i hear a symphony
I used to hear a simple song
That was until you came along
You took my broken melody
And now I hear a symphony
Cody Fry
flashback
Y ahí estábamos Jonathan y yo tratando de tener una conversación luego de presenciar una escena incómoda entre Nancy y Steve.
-Así que te gusta Nancy...- ni siquiera sé porque intente comenzar una conversación de esa manera.
Debería mejorar mis habilidades de sociabilizacion.
-No! Ni siquiera es mi tipo- contestó mientras jugaba con su vaso.
Fingí que le creía, tampoco quería presionarlo. Seguimos con una conversación sobre Will. Él realmente me agradaba y luego de lo que pasó este último tiempo necesitaba asegurarme de que esté bien. Debería ir a visitarlo. He hablado con Joyce y esta preocupada por mí, al igual que Hopper, según ella, aunque él no lo admita. Sé lo mucho que se preocupa por mi.
Y ahí estaba el silencio incómodo nuevamente.
Definitivamente el silencio está sobrevalorado.
-Tengo que ir al baño, ¿te quedas aquí?- me limite a asentir. No quería estar sola, pero no podía reclamar nada, se lo veía muy preocupado por Nancy.
Estaba demasiado aburrida esperando a que Jonathan o alguien vuelva. Realmente me cuesta hablar con personas desconocidas, entablar conversaciones no es lo mío específicamente.
Empecé a observar a las personas en la fiesta, todos bebían, bailaban, besaban o estaban lo suficientemente ebrios como para ir a buscar una habitación libre por el piso de arriba.
Siento a alguien mirándome. Robin, creo...
¿A quién quiero engañar? claro que sé que se llama Robin. Estamos en la clase de la Señorita Click juntas.
Ella es demasiado bonita. Si tuviera que salir con una chica definitivamente seria con ella. Aunque es solo una suposición.
Levanto la mano y la agito con una sonrisa en mi cara en su dirección. Terrible decisión, estoy muy segura de haberla espantado.
Ella se da vuelta para ver si estoy saludando a alguien detrás de ella. Dios, qué estoy haciendo. Me acerco y trato de mostrar mi mejor sonrisa.
Definitivamente es más bonita de cerca. Y sus pecas no hacen más que resaltar sus ojos color azul. Como dije, realmente bonita
-¡Hola! Soy Amaris, somos compañeras en en clase de la Señora Click, no sé si me reconoces- exclamé demasiado... ¿rápido? espero no haberla asustado, tal vez piense que soy algun tipo de acosadora.
Simplemente esbozó una sonrisa, me tranquilizó mucho. Sentí una extraña paz, nunca me había sentido así.
-Lo sé, eres la mejor amiga de Harrington, cómo no conocerte- ironizó. Se escuchaba un poco ebria.
-Es realmente deprimente que me conozcas solo por eso- dije haciendo una mueca de desagrado para luego reírme.
- ¿Todos tus amigos te abandonaron?- Me preguntó observando que no había nadie a mi lado ni de dónde vine.
Auch.
- Probablemente, pero te vi aquí sola y dije ¡hey, voy a sociabilizar un poco! Así que acá estoy. ¿Viniste sola?
-Si, ni siquiera sé porqué vine. Siempre me quedo en una esquina sola en las fiestas.
- Bueno, si lo piensas bien, ahora podemos estar solas juntas- se sonrojo un poco ante el comentario, aunque no lo noté demasiado así que supuse que era el alcohol y las luces.- ¿Te gustaría agarrar algo para tomar e ir arriba? Hay menos ruido.
Okey, ahora parece que en vez de ser acosadora, la voy a matar, genial.
Asintió y me tomó de la mano. No podía dejar de mirar nuestras manos juntas en el trayecto, hasta que se detuvo y me preguntó:
"¿Sabes donde encontrar alcohol?"
Fuimos hacía la cocina para agarrar un par de cervezas y nos dirigimos al balcón, de una de las pocas habitaciones que no estaban ocupadas por adolescentes hormonales.
Esa noche era especialmente estrellada así que teníamos una vista genial hacia la luna. Allí comenzamos a beber más y más. Empezamos a divagar y hacernos preguntas para conocernos mejor. Cada vez me agrada más.
Lentamente volví a acercar mi mano a la de ella. Extendí un poco mis dedos para estar más cerca. No podía dejar de mirarla con una sonrisa. Me sentía patética.
-¿Iras al baile?- me preguntó. Robin extendió su mano lentamente hacia la mía también.
- Lo dudo, no tengo cita aún y sinceramente no me gustaría ir con algún idiota- mire nuestras manos. Nuestros meñiques chocaban así que me arme de valor y las entrelacé otra vez.
- Yo iré a quedarme sola en una esquina, así que si vas podríamos estar solas juntas. - Sus mejillas estaban un poco más rosadas que antes y sus ojos reflejaban cierta esperanza ante una respuesta positiva.
Me reí, ni siquiera fue tan gracioso pero ninguna de las dos estaba acostumbrada a tomar así que todo nos parecía gracioso.
- ¿Sabes bailar? Porque no pienso dejar que mi cita para el baile me pise los pies.
- No he bailado un lento en mi vida- admitió sonriéndome.
Me paré y extendí una mano hacia ella. Ya no tenía vergüenza, de hecho, estaba más segura que antes. Sonrió y aceptó amablemente.
Puse mis manos en su cintura y ella rodeo mi cuello. La escena era graciosa, estábamos tratando de bailar un lento en una fiesta donde lo que menos se escuchaba eran románticos.
Ambas estábamos un poco ebrias, casi nos caímos, varias veces.
Si bien siempre me pareció linda, estando a tan poca distancia mis sentimientos habían aumentado en escala, las ganas que tenía de besarla aparecieron.
- Si te hago una pregunta, ¿me prometes que no huirás o me odiarás?- susurró con su mirada sobre mis labios, un tanto asustada. Llevábamos un largo rato en esta posición, meciendonos de un lado al otro.
- Claro, pregúntame lo que sea.- respondí automáticamente, un tanto nerviosa.
Sentí mi corazón palpitar en mi pecho. Las famosas mariposas en el estómago aparecieron.
Dios, en serio quería besarla.
- ¿Puedo besarte?- si no estuviera delante de ella hubiese gritado. Solo asentí con la cabeza, las palabras no salían de mi garganta. Estaba muy nerviosa y ella también.
Nos acercamos de a poco hasta que nuestros labios rozaron y finalmente, nos besamos. Era lento, torpe y nuevo. Nada desagradable.
Me había besado con chicos antes, no muchos, pero igualmente la sensación que me invadía no me había sucedido con ninguno. Igualmente, la culpa de saber si estaba bien o mal me carcomía, era algo con que le que iba a tener que lidiar más adelante. Pero ahora mismo era lo menos importante.
Nos separamos y nos miramos. Quería besarla otra vez. Necesitaba besarla otra vez. Así que acerque mi cara de nuevo a la suya e inicié un nuevo beso.
Comenzamos a aumentar la intensidad. Mientras yo apretaba cada vez más su cintura, Robin agarraba mi cara con sus manos. No quería que esto termine. Ninguna quería. Cada tanto nos separabamos a respirar pero siempre volvíamos a comenzar un beso nuevo.
La puerta del balcón se abrió.
No puede ser.
Jonathan.
Mierda, mierda, mierda y más mierda.
Nos había visto, pude ver en su rostro la sorpresa y puedo sentir el temor en el mío.
Alguien nos había visto.
Inmediatamente me aparté y lo dejé hablar.
Robin observaba atemorizada y un tanto decepcionada ante mí reacción, el ambiente que se había creado se rompió y eso la entristeció un poco.
-Steve se fue y Nancy está ebria, así que la llevaré a casa. ¿Quieres que te alcance a la tuya también?- preguntó con toda la normalidad que pudo. Se veía agotado y un poco nervioso, no sé si por la situación o los mencionados. Se alejó para buscar a Nancy.
Seguía asustada así que solo asentí y empecé a caminar hasta la puerta. No me voltee y pude sentir los ojos de Robin en mi espalda esperando por lo menos un saludo.
-¡Jonathan, espera!- corrí hasta él para alcanzarlo, pensé que estaba literalmente huyendo pero se detuvo en uno de los baños. Nancy estaba dentro.
Bajamos los dos intentando sostenerla y salimos de la casa.
Una vez que el auto arrancó el camino comenzó a ser incómodo.
-Si te preocupa que diga algo, no deber- Nancy se removió, ya que dormía en la parte de atrás- no deberías avergonzarte. - siguió bajando un poco la voz.
Ni siquiera sabía qué responder así que me quedé callada hasta que llegamos a mi casa. Estaba en un estado de shock, repitiendo las escenas en mi mente una y otra vez.
- Sé que quizás sea raro pero si en algún momento tienes la oportunidad, ¿podrías hablar con Will?, por favor.- sonaba realmente preocupado.
- ¿Hablar de qué?
- No lo sé, de todo. A veces no sé cómo hablar con él y me gustaría que tenga alguien que no sea mamá con quien hablar de sus cosas, ya sabes.
- Lo intentaré. Gracias por traerme Jonathan- dije saliendo del auto.
- No hay de qué, nos vemos el lunes-
El auto arrancó en dirección a la casa de los Wheller. Me quedé parada en el medio de la vereda pensando.
Había besado a una chica, y no cualquier chica, sino Robin.
Lloremos todos juntos 😭
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