Capítulo 31
Taehyung limpiaba su casa mientras Jungkook veía un programa sobre cocina en la televisión, era sábado, ambos habían tenido una semana agotadora en el trabajo pero el Alfa nunca paraba, ser fanático de la limpieza lo tenía esclavizado en este momento y aunque su dulce Omega propuso ayudarle, él se negó.
Solo se escuchaba el ruido del televisor y el sonido que hacían las envolturas de las golosinas que Jungkook comía, la calma fue interrumpida cuando el timbre sonó, haciendo que el ojiazul se levante de su cómodo sofá refunfuñando sobre lo groseras que eran las personas al molestar el descanso de un Omega embarazado.
—Kook —dijeron Yoongi y NamJoon en el instante en que Jungkook abrió la puerta.
—Hola idiotas —fue el saludo del castaño.
—¿Porqué estás molesto, conejito? —preguntó Yoongi mientras ingresaba al hogar de los Kim–Jeon.
—Estaba viendo televisión y ustedes interrumpieron mi programa —Jungkook se sentó nuevamente en el sofá.
—Solo vinimos de visita, ya casi no te vemos —fue el turno de NamJoon.
—Nos vemos todos los dias en el trabajo.
—Lo sabemos pero ya no salimos juntos.
—Cuando estén creando una vida en su vientre me hablan de las ganas que un Omega tiene de salir —el ojiazul se cruzó de brazos.
En realidad no tendría que estar enojado, está acostumbrado a las visitas de Yoongi y NamJoon pero los cambios de humor están a la orden del día y aunque no quiera renegar, simplemente lo hace, es frustrante.
Taehyung salió del cuarto de lavado y se dirigió a la sala, encontró a su Omega muy malhumorado regañando a sus amigos, sonrió ante eso.
—¿Vinieron a nuestra casa solo a molestar a mi brillante rayo de luz? —preguntó Taehyung.
Tomó a Jungkook por las caderas y lo sentó en su regazo, luego depositó un beso en la mejilla de su alma gemela.
—Tú Omega está siendo malo —acusó Yoongi —Nosotros solo queríamos llevarlo a pasear.
—Diles que se vayan — murmuró el Omega en el cuello de su Alfa —Y te daré una mamada.
—Tienen que irse, Jungkook está muy cansado —dijo Taehyung rápidamente.
—Escuchamos todo —dijo NamJoon rodando los ojos —Ahora Jungkook no seas engreído, te llevaremos a comer a D'Oxa.
Eso llamó la atención del embarazado e instantáneamente salió de su escondite.
—Quiero hamburguesas, papas fritas, alitas, pizza y... ensalada, porque debo comer saludable por Manchita —dice el Omega.
—Todo lo que quieras —promete Yoongi.
—Por supuesto que no, solo una de esas comidas basuras y la ensalada es esencial —ordena Taehyung.
—Claro Taehyung —dice NamJoon —Lo que tu ordenes —le guiña un ojo a Jungkook quien le sonríe con complicidad.
Taehyung pellizca suavemente la carne blandita de las caderas de su Omega, consiente del intercambio de miradas y de que su orden les importa una mierda.
—Ponte un suéter por favor —le dice Taehyung a Jungkook —Hará frio cuando oscurezca.
El ojiazul besa rápidamente los afelpados labios del Alfa y corre a su habitación, disminuyendo la velocidad cuando Taehyung le grita un "Omega no corras".
—Cuiden a mi Omega —dice el rizado dándoles una mirada seria a los otros Alfas —Están llevando a mi familia, si les pasa algo los mataré.
—Ya va empezar —comenta Yoongi con aburrimiento.
—Estoy hablando en serio rubio, si algo le pasa a Jungkook y a Manchita, haré de sus vidas un infierno, acabaré con ustedes —destellos de rojo se miran en los ojos del Alfa Pura Sangre.
—Cálmate Taehyung, cuidaremos bien de Jungkook —promete NamJoon.
—Daríamos nuestra vida por Kook —dice Yoongi —Además, no va pasar nada.
Nadie dice nada después de eso, solo Taehyung dándole miradas amenazadoras pero Yoongi está distraído con su celular y a NamJoon le importa una mierda.
—Estoy listo —dice Jungkook entrando a la sala.
El hermoso omega, viste pantalones ajustados que hacen lucir muy bien sus muslos pero que no aprietan su abultado vientre ya que están hechos a la medida, también viste una camiseta blanca que se amolda a su cuerpo, haciendo lucir sus 5 meses de embarazo, su atuendo se complementa con una chaqueta negra. Se ve sexy, agrégale eso a su cabello desordenado y sus eléctricos ojos azules, muchas personas sufrirán colapsos hoy.
—Comprendo porque mis compañeros tenían altares de Jungkook en sus habitaciones —comenta Yoongi con naturalidad.
—¡¿Qué?! —grita Taehyung.
—No le hagas caso, Yoongi está siendo un tonto —dice Jungkook.
—Bien vayámonos, nos hacemos tarde —habla NamJoon.
Los Alfas van hacia la puerta y Jungkook se detiene en el pasadizo para calzarse sus Vans, Taehyung se arrodilla rápidamente para hacerlo él.
—Listo cariño —dice poniéndose de pie habiendo terminado su trabajo.
—Estaré bien —consuela el ojiazul muy en sintonía con los instintos de su Alfa que solo le gritan que no deje que su Omega salga de su seguro hogar.
—Eso espero, ya amenacé a tus amigos.
—¡Taehyung! —chilla el Omega.
—Solo una advertencia.
—Te amo TaeTae bebé, no volveremos tarde, Manchita extrañará a su papi —habla el dulce Omega.
—Te amo, cuídate mucho por favor, no dudes en llamarme si me necesitas.
—No tardaré.
Jungkook besa al Alfa y muerde juguetonamente sus labios antes de separarse e ir hacia el auto de Yoongi que lo espera en la acera. Taehyung ve como su omega lo despide y luego el vehículo se aleja.
[...]
Jungkook les sonríe a sus amigos en cuanto el mesero se aleja a traer sus ordenes.
—¿Quién empieza?
—Yo, por favor —el rubio levanta la mano —Tengo tanto que contarles.
—Ya sabemos que coges con Jisoo —dice Jungkook con desinterés, NamJoon asiente.
—No solo es sexo —las mejillas del Alfa se tiñen de rojo.
—¡Oh por Dios! —Jungkook grita emocionado —Estás enamorado de ella.
Las feromonas de felicidad que desprende el Omega hacen que varios Alfas miren en su dirección, dos de ellos chocan entre sí cuando el bonito espécimen sonríe.
—Lo estoy —confirma Yoongi —Pero no se si ella siente lo mismo.
—Por supuesto que sí —dice Jungkook —De lo contrario no saldría contigo en público, hasta desafió a Taehyung.
—Jungkook tiene razón, nadie ha conocido una pareja de Jisoo, creo que deberías hablar con ella —señala NamJoon.
—Lo haré —acepta el rubio —Tu turno, Nam.
—Bueno, compraré un nuevo departamento, necesito mudarme.
—Oh, lo siento hermano —el Alfa aprieta el hombro del pelinegro en señal de apoyo.
—No, no, todo está bien, Soyeon y yo ya hemos hablando del tema y es mejor así.
—¿La pequeña Hari? —pregunta Jungkook.
—Ella vivirá con su madre por el momento, es muy pequeña para que estén separadas, cuando cumpla un año tendremos la custodia compartida.
Jungkook acaricia su vientre, le entristece un poco lo que está pasando con la familia de su amigo pero es lo mejor para NamJoon, asi que su deber es apoyarlo siempre.
—Tu turno, Jungkook —dice el Alfa ojimiel.
—Ufff, el embarazo me va volver loco, mis antojos y cambios de humor son un desastre —se queja el Omega —Y también quería pedirles disculpas por como los traté hace un rato.
—No te preocupes, entendemos —responde Yoongi.
El mesero llega en ese momento con sus ordenes, coloca la mayor parte de la comida al lado del Omega, los Alfas de alrededor que continúan mirando al castaño, se sorprenden por el apetito del ojiazul.
Los amigos comen entre historias de su época universitaria y anécdotas divertidas haciendo que Yoongi expulse por la nariz la soda que estaba tomando, haciendo que Jungkook carcajee fuerte, una Alfa que lo observa cree que en algún lugar un arcoíris salió.
—Debemos irnos —dice NamJoon cuando todos terminan de comer —Tu alfa mandará un maldito equipo S.W.A.T si no llegas pronto.
Jungkook sonríe suavemente por lo protector que es su Taehyung, ya desea llegar a su hogar y oler su aroma reconfortante.
—Señor —dice el mesero llegando a la mesa y dirigiéndose a Jungkook —El hombre que está allá pagó la cuenta.
Jungkook voltea a ver y un Alfa algo mayor le sonríe, mostrándole un colmillo de oro.
—Vendería a Jungkook por un kilo de cocaína —dice Yoongi.
—Por favor —dice Jungkook —Yo valgo toda la puta mafia.
—Dile que no es necesario que pague la cuenta —habla NamJoon mientras pone dinero en la mano del beta.
—Entendido señor —responde el mesero y se aleja.
Jungkook se pone de pie y los dos Alfas hacen lo mismo, cada uno camina al lado de Jungkook como si fueran sus guardaespaldas, cuando pasan al lado del alfa con el diente dorado, el Omega le guiña un ojo y continua su camino.
Cuando estacionan en la entrada de la casa de Jungkook, Taehyung se pone rápidamente de pie y camina hacia su pequeño, estaba esperando a su Omega en las escaleras del pórtico.
—Sano y salvo —dice Yoongi abriéndole la puerta del vehículo a Jungkook.
—Gracias —dice Taehyung y atrae hacia sí a su sol.
—Te extrañamos —el omega restriega su rostro en el pecho de su Alfa.
—Yo también lo hice.
—Entren a su casa, no queremos ver un espectáculo —dice NamJoon.
—A menos que quieran darnos uno —comenta Yoongi rápidamente.
—Asquerosos —dice divertido el Omega —Gracias por lo de hoy.
—Cuando quieras Kook.
— A tus ordenes siempre.
Taehyung carga a su Omega, quien rápidamente enreda sus piernas en la espalda baja del Alfa, y camina hacia su hogar, el castaño despide con la mano a sus amigos y les manda un par de besos voladores.
—¡Por favor no hagan más bebés esta noche! —grita Yoongi.
Taehyung cierra con un portazo y Jungkook escucha la carcajada del rubio desde el interior de su hogar, realmente ama a sus amigos.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro