Capítulo 38
Maratón 5/5
Me limpie las lagrimas una vez que Justin acabó con lo suyo y devolvió todo a su lugar tirando las gasas usadas en un pequeño cubo que había en el baño, para después, salir.
Baje la cabeza mientras suspiraba y temblaba por el llanto, toque levemente mi mentón que este estaba cubierto con una tirita blanca.
Me levante de donde me encontraba y camine hacia el segundo piso, cuando subía las escaleras observe el reloj que colgaba en una de las paredes beige, este marcaban las once y media de la noche. Mire al frente y seguí avanzando mientras escuchaba ruidos provenir de la habitación matrimonial.
Más que ruidos oí gritos de un Justin furioso, lentamente entré en el cuarto por unos segundos, nuestras miradas se cruzaron brevemente y esté la aparto rápidamente y siguió hablando por teléfono.
Me apoye en el marco de puerta y lo miré.
─¡Dije que no y no voy a repetirlo dos veces, joder!─Haló de su pelo y lo sacudió fuertemente─. No, mañana no puedo ya sabes que hay la boda de Chris...─Suspiró y cerró los ojos para después asentir─.Está bien, el domingo estaré allí por la mañana. Mándale saludos a mamá de mi parte, adiós.
Colgó y frotó su rostro con su mano sentándose en el sillón.
─¿Por qué me odias tanto?─Susurró mirando hacia el techo.
Miré el suelo y agarré mi camisa que por ahora, aún estaba llena de sangre.
Con un suspiro recargado de culpabilidad, entré a la habitación.
Una maldición salió de los labios de mi esposo al cual miré al instante, lo seguí con la mirada mientras que él entraba al vestidor y tres segundos después salió con una gorra y una sudadera de cremallera puesta dispuesto a salir.
Fruncí los labios mientras me sentaba en la cama cruzando las piernas.
─¿Justin?
Su cara seria me hacia entender que no quería establecer una conversación conmigo ahora.
─Justin...─Volví a decir de una manera cansada─Jus...
No me dejó terminar cuando me interrumpió.
─¿Qué? ¿Qué quieres?─ dijo casi gritando.
─N-nada.─Logré articular en un susurro.
─Entonces, ¿por qué molestas?─Me miró con fastidio caminando hacia la puerta de la habitación.
─¿Saldrás?─ Hablé rápidamente antes de que saliera.
Trague saliva al ver que cerraba la puerta de un portazo dándome la respuesta para mi pregunta reciente.
Bufé y me cruce de brazos cuando sentí la puerta principal cerrarse.
No era temprano, pero aún así el sueño no estaba en mi sistema.
Así que camine hacia la cómoda del vestidor y cogí ropa interior y un pijama al azar.
Desde que llegué a casa siempre quise probar el jacuzzi que había en el baño de la habitación pero nunca me dio la oportunidad de hacerlo.
Así que sin perder tiempo entre y aún que era un poco tarde no me importo en lo absoluto solo quería un tiempo a solas, reflexionando.
Lo llene de agua después de poner el tapón a una temperatura ideal para mi cuerpo y puse sales minerales y una que otra fragancia. Apreté unos botones para regular el aire y la temperatura y una que otra cosa y este empezó a burbujear después de unos minutos para después cerrar la llave.
Puse mi ropa arriba en un mueble que este contenía toallas de cualquier tamaño y color, me deshice de mi ropa dejándome desnuda y me con una liga me hice un moño en lo alto de mi cabeza para que no estorbaba.
Estaba emocionada, porque nunca tuve el placer de probar un jacuzzi, en casa de mis padres no había un jacuzzi pero si una bañera grande, que la disfruté en muchas ocasiones. Pero una bañera no se compara con un jacuzzi de hidromasaje más relajación, como si estuvieses en un spa.
Deje mis pensamientos a un lado y me adentré en el paraíso, cuando estuve cómoda, puse mis manos en cada lado dejándolas descansar y me hundí un poco más de los hombros para después cerrar los ojos y echar la cabeza hacia atrás en un cómodo cojín que venia incluido con el jacuzzi.
Pensé en Camila, seguramente estaría descansando para estar impecable mañana, la boda empezaba pasadas las cinco y media y terminaba muy tarde por la fiesta/banquete y por lo que me comentó no sería en una iglesia sería en un parque privado que estaba aproximadamente a media hora de aquí.
Suspiré y moví mis piernas jugando con la espuma de un color rosa palo, agarré un poco en mi palma de mano y soplé en esta mientras jugaba con las piernas.
¿Qué? Solo soy una chica de dieciséis años que apenas esta viviendo su vida y digamos no de la mejor manera ni de la manera que quisiera.
«¿Cómo qué no de la mejor manera? Si tienes todo lo que alguien quisiera; dinero, casa, familia, amigos y sobre todo el amor de tu esposo» habló sarcásticamente en las ultimas siete palabras.
¿Porqué mejor no te esfumas de una vez por todas?
«Porque sin mi no podrías vivir, estúpida.»
Rodé los ojos y decidí mejor callar para no escucharla por algunas horas o al menos por algunos minutos.
«No, aquí estaré hasta que tu corazón pare de funcionar y créeme que para eso aún falta mucho»
Bufé y esta vez, cerré los ojos por un largo tiempo.
[...]
Sentí la puerta de la casa cerrarse con un portazo lo suficiente fuerte para hacerme distraer de lo que estaba haciendo o mejor dicho despertarme de la pequeña siesta que había echado en el jacuzzi con lo peligroso que es dormir en uno, quien sabe que lo que puede pasarte. Miré mis dedos arrugados por estar demasiado tiempo en el agua, me deshice de la liga que agarraba mi cabello y me dispuse a vaciar el jacuzzi para darme una ducha rápida.
Quedaba poca espuma que me cubría apenas un poco el cuerpo y el agua estaba lo suficiente fría para hacerme temblar.
No se cuantas horas pase aquí ni que hora era pero de lo que estaba segura era pasada las doce de la noche.
La puerta de la habitación se abrió bruscamente y después de unos cuantos pasos por la habitación la puerta del baño se abrió lentamente como en esas películas donde los asesinos buscan a su presa.
Su mirada se paseo por las cuatro paredes hasta dar con el jacuzzi, una mirada divertida bañó sus ojos. Se apoyo en el marco de puerta, cruzo los brazos y me observo.
─Toma una foto te durará más, cariño.─Hablé con una ceja levantada.
En cuestión de segundos su mirada se cambió a una seria, me fije más en sus ojos y este los tenia dilatados y la parte del lagrimal un poco roja.
─Una foto no durará para siempre pero tú si estarás a mi lado siempre.─Murmuro adentrándose en el baño.
Se acercó lo suficiente para que yo elevara la cabeza para mirarlo, metió la mano en el agua y por insisto, rápidamente me lleve las rodillas a mi pecho, abrazándolas.
Se puso de cuclillas y me observó burlón.
─¿Acaso me tienes miedo?
Su aliento olía a alcohol por lo que me eche un poco hacia atrás por el mal olor.
Fruncí el ceño y negué con la cabeza para después aflojar el agarré y estirar mis piernas como anteriormente estaban.
Volvió a meter la mano y esta vez su mano toco mi muslo, baje la mirada hacia su mano y la volví a subir rápidamente hacia su rostro.
─Justin...
─Shh, solo estaba mirando la temperatura del agua, tranquila.─ Se levantó y se quitó la sudadera que cogió antes de salir para ponerla arriba del lavamanos seguida su camisa y cuando desabrocho el cinturón, me altere.
Apoye mis manos en cada lado para impulsarme a levantarme pero recordé que estaba totalmente desnuda al momento de querer levantarme, así que resignada, volví a mi sitio.
Quito su pantalón y apretó el botón que hace unas horas lo había echo yo para hacer funcionar el jacuzzi.
Entró en el jacuzzi haciéndome a un lado, hizo una mueca y después alzo sus calzoncillos para tirarlos arriba de mi ropa sucia que se encontraba en una esquina del baño.
Mi cara era un poema y cuando lo miré vi la imagen más caliente que pude ver después de ver el capitán de fútbol de mi instituto, hace ya unos meses cuando aún era una alumna.
Tenía los ojos cerrados y la cabeza echada hacia atrás mientras esta se encontraba apoyada en otro cojín del jacuzzi.
Después de alrededor diez minutos en silencio,trague saliva y bostece, el sueño estaba entrando en mi sistema y también el frío.
─Justin quiero irme a dormir.
Sus ojos se abrieron y me miró a través de sus pestañas largas. Al estar en frentemio y ser alto sus piernas cada segundo acariciaban mis muslos haciéndome cosquillas.
─Vete, nadie te impidió hacerlo.─Rodó los ojos y se cruzo de brazos.
Mordí mi labio y miré hacia la puerta, después mi mirada paró en el mueble donde estaban las toallas y mi ropa.
Bastante lejos para arriesgarme, no quería que Justin me viera desnuda.
Un ruido me llamo la atención.
Justin había tirado del tapón el cual impedía que el agua se fuera por la tubería.
El agua poco a poco desparecía y con eso mi cuerpo cada vez quedaba expuesto hacia la mirada de mi marido.
─¿Qué haces?─ grité asustada.
─¿No es lo que querías? yo también tengo sueño.
─¡No, no, no!─Grité al ver que el agua llegaba más bajo de mis hombros, un poco más y mis pechos quedarían a la vista─. ¡Pon el tapón!
─¿Porqué debería de hacerlo?
Cuando vio que mi labio inferior empezaba a temblar por las ganas de llorar, soltó una risa y movió las manos para hacer lo antes pedido.
─Hagamos un trato.
─¿Qué?─Pregunté confusa.
─Este es el trato, yo salgo y te dejo tranquila pero a cambio mañana tendrás que portarte bien en todo el día si haces algo que no me gusta...─Hizo una mueca de pensar y sonrió poniendo sus ojos en mi cuerpo.─ tendrás consecuencias.
─¿Cómo cuales?
─Me lo pensaré, pero mañana tendrásque obedecerme y harás todo lo que quiera hasta que termine la boda y regresemos a casa, el trato habrá llegado a su fin. ¿Que dices?
─No.
─Esta bien, como tu quieras.
Esta vez apretó el botón y quitó el tapón para ir a una velocidad más rápida que antes.
En un abrir y cerrar ojos mis pechos estaban al aire así que los tape con mis brazos.
─¡Para ya Justin, acepto el trato!─Hablé rápidamente.
Paró el botón antes de que el agua pasase mi obligo por lo que respire tranquila.
Lo miré y este sonreía como un estúpido.
─¿Qué gano yo a cambio?
─Si logras lo pedido podrás hacer lo que quieras conmigo.
─¿Lo que sea?─Sonreí maliciosamente.
─Si, pero no te pases.─Me miró mal.
Alce las cejas y las baje rápidamente, este rodó los ojos y se acercó hacia mi para besar mis labios secos.
Hice una mueca por su aliento y me aparté.
─Solo me bebí dos copas, no es para tanto.─Me miró mal por segunda vez.
─Esfúmate, ahora.
Antes de levantarse e irse me alzo el mentón para comprobar que todo estaba bien y quitó la tirita con suavidad para dejar un pequeño beso.
Mi corazón dio un vuelco por el gesto y no me di cuenta cuando lo miré con ternura.
─Y quita las manos de allí que no hay nada que tapar, ya tuve la oportunidad de verlos dos veces.─Hizo una pausa y con una mano apartó mis brazos.
─¡Justin!
─¿Recuerdas la otra vez cuando te estabas cambiando en tu casa y entré en tu cuarto?─Soltó una sonrisa burlona antes de bajar su cabeza hacia mi pecho y soplar haciendo que mi piel se erizara.
Mi cara roja no se podía describir en estos momentos.
Antes de que mi boca emitiera algún sonido, salio rápidamente del jacuzzi dejándome ver su trasero bien formado y blanco.
Agarró una toalla y desapareció de mi vista después de cerrar la puerta.
La volvió a abrir y asomó su cabeza.
─No te tardes cariño que son las dos de la madrugada y a esta hora, los demonios andan sueltos en los baños.
Y volvió a cerrar la puerta dejándome sola.
Rápidamente salí del jacuzzi después de quitar el tapón y pulsar el tercer botón que este se encargaba de hacer vapor para limpiar un poco el interior.
Me dí una pequeña ducha con agua caliente para después salir y secarme el cabello y el cuerpo, me puse el pijama y busqué una tirita en el cajón para ponérmela en la herida.
Salí del baño cerré la puerta y me adentré en la habitación para encontrarme a Justin dormido en la cama dándome la espalda.
Froté las manos por el frió, caminé hasta la cama y me adentré en ella tapándome con las sabanas hasta el cuello.
Después de unos minutos de silencio y meditando, suspiré.
─Justin, abrázame por favor.
En cuestión de segundos sus brazos rodearon mi cuerpo dándome calor y seguridad.
Besó mi cabeza y me deseó las buenas noches.
Mis ojos se cerraron después de echar un bostezo.
Después de todo, él no era tan malo como pensaba.
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Hola chicas ¿Cuánto tiempo no?
Primero que todo, lo siento. ¿Is it too late now to say sorry?
Tuve un bloqueo infernal durante un mes, cada vez que me ponía a escribir me bloqueaba, mi mente quedaba en blanco, no sabía que escribir.
Así que espero que entiendan y aquí tienen un capítulo larguísimo, el más largo hasta ahora. Aún que no me gustó como quedo.
Gracias por su paciencia. Por cierto ¡Llegamos a 20.1k leídas! ¡Muchas gracias! A lo largo de este mes, vi nuevas lectoras así que bienvenidas a la familia hermosas♥
Gracias por leer, votar y comentar.
IMPORTANTE: ¿Tenéis dudas/preguntas acerca de personajes o cualquier cosa? Podéis hacerme preguntas a mi o también a los personajes, sobre lo que querréis. Si es así, dejármelas aquí y yo con gusto las responderé en el próximo capítulo.
Kisses and lot of love♥
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