010. 𝗍𝗁𝗂𝗌 𝖿𝖾𝖾𝗅𝗌 𝗅𝗂𝗄𝖾 𝖺 𝗅𝗂𝗍𝗍𝗅𝖾 𝖼𝗎𝗅𝗍-𝗒.
𝐂𝐇𝐀𝐏𝐓𝐄𝐑 𝐓𝐄𝐄𝐍
𝗍𝗁𝗂𝗌 𝖿𝖾𝖾𝗅𝗌 𝗅𝗂𝗄𝖾 𝖺 𝗅𝗂𝗍𝗍𝗅𝖾 𝗰𝘂𝗹𝘁-𝘆.
A PESAR DEL HORRIBLE ACONTECIMIENTO SUCEDIDO la noche anterior, la alcaldesa Michelle Cross decidió que no cancelaría el baile por mas muertes que hubieran, ya había gastado "mucho" dinero en las decoraciones, comida, champaña etc. El baile se realizaría en el salón mas elegante del pueblo, solo pocos habitantes asistirán, entre ellos los contactos eh inversionistas más importantes de la familia Quinn, quienes viajaron desde diferentes países para asistir.
A plana luz del día, arrestaron a una de las profesoras de la secundaria Perry por el aparente homicidio de la directora, pero esa no fue la única tragedia del día. Al enterarse de las intenciones de Chucky con la madre de su novio, Guinevere siguió al muñeco con el fin de evitar que ocurriera una tragedia. Pero lamentablemente no llegó a tiempo. Esa tarde, Bree Wheeler se "suicido". Y esa misma noche, Jake, Lexy y Devon le tendieron una trampa a Chucky que salió mal. La madre de Devon murió a manos de Chucky en casa de los Wheeler.
El baile caritativo fue pospuesto hasta pasado el funeral de Bree, lo harían en su honor. El día del funeral de Bree llegó. Los padres de Guinevere asistirían para dar sus condolencias, no para acompañar a su hija. En lugar de llevar vestido, Guinevere decidió ponerse una blusa manga larga negra y un pantalón del mismo color.
En casa de los Wheeler había gente por dentro y por fuera, parecía una fiesta. Alastor y Anissa se adentraron en la casa mientras que Beck se quedó afuera en el patio con Jake, Lexy y Devon.
𝑃𝑜𝑖𝑛𝑡 𝑜𝑓 𝑣𝑖𝑒𝑤 𝑜𝑓 𝐽𝑢𝑛𝑖𝑜𝑟.
Aún no puedo creer que mi madre esté muerta. La única persona en todo el mundo que me amaba y me apoyaba, ya no está. ¿Que será de mi ahora? Estoy completamente solo. Mi padre y Jake no son alguien con quienes quiera estar. Quiero morir. Quizás ellos deberían morir.
Los padres de Ginny están aquí, dando sus condolencias, pero ella no. Dijo que vendría. Es increíble que no halla venido. ¿Debería preguntarle a sus padres por ella o mejor le mando un mensaje? Mierda. Necesito aire. Estas personas están abrumándome, y esta maldita casa está asfixiándome. Salí caminando con normalidad aunque por dentro deseaba correr, correr hasta donde mis pies me permitieran llegar. A lo lejos, observé a Jake conversar con Devon y Lexy. Y para mi sorpresa, también estaba mi novia.
—¿Ya estas contento?—dije acercándome a ellos.
—Junior.
Me hablo Ginny pero la ignoré.
—Arruinaste todo.—le dije a Jake al mismo tiempo que lo empujé, pero no tan fuerte como para haberlo hecho caer.—Todos a tu alrededor mueren. Mi madre, la de Devon, incluso tus propios padres. Estas maldito, Jake.
—¡Junior!—Chillo Lexy.
—Tu no te metas.—le dije bruscamente.
—Junior, es suficiente.
oí decir a Ginny, al instante sentí su mano sobre mi hombro.
—No me toques ahora, no quiero hacerte daño.—Le dije.
Ginny se alejo de mi al instante. ¿La asuste? Nunca le haría daño, de ninguna manera, pero estaba molesto, no sabía de que podría ser capaz. Al menos fui sincero y la alejé de mi.
—Siento mucho lo de tu mamá, pero Jake no tiene la culpa.—me dijo Lexy tratando de suavizar las cosas, pero lo único que logró fue que le metiera un puñetazo en la cara a Jake.
—¡Junior!
Escuche a mi padre gritar mi nombre. Maldicion. El otra vez. Me acerqué a Jake para decirle algo más, pero lo único que pude decir fue;
—Vallanse al diablo.
Que se vallan todos al infierno. Menos mi chica.
🔪
La noche llegó. Una camioneta negra con vidrios oscuros se estacionó al frente de tan elegante salón, los personas que se encontraban afuera dirigieron sus miradas al auto. El conductor se bajo y abrió la puerta del copiloto y al mismo tiempo la trasera, de la parte trasera bajaron Edén Marshall y Guinevere Quinn, Anissa Quinn bajo del lado del copiloto con su hijo menor en brazos.
A diferencia de Edén y su madre, quienes usarían vestido, Guinevere había escogido usar un pantalón de vestir negro, top de encaje negro, blazer negro y tacones de punta del mismo color que su madre le había obligado usar. El patriarca fue a saludar a sus "colegas" después de decirle a su esposa eh hija que las vería adentro. Guinevere entrelazó su brazo con el de Edén y se adentraron en el salón siguiendo a Anissa. Todos las miraban, algunos de manera curiosa, otros con desagrado, y otros las recibían con sonrisas y palabras falsas.
—Todos están mirándonos.—le susurro Edén.
—Ambas sabemos que te encanta, Edén.
—¿Como me veo?—le preguntó mientras se pasaba una mano por su cabello alaciado.
—Te dire lo que mi hermano te diría. Te ves como una maldita zorra.
Eden sonrió aguantando las ganas de soltar una carcajada.
—¿Sabes que ustedes dos me vuelven loca? Todo el maldito tiempo.
La castaña no se lo dijo de una mala manera, si no de una "agradable". Edén no sabía cómo o que hacían los mellizos para que ella los amara tanto.
—Más vale que Archer no se aparezca aquí o...
—Amor,—Edén la interrumpió.—es Archer Quinn. El maldito va a venir. —le aseguró Edén.—Además, le conseguí un lindo traje.
—¿Y yo quien soy?
—Tu, amor mío, eres Guinevere California Arellano. No eres tú madre.
Guinevere sonrió agradecida. Agradecida con su amiga por haberle recordado que ella no es su madre. Guinevere deseaba pocas cosas, pues ya tenía todo, pero una de las pocas cosas que quería era no ser como su madre. Ella misma se quitaría la vida si un día despertara pareciéndose a su madre de cualquier manera.
Su madre, quien estaba unos pasos más al frente que ella y de Eden, le hizo una seña con su mano indicándole que se acercara a ella.
—Tu debes ser Guinevere. Soy Susannah Fisher. Mucho gusto.
Beck la recordó. Era una de las tantas amigas de su madre, con un hijo de la edad de Guinevere. Había oído de ella antes, no la conocía hasta ese momento.
—El gusto es mío.—dijo Guinevere con una pequeña sonrisa.—Ella es Edén Marshall.
Susannah y su amiga se dieron la mano.
—Debes estar emocionada, por ser quien hablará esta noche.
Guinevere daría un discurso y anunciaría el donativo que su familia le haría al "pueblo". No estaba emocionada ni un poco.
—Si le soy sincera, no me gusta hablar en público. Mi hermano era a quien le emocionaba esta clase de cosas.
Anissa apretó su sonrisa tratando de mantenerla, las palabras de su hija le habían caído como un balde de agua fría.
—Es una lastima que no halla podido acompañarnos. Tengo entendido que es el futuro de la casa Quinn Arellano,
El futuro de la casa Quinn Arellano. Esas palabras resonaron en la cabeza de Guinevere. Archer sería el heredero a toda la fortuna de su familia y más. El título que Guinevere debería ocupar por nacimiento. Beck ya lo sabía y estaba bien con eso, solo odiaba el hecho de que se lo recordaran siempre.
—Si me disculpa, señora Fisher, tengo que ir a saludar a los demás invitados.—dijo educadamente y se retiró junto con Edén.
Edén se alejo de su amiga para ir con sus padres, Beck la observo irse, también observo a Lexy junto a su padre y hermana menor. No veía a Junior por ningún lado, tal vez decidió no ir, o tal vez aún no llegaba. Sintió como una mano acariciaba su cabello lacio y suelto por detrás suyo, no se inmutó pues un aroma varonil que reconoció al instante inundó sus fosas nasales.
—Creí que no vendrías.
—No podía dejarte plantada.—Junior se acomodó a su lado.—¿Estas bien?
—¿Como podría estarlo?—inquirió viéndolo. Se alejo de su novio y se dirigió a un rincón donde no había muchas personas cerca, Junior la siguió.—Todo esto es estupido.
Estaba muy molesta, molesta con todo el mundo. Y ni siquiera tenía una buena razón. Quería quemar el maldito pueblo con ella adentro.
—Tranquila. Esta bien. Oye,—Junior la tomó del mentón obligándola a verlo.—estoy aquí.
—Se que estás aquí, idiota.—bromeó ella.
—Podría estar adentro tuyo también.
Guinevere lo miró con el entrecejo fruncido, luego rio.
—Eso fue muy atrevido.
—Ginny, te necesito.—Junior se acercó a ella, sus cuerpos casi se tocaban.—Te necesito, Ginny. Te necesito demasiado.
Guinevere lo escuchó y vio desesperado. Como si fuera un maldito drogadicto y le estuviera pidiendo droga.
—Junior,—Guinevere puso su mano el pecho de su novio.—¿te metiste algo?
—No. No yo...mierda. Ginny, por favor. Seré bueno, lo prometo. No podría lastimarte. Solo quiero estar contigo.
Junior estaba muy desesperado y decía incoherencias, tenía mucha hambre de sexo. Nunca en su vida se había sentido así, tan exitado. Incluso el mismo se sentía extraño. Guinevere estaba petrificada. No lo reconocía.
—Amor, se que la estas pasando mal por lo de tu mamá, pero eso no es excusa para este comportamiento tuyo.
Junior se alejo de ella dándole la espalda, pocos segundos después se volvió hacia ella, pareció haber recapacitado. ¿Que estaba sucediéndole? Llevaba todo el día sintiendo que no era el mismo.
—Lo siento. Enserio lo siento. Yo...es cierto, lo de mi mamá me tiene mal. También es cierto que no es excusa para...—Guinevere lo calló besándolo.
—No tienes idea de todas las cosas que quiero hacerte.
Junior estaba seguro de que si su hermosa novia lo besaba de nuevo, no se podría controlar. Beck se acercó a su oído y le susurro algo que hizo que Junior se tranquilizara, pero que a la vez se excitará aún más.
—Te veo en un rato.—Le dio un beso corto antes de irse.
Era momento de hablar frente a todos, estaba nerviosa. Sus padres y la madre de Lexy estaban en el centro del salón esperándola. Tomó el micrófono y suspiró antes de empezar a hablar.
—Para los que no me conocen, mi nombre es Guinevere Quinn. No soy buena dando discursos, así que iré al grano.
Beck miró a las personas a su alrededor y un pequeño escalofrío recorrió su cuerpo. Miró a Junior al frente, pensó en Bree, y sintió culpa. No había podido salvarla, le debía al menos unas palabras.
—Conocí a Bree Wheeler.
Junior se tenso en su lugar al oír el nombre de su madre salir de la boca de su novia.
—Era la madre de mi novio. Y también una buena madre y mujer. No merecía lo que le pasó. Merecía más. Bree merecía más tiempo con su hijo y esposo.
Fue sincera al respecto. Los ojos de Junior se cristalizaron, quería ir con su novia y soltarse a llorar en sus brazos. Anissa le dio una mirada a su hija dándole a entender que cambiara de tema.
—Me complace anunciar, que la fundación Quinn Arellano hará un muy considerable donativo a la alcaldesa Michelle Cross, para que su casa vuelva a estar justo como estaba.
Todos los presentes aplaudieron. Edén chiflo como albañil mientras aplaudía.
—Una cosa más.—todos le volvieron a prestar atención.—Como saben, mi hermano lamentablemente no pudo estar presente esta noche, pero el y yo decidimos donar al hospital de Hackensack medicinas y suministros médicos. Así como también alimentos, ropa, y una muy considerable suma de dinero de parte nuestra.
Mientras Alastor Quinn sonreía y miraba a su hija con orgullo, la sonrisa de Anissa Quinn se desvaneció. Edén y Junior también miraban a Guinevere con orgullo, ambos estaban muy orgullosos de ella.
—Disfruten de esta magnífica noche.—finalizó Guinevere sonriendo "encantadoramente" hipócrita.
Su madre la tomó del brazo y la jalo hacia un rincón.
—¿Que hiciste Guinevere?—Anissa Quinn estaba roja del coraje. Esa mujer era una bomba y estaba por explotar.
—No hice nada.
—¿Estas mal de la cabeza? Acabas de tirar quien sabe cuanto de nuestro dinero a la basura.
—Ay madre, por favor. Tenemos dinero de sobra. Tanto que podemos limpiarnos el culo con el.
Anissa estuvo a punto de materle una bofetada a su hija de no haber sido por Alastor, quien tomó de la muñeca a su esposa y se interpuso entre ambas.
—Yo creo que lo que nuestra hija hizo, fue un acto de nobleza.—le dijo el hombre a su mujer.
—¿Como puedes aprobar lo que acaba de hacer?—le preguntó Anissa molesta a su esposo liberándose de su agarre.
—Es mi hija. La apoyaré en todo lo que ella decida.
Guinevere escondió una sonrisa, por dentro, su corazón bombeaba de felicidad. Agradecía tener a su padre.
—No es para tanto, cariño.—le dijo el hombre con suavidad.
Anissa observó a su esposo y luego a su hija, eran idénticos y no físicamente.
—Se merecen el uno al otro.—Les dijo y se fue.
Alastor metió sus manos en los bolsillos de su pantalón y observó a su hija con media sonrisa.
—Estoy orgulloso de ti, ¿lo sabes verdad?
Guinevere sonrió y asintió.
—Lo se.
—Vamos, necesito un trago.
Su padre se fue al mini bar, su madre estaba charlando con unas personas y su hermanito estaba con ella, Edén estaba charlando con un chico, Lexy estaba en un rincón viendo su celular, Jake y Devon no estaban, y Junior otra vez se había desaparecido. Una canción lenta comenzó a sonar en el salón, unas cuantas parejas se acercaron al centro para bailar.
A mitad de la canción, Guinevere vio a Junior unos cuantos metros de ella, y el la vio a ella. Junior se acercó a paso lento, colocó una de sus manos alrededor de la cintura de su novia y entre enlazó sus manos. Junior no podía dejar de verla, y de pensar en lo hermosa que se veía esa noche.
—Te ves estupenda.
—Y tú muy atractivo.
Ese traje negro lo hacía ver muy atractivo, y sexy. Era diferente al que tenía puesto en el funeral de su madre.
Summertime Sadness x I Wanna Be yours era la canción que estaban bailando bajo la atenta mirada de todos, y valla que iba acorde al momento. Cuando llegaron a la parte de la estrofa Junior hizo girar a Guinevere, luego lo hizo de nuevo, ella no llevaba vestido a diferencia de las otras chicas y mujeres, pero se veía radiante. Junior sonrió al verla tan llena de vida y sonriente en ese momento, ese momento en el que solo existían eh importaban ellos dos. Ese fue su segundo baile.
La canción terminó, todos se dispersaron. Junior pego a Guinevere a su cuerpo y se fundieron en un beso cargado de sentimiento que les pareció eterno. Junior veía los labios de Guinevere como un niño ve un dulce al que no puede resistirse a comer. Cuando se dieron cuenta, estaban semi desnudos en el auto de los padres de Guinevere. Estuvieron a punto de tener relaciones sexuales, pero se detuvieron antes de sobrepasar su límite.
—Fue lo correcto.—dijo ella agitada.
—Si, yo...estoy de acuerdo.—concordó Junior igual de agitado que ella.
—Mierda.—dijo Guinevere viéndola hora en su celular, se habían pasado hora y media en el auto.
Guinevere, quien solo tenia puesto su pantalón y el saco negro de Junior encima de ella cubriéndola, comenzó a ponerse su top de encaje negro mientras Junior a su lado abotonaba su camisa.
—Muy ajustada?—le preguntó un rato después, refiriéndose a que si le había ajustado mucho la corbata, Junior negó.
—¿Donde aprendiste a hacer una corbata? La mayoría de las chicas no saben hacerlo.
—Aprendi por mi hermano. El no sabía hacerlo así que tuve que aprender. Odiaba pedirle ayuda a nuestros padres.
No hace mucho tiempo, Junior escuchó el nombre de Archer Quinn, el hermano gemelo menor de su novia. Había oído de el un par de veces en las historias que Guinevere le contó, y lo había visto solo dos veces. La primera vez que lo vió fue en una fotografía que su novia tiene en su habitación, la segunda vez en el fondo de bloqueo de su celular.
—Lo conoceré algún día?
La pregunta la tomó por sorpresa.
—Pronto.
Para su suerte, afuera no había ni un alma que los viera. Bajaron del auto y antes de empezar caminar Junior tomó de la muñeca a Beck, pues se había dado cuenta de que ella había dejado su Blazer dentro del auto. Se quitó su saco y lo puso sobre los hombros de su novia.
—Hace frío.—se excuso.
—Es otoño.
—Lo se. Solo quería verte con mi saco puesto. Ya que no puedo verte con mi camiseta puesta y en ropa interior.
Junior sonreía con perversion, y sus ojos reflejaban lujuria. Guinevere se acercó y deposito un beso en sus labios. A Guinevere le estaba gustando mucho esa versión de su novio. Pero no se lo diría.
—¿En donde estabas?—le preguntó su madre dejando su copa de champaña sobre la mesa redonda.
—Tomando aire.
Anissa la inspecciono de pies a cabeza. Guinevere sabía que su madre no se había tragado eso de "estaba tomando aire", pero esperaba que no le hiciera preguntas al respecto.
—Llegaste a tiempo. La prensa nos tomará unas fotografías.
Guinevere rodó los ojos. Tendría que volver a sonreír. Alastor se acercó a las mujeres con su hijo menor en brazos.
—¿Listas?—les preguntó, ambas mujeres asintieron.
Los cuatro se dirigieron hacia el centro donde varios reporteros los empezaron a fotografiar. Guinevere estaba a un lado de su madre con las manos metidas en los bolsillos de su pantalón, sus padres estaban en el centro y Henry en los brazos de su madre, parecían la familia que aparentaban ser. Después de esa sesión de fotos "familiar", pidieron fotografiar a Guinevere, quien ya estaba cansada de sonreír.
A unos cuantos pasos, Junior la miraba con una pequeña sonrisa.
—Chicos, ¿podrían fotografiarme con mi novio y luego con Edén?—les preguntó a los fotógrafos, quienes asintieron inmediatamente.—Genial. Ven aquí, amor.
Junior se acercó a ella con nerviosismo, nunca lo habían fotografiado como a un famoso, mucho menos junto a una "famosa".
—¿Que tengo que hacer?—le preguntó nervioso mientras se acomodaba a su lado.
—Solo sonreír.—Beck se quitó el saco y ayudó a Junior a ponérselo, se lo acomodó y planchó con su mano.—Sonríe como si todo estuviera bien.—le dijo entre dientes, mientras sonreía justo como dijo, como si todo estuviera bien.
Junior tenían su mano en la cintura de Beck y la otra dentro del bolsillo de su pantalón, ambos le sonreían a las camareras. Los flashes aturdían a Junior, pues no estaba acostumbrado, pero mantenía su postura. Parecían pareja de revista hollywoodense. Se veían demasiado bien juntos. Como dicen, estaban teniendo sus cinco minutos de fama.
🔪
Felicidades. Ahora eres famoso.
Le escribió Beck a Junior abajo de la imagen que le envío. Era una foto que le había tomado a una de las revistas que llegaron esa mañana a su casa donde aparecían ellos bajo el título "¿Quien es la pareja de Guinevere Quinn?". Que título tan más estupido. Pensó. Había leído mejores. En otras revistas era la misma o otra foto pero con diferente título. Le pareció Absurdo.
Junior no le respondió, así que decidió ir a ver a Jake. Beck y el no estaban en la misma página, se distanciaron desde que empezó a frecuentar a Junior. Extrañaba su amistad. Ese día fue la ultima vez que lo vio. Jake se iría de Hackensack al anochecer. Hablaron y arreglaron las cosas entre ellos antes de que se fuera. Ella lo entendió. Haría lo mismo si pudiera.
Ese día, la alcaldesa Michelle Cross anunció que mañana en la noche en el teatro se daría una función–la vieja película de Frankenstein–con el fin de "recaudar MÁS dinero para los niños necesitados". Al parecer, no era suficiente el dinero que la familia Quinn había dado.
Y esa noche, Junior la llamó. Para decirle que había asesinado a su padre.
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𝑝𝑜𝑖𝑛𝑡 𝑜𝑓 𝑣𝑖𝑒𝑤 𝑜𝑓 𝑗𝑢𝑛𝑖𝑜𝑟.
Horas antes de la tragedia.
Lexy y Jake tenían razón. Sobre Chucky. Me negaba a creerles por que pensaba que estaban siendo infantiles. Pero eso ya no importa ahora. Chucky me abrió los ojos.
Alguien tocó la puerta de mi casa hace cinco segundos, no espero a nadie. Y no creo que alguien venga a ver a Jake. Hace un rato se marchó de casa después de haberle robado dinero de la billetera a mi padre. Tal vez mi padre si espera a alguien. Me levante del suelo y me asomé por la ventana de mi habitación, era una chica, estaba de espaldas así que no pude reconocerla. Salí con las manos metidas en mi sudadera.
—Hola?
La desconocida volteo. Su rostro se me hizo muy familiar.
—Tu debes ser Junior.—hablo, viéndome de pies a cabeza.
Ah, ya recuerdo. Es la amiga de Ginny.
—¿Que haces aquí y sola?
—Oh no, no vengo sola.
Un auto rojo, un Pontiac de 1960, se estacionó frente a nosotros. De el bajó un chico quien también se me hizo familiar, y una mujer rubia. Ambos se acercaron a la chica, el chico pasó su brazo por los hombros de la chica y la mujer solo sonreía.
Mierda. Es el. Es el hermano de Ginny. No puedo recordar su maldito nombre. Mi "deseo" de conocerlo se me concedió rápido.
—Tu.—hable en dirección al chico, reconociéndolo.—Eres el hermano de mi novia.
El pareció pensárselo.
—¿Quien es tu novia?
Es una maldita broma? Soltó una carcajada haciendo reír a ambas mujeres.
—Bromeó. Soy Archer Quinn. Que bueno es conocerte al fin.
¿Igualmente? Para ser el gemelo de mi novia, no le encuentro parecido con Ginny.
—Ella es Edén. Mi novia.
La chica llamada Edén lo miró con "desagrado".
—Ya quisieras.—le dijo.—Edén Marshall, encantada.—dijo con una sonrisa dirigiéndose a mi.
—Mi futura novia.—Dijo guiñándome un ojo.
—Hola Junior.—la mujer dio unos pasos hacia mi.—No nos conocemos, aún, pero quise traerles algo para ayudar en estos tiempos difíciles.—me entregó un topper o algo así con tal vez una bomba.
—Son albóndigas suecas. Las favoritas de tu padre.
¿Que mierda? ¿Como lo sabe? No me jodas. Ya.
—Te recuerdo.—Dije.—Eres la mujer del funeral de mi madre.
La mujer "acaricio" mi rostro con toda su mano mientras decía "calma" seguido. Quisiera apartar su maldita mano pero soy educado.
—Tranquilo. Las cosas van a mejorar. Lo prometo.
Ojalá.
—¿Jake esta en casa? El sabe lo importante que es tener a una mujer para cuidarte. No debes dejar que las circunstancias te impidan eso.
¿Qué? ¿Ahora pretende ser mi maldita madre?
—¿Que estabas haciendo con mi padre?—le pregunté.
Ella se hizo la sorprendida. Se cuando cuando alguien finge.
—¿No te lo dijo?
—¿Decirme que?
—Oh no.—tenía una expresión de "mierda, ya la cague".—Ya eh dicho demasiado.
Y ahora pretende irse. ¿A que maldito juego esta jugando! Edén camino hacia mi con una de sus manos metida en el bolsillo trasero de su pantalón.
—Imagino que nuestro pelirrojo amigo en común ya hablo contigo.
Se refería a Chucky. ¿Por que no me sorprende que ella esté en su "pandilla"? ¿Ginny Lo sabrá? ¿Su hermano también estará involucrado?
—Imaginas bien.—Respondí.
—Bien. Entonces nos vamos.—Eden se dio vuelta y comenzó a caminar al auto con Archer siguiéndola.
—¿A que vinieron exactamente?—pregunté. Los tres pararon en seco, la mujer y Archer voltearon a verme después que Edén.
—No voy a ser hipócrita. Vinimos a ver si ya eres parte del "súper escuadrón".—dijo haciendo comillas con sus dedos.
¿Que mierda es eso?
—¿De que hablas?—Pregunté dando un paso al frente.
Edén volteo a ver a la mujer rubia como pidiéndole permiso o aprobación para decir o hacer algo. Se acercó a mi después que la mujer asintiera y me miró durante segundos.
—Es mejor que vengas con nosotros.
—No.
Edén volteo a ver a Archer.
—No nos corresponde a nosotros. Es decisión de mi...de ella.
¿Quien rayos es "ella"? Edén asintió y volvió con ellos.
—Nunca estuvimos aquí.—me dijo la mujer, luego se subió al auto riendo como una desquiciada. ¿Que le parecía tan gracioso?
Se fueron como alma que lleva el diablo. No vallan a chocar. Dios, que raros.
🔪
Junior perverso.😈
Se viene la masacre razaaa.
Y también el final, chillo.
Pd: Me gusto mucho el gif que hice.
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