22
La música retumba por cada rincón de la discoteca, hay gente bailando de aquí para allá, algunos están ya rozando el suelo de lo ciegos que van. Nosotros pedimos un reservado así que estamos en la zona alta para que no nos molesten.
Kapo me saca a bailar y comienzo a reírme por los pasos tan torpes que da a veces, lo agarro de la cintura y le pido que me siga a mí, en unos minutos ya controla lo elemental. Cuando me canso de bailar voy a sentarme en uno de los sillones, sonrió mirando a mis amigos, todos se divierten, son felices estando juntos y yo soy feliz con ellos.
Comienzo a estar cansada de tanta música de ese estilo, veo que Bnet está divirtiéndose con con Bta y Force así que hoy no será mi salvador. Bajo a tomar el aire saliendo por la puerta trasera, es una especie de callejón que me da mal rollo así que decidí salir a la calle y estar un rato a solas ahí.
-El destino quiere que nos veamos de nuevo- dice esa voz que siempre me ha hecho tener escalofríos.
Miro hacia la cera de enfrente y allí están, me miran de arriba a abajo y alzan las cejas divertidos. El miedo vuelve a instaurarse en mi, con pasó apresurado me dirijo hacia el callejón para volver a la discoteca con los chicos. Estoy por abrir la puerta cuando alguien pone una mano en ella haciendo que se cierre de nuevo, cierro los ojos rogando al cielo que todo esto sea solo una mala jugada de mi mente, una mano apretando mi brazo me hace volver a la realidad.
-Me haces daño- digo de mala gana girandome hacia el chico.
-Nena te echábamos de menos, después de ti no encontramos a nadie a quien hacerle las clases mas amenas- soltó una carcajada haciendo que temiera cada vez más lo que iba a pasar.
-Parece que has cambiado un poco- dice otro de ellos mirándome de arriba a abajo.
-Sigue estando gorda, perdona que te diga- dice el de al lado riéndose.
-Déjame en paz- digo encarando al chico que me sujeta, esto solo hace que su agarre sea más fuerte.
-Vamos a divertirnos- añade este acercándose más a mí.
El nudo de mi garganta me impide gritar, estoy paralizada presa del miedo. Tiran de mí hacia más adentro del callejón y uno de ellos me empuja contra la pared haciendo que choque contra esta y caiga al suelo lamentando me.
-Sigues siendo la misma debilucha- lo miro con rabia.
No puedo escapar de ahí, estoy totalmente acorralada, me levanto cómo puedo y los miró a todos esperando que solo sea un broma y se vayan, pero no. El cabecilla del grupo, el que siempre me dió más miedo se acerca a mí pegándome contra la pared y pasando sus sucias manos por mí cuerpo. Levanto la pierna dándole una patada en sus partes bajas y haciendo que se doble del dolor, intento correr hacia la puerta del local pero me agarra del pelo y me tira al suelo.
Comienza una dura lucha contra sus patadas, no son muy fuertes como para matarme pero duelen. Me acurruco sobre mi cuerpo en posición fetal mientras ellos sueltan golpes al azar sobre mi cuerpo. Escucho como alguien sale de la discoteca por la puerta trasera, todos paran de golpearme y yo emito un quejido intentando llamar la atención de quien sea para que me ayude.
-¿Qué coño pasa ahí?- la voz de Zasko se hace presente en el silencio de aquel callejón -Tíos están agrediendo a Rocío-
De repente se escuchan muchas voces, de reojo veo como la expresión de mis atacantes es de terror. Veo que uno de ellos se me acerca pero antes de poder tocarme alguien se le tira encima haciéndolo caer. En ese momento desconecto por completo, comienzo a sollozar cerrando los ojos fuerte, no me muevo de mí posición temo que vuelvan a pegarme.
Mi cuerpo está totalmente resentido, la rabia hace que me hierva la sangre. Siento de repente unas manos posarse en mi espalda, comienzo a temblar de miedo acurrucandome más contra mi misma.
-Ro, soy yo- dice Bta tras de mi.
Siento un alivio enorme al oír su voz, me giro cómo puedo y lo miro a los ojos llorando. Él me abraza pegándome contra su pecho y dándome el calor que tanto necesitaba ahora mismo. Cómo puedo miró a mí alrededor y ya no veo a ninguno de mis agresores, ahora solo veo a los chicos intentando recuperar el aliento y mirándome con preocupación.
-Rocío, dime qué te han hecho por dios- dice Walls arrodillándose a mi lado.
-No ha ido a más, solo me han pegado- digo haciendo una mueca.
-¿Sólo?- dice Blon acercándose a nosotros -Rocío casi te matan de una paliza, eran por lo menos 5. Tienes que denunciar-
-Tengo miedo, no quiero que vuelvan- susurro con horror.
-Si vuelven, volverán a salir escaldados, les hemos quedado claro que no se te acerquen- dice Zasko muy serio.
-Vamos al hospital ahora mismo- Walls me ayuda a levantarme.
Las piernas me fallan haciendo que caiga hacia delante, él me agarra bien fuerte y con la ayuda de Bta salimos del callejón seguidos de los demás. Skone pide un taxi que no tarda ni 5 minutos en llegar, fuimos hasta el hospital y los médicos me trataron de urgencia.
Tenía contusiones y moratones por todo el costado y parte de mi abdomen, en la cara solo tenía un leve golpe que me dejaría una bonita cicatriz. La enfermera que me atendió me hizo desnudarme para que me viera bien todo lo que me habían hecho, decía que si iba a denunciar tenía que hacerme fotos. Dudé al principio, pero si no le paro los pies ahora quizás la siguiente persona que caiga entre sus garras no tenga mi misma suerte.
-Rocío- la enfermera me mira con preocupación -No voy a reportar nada de esto pero debes hablar con un especialista enseguida-
Se acerca hasta estar al lado de la camilla y pone una mano en mi hombro en forma de aliento.
-De todo se sale cariño, no dejes que cosas así hundan tu vida más, mucho menos que tú misma te hundas- dice sonriendo levemente -Eres fuerte, lo veo en tu mirada, por eso mismo sé que sabrás salir adelante como seguro has salido antes-
-Dejé de autolesionarme hace unos meses, quiero cambiar, quiero ser feliz- suspiré cerrando los ojos -Ya me he hundido lo suficiente, ahora solo quiero salir de ese pozo sin fondo-
-Estoy segura de que lo harás- me sonríe y me entrega unos papeles -Los policías ya están fuera tomando declaración a tus amigos, ahora te toca a ti, mucha suerte-
Me abrazó y le di las gracias saliendo del box a paso lento pero seguro. La policía me interrogó y vió las fotos sin necesidad de tener que enseñarles todo de nuevo, me dijeron que la denuncia quedaría puesta para esas personas y que me llamarían con el resultado.
Salimos del hospital para volver al hotel, estaba muy cansada, necesitaba dormir y olvidar todo lo ocurrido, aunque conociéndome sé que no me será fácil. Cuando estamos en el hotel dispuestos a subir a las habitaciones Walls me have parar y de pone enfrente.
-Duerme bien preciosa- dice dejando un beso en mi mejilla.
-Gracias por todo Walls- sonrío levemente abrazándolo.
Kapo me ayuda a tumbarme en la cama cuando ya estamos en la habitación, Alfon y él me dan las buenas noches y de tumban pero sé que no se duermen, están pendientes de mí. Lágrimas recorren mis mejillas, no se qué hubiera sido de mí si ellos no hubieran estado.
Cierro los ojos con el recuerdo de Walls en mi mente, las palabras en el cuarto de baño esta tarde, como me miraba aterrorizado porque me pasará algo, todo lo que me encanta de él.
"Somos dos piedras cruzadas, un destino, dos miradas. Aunque seas incapaz de reconocerlo"
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