Capítulo 3
MÚSICA
Todo era tan real. Vio como cada una de las manos de los guardias arremetían contra su cuerpo, el dolor que esto le causaba era tan profundo que sentía como su alma se despedazaba. Lo soltaron de sus cadenas y lo tumbaron al suelo, hecho todo un desastre. Era la segunda vez que sus ropas debían de ser cambiadas porque estas ya no le cubrían nada de tantos hoyos y rasgaduras que los guardias habían dejado. Debían cambiarlo de ropa. Y lo iban a hacer. Esto no le pareció a Loki. La primera vez que le cambiaron de ropa, los guardias comenzaron a manosearlo, lo mordían y aruñaban, haciendo que el gritara por que pararan, pero nunca lo escucharon, en vez de eso lo patearon y le metieron la ropa sucia, hecha giras, a la boca, lo amarraron con unas sogas y, uno por uno los guardias, comenzaron a abusar de él. Loki sentía como lo penetraban salvajemente, lo que le hacía sentir que se desgarraba por dentro. Nunca había estado con nadie más en su vida, solo con Thor, y lo recordaba salvaje, hasta cierto punto, y realmente placentero, nunca lo trato como objeto, siempre buscaba que el sintiera lo máximo de placer, ya que eso a Thor lo enloquecía. Pero en esta ocasión solo quería que acabara, se sentía arder con una inmensa llamarada que lo comenzaba a consumir desde dentro. Quería llorar, rogar por que pararan, pero su orgullo no le permitía demostrar debilidad. ¿Qué pensaba el padre de todo al permitir semejante castigo? ¿Sabrá Thor lo que le estaban haciendo? Claro que lo sabían, y podía apostar que él y Odín habían ideado todo esto. Quiso golpear a uno de los guardias, pero sus manos estaban atadas. Pateo a uno de ellos, lo cual provocó que solo se molestaran más y lo abofetearan. Cuando terminaron, lo cambiaron y lo dejaron tumbado en el suelo, Loki solo se abrazó a sí mismo y comenzó a llorar. Nunca lo había hecho. Se sintió destrozado, utilizado, la peor basura.
Y en esta ocasión, Loki supo que sería igual, o hasta peor. Los guardias salieron y lo dejaron solo, tumbado en el suelo. Sabía que en cualquier momento llegarían con su ropa y comenzarían a jugar con él. Pasaron unos minutos y nadie apareció. Comenzó a parecerle extraño. Intento incorporarse como pudo, todo su cuerpo le dolía y sus huesos crujían a cada movimiento. Cuando estuvo de pie, poso su mirada a la puerta metálica que estaba frente a él. Pudo ver que estaba entreabierta. "Por fin, libertad" se dijo para sí. Camino para la salida, sujeto la palanca de la puerta y la jalo de tirón, cuando estuvo abierta la puerta una luz lo cegó. Entrecerró los ojos mientras se cubría con el brazo el rostro. Dio unos pasos inseguro y cuando atravesó el umbral, logro ver a Thor que abrazaba a una persona, no la distinguía bien. Thor comenzó a besarlo mientras acariciaba el cabello azabache, esta persona lloraba mientras era besado por Thor, mientras que Thor reía. Loki dio unos pasos y la pareja lo volteo a ver. Se asustó al verse a sí mismo frente a él, llorando sangre por sus ojos que estaban cocidos, miro la boca de este y los labios también los tenía cocidos, tenía una expresión neutral. Thor comenzó a reírse a carcajadas mientras se desvanecía. De repente, una figura alta y fornida tomo al Loki que lloraba entre sus manos, mientras lo comenzaba a descuartizar, miembro por miembro. Mientras la risa de Thor se hacía más enfermiza y fuerte, hacía que le retumbaran los oídos. Loki retrocedió unos pasos cuando reconoció a Thanos frente a él, con las manos escurriendo sangre, la sangre del otro Loki, se detuvo cuando escucho un murmullo a su espalda. Cuando se dispuso a girarse para ver de quien eran los murmullos, algo lo atravesó por completo. Agacho la vista y vio como una lanza puntiaguda salía de su abdomen mientras sus ropas se manchaban de chorros de sangre. Quiso gritar, pero su voz nunca salió, se llevó sus manos a la boca y sintió como sus labios se hallaban suturados, intento quitárselos, pero no pudo. Las risas de Thor se seguían escuchando. Pudo ver, de reojo, a quien lo ataco. Era Odín, quien le sonreía descaradamente.
A su alrededor se comenzaron a materializar cada uno de los vengadores, los cuales le lanzaban cadenas a sus manos, pies y cabeza. Loki sintió como la piel de cada extremidad se le comenzaba a desgarrar por las cadenas que tenían flagelos (flagellum).
Las risas lo inundaron. Cada ser que lo humillo, se encontraba ahí, para torturarlo. Thanos se le acerco, Loki se hallaba tirado en el piso, derrotado, debilitado, cuando estuvo a unos metros de él, vio cómo se iba transformando en una viva imagen de él. Ya no era Thanos, era Loki. Miro a cada uno de los vengadores y se estremeció al ver que ocurría lo mismo. Todos se habían convertido en él. Hasta Odín. Las risas se hicieron presentes de nuevo, pero esta vez, sonaban distinto a Thor, eran sus propias risas las que ahora retumbaban en aquel lugar.
Todos los Loki comenzaron a halar de las cadenas, cosa que provoco que la piel de Loki se desgarrara, intento zafarse en varias ocasiones pero solo se hería más. Intento gritar, pero no pudo. Solo podía gritar mentalmente un desgarrador "¡Ayúdenme!", pero nada respondía. Se sintió derrotado y dejo de hacer esfuerzos, sabía que todo estaba perdido, así que simplemente se dejó arrastrar. El piso a sus pies se comenzó a desmoronar, la sensación de caída lo comenzó a inundar.
A lo lejos se vio una luz que comenzó a cegarlo, "Perfecto, alguien más viene a unirse a su martirio" pensó pesadamente. De la luz logro vislumbrar algo que se acercaba, una sombra. Cuando logro enfocar sus ojos, logro ver una mano que salía de esta y la cual se apresuraba a él, lo buscaba con desesperación.
Loki la miro anonadado y una pisca de esperanza lo inundo. Estiro la mano para sujetarse, los flagelos se le incrustaban en la piel desgarrándosela, la lanza seguía cortándole el cuerpo, aun no se la había retirado del cuerpo. Todo le dolía, sentía su piel arder, pero no le importaba, quería sujetarse a esa mano. "Loki" lo llamo aquella mano con voz aterciopelada, él quería acercarse más a ella, ya le faltaba poco, las cadenas seguían tirando de él y los flagelos le rasgaban más la piel. Se quería aferrar a la esperanza de que esa mano lo salvaría. "Loki, Loki" decía más insistente la voz. El suelo tampoco quería ceder ante él, lo comenzaba a jalar cada vez más, haciendo que Loki retrocediera cada vez un poco más. Loki comenzó a desesperarse, las lágrimas corrían presurosas sobre su mejilla toda magullada, pero él seguía luchando, no quería perder la única salida que veía frente a él.
La voz se comenzó a escuchar más lejos y la oscuridad comenzó a invadirlo, el suelo, las cadenas y los flagelos fueron más fuertes que él. La luz se fue haciendo un simple punto al final de la oscuridad. Loki sintió un vuelco en el corazón y el peso de la soledad lo comenzó abrumar. Cerró los ojos, ya no importaba que los tuviera abiertos o cerrados, todo era oscuro. No pudo más que gritar lo más potente que su pecho le permitió.
— ¡NOOO! —le sorprendió que su voz sonara.
De repente abrió los ojos, sobresaltado y se incorporó rápidamente para sentarse en la cama en donde se encontraba. Su respiración era agitada, la sabana estaba empapada. ¿Era su sudor? Sintió como el pelo se le pegaba en la cara por el sudor. Se llevó la mano a la cara, mientras que la otra se aferraba a la sabana, queriendo buscar algo a que sujetarse a esta realidad donde no era torturado. Estaba temblando, aun se sentía invadido de miedo, no quería levantar la vista, tenía miedo que aun estuvieran sus clones para seguirlo torturando. Apretó los ojos, desesperado, en espera de que algo pasara.
Nada paso, después de unos minutos, que le parecieron eternos, nada paso.
Abrió los ojos lentamente. Se retiró los mechones de la cara y fijo su mirada a sus piernas, se encontraban mojadas, un olor le llego a la nariz que le hizo arrugar la cara, al parecer se había orinado en la cama. Realmente patético, un Dios como el, torturado por unas simples pesadillas, se encontraba temblando de miedo y mojando la cama, como un niño recién nacido. Con la mano que se había sujetado la cara dio un golpe al colchón. Se sentía impotente. ¿Cómo es que había caído tan bajo? Unas lágrimas comenzaron a inundar sus ojos. Se sentía débil y, aunque le doliera aceptarlo, tenía miedo.
— ¿Pesadillas? —dijo una voz aterciopelada, de una mujer. Loki se secó las lágrimas rápidamente y levanto el rostro, mirándola con duda. Ahí, sentada en una silla frente a él, se encontraba la mujer que lo había ayudado, con los brazos cruzados en frente a ella, mirándolo enternecidamente. ¿Cuando entro a su habitación? —A veces pueden ser muy intensas que hasta nos hacen gritar del miedo.
¿Gritar del miedo? Él había gritado de verdad, entonces ella entro para ver que ocurría. Suspiro. Ella se puso de pie y camino hacia él. El intento ocultar la parte húmeda de la sabanas, pero ella se le adelanto tomando las sabanas y haciéndolas bola entre sus manos.
—Tranquilo, campeón —dijo ella mientras le sonreía ampliamente, realmente esta mujer sonreía por todo -. A todos nos pasa alguna vez, te prometo que no le diré a nadie.
Comenzó a andar y, cuando hubo llego a la puerta, se detuvo y giro para verlo.
—Por cierto —comenzó ella—, ¿Qué es lo que quieres para desayunar?
Loki la miro desconcertado unos momentos. Tenía hambre, pero realmente no sabía que pedir, no tenía ni idea que era lo que comían los midgardianos en el desayuno y realmente no estaba seguro de que le fuera a gustar. Realmente iba a extrañar la comida que se hacía en el palacio.
—Lo que sea —dijo en tono quedo—, me da igual.
—De acuerdo —sonrió ella—, te sorprenderé, ya verás— comenzó a andar—. ¡Oye, te deje tu ropa limpia y remendada encima del baúl que está enfrente de la cama, por si te quieres bañar! —grito desde la otra habitación.
Loki se quedó solo en la habitación, la cual estaba iluminada por la luz natural del sol que entraba por el gran ventanal que estaba adornado con unas enormes y elegantes cortinas blancas, todo le pareció de muy fina procedencia. Intento incorporarse pero las piernas no le respondieron, las sentía entumidas, además, sus costillas lo estaban matando. Supuso que su repentino despertar de manera precipitada era la responsable. Dio un leve suspiro. Se recostó de nuevo, su cuerpo quería descansar, pero el realmente no se sentía con nada de sueño. Se llevó las manos al rostro y se masajeo suavemente las sienes.
Sintió una leve sensación de frio, fue ahí cuando se dio cuenta que no traía nada puesto, más que un simple short. Al parecer la mujer le quito el pantalón. Verdaderamente esta mujer tenía demasiados atrevimientos con respecto a él. Se dijo a si mismo que le reprocharía cuando ella volviera. Se vio las piernas desnudas y vio que traía un vendaje donde le habían disparado. Suspiro. Ella le había quitado el pantalón para poderlo curar y vendar.
Intento cerrar los ojos mientras esperaba a la mujer ("¿Cómo es que se llamaba?"), intento concentrarse en todos los sonidos que estuvieran a su alrededor. Pudo escuchar, a lo lejos, algo que le pareció ser el sonido de un piano. Eso le relajo, tal vez la mujer lo estaba tocando. Era una melodía tranquila, pero no aburrida, denotaba ser que quería demostrar que era importante, pero que no necesitaba más que sonar con un solo instrumento para demostrarlo. El sonido, realmente, lo embriago y comenzó a relajar el cuerpo, el cual ni el mismo se había dado cuenta que había tensado. Aquella melodía parecía tener un algo que lo hacía tranquilizarse.
De repente el sonido de la puerta lo saco de su relajación. Abrió los ojos sobresaltado y fijó su vista a la puerta.
—Pensé que con todo el tiempo que estuviste durmiendo serían suficientes para que recuperaras fuerzas —dijo ella con una charola en brazos.
—Y a ti no te dijeron que no... —Se detuvo— Espera ¿Qué? ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que llegamos a tu casa?
—Dos días, si mi memoria no me falla —dijo ella sonriente mientras ponía la charola en la mesita de noche que estaba enseguida de la cama—. Y ahora necesito que te levantes de la cama para quitar el forro de la cama y lavarlo.
Ella se acercó a él y lo tomo del brazo. Él se zafó de su agarre y la miro molesto. Ella retrocedió con las manos en alto en seña de derrota.
—No necesito de tu ayuda mujer.
—De acuerdo, pero solo te recuerdo que mi nombre es Sophie y no mujer, Loki.
El chasqueo la lengua, no dejaría que la mujer lo volviera a tocar, y comenzó a levantarse lentamente, hasta que quedo sentado sobre la cama, giro su cuerpo para poder dejar las piernas colgando fuera de la cama. Cuando intento incorporarse completamente, su pierna derecha le mando una señal de dolor. Soltó un alarido y comenzó a sentir como el cuerpo le comenzaba a fallar, sintió como comenzaba a desplomarse, pero unos brazos, que le parecieron de un fuerte agarre, lo sujetaron antes de caer.
—Vaya que si eres orgulloso —dijo ella en tono burlesco—. Dejaras de ser hombre.
— ¡Suéltame! —Gritó Loki mientras intentaba zafarse de su agarre, pero solo causaba que las heridas, sobre todo sus costillas, le dolieran—. No quiero que me ayudes, yo puedo solo.
—Me doy cuenta —dijo mientras rodaba los ojos—. Y deja de estarte moviendo así, que harás que se te abran los puntos— llevo su mano al vendaje de Loki y lo palpo suavemente—. Ven, te llevare hasta aquella silla.
Loki gruño por lo bajo. Ella no pudo evitar unas ligeras risas. Dieron unos cuantos pasos lentos y llegaron a la silla. Sophie lo sentó lentamente en la silla en la que ella estaba sentada antes. Se alejó de él y se fue directo a la cama y comenzó a quitar el forro que tenía.
— ¿Por qué te atreviste a quitarme el pantalón? ¿Qué pretendías? —pregunto Loki con un tono molesto, mientras la veía fijamente.
—Vaya, te molestaste por eso —dijo ella mientras hacía bola el forro en sus brazos—. Te lo quite para curarte, como debe de ser, la herida de tu muslo.
Puso la sabana sobre la cama y tomo en sus manos la charola y la puso en las piernas de Loki.
—Nadie te dio permiso de hacerlo.
—Entonces, dices que me hubiera esperado hasta que se te antojara despertar, lo cual realmente no tenía ni puta idea de cuando seria, mientras tu herida de la pierna, junto con otras que tienes, se te comenzara a infectar hasta el punto que podría llegar a podrirse, provocando que te diera gangrena y tuviéramos que amputártelas. Y todo esto porque su majestad no me dio permiso de quitarle su lindo pantaloncito.
Loki la miro con disgusto. Esta mujer no tenía miedo de hablarle al tú por tú, si supiera quien era él, ella estuviera temblando de miedo y se pensaría dos veces antes de hablarle de esa forma.
Ella se giró y fue por la funda de la cama, la tomo en sus brazos y se dirigió a la puerta.
—Espero que el desayuno sea de su agrado, "su majestad" —dijo este último con sarcasmo, mientras abría la puerta—. Avísame cuando su "majestad" termine su desayuno para retirarle los platos. Con su permiso —termino mientras dio un portazo.
Loki quedo anonadado.
Al parecer esta mujer tenía un leve problema con su temperamento. Era muy impulsiva y explosiva, podía pasar de ser aduladora, una mujer encantadora, habitúeselos convertirse en una mujer sarcástica y realmente destructiva, en solo un instante. Recordó el día que la conoció, como mostraba tontamente su sonrisa ante cualquier comentario de él y como reaccionaba molesta por algo realmente estúpido. Le dijo sus verdades a él y eso le incómodo y le sorprendió, ya que nadie antes se lo había dicho, al menos no de frente.
Suspiro. Dirigió su vista a la charola que estaba en sus piernas. Contenía un plato con lo que parecía ser pan que había sido dorado al fuego, levanto la tapa y vio que dentro tenía queso y una rebanada de jamón, la volvió a colocar en su lugar. Enseguida del plato vio un tenedor y un cuchillo y, en la casi esquina de la charola, un vaso blanco con una tapadera de la cual salía un tubo alargado y delgado.
Tomo desconfiado el tenedor con la mano izquierda y con la derecha el cuchillo, corto un pequeño trozo de pan y lo acerco lentamente a su boca, lo detuvo unos instantes ahí, lo olfateo, no le pareció un olor desagradable, es más, le pareció un olor exquisito, termino de llevárselo a la boca y comenzó a masticarlo. Le pareció suave al paladar, estaba un poco caliente, pero tenía un sabor agradable. En esos momentos pensó que la comida midgardiana no debía de ser tan mala.
Termino el plato y coloco los cubierto sobre el plato en forma de cruz, aun tenia los hábitos de cortesía. Tomo el vaso y dirigió el tubo a su boca y comenzó a succionar. El líquido llego a su boca y le pareció delicioso, era leche con chocolate y al parecer tenia fruta. La mujer había pensado en todo. Se acabó el vaso y lo coloco sobre la charola, se limpió los labios con una de las servilletas que estaban sobre la charola y la coloco de nuevo en su lugar. Le había parecido un desayuno bastante delicioso, no podía quejarse, pero sintió que eso no había saciado su hambre. Había vivido dos años sin comer, eso apenas le había apaciguado el hambre solo un instante, pero sentía que si pedía más se viera como el cerdo de Thor.
Intento ponerse de pie, pero el dolor se hizo presente, impidiéndoselo. En ese momento entro Sophie con sabanas dobladas en sus manos.
— ¡Wow! Por dios —dice mientras suelta las sabanas en la cama—, no pensé que tuvieras tanta hambre. Puedo ir por más antes de hacer tu cama, si quieres.
— ¡No! —Eleva la voz Loki—, así está bien, no tengo casi hambre— mintió, no quería parecer un muerto de hambre, pero aun así no pudo evitar que su estómago lo delatara.
—No te preocupes —dijo mientras le sonreía y le retiraba la bandeja de las piernas—, será un placer para mí, su "alteza" —esto último lo dijo con sarcasmo—. Vengo entonces.
Loki abrió grandes los ojos, mientras ella salía de su habitación. Realmente, nunca la terminaría de entender. Regreso velozmente a la habitación de él, dejo la charola en sus piernas con sumo cuidado y agilidad y se dirigió a la cama para comenzar con su labor.
Loki la miro fijamente por unos instantes, para después comenzar con su desayuno.
— ¿Que hacías con dos heridas de bala en medio de la banqueta a esas horas de la noche? —pregunto abiertamente ella mientras le ponía el forro limpio a la cama.
Él se atraganto con el bocado que tenía en la boca. Realmente esa mujer era muy directa. Tomo un sorbo del vaso con leche que ella le había rellenado y puesto en la charola de nuevo. Ella había ido directamente al punto, tomando a Loki por sorpresa. No había preparado ninguna historia que contarle, toda la mañana se la había pasado pensando en cosas relacionadas con aquella mujer, realmente le incomodaba su forma de ser. Intento idear lo más rápido que pudo una de sus mentiras, al cabo eso era lo que mejor se le daba a él, ya que era el Dios de las mentiras, se relajó y trato que su tono de voz sonora acorde con lo que iba a contar, que en parte tenía una pizca de verdad.
—Me vi envuelto, por pura casualidad, en medio de una persecución de unos bandidos —dijo fingiendo algo de molestia—. Los bandidos estaban disparando, al igual que las autoridades y algunas de esas balas me dieron. No tienen muy buena puntería que digamos.
Ella sonrió fuertemente, liberando una carcajada que, aunque intentaba que fuera disimulada, no pudo evitar que no sonara. Loki la miro entrecerrando los ojos, no entendía de qué se reía, pero no podía perder el tiempo en analizarla, debía seguir inventando un pasado que fuera fácil de recordar y que sonara creíble.
— ¿En verdad pretendes que yo me crea eso? —Dijo ella conteniendo la risa y siguiendo con su trabajo en la cama—. Es obvio que estuviste implicado en un tiroteo en donde eras unos de los participantes activos.
—No te estoy mintiendo...
— ¿A no? Entonces dime, ¿Cómo explicas el hecho de que tengas tantos cortes tan profundos en tu piel? —esta vez dejo lo que estaba haciendo y miro fijamente a Loki, el cual se empezaba a molestar por tantas preguntas de esta mujer, lo estaba haciendo trabajar su mente a mil por hora.
Loki suspiro y, dejando los cubiertos sobre la charola, comenzó a contarle toda la historia que había ideado, buscando ser todo lo más convincente que pudo.
—Mi familia —dijo Loki con un tono bajo, mientras ella suavizaba la mirada ante él, al parecer se había conmovido. Loki intento no sonreír, al parecer había logrado su objetivo, ya la había hecho sensibilizado, lo que restaba era seguir con el ambiente de dolor—. Mira —reanudo con un semblante sereno—, yo provengo de una familia a la cual yo nunca le interese, nunca me mostraban afecto. Si me equivocaba, buscaban reprenderme de la peor manera —agacho la mirada, quería evitar reírse—. Estas heridas que tengo en mi cuerpo —decía mientras se pasaba ligeramente la mano por el abdomen—, son el vivo recuerdo de cada uno de sus castigos.
Se detuvo unos momentos mientras intentaba parecer dolido y molesto. Quería que cada palabra que dijera fuera como si se tratara de un momento duro que el mismo odiaba.
—Pues —dijo ella en tono suave—, cada familia tiene sus problemas. ¿Huiste de casa, no tienes un lugar a donde ir?
Loki negó con la cabeza. Era lo única verdad que había dicho, realmente no tenía a donde ir. Ideo un plan que sabía que le funcionaria, pero no pensó más allá. Así que tenía que improvisar, debía hacer que la mujer le pidiera que se quedara, al menos así aseguraría techo y alimento (decente) durante el tiempo en que tardará en recuperarse. Levanto el rostro y vio como ella terminaba de tender su cama. Loki continuo desayunando, tranquilamente, ya no debía de decir nada, solo era cuestión de que ella hablara y que dijera la palabras que él esperaba oír.
Sophie se acercó a él y con los brazos cruzados lo miro fijamente.
—No sé cuánto de lo que digas sea verdad —comenzó con un tono serio, al parecer esta mujer no le había terminado de creer -, pero no pienso dejar en la calle a alguien en tu condición. Puedes quedarte el tiempo que quieras y que necesites. Además, me caíste bien — dijo esto último mientras le sonreía.
Loki la miro por unos instantes, atónito.
Verdaderamente los humanos eran muy extraños. Esta mujer le dijo en su cara que no confiaba, del todo, en él, pero ahora le decía que podía quedarse y que, además, le agradaba. Le agradaba. Nadie antes le había dicho que él fuera de su agrado. Todos lo habían menospreciado y hecho a un lado. El único amigo que llego a tener fue Thor y solo por el hecho de que era su hermano. Pero no se dejó dominar por un sentimiento estúpido. Desecho esos pensamientos, ya la había convencido de quedarse en su casa, ahora debía de hacerse ver como víctima ante ella.
—Gracias —dijo casi inaudible.
—De nada —dijo ella sonriéndole—. Sé que suena raro el hecho de que te deje quedarte en mi casa siendo un desconocido. Pero pues, como te dije, me agradaste a pesar de tener una actitud de mierda y... — se calló mientras se llevaba una mano a la cabeza, realmente se veía tierna con ese gesto, que para nada se asemejaba a la rudeza de su carácter—. No sé cómo explicarlo, pero me das mucha curiosidad, compañero, y pues me gustaría conocerte más a fondo.
Le sonrió. Loki seguía mirándola, en su interior quería reírse de ella, ¿cómo podía ser tan estúpida? Realmente los midgardianos eran demasiado confiados. Debía seguir con un semblante dolido, no debía mostrar sus verdaderos sentimientos. Ella se sentó en el baúl, haciendo a un lado la ropa, se cruzó de piernas y recargo su codo en la rodilla, para después descansar su mentón sobre la palma de su mano. Lo miraba con una enorme sonrisa.
Loki siguió con su desayuno ignorando la mirada de la mujer.
Cuando había terminado su desayuno, tomo su vaso y termino con el contenido. Levanto el rostro y se percató de que la chica lo seguía observando. Por un momento se molestó, pero después le pareció gracioso.
— ¿Por qué me ves con tanto esmero? —pregunto Loki alzando una ceja, evitando sonreír.
—Por nada, solo miraba lo tan propio que eres para comer —dijo ella con sonrisa en el rostro—, supongo que debes de ser de familia adinerada.
—Algo así —afirmo mientras se limpiaba el rostro con una servilleta. Tal vez su familia no era como ella lo pensaba, pero si era bastante rica, además, pertenecía a una familia real, aunque fuera adoptado, el pertenecía a una familia de reyes. La observo mientras ella le sonreía—. Por cierto, cocinas muy delicioso, ¿Qué fue lo que me preparaste?
—Se llama pan francés, es uno de mis desayunos favoritos —dijo alegremente—, y me alegra que te haya gustado mi sazón, su "alteza".
Loki levanto la ceja.
— ¿Por qué me llamas así? —pregunto curioso. No le molestaba el hecho de que ella lo llamara por ese título, pero realmente le daba curiosidad que era lo que motivaba a aquella mujer a llamarlo de esa forma.
—Porque tienes toda la pinta de ser de la realeza, claro a excepción de los moretones en el rostro.
Loki arrugo en el entrecejo mientras ella soltaba unas risitas. Ella se puso de pie y se dirigió a Loki, tomo las charolas y las coloco en el espacio que había dejado ella en el baúl. Volvió a él y le estiro la mano para que Loki la tomara. El la sujeto y trato de impulsarse, pero su pierna le fallo y en un instante ella lo sujeto y lo sostuvo, se sorprendió de la gran fuerza de la mujer ya que ella estaba cargando con su propio peso y el de él, supuso que tal vez, si fuera Asgardiana pudiera ser una guerrera como Sif, arrugo la nariz solo al recordarla. De hecho, la mujer tenía aires de la diosa, en la forma de tratarlo y de hablar, pero claro que al parecer esta mujer tenía más cerebro que la tonta de Sif.
Sophie lo guio hasta su cama y lo sentó en ella, lo soltó y fue hacia el baúl, tomo su ropa doblada y se la tendió a él.
— ¿Quieres que te ayude a bañarte y cambiarte o tu puedes solo? —le dijo en tono serio mientras lo miraba fijamente.
Loki levanto una ceja. ¿No estará hablando en serio?
—No te preocupes —dijo ella levantando la mano libre en el aire—, no veré nada que no haya visto. Soy médica y ya he visto más hombres desnudos que una prostituta, claro, solo con fines médicos.
—No, gracias, pero yo puedo solo —dijo tratando de mostrarse serio. Realmente no entendía la insistencia de ella por querer tocar su cuerpo y sobretodo... Espera, ¿Nada que no haya visto? Eso debía significar que ella lo había visto desnudo. Giro su rostro a sus piernas y recordó que ella le había puesto esa prenda que no le pertenecía a él, esos malditos shorts.
Le arrebato la ropa de sus manos mientras la miraba molesto. Ella solo soltó una risita.
—Vamos, por Dios, no seas tan orgulloso. Dudo realmente que puedas hacerlo tú solo.
—Siempre he podido hacer las cosas yo solo.
— ¡Ja! —Soltó ella—, te puedo apostar que tu servidumbre siempre hacia todas tu cosas por ti —se cruzó de brazos mientras le sonreía abiertamente—. No dudo hasta que te cambiara, te bañara y te limpiara tus "desastres".
Loki la fulmino con la mirada, tal que si estas las hubiera podido convirtiera en dagas con su magia, la hubiera atravesado más dos veces. Pero ante aquella mirada, ella ni se inmuto, ni retrocedió, cosa que a Loki le molesto, cualquiera ya hubiera está temblando, pero ella seguía sonriéndole, firme.
Giro el rostro hacia su costado y soltó un bufido.
—Vamos amigo— comenzó ella—, estas herido y necesitas (y necesitaras) ayuda para hacer varias cosas para que no te sigas lastimando. Realmente quiero evitarte una agonía y, sobre todo, que te abras los puntos, además, dudo que sepas como lavarte correctamente las heridas. Así que por primera vez, acepta que necesitas ayuda.
Ella le estiro la mano. El la ignoro por unos instantes. Nunca le había gustado aceptar que necesitaba ayuda, siempre le había gustado mostrarse que si podía, para que todos lo reconocieran y vieran que no era el inútil debilucho hermano de Thor, el cual debía ser salvado de todos los peligros. Pero debía aceptar que la mujer midgardiana tenía razón, necesitaba ayuda en esta ocasión, le dolía cada movimiento que hacía y realmente quería evitar eso. Suspiro y asintió derrotado, mientras giraba su rostro hacia ella. Vio su mano estirada y le tendió la mano. Ella la tomo y con su otra mano lo ayudo a levantarse, mientras el con su mano libre sujeto la ropa doblada.
Con cuidado, lo condujo hacia fuera del cuarto, lo llevo por todo el pasillo pasando por una puerta que se encontraba cerrada, supuso que era la habitación de ella, en el fondo del pasillo había una puerta abierta la cual daba a lo que era el baño. Era un lugar espacioso, contaba con lavabo y tasa de color perla, tenía una tina en el fondo y enseguida había una regadera. Al parecer esta mujer tenía dinero y gozaba de una buena vida.
Sophie le quito la ropa de las manos y la coloco sobre la tasa, lo guio a él hasta la tina, la cual tenía agua y a su alrededor había varios frascos con líquidos de colores llamativos y, enseguida de todo, algunos vendajes nuevos junto con gasas y ungüentos, al parecer la mujer pretendía convencerlo a como diera lugar.
Antes de meterlo a la tina, comenzó a quitarle el seguro del vendaje y empezó a quitárselo. Se movía lentamente, supuso el que no quería lastimarlo. Sus manos se sentían cálidas contra la piel fría de él, al parecer se le había bajado la fiebre. Coloco el vendaje que le quito sobre el suelo y paso a retirarle con cuidado las gasas del abdomen, hombro y el de la pierna. Después llevo sus manos las caderas de él y sujeto el elástico del short, lo miro fijamente a los ojos, en espera de aprobación de él. Loki la miro fijo, como reprochando su atrevimiento, para después suspirar y asentir levemente. Ella comenzó a quitarle rápidamente el short de las piernas, se levantó rápidamente y lo tomo a él de los brazos y lo ayudo a entrar en la tina. El agua estaba caliente, agradable al tacto, se fue sentando poco a poco en el interior de la tina, ella lo soltó cuando estuvo completamente sentado dentro de la tina, tomo uno de las botellas y la abrió y comenzó a verter el líquido sobre su cabello, Loki se sobresaltó.
— ¿Que me echaste en mi cabeza? —pregunto mientras miraba hacia ella.
—Es solo shampoo —comenzó ella—, tranquilo, no te hará daño.
Loki se destenso.
—Continua.
—Como digas —dio un suspiro—, paranoico, "Lokito" — esto último lo murmuro.
Loki arrugo el entrecejo, logro escuchar lo que ella había dicho y eso le molesto. Pero después se relajó cuando comenzó a sentir las suaves manos de ella masajearle el cuero cabelludo mientras moldeaba uniformemente el champo, mientras este iba haciendo espuma.
No recordaba la última vez que había tomado un baño decente. El tiempo que había pasado en su tortura, lo habían bañado lanzándole baldes de agua fría o caliente, pero solo era bañado con agua, no con nada de jabones ni nada. Ella dejo de masajearlo para continuar tallándole el cuerpo con la barra de jabón, la pasaba lentamente por las áreas heridos, Loki soltaba de vez en cuando alaridos, el roce del jabón sobre las heridas le ardía. Cuando ella pasó el jabón por las suturas lo hizo con un extremo cuidado, evitando que los hilos lo arañaran y lo lastimaran. Debía aceptar que, aunque fuera una gruñona y mal educada mujer, era muy buena haciendo su trabajo de curación, aun estando en el baño. Loki cerró los ojos mientras ella le tallaba la espalda de manera suave y reconfortante.
— ¿Cuando fue que me quitaste toda mi ropa y me dejaste con ese diminuto short? —regunto con un tono sereno, realmente le relajaba el que ella le tallara de esa forma la espalda.
—Al día siguiente de que llegaras a mi casa —dijo ella en el mismo tono—. Y por cierto no es short, es bóxer, y te queda muy bien por lo que vi —sonrió pícaramente.
— Y tú, ¿cómo puedes juzgar que me queda bien y que no? —pregunto algo molesto.
—Fácil, ya te he visto desnudo, así que eso me da derecho a juzgar lo que usas —soltó unas risas.
Loki levanto una ceja, pero no le contesto, solo agacho la cabeza para evitar que sus mejillas que habían tomado un color carmesí no se le notara. Quiso pensar que se debía al hecho de que tal vez la fiebre volvía o el agua lo estaba acalorando. De repente sintió como las manos de la mujer se iba hacia su pierna izquierda, donde se encontraba la herida de bala, siguió la misma mecánica, movimientos suaves y precisos. Loki vio como comenzaba a acercarse a su área genital cuando ella estiro la mano a su pecho y le tendió el jabón.
—Yo llego hasta aquí —dijo viéndolo a los ojos, realmente eran atrapantes esos ojos color chocolate—, no quiero que sientas que me estoy aprovechando de ti. Iré por la cubeta mientras tú te enjabonas el resto.
Loki tomo el jabón en sus manos y ella se levantó y se salió del baño. Él se quedó solo en el baño, observo el jabón unos instantes y comenzó a enjabonarse lo que restaba del cuerpo. Tenía una sensación muy extraña recorriéndole el cuerpo. Nunca nadie, además de Thor, había tocado su cuerpo y lo había sentido de manera reconfortante, pero esta mujer, a diferencia de Thor, no buscaba excitarlo, solo quería no herirlo, buscaba que se sintiera seguro. Dejo el jabón de un lado y se abrazó, como pudo a sí mismo, sus dedos rozaron el brazalete de su antebrazo, el tacto le pareció frio. Suspiro. Esta mujer, a pesar de su humor, lo ha tratado con delicadeza cuando de sus heridas se tratan, cualquier otra persona que lo conociera estuviera clavando el dedo en las heridas. Cada vez que esa mujer lo tocaba lo inundaba una paz que él no podía explicar y, de la cual, no se quería alejar, por más que lo negara, era una paz que su alma pedía a gritos. Cerró sus ojos mientras se seguía abrazando.
—Loki —escucho la voz de ella muy cerca y aterciopelada, lo tomo por sorpresa, pero no se exalto — ¿Estas dormido?
Loki abrió los ojos y negó con la cabeza.
—Cierra los ojos —dijo suavemente—, no quiero que me grites porque te caiga champo en los ojos.
Loki sonrió levemente y la obedeció.
—Levanta el rostro, respira profundo y mantenlo ahí, no queremos que te entre agua en la boca ¿O sí?
El levanto el mentón y respiro profundamente, sintió como el agua se resbalaba por el rostro, ella masajeaba su cabeza suevamente mientras el agua corría por sus hebras azabaches.
Cuando retiro todo el champo de su cabello, destapo la tubería de la tina y el agua comenzó a irse por el desagüe. Ella siguió echando agua a su cuerpo que aún estaba jabonoso, mientras lo tallaba débilmente para retirarle la espuma.
Cuando termino su labor fue por una toalla de color verde y comenzó a secar su cabello mientras frotaba la toalla en su cabeza, de ahí se fue a su espalda de forma suave, al igual que los brazos, el abdomen y las piernas. Lo ayudo a poner de pie y lo saco de la bañera lentamente, lo envolvió en la toalla, solo de la cintura para abajo, y lo sentó en un banco que ahí había.
Ella fue por los vendajes, el ungüento y las gasas. Cubrió con las gasas las heridas que fueron suturadas (hombros, pierna, abdomen y espalda), para después comenzar a untarle el ungüento de color azulado en lo hematomas, los cuales ya había tomado un color verdoso sobre su piel. Le dolía, pero ya no como antes, era ahora más soportable. Comenzó a vendarlo ágilmente, cuando había terminado su rostro había quedado frente al de ella. Su respiración era agitada, el supuso que por todo el esfuerzo que había hecho para moverse tan rápidamente y por cargar con el peso de él. Loki sintió como el corazón se le comenzó a acelerar, maldijo interiormente este cuerpo débil y carnal, agacho el rostro. Vio por el rabillo del ojo como ella iba por la ropa de él que estaba en la tasa, volvía y tomaba la camiseta y la dirigió hacia su brazo derecho, el cual estaba herido, tomo su brazo y lo introdujo hábilmente por la camiseta, tomo su brazo izquierdo e hizo lo mismo, al final introdujo la cabeza de él y deslizo la camiseta hasta ponerla en su lugar. Loki solo sintió los tirones, pero no le dolió tanto como el esperaba. Después ella tomo lo que parecía ser un bóxer, se agacho y comenzó a meter las piernas por las entradas de estas, lo subió hasta las rodillas y después se giró dándole la espalda.
—Puedes terminar de subírtelo tú solo, ¿Verdad? —dijo ella llevándose las manos las sienes mientras se las masajeaba—. No quiero que me termines demandando por acoso y exceso de tacto.
Loki intento ponerse de pie, pero necesitaba de donde apoyarse, así que se sujetó del hombro de ella.
— ¡Oh! Lo olvidaba - ella dio un paso atrás con cuidado, para quedar más cerca de él—. Apóyate en mí, por favor, cualquier inconveniente me aprietas el hombro dos veces y tratare de auxiliarte.
Se quitó la toalla y termino de subirse el bóxer como pudo. Al parecer la mujer buscaba ser de utilidad en todo lo que pudiera, eso le aguardaba de ella, sabía bien que debía de servirle a él y eso era bueno y beneficioso para él. Apretó dos veces el hombro de Sophie y esta se giró de nuevo frente a él.
—Listo, ahora tu pantalón —dijo mientras lo sujetaba y lo sentaba de nuevo en el banco para después agacharse—. Teniendo ya el bóxer, esto será más fácil y menos atrevido.
Ella soltó unas risas ante su propio comentario. Enrollo las piernas del pantalón de tal forma que fuera más fácil para Loki meter las piernas y subirlo más fácil, así solo le pediría que se levantara para acomodarse de las caderas. Cuando termino de subirle el pantalón, le abrocho la botonadura y recogió la toalla que estaba tirada en el suelo, la puso en su hombro.
Ella tomo el brazo bueno de Loki y lo rodeo sobre el hombro de ella y comenzaron avanzar con cuidado, ya que el piso del baño se encontraba húmedo. Al salisteis del baño, se dirigieron al cuarto de él, entraron y ella lo sentó sobre la cama.
—Bien —comenzó ella—, he terminado contigo. Tengo que ir al consultorio antes de que se me haga tarde. ¿Se te ofrece otra cosa antes de que me vaya?
— ¿Tienes algún libro? —fue lo único que se le ocurrió pedir a Loki, sabía que se iba a quedar solo todo el día, así que quería, al menos, leer para matar el tiempo.
—Por supuesto —sonrió ella— ¿Qué tipo de libros te gustan?
— ¿Qué tipo de libros tienes?
—Tengo de medicina, superación personal, narrativa, poemas, filosofía...
—Narrativa —dijo rápidamente.
—Muy bien, ¿algún autor en especial? — pregunto ella mientras él comenzaba a pensar. No conocía a muchos autores midgardianos, solo los que eran de su interés, ya que muchos le parecían demasiado bobos y no merecían siquiera ser llamados escritores-. Tengo libros de Dekker, del Toro, J. K. Rowling, a Stephen King, Dan Brown, García Márquez, Shakespeare...
—Shakespeare —pido rápidamente, era el único nombre que había reconocido entre los otros que ella menciono. Al menos podría leer algo que, a su parecer, era de calidad.
—Muy buena elección —señalo ella —te traeré todos los que tengo para que de ahí escojas, ¿De acuerdo?
Loki asintió y ella le sonrió mientras salía de su habitación. Llego al cabo de unos minutos con una pequeña torre de libros. Los puso sobre la mesita de noche y le sonrió.
—Estos son todos los que tengo —dijo mientras se sacudía las manos y la ropa, al parecer los libros tenían tierra—. Bueno, si no tienes ninguna otra petición pasare a retirarme, ya se me hizo tarde —se acercó a él—. Vendré a la hora de comer para prepararte algo y ver como sigues. Nos vemos —se acercó a su rostro y lo beso en la mejilla.
Loki se quedó petrificado. La mujer lo había besado, en la mejilla, pero lo había hecho. Ella giro sobre sus pies y camino hacia la puerta.
— ¡Oh! —se paró en seco, para luego girara y comenzar a buscar en su bolsillo—. Lo olvidaba, te dejare mi número para que me llames para cualquier urgencia.
Saco un bolígrafo y en un papel que había sobre la mesita de noche, escribió los números velozmente junto con algunas indicaciones. Se lo entrego, le sonrió y después salió de la habitación.
El lugar se quedó en silencio. Loki llevo su mano a la mejilla que ella había besado y cerro sus ojos, la sentía cálida, como si todavía estuvieran los labios de ella en ese lugar. Ninguna mujer, además de su madre, había besado, tan siquiera, su mejilla. Las únicas personas que habían estado en contacto con su cara, de esta forma, habían sido Thor y Frigga. Los besos de Frigga eran besos protectores, cálidos, llenos de ternura, realmente le gustaban porque con ellos se sentía parte de la familia. Por el contrario, los de Thor eran más pasionales y llenos deseo por saborearlo a cada centímetro. Pero el beso de esta midgardiana ("Sophia" se reprendió a si mismo), la cual no guardaba ninguna relación sentimental con él, eran muy cálidos y llenos de sinceridad.
Sonrió por un momento, tomo uno de los libros que había sobre la mesita de noche, se recostó sobre su cama y se dispuso a leer.
Sophia Lerman era una persona muy activa, nunca le había gustado permanecer quieta sin hacer nada, sentía como le comenzaba a faltar el aire y que los nervios se le rompían cuando se quedaba quieta. Era capaz de poder pensar en mil y un cosas mientras hacia otras, era una habilidad que agradecía poseer. Y en este momento no era la excepción. Estaba arreglando unos papeles sobre el inventario que se hizo en el almacén del centro comunitario de salud. Le habían dicho que alguien más se encargaría de él, pero ella quería hacerlo por sus propias manos, para que no hubiera ninguna falla. No es que creyera que sus compañeros eran unos incompetentes, pero el chequeo del inventario siempre se turnaba y en esta ocasión le tocaba a Luke, el hombre más despistado sobre la tierra, además, después de lo ocurrido con la ausencia de morfina, no podía darse el lujo de que hiciera falta algo de importancia en el almacén. Estaba sumergida en su trabajo que no escucho que alguien abrió la puerta.
—Te encanta nadar en papeles ¿Verdad?
—Por supuesto que no, pero si no se hace bien alguien terminara herido -—dijo sin levantar el rostro—. ¿A que debo el honor de esta encantadora visita, Sage?
—Ya sabes, la curiosidad matutina —dijo Sage mientras se cruzaba de brazos.
Sophia levanto el rostro mientras sonreía. "Curiosidad Matutina". Ella sabía a qué se refería, más bien a quien. Desde que le había dicho a Sage, y reclamado a Luke, de lo ocurrido con Loki, la mujer de cabellos como la noche y pelo corto que tenía enfrente le preguntaba si es que ya su extraña visita ya había despertado. Lo mismo iba para Luke, pero a las horas después de la comida.
—Por fortuna, hoy ha despertado —dijo mientras se quitaba las gafas para leer—. Y amanecí bien, gracias por preguntar.
Sage suelta unas carcajadas, para después mirarla con una muy marcada sonrisa.
—Oh, vamos mujer, sabes que tu no siempre serás la sensación —soltó unas risitas—, tienes que aprender a compartir tu puesto con los menos afortunados— le guiña el ojo.
—Si como no — comienza Sophia, mientras rueda los ojos—, sobre todo cuando los menos afortunados son tremendamente guapos, aun con moretes y cortes en la cara.
Si Sage se sonrojo ante aquel comentario, lo supo disimular muy bien mientras soltaba unas carcajadas fuertemente sonoras. Sophie se cruzó de brazos.
— ¿Estas celosa de que otra mujer pose sus ojos sobre tu ojiverde? —dijo después de que se calmó, mientras levantaba una ceja de manera picara.
—No es mi ojiverde —dijo mientras arrugaba la frente—, solo es alguien a quien estoy ayudando. Además tiene un pinche carácter de mierda, es muy arrogante y prepotente...
—Y tiene un aura muy curiosa, tiene un grandioso culo y bla, bla, bla —comenzó Sage—. Vamos Sophie, no creo que la actitud sea algún problema para que no te parezca atractivo, además, lo tienes viviendo en tu casa semi desnudo.
—Sage, es solo un paciente que necesita mi ayuda, no puede haber nada más.
— ¿Y por eso lo tienes viviendo en tu casa? Pudiste haberlo dejado aquí en el centro en vez de tu casa.
—No tiene dinero —comenzó mientras empezaba a ordenar los papeles en su escritorio—, además no quería un hospital, supongo que ha de tener una fobia o algo así.
—Pues mientras no sea fobia a las mujeres... Bueno me retiro, tengo trabajo que hacer. Nos vemos más al rato.
Sage giro sobre si misma haciendo ondear su larga bata blanca, se dirigió a la salida y se fue dejando a Sophie terminando de organizar el papeleo.
Realmente Loki era alguien con un carácter fuerte y algo molesto, sufría del típico caso de principito al que todos debían de servir, actitud muy común en alguien de familia adinerada, pero eso no le quitaba el hecho de que fuera atractivo. Además ella ya lo había visto desnudo, en cierta parte era parte de su trabajo, pero por otra, realmente se apenaba. Cada vez que veía sus ojos sentía como su corazón se aceleraba y, con su mirada tan profunda, se podía perder en esos ojos. Sonrió, al parecer estaba comenzando agradarle un tipo que empezaba a conocer. Pero Loki tenía algo que hacía que ella quisiera ayudarlo. Sabía que debajo de esa mascara de agresividad, se encontraba un hombre, el cual, quería ser salvado de sí mismo. Su aura lo revelaba, pero lo que no revelaban eran sus temores.
Cuando ella llego a su casa, después del trabajo, la noche anterior, escuchaba como él se removía en su cama mientras gritaba por ayuda. Corrió apresurada a su habitación y lo encontró aferrándose a su sabana, mientras lloraba. Intento despertarlo, mientras gritaba su nombre, pero Loki no despertó. Así que decidió pasar la noche en la habitación de él, hasta que despertara, cosa de la cual, ella no estaba segura cuando seria. Para su fortuna, el despertó esa misma mañana, lo cual fue un alivio para ella.
Suspiro. Realmente sería un trabajo duro tratar con él y sus problemas, sobre todo porque él se cerraba a cualquier ayuda o apoyo que ella le brindaba. "Te encanta entrometerte en todo, Sophie" se dijo a sí misma. Le gustaba ayudar, pero este hombre sería un gran reto.
Miro su reloj y decidió que este día saldría temprano para poder buscar algo que le ayudara con Loki. Tomo los papeles y salió de su consultorio con rumbo a terminar lo más rápido sus labores de esta mañana.
Loki termino de leer "Henry V" y lo cerró. Al parecer Shakespeare tenía un grandioso talento para escribir. De hecho, llego al punto de preguntarse si este midgardiano había conocido a su hermano ("No es tu hermano" se recordó) Thor. Lo describía tal cual todo lo que había vivido su hermano, siendo que este libro se escribió mucho tiempo atrás, describía ciertamente la historia que había vivido. Toda la historia de estos reyes le recordó y encontró muchas semejanzas con la vida de Thor y de él mismo. El rey que es traicionado y destronado, el hombre que usurpa su trono, el hijo de este nuevo rey que es un rebelde, el castigo que sufre su hijo, como se reforma después de ciertas situaciones de vida y muerte y como asciende al trono como todo un monarca respetable que al final muere joven. Sería un excelente final para Thor. Sonrió ante aquella posibilidad, tanto para Odín como para su supuesto hermano.
La puerta se abrió haciendo que Loki levantara la vista a su dirección. Vio como Sophia entraba a la habitación con una bolsa de plástico en su mano. Dejando la puerta abierta, haciendo que la música que sonaba afuera entrara a la habitación, también logro obtener un olor que le era muy grato.
—No quise pasar antes para no molestarte, ya que pensé que ibas a estar leyendo, pero por lo que veo acabas de terminar —se acercó a él y le entrego la bolsa—. Te compre esto.
Loki enarco una ceja mientras la veía fijamente. ¿Por qué le había comprado algo?
—Mira, sé que es raro que te de un regalo hoy, pero es que lo vi y me recordó a ti, así que... Aquí esta, feliz cumpleaños, atrasado.
Lo puso sobre sus piernas y ella se sentó en la orilla de la cama. Loki tomo la bolsa y saco lo que esta contenía. Lo miro fijamente y le gusto por los colores: negro y verde con algunos toques en dorado. Pero no sabía que era.
—Es una mochila —contesto ella a su pregunta muda—. Ahora ya tienes algo más para guardar tus ropajes extraños con incrustaciones de oro —sonrió un poco—, en serio, ¿De dónde sacaste esos ropajes?
—Es un traje ceremonial —dijo secamente mientras inspeccionaba la mochila. Era muy bonita, esta tenía una larga correa de color negro la cual, supuso, se usaba para colgársela como un bolso, esto le recordó a su pequeño bolso de batalla donde guardaba sus armas y piedras con runas—. Esos "ropajes" son muy comunes de donde yo vengo.
—Ah, ya veo. ¿De dónde vienes?
Loki dudo por unos segundos y luego dijo secamente:
—De Noruega.
—Ahora entiendo lo de tu acento —Sophie miro hacia la puerta y después hacia Loki—. Hoy prepare un poco de carne con chile, ¿Quieres comer?
Loki asintió. Ella se acercó a él y lo sujeto del brazo sano para ayudarlo a levantar.
—Si fuera otra comida, te dejaría comer aquí, pero como es carne con chile y esta vez me quedo con mucho jugo, no quiero arriesgarme con las sabanas —sonrió un poco, para después girar su cabeza hacia la mesita de noche, donde estaba la pila de libros—. ¿Ya te has decidido por cual leer? Apuesto que ha sido una decisión muy dura.
Loki se puso de pie y se sostuvo de ella, gruño por lo bajo por un dolor punzante en su pierna, pero así como vino dicho dolor, desapareció. No quería moverse de la cama, pero esta mujer siempre disponía de el para cualquier cosa que ella quisieras, por más que el dijera que no, al parecer esta mujer ya tenía todo listo para hacerlo decir que sí.
—Sí, fue complicado escoger cual leer, así que leí todos.
Caminaron hacia afuera del cuarto, con pasos lentos pero seguros, a Loki le hacía bien moverse un poco, hacía que se desentumiera un poco.
— ¿Ya te los has terminado todos? —pregunto sorprendida—. Es increíble ¿Cómo es eso posible?
—No es lectura muy complicada. Además, no están tan largos —sonrió—. Soy un lector muy veloz.
—De eso ya me di cuenta —dijo un poco asustada—. Supongo que te traeré una lectura más extensa, para la próxima.
Anduvieron por el largo pasillo. Al salir de esta, Loki pudo ver el comedor que había frente a ellos, el aroma de la comida se hizo más pronunciado y, el cual, no le pareció desagradable, también pudo escuchar más fuerte la música, la cual le pareció más ruidosa que la que había escuchado en la mañana. Esta mujer tenía gustos de música muy extraños.
Lo llevo hacia la mesa del comedor y lo sentó en la silla de la cabecera de la mesa, bueno, al menos la mujer tenía sentido común, a un príncipe ("Ya no lo eres") deben de sentarlo en el mejor lugar de la mesa. Se sintió complacido y sonrió.
La mujer fue a la cocina y sirvió dos platos, uno lo puso sobre la mesa enfrente de Loki y el otro en el lugar de enseguida de él, puso los vasos y coloco una jarra con agua de color naranja, llevo los cubiertos y se sentó en el lugar frente al plato solo.
La música seguía sonando, haciendo que Loki arrugara la nariz.
—Sí, yo también odio Metálica —comenzó ella, mientras tomaba un trozo de carne bañada en salsa de color rojo intenso—, pero "Nothing Else Matters" es la única que me gusta, es un clásico.
Loki tomo un trozo de carne y se lo llevo a la boca temeroso. Cuando lo probo, no le pareció tan malo como él pensaba, tenía un sabor picante pero era pasable, no lo enchilaba, estaba acostumbrado a los sabores intensos de Asgard.
—No sé a qué te refieres, mujer.
—Sophia, Loki, no es algo tan complicado de recordar— dijo mientras se llevaba otro troncho de carne y lo masticaba—. Y me refería a la canción.
—No es de mi agrado —picoteo otro trozo de carne y decidió llevárselo a la boca—, ese tipo de música es puro ruido.
La canción dejo de sonar y después de unos instantes continuo otra, empezó con algunas notas tocadas con un piano.
—Ese instrumento, es agradable —dijo Loki mientras cerraba los ojos.
—Se llama "Set me free" de Casting Crowns —sonrió Sophia—. Sinceramente no sé cómo llego esa canción a ese disco, pero no me desagrada.
La voz de un hombre comenzó a cantar, tenía un timbre de voz grueso y sonaba ronco. A Loki le pareció interesante, comenzó a imaginar el aspecto físico del hombre alto y fornido, de cabellos castaños y largos, barba marcada y con una espada a un lado. Su voz era más como la de un guerrero que la de un cantante. Presto atención a lo que cantaba y de repente se tensó.
It hasn't always been this way (No siempre ha sido así) I remember brighter days (Recuerdo días más brillantes) Before the dark ones came (Antes que la oscuridad llegara) Stole my mind (Robara mi mente) Wrapped my soul in chains (Atrapara mi alma en cadenas)
Sus pesadillas vuelven a su mente. Intenta evitar temblar, pero no puede. Su mente comienza a estrujarlo, vuelve a él la sensación que le provoco los recuerdos de Thanos, suelta el tenedor el cual resuena en el plato. La pesadilla vuelve a él.
Now I live among the dead (Ahora vivo entre los muertos) Fighting voices in my head (Voces luchando en mi cabeza) Hoping someone hears me crying in the night (Esperando que alguien me oiga llorar en la noche) And carries me away (Y me lleve lejos)
Se abraza a sí mismo. Siente como todo a su alrededor comienza moverse y tiembla, tiene miedo, ve a la ventana y observa como el sol se encuentra a escasos pasos de tocar el suelo. "No, que no se vaya" se susurra a sí mismo. Sus demonios comienza a reaparecer, la bella escena del comedor comienza a desvanecerse. ¿Cómo carajos era que podía estar soñando si no recordaba haber, siquiera, ido a dormirse? Tal vez nunca despertó de su sueño. La figura de Sophia comienza a desvanecerse.
Set me free of the chains holding me (Libérame de las cadenas que me sostienen) is anybody out there hearing me? (¿Hay alguien por ahí escuchándome?) Set me free (Libérame)
Las cadenas vuelven a aprisionarlo. Sintió como en su pecho vuelve a hacer presente aquella opresión y comienza a faltarle el aire. Se sujeta de la mesa ("¿Cómo es que aún sigue ahí?"), se aferra a ella para evitar caerse, no sabe a dónde mirar, todo a su alrededor se distorsionado, en cada una de sus pesadillas y temores. Se hacen presentes, uno a uno comienzan a acercarse a él. Loki cierra sus ojos, solo quiere que todo para y desaparezca.
Morning breaks another day (Por la mañana se rompe un día más) Finds me crying in the rain (Me encuentra llorando bajo la lluvia) All alone with my demons I am (Estoy a solas con mis demonios) Who is this man that comes my way? (¿Quién es este hombre que viene a mi camino?) The dark ones shriek (La oscuridad grita) They scream His name (Gritan su nombre) Is this the one they say will set the captives free? (¿Es éste el que dicen que libera a los cautivos?)
Sintió como las cadenas lo aprisionaron, se queda quieto, ya no quería luchar, siento que si lo hacía seria en vano. Y así es. Pensaba que se lo merece, que todo aquello que estaba sufriendo es por culpa de él. Sintió que ya no había escapatoria, ya no hay nada más que hacer.
Escucho a lo lejos como Sophie comenzaba a cantar la canción. Su voz melodiosa es lo único que lo ata a la realidad. Pero sus pesadillas y los recuerdos de cada una de sus torturas luchaban fuertemente para seguir torturándolo. Intento aferrarse a la voz de ella, no quiere perder aquella pequeña esperanza. Soltó la mano de la mesa y comienzo a estirarla tenía que alcanzarla, debía de hacerlo ("Su voz se ha vuelto como la mano de aquella pesadilla"), intento llamarla, pero su corazón le duele, lleva su otra mano a su pecho. Su voz se ahoga en su garganta. No puede hablarle.
As the God man passes by (Como el hombre que Dios pasa por) He looks straight through my eyes (Él mira directamente a través de mis ojos) And darkness cannot hide (Y la oscuridad no se puede esconder)
Logro ver a Sophie entre todas las visiones que estaba viendo. Intento llamarla de nuevo y su voz sonó leve ante el sonido de la canción. ¿Qué clase de brujería poseía aquella maldita canción que hacia vivir su pesadilla en carne propia? Creía estar seguro de que no estaba dormido, ya que no recordaba cuando fue que se volvió a dormir. Intento elevar el tono de su voz y ahora su tono fue más fuerte.
—Sophie —dijo con dolor en la garganta.
La mujer voltio a verlo y su mirada de felicidad, fue remplazada velozmente por una de estupefacción.
Do you want to be free? (¿Quieres ser libre?) Lift your chains (Levanta tus cadenas) I hold the key (Yo tengo la llave)
Loki sintió como el aire se le iba de sus pulmones y cerro sus ojos lentamente. De repente sintió como unos brazos cálidos que lo rodearon. Su cuerpo se le comenzó a desplomar poco a poco, pero esos brazos no dejaron que callera. Sintió una calidez que nunca antes había sentido.
You are free (Tu eres Libre)
—Ya estoy aquí —le dijo una voz suavemente—. Todo estará bien Loki, tranquilo.
Loki abrió los ojos de golpe, cuando la canción se terminó. Logro ver como todo a su alrededor volvía a la normalidad. Todos aquellos demonios que había visto, habían desaparecido. Intento hablar, pero la voz no le salía. Vio como Sophie le rodeaba con sus brazos, no quería apartarse, se sentía seguro con ella abrazándole y no quería perder esa zona de confort que ella había creado con sus brazos.
— ¿Estoy durmiendo? —pregunto Loki con voz queda, fue lo único que podía lograr sacar de su garganta, se encontraba en shock, quería comprobar si en realidad estaba despierto o aún estaba soñando.
—Sí, este despierto Loki —le respondió Sophie mientras le acariciaba suavemente la espalda.
— ¿Qué clase de brujería tiene la maldita música de por aquí? —pregunto elevando la voz Loki, se sentía indefenso y su mecanismo de auto defensa comenzó a reaccionar, quería gritarle y destajarla, pero no podía moverse, aún estaba la cuestión del miedo. Realmente en esos momentos, su mente era un torbellino de decisiones, emociones y sentimientos, de los cuales, Loki no podía controlar ninguno y todos estaban queriendo salir de él.
Pero al menos las visiones se habían desvanecido. La música que hora sonaba era más tranquila, se escuchaba un instrumento de cuerdas y un silbido sereno se comenzó hacer presente, esta vez se relajó. Entendió que la música, aquí en Midgard, como puede torturarte como también puede reconfortante, y esto era algo que le gustaría analizar.
—Por favor, te ruego que no vuelvas a poner la canción anterior.
Sophia estaba disfrutando de su comida y de la canción cuando vio como el brazo de Loki se dirigía hacia ella. Volteo cuando este le llamo por su nombre, al parecer ya lo estaba recordando. Fue ahí que de estar relajada paso a estar realmente tensa, el rostro del pobre hombre estaba pálido, mucho más que lo habitual. Tenía una mano en el pecho, al parecer le dolía y estaba casi desplomándose. Pensó que tal vez se había atragantado con la carne, pero pudo logar ver como su respiración era agitada, mas no ausente. Después vio como este estaba temblando, al instante el comenzó a cerrar los ojos. Sophie se levantó al instante, vio como el aura de Loki se movía de una forma muy agresiva, supuso que se debía por algún temor que comenzó a florecer en su interior. Esto le recordó a cuando comenzó a gritar por ayuda la noche anterior y como su aura se comportaba de la misma manera, al parecer a este pobre hombre lo acosaban fantasmas de su pasado que no lo dejaban vivir.
Cuando estuvo a su lado, Sophie sintió una enormes ganas de estrecharlo contra su cuerpo, así que rodeo el cuerpo de el con sus pequeños brazos y comenzó a consolarlo con palabras que ella no quería decir, pero salían de su interior espontáneamente. "Todo irá bien", "Ya estoy aquí, tranquilo" eran las frases que más constantemente repetía. ¿Realmente este hombre habría sufrido de tal manera, que sus miedos lo acosaban mientras comía y escuchaba música?
De repente logro escuchar la voz de Loki, le había preguntado que si estaba despierto. Ella dudo por un momento pero después le respondió que sí, que en ningún momento se había dormido. Y después le dijo algo que le pareció realmente gracioso viniendo de aquella situación, pero que aun así, le sirvió para confirmar lo que ella había deducido.
— ¿Qué clase de brujería tiene la maldita música de por aquí? —pregunto intentando mostrarle algo del clásico tono de voz molesto que usaba con ella, pero no lo logro, aun podía notar su temor en su voz—. Por favor, te ruego que no vuelvas a poner la canción anterior.
Sintió como las lagrima de Loki caían en sus hombros. Lo atrajo más a su cuerpo y continúo acariciando su espalda.
Realmente este hombre tenía muchos problemas, y ella quería ayudarlo a superarlos. Sentía que era la única que podía hacerlo. Pero con esto, descubrió que sería una labor bastante complicada.
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