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"𝑯𝒊𝒓𝒐𝒔𝒂𝒌𝒊"

Advertencias: Violencia, lenguaje vulgar.

Hay personas que cuanto más se hace por ellos menos hacen ellos por sí mismos.
-Emma

~•~


—Nakahara Chuuya— Ōgai hablaba desde su escritorio, solo habían pasado unos días desde que terminó el conflicto cabeza de dragón -Eres el nuevo ejecutivo. Felicidades- El hombre sacó confeti de su bolsillo para tirarlo en si cara.

—Pensé que Jane ocuparía ese puesto— el muchacho quito su sombrero para incarse.

—Lo rechazo, dijo que si alguien lo merecía era el héroe que acabo con el conflicto— el azabache se acercó al menor —Jane hace esa clase de cosas.


—¿Esa clase de cosas?.

—Ella y yo lo hablamos durante unos días— suspiro algo cansado —Decidí que lo mejor era dártelo a ti.


—En ese caso, tambien quisiera rechazarlo— el muchacho alzo la cara encontrando una sonrisa.

—Ni hablar, el puesto es tuyo desde hoy— la expresión del ojivioleta se volvió sombría —Es una orden.


—Lo entiendo, me retiro jefe— se puso de pie para salir de la oficina.


—Los niños son tan irresponsables— sacó un crayón para empezar a escribir el informe del nuevo puesto.


El joven recién ascendido busco por todos los pisos a Jane, cuando como último intento reviso en la bodega, la pudo divisar dando órdenes a los hombres que trabajaban para ella —Oye, ven aquí— la ojiverde fué llamada por Chuuya.

—Veo que ya estás mejor— sonrió dejando de lado el cargamento de armas.

—¡¿Por que demonios rechazaste el puesto?!— Los presentes comenzaron a susurrar cosas. Al darse cuenta el pelinaranja la soltó retrocediendo unos pasos, su mayor problema era ser tan agresivo con Jane.

—Bien, acaben de llevarlas a al camión— indicó mientras jugaba con la tabla —Bueno, creo que ya acabe con esto, podemos hablar, ¿No estás feliz de ser un alto mando?.

—Le dijiste que me lo diera— El del sombrero tenía una mueca de disgusto.

—El puesto debe ser para alguien que aporte gran poder a la mafia— alzo los hombros restándole importancia.

—¿Por qué no lo quieres?— el de ojos azules la vió avanzar hasta la puerta.

—El no me dejaría tomarlo— Susurró para salir del almacén.

—¿Te refieres al maldito Dazai?— siguió sus pasos aún con las manos en los bolsillos.

—No, me refiero a Keiko— le hizo una seña para entrar al elevador —El era muy testarudo.

El joven se quedó estático al escuchar eso, ella le había mencionado que estaba muerto.

—No he comido desde ayer— recargó su peso en la pared platinada —Estamos pasando por una gran crisis.

—La maldita ciudad hace unos días ardía— la miró por el rabillo del ojo.

—Vamos a comer, te dije que yo lo invitaría por ayudarme con Osamu.

—Lo hice porque era mi trabajo— su respuesta fue severa, también de alguna manera cortante.

—Esta bien, de todas formas gracias por ayudarnos— se inclinó bajando del elevador —Nos vemos.

—¿No me ibas a invitar?— el de gabardina también bajo junto a ella.

—Pero dijiste— fué interrumpida por la voz de Chuuya.

—Solo dije que no fué un favor— siguió avanzando sin mirarla.

—¿Entonces que quieres comer?— soltó una risita para caminar junto a el.

—Pediré un lugar caro, así que si no tienes para pagar no es mi problema.

—Gano un poco más que otros miembros— el comentario hizo que el masculino riera —No es una broma.

—¿Esa es la razón para rechazar el puesto?— le dió un golpecito en el hombro —Por cierto, ¿Qué te pasó en la cara?.

—¿Sigue hinchado?— la jóven se detuvo frente a uno de los cristales para ver su reflejo.

—¿Te golpeaste con algo?.

—Fué el encargo de Osamu, lo estaba bañando cuando me soltó un golpe.

—¡¿Lo estabas bañando?!— la cara del pelinaranja se puso roja —¿Al desperdicio de vendas?.

—No, al muchacho que trajo— reacomodo sus ideas rápidamente —Es alguien hostil.

—¡Mierda, explicate bien!— aún con la cara roja se mantuvo a su lado —¿Bañaste a un chico?.

—Si, pero jamás he bañado a Osamu— Jane alzo su manos para empezar a contar —Me lo ha pedido unas ¿veinte veces?.

—Maldito cerdo—- el mayor apretó los dientes.

—Nunca insiste demasiado, así que solo son bromas— guardó sus pequeñas manos en los bolsillos del pantalón.

—Si lo dijera de verdad ¿Tu lo harías?.

—Mira, trajeron de nuevo pastel con Kiwi, debes probarlo— sus ojos se iluminaron de manera distinta unos segundos —Es delicioso.

—Te pondrás gorda si comes tanto.

—No tiene nada de malo— la muchacha paso a la tienda.

~•~


Llegó al punto de encuentro donde Koyo la llamo, al estar ocupada con los daños del conflicto le pidió a la mujer ir en su lugar para reunirse con la empresa de Hirosaki. El líder no se presentó, en su lugar llegó un mensajero que trato de propasarse con la mujer del cabellos rosas.

—Entonces ¿Cortaste su cuello?— examinaba su cuerpo en el piso.

—Lo hubiera dejado pasar, pero amenazó con destruir a la mafia— la mujer del kimono ignoraba la sangre en el sillón.

—¿Qué le sacaron a el?— apuntó a unos de los subordinados que tomaron como rehenes.

—Dice que su jefe tiene un arma secreta— un hombre de traje le hablo aún apuntando a la cabeza del hombre.

—¿Qué clase de arma?— Jane comenzó a jugar con su cadena.

—Nuestro líder tiene la suerte de su lado, maldita perra— escupió el hombre de acento extraño.

—No le hables así— el de traje le dió un golpe con la pistola, dejandolo inconsciente.

—Ahora debemos esperar a que despierte— suspiró rendida.

—Jane-kun—hablo la mujer más alta —¿A qué se refiere con la suerte?.

—Seguramente tiene una habilidad, si sus seguidores creen tan ciegamente en el, es porque es bueno en lo que hace.

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—Mi amada flor de loto— el castaño apareció en la oficina de la menor —Logré sacar los secretos de ese tipo.

—Fué muy rápido— alzó la vista encontrando a Osamu bañando de sangre, seguramente ajena.

—No hay una persona a la que yo no pueda interrogar— sonrió victorioso.

—¿Si es una habilidad?.

—Me temo que si, dijo que todos sus planes salen bien— suspiró dejándose caer en un sillón frente a el escritorio —No suena creíble que un mercader inglés de la noche a la mañana controlará todo el bajo mundo, no sin una habilidad.

—Seguramente Mori me regañará— cerró los ojos pensando que clase de castigo tendría —Esa era mi responsabilidad.

—No te culpes de todo, Koyo-san no fue capaz de controlar sus emociones— el castaño se puso de pie para quedar frente a ella.

—Trató de violarla— abrió los ojos encontrando una sonrisa.

—Pudo salir mejor, ya sabes, tu pudiste usar alguna alimaña para engañarlo y ganar.

La menor estaba por hablar cuando tocaron a su puerta —El jefe quiere verla.

—¿Debería ir contigo?.

—Estoy bien, muchas gracias por ayudarme con la información— se levantó para caminar pero fué detenida.

—Es una disculpa, por lo que te hizo— sostuvo firmemente su cintura, y acercó la cara a su mejilla —Lo haré pagar por lastimarte.

—No hace falta— Jane tomó su rostro entre sus manos para evitar otro tipo de roce —Fué mi culpa por no ser cuidadosa, además es algo menor.

Debería arrancarle la mano— suspiró viendo directamente sus orbes verdes.

—Osamu, se trata de tu nuevo discípulo— se alejo un poco de el mientras hacía un puchero —Somos familia, pero no lo hagas. Por favor.

—Si eso quieres, te haré caso— soltó su cuerpo completamente para salir de la oficina —Nos vemos en un rato.

—¿Por qué en un rato?.

—Ya lo verás— esa mirada sombría, cada vez que aparecía algo malo sucedía.

No quiero que te hundas más, pero no puedo hacer nada— dijo para si misma antes de ir con Mori.

Terminó en la puerta custodiada por dos guardias armados -¿Puedo pasar?- en respuesta escucho un "mm"


—Jane, sabes que confío en tus habilidades— el hombre jugaba con un bisturí —Recuperaste documentos importantes en medio del conflicto, ayudas a restaurar la organización.

La muchacha asintió, estaba nerviosa. El líder de la mafia nunca fué muy duro con ella, y en cierto modo le tenía aprecio, pero arruinar un negocio que beneficiaba tanto a la organización merecía un buen castigo.

—Pero no puedo dejar pasar todos tus errores— lanzó el bisturí rozando la mejilla de Jane —Mejoré mi puntería.

Todo estaba en silencio, el hombre sonrió por la imagen que la menor le regalaba. Ella podía ser muy sumisa si se trataba de sus seres queridos.

—Solo debes arreglarlo, no estoy enojado por como actuó Koyo-san, la Port mafia no se deja intimidar por amenazas— sacó un sobre con poca información —Necesitas un equipo especializado en destruir organizaciones.

—Ellos tienen habilidades— revisó de reojo las páginas.

—Al parecer trabajan en conjunto con un hombre que se hace llamar "Lemon Hanamichi"— hizo una pausa mostrando frustración —No encontré nada de su líder.

—Osamu logró conseguir algo, dice que se trata de un poder.

—Dazai-kun se ha vuelto aterrador— confesó el de ojos violetas.

—Me recuerda mucho a ti— la jóven cerró el sobre para inclinarse —Me pondré de acuerdo con el doble negro.

—Puedes irte— la muchacha camino hasta la salida.

-Una cosa más, irán ustedes solos-


—Te lo dije, nos veríamos después— el castaño estaba en una bodega entrenando al muchacho pelinegro —Que asco, vienes con Chuuya.

—Maldito— el de sombrero tenía una mirada de llena de odio y retorcía la boca constantemente.

—Tengo una orden de Mori para trabajar en conjunto con el "doble negro"— la muchacha enseño el sobre —Pero ya lo sabías.

—Ese estúpido apodo— apretó los dientes ignorando la presencia del muchacho tirado en el suelo.

—¿El está bien?— señaló con sus ojos al menor.

—No le prestes atención— avanzó hasta la pareja —¿Te lastimó?.

—Mori me regaño por mi descuidó, nunca es nada físico— la azabache algo apenada ocultó su cara en los papeles, no quería que se viera el diminuto corte.

—Ya te dije que no importaba quién fuera— habló el de ojos azules con ambas manos en la cintura —Probablemente también te hubiera lastimado.

—No lo entiendes Chuuya, Jane hubiera manejando mejor la situación, Mori-san también sabe eso— sonrió quitando los documentos de las pálidas manos —Seguramente no hubiera metido la pata. Casi no lo distingo, mejoró su puntería.

—Como sea, debemos encargarnos, fué por mi torpeza Osamu— la ojiverde camino hasta el pelinegro para tratar de auxiliarlo.

Cuando estaba más cerca Ryunosuke activó su habilidad atacando directamente su cara, de no ser por su poder y lo lento que se movía el joven probablemente estuviera muerta.

—Ahora estoy considerando que tú lo entrenes, te ataca mas rápido que a mí— dijo el castaño con un tono burlón.

—El la golpeo, si no puedes controlar a tu subordinado no se lo dejes a alguien más— el del sombrero miró al castaño como siempre lo hacía, como si tuviera la peste más horrible.

—Claro que los controlo bien, al igual que a mí perro— sonrió ganando que el más bajo lo jalase del cuello.

—Te mataré— sacó un cuchillo listo para clavarselo.

—Osamu, prometiste que no le harías daño— el joven ya estaba de pie, lejos del trío.

—Es su culpa si no sabe recibir los golpes— se escudo el de vendas.

—Es el mismo lado de mi cara— apretó los labios —Lo hiciste a propósito.

No era un golpe normal, parecía una cortada intencional, posiblemente el mismo Dazai dijo el motivo. De ahí todo el coraje del pelinegro.

—Jane, no puedes salvar a todos los mocosos inutiles, es lo mismo que con Q— alzó su tono de voz guardando distancia con el pelinaranja.

—Desgraciado— Nakahara habló ganando la atención de Jane, sus ojos se empezaron a poner cristalinos —Dejala en paz, revisa los documentos, salimos mañana en la mañana.

Corrió hasta la muchacha tomando su mano para sacarla del lugar —No le vuelas a gritar.

—Bueno, eso me puso de malas— el suicida giro su cuerpo quedando frente al más bajo —Prepárate, ya no seré amable.

—¿Qué demonios paso?— Nakahara se detuvo unos metros fuera de la bodega —¿Por qué no lo golpeas si te molesta?.

—No voy a golpear a Osamu— agachó la mirada tratado de contener las lágrimas, cuando lo consiguió retomó sus pasos.

Oye, si no te defiendes no tiene caso que yo lo haga por ti- el del sombrero tenía razón, no importaba cuánto la ayudará, si ella no ponía límites se arruinaría.

No necesitas defenderte de tu familia.

—No entiendo tu retorcida relación con el suicida, pero ví la ira en tu cara— suspiró tomando su mano nuevamente —Enfrentalo si te jode.

—Claro— la muchacha sonrió por su comentario, pocas veces le daba consejos —No tienes que forzarte a tomar mi mano.

—No sé de donde salió esa idea— suspiró apretando más su palma —En el funeral te dejo hacerlo.

—Pensé que solo era porque está triste, siempre que me acerco te alejas— respondió la femenina.

-Es que a veces eres muy descarada-

Expediente No. 04524-16-JP-CL

Integrantes: Nakahara Chuuya, Jane Austen, Osamu Dazai.

La misión contra la organización "Las serpientes" ha sido considerada la más exitosa, pues es la única donde no hubo ningún tipo de bajas para la Port Mafia.

Contaba tan solo con tres integrantes, altos mandos de la Port Mafia, todos menores de edad. En esta se logró acabar con toda la organización delictiva, Jane fue la encargada de asesinar al líder, también se obtuvo un nuevo subordinado para la mafia.

La relación de Jane y Osamu jamás fué la misma.

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