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— Amor, ya van dos días en los que nos me hablas, ¿Hasta cuando seguirá esto?
— Hyejin, dile a Jungkook que al menos una semana.
La chica rodó sus ojos.
— ¿Por que no le has pedido disculpas?
— Lo he hecho mínimo seis veces.
— Papá. — Hyejin miró a su padre. — Acepta las disculpas de Jungkook.
— Bien. — Jimin se dio la vuelta mirando esta vez a Jungkook. — Te perdono.
— Te amo, te amo, te amo. — Jungkook besó todo su rostro y luego lo abrazó. — Mi bebito.
— Aún no se me olvida.
— Ya mi amor, fue solo una broma, yo no te digo nada cuando te burlas de mi.
— Jamás me he burlado de ti.
— Te burlas de todo el mundo, papá. — Dijo esta vez Hyejin.
Jimin soltó una pequeña risita.
— Tal vez.
Jungkook volvió a besar su mejilla susurrándole un te amo cerca de su oído, Jimin rió por las cosquillas y Hyejin rodó sus ojos.
— Bipolares.
Se paró de su silla y se fue hacia su habitación, dejando a solas a Jungkook y Jimin.
— ¿Que hacemos? — Le preguntó Jimin a su novio con su cabeza escondida en su cuello.
— ¿Quieres ver una película? ¿Comer? ¿Besarnos? ¿Manosearnos?
— Las dos ultimas me gustan.
Jungkook rió.
De repente se escuchó algo parecido a un trueno y ambos fueron a mirar a la ventana, había comenzado a llover un poco fuerte y Jimin formó un puchero.
— Yo quería salir.
— ¿Que tal si vamos a acostarnos? Puedo hacerte mimos y nos dormimos.
Jimin asintió y tomó la mano de Jungkook llevándolo a su habitación, ambos se acostaron y el rubio se acomodó entre sus brazos.
— ¿Te digo algo? No pensé que serías la persona más importante de mi vida. — Susurró Jimin. — Te amo mucho.
— Me gusta cuando te pones cursi. — Soltó una risa. — También te amo mi vida.
Jimin cerró sus ojitos abrazando un poco más fuerte a Jungkook, mientras que este acariciaba su cabecita quedándose ambos poco a poco dormidos.
ꗃ 김 💵 전 ୬ 🤍
— Tengo hambre. — Susurró Jimin hacia Jungkook.
— ¿Que quieres comer? — Le preguntó Jungkook aún con sus ojos cerrados y su voz rasposa.
— A ti. — Jimin besó sus labios repetidas veces.
Jungkook rió.
— Yo te iré a buscar lo que quieras. — Le dijo.
— ¿Y si hacemos un pastel?
— ¿Hacemos?
Jimin asintió.
— Son las cuatro de la mañana mi amor, ¿En serio quieres hacerlo?
— Si bebé.
— Bueno, vamos entonces.
Jungkook se paró de la cama y se fue hacia la cocina, al ver que Jimin no venía detrás suyo se devolvió.
— ¿Por que no vienes?
— No puedo pararme.
Jungkook fue hasta él y Jimin estiró su brazos, el castaño agarró sus manos y lo levantó.
— Gracias. — Le sonrió. — Esto no me ayuda mucho. — Tocó su pancita.
— Siempre te estás quejando.
— En serio me estorba.
Jimin se fue hacia la cocina con Jungkook detrás suyo, buscó los ingredientes y el castaño buscó las cosas que ocuparían.
Les tomó menos de una hora en juntar los ingredientes, hornear el pastel y decorarlo.
Jimin aplaudió feliz al ver como le había quedado su decoración.
— Debería dedicarme a esto. — Dijo orgulloso. — ¿Que haces Jungkook?
— Nafa. — Respondió con la boca llena de de la crema que habían hecho.
— Amor, te va a dar diabetes. — Jimin le quitó el bowl con la crema y Jungkook formó un puchero con toda su boca sucia. — Parece un niño pequeño.
— Devuélvemelo.
— No Jeon, luego no podrás dormir.
— Yo quiero más crema amor.
— Límpiate la boca y no, no hay más crema.
Jungkook arrugó su nariz y limpió su boca con una servilleta, mientras que Jimin le ponían mostacillas al pastel y lo guardó en el refrigerador.
— ¿No lo vamos a comer ahora?
— Explotaré si me la como ahora, comí suficiente crema y pedazos del bizcocho.
— Vamos a acostarnos entonces.
Y así ambos fueron nuevamente a su cama, durmiendo acurrucados y de lo más cómodo en los brazos del otro.
ꗃ 김 💵 전 ୬ 🤍
— ¿Por que no hicimos esto antes? Faltan semanas para que nazca y... ¿Que haces? — Le preguntó Jimin a su novio con su ceño fruncido.
— Encontré un vestido de la mujer maravilla. — Dijo emocionado. — Se lo llevaré.
— Hay vestidos con flores, de muchos colores, con dibujos, ¿Y tu escoges ese?
— Uhm si, mi hija se vestirá con estilo. — Se encogió de hombros.
Jimin solo rodó sus ojos y siguió buscando más vestidos, se le era muy difícil escoger solo algunos ya que todos eran muy bonitos, habían faldas, zapatos, moñitos y de todo un poco.
— ¿Y si le llevo uno de Thor? ¿O mejor el de iron man?
— ¿Que tal ninguno?
— ¿Que tal los dos?
Y así estuvieron como por diez minutos más escogiendo vestidos y cosas para su hija, hasta que por fin se fueron de esa tienda y fueron a otra.
— ¿Quieres verte algo tú? — Le preguntó Jungkook a su novio.
— Nop, con esta panza nada se me ve bien.
Jungkook rió.
— Te ves hermoso con todo.
Jimin formó un puchero.
— ¿Jungkook? — El castaño reconoció aquella voz femenina y cerró sus ojos deseando que no se acercara a él. — Hola, hace mucho que no nos vemos.
— Chaeryeong. — Dijo con falsa emoción. — Que gusto volver a verte después de tanto.
— Estás muy cambiado, más musculoso y sexy.
— Y con un bebé en camino. — Interrumpió Jimin. — Park Jimin, un gusto.
— Park Chaeryeong.
— Córrete. — Jimin empujó con su brazo a Jungkook quedando frente a Chaeryeong. — ¿Como conoces a Jungkook?
— Somos ex novios.
— ¡Ex novios! Me alegra tanto oír eso.
— ¿En serio?
— Si, que suerte que no dijiste amante. — Le sonrió.
— Oh no, no nos veíamos hace mucho tiempo. — Dijo. — Pero veo que ya está con alguien más, felicidades por su bebé.
— Muchas gracias. — Sonrió nuevamente. — ¿No tienes que irte?
— Si, fue un gusto verte otra vez Jungkook y de conocerte Jimin. — La chica sonrió.
Se despidió de ambos nuevamente y se fue, apenas quedaron solos Jimin se cruzó de brazos mirando a su novio.
— Una explicación, ahora.
— No sabía que había vuelto a corea y menos que me la encontraría aquí. — Dijo rápidamente. — Además de que ni siquiera me había acordado que existía, fue una de mis primeras novias, tuve cientos después de ella.
— Camina.
— Si.
Jungkook entrelazó su mano con la de Jimin y siguió caminando yendo hacia la salida.
— Estás temblando. — Rió.
— Estás situaciones me ponen nervioso, perdón.
— Tranquilo.
Ambos se subieron al auto ya listos para volver a su casa, Jungkook suspiró sintiéndose más relajado luego de aquella situación, Jimin se había comprado unas gomitas en el supermercado así que se las iba comiendo en el camino.
— Auch. — Se quejó el rubio. — Me está pateando otra vez.
Jungkook con emoción puso una de sus manos en el vientre de Jimin y si sintió aquella patada que le había dado la bebé.
El castaño rió por los nervios y Jimin sonrió.
— Creo que le caes mejor tu.
— ¿Por?
— Cuando estás conmigo me patea, cuando pones tus manos en mi panza también me patea o se mueve.
— ¿Será que ella me escucha?
Jimin se encogió de hombros.
— Hola princesa.
Y nuevamente la bebé lo pateo.
— Si, si te escucha, silencio.
Jungkook rió.
— Me hace feliz el hecho de ser padre junto a ti, no se que haría si estuviera cumpliendo mi sueño con otra persona a mi lado.
— Vas a comprar cigarros y yo te ayudo a escapar.
Nuevamente Jungkook rió.
— Gracias por hacerme tan feliz.
— Gracias a ti por llegar a mi vida.
En un semáforo en rojo procedieron a darse un beso, un beso que reflejaba todo el amor que sentían por el otro.
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