Capítulo 19.
Tras las rejas.
Solo.
Así me encontraba.
No era la primera vez que estuviera enjaulado. Más bien ya se me hacía común, al parecer los humanos les encantaba mantener a los animales encerrados.
¿Por qué? ¿Por qué es tan divertido encerrar a un animal y no nos pueden dejar tranquilos y en libertad?
¿Por qué fueron por nosotros? No estábamos molestando a nadie, solo jugábamos.
¿Por qué tuvieron que dañar a Zeus? Era el mejor perro del mundo. No podía sentirme más que culpable por su partida.
Estaba destrozado, Zeus había luchado hasta el último minuto porque no quería volver a este lugar. Al final los humanos si eligieron por él, no hubo adopción, su destino estaba sellado con la muerte.
¿Por qué tuve que insistir? Se suponía que le haría caso. Nos debimos quedar en nuestro escondite.
Supongo que soy un asco en esto de ser un perro, ¿eh? Podrían darme el premio al peor perro del mundo.
Cada vez más le rogaba a las estrellas para que me sacaran de este sufrimiento, aunque a veces me regañaba por eso. ¿Qué habían hecho las estrellas por mí? Solo me habían sumergido en una vida sin fin. Una vida que solo traía desgracias y más desgracias.
Y la pregunta del millón era, ¿por qué la historia se tenía que repetir?
Otra vez solo, lejos de un alma pura y otro amigo muerto por mi culpa. Todo se parecía tanto a mis vidas pasadas que me asustaba. Es como si estuviera destinado a fracasar en mi misión y fuera obligado a estar solo, sin familia, sin amigos, sin amor.
—¿Podrías dejar de chillar?—escuché en la jaula de al lado—. Todos estamos cansados y no dejas dormir.
Un perro excesivamente grande me miraba con fastidio, al parecer no estaba tan solo. De hecho, no di ni un solo vistazo al lugar cuando el humano me arrojó dentro de la jaula.
Sin decirle nada al perro acaté su orden y empecé a visualizar lo que será mi nuevo hogar, espero que no por mucho tiempo. Mi jaula era espaciosa con un tarro de agua en su interior, estaba limpia y según olí no había nada extraño puesto en ella. Lo grave del asunto es que no había comida. Nada, y mi estómago solo seguía rugiendo tanto como esta mañana.
Acercándome a la puertecilla con barras vi que había cientos de jaulas con perros y gatos adentro, solo podía observar la cara de algunos huéspedes. Decepción, tristeza, desesperación, era lo que podía ver en alguno de ellos. Quería hablar con ellos, saber lo que les había pasado, el cómo habían llegado aquí, pero estábamos en una complicada situación en la que no podían olerme la cola. Así sería más difícil de comunicarme con ellos.
Un pasillo dividía una tanda de jaulas con la otra, el suelo estaba excesivamente pulcro y la falta de comodidad hacía que mis pelos se pararan del miedo que sentía.
Recordaba las palabras de Zeus, solo hay dos maneras de salir de la perrera: adopción o muerte. Y realmente no quería volver a morir, no sin antes darle un fin a todo lo que las estrellas me habían impuesto.
El perro gigante en la jaula continua mantenía su cabeza entre sus patas pero todavía me observaba. No necesitó oler mi cola para hablarme, el sólo habló, sin si quiera querer conocerme un poco. Solo estaba fastidiado de mis aullidos. Pero él no entendía, nadie entendía que mi corazón estaba partido en mil pedazos porque mi amigo ya no estaba conmigo.
—Puedo oír tu cabeza pensar, cachorro—su voz gruesa me espantó, pero esta vez habló sin ese tono duro que anteriormente había usado para callarme—. ¿Cómo te llamas?
—Firulais.
—Oh, un perro sin nombre. Así que has vivido en las calles desde siempre.
—No, tuve una casa, pero no fui bienvenido por el dueño y me abandonó. Mi nombre, en esa vida, no viene al caso—expliqué acercándome a él—. Quise un nuevo comienzo, por eso el Firulais.
—Escoger Firulais para empezar de nuevo no fue lo más inteligente de tu parte—Se burló levantando su cabeza y lamiendo su pata.
—Sinceramente nunca he hecho cosas muy inteligentes, siempre meto la pata.
—Pues estar aquí tal vez te haga pensar mejor en tus acciones.
—¿Cuál es tu nombre?—pregunté al ver cómo el can seguía hablándome sin haberse presentado.
—Soy Apolo.
Apolo, Zeus... ¿Otro Dios? ¿Eran tan comunes esos nombres?
—Te queda el nombre.
—A ti, por el contrario, no te queda el Firulais—bostezó con aburrimiento—. Pero eso lo podrás resolver pronto. Eres un cachorro, serás adoptado pronto.
Zeus me habló de eso, los cachorros tenían más chances de salir de aquí. Pero ya no era tan pequeño como lo era antes, mis patas y mi cuerpo ya estaban en su máximo esplendor. ¿Tendría suerte aun siendo un perro grande?
—¿Cuánto tiempo tienes aquí?—decidí preguntar esta vez.
—Tres años, soy el más viejo aquí. Eso les sorprende a muchos.
—¿Por qué?
—Porque la mayoría no dura más de un año—dijo una voz a mis espaldas, me doy la vuelta y veo que tenemos compañía en la jaula a mi otro lado—Soy Cleo.
Y oficialmente estaba enamorado. Pude sentir como mi cuerpo se derritió tan solo viendo sus hermosos ojos. Sus pequeñas patas se posaban con delicadeza sobre el suelo y su nariz, rosada como una cereza me invitaban a darme un festín en ese precioso hocico.
Cleo, la perfección en cuatro patas.
—Yo... Yo... Firulais.
—Tu Firulais, entiendo—dijo confundida, miró hacia Apolo con duda—. ¿Otro perro sin nombre?
—Según él si lo tuvo, solo que quería iniciar de nuevo.
—¿Y elegiste Firulais?—me preguntó.
¡Ella me estaba hablando y no logré responderle!
Solo la observé, cada pelo de su cabeza y cuerpo. Es quizás la perrita más bonita que haya visto en mis diez vidas.
—Eres un can extraño—esta vez se sentó y siguió observándome, incluso inclinó su cabeza haciéndola ver tierna—. Un consejo, deja de ser tan extraño y si ves un humano sé adorable.
—¿No crees que sea adorable?
—No, sinceramente me das escalofríos.
Voy a responder cuando alguien empezó a ladrar y poco después le siguieron los demás. Cleo se levantó y empezó a mover su cola de la emoción.
—¿Qué sucede?
—¡Humanos!
¿Qué? ¿Es que el amor de mi vida nunca ha visto uno de esos bichos feos?
Me preguntó, ¿cómo llegó Cleo a este lugar y por qué está tan emocionada de ver a los humanos?
Espero que el capítulo les haya gustado, un poco de calma luego de lo de Zeus :)
¿Creen que Cleo y Apolo serán importantes?
Capítulo dedicado a Dippy <3 me encanta que tengas a Espeon de foto de perfil jijiji
Recuerden que si quieren dedicación deben comentar, los escojo al azar.
Nos leemos.
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