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꒰ྀི ୭ ˚. ᵎᵎ Bendy & Boris: TQFTIM! Oswald the Lucky Rabbit x Willow Harper
TW ⠀⠀⠀ ◟/づ ࣪𓇻 ݁ ⓘ Intento de sucidio, pérdida de ser cónyuge, esposo en luto, inestabilidad mental, ahorcamiento, fluff, angst leve, sad bunny, heridas
Arrugó la carta entre sus manos observando el horizonte lloroso detrás de ese ventanal, agachando la cabeza mientras que se sentaba en una silla para asimilar todo lo que la carta dictamina; Hortensia, quien en sus años de adolescencia considero un rival digno con quien a veces competir, ahora estaba muerta por la enfermedad terminal de la tinta, le escribió pidiendo un ultimo favor de cuidarlo lo más preciado en su mundo; sus hijos y esposo que estaba destrozado por la noticia de su muerte.
Willow había viajado por los confines del mundo en un intento de olvidar su primer amor; Oswald the lucky Rabbit; hortencia por supuesto sabia de eso y por eso le pidio ese gran favor, aunque de alguna manera le dolía casarse con oswald después de la muerte de su gran amor; tampoco podía cumplir eso por el esposo en luto, lo sintió de alguna manera descarado pero entendía a hortencia, no quería que el conejo llorara por muchos años su muerte y dejara a sus hijos desatendidos, aunque sabía que no lo haría; sus hijos necesitaban un padre para ellos y oswald quedando en ese estado era lo de menos.
Aunque tambien se habia hecho un nombre en cada ciudad que visitaba con ser una espectacular cantante, medito mucho en dejar su carrera para cuidar los hijos de su primer amor y hortensia; sabia que los niños no tenian la culpa de su corazón roto pero de alguna manera le dolía criar a hijos que posiblemente pudo haber tenido con oswald, le hubiera gustado tener esa hermosa vida que tuvo hortensia con el conejo afortunado pero después de todo no era así, ella tuvo su pelea con oswald con respecto a cierto tema y se distanciaron, pensó que tal vez disculparse al siguiente dia hubiera sido una decisión inmadura pero despues de palabras hirientes pensó que era mejor castigo no hablarle.
Si, fue una decisión tonta e inmadura de la cual se arrepiente mucho, perdió la gran oportunidad de tener algo más con ese conejo.
Pero debe de dejar eso, niños necesitaban su ayuda y no les dejaría solos; cual fuera su desentendimiento con oswald lo dejara de lado por sus hijos, no se casara con él respetado a él mismo; sería una crueldad no dejar velar a su propia esposa y con llevar este dolor de su pérdida, ella se volvería un soporte para pero nada más.
La decisión ya estaba tomada, pondrá en pausa su carrera como cantante y se dedicaría a criar a los hijos de su antiguo amor.
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Bueno, pensaba que tal vez eran unos 3 minimo unos 8 pero no pensó que era una absurda cantidad de 420 conejos.
—Wow, no desaprovecharon nada.— la mujer golpeó la escoba que se movia con su magia a su manager con fuerza mirándolo mal, él se quejó y se disculpó por debajo mientras que mickey movía las manos restándole importancia al tema.
—Tranquilo, ellos son una buena ayuda y mis personitas favoritas, me alegra tener aqui, willow!— al ratón se le iluminó la cara con alegría pura; la hada solamente se rio palmeando el hombro de mickey.
—¿Como estas?— Mickey bajo la mirada rascándose la nuca algo apenado y suspirando con una sonrisa triste.
—Durmiendo, le llevaré un cuenco con frutas luego.— los presentes bajaron la cabeza al recordar el funeral de ayer, willow miro como Oswald lloraba la muerte de su esposa junto a sus hijos; lo vulnerable que estaba en esos momento sin su gran amor que siempre lo apoyó, adoro y consoló.
Willow término de lavar los platos sucios limpiándose las manos mojadas en el delantal que encontró, la mujer junto a mickey se encontraban de las comida y mantener el lugar decente; willow no a cruzado palabras con el conejo desde que llego y eso le parecía bien, entiendo que el necesitaba su tiempo en darle luto a su mujer, por otro lado, ella se encargó con mickey y los demás de mantener a los niños, aunque ella también les dio su espacio de llorar la muerte de su madre; fue doloroso verlos llorar con las fotos que miraban de ella, no deseaba a ningún niño que perdieran su madre y ella por su parte que estaba aquí para cuidarlos como último deseo de su madre, aclarando que solo seria una niñera y que jamás en su vida tendría la intención de reemplazar a su madre que los vio nacer y crió con tanto esmero.
—No se como llevara esto él pero debe de salir adelante, por sus hijos.— la mujer se acercó a las cunas observando la última camada de la pareja; los pequeños conejos bebes dormían plácidamente en sus pequeñas camas después de ser alimentados, willow supo que tendría mucho trabajo en criar toda esta camada.
—Hay que darle su tiempo, willow pero tienes razón.— el ratón suspiro, había puesto en pausa su gira por las ciudad en respecto a la esposa de su hermano mayor; también estaba destrozado por la pérdida de una gran cuñada y amiga, ella era parte de los actos que realizaban con su hermano y hijos, perderla fue un gran golpe para todos.
—Bueno, supongo que me retirare, Willow, fue grandioso trabajar contigo, eres la mejor persona con quien he estado representando todos estos años, mickey, cuidala mucho, esa es una de las mejores cantantes.— la de cabellos negros solo rio para acercarse a su antiguo representante y abrazarlo con fuerza en despedida; le dolia despedirse de el, es como un hermano mayor que la protege de todo lo malo y vela por su seguridad.
—lo hare, no dudes en eso.
—Nos vemos, Willow Harper.
—Adios, Julian.— se despide con lágrimas en sus ojos mirando cómo el hombre se retiraba despidiéndose cálidamente de los dos, escuchando como la puerta se cerraba dejando un silencio tranquilo.
—Descansa, Mickey, estaré cuidando a los bebés.
—No quiero dejarte todo a ti, desde que llegastes has sido una gran ayuda pero también deberías de descansar, no has dormido nada desde que comenzaste a limpiar la casa de Ozzy y cuidar a los niños.— comentó preocupado, está demasiado agradecido por la ayuda de la hada-humana pero también le preocupa que se enfermara por el estrés y sobre trabajo que se estaba poniendo.
—Estaré bien, solo los vigilaré un rato y dormiré en el sofá, tengo más cosas que hacer luego.
—Willow, no quiero qu-
—Mickey, estaré bien, te lo prometo.— sonrió cálidamente tomando la mano del ratón y dándole cierta seguridad en sus palabras, Mickey dudó pero accedió, convencerla sería una tarea difícil y admitía que necesitaba descanso desde que llevaba estando todo el tiempo al lado de su hermano pero tambien tenia el miedo que en el estado que se encontraba se hiciera algo.
—Mickey, también le echaré un ojo a Oswald.— percibió la preocupación por el conejo, ambos se preocuparon igualmente cuando el conejo perdió la voz después de llorar a gritos por su mujer, oswald se encontraba tan deprimido que a veces no comida, ellos (mickey) lo forzaban a comer y que se mantuviera hidratado.
Suspiro derrotado y la mujer solo le dio una leve sonrisa.
—Bien, llamame por cualquier cosa, si?— la mujer asiente y el ratón se retira hacia su casa que estaba relativamente al lado, Minnie había sido comprensiva en el sentido de estar con su hermano y la ama por eso, él también estaría en las mismas si perdiera el amor de su vida.
Por su parte, willow se sienta en el sofá mirando las 14 cunas moviéndose, se deslizó en el sofá soltando todo ese aire que no sabía que retiene; es estresante tener que cuidar a más de 420 niños, bañarlos, alimentarlos, cuidarlos, darles clases, consolarlos y acostarlos a dormir, una rutina constante que tanto ella, mickey, donald, minnie y goofy estuvieron haciendo estas dos semanas; se sorprendía la capacidad que tenía Hortensia en cuidar a sus hijos y esposo.
Sus ojos comenzaron a pesar, intentó resistirse en no dormir, toda estas dos semanas no había dormido más que tres horas, los niños usualmente se despertaban llorando en busca de la calidez de su difunta madre y los menores también se despertaban por el llanto de sus hermanos y lloraban, consolaba a todos o aveces se quedaba dormir con ellos que solo duraba una hora, se levantaba a lavar ropa, hacer la comida y tener todo listo para la misma rutina; Tenía su magia pero a veces también era un desgaste usarla después de mucho tiempo sin uso, siempre recurre a su libro de hechizos para recordar algunos conjuros que en su tiempo recordaba al pie de la letra.
Sin querer, se durmió, tal vez despertará con dolor de cuello y espalda en la posición que estaba pero sabía que su cuerpo y mente necesitaban un descanso de todo.
A las dos horas, un sonido brusco la desperto lo que hizo que se sobresaltara, quejandose del dolor de su cuello y espalda se levanto y estiro para alivarlo, mirando la ventana el como aun era de noche, el solo estaba en la cuspide del manto negro y estrellado, los bebes aun seguia dormidos y la escoba estaba en una esquina despues de termina su labor el barrer todo al igual que el trapeador.
Caminando hacia la escaleras para subirlas con cuidado y lentamente, escuchando en cada paso que daba un sonido extraño; al subir con totalidad sus alarmas saltaron al escuchar otro sonido brusco y corrió rápidamente hacia la habitación de Oswald abriendo con brusquedad la puerta.
Se quedo congelada y horrorizada, moviendo la boca en busca de las palabras que se escaparan en el aire y sus ojos abiertos miraban con terror la escena, sus moviento erráticos pero rápidos al no moverse, hizo un movimiento con su mano hizo aparecer un cuchillo que cortó la soga dejando caer este al igual que el cuerpo del conejo que tomó en brazos con cierta pesadez.
Escucho el conejo tomar aire con desespero y toser, la mujer rápidamente poso su mano en el cuello de este un brillo azul iluminó por el lugar pero el conejo le dio un manotazo que se quejó la mujer, aun asi volvio hacer lo mismo recibió otro golpe y el conejo intentó débilmente quitarse a la mujer.
—¡No!¡Ya deja de moverte!, ¡Oswald!— una aura rodeo las muñecas del conejo subiendolas por encima de su cabeza reteniendo pero no evitando que se removiera, aun así willow logró con dificultad curar al conejo.
Al terminar de curarlo y liberarlo, el conejo la empujo con fuerza con furia, willow cayo al suelo colocando detrás suyo sus manos como soporte pero su mano se posó accidentalmente en el cuchillo deslizándose al intentar sostenerse con cierta debilidad por el empuje y cortándose la mano, soltando un quejido que ahogo, desapareció el cuchillo y miró al conejo que le respeto impotencia.
—¡Deja de hacer esto!, estas siendo egoísta!¡No piensas en tus hijos!— grito enfurecida, odiaba demasiado que cada hora oswald intentara quitarse la vida, no era primera vez que lo hacía pero igualmente era cansador tratar de evitar que lo hiciera, odiaba el pensar de oswald en no tener conciencia por sus propios hijos, lo egoísta que se volvió para estar con su esposa nuevamente.
El conejo se congeló, willow se levantó quejándose en el dolor de su mano que le resto importancia, gotas de sangre cayeron el la madera pulida y esta se limpio en un intento de detener el sangrado en sus prendas manchando estas.
—Oswald, deja esto, es estupido. No piensas en tus hijos, piensas en ti, deja esta estup-— el conejo apretó los puños y en un giro inesperado, la golpeo en la mejilla haciéndola caer de espaldas, el conejo aprovechó para subirse encima y rodear con sus manos el cuello de la mujer que se sorprendió y asustó, el conejo apretado con fuerza y la mujer lo tomó de la muñecas intentando alejarlo.
Las lágrimas cayeron en el rostro de la mujer que lo vio aun mas sorprendida, mirando el conejo con dolor y perdida en sus ojos.
—Ozzy... No hagas estos...— sintió con el aliento se le escapa, intentando seguir quitándoselo,— se que... estas enojado y triste por la pérdida de hortencia, nadie mas que tu sufre pero también tus hijos, que... pensaría hortensia en verte ahí con ella y no con tus... hijos...— el conejo se congeló, dejando de apretar pero manteniendo sus manos ahi, rápidamente soltó a willow alejándose de ella quien tomó con una gran bocaza de aire tosiendo y tocando su cuello mientras que se sentaba, miró de reojo a oswald que se había arrinconado en una esquina llorando, arrepentido por lo que había hecho.
Willow hizo una mueca por el dolor en su nuca y mano pero aun asi se levantó y se acercó al conejo que solo nego haciéndose bolita en la esquina, la mujer solo se arrodillo enfrente de él mirándolo con determinación y seguridad.
—ozzy, puedes llorar y gritar todo lo que quieres, pero no intentes quitarte la vida, tus hijos necesitan a su padre, ya perdieron a su madre, estaran devastados en perder a su padre que tanto aman también.— el conejo no hizo ningún movimiento para verla solo se quedo ahí, willow solo suspiro, sabía que hablar con oswald sería imposible y lo mentalmente quebrado que está.
—No puedo dejarte solo, aunque quieras estarlo, quiero evitar otro intento de suicidio..— trago duro, el conejo no hizo nada más que quedarse ahí hecho bolita.
Todo esto se volvió un dolor de cabeza, llegar a caer tan bajo le fue impresionante pero de alguna manera justificable, el piensa que ya no vale la pena estar con vida sin su compañera de vida, quien estuvo desde su infancia hasta ahora con el, perderla no solo fue un golpe duro sino que le arrancaron sin piedad una parte vital de oswald.
Suspiro cansada, quedará ahí hasta que el conejo se durmiera en esa posición pero se quedará ahí a vigilarlo, ya no confía en oswald de valerse por sí mismo ahora, sintió un pequeño alivio cuando su magia comenzó a sanar la herida de su mano y las marcas de su cuello.
Debía de tener paciencia en que el tiempo curara las heridas de Oswald.
(---) [Cinco años después]
Llevo alguno de los niños a la cama mientras que los otros seguían de cerca a oswald que se encontraba mejor, willow se alegraba un poco que félix le subiera un poco los ánimos con sus charlas y aventuras; fue impresionante conocer al importante arqueólogo y aventurero, además que el susodicho estaba coneco de conocer al ex mejor mago de todos los tiempos, aun el titulo lo prevalencia y willow se reía por eso aveces cuando él hacía trucos para animar un poco a sus hijos, quienes ambiente lo ayudaron en su camino de sanación.
¿Cómo están él y ella?
Recordó brevemente aquella interacción de hace cinco años, ese tiempo Oswald la evitaba como si tuviera una enfermedad super contagiosa pero con el tiempo y usando un cuadernillo al no tener las fuerzas para hablar, se disculpó por sus previas acciones y le agradeció por todo lo que hacía por ellos. Ella solo lo dejó pasar pero igualmente lo golpeó por haberla golpeado estando de acuerdo el conejo con el golpe, volviendo una nueva rutina del conejo ayudarle de vez en cuando con los quehaceres o concentrarse en los niños.
—Willby, ven!— unos cuantos conejitos jalaron su vestido hacia cierta dirección, la mujer dejó lo que estaba haciendo secándose las manos y dejándose guiar por los conejitos para observar cómo habían más de la camada junto a mickey y oswald, quien el ratón estaba un poco deprimido.
—Donald tiene razón, no puedo ayudar a todos...— el ratón dejó que su pequeño sobrino se acurrucaba en sus brazos con una sonrisa triste, —el chico necesita ayuda pero él y su hermano tienen su propia vida, yo por otro lado... solo puedo desearles lo mejor.
Mickey rio levemente con cierta tristeza acariciando la cabecita de su sobrino, —Aquí estoy de nuevo, preocupándome cosas que no son de mi interés, patético, cierto?— sinitio la mano de su hermano apretar levemente sus hombros en señal de apoyo, willow también se acercó tocando su cabeza abriendo la boca para decir algo.
—Eres demasiado bueno para este mundo, amigo.— una voz ronca resonó por el lugar, el silencio se hizo notar bastante, Oswald quien le sonrió a los presentes un poco animado.
— Aveces eso me hacia sentir celoso, tonto, no?— soltó una leve risita con cierta diversión para toser un poco avergonzado rascándose la nuca,— perdón, llevo tiempo sin habl-
Todos gritaron sorprendidos al escuchar el conejo que llevaba tiempo sin hablar siendo los primeros en reaccionar en moverse los conejitos que se lanzaron hacia él gritando con emoción e incitando en decir cosas para escucharlo hablar más seguido por este asombroso hallazgo. Por otro lado, willow y mickey se miraron sorprendidos con las primeras palabras de oswald que aún procesaban sus cabezas, después de cinco años que el conejo no hablara, hoy mismo, tuvo la iniciativa de hacerlo dandole animos a su querido hermano, lo observaron sonrió ante lo adorable que se miraban sus hijos hablando y él respondiendo con todo el amor posible.
Mickey fue el siguiente en reacción, se tiró hacia los brazos de su hermano llorando, el conejo correspondiendo rápidamente acunando a su hermano que intentaba hablar coherentemente, oswald solo lo cayo y le comento lo agradecido que estaba por todo, con todos en general de estar a su lado pero su hermano era un mal de lágrimas seguido de varios niños que se unieron al abrazo.
Willow solo hizo una mueca queriendo ahogar sus propias lagrimas despues de todo el esfuerzo de que oswald mejorará no había sido en vano; ahora el estaba aqui, volviendo de apoco a ser el mismo conejo animado que todos conocían y apreciaban demasiado, una lagrima bajo por sus ojos jadeando con alivio y felicidad, en todo estos años podía relajarse por fin, oswald volvía hacer el mismo.
El mismo conejo que tanto ama.
—Willow.— un escalofrío recorrió por toda su espina dorsal, la mujer mira al conejo que mantenía su mirada firme en ella haciéndola tragar duro, ella se acerco ante la mano extendida el conejo ofreciendo la suya para ser jalada con brusquedad al abrazo que correspondió, sintiendo nuevamente esa calidez que tanto habia extraño.
—Gracias.— lo mira con lágrimas en los ojos, Oswald le regaló una sonrisa llena de calidez acariciando sus cabellos desordenados, envolviendola con fuerza con su otro brazo.
bleh, tal vez suba dibujos mios
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