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Miedo

—No sé de qué estás hablando, ¿Miedo?—

Respondió Shun al comentario de Pandora donde ella hacía un intento de poder hacerlo entrar en razón y animarlo a que tuviera la confianza suficiente de hablar sin embargo la chica notó el poco interés del joven al no querer todavía expresarse, respiró entendiendo y aplicando sus propias palabras al “darle tiempo para hablar” pero una pequeña esperanza se albergó en ella al notar inquieto al contrario.

—¿Ikki te obligó?— preguntó sin despegarle ni un segundo la vista de encima

—No, para nada —respondió— Él no sabe aún que te ocurre pero yo puedo intuirlo

—¿Por qué?—

—Porque por ese motivo tuve que ir a terapia en donde conocí a tu hermano —dijo bajando por cuestión de segundos la mirada— Es difícil pero no estás solo, no voy a obligarte a hablar pero por lo menos ten en cuenta de que cuando quieras hacerlo yo estoy dispuesta a ayudarte.

—Gracias pero no creo necesitar ayuda por el momento —contestó— Tengo todo bajo control.

(...)

Shiryu, Ikki e Hilda llegaron finalmente al cuarto donde Docko estaba esperándolos, la recepcionista solo señaló las escaleras diciendo brevemente en donde estaba la habitación. Él griego los dejó pasar luego de que cada uno mostrara sus identificaciones confirmando su identidad, Docko cerró la puerta nuevamente para luego acompañar a los otros a la sala donde llevarían a cabo una pequeña plática introductoria, Shiryu pidió permiso para grabar la conversación y luego poder enseñársela a los que no pudieron ir, después de mucho pensarlo el susodicho accedió.

Docko apenas y podía hablar correctamente el japonés pero hacía su mayor esfuerzo por explicar lo que se sabía del caso en su país y el como habían “archivado” el asunto luego de tantas investigaciones.
En Grecia se había presentado una situación similar (por lo que se sospechaba que se trataba del mismo incidente que ahora ocurría en Japón) donde ahora únicamente mujeres mayores de edad eran las víctimas, al principio se desconocía porque había una enorme fijación por las mujeres de entre dieciocho a treinta años especificamente, si tenía un año más o un año menos estaba totalmente fuera de peligro. De acuerdo a las pequeñas pistas accidentales que dejaba la organización detrás de todo se tenía una idea de para que eran ocupadas dichas chicas siendo principalmente para prostitución; las jóvenes Helenas eran llevadas a diversas partes del mundo para explotarlas pero las que se quedaban dentro del país residían en un edificio parecido a un hotel donde ellas satisfacía los deseos enfermos de los hombres o de quiénes estuvieran dispuestos a pagar por solo una noche, estos deseos iban desde los fetiches más “normales” hasta las parafilias más inhumanas.

Todo esto se descubrió gracias al testimonio de una chica que logró escapar de dicho departamento pero al solo convivir con los empleados de los verdaderos jefes nunca se pudo saber quién o quienes eran los principales involucrados. Entre todos los fetiches y parafilias que el sitio podía albergar el más recurrente y con el que se contaba más inmobiliario, habitaciones, disfraces, etc. Era el Petplay, por lo menos una vez todas las jóvenes tuvieron que ceder ante este fetiche sino querían morir por desobedecer las órdenes.

La organización así como llegó fue desapareciendo por lo que la policía de Grecia aprovechó está oportunidad para atacar ahora que estaban vulnerables sin embargo a pesar de haber arrestado a varios cómplices y trabajadores nunca se pudo saber quién era la persona que estaba detrás dirigiendo la organización.

Pero pasó algo curioso no solo en Grecia sino en todo el mundo impulsado principalmente por el “anime” perteneciente a Japón y a la música pop Coreana, los gustos de las jóvenes empezó a cambiar para tomar inspiración de la moda asiática donde se retrataba tanto a hombre y mujeres (principalmente mujeres) un tanto menores para su edad ocurriendo el fenómeno de la “infantilización” al no solo usar ropa que podría considerarse poco común en una mujer adulta (la ropa variaba realmente ya que está característica era más vista en las famosas “Lolitas”) sino su modo de actuar, de comportarse e incluso de hablar.

De algún modo u otro esto no pasó desapercibido por estás personas que se vieron más interesadas en lo que ocurría en Japón (En éste país al tener de cierto modo normalizado dichas acciones y comportamientos independientemente de la edad) migrando todo allá, abandonando el edificio donde tenían cautivas a las jóvenes que a la gran mayoría asesinaron al ya no servirles para sus ahora nuevos propósitos pero dejando vivas a aquellas que veían que podían todavía explotar en otro país o en la nueva casa donde estarían resguardadas siendo actualmente Sodoma y Gomorra.

Hilda cuestionó sobre porque creían que esté había sido un factor para cambiar de localización ya que actualmente se sabía que no solo manejaban ese ¿Fetiche?, Sino que abarcaban varios dependiendo de los gustos del cliente llendo desde lo que se podría considerar más inocente que era precisamente el Petplay y el Infantilismo a las víctimas hasta lo más enfermo como la necrofilia y el canibalismo.

Docko suspiró mientras intentaba encontrar las palabras para poder expresar su respuesta, meditó la situación ya que no había hablado realmente de lo que había visto con alguien (ni siquiera con su equipo al ser solo sospechas). Explicó que él mismo pudo corrobar la hipótesis cuando un día de casualidad se hospedó en un hotel no tan conocido, solo buscaba donde pasar la noche mientras estaba fuera de casa y al ser un lugar “deficiente” las paredes no eran tan gruesas como para poder aislar el sonido y ahí fue donde escucho brevemente la frase “Tenemos que irnos a Japón”, no escuchó más que esa pequeña frase que creyó era coincidencia pero días posteriores las víctimas empezaron a aparecer muertas y luego de otros días no se supo más del caso hasta que comenzaron a aparecer cuerpos de japonesas en contendores de basura y esparcidas en lugares menos visitados.

Ikki preguntó sobre los posibles sospechosos que se tenían en esa investigación que el lideraba pero Docko respondió diciendo que todos aquellos en los que se mantenía una sospecha fueron declarados inocentes al demostrar pruebas de que no tenían nada que ver con la organización además de estar la clara respuesta de que ellos no estaban involucrados cuando dicho grupo se trasladó a Japón y ellos siguieron en Grecia.

Shiryu cuestionó por último su decisión de mentir sobre el vuelo de avión, parecía que tenía noción sobre lo que días antes había ocurrido en la policía y además su desconfianza en June, la chica que recibió la llamada y para sorpresa de nadie Docko sonrió mientras soltaba una risa, imaginó que Shion no les contaría pero aún así le generó gracia como su amigo seguía queriendo guardar información que consideraba importante o peligrosa para los demás. Él y Shion había estando en constante contacto y una de las tantas conversaciones que compartieron tocaron el tema de June, la muerte de Ban y el brutal asesinato de Nachi por lo que para poner a prueba a una potencial sospechosa llamó a la recepción, los únicos que se enteraron fueron June, Mu y Shion en un principio para luego el último repartir la información con los demás y como era obvio ni Shion o Mu eran trabajadores de esos tipos por lo que por medio de ir descartando personas la única que quedó fue Esmeralda...

A pesar de que aún existía la posibilidad de que alguien se halla colado en la línea y hubiera escuchado la conversación siendo este individuo la persona anónima que parecía ayudarlos pero teniendo en cuenta la misma cooperación que mostraba con los policías, a este individuo se le colocaba en los posibles pero no directos sospechosos.

Los cuatro siguieron platicando hasta que el tiempo se terminó y Docko paró la conversación anunciando que solo estaba esperando el momento adecuado para salir y reunirse con los demás; Hilda, Shiryu e Ikki se despidieron del griego y salieron del hotel para volver a ir con los demás y compartir los resultados de ese pequeño encuentro sin embargo, Ikki pensaba que quien pudiera saber más sobre el cambio de locación de estás personas era Paradox quien seguía en el reclusorio aún esperando su condena ya que al parecer el juez seguía investigando su caso para otorgarle una sanción a sus crimenes.

Ir con Paradox era cuestión de tener suficiente tiempo y dedicación como para estar prácticamente fuera de Tokio durante días pero quizá eso era lo de menos, lo complicado sería en todo caso pedir a los encargados del lugar el permiso para ir y poder hablar con la mujer. De momento se centró en trabajar junto a los demás en lo que decidía si asistir o no Al reclusorio; entre todos reunidos esta vez se escuchó la conversación, Hilda comentaba que está persona podría rondar cerca de los treinta a los cincuenta años de tal forma que cuando hubiera iniciado con aquel hotel en Grecia tuviera al rededor de veinticinco o veintiocho años aproximadamente como para tener noción de las tantas filias existentes y estar constantemente actualizado conforme a moda como para encontrar más rentable ir directamente a Japón donde vestirse/actuar como “Loli” o tener un aspecto “Shota”  era más común visto en una comunidad ya acostumbrada a dichos comportamientos mostrando una diferencia como en Corea del Sur, China, Tailandia, etc. Dónde no era tan visto e inclusive (y por lo menos en Corea) llegaban a ser mal vistos aquellas personas que no respetaran el código de vestimenta (siendo principalmente afectadas las mujeres al usar por ejemplo una blusa escotada), Una persona mayor podría haberse sospechado también como el líder detrás de todo pero de cierto modo no encajaba bien ya que en lugar de vestir adolescentes y mujeres jóvenes como niñas (por ejemplo)  hubiera optado directamente por niñas pequeñas, eso sumado a los gustos minimalistas que se solían observar en sus escenarios que pertenecían a una tendencia “actual” hoy en día.

Todos empezaron a argumentar sobre lo que Hilda decía comentando las cosas tanto positivas como negativas de lo que proponía con su breve análisis pero mientras tanto en el despacho de Pandora la joven tuvo que regresar a trabajar luego de un rato de tener un plática con el hermano de su prometido, Shun salió de la oficina por decisión propia para darle espacio para que concluyera su trabajo, caminó escaleras abajo hasta la recepción para sentarse en la sala de espera, se sentó en el sillón más lejano a la mujer que cumplía el papel de recepcionista, colocó su mochila en sus piernas y sin sacar nada introdujo sus manos dentro de la mochila buscando el celular que Ikki le había comprado, aquel que apenas servía para llamadas y mensajes.

—¿Estás en línea?—

Escribió desde una aplicación de mensajes que casi nadie ocupaba en la actualidad pero que era la única con la que contaba el teléfono.

—Para tu suerte sí, ¿Qué pasó?— respondió Seiya por mensaje

—¿Te entregué las copias de los exámenes médicos originales?, Se me había olvidado preguntarte con tantas cosas que pasaron— interrogó tomando un pequeño tiempo para revisar entre sus libretas y libros

—Las copias no las tengo, solo el documento original. —respondió—  Ya no pudiste contarme sobre el hombre que te agredió en el baño público, ¿Qué ocurrió?

—No puedo decirte mucho por acá, preferiría contártelo en persona... Pero al final Ikki de cierto modo se enteró, Aldebaran, el que me falsificó los documentos médicos me encontró.—

—¿Ikki se enteró?, ¿Ya está enterado?—

—No del todo, solo sabe que me lastimaron pero porqué o por quién —escribió rápidamente al escuchar bajar a alguien— Estoy en el despacho de la novia de Ikki, tengo que despedirme pero mañana te veo en la escuela.

Guardó el teléfono y bajó la mochila al suelo volteando a ver hacía las escaleras al cliente de Pandora bajar y despedirse posteriormente de la recepcionista, no pensaba subir sin embargo pudo ver a lo lejos a un hombre acercarse al edificio planeando entrar y seguramente pedir asesoría legal con Pandora. Tomó inmediatamente su mochila y caminó hasta las escaleras para no levantar sospechas con la mujer de la recepción pero una vez estuvo fuera de su alcance visual corrió escaleras arriba hasta la oficina de Pandora pero pasándola de largo para ocultarse dentro del recipiente de basura ya que de todos modos solo depositaban ahí hojas de papel o botellas vacías de agua. Con dificultad sacó su otro celular siendo ahora el inteligente que había obtenido meses atrás y abrió la aplicación de mensajes.

—¿Qué haces?, No me dijiste que vendría al despacho de la novia de mi hermano— reclamó algo enojado notando de reojo el pasillo por medio de la rendija cerca de sus ojos de la tapa del basurero

—Yo tampoco sabía que iban a salir pero al parecer tienen pensado hacer una fiesta—

Respondió el otro chico al otro lado del teléfono.

—¿Fiesta?, ¿Cómo te enteraste, fuiste allá?—

—Me pasaron la voz.—

—Te tienen una sorpresa... Eso yo lo ví, te va a llegar un paquete aproximadamente hoy o mañana durante la noche, a la misma hora en que apareció tu fallido amor— escribió el chico recalcando sobre el paquete al ponerlo en negritas

—No hables de ella por favor... —mandó el mensaje— ¿Qué contiene el paquete?

—Ropa, a mí me dieron uno igual pero es porque me van a trasladar—

El corazón de Shun se detuvo un momento al leer el mensaje, empezó a tensarse en el momento menos adecuarlo para hacerlo, con miedo miró en el pasillo notandolo aún vacío, respiró profundo y continúo la conversación.

—¿A dónde te enviaran?, ¿Llevas tu collar al menos?—

—Voy a trabajar en un bar y sí, tengo conmigo el collar de pegaso.—

El chico comenzó a escribir una respuesta al comentario del otro sin embargo tuvo que parar al ver finalmente dos pares de zapatos avanzar por el pasillo, hizo todo lo posible por guardar silencio y quedarse totalmente inmóvil para no hacer ruido con las botellas o las hojas en lo que el hombre se acercaba a la puerta de la oficina de Pandora. Su visión se terminó cuando el tipo desapareció de su rango de visión sin embargo escucho la puerta de la oficina abrirse y con ello unas pisadas, esperó solo un rato en lo que la puerta volvía a cerrarse para después salir del bote de basura dejando la tapa a un lado y su mochila aún dentro, se acercó a la puerta y del pantalón de su uniforme sacó el viejo teléfono, puso la aplicación de grabadora y la dejó un momento cerca de la puerta para que pudiera grabar toda la conversación que en un futuro estaba seguro le serviría de evidencia.

Él presto atención a lo máximo que pudo escuchar a través de la gruesa puerta de madera, parecía que se estaba peleando por el nombre y la derechos de una marca ya registrada de helados ya que al parecer había habido una coincidencia al ponerle él el nombre a su heladería. Pandora lo orientó diciendo que sería complicado su situación ya que la marca ya existía cuando él apareció en el mercado sin embargo podría ver cómo podía ayudarlo; la plática siguió un rato más pero cuando Shun escuchó un “gracias” paró inmediatamente la conversación y guardó su teléfono para volver inmediatamente al bote de basura.

El recipiente estaba a metro y medio de la oficina, corrió solo un poco ya que todavía debía de acomodarse adentro y colocar adecuadamente la tapa tal y como está antes pero parecía que el tiempo el ganaba, su corazón palpitando al máximo le impedía apreciar las pisadas de los otros aproximándose a la salida, su sudor empezaba a aparecer al notar que quizá no llegaría a tiempo pero solo eran malos pensamientos que lo aparecían, quitó la mochila para que lo estorbara y demasiado nervioso tomó la tapa que enroscó al bote justo a tiempo, el hombre salió casi al instante en qué Shun se escondió pero este tipo logró escuchar algo en lo que se acercaba a la salida, se despidió de Pandora en la puerta y cuando la puerta fue cerrada se dio media vuelta para caminar a lo largo del pasillo viendo el resto de cuartos donde la mayoría estaban ocupados también, caminó de regreso viendo debajo de las bancas de espera manteniendo sus manos ocultas en su pantalón.

Shun sentía que moriría metafórica y literalmente mientras observaba al tipo caminar de regreso, no tenía ganas no valor como para ver a través de la pequeña rendija frente a él, hacía lo posible por pegarse a la pared del contenedor mientras se apresuraba a cubrirse con bolsas plásticas que había encontrado muy al fondo del basurero.

Sus pupilas se dilataron y su respiración al igual que su pulso de detuvo al ver la mano de aquel tipo entrar por completo en el bote de basura y estando a solo centímetros de tocarlo, no podía cerrar los ojos porque su cuerpo había dejado de reaccionar cuando dicha mano empezó a introducirse poco a poco e intentaba tocar al rededor pero afortunadamente solo tocaba las botellas o el resto del papel que él mismo acercaba con la esperanza de no ser visto.

Llevó ambas manos a su boca y ahora sí cerró sus ojos cuando la mano salió pero el hombre seguía delante de él, esperó lo peor cuando escuchó el pequeño “clic” de la tapa sonar informando que podía ser retirada para sacar el contenido, por mucho que intentó esconderse o poner la mochila sobre de él era demasiado tarde, la tapa iba a ser removida... Pero por suerte escuchó la puerta de la oficina de Pandora abrirse, encontrando de este modo algo de calma al intuir que así el tipo no volvería a levantar la tapa.

—¿Todo en orden?— preguntó Pandora quien iba al primer piso para ver si ahí estaba Shun pero de detuvo al ver a su cliente en la basura.

—Si, todo en orden. —respondió soltando la tapa del basurero sin tener la oportunidad de quitarla— Se calló mi anillo mientras tiraba algo, pensé podía recuperarlo.

Pandora se acercó al basurero dispuesta a ayudar, el tipo se apartó de su camino para permitirle el paso a la abogada. La chica sin ningún problema abrió la tapa del bote de la basura y la dejó a un lado en el suelo pero no notó el anillo, Shun en todo ese breve momento se había cubierto con el resto de hojas y botellas quedando literalmente hasta el fondo del recipiente para que así la basura sobresaliera y él estuviera oculto. El tipo se acercó para ver si podía observar su anillo imaginario, estaba a punto de introducir su mano al fondo pero la joven lo detuvo proponiéndole ser ella quien examinara el fondo.

Shun solo vió como Pandora casi se introducía dentro del recipiente pero sin poder llegar aún al fondo, con la poca iluminación y espacio trataba de esquivar el tacto de la mujer sintiendo su alma abandonarse cuando sintió que no podía seguir evadiendo la situación al faltarle el aire allí abajo rodeado de tanta basura que por suerte ese día no habían sacado.

—Creo que no está, la próxima vez que venga puede entregármelo en caso de que aparezca. —respondió amable dando algunos pasos hacía atrás— Le agradezco por todo, hasta luego

—Yo le guardó su anillo, hasta luego.— respondió sacando su brazo del recipiente de un metro de largo, tomó la tapa y volvió a colocarla para retomar su camino al primer piso.

Shun esperó un rato todavía para salir y cuando creyó era el momento indicado salió de la basura sacando su mochila y quitándose algunos empaques de dulces que se habían pegado a su uniforme, exhaló más tranquilo luego de haber sentido a la misma muerte presentarse en su casa ante tales sucesos. Colocó todo en su lugar y poniéndose la mochila en su espalda fue a las escaleras para bajar al segundo piso donde estaban los baños, eventualmente Pandora subió al segundo piso y cuando se encontraba cerca del baño Shun salió simulando haber estado ahí.

—Te estaba buscando.— dijo arreglándole algo de su cabello que se veía alborotado y despeinado

—Perdón...— Respondió murmurando

—¿Qué es esto? —preguntó fijándose en el cuello de la camisa del chico viendo un cigarrillo escondido— ¿Estabas fumando?

—¿Qué?, No... Yo no fumo.— respondió con cierto nerviosismo al notar ese pequeño pero significante detalle que por accidente había pasado por alto.

Pandora tiró el cigarrillo a la basura, realmente Shun no olía a tabaco lo cual le dejaba más dudas que respuestas, ambos fueron nuevamente a la oficina para pasar las últimas dos horas ahí antes de terminar de trabajar y cuando finalmente llegó el momento de cerrar Shun agradeció haberlo dejado permanecer ahí pero Pandora le respondió con una simple sonrisa mientras pedía un taxi de aplicación que llevaría a ambos a la casa del menor.

Shun no sabía de esa decisión pero tuvo que simplemente aceptarla al saber que no podría hacerla cambiar de opinión y después de ir en carretera por fin llegaron a la casa, Pandora abrió con su llave y ambos ingresaron.

Shun dejó sus zapatos en la entrada y corrió a su habitación dejando aún a la joven en la entrada, Pandora observó con duda, una vez que se retiró el calzado fue detrás de él pero notando que ya estaba dentro del baño y el agua de la regadera azotaba el suelo.

—¿Todo en orden?— preguntó después de tocar la puerta diciendo que estaba fuera

—Si... Todo en orden— respondió permaneciendo debajo del agua intentando tallar su cuerpo con fuerza para cubrir el olor que imaginaba tenía a basura

—Estare abajo, si necesitas algo puedes llamarme, ¿Entendido?—

—Si, está bien. Muchas gracias.—

Shun respondió encontrando alivio cuando escuchó a Pandora volver a alejarse, se mantuvo debajo del agua todavía un poco más ya que solo quería eliminar el nulo olor a basura que se había quedado en él. Cerró las llaves cuando terminó, envolvió su cuerpo en una toalla y salió de la ducha, se vistió con la primera ropa que había tomado minutos atrás sin percatarse de que era un suéter azul con bordados y encaje tanto en las mangas como en los bordes del cuello y de la cintura, contenía aparte un diseño en lo hombros algo “abultados” y cerca de un cuello un lazo con un pequeño moño negro que estaba directamente cosido a la prenda y unos shorts de un azul más oscuro que el suéter pero que por lo menos eran de su talla pero un poco cortos; suspiró maldiciendose al agarrar la ropa equivocada, se vio luego al espejo mientras solo agarraba un peine y cepillaba parcialmente su cabello, antes tenía más cuidado con ese tema llegando a comprar innumerables productos para mantener su cabello sano pero ahora solo importaba que fuera largo para cubrir su cuello y nuca.

Salió del baño para ir ahora a su habitación, sacó el celular inteligente de su mochila e intento contactarse con su compañero pero el no respondía... Ni siquiera estaba en línea, resignado dejó el teléfono a un lado, se había rehusado a prender la computadora por temor a que mensajes indeseados aparecieran cuando entrara al navegador pero la curiosidad lo mataba ya que a pesar de todo aún no veía el vídeo.

Respiró profundo mentalizandose sobre lo que vería, se sentó en la silla y prendió la computadora y tal como lo había intuido miles de mensajes aparecieron cuando abrió el navegador y posteriormente el correo, ignoró todos los mensajes cerrandolos conforme aparecían pero había uno que simplemente no podía cerrar...

“¿Mañana en la cafetería?”

“¡Por supuesto!, Ahí estaré”

Vió con nostalgia y tristeza él último mensaje que había preferido no ver para que la chica le reclamará por “dejarla en visto” como era su costumbre, al final todo había sido un engaño, esa plática, esas palabras, ese sentimiento de pertenencia... Ese amor que se habían jurado los dos... Un vil y despiadado engaño pero que en lugar de pensar en ella con rencor la recordaba con cariño al solo saber que nunca volvería a recibir un mensaje de su amada fallecida.

Y que su vista a la cafetería nunca había podido ocurrir.

Con un nudo en su garganta apagó nuevamente el computador olvidando el verdadero propósito por él cuál lo había encendido, suspiró controlando sus lágrimas ya que le resultaba inevitable no llorar al recordar todo pero teniendo algo de tranquilidad de solo creer que su voluntad se estaba cumpliendo tal como ella quería; no quería salir de su habitación pero eventualmente tuvo que hacerlo cuando Pandora le solicitó que bajara a comer, no iba a negarse a bajar aunque no quisiera comer pero algo le decía que no lo hiciera. Suspiró y salió de su cuarto, bajó las escaleras y fue a la cocina donde la comida ya estaba lista, se preocupó al ver demasiado sobre la mesa (él solía cocinar muy poca comida considerando qué técnicamente solo él la consumía).

—No tenías que hacerlo... Perdona por hacerte cocinar de más— con culpa se disculpó inclinándose un poco hacía adelante mostrando lo arrepentido que estaba

—¿De qué hablas?, No hay problema... En un momento viene tú hermano y bueno, quería sorprenderlo —Respondió sonriente intentado hacer que Shun se enderezara al estar de más esa reverencia— además algún día debería de cocinarle, no dejaré que Ikki cocine todos los días.

—¿Vas a venir a vivir aquí?— preguntó con duda sentándose en la silla más cercana

—Aún no lo he hablado con tu hermano, no se si vamos a vivir en mi departamento o aquí... Eso lo veremos después— respondió tomando asiento de igual forma.

Shun se quedó pensativo un momento, no podía permitir de ningún modo que Pandora se quedara en su casa o que ellos se fueran a su departamento, correrían peligro en cualquiera de los dos casos, tomó los palillos y se sirvió de la olla al centro solo un poco al tener demasiadas cosas en qué pensar y poseer tan poco tiempo para comer.

Pandora observó como Shun solo jugaba con la comida dando apenas pocos bocados de ves en cuando entendiendo finalmente lo que Ikki le contaba, bajó su vista al plato intentando pensar en algo... Quizá estaba aburrido de la monotonía de su vida o de la comida, pocas veces escuchaba que el joven salía a caminar durante las tardes aunque esto se debía mayoritariamente a qué Ikki le prohibía salir de la casa mientras se resolvía el caso por temor a que le ocurriera lo mismo (aunque en todos los casos anteriores que Ikki había llevado era la misma situación), estar todos los días encerrado, solo y solo durmiendo por las tardes o haciendo tarea no era vida para nadie.

—¿No es lindo comer acompañado? —dijo intentando levantarle el ánimo a Shun— Antes yo solía preparar la comida para mi hermano porque mi madre estaba fuera, ambos comíamos en la sala...

Shun la observó un momento esbozando una muy pequeña sonrisa —Ikki a veces viene pero no hay mucha diferencia a comer solo cuando él está, no le gusta tanto hablar mientras comemos.— respondió sonando algo alegre a pesar del comentario.

—Entiendo... —respondió creyendo que había dicho algo inadecuado— ¿No te gustaría ir a un restaurante a cenar?

Shun paró de comer y la observó con duda arrepentido de la ropa que llevaba puesta, la sonrisa había desaparecido inmediatamente escuchó la pregunta, Pandora lo observó con duda durante un corto periodo de tiempo pero luego reaccionó negando todo inmediatamente.

—Ir a un restaurante con Ikki y conmigo... —respondió nerviosa viendo la indiferencia del chico— ...De todos modos cuando estaremos saliendo muy a menudo cuando tú hermano y yo consumemos el matrimonio.

Respondió intentando arreglar el mal entendido en qué se había metido pero ahora Shun se mostraba sorprendido.

—¿¡Se van a casar!?—

(...)

Ikki había solicitado finalmente el permiso primero con Shion para asistir a la penitenciaria aunque esto significaría faltar unos cuantos días a su trabajo, le explicó sus razones para hacerlo cuando notó que Shion no iba a acceder, sabía que Paradox hablaría si llegaba a negociar algo con ella (eso omitió por completo con su plática con Shion) pero luego de tanto rogar su petición fue aceptada quedándose solo esperando órdenes directas de la fecha y la hora para poder ir.

A comparación de la última vez les habló a sus compañeros sobre su próxima visita a la penitenciaria pero notando que Shiryu se encontraba interesado en ir junto a él, ignoró este sentimiento para centrarse nuevamente en la investigación pero tomando como referente la tienda de helado donde Palas había estado ya que en todo ese momento nadie se había acercado al negocio ahora abandonado, ni siquiera de noche o de madrugada, inmediatamente la persona anónima (posiblemente Alone) informó del local los o él dueño abandonó todo dejando ahí todo “su trabajo” pero también algo importante... El recetario. Era improbable pero aunque fuera un método poco efectivo y tardado solo quedaba esperar que vendedor ambulante de helado dejaba de vender para cuestionarlo sobre sus razones para parar.

La hora de la comida a las tres de la tarde había llegado, él debía ir a su casa a comer algo pero también para ver si Shun ya había regresado del despacho de su prometida o seguía en la calle (Aunque dudaba que Pandora dejara que se fuera solo), salió de la oficina y bajó las escaleras teniendo en mente lo que se decía de Esmeralda, le costaba trabajo creerlo o asimilarlo y muy dentro de él se negaba a aceptar que su amiga era como una informante. Subió a su auto y condujo a su casa, al entrar encontró a Pandora sirviendo nuevamente la comida en la mesa, sonrió un poco mientras se acercaba a ella y la saludaba abrazándola por detrás.

—No esperaba verte aquí— dijo viendo como su prometida dejaba el plato sobre la mesa

—Intuí que vendrías aquí y no al departamento —Respondió— Preparé la comida pero creo hice de más.

—No hay problema, podemos guardarla en caso de que no se termine. —contestó— ¿Comiste ya?

—Junto a tu hermano.—

—¿Él también comió?, Que milagro.— Dijo en tono de burla parando el abrazo para sentarse en la mesa

—Comió poco... Está enojado.— habló tomando asiento en la mesa

—El enojado debería ser yo, se fugó de la escuela a mitad de clase... Hace rato su maestro me dijo todo.— respondió notandose un poco molesto pero no tanto

—¿De qué te quejas?, Tu hacías lo mismo, ¿No recuerdas?— habló entre risas viendo que a Ikki también le había causado risa

—Son situaciones diferentes ¿Bien?— comentó un poco ofendido pero con una ligera risa

—Por cierto... Estaba yo pensando en ir a cenar a un restaurante— dijo esbozando una pequeña sonrisa nerviosa

—Claro, cuando quieras... — respondió

—Pero que Shun asistiera también— argumentó mordiendo sus labios al final imaginando la respuesta de Ikki

—¿Por qué con él? —refuto— Él puede quedarse aquí

—Es que... Creo que no debería de estar tanto tiempo solo, siento que... — comentó dudando en terminar su oración o no

—¿Qué ocurre?— preguntó preocupado.

—Es algo complicado... Pero creo que él tiene un “pequeño” problema.— dijo ocultando sus verdaderas palabras

Ikki no entendió del todo con lo de “pequeño problema”, ¿Problema físico, neuronal, emocional, cognitivo, psicológico...?, Para no discutir con su novia aceptó pensando en que sería buen momento ocupar la cena para comentarle a su hermano lo de su compromiso con Pandora... Pero vió que no era necesario decirle nada cuando de terminó de comer y fue al cuarto de Shun para hablar sobre la escuela pero en vez de haber sido recibido con un saludo fue bombardeado por una simple pregunta: “¿Por qué no me dijiste del compromiso?”. Él detective cerró la puerta del cuarto entendiendo porque Pandora quería llevarlo a cenar, estaba enojado por el matrimonio, suspiró mientras peinaba su cabello hacía atrás y se acercaba a su hermano sentado a mitad de la cama.

—No sabía como reaccionarías y también no sabía cómo decirte— respondió tomando asiento en el sillón

—¿Cuándo vas a casarte?— preguntó cambiando el tono de su voz

—Aún no tenemos una fecha definida pero que sea pronto— respondió

Shun cambió su semblante al pensar la situación aunque había estado meditando sobre el tema desde que se enteró. —Bien... Te deseo lo mejor con ella.— dijo poniendo una pequeña sonrisa honesta, no le molestaba el matrimonio pero le dificultaría todo a él si las cosas seguían igual.

Ikki sonrió, creyó que su hermano no entendería y se negaría al diálogo pero se alegró al ver qué no era el caso, se levantó del sillón y se acercó al menor para abrazarlo a raíz de los buenos deseos que esté le deseaba. Shun correspondió por compromiso al no poder negarse cuando vió a su hermano acercarse, estando los dos juntos y por cuestiones de segundos Ikki sintió al tacto en la espalda de Shun unos pequeños botones (falsos) en el suéter de su hermano, se alejó un poco notando el como iba vestido.

—Creí que no volverías a ponerte esa ropa, ya estaba extrañando tu etapa de Melanie Martínez con Cry Baby— Dijo sentándose esta vez en la cama junto a su hermano.

—A mi no me gustaba Melanie... Que me vistiera así no tenía nada que ver con ella o Cry Baby— respondió enojado tomando una almohada para cubrir en medida de lo posible su ropa

—¿Y por qué decidiste no volver a usar esa ropa?— cuestionó girando a ver el armario pensando que estaba abierto

—Ya no me gustó... Solo eso.—

—Ya veo, son buenos los cambios a veces... —contestó— Era divertido burlarme de tu ropa a tus espaldas

Dijo bromeando recibiendo una risa del otro, Ikki permaneció todavía un rato en el cuarto siguiendo platicando de lo mismo hasta que eventualmente la plática se dirigió al tema sobre la escuela y el porque Shun había simplemente abandonado la institución en horario escolar.

—¿Fue por Katya?— preguntó pero notó que está vez no era por ella por la expresión que había colocado su hermano

—No, ella ya casi no me sigue... —respondió— fue algo más.

—¿Podrías decirme que fue?—

—Preferiría hacerlo después si no te molesta— contestó con algo de pena pero viendo a Ikki más tranquilo de lo que debería de estar

—Bien. —dijo poniéndose de pie de la cama—Toma tu tiempo para decirme, no voy a presionarte.

—¿De verdad?—

—De verdad.—

El detective se dió media vuelta y caminó fuera del cuarto con total calma al no tener que insistir tanto con Shun ya que Shaka lo había citado para discutir sobre lo que había pasado, solo debía ir y preguntar directamente al maestro aunque la versión de los hechos de su hermano estaba todavía en espera y teniendo en cuenta la próxima plática con ese maestro recordaba vagamente tener que ir con Aldebaran para hablar sobre su último encuentro que sucedido cuando él le llamó informándole que Shun estaba en su casa.

Regresó a la sala donde Pandora estaba viendo el televisor, se sentó a su lado para hacerle compañía al recibir un mensaje directamente de Shion informándole que las actividades pararían por ese día y se retomarían al siguiente por al parecer un problema que había surgido con la luz, aprovechó su tarde libre para contarle sobre como su hermano le había deseado buenos deseos por su matrimonio y como al parecer no tenía por el momento objeción en qué se concretará, la chica se mostró un tanto feliz por la noticia, ella ya había hablado solo con su hermano también pero faltaba hablar con su madre (pero para eso Ikki debía estar presente); ambos discutieron el tema de la boda, de lo que querían en el banquete, la decoración, música, etc. Hasta que la hora se fue más rápido de lo que pensaban, el detective checo la hora en su reloj asombrandose por tanto tiempo que habían pasado juntos, aún no era la hora de la cena pero ahora él quería sorprender a su prometida cocinandole algo así que mientras ella buscaba una serie que ver junto con Ikki, el otro preparaba todo para empezar a cocinar.

La pareja estaba centrada haciendo lo suyo que ignoraron lo que pasaba fuera de su pequeño mundo compartido, compartían chistes, anécdotas, comentarios sobre la serie que en conjunto habían escogido (a pesar de que uno no podía verla del todo al estar en la cocina) que llegaron a olvidar que no estaban solos en la casa, Shun bajó con algo de miedo por las escaleras, viendo a como Pandora e Ikki lo observaban acercarse a paso lento hasta la entrada.

El joven tragó saliva y respiró hondo conforme avanzaba hasta la puerta con las miradas aún sobre de él, puso su mano en la manija abriéndola lentamente mientras que inconcientemente sus manos y piernas temblaban, Ikki se preocupó al verlo, eran las siete y media y aunque no era tan tarde ya estaba oscuro afuera, se acercó a él para alejarlo de la entrada y ser él quien abriera la puerta en su lugar (ya que sentía que estaba pasando la misma situación que con June) pero al abrir la puerta solo encontró una caja envuelta en papel celofán plateado y un gran moño en el centro de color blanco, se agachó recogiendo la caja y leyendo la pequeña nota adjunta.

—¿Quién te envío esto?— cuestionó cerrando otra vez la puerta preocupado al ver qué solo estaba escrito para quién iba dirigido pero no quién lo enviaba.

—Una compañera de la escuela... —Dijo nervioso girando inmediatamente a ver la reacción de Pandora y luego la de su hermano— ...Ella quiere ir conmigo al baile pero yo no...

—¿Así? —habló el detective viendo con detalle la caja— ¿Por qué no esperó a que bajaras?

—No podía, solo me mandó mensaje diciendo que bajara a recibirlo.— contestó con algo de mentira

Ikki suspiró entregándole la caja de regalo a su hermano, al poseerla Shun fue de inmediato a su habitación para abrirlo y ver que era lo que contenía, de cierto modo agradecía que no lo hubieran mandado tan tarde pero lamentaba que Ikki lo hubiera visto, se sentó en el suelo para quitar la envoltura y el moño, abrió la caja viendo otra nota adentro.

“Fue diseñado para ti, espero te guste tanto como a mí. Queda atento a indicaciones niño.”

Partió en dos la nota escondiendola debajo de su cama junto las demás, suspiró para poder de una vez quitar el papel china de la ropa, lo rasgó hasta ver la tela, rodó los ojos al sacar la prenda, era un tipo de blusón en un color blanco opaco, tenía un pequeño moño en el cuello acompañado de encaje al rededor del cuello, las mangas eran largas y “abombadas”, tenía dos bolsas en los lateras algo grandes, el encaje, listones y pequeñas piedras de fantasía no podían faltar en lo que parecía más un vestido que cualquier otra prenda.

Tiró el vestido a un lado para sacar un pantalón de tela a juego con el ahora sí blusón, no tenía nada de particular, era un pantalón grande pero con elástico en la cintura... (Era algo que quizá podría utilizar para dormir aunque lo dudaba), sacó después unas calcetas pequeñas con encaje en los tobillos que también tiró junto al vestido/blusón y al pantalón y finalmente y al último de la caja sacó una pequeña foto.

En la imagen modelaba la ropa una chica aproximadamente de su edad a juzgar por sus facciones, ella usaba unas trenzas largas que terminaban con pequeños lazos en un tono tipo perla además de usar una mochila pequeña con forma de oso de peluche y unas zapatillas, volteó la imagen encontrando el típico texto que solían escribir.

“Omitimos mandarte los demás accesorios sin embargo los zapatos los mandaremos después, para nuestro próximo encuentro procura usar la ropa, eres libre de escoger los accesorios, color de cabello o peinado.”

Respiró profundo tallando el puente de su nariz, se puso de pie y caminó hasta su mochila para sacar su celular inteligente y tomarle foto a cada prenda para luego reenviarla a su amigo.

—Me estoy cansando de está ropa, tal como dijiste lo mandaron, ¿Te llegó lo mismo?—

Preguntó mientras miraba con desprecio la ropa a un lado suyo

—No, a mí me dieron lencería... Es lo que ocupo ahora —mandó el mensaje para después escribir otro— Quédate prevenido, si te mandan tanto de ese estilo es por algo.

—Lo sé... Eso me preocupa, antes no era tan incómodo vestir como señor divorciado, pero es demasiado incluso para mí.— envío el mensaje dando por finalizado después su conversación, guardó el teléfono y recogió la ropa para guardarla junto a la demás en el armario.

No pasó tanto tiempo para que Ikki lo llamara a cenar, con miedo a que le siguieran preguntado por la caja bajó para sentarse en la mesa con los dos adultos, el detective no había querido tocar el tema pero termino por hacerlo luego de un tiempo de esperar a que su hermano diera la iniciativa.

—¿Qué te regalaron?— preguntó sin prestarle aparentemente atención aunque la verdad es que estaba atento a cualquier gesto que hiciera su hermano

—Un cuaderno de dibujo y algunos colores— mintió bajando un poco su vista hacia el plato con comida.

—¿En serio?, Eso es increíble, ¿Ya pensaste en qué puedes dibujar?— preguntó Pandora no notando la mentira

—Estoy pensando— respondió con una pequeña sonrisa

—¿Te gustó el regalo?— preguntó Ikki dejando los palillos de lado

—Si, fue lindo...— contestó tomando la taza con leche sabor chocolate a un lado dando un pequeño sorbo

Ikki lo notó para después volver a seguir comiendo sabiendo que había mentido pero sabía que Shun pediría volver a dormir con él así que aprovecharía está oportunidad para ver más a detalle el regalo; terminando la cena él y su prometida fueron a la sala para ver algunos capítulos más de la serie mientras Shun estaba en su cuarto.

Poco a poco fue oscureciendo más hasta que se hizo de tarde, Pandora con sueño decidió parar la serie para retomarla al día siguiente cosa que Ikki acepto, ambos subieron las escaleras pero él se detuvo a mitad de pasillo al ver la puerta de la habitación de su hermano cerrada, a comparación de otros días está vez no escuchaba alboroto.

—¿Vas a ir?— preguntó Pandora acercándose un poco a él

—No lo sé, a lo mejor ya está dormido— contestó con cierta duda

—Voy a la cama pero si gustas puedes ir a verlo —Dijo para después darle un pequeño beso—  Buenas noches

Ikki suspiró mientras tallaba su nuca con su mano derecha y se acercaba a paso lento hasta el cuarto, tocó la puerta pero no recibió respuesta, lentamente la abrió notando que su hermano estaba aún despierto, se maldijo por interrumpirlo pero Shun ya lo había visto, entró al cuarto y se acercó a la cama para tomar asiento.
El menor observó al mayor con duda, él permanecía solo sentado recargado de la cabecera de la cama con sus rodillas pegadas al pecho mientras Ikki estaba paralelo a él en una esquina.

—No me llamaste— respondió Ikki sin voltear a verlo

—Estabas con Pandora, no iba a interrumpir... Tampoco quería molestarte más.— contestó

—De cierto modo Pandora entiende pero gracias por no interrumpir —dijo— Ya es cotidiano dormir juntos ¿No?

—Perdón— murmuró con algo de pena

—No es para que te disculpes...— dijo girando los ojos— Solo que ¿Cuándo fue la última vez que hicimos esto?, Casi siempre fuiste muy independiente

—¿Te refieres a cuando papá murió?... Yo dormía con él, me daba miedo estar solo en la oscuridad, antes había luces en la calle de los negocios cercanos pero eso me daba más miedo, parpadeaban y cambiaban de color... Me aturdían y me provocaban un dolor de cabeza. —contestó abrazando sus piernas mientras esbozaba una sonrisa pequeña— Ahí solo quería estar con alguien, no quería sentirme tan solo... La habitación antes no tenía calefacción, estar aquí parecía estar de madrugada en la calle.

—¿Y ahora cuál es el motivo?— preguntó girando a verlo

—A mis cinco años no tenía miedo realmente pero ahora he empezado a sentirlo, las luces siguen en mi mente y el frío continúa en mi cuerpo —Respondió viendo a Ikki un momento— Sigue pasando lo mismo, ya no quiero sentirme que estoy solo.

Ikki asintió un poco mientras se acercaba más al centro de la cama —Mañana tienes clases, duérmete de una vez— dijo recibiendo a su hermano en sus brazos, él planeaba quedarse dormido aún, solo se conformaba con que su hermano durmiera tranquilo. Vió desde su sitio la ventana a su derecha y cerca del armario, no había ninguna luz ahora más que la de la luna y el frío apenas y podía sentirse estando ambos en la cama, suspiró un poco cerrando los ojos intentando no pensar demasiado la situación.

Paso un momento para notar totalmente dormido a su hermano quien se aferraba en un abrazo a su cuerpo que con trabajo logró quitarlo, vió con dificultad la habitación intentando encontrar la caja de regalo, tardó pero cerca de la mesa de la computadora estaba escondida, se acercó y se agachó para abrir la caja viendo el cuaderno de dibujo y los colores, con duda al no creer aún que eso le hubieran regalado abrió el cuaderno viendo que en la primera página había un dibujo de una bandera con curiosos tonos pasteles (amarillos, azules, rosas) sabía que había visto la bandera antes pero recordaba donde, pasó la siguiente hoja encontrando el dibujo sencillo de un callejón no estaba terminado pero en el cielo habían demasiados colores revueltos.

Resignado por el momento a seguir investigando salió del cuarto notando desde el margen de la puerta a su hermano dormir, hizo un pequeño gesto al acordarse de algo, cerró la puerta y avanzó a su cuarto donde Pandora ya estaba dormida, de su escritorio tomó una pequeña lámpara y alumbró a la pizarra donde estaban sus anotaciones viendo nuevamente la imagen de la chica castaña...

(...)

A la mañana siguiente cada uno fue a su trabajo y escuela, Ikki permaneció en la oficina junto a Shiryu e Hilda mientras Hyoga, Geki y uno de los compañeros de Shiryu iban a hablar con Docko. Se intentó contactar con Titán para que Palas hablara sobre su experiencia sin embargo fue en vano ya que ni el hombre como su contacto de emergencia respondía a las llamadas.

Ellos esperaron dentro del edificio con Mu haciéndoles compañía al proporcionales videos de las grabaciones de ciertas calles en donde antes (o quizá todavía) Palas caminaba junto a su padre, entre tanta gente que se podía ver en los pequeños clips de videos de intentaba localizar a una persona por lo menos que cumpliera con el perfil que Hilda había diseñado en base a todo lo que se sabía hasta el momento, esta persona debía cumplir con:

Buena imagen personal.

Contar con aproximadamente más de treinta pero menor de cuarenta y cinco.

Serenidad.

Limpieza.

Seriedad.

Posible ascendencia griega.

Y usar por lo menos una prenda en color blanco.

Personas descritas de ese modo eran varias sin embargo ninguna cumplía con la “apariencia” griega que esperaban, todos eran ciudadanos japoneses o asiáticos en sí; ver cada toma del vídeo era cansado por lo que optaron por utilizar una opción más avanzada pero de igual modo algo agobiante. Entraron en la computadora de la oficina Mu accedió a la aplicación que les ayudaría a clasificar a toda aquella gente residente de Tokio que cumpliera con las características descritas y por increíble que a muchos llegó a sorprender, había demasiados resultados.

Algunos encajaban más en las descripciones que otros pero al revisar su perfil la gran mayoría no había salido siquiera del continente aunque tratándose de un criminal se podía esperar cualquier cosa.

A la hora de la comida llegaron los demás con algunas noticias que Docko les había proporcionado pero iban a respetar ese breve descanso para luego continuar trabajando, aprovechando está oportunidad Ikki planeaba ir con Shaka a hablar tal y como tenían planeado pero sus planes se vieron interrumpidos por tener que asistir a un compromiso del trabajo a la oficina de Shion para que él redactará está vez su petición para ir a la penitenciaría.

(...)

Los fines de semana solo trabaja la mitad del tiempo por lo que a las tres y media ya estaba en su casa junto a su tan pensado hermano, al llegar lo encontró en la sala viendo una de sus series de animación americana, sonrió un poco mientras se acercaba a él a hacerle compañía olvidándose de quitarse sus zapatos o dejar en la entrada su maleta.

Solo estuvieron un poco rato así hasta que el detective se dio cuenta de la hora, no había mencionado nada a su hermano desde el miércoles para darle la sorpresa.

—Cambiate de ropa, vamos a salir—

—¿A dónde vamos?— preguntó apagando el televisor al ver a Ikki ponerse de pie y dirigirse a las escaleras

—Ya lo vas a ver, date prisa.—

Shun se levantó y fue a su cuarto para ponerse algo sencillo, quizá una camiseta, un pantalón deportivo y ya sin embargo su celular dentro de su mochila vibró, creyó que era un mensaje de su compañero y respondió.

“Hoy”.

Ponía el mensaje de número desconocido, sintió un temblor en su cuerpo al leerlo, inmediatamente apagó el celular y fue a buscar la ropa a su armario... Aquella ropa que le habían regalado y que hasta el momento no se había probado, el día jueves en los casilleros de su escuela aparecieron los zapatos que le habían prometido regalar para acompletar su vestimenta. Suspiró mientras se quitaba su ropa actual para cambiarla por la nueva solo pensando en los miles de comentarios que recibiría por estar vestido de esa forma, incluso llegaba a creer que ni siquiera cuando era un niño llegó a vestir de forma tan ridícula...

Ponerse la ropa, zapatos y atar su cabello en una coleta baja adornada por un listón blanco era de cierto modo humillante, ni siquiera parecía un varón al vestir de ese modo, dudó demasiado en salir no por vergüenza por la ropa sino por quienes podrían estar fuera de su casa esperando verlo, está ligera ansiedad la demostraba al estar caminando en círculos al rededor de su cuarto mientras jugaba con sus manos o se cruzaba de brazos en un intento de darse a si mismo calma para poder pensar que hacer.

Podía fingir sentirse mal, podía herirse con algo para evitar salir, intentaría decir que tenía tarea pendiente o que no iba a salir porque necesitaba hacer algo (luego vería que), pero el tiempo no le alcanzó para pensar ya que Ikki tocaba a su puerta pidiéndole que saliera si se encontraba listo al infórmale que a dónde iban era algo lejos. Shun tomó aire, si iba con su hermano no podía pasarle nada malo (o eso quería creer), sabía que en cualquier caso de accidente o peligro Ikki lo ayudaría sin embargo no podía confiarse de él... Antes de salir tomó el teléfono básico y lo guardó en la bolsa del blusón, posteriormente abrió la puerta encontrando la mirada de su hermano mayor sobre él.

—No te incomoda... ¿Verdad?—

Preguntó sonrojado ante la vergüenza pero por dentro temblando de miedo por pensar que Ikki podía sacar un trasfondo más profundo de su vestimenta.

—No... —respondió sin siquiera prestar la suficiente atención pero luego de un rato razonó la pregunta — Digo, no, claro que no. Luces... Emmm... ¿Adorable?

—¡¿Adorable?!— exclamó con cierta indignación pero por lo menos Ikki no había dicho nada más.

—Por favor Shun no hagas esto más difícil, vámonos ya—

Casi suplicó el detective tomando instintivamente de la mano a Shun para llevarlo escaleras abajo y posteriormente fuera de la casa, el menor en el instante en qué abandono su casa pudo sentir las risas de sus compañeros de clase sobre él a pesar de que ninguno estaba ahí, su único alivio fue entrar al auto, subió al asiento trasero suponiendo que irían por Pandora.

Y no se equivocó, Ikki pasó por ella a su departamento y tal como pensó inclusive la chica lo notó con cierta mirada curiosa; se mordió los labios y bajó la mirada al no tener más remedio que soportar estar así un rato más. Tal como su hermano le había dicho el camino fue largo, se alejaron del centro para luego y finalmente llegar al restaurante donde cenarían esa noche.

Los tres bajaron del auto luego de estacionarlo, Ikki se colocó en medio, Pandora a la derecha y Shun los seguía por detrás viendo a todos lados intentando encontrar un auto en particular que a simple vista no contempló (cosa que lo mantuvo más tranquilo). Llegaron a la recepción donde solicitaron la mesa que habían reservado, la señorita buscó la reservación en su libreta encontrando quizá un error ya que supuestamente su escrito marcaba que ellos habían reservado una mesa para seis personas pero ella solo veía tres... Quizá pensar que los demás llegarían después por lo que sin preguntar los guío a la larga mesa, Ikki y Pandora se observaron un momento al ver la mesa tan grande, no dudaron en cuestionar el porque y la señorita les dio la respuesta de que la mesa era para ocho individuos.

Ikki talló su cien mostrándose algo molesto mientras Pandora intentaba razonar con la recepcionista de que ellos no habían solicitado esa mesa. Shun era ajeno a este problema por lo que no prestaba tanta atención y en su lugar centraba toda su concentración en examinar el lugar pero más que nada a los clientes, al posar su vista accidentalmente en la entrada vió a Saga, Kanon y Katya entrar y esperar en la recepción. Tragó saliva sintiendo su alma abandonar su cuerpo, sintiendo su cuerpo pesado y rígido como para moverse hizo su mejor trabajo para acercarse hasta su hermano y abrazarlo por enfrente  dejando en evidencia su respiración agitada y su pequeño sentimiento de miedo.

Ikki correspondió a su abrazo pero sin notar su estado al estar “dialogando” con la empleada, Pandora apenas y pudo prestarle atención al estar de igual forma discutiendo sobre la mesa. A ellos se acercó Saga junto a sus acompañantes por detrás para intentar ayudarlos al ver qué tenían un problema.

—¿Ocurre algo?— Dijo Saga anunciando su presencia al estar cerca, todos giraron al escuchar su voz resonar por detrás de ellos.

—Hubo una equivocación en las mesas señor... —explicó la recepcionista como si Saga fuera su gerente— ...La mesa era para tres personas nada más

—Por favor no intervengas ¿Sí?, Solo deja que nosotros arreglemos esto y ya.— pidió el detective intentando hacer que Saga se retirará pero sin dejar de abrazar a su hermano

—Por favor la solución es muy sencilla —Explicó con una sonrisa ante la petición de Ikki— ¿Por qué mejor no compartimos mesa?

—No creo que sea lo adecuado.— respondió el detective no contento con la idea

—Vamos, no será tan malo, además servirá para arreglar de algún modo nuestras diferencias—

La recepcionista se marchó notando que Saga había tomado el control de la situación, Ikki siguió negando pero al final él y Pandora terminaron aceptando al no tener más opción; Saga se mostró principalmente feliz por la decisión que se había tomado, Ikki no podía avanzar si su hermano seguía abrazado a él, al alejarlo notó algo de miedo y solo lo confirmó cuando empezaron a caminar y el niño lo abrazó de su brazo negándose a caminar si no era de esa forma.

Kanon sonrió al verlo por delante al caminar junto al detective, ocultó aún más su sonrisa cuando su hermano (Saga) acaricio el cabello del menor provocando que esté se estremeciera y buscará nuevamente a su hermano para refugiarse. Pandora miraba de reojo no solo las sonrisas de Kanon sino como Katya no despegaba la vista de su celular...

Llegaron a su mesa finalmente, en la zona superior se sentó Ikki con Pandora a su izquierda y al otro lado de la chica Shun se había sentado; en la parte posterior Saga había ocupado esa silla teniendo frente a él a Ikki, frente a Shun estaba Kanon y Pandora tenía paralela a ella a Katya. El mesero llegó con la carta para cada quien sin embargo a Shun no le entregó, el menor intentó pedir una pero se quedó callado al sentir que no era conveniente hacerlo.

—¿Les parece si pedimos sushi?— sugirió Saga observando las opciones en la carta

—A mi hermano no le gusta— respondió Ikki sin despegar la vista del menú

—Eso puede solucionarse ¿Verdad? —preguntó directamente a Shun mientras acercaba su mano escondida debajo de un guante rojo vino al rostro del menor para acariciarlo— ¿Vas a comer sushi como nosotros verdad?

Preguntó mientras articulaba una pequeña sonrisa, Pandora miraba esta acción con desaprobación mientras Ikki solo observaba sus movimientos por delante de la carta esperando el momento en que ese hombre hiciera algo para atacarlo sin embargo Shun sonrió correspondiendo la sonrisa de Saga mientras asentía aunque se notaba que no estaba tan cómodo.

—Ya ven, no hay objeción— Dijo acariciando el la mejilla del niño a su derecha pero dejando de hacerlo al solo ver la mirada de Ikki

El mesero se llevó las cartas cuando todos habían aceptado comer sushi pero teniendo en cuenta a Shun y como Saga se había dirigido hacía él, la mesa se quedó vacía por un momento pero luego el mismo mesero llevó una botella de vino tinto con copas para cada quien y un jugo de uva que podría simular el vino para el menor de edad (ignorando que Katya no era mayor de edad).

—Por cierto Saga, ella es la abogada que lleva mi caso, ¿No es así licenciada?— dijo Kanon mientras le servía vino a su hermano y a Katya poniéndolos como superiores a él en ese sentido.

—¿Así?, Entonces ten por seguro que ya ganaste el caso.— respondió con una ligera felicidad al conocer a la joven abogada formalmente

—Aún estamos trabajando en ello pero por favor no hace falta que se refieran a mi como licenciada en este momento— dijo con una sonrisa acompañada de algo de pena.

—Fue una coincidencia encontrarlos aquí pero sobretodo que la mesa tuviera especificamente seis asientos — mencionó Ikki intuyendo que todo había sido planeado por Saga

—Si es una enorme coincidencia— respondió mostrandose indiferente al comentario.

Al poco rato llegó el mesero nuevamente para entregar su pedido a cada quien y terminando por el menor de edad al quien le entregó un plato de sushi que asimilaba la figura de un oso panda al intercalar un rollo de sushi y un poco de arroz y así sucesivamente hasta llegar a lo que era la cabeza del pandita perfectamente dibujada y diseñada con los misma comida.

Shun observó su platillo mostrando su indiferencia, eso había sido a propósito, buscó a Ikki con la mirada pero regresó de inmediato su vista a su plato al sentir como alguien por debajo de la mesa había posado su mano en su pierna izquierda y lentamente iba subiendo hasta llegar a su pantorrilla.

—¿Todo bien?— preguntó Pandora a su lado ayudándolo a recoger algunos de sus cabellos que se habían soltado de su coleta para peinarlos detrás de su oreja

Shun giró a verla y solo asintió sin decir nada más intentando que está dejara de verlo, la plática entre todos continúo (llena de indirectas y mensajes sutiles de odio) pero él ignoró la conversación para centrarse en comer y salir inmediatamente del restaurante, tomó los palillos a su costado y tomó el primer rollo de sushi colocando nuevamente sus cabellos rebeldes detrás de su oreja con su otra mano mientras acercaba el sushi a su boca entre abierta.

Kanon observó a Shun frente a él, lo notó acercarse un poco a su plato por temor a que el sushi se rompiera entre sus palillos, notó el modo en que la comida fue introducida torpemente en su boca provocando que la salsa de soja como algunos más ingredientes como el arroz manchara su lechosa piel y sus mejillas sonrojadas naturalmente. El niño ignoró la suciedad en su rostro para probar ahora el arroz manteniendo en todo momento su mirada baja pero con su pequeña mano a comparación de la suya sosteniendo el mantel en el borde de la mesa, cuando el menor notó su rostro ligeramente sucio tomó una servilleta con la que se limpio parcialmente su cara, tomó luego el vaso con el jugo para beber de él provocando que quizá por el nervio derramara solo un pequeño hilo del jugo rojo por una comisura de su labio, ocupando su lengua limpio el resto del jugo.

Hubo un momento en la conversación que Kanon había desaparecido en qué Shun giró a ver a Ikki con sus grandes ojos verdes, sus labios estaban ligeramente húmedos y su piel se veía tan suave al tacto... No entendía bien el motivo de porque el niño observaba a su hermano sin embargo lo descubrió cuando el mayor le entregó una pequeña pastilla que sacó de un botecito, tomó el medicamento con las yemas de sus dedos y abriendo un poco su boca introdujo la medicina humedeciendo en el proceso y de manera accidental sus dedos, tomó un poco de jugo y siguió comiendo pero sin dejar de transmitir esa sensación de miedo en base a sus movimientos y actitudes pero a la vez esa inocencia y belleza que le daba no solo si vestimenta sino su apariencia en sí. Tragó saliva para luego aclarar su garganta tosiendo un poco frente a su puño, pidió disculpas y se levantó para ir de inmediato al baño y mojarse la cara intentando eliminar no solo con sus malos pensamientos sino con la erección entre sus pantalones.

La conversación en la mesa siguió sin Kanon, Pandora se veía inmersa más en la plática al mencionar temas de interés para ella, Ikki apenas y podía responder al cederle siempre la palabra.

—Estudié administración de empresas pero siempre me interese por derecho, es una carrera interesante— explicó Saga mientras sostenía los palillos intentando sin éxito tomar un poco del sushi pero disimulandolo con la plática.

—Yo también tenía dudas pero me enamoré de mi carrera inmediatamente— respondió la joven notando interés en Saga

—Quizá algún día me atreva a estudiarla, ¿Tu qué opinas Ikki? —preguntó— ¿Crees que podría llegar a ser algún día un abogado como tú novia?

—Nunca serías tan bueno como ella —contestó recibiendo una risa por parte de Saga— Pero yo que sé, haz lo que quieras.

—Honestamente no me gusta que tengamos diferencias, al final de cuentas no somos tan distintos. ¿Por qué no intentamos llevarnos bien entre todos? —sugirió algo alegre— Mi propósito siempre ha sido llevarme bien contigo, con tu hermanito y ahora que ya la conozco también con tu novia para que mi hija y tú niño puedan convivir sanamente. Creó que si nos llevamos mejor nuestros niños podrían imitar nuestros pasos.

Ikki no respondió de momento al solo pensarlo, él no podía perdonar tan fácilmente a alguien que se hubiera atrevido a hacerle daño a su hermano pero a lo mejor su manera de pensar influía también en Shun, suspiró lentamente mientras observaba al menor retraído y asustado en la mesa, por debajo del mantel sostuvo la mano de Pandora para apoyo... —Tienes razón, un poco de razón nada más—

Saga sonrió satisfecho mostrando su alegría al intentar observar a Shun y dedicarle de igual modo unas palabras para que ambos pudieran dejarse de ver tanto con miedo (en el caso del menor) como con indiferencia sin embargo notó un poco de salsa de soja manchando solo un poco los labios del chico, juntó sus cejas un momento cambiando a un rostro más serio ante la suciedad, tomó una servilleta y tal como un padre limpiaría el rostro manchado de su hijo lo replicó, siendo cuidadoso de no lastimarlo pero lo menos discreto para por lo menos llamar la atención de Pandora e Ikki en la mesa.

Shun se dejó limpiar mientras por debajo del mantel apretaba con fuerza la tela de su pantalón centrando su ansiedad en esa zona para no relucir a grandes rasgos su posible ataque, por dentro hacía ejercicios de respiración que le ayudaban a relajarse mientras intentaba despejar su mente pensando en miles de cosas cuando Salga ahora pasó a acomodar su vestimenta al encontrarla algo “desacomodado”.

Kanon regresó luego de un momento, Ikki parecía molesto arrepintiendose totalmente de sus palabras al notar al hombre tocar a su hermano en el rostro y luego a su ropa, Katya en todo momento había guardado compostura pero todos los que estaban en la mesa no pudieron evitar salirse de sus pensamientos al escuchar el tono de llamada de Saga.

Una melodía comenzó y el hombre vestido de traje rojo oscuro se disculpó atendiendo la llamada, Shun rápidamente se enderezó intentando acercarse más a Pandora al encontrar en ella seguridad al no estar su hermano cerca...

—¿Andrómeda?—

La palabra no solo lo cegó sinó que lo inmovilizó un momento al escucharla provocando un escalofrío que recorrió su cuerpo lentamente, su respiración no tardó en salirse de control al igual que unas lágrimas que no pudo contener durante mucho tiempo, se alejó lentamente de Pandora sin siquiera observarla, se sentía traicionado de algún modo pero más que nada se sentía perdido pareciendo que estaba rodeado por depredadores siendo el una de sus víctimas más.

—Así es, me encanta la canción por eso la ocupe de tono de llamada. —respondió Saga al colgar la llamada sin evitar soltar una risa— Me alegra que conozca a Gorillaz.

Shun se levantó de la mesa pidiendo una disculpa que iba más dirigida a Saga y Kanon que a su hermano o a Pandora, ignoró lo que lo que su familia llegó a pensar centrando su atención totalmente en irse de la mesa; entre respiraciones pausadas avanzó a paso veloz hasta el baño intentando poder ahí tomar algo de aire, se acercó al lavabo mojando sus manos con el agua de la llave y posteriormente llevarlas a su rostro, respiró lentamente con el propósito de relajarse y no alterarse, todo su cuerpo estaba temblando ya y solo hacía falta “algo” para liberar todas las lágrimas que hasta el momento tenía reprimidas.

En la mesa Ikki se preocupó por su hermano, no había dicho nada más solo se levantó y se fue, Pandora notó su preocupación y dedicándole una mirada también de apoyo se levantó de la mesa para ir a ver al niño y supervisar si algo malo había ocurrido. Caminó hasta el fondo deteniéndose a mitad de las puertas de los sanitarios, a la izquierda estaba el baño de mujeres y a la derecha el de hombre, era evidente que Shun no se encontraba en el de la izquierda, suspiro y esperó fuera del baño al no querer entrar y tener que pasar un mal momento.

El joven dentro del baño solo repetía la frase en su mente de que nada malo podía pasarle estando Ikki a su lado pero su ansiedad se desbordaba de su cuerpo, por momentos veía nuevamente solo un cuarto solitario y frío inundado por la luz reflejante blanca, que el baño tuviera está iluminación no ayudaba en nada a su paranoia. Dando vueltas a lo largo y ancho del baño por momentos llegaba a perder la compostura al creer que estaba encerrado en un cuarto insonoro pero lo único que lo volvía a “traer de vuelta” era el espejo en los lavabos. Tardó un poco hasta que finalmente se animó a salir, a ese punto su ropa era lo de menos, desde que llegó había sentido la mirada de muchos sobre de él pero eso ahora ya no importaba, salió del baño luciendo más pálido de lo normal, vió a Pandora esperando por él ahí fuera y en un acto de supervivencia volvió a encerrarse en el baño prohibiendo la oportunidad de platicar con la joven.

En la mesa se seguía conversando con naturalidad ignorando el que dos de los que confirmaban su cena estaban ausentes, Saga era quien conversaba más pero él notaba a Ikki inquieto desde que su hermano se había ido al baño y su prometida aún no regresaba.

—Entiendo tu sentimiento pero no debes de preocuparte— dijo intentando animar al joven detective

—¿Qué?—

—Ya sabes, intenta no pensar tanto en ello... En tu hermanito, Katya es mi hija y a veces hace cosas las cuales no me gusta que realice o se va con mi hermano sin consultarme pero dejó pasar el momento, no me preocupo tanto por lo que hace.— contestó tomando su copa con vino para beber un poco

—Esto es diferente, no es lo mismo.— respondió prestando ahora verdadera atención aunque por debajo su pie no dejaba de golpear el suelo repetidamente en desesperación al no verlos de regreso.

—Creo que puedo empatizar con tu relación, Shun es tú familia... No quieres que le pase algo malo. —argumentó— Y Pandora es tu novia, intuyó que lo único que quieres es formar una familia tranquila alejada de vicios, problemas y discusiones

—¿Por qué intuyes eso?— dijo un poco molesto al tener Saga razón

—Se nota bastante...—

—Además de que de cierto modo sabemos lo de tus padres— Interrumpió Kanon recibiendo luego una mirada despectiva de Saga

—¿Qué saben qué?— preguntó con enojo al enterarse de manera indirecta que lo estaban investigando (aunque él hacía lo mismo con Katya)

—Nos enteramos por ahí, más exactamente cuando iba a las reuniones con la psicóloga... —respondió Saga manteniendo su serenidad— No te culpes por saber que Shun está... Emmm... Terminando siendo igual que tu papá, era inevitable es su hijo de cualquier modo. Haces lo que puedes pero no rinde tu esfuerzo, pero no te preocupes no es tu culpa.

—Mi hermano no es igual a mi padre, mi papá se suicidó por ser un maldito alcohólico que no podía lidiar con su vida ni con su divorcio...—

Saga negó un poco mientras sonreía —Tu papá se suicidó por miedo a su vida.—

Ikki se mantuvo unos segundos en silencio hasta que un ligero disturbio hizo que no solo él volteara a su izquierda a ver qué ocurría, muy al fondo notaba a unos empleados cerca del baño y sabiendo que su hermano estaba ahí de inmediato se levantó de la mesa creyendo y teniendo el presentimiento de que algo malo le ocurría.

—Tanto Katya como nosotros teníamos un concepto diferente Ikki pero terminó siendo igual a los demás— habló refiriéndose al menor llamando por momento la atención del detective

—Actúa por impulso— Respondió Kanon.

Sin entender por completo lo que ambos intentaban decirle corrió sin más demora al baño pasando por en medio de algunas mesas al reducirse el paso en algunas áreas, su corazón latía como jamás lo había sentido, de cierto modo y sin haber querido hizo una comparación a la adrenalina que había sentido al volver a su casa con quince años luego de pasar varias semanas lejos para simplemente volverte encontrar a su padre muerto en la habitación. Al estar a pocos metros cerca sólo veía como Pandora sostenía ambas manos de su hermano mientras le susurraba unas palabras, Shun tenía su respiración tan acelerada que era posible notarlo a simple vista además de mantener sus ojos húmedos y rojizos; bajó la velocidad con la que se acercaba viendo que los meseros pasaban bastante cerca porque más adelante estaba una escalera a lo que parecía la bodega no porque algo ocurriera ahí.

Shun desvío un momento su vista encontrando a Ikki a un metro de distancia de donde él estaba, se soltó de las manos de Pandora y corrió hacia él siendo correspondido por el mayor al abrazarlo y luego alzarlo en brazos para continuar su abrazo; Ikki observó a su prometida mientras se acercaba a ella escuchando los leves sollozos del niño.

Pandora se mordió los labios reprimiendose de decir algo que ella misma consideraba importante, “Luego te cuento”, artículo con sus labios sin pronunciar palabra pero prometiéndole contar todo cuando viera que era el momento adecuado. El detective en vez de tranquilizarse una incertidumbre lo invadió que disimulaba meciendo lentamente su cuerpo de un lado a otro mientras por un impulso llevó su mano izquierda al cabello sujetado con el lazo de su hermano para deshacerlo y cubrirle su nuca y parte del cuello con el mismo cabello largo.

Los tres permanecieron ahí un rato más hasta que Shun solicitó ser bajado al suelo al estar más tranquilo, Ikki preguntó superficialmente si necesitaba algo o si podía ayudarle pero él se negó diciendo que estaba mejor omitiendo a conveniencia los motivos de su malestar, Pandora se acercó un poco a ambos preguntando si querían continuar con la cena o si querían irse ya, Ikki iba a responder que estaban listos para retirarse pero Shun se adelantó diciendo que volvieran a la mesa (para sorpresa de ambos).

Los tres volvieron a la mesa después de haber permanecido suficiente tiempo en los baños, en esta ocasión Pandora tomó ahora el asiento de Shun (frente a Kanon y al lado derecho de Saga) y el chico tomó su lugar quedando frente a Katya y al lado izquierdo de su hermano.

—Tardaron.— Dijo con cierto malestar la joven rubia que hasta el momento se animaba a hablar.

—Una disculpa, tuvimos un problema pequeño.— se disculpó Pandora en lugar de Shun (a quién le correspondía hacerlo)

—Por favor no se preocupen, no pasa nada solo que Katya a veces llega a ser algo... Extremista.— aclaró Saga no importandole mucho el asunto.

Realmente la cena a partir de ese momentos tuvo un cambio radical ya que inclusive en las pláticas se sentía rara... Se llegaba a sentir la hostilidad en el ambiente. Los gemelos eran los que más hablaban siendo Ikki y Pandora principalmente quienes respondían a lo que escuchaban, Katya y Shun eran los más distantes pero ahora se tenían uno frente a otro, el menor hacía lo posible por no verla pero le fue imposible notarse indiferente al sentir el roce del pie de la chica avanzar por toda su pierna; él se alejó un poco intentando no ser tan obvio pero las insinuaciones por debajo de la mesa continuaban y no se iban a detener si no reaccionaba pero no simplemente podía exponer a la chica, ya con el solo acto de levantarse de la mesa, causar un escándalo en el baño y preocupar a ambos adultos había sido suficiente como para causar problemas en sí mismo más adelante, suspiró y se alejó aún más mientras repasaba los pasos de su improvisado plan en su mente.

Empezó a bajar su vista un momento para luego tallar sus ojos con sus manos, esperó un momento y tomó los palillos para solo jugar con ellos y el poco de comida que quedaba en su plato (cuando él y Pandora cambiaron de asiento también intercambiaron platos), esperó solo dos minutos para luego cubrir con su mano izquierda un bostezo provocado logrando llamar la atención primero de los gemelos.

Shun siguió solo jugando con las bolas de arroz que quedaban al deshacerlas con los palillos como si de un niño pequeño se tratara, en cierto momento volvió a llevar su mano a su boca cubriendo otro bostezo... Katya se había detenido por ordenes indirectas de Kanon a su lado, Saga de reojo miraba a Shun llegando a sentir la misma emoción que su hermano había sentido anteriormente pero con la excepción que él no podía irse al baño.

—Ikki... Tengo sueño...— comentó en un hilo de voz interrumpiendo su plática con el otro hombre al tomarlo de la manga de su suéter y jalarlo un poco para que le hiciera caso.

Ikki lo observó notando en su mirada  la clara indicación de que era momento de irse, el detective sonrió un poco mientras acariciaba su cabello e intentaba hacer contacto visual con Pandora avisándole que era momento de irse.

—Debe ser, es tarde ya.— respondió Ikki alejando el plato de comida frente a él

—¿Van a retirarse? No creí que el niño se durmiera a las diez de la noche.— Dijo Saga sin despegar la vista del menor

—Es parte de su rutina.— explicó brevemente Ikki mientras se ponía de pie y sacaba su billetera para dejar el dinero en la mesa

—Fue un gusto compartir con ustedes está cena— Dijo Pandora poniéndose igualmente de pie.

—Lo mismo digo. —respondió Saga imitando el comportamiento de los demás— Ojalá podamos convivir un poco más.

—Claro... Ya lo veremos.— comentó Ikki sintiendo a Shun abrazarse nuevamente a su cuerpo cuando tanto Saga como Kanon se acercaron un poco a ambos.

—Nos dio gusto convivir también contigo —Dijo Kanon refiriéndose a Shun— Me gustó la manera en que decidiste vestirte.

Ikki notó el comentario oculto en las últimas palabras de Kanon obligándolo por instinto a ponerse delante de Shun para impedir que siguiera viéndose, Despidiéndose de todos se retiraron agradeciendo por la cena (y por qué nada malo hubiera pasado), Pandora estaba dudosa, ahora era ella quien caminaba por decisión propia detrás de los hermanos viendo en las decoraciones de cristal el reflejo de los gemelos y de la chica notando que estos los observaban retirarse, un escalofrío sintió en ella al notar sus miradas que a pesar de que no estaban dirigidas a ella se podían sentir incómodas de cualquier modo.

A nada de salir del restaurante Ikki tomó de la mano a su hermano para retirarse, Pandora a través del lejano reflejo de una pared de cristal cerca de la entrada vió a ambos hombres susurrar, ahí no podía argumentar si lo hacían por ellos o por algún otro motivo, sin embargo la duda prevalecía en ella.

Se reincorporó al lado de su prometido cuando abandonaron el restaurante y se acercaron al estacionamiento, los tres entraron dispuestos a irse a su hogar para descansar de un agobiante día y una cena que había salido como tenían planeado. Regresaron por el mismo trayecto pero tuvieron que desviarse cuando un oficial de tránsito informó que la carretera principal se encontraría cerrada, dando las once de la noche aún en carretera lograron finalmente encontrar una avenida que los pudiera aproximar a su hogar sin embargo y para su mala suerte al pasar por un camino rocoso una llanta del auto se ponchó obligándolos a parar cerca de una calle poco transitada durante la noche pero perfectamente iluminada.

—¿Tienes llanta de repuesto?— preguntó Pandora pero notando la expresión de Ikki supo que no.

—Voy a llamar al seguro, no deberían tardar.—

Ikki realizó la llamada y tal como esperaba estarían ahí con la llanta de repuesto en unos cuantos minutos, los tres tuvieron que esperar ahí hasta que la camioneta de la aseguradora llegó siendo el momento en que tuvieron que abandonar el auto. El detective iba a cambiar la llanta el mismo pero habían traído aparte a un mecánico para realizar ese labor, de cierto modo lo agradeció por lo que solo tuvo que alejarse un momento del auto junto a Pandora para que hicieran su trabajo.

Shun al bajar notó la calle solitaria, la banqueta sucia y a lo lejos un contenedor de basura perteneciente al callejón que daba a una tienda de conveniencia iluminada a más no poder contando con todo el círculo cromático en su iluminación, tragó saliva mientras lentamente se acercaba al callejón sintiendo la frialdad en su cuerpo conforme más avanzaba y se aproximaba, al llegar notó la tienda frente a él pero el negocio no llamaba su atención ni era motivo de sus recientes lagrimas silenciosas sino el mismo callejón en sí en conjunto a la ropa que llevaba puesta era la razón por la cual no pudo contener el llanto ni su inminente malestar mental al terminar arrodillandose en la misma banqueta monstrandose metafóricamente como derrotado...

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