31.
Una semana había pasado y por fin era el día donde tendría a mis dos cuñados en casa, estaba tan nervioso porque cuando se vieran entenderían qué le dije a Kiki toda la verdad y probablemente me golpearían.
—¿Cómo me veo?.— cuestionó Kiki saliendo de su habitación
Tenía un vestido lindo, se había peinado con una coleta y sobre ella un moño. Se veía realmente hermosa
—Estás bonita.— murmuré sin dejar de verla —Todos los días estas bonita pero hoy me comprobaste que cada día eres incluso más bella que el anterior.—
Ella rió y se acercó a mí para besar mis labios
—¿Crees que este atuendo dice "si vuelven a mentirme me alejaré de sus vidas"?.— preguntó y reí un poco
Kiki estaba muy a la defensiva, parecía tener esa típica actitud para proteger sus emociones
—Ese vestuario es genial.— dije con una pequeña sonrisa —Tú también eres genial.—
El timbre sonó y los nervios aumentaron, no sabía cómo estaría ella pero yo estaba muy nervioso
—Ve a abrir.— pidió sentándose en el sofá, la miré sin entender —Yo no puedo, estoy muy ansiosa y siento que voy a colapsar si doy un paso.—
—Está bien, iré.— dije para mantenerla tranquila
Caminé hasta la puerta, suspiré y abrí, el primero en llegar había sido Rubius
—Ey pato.— saludó con un abrazo efusivo —Hace mucho no nos veíamos cabrón.—
Sonrei sabiendo que sería de los últimos abrazos qué me daría antes de salir molesto de acá.
—Kiki está sentada por allá.— avisé dejándolo entrar
Cerré la puerta cuando lo ví sentarse junto a su hermana.
—Me asombro qué me pidieras qué los visitara después de decirme que no me querías ver por aquí.— escuché que le dijo a mi novia
Me senté junto a ellos para poder escuchar su platica
—Yo tengo algo que quiero saber y solo tú puedes decírmelo.— exclamó ella mirando a su hermano —Antes de cualquier cosa seria bueno avisarte que Dream viene para acá.—
Noté como Rubius se puso tenso y después me miró mal
—Él no tiene la culpa, es mi novio y hubiera sido peor que me ocultara algo así.— me defendió —Además tanto tú como Dream ya estaban a punto de contarme la verdad, por eso los cité aquí a ambos.—
—Quackity no debió decirte nada, era algo familiar.— dijo notablemente molesto
—¿Tú le ocultas cosas a tu esposa, pendejo?.— cuestioné y pareció enojarse más
—Me dijiste que no le dirías y por una vez confíe en ti.— peleó conmigo
Kiki simplemente lo miró mal
—Solo tú le sigues creyendo a Alex Quackity.— murmuró ella
—¿Novia o hater?.— pregunté aunque sabía que no era momento
El timbre volvió a sonar y ahora Rubius se levantó de inmediato
—Iré yo, quiero ver al nuevo hermano.— dijo caminando a la puerta
Mientras tanto tomé la mano de Kiki para tranquilizarla, no sabía si estaba estresada por esta situación pero se al menos se veía tensa
—¿¡Le dijiste antes que nosotros!?.— preguntó Dream entrando y caminando hasta nosotros
Rubius y él se sentaron frente a donde estábamos
—Ese no es el punto aquí.— exclamó Kiki rápidamente —Por lo que sé ambos son mis hermanos y tengo muchas dudas al respecto.—
—Dinos tus dudas, yo como tu hermano favorito las responderé.— dijo Rubius
Ahogué mi risa siendo levemente golpeado por mi novia, no debía burlarme de lo celoso qué parecía Rubius
—Quiero llevarte a casa, ahí tendrás todas tus respuestas.— dijo ahora Dream
—A Kiki no te la llevas cabrón.— habló Rubius de inmediato —Ella se queda aquí con su novio, es su vida.—
—Eso no decías antes.— murmuré
—Callate pato.— pidió, al menos ya no estaba dirigiendo su enojo hacia mi, ahora estaba más enojado con Dream
Hubo un pequeño silencio hasta que Kiki se levantó
—Les traeré un poco de jugo a todos.— dijo caminando hasta la cocina
Estuve a punto de levantarme para ir a ayudarle pero Dream me detuvo así que volví a sentarme
—Ya veo a que estas jugando.— exclamó —Gracias a que le dijiste está molesta con nosotros.—
—No creo que sea así, solo esta un poco sentida porque ustedes no fueron honestos desde el principio.— aclaré —Kiki suele ponerse muy mal respecto a las mentiras.—
Ambos me miraron y Rubius simplemente asintió dándome la razón
—Ya lo entiendo, conozco bien a Kiki.—habló Rubius ganandose la mirada de ambos —Ella ahora solo confía en el pato, eso quiere decir que el hermano favorito será quien se lleve mejor con él.—
—Eso no tiene sentido...— murmuré
—¡Suena a algo obvio!.— dijo Dream y ahora ambos me miraron
Kiki regresó con vasos y una jarra de jugo, los dejó sobre la mesa y Dream de inmediato empezó a servir
—El primer vaso para mi cuñadito .— exclamó dándomelo
Tanto Kiki como yo lo miramos sin creerlo, ¿realmente me trataba así por querer ser el favorito de su hermana?
—Eres un pendejo.— dije dejando el vaso sobre la mesa
Al parecer no esto no había resultado en el final donde yo sería odiado por mis cuñados, la reunión se tornaba interesante para mí
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