11.
Desperté gracias al molesto ruido de mi celular, intenté levantarme pero sonreí al ver a Kiki durmiendo sobre mi pecho
La moví un poco y me levanté para ir a responder, era rubius
—¿Hola?.— dije adormilado
—¿¡Están en tu departamento de Los Ángeles!?.— cuestionó alterado —Estamos aterrizando.—
Recordé el mensaje que le había enviado después de la galería, fruncí un poco el ceño, jamás le había dicho que estábamos aquí
—¿Tú cómo sabes que..— me interrumpió
—Luzu me dijo que habías regresado a Los Ángeles, siempre estuve pendiente de tí niño pato.— exclamó
Sonreí un poco, sabía que Rubius se preocupaba por mí pero que lo admitiera me hacía sentir especial
—Tomaremos un taxi hasta ahí y más te vale que esté mi hermana.— amenazó y reí
Terminó la llamada, él amaba a Kiki tanto que nuevamente dejó a un lado su trabajo para venir a buscarla.. Ahora entendía por qué Kiki esperaba eso de mí también
Me giré de nuevo, ella parecía estar en un sueño bastante profundo así que decidí dejarla ahí mientras iba a hacer el desayuno para ambos
Ví como Tilín ya estaba tomando el sol que entraba desde una ventana, él también parecía más feliz por la presencia de Kiki
Estando en la cocina puse un poco de música y empecé a cocinar el desayuno, haría unos hot cakes.
Pasó aproximadamente media hora y ya tenía algunos listos, sabía que era el momento de despertarla pero quería dejarla descansar un poco más.
El timbre sonó así que dejé lo que estaba haciendo en fuego bajo y fuí a abrir, sabía que eran Rubius e Irina
—Ya estabas tardando...— me detuve al ver a Wilbur
—Kiki me dijo anoche que estaba aquí y ahora no responde.— exclamó y lo miré confundido
—¿Qué mamada estás insinuando?.— cuestioné y él entró, ni siquiera cerré la puerta, lo seguí queriendo que se fuera
—Vine a buscarla.— avisó y negué
—Te agradezco por cuidarla cabrón pero ahora ya estamos bien.— dije, me miró mal —No me importa si sientes algo mínimo por ella, está conmigo y respetas.—
—Deja de hablar como si fuera tu novia.— habló adentrándose en mi departamento —¡K!.—
Al escucharlo gritar de inmediato me avalancé sobre el para cubrir su boca, no debía interrumpir el sueño de Kiki
—La vas a despertar.— regañé —Su galería y todas las emociones de ayer la tienen cansada, cállate o te voy a soltar un putazote que jamás vas a olvidar.—
Destapé su boca y simplemente se quedó en silencio, al menos había entendido
—La esperaré aquí, en algún momento despertará.— se sentó en el sofá
Suspiré y lo dejé ahí para apagar lo que había dejado, afortunadamente todo estaba listo
Volví a dónde estaba Wilbur para seguir discutiendo pero recordé que había dejado la puerta abierta así que lo pasé de largo para ir a cerrar.
Cuando estaba a punto de hacerlo apareció Rubius tomando la mano de Irina
—Pero ¿qué pasa cabrón? ¿ahora me esperas con la puerta abierta?.— saludó soltando a Irina para darme un abrazo
—Por un momento olvidé que venían.— confesé mientras saludaba también a Irina —Tengo una pequeña situación en casa en este momento.—
No quería decirle yo las cosas, esperaba a que Kiki despertara para que le diera su versión
—Nos cuentas adentro.— exclamó Rubius entrando jalando a su esposa
Cerré la puerta cuando estuvieron adentro pero se detuvo al ver a Wilbur
—Así que esta es la situación.— susurró Irina como si sospechara algo y yo asentí —Vaya..—
—Él es Wilbur, un amigo...— presenté pero me detuve —De Kiki.— agregué
En este momento yo lo sentía más su amigo que mío
—¿Amigo de Kiki?.— cuestionó Rubius sentandose junto a él
—Sí, ¿y tú quién eres?.— le preguntó Wilbur, se escuchaba molesto, quizás seguía a la defensiva por nuestra anterior discusión
Rubius lo miró sin creerlo pero después sonrió
—Soy alguien importante para ella.— resumió —Más importante que el pato y mucho más importante que tú.—
Irina y yo nos manteniamos sin decir nada pero esto era muy divertido
—No recuerdo que ella me hablara de alguien más que no fuera Quackity.— murmuró Wilbur pensando que con eso le ganaría —Es mi mejor amiga ahora, no pueden llegar a querer invadir toda la nueva vida que ella está formando.—
Rubius simplemente juntó sus manos y rió un poco
—Bueno, me parece que esta plática acaba aquí.— dijo —No quiero ser grosero pero tengo un desayuno en plan.. solo con mi familia.—
Lo miré confundido, ¿se llevarían a Kiki a desayunar sin mi?, yo lo había preparado todo para ella
—¿Familia?.— preguntó Wilbur sin entender
—Mi esposa.— señaló a Irina —Mi cuñado.— ahora me señaló a mí
Esto ya compensaba todos mis meses herido
—Y por supuesto mi hermana.— exclamó refiriéndose a Kiki —Así que si necesitas hablar algo con ellos será mejor que lo hagas mañana o algún otro día.—
Wilbur me miró como si esperaba que yo interfiriera pero estaba ocupado saboreando la palabra "cuñado", lo había logrado.
No tuvo otra opción que levantarse e irse azotando la puerta
—Que tontisimo.— suspiró Rubius
—Me dijiste cuñado.— me burlé inmediatamente e Irina rió
—¡Ey! ¡Lo hice por una buena causa!.— se defendió
La puerta de mi habitación se abrió y de ahí salió Kiki, ella se quedó paralizada al ver a su hermano ahí
—Escuché tu voz y no me lo creí.— murmuró
—De nuevo corrí para ver a mi hermana después de darla por desaparecida.— respondió él con una sonrisa
Ella corrió a abrazarlo, eran hermanos bastante extraños pero era genial ver cómo a pesar de todo se querían
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