—Cris, conozco ese auto.
—Bueno si. —me dice agachando la cabeza con culpabilidad. Tomé su hombro.
—A Yashua le encantaría ver que eres feliz con alguien que te ame de verdad, Cris.
—Yo no sé si a Yash esto le gustaría o no, pero no puedo evitarlo. —le sonrío de lado.
—Anda con él y Jace, disfruten. —le doy un abrazo. —No te olvides de la cena de mañana.
—Como para olvidarme, tengo quince mensajes de Zabdiel recordándomelo, no se me va a olvidar es mi hermano. —diciendo eso se fue, luego la vi montarse en el coche del que probablemente sea su nueva ilusión y sus ganas de amar tras haber enviudado. Me quedé con la imagen de verla sonreír.
Regresé dentro de casa para ver a mis dos Erick's discutiendo mientras veían Capitán América: Civil War. Erick grande era de team Iron Man y Erick pequeño era Team Capitán América, vamos lo contrario totalmente, pero éramos una familia fan de Avengers y me sentía orgullosa de ello.
—Mamá, ¿a que CAP es mejor?
—Aunque no puedo negar mi amor por Steve Rogers, sabéis que siento debilidad por Wanda Maximoff. —digo sentándome a su lado.
—Oh venga ya, siempre vais en mi contra. —dijo Erick fastidiado.
Y soy feliz así, con muy poco, con ellos dos y sus discusiones sobre Marvel.
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